LONGEVIDAD
Dentro de la escuela Xin Yi además de la forma de 24 , 78 movimientos y espada se desarrollan los ejercicios de longevidad, una técnica sencilla pero llena de efectos positivos para el organismo. Está indicada para personas débiles, ancianos o con problemas de movilidad. Sin embargo cualquier persona puede practicarla. La característica de la primera parte que es la que relatamos a continuación, es la movilidad del tronco y las extremidades superiores frente a la quietud de las extremidades inferiores. Nosotros hemos nombrado así los movimientos para ayudarnos a recordarlos.
1- Abrir las manos; Las manos juntas en postura de rezo a la altura del pecho, se abren a la vez 45º (Este ejercicio favorece los pulmones, corrige la rigidez del cuello, hombros y espalda)
2-La serpiente se mueve; Desde la posición de rezo a la altura del pecho, las manos permanecen juntas moviéndose solo las muñecas, primero a la izquierda y luego a la derecha. La mirada acompaña a las manos. (Este ejercicio favorece al corazón, mejora la flexibilidad de las muñecas, previniendo la artritis)
3-Fénix asiente: Las dos manos a la altura del pecho en posición de rezo, giran 180º hacia fuera señalando hacia el Tan-tién. La mirada sigue las puntas de los dedos. Debe cuidarse que los codos no opriman el cuerpo. ( Este ejercicio también favorece al corazón)
4-Ocho Chino: Las manos en posición de rezo a la altura del pecho, bajan abriéndose con las manos extendidas, palmas hacia el suelo y dedos hacia fuera bajan a cada lado de las caderas aproximadamente 45º. La mirada al frente y sintiendo el dedo corazón. ( Ejercicio que trabaja sobre el canal del Maestro Corazón)
5-Las aguas se separan; Manos tocándose los pulgares con las palmas hacia abajo a la altura del ombligo. Se mueven cada una a un lado 45º como si acariciaran el aire. La mirada entre las manos. ( Este ejercicio se realiza para coger el “Chi” de la tierra)
6- Las aguas se separan II; Igual que el ejercicio anterior con las palmas de las manos hacia arriba. Cuidar que las palmas estén estiradas. ( Este ejercicio se realiza para coger el “Chi” del cielo)
7- Girar tronco izquierda y derecha: Las palmas de las manos paralelas se miran de frente a la distancia del ancho de los hombros, a la altura del Tan Tien. Ambas manos sin perder esa distancia se mueven de izquierda a derecha 45º, solo la cintura es la que gira realizando el movimiento. ( Este ejercicio estimula el riñón con lo cual mejorará la salud de los huesos y articulaciones y a la vez se mantiene la cintura flexible)
8- Giro Yin-Yang: Las palmas de las manos paralelas a la altura del ombligo, guardando un espacio entre ellas de una mano, realizan giros de 180º hacia la izquierda sin separarse, trabajando intensamente la articulación de la muñeca. La mirada sigue las manos. (Este ejercicio mejora la flexibilidad de las muñecas y previene la artritis de la zona)
9- Giro Yin-Yang II: Igual que el movimiento anterior pero hacia derecha.
10- La Egipcia: Las manos juntas desde la posición de rezo se separan hasta llegar a la siguiente posición mano izquierda a la altura de la cabeza, con la palma de la mano mirando hacia arriba extendida y el brazo curvado, la derecha a la altura de la cadera y su palma mirando al suelo, Vuelta a la posición de rezo y se repite el movimiento al lado contrario. El tronco, rodillas, cadera y pies están mirando al frente. (Este ejercicio favorece al corazón y al intestino delgado).
11- Remar: Manos con el puño cerrado suavemente, simulamos remar subiendo las manos hasta el hombro y bajando hasta la cadera. Tratamos que no exista tensión en los brazos, no llegamos a la extensión completa. Realizamos un circulo con movimientos de antebrazo, a la vez que hacemos un pequeño circulo con la muñeca, manteniéndola suave y flexible. (Este ejercicio relaja el cuello y la parte superior de la espalda).
12-Enrollando la madeja: Manos paralelas, palmas hacia abajo, izquierda por encima de la derecha y algo separadas entre si. Giramos las manos describiendo un circulo hacia fuera, al finalizar la izquierda queda siempre por encima. (Este ejercicio controla la actividad del Chi de todo el organismo, descarga la tensión de los trapecios y los hombros).
13- Meciendo el niño: Partiendo de la postura anterior con la mano izquierda arriba balanceamos los brazos de izquierda a derecha, seguimos la mirada en del codo que se eleva. (Este ejercicio refuerza los omóplatos y parte superior de la espalda. Actúa sobre los canales del intestino delgado y grueso).
14- Damos energía a los ojos: Los brazos junto con las manos caen naturalmente delante del cuerpo poco a poco se van subiendo a la vez hacia los ojos haciendo con los dedos unas gafas. Las manos se colocan sobre los ojos unos instantes y luego vuelven a la posición desde donde partió el movimiento. (Este ejercicio como su nombre indica es para dar energía a los ojos y descansar la vista).
15- Abriendo un circulo: Las manos parten de la posición de rezo, abriendo un circulo sendas manos hacia afuera y manteniendo los dedos apuntando hacia arriba y mostrando palmas al frente. (Este ejercicio es muy útil para tratar los dolores de hombro, espalda y cuello).
16- Cruzar manos: Las manos inician el movimiento partiendo del Tan-Tien, la izquierda sobre la derecha, abriéndose hacia los lados, primero se mira la mano izquierda y al cruzarse de nuevo se coloca la derecha arriba y se mira a esa mano. (Este ejercicio trabaja y tonifica el canal del pulmón).
17- Dar energía a lo oídos: Los brazos caen a ambos lados del cuerpo, suben hasta llegar con la palma de la mano a los oídos pero no llegan a tocarlos. Ahí permanecen un instante para volver a bajar. (Este ejercicio como su nombre indica es para dar energía a lo oídos).
18- Nadar: Manos juntas en posición de rezo, hacer como si nadáramos. (Este ejercicio favorece al corazón).
19- Tocar el hombro: Partiendo de la posición de rezo, la mano izquierda toca el hombro derecho, realiza un giro en sentido contrario de las agujas del reloj y vuelve a la postura de inicio, luego la derecha toca el hombro izquierdo y hace un giro en el sentido de las agujas del reloj y vuelve a la posición de inicio. Esto configura un movimiento. (Este ejercicio favorece los pulmones)
20- Aspas de molino: Manos a la altura del pecho, la izquierda sobre la derecha, se desliza cada mano hacia el codo, lo tocan y se abren ambas en circulo bajando hasta encontrarse, pero esta vez es la derecha la que se coloca arriba. La mirada sigue la mano que se coloca arriba. (Este ejercicio dispersa el calor del corazón y regula las funciones del intestino delgado y estómago).
21- La grulla: Una mano a la altura del hombro, abierta, palma al frente, dedos hacia arriba, la otra a la altura de la cadera, como cogiendo un puñadito de arroz. Una mano sube y otra baja. La mano que baja siempre palma al frente, la que sube como si cogiera algo.(Este ejercicio realiza un trabajo muy importante sobre los dedos de las manos y de estimulación de todos los puntos reflejos de la mano).
22- Empujar: Se parte de la posición de rezo. Una mano empuja hacia el frente, a la altura del hombro, dedos apuntando hacia arriba, la otra empuja hacia abajo a la altura de la cadera, palma hacia el suelo, dedos hacia el frente. Miramos la mano que está delante. Tronco, cadera, rodillas y pies permanecen quietos. No se aplica tensión en ningún momento, se utiliza la idea de empujar. (Este ejercicio concentra gran cantidad de energía en las manos. Trata y previene los dolores de los tejidos cartilaginosos de los hombros, espalda y cintura).
23- Sacudir manos abiertas: Manos parten de posición de rezo, desde esta posición bajamos las manos y abrimos al llegar a la cadera, separamos los brazos abriéndolos a 45º a partir del eje del cuerpo y empujamos con las palmas abiertas y los dedos totalmente separados. Es muy importante mantener al empujar la tensión en muñecas y antebrazos. (Este ejercicio es una forma de automasaje sobre los músculos de la espalda superior).
24- Sacudir manos con puño cerrado: Este ejercicio es igual al anterior. Se diferencia que a la hora de empujar es con el puño cerrado. (Este ejercicio tonifica los riñones, por lo que es necesario concentrarse en el riñón en el momento de producir la máxima tensión).