Los Ultimos Días
La taberna estaba bastante destruida cuando Willrow
volvío, PARECIA HABER SIDO ATACADA POR DRAGONES!....Daba lo mismo, Willrow casi
no se daba cuenta, era como si estviera en un sueño. Una pequeña alegría sintíó
eso si al volver a casa.
Abrío la vieja puerta con los goznes oxidados, el ruido familiar, el aroma, todo
estaba ahí...
Parecía como si las risas, los cantos, los vomitos estuvieran ahí aun frescos.
El bárbaro no veía las mesas a medio derrumbar, el polvo acumulado en la barra,
telarañas en el grifo del lavaplatos...Era como un zombi avanzando hacia la
barra.
Tomo un jarrón le echó un poco de agua para sacar el polvo, y lo llenó en el
viejo tonel y se fue a sentar en su mesa de la oficina.
Levantó el jarrón mirando al cielo y dijo fuerte como si la sala estuviera llena
de gente :
- Que Odin os mire con su ojo bueno!!!!!, Esta Ronda la pago yo!!!
Al decir eso sus ojos brillaban... Apuró un trago de cerveza y una pequeña
lagrima salío de su ojo derecho.
Willrow había ido a morir a la taberna, esta noche oscurecería para siempre en
Guaranpis, ya no saldría un nuevo sol. La primera Era había terminado....
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Evan Willrow de Gándara
Desde lejanas tierras.. Antra, con
sus hijos en brazos y antes de la desición final... por un momento cerró sus
ojos y su respiración se pronfundizó y enlenteció.
Como hechicera, había logrado aprender muchas cosas, y una de ellas era el
arte de viajar, sólo por instantes, fuera de su cuerpo.
Paris comprendió lo que hacía y guardó silencio.
Antra, pudo ver cómo el tiempo había acabado. Pudo pasear por entre los
escombros y mirar cada una de las almas que allí deambulaban, alegres y
borrachas.
Encontró a Willrow, y desde lejos, sin que el ojo de Odín la observara...
brindó a su salud.
- Salud Tabernero!!!, compañero y amigo.
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Antra
Aún sumido en aquella profunda oscuridad, Ludwig
sentía la necesidad de seguir viviendo, de seguir luchando. La vieja taberna
había quedado totalmente abandonada, vacías se encontraban ya sus salas, pero su
espíritu no moriría... Porque cada fin engendra un inicio, cada muerte una vida.
Pero estos pensamientos no serenaban su espíritu joven, impulsivo, con ganas de
ver y de sentir todo lo que estaba por llegar. Acudió al gran salón del
castillo, caminando despacio y a tientas, bajando las empinadas escaleras de
caracol con sumo cuidado: un escalón, otro, y otro...
No necesitaba luz para encontrar su más preciado tesoro. Su piano seguía estando
allí, y allí se habría de quedar hasta que la tierra se abriera por fin y lo
engullera junto al resto del mundo. Se sentó y tocó. Pero las notas sonaron
estridentes y discordes: el ánimo del caballero músico estaba intranquilo... No
quería dejar atrás su tierra, sus amigos, su música.
Y entonces tomó una decisión. Sólo tenía una elección posible. De uno de los
armarios de su alcoba recogió una lira hecha de plata y cuerdas de oro. Subió a
lo alto de la torre del castillo, y allí, por primera vez desde hacía años,
abrió sus ojos. Sólo una vez, pues necesitaba invocar el más poderoso de los
hechizos. Lo hizo mientras empezaba a tocar una triste melodía, que le llevaría
del mundo que miraba cara a cara a su fin al que estaba por llegar. Las notas
sonaban a despedida triste y sentida unas, y a ánimo renovado, fuerza y juventud
otras. Nadie en mucha distancia a la redonda pudo permanecer ajeno a la más
hermosa melodía hasta aquel día escuchada.
Un viento cálido sopló entonces, arrastrando las notas a donde la destrucción no
podría jamás alcanzarlas, llevando con ellas el espíritu del músico. Y la última
estrofa profetizó que el caballero Ludwig tañirá su arpa una vez más para
reaparecer algún día en el Nuevo Mundo. Y el día de su regreso, aparecerá joven,
como ya lo hizo antes. Pero sus ojos, que seguirán cerrados como siempre los
mantuvo, atesorarán la sabiduría de siglos. Y cuando la última nota sonó su
cuerpo se deshizo en miles de pequeñas partículas de color rojo brillante como
el sol al atardecer, y el aire cálido las esparció por el viejo mundo como
última señal de despedida.
Ludwig
De vuelta, otra vez aqui, mirando el horizonte,
dejando que la suave brisa revolviera los largos cabellos rojos, perdida la
verde mirada en el ocaso, cuyos debiles rayos besaban amorosamente la tierra.
Mi fiel Kublaikhan descansa tras multiples guerras, Shamsar duerme, Tormentosa
espera impaciente que de nuevo la tome y ella vuelva a entonar sus canticos. y
yo solamente rememoro momentos del pasado, vidas , hechizos... son tantas las
cosas que llenan mi memoria. Y entre todas ellas el sonido de una voz, el
recuerdo de una mirada, el deseo de una promesa que nunca fue pronunciada.
Y a mis oidos llegó rompiendo mi meditación, el sonido más dulce y triste que
haya escuchado jamás. Alce la mirada para ver como el cielo se teñía de rojo, y
senti como mi alma queria unirse con ese sonido que quebro el silencio...
Quién eres? pregunte al viento. Y el viento sopló, un pequeño remolino se formo
ante mi. Esperaba una respuesta que no llegaría jamás, y una vez más invoque a
mis otros espiritus...
" Io mostrien termen tetriqueen ant tres me" Y tras una nube azul hizo acto de
presencia el cuervo sagrado regalo de Odin.
Y clavando mi mirada en sus penetrantes ojos rubí, le encomendé ir en busca de
la fuente de aquella música maravillosa y trasmitirle un mensaje que solo un
alma pura podrá entender
Red Sonja
Diabla de Hyrcania
El Duque licencio sus tropas ,la gerra que se
avesinaba la lucharia solo como tantos otros finales.El arcano portal con el
sello de Asgarth resplandecia en la vieja atalaya.Mirando el agora del tiempo
veia a sus amigos caer uno a uno,todos renacerian en el nuevo amanecer.Algunos
serian los mismos otros avansarian a un nuevo eslabon.Y el seria Oscarius a
traves de los siglos, respiro profundo ............el olor del fin espesaba el
aire.Recorrio el camino hasta el portal y recito...........
NOS MORTUN EST NO VIVUM,NO VIVUM LO Q EST MOrTUN y atravezo el portal.
OSCARIUS
EL NIGROMANTE DE LA TABERNA
Paris observaba con estupor el destino de cada uno, la
sola idea de quedarse solo le horrorizaba, sin embargo, él no pensaba en morir,
no se hacia a la idea de abandonar ese lugar, esa gente, sin embargo, durante el
viaje que habia emprendido junto a Antra y sus hijos a Italia (vease el destino
se acerca) , lo habia entendido todo, y se dejó acariciar por la cálida mirada
de su esposa.
Eso le dio confianza para fundirse en un último abrazo junto a su dama guerrera,
y , con la ayuda de la magia y de una antigua amiga, la más grande de las
hechiceras, se transformaron poco a poco en árboles cuyas hojas no dejarían de
florecer hasta el dia de su renacer
Paris
Corso se quto el yelmo y la cota lentamente....dejo su
espada bendecida a un costado,y cayo al suelo,quedando arrodillado y orando,tal
era el destino del ,alguna vez, monje guerrero.
Sabia que no estaba solo y que la muerte llegaria inevitablemente y se quedo
alli,esperandola,manso como un cordero,pues sabia que no existia mas salvacion
que la que su fe le dictaba.
Pero en su eterna fe no residia toda su paz interior,sabia que muy lejos de
alli,en otra dimension,un pequeño hijo ilegitimo descansaba protegido por la
sabiduria de su amiga Morgana,quien habia accedido a tenerlo a su cargo hasta
que pudiera valerse por si mismo.
Un chico de 3 años con impetu arrasador y pelo color de fuego,habia dicho
Morgana....el mismo lo habia bautizado,pues su Iglesia jamas permitiria a un
pequeño fuera del sacro matrimonio......el mismo renuncio a valiosas horas en la
Corte solo con el afan de atenderlo y apaciguar hasta el mas minimo de los
deseos del infante......si,sonrio Corso pensando en ese niño que era su mas
grande esperanza...
Miro al cielo y con lagrimas en los ojos exclamo......ahora si...estoy
listo,casi susurro...
ESTOY LISTOOOOOO!!!!!!!!!!
y abriendo sus brazos espero la onda de fuego que se expandia a enorme velocidad
hacia el...cerro los ojos.....la gran lengua ignea lo acaricio en un mortal
abrazo.....y todo se torno blanco para el antiguo templario...luego....todo fue
silencio......
lejos de alli se vio caer un yelmo aplastado y humeante...
Corso