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Espías..
Willrow sacaba las ultimas cuentas de lo bebido y lo ganado ese día. Era
tarde-temprano, la espalda estaba tiesa, la cara dura, los párpados pesados...
Había sido un día duro.
Tres vómitos por limpiar en el salón, las cuentas de la taberna no iban muy
bien, muchos amigos tomando gratis, pocos clientes pagadores, en fin..
Se llevo la mano a la frente cargándola como borrando esos pensamientos. Siempre
alguna guerra traía oro fresco para que la taberna siguiera funcionando.
De pronto escucho un ruido abajo, un vaso que se caía al suelo! Estaba solo,
Antra ya se había ido a casa, solo quedaba él y ya estaba listo para irse a
casa, Inés debía estar preocupada ya..
Se puso de pie lentamente, como despertando de un sueño. Sus pasos lentos se
dirigían al sótano cuando escuchó un vidrio romperse. Eso si que era realmente
extraño. Corrió escaleras abajo, abrió el portón de hierro de la sala de Hijos
de Odin y lo vió saltar por la ventana. Era un pequeño, no debía tener mas de 16
años! Un ratero en su taberna! Y en sus barbas!
- Te pillare! Sabes que lo haré maldito!! - llegó tarde a la ventana, estaba todo
desordenado, los mapas de ataque en el suelo, el tipo había estado
fisgoneando...
- Espías...Malditos espías!
Era primera vez que uno se atrevía a ir a la taberna, era un chico que no le
llegaba a la cintura, un chico inofensivo aparentemente...un mosquito, fácil de
aplastar...
Willrow recordó que el viejo y poderoso Straur, un viejo bárbaro de su
pueblo....murió de malaria. Dicen que se la pegó un mosquito mientras dormía...
- No te duermas Willrow, no te duermas....
Ya era tarde los ojos parecían cristales fríos...se paso firmes los dedos sobre
los párpados.
Al salir y poner llave a la taberna, inconscientemente miró hacia la ventana por
donde salió el espía, ahí estaban los vidrios en el suelo....
Al agacharse a recogerlos, vio en la tierra removida dos pequeñas huellas....
Con la vista las siguió mientras pensaba- Inés me matara por llegar tarde de
nuevo-
Las huellas apenas se hundían en el talón y iban a zancos, el espía debió
lesionarse en la caída desde la ventana.
Quién lo enviará? Que estaría buscando? No creo que quisiera atacarme....Alguien
debió enviarlo, que curiosidad...
Cuando vió a lo lejos brillando sobre unos arbustos, alguna gargantilla se le ha
caído al pequeño..
Era una gargantilla de plata con una plaquita pequeña en su centro escrito en
letra mediana se leía claramente "Ojeador"
- Je, descarados! Ni vergüenza les da! OOjeador! Malditos....
Despertó con el sol en la cara, todo mojado y con el cuerpo lleno de
urticaria...malditas hormigas!
Había caminado toda la noche siguiendo esas huellas. Hasta que llegó a aquella
casucha, era de piedras techo de madera, ventanas pequeñitas, salía humo de la
chimenea y al parecer los habitantes ya se habían levantado por el ruido de loza
que se escuchaba.
Lo malditos debían estar desayunado, le entró la hambruna de solo pensarlo...
Avanzó hasta la ventana arrastrándose, lentamente, tampoco podía mas rápido
estaba todo tieso...
- Viste la cantidad de armas?
- No podremos atacarle, esta forrado el tio.
- Y lo peor si fallamos, nos cae de vuellta y se acabó!
Se tuvo que agachar porque uno de los pequeños fue hacia la ventana.
Al mirar hacia la colina vio una comitiva que se acercaba...a galope tendido, se
fue rodando tras un arbusto justo a tiempo.
No podía mirar hacia arriba pues verían su cabeza...
Solo podía ver dos ojotas y una especie de sotana...
El personaje de bajo del caballo y entró a la casa. Willrow no podía moverse,
había guardias por todos lados. Pasaron treinta minutos, una hora mas...
El personaje de las ojotas salió de la cabaña junto a los chiquillos y partieron
al galope.
- Que mierda estará pasando aquí! - penssaba mientras se ponía de pie....estaba
totalmente solo.
Al llegar a su castillo, tenía la costumbre de dejar que su caballo se fuera
solo al establo, y el entraba caminado...
Buena costumbre pues puedes escuchar lo que pasa en los alrededores..
Junto a su ventana, había un bulto no habitual, acechando se acercó muy
despacio, y vaya que poco habitual era....el bulto estaba roncando plácidamente.
Willrow desenfundó la daga y la colocó suavemente en el cuello del espía casi
como la caricia de la muerte, fría y cortante. En su manos un pequeño rosario de
semillas, en la otra su espada...un espía católico.
- Despierta bastardo!! O no despertarás mas! - esto mientras de un tirón sacaba
la espada y la tiraba lejos-
- Quien te envía maldito!!
- ffffffffffttt!
El ruido silvante venía detrás suyo. Willrow instintivamente se agachó sintió
algo frío rozando su mejilla. Giró hacia un lado rodando...
- fffffffffffffzzzzzzzzzzzttttt!
Pero también sintió el mismo ruido pero desde dentro de su ventana.
Desde unos matorrales se escucho el ruido de un bulto cayendo, y un quejido
sordo. No hubo mas ruidos...
- Amor estas bien?
Willrow miró incrédulo el origen de esa voz tierna y alegre. Era la voz de Inés,
que aún con la ballesta en su mano y mira hacia los arbustos, esperaba algún
movimiento desde allá.
Ahora no quedaba a quien interrogar. Pero estaba vivo, la segunda flecha no
habría fallado.
Inés de Gándara
Inés salió corriendo del castillo, el corazón le latía con fuerza en el pecho
- Mi vida, contesta, estás bien?... grittó desesperadamente mientras iba al
encuentro de Willrow.
Hasta que no le vió en pie delante suyo no pudo respirar... temblando se abrazó
a su cuello.
- Amor, estás aquí, por un momento he peensado que...
- Te amo... susurró Inés... y dos lágrimmas se deslizaron suavemente por sus
mejillas.
Willrow la abrazo tiernamente y le sonrió. Esos segundos de tranquilidad ojalá
fueran eternos...Ya mas tranquilo Willrow le preguntó :
- Estoy bien amor, que haces acá? Es pelligroso ya sabes que no tengo muchos
amigos...
- Pense darte una sorpresa - dijo con essa sonrisa franca que le iluminaba el
rostro, con esos ojos que lo traspasaban- Además debía saber si no andas con una
bárbara por ahí. Por eso traía la ballesta!
-
Je,je - sonriendo Wilrow besó la frente de Inés-
-
No te rías hablo en serio bárbaro! Te pillo en
algo y estás muerto!
Willrow conteniendo la risa nerviosa y cambiando el peliagudo tema, movío la
cabeza del espía. Debía ocuparse de temas mas fáciles de afrontar.
- Esto está lleno de espías eh?. Sin Alaa Triste por acá no se me ocurre de quién
serán o que buscarán amor..
- Ya tendrás tiempo para pensar en eso mmañana. Ahora estás en casa y no jugarás
mas al barbarito guerrero. Que ya es tarde y debemos descansar....me has tenido
todo el día a solas...que cosas...llega y solo habla de guerras y
confabulaciones!
Willrow la tomó en brazos de sorpresa y la cargó hacia su castillo. Ya nada mas
importaba.
Al menos por esa noche...
Nada más traspasar la puerta del castillo vieron como una sombra rápida y
escurridiza desaparecía ante sus ojos.
- Voy tras él Willrow... sígueme cuando recojas tus armas
- Espera Inés... iré yo... quietaaa grittó
Pero Inés no le escuchaba... con la ballesta en la mano no se lo pensó dos
veces... habían entrado en su casa... sabe Diós que lo pagarían muy caro.
Inés salió corriendo tras el espía. Willrow sacó la daga que siempre traía en su
bota y fue tras ella. La sombra pequeña corría despavorida, de pronto corrió a
meterse bajo la cama y se escuchó una voz tartamudeando...
- Grandes se-señores, no me hagan daño ppo-porfavor!! So-soy un humilde
me-mensajero. Po-por favorrr!!
Inés sin soltar el gatillo y apuntando a la temblorosa y delgada figura que
había bajo la cama intentaba calmarse mientras decía...
- Mensajero de quién? Con que derecho tee metes a nuestro castillo! Di...que
quieres?
Willrow agachándose bajo la cama y guardando su daga tiró del cuello al
pequeñuelo, no debía tener los 17 años..
- Sal de ahí...no son horas para entregaar mensajes! Dinos que quieres y por
favor vete a otro sitio.
- So-soy el me-mensajero de un ami-amigooo...que-que quiso
advertirosss...qui-quiso advertiros po porque son gra-grandes se-se-ñores - era
terriblemente desesperante escuchar al pequeño, Inés movía impacientemente el
gatillo de la ballesta, Willrow intentaba controlarse apenas...
Vu-vuestro amigo qui-quiere que uds. esten adverti-ti-ti...
- De que!!! Vamos dilo de una vez!- Inéss estaba muy cansada y ya no podía
esperar mas..
- Que-que ya saben vu-vuestras intencionnessss...ya-ya sa-saben que
atacarán....han visto vuestras tropas moverse en-en irlanda...
- De que hablas mocoso? Quien ha visto? Y de que tropas me hablas?- Willrow
realmente no sabía a que se refería el muchacho...
- El-el pa-pa-pa... el pa-pa-pa ya lo saabe todo...esta-esta listo para vuestro
ata-ataque!
Willrow e Inés no se contuvieron al abrir sus bocas, Inés bajo su ballesta y
Willrow la miraba incrédulo...Y juntos pronunciaron la misma palabra, casi
inpronunciable para el tartamudo...
- El Papa???!!!
Inés y Willrow tragaron saliva y sonrieron maliciosamente...
Que querría en Papa con ellos, y a estas horas???
Dejaron libre al muchacho que les dejo indicaciones de un lugar secreto donde
debían ir. Solos y desarmados.
Al cerrar la puerta de castillo no cruzaron una sola palabra, ambos estaban
tremendamente intrigados por este mensaje recibido y la verdad no sabían de que
se trataba...
Lo más raro era la forma poco papal del mensaje y el lugar...un papa no iría a
un lugar tan inaccesible y solitario a encontrarse con dos guerreros..
Cap i cua....cabeza y cola...justamente, esto no tenía ni pies ni cabeza...
Al alba ambos ya estaban listos, armados hasta los dientes. Pero solos. Nadie
supo que salían ni donde.
Luego de cabalgar al trote por las afueras de castillo como en sus correrías
románticas por los bosques de castillo, por caminos que nadie mas conocía,
salieron al bosque exterior donde tomaron galope tendido. Debían llegar antes
que nadie a explorar el terreno, poner trampas o simplemente estudiar al posible
enemigo. Esto era raro, si era Cap i Cua no iba solo.
El lugar elegido era un pequeño valle junto a una colina. Todo era muy boscoso y
cerrado, algunas laderas rocosas de la colina dejaban todo encerrado. Todo muy
sospechoso pues no cabían grandes ejércitos, ni enormes cantidades de tropas,
esto era para un pequeño grupo de rapacez o bandidos mas bien...
Con una mirada bastó para que se separaran. Willrow siguió al frente, mientras
Inés buscaba algún sitio de altura para usar su ballesta. El elegido era un
enorme roble con bastante visual para ver matar a cualquiera y estar a cubierto.
Willrow llegó a la roca plana que mencionaba el mensajero. Bajó del caballo y
dejó su hacha en la roca...
Luego de esto se sentó al pie de un árbol y se tapó la cara con su capa de
pieles...Tal vez habría que esperar y estaba cansado, el tiempo había que
aprovecharlo...
Era un bosque húmedo y siempre verde, la colina seminevada se veía hermosa con
el contraste del verde, el blanco y un plomizo de las rocas salientes, un aire
húmedo y fresco de esa mañana lo llenaba de energía. Era un bello lugar para
morir...
A Inés no le gustaba que Willrow estuviera tan al descubierto...
Bárbaro cabezota... pensó... pero sabía en el fondo que no había otra forma de
afrontar aquella incógnita... debían estar allí... a la espera de
acontecimientos... la mente de Inés no paraba... trataba de imaginar todas las
posibilidades con respecto a la cita a la que habían acudido...
Poco tiempo después otro de sus pensamientos la tranquilizó haciéndole esbozar
una sonrisa... al menos estaban juntos...
No paso mucho rato hasta que Willrow escucho el suave crujir se la hojarasca a
sus espaldas..
Suavemente llevó su mano a la daga de su bota, no debían saber que lo había
descubierto, pero debía estar alerta.
- Ojalá lo hayas visto amor.....- lo dijjo suavemente casi sin pensar, miró a
Inés pero estaba perfectamente oculta, como siempre. Indetectable hasta para él.
- Te dije que vinieras desarmado bárbaroo....Y de seguro has venido con Inés que
está en algún lado apuntándome no?
- Y tu dijiste que eras el Papa y no le llegas ni a los talones...estamos
iguales diría yo. Espero no haberme levantado temprano vanamente, mira que mis
huesos están muy cansados para juegos de chicos...
- Mi nombre es Sanasen, si es lo que quiieres saber...soy el líder de los
espías....
- Mi nombre es Willrow y soy el rey de llos eruptos y no invito a extraños a
lugares ocultos para decírselo! Que quieres?- el bárbaro sonrió al provocar al
extraño, si picaba se pondría en terreno abierto e Inés podría apuntarle sin
problemas...
- Tengo información valiosa bárbaro....TTal vez la seguridad tuya y de los tuyos
dependa de ella...
- Habla espía...a eso me trajiste, ahoraa di...
- Debes prometerme que guardarás silenciio, esto es confidencial y nadie debe
saber de donde lo sacaste...
- No prometo nada! si me has invitado accá es por algo, por algo me elegiste y si
no es así me retiro...Ya me conoces y sabes como soy...Di lo que tienes que
decir...
- Cap i cua espera un ataque tuyo, se esstá reforzando hasta los dientes, pues ha
visto patrullas de tu ejercito en las cercanías de su reino...debes estar
preparado para la guerra Willrow...
Inés observaba desde su escondrijo... sabía perfectamente que aquel no era el
Papa
Miraba los bruscos ademanes de Willrow al hablar y desde luego aquella no
parecía una conversación muy amistosa... rara cita susurró...
Decidió esperar el aviso de Willrow para aparecer... no sabía realmente qué
estaba pasando y no quería ser descubierta por si el desconocido no venía solo
En ningún momento desde su aparición Inés había dejado de apuntarle con la
ballesta... un movimiento en falso y estaría muerto
Willrow hizo la señal de tranquilidad a Inés. Al mismo tiempo Sanasen se
despedia....
Willrow fue directo hacia donde Inés que bajaba del árbol y le contó todo.
Esto era muy raro, ellos no tenían pensado atacar al Papa. No era un enemigo,
pero tampoco era de su total gusto personal...
No lo pensaron dos veces, sus almas gemelas y combativas subieron a sus potros y
emprendieron a todo galope lo que no todos habrían hecho...
Partir al mismisimo castillo del Papa. Las cosas se aclaran cara a cara
escuchaba Willrow a su padre decir. Lo de Inés fue mas visceral, por ella
pondría su daga en el cuello del Papa y le daría el gusto de ser atacado...pero
de verdad.
No les impidieron el paso, pero se veían las tropas ejercitando y toda
reunidas..
Algunos caballeros boquiabiertos los miraban entrar a la boca del lobo...
Al entrar a la sala papal, Cap i cua estaba estudiando un plano de Inglaterra
donde estaban los castillos de ambos. Y alguien salió por la puerta trasera del
salón, alguien que no quería ser visto como aliado con Cap i cua...
- De verdad crees que te atacaria?- dicee Willrow sin saludar-
- Y porque no? dice el Papa Cap i cua- rrompiste conmigo la alianza...pues q todo
puede ser. Si no me vas a atacar, entonces que haces allí arriba? En las
cercanías de mi reino...
- Mis tropas van a darle un collejon a uun peque..No puedo decirte mas.
- Baron negro?- el Papa esputó ese nombrre sin pensar, mientras movía sus gruesos
dedos llenos de anillos de oro...- es Baron negro??? Porque si es baron negro,
todos los feudos q hay alli son mios, se los compre...pero ya te digo q esos
feudos son mios...
- No es Barón Negro.-dijo tranquilamentee Willrow mientras Inés se sentía
realmente incómoda en esta conversación.
- Y otra cosa.... supongo que entiendes que atacar a ajenaton es atacarme a mi
no? Seria como yo atacar a ines...-esto lo dijo mirando por primera vez a Inés,
lo tenía nervioso caminando por todos lados...- Quién te dio el feudo en el que
acampan tus tropas? Old Soul acaso?
- Nadie me lo dio, lo tome simplemente....
- Fernando Valdes? te quedas con los feuudos no?
- No te ataco Cap i cua, solo eso te dirré...
- Sabes que tenías a unos cuantos apuntaandote? Supongo que ves...que hay dos
bandos, uno el de la taberna...
- Yo venía a avisarte que no te ataco, ccuando te ataque te lo digo a la cara
vale? Y no ire a conquistar un feudo al otro lado del continente..ire al lado de
tu principal..Con todas mis tropas y me verás al frente.
- Yo soy hombre de dios, soy pacífico. NNo entiendo porque quieres atacarme...
- Hombre no tengo nada contra ti...cuanddo he pensado distinto a ti. Te lo he
dicho en tu cara..
- Te recuerdo que esto es la vida medievval, que aqui todo vale, que un dia uno
es tu aliado y el dia siguiente el quiere ser el papa...
- No sabes nada de barbaros eh?
- No confio en nadie
- Tas muy sucio con los catolicos hombree....mucha politica mucho
cinismo..Deberías venirte un dia a cabalgar en taparrabos.....no hay como
cabalagar en la playa en taparrabos...tu y t bestia...ningun mentiroso
murmurándote al oido, con una buena cerveza por supuesto. En la taberna somos
libres...Cada cual elige su destino. No hay alianzas..No hay pactos..Cada uno
sigue lo que piensa justo..
- Supongo que sabes que estais formando un grupo de compañeros, todo el mundo ve
los dos grupos grandes que hay en guaranpis y quien no los vea es un poco tonto.
A mi nunca me ha gustado nunca lo que hiciste con Ala Triste, sabes q ahora esta
atacando a tus hijitos no?
- Te refieres a los Hijos de ODIN...elloos saben que hacer son hijos de odin..no
mios, soy un igual con ellos, no como tu y tus vasallos..
- Otra cosa, que relación tienes con oldd soul.... me molesta ese tipo....No me
gusta, como todos los caballeros que estan en irlanda y que no son aliados, en
todo caso yo no ataco a nadie, yo solo compro feudos...
- Hagamos algo, me envías una lista de ttus influencias y así dejas tu paranoia
vale?
- Ya la sabes, mis exvasallos y los de ttoda la vida
- La Familia, vasallos y phidias y sus vvasallos....alguien mas?
En eso oyen un crujido en la ventana. Luego una caída y ambos corren a ver que
pasaba. Al asomarse, un muchacho corría calle abajo como una rata corre de los
gatos....
Otro espía...
Cada vez los reclutan más jóvenes... exclamó Inés mientras veía alejarse al
muchacho a toda carrera.
Tras un momento de silencio Inés se volvió y mirando directamente a los ojos del
Papa le preguntó... ¿quién estaba con vos antes de llegar nosotros y ha salido
rápidamente para no ser visto?... decídlo... no creo que os importe si no tenéis
nada que ocultar...
- Vaya, la Emperatriz de Guaranpis ha deecidido hablar, os rindo un homenaje,
pues sois la dama mas poderosa del reino y has llegado sola a este lugar, os
felicito realmente... Ahora debo irme, algunos asuntos importantes me reclaman
en Finlandia, yo creo que en un buen tiempo no sabreis de mi, que quien viene a
visitarme? Pues mucha gente viene...mucha gente...
Quedan en vuestra casa...- Inés iba a hablar de nuevo pues realmente estaba
molesta por la evasiva del Papa, pero el sumo pontífice levanto la mano en señal
de que no hablaría mas mientras se retiraba levantando su sotana...
Willrow tomó dulcemente la mano de Inés para detenerla, a veces, solo a veces,
ella le hacía caso. Esta fue una de estas veces.
Este no era el momento de dar una batalla, ambos lo sabían y se retiraron con
una gran interrogante. Quien tenía tratos con el papa que no quería que lo
vieran? Porque se escondía? Por que el papa evadía el tema? Y tal vez lo mas
importante...por qué el papa temía un ataque de ellos?
Todo eso pensaban calladamente mientras volvían a todo galope a casa. Ya estaban
cansados y para variar llevaban tiempo durmiendo poco...
El traidor...
Ya habían pasado el transbordo de irlanda a inglaterra. Iban llegando al bosque
que estaba en el valle del reino de Inés, pero era muy tarde y estaban cansados.
Decidieron acampar en ese lugar esa noche. Nadie los esperaba por ahí, iban
ligeros de equipaje y si no hacían fogata nadie los detectaría. Los tiempos no
estaban para andar sin guardias por ahi...Pero ellos estaban mas a gusto
asi....libres.
El disfrute de una fogata y buena compañía los alegraba, siempre es bueno volver
a las cosas simples. La fogata, la tienda y ellos compartiendo. Nada mas
importaba. Al anochecer apagaron el fuego, para no ser descubiertos...las
estrellas los iluminaban. Era hermoso, una manta de estrellas cubriéndolos, y la
felicidad llenándolos.
De pronto un grupo de jinetes se detenía al otro lado de unos arbustos,
conversaban despreocupadamente. Se notaban cansados, eran varios, armados, un
fuerte grupo de guerreros, lo único que les faltaba para descansar!
Por suerte habían dejado los caballos sueltos y no muy cerca para no ser
delatados. Había que acercarse al grupo de guerreros, ver sus intenciones, ver a
donde se dirigían. Inés no reconoció banderas ni nada, y ya estaban casi en las
fronteras de su reino. Debías cerciorarse de que no había ningún peligro.
Se arrastraron cuidadosamente, apoyándose en rodillas y codos. Avanzando
lentamente casi sin dejar crujir las hojas que aplastaban.
Se escuchaban cansados y muy relajados, menos uno que estaba mas bien triste...
- Viste la cara del tio cuando se enteroo?
- jajajaj parecia tener una espina en ell culo jajajaj
- No se lo esparaba para nada el malditoo!
No se veían las caras aún, pero una persona del grupo no se veía tan animado
como el resto, estaba mas bien cabizbajo.
- Hombre, ven a beber con nosotros!!
- Dejenlo!! Que reza sus oraciones jajajjjjaja
- Si aún no se saca la sotana, jeje.
- Hombre ya ven a beber con nosotros quee ya no debes aparentar mas ser un
maldito Cura!
- Eso preparate a sacudir tu pija macho!!! O se te ha olvidado que la tenias??
jajajja Que se le ha atrofiado y por eso andas tan callado Bellcaire!!
Bellcaire, el brazo derecho de Cap i cua ya no es cura?? Ambos se miraron
soprendidos. Y asi era. Willrow le conocía y era él quien andaba cabizbajo. Cap
i cua no se debe haber esperado tal noticia. Pero quién era el grupo de
guerreros? Por que estaban con Bellcaire y por que le hablaban tan
familiarmente?
Willrow reconoció a Inmortal. Inés a HM_tarantan tan....Nunca los había visto
juntos, y solo faltaba su amiga Edith, ahí completaron el cuadro...
Bellcaire debía ser un espía de la Hermandad! Había dado un golpe bajo a Cap i
cua! Y si esta era la totalidad de la Hermandad, toda Gran Bretaña estaría casi
copada por ellos! Bellcaire y HM tenían feudos al sur de Inés y Willrow. Y
Inmortal y Edith ocupaban el sur de Escocia. Definitivamente sus reinos estaban
rodeados por ellos!
El que rie al ultimo...
El papa se cayó de rodillas al mismo tiempo que su orgullo de quebraba, y caía
sobre su testa.
Bellcaire lo había hecho sentir un idiota engañado!. Tomó su sotana del pecho y
la rasgó dejando el pecho descubierto....
-Nooooo!!!
Cap i cua se sentía totalmente humillado la Hermandad le había enviado un espía
a él, el mas poderoso. No le había respetado en lo mas mínimo y es mas, ahora
sabían todos sus secretos y sus futuros planes...Cap i cua se sentía
absolutamente desamparado.
De pronto tras las cortinas se escuchó una pequeña risita...
- Te olvidas de mi querido Papa?. Yo reccién empiezo a actuar y tu ya rasgas
vestiduras. Que poca confianza tienes en esta bruja hombrecillo. Ya verás, ya
verás...
Tras las cortinas del salón salió una mujer de media estatura tapada con un velo
oscuro. Bajo su vestido sacó una bola de cristal y la puso frente al trono de
cap i cua. Prendió incienzo y arcanas palabras salían de su boca...
De los ojos de cap i cua salía una pequeña lagrima, había sido apuñalado por su
brazo derecho...su odio comenzaba a crecer...
Al amanecer...
Al despertar había un día brumoso no había rastro de los que habían acampado
anoche a su lado, estaban realmente cansados pues no los sintieron levantar
campamento, pero al parecer no habían sido descubiertos, pues estaban vivos y
aún tapados por hojarasca y ramas.
Inés ya se había levantado.
Willrow se admiraba de cada movimiento de Inés, ella saltarina y alegre iba
haciendo que cada simple cosa lo alegrara, lo divirtiera, lo llenara de una
enorme energía positiva. Ella en sí misma era una poción mágica eterna y
viviente...
Se acercó silenciosamente a ella y la abrazó por detrás asustándola y
alegrándola a la vez. Estaban de vuelta en casa. Estaban de vuelta junto a su
Inés, la mujer de su vida.
Ella giró y lo besó alegremente, el la levantó girando de alegría....Estaban
solos por fin!!
Inés lo miró a los ojos tiernamente, con una alegría inmensa, eterna...
- Ven conmigo amor...
Willrow no contesto, solo tomó la mano de Inés, no sabía que le pasaba a Inés,
estaba extraña.
Inés se dirigió al bosque que circundaba el castillo, y recorrían un sendero que
Inés conocía al parecer perfectamente. Ambos hablaban alegremente, era un bosque
hermoso, inmenso y húmedo, los grandes troncos de los árboles estaban llenos de
musgos de colores marrones y amarrillentos, contrastantes con los siempreverdes
de las copas.
Había vertientes de aguas puras que pasaban debajo de puentes de palitos que
continuaban este sendero secreto. Pero caminaban con total naturalidad, como si
fueran a la vuelta de la esquina.
Un ruido de una gran cascada se escuchaba cercano, íban hacia ese sonido
relajante. Una cascada. De pronto Inés se detuvo, miró a Willrow de una manera
extraña para ella, sus ojos brillaban...
- Nadie había entrado a este lugar conmiigo....ven.
Se encontraban en un risco sobre una gran laguna vaporosa, sobre la cual caía
una gran cascada. Era hermoso, la humedad era inmensa, sus ropas estaban
empapadas mientras bajaban una escalerilla de cañas. Era agua termal tibia y
fresca a la vez, sus cabellos estaban empapados y se pegaban a la cara. Willrow
como siempre a torso desnudo brillaba húmedo y sonriente.
- Acá vengo siempre a nadar cuando quierro estar sola, me relaja mucho después de
las guerras.- diciendo esto se sacó su vestido y se arrojó desnuda al agua
tibia. Lo ultimo que Willrow vió de Inés fueron sus pálidos glúteos entrando al
agua.
El no iba a ser menos, y se desnudó y se arrojó al agua igualmente. Fue
exquisito, el agua caliente recorriendo completamente su cuerpo desnudo. Se
sentía extraño, absolutamente vulnerable....pero a la vez libre, libre y lleno
de amor por esta cristiana.
Al asomarse a la superficie, vió la cara sonriente de Inés que nadaba lentamente
bajo la cascada. Le hacía señas con la mano, poco se oía con el ruido de la
cascada de pronto se sumergió para pasar por debajo la enorme torre de agua que
caía sobre la laguna. Y Willrow la siguió...
Una Bola de Cristal...
El incienso llenaba por completo la
habitación, lo que la hacía oscura y en tinieblas, solo iluminada por la bola de
cristal en la mesa. La bruja bajo un velo que le cubría la cada solo a veces
dejaba translucirse sus ojos casi desorbitados y llenos de concentración.
-
Deterrere!!, Ipse fallax!!, Magica minor!!,
Fascinare homo!!, Arcessere caecus!!, Admonitio!!
Cap i cua miraba de reojo los brillos
incandescentes de la bola de cristal, el miedo se leía en su rostro desencajado.
Mientras tanto cogía algunos papeles de su escritorio..
-
Debo irme a Finlandia a preparar una defensa y a
organizar mi nuevo reino...No tengo tiempo para tus brujerías mujer..
-
Vete tranquilo Papa...que Willrow no te molestará
mas...
-
Eso espero, ya bastante tengo con preocuparme de
la Hermandad. Suerte!
Al salir el Papa la bruja sonrió, se quitó
su velo y dejo ver un rostro
hermosísimo con un dejo de picardía
inmensa. Ojos almendrados color miel, tez canela, labios gruesos y rojizos,
facciones finísimas, casi angelicales. Se acomodó su larga falda y mientras
mordía suavemente su labio inferior.
En su bola veía a Willrow nadando desnudo
bajo la cascada, y emergiendo al otro lado de esta, en una cueva....
- Imperare lux ut saltare!!
Era una cueva enorme y bastante iluminada
con luces que danzaban de colores anaranjados.
- Fallax!!
Se veía una alfombra enorme de colores
rojos cubierta con cojines y en medio de ella una mesa servida con deliciosos
manjares.
Había un pequeño oleaje en esta pequeña
playita, se escuchaba de fondo la cascada cayendo. La cara de Willrow estaba
mojada por el vapor y por el agua de la cascada que caía. Mojaba su pelo hacia
atrás y recorría su figura de guerrero, un poco tensa por la tibieza del agua, a
medida que ascendía hasta la cueva el agua que al principio tapaba su pecho iba
bajando dejando al descubierto poco a poco su cuerpo con un paso lento y felino.
El deseo transuntaba en la cara de la
bruja, la piel se le erizaba, acomodaba su cabellera hacia atrás y sus dedos
dibujan formas en las telas de sus vestidos.
-
Admonitio!!
-
Susurrus ventus!!
Un viento suave llego a la cara del
bárbaro, acariciándolo y haciéndolo cerrar los ojos. Y una voz suave y seductora
que veía del fondo de la caverna lo hizo temblar...
-
Ven...
El bárbaro abrió los ojos anhelante, su
pecho se agito levemente, sus ojos brillaban buscando, buscándola...
La irá y el mal llenaron el rostro de la
bruja, y como una orden a los elementos gritó fuerte y poderosamente....
-
Homo ex lapis!!!
Esas extrañas palabras hicieron que la bola
de cristal hiciera un maligno destello y luego suavemente, luego de recobrar la
respiración, con cuidada lentitud seductora pronunció las siguientes palabras...
-
Commutare magnum...
La bruma inundó la habitación y un
torbellino suave la envolvió. Sus vestidos giraban y poco a poco se esfumaban,
el soplido suave apenas se escuchaba y de pronto casi susurrando pronunció su
último conjuro...
-
Ilico itinera....
Y diciéndo eso....desapareció.
Bruma.....
La caverna de pronto se lleno de un humo de
delicioso aroma de incienzo dulzón, parecía bruma de color rojizo por las
antorchas. Al fondo se veía una sombra moviéndose felinamente. Las antorchas
ondulaban con la suave danza de sus llamas, la luz era tenue, rojiza, cálida. El
bárbaro salió de el agua goteando y absolutamente desnudo adentrándose en la
bruma, buscando...
-
Ven, te estoy esperando bárbaro..
El aroma dulzón se hacía mas fuerte hacia
la sombra que se movía al fondo de la caverna, al acercarse se notaba una figura
femenina moviéndose....bailaba, bailaba al son del latir lento de las gotas de
agua que caían, se veían las formas entre la bruma, un cuerpo fascinante y
expresivo, las curvas femeninas eran las justas, no muy generosas pero
fascinantemente firmes, el abdomen de la mujer era marcado al igual que sus
glúteos y sus piernas. La mujer de la bruma danzaba dejando aparecer y
desaparecer su cuerpo, mientras susurraba algunas palabras muy suavemente...
-
Fascinare.....fascinare...
De pronto la mano de la dama salió de la
bruma, sus uñas largas, sus dedos finos acariciaban el aire, como haciéndole
cosquillas.....como llamándolo...
-
Susurrus ventos...
De pronto las antorchas se apagaron
completamente y un viento cálido le llegó al cuello erizándole la piel y bajando
por su espalda. Fue como una cosquilla dulce y cuidadosamente estudiada.
El olor dulzón se acrecentaba y daba rodeos
cerca del bárbaro era como si volara a su alrededor. Jugando con el, la bruma lo
rodeaba estaba absolutamente a ciegas. Su corazón latía fuerte y su respiración
se escuchaba lenta pero fuerte....
-
Me tienes loco Inés...ven amor...
La voz susurro suavemente...
-
Delenire...
La mano salió de la bruma y tomo su
barbilla suavemente acariciandolo. Willrow cerró los ojos extasiado y de pronto
sintió un roce suave en sus labios, una boca fresca y húmeda lo besó y
desapareció....
Sombras ondulantes....
Willrow alcanzó solo a tocar un cuerpo
atlético y delgado, escurridizo y flexible.....El olor dulzón lo tenía
absolutamente ido y nublado, no veía nada solo sentía esos ojos mirándolo, por
todos lados, esa mirada quemaba...
No tenía pudores, inhibiciones, ni nada,
solo sentía deseo, un enorme deseo por esa mujer....
De pronto sintió en sus tobillos como algo
reptante que los abrazaba, intentó saltar pero fue imposible, era como una
enredadera que lo empezaba a amarrar al suelo, trepo por sus piernas, su tronco,
su pecho y sus brazos. No le hacía una presión fuerte, pero le era imposible
zafarse. Estaba atrapado.
La mujer se le acercó casi flotando en la
bruma, llevaba un velo en su rostro y su cuerpo exquisito se dejaba entrever
entre las capas de bruma que eran como velos semitransparentes que dejaban ver
sino imaginar...
La mujer empezó a dar una vuelta mirándolo,
escogiéndo su objetivo mientras jugaba con sus manos en su piel, no veía su cara
pero los ojos de deseo traslucían todo disfraz. De pronto sintió una respiración
en su cuello, mas bien en su nuca, y luego sintió los labios húmedos rozarlo. Su
piel estaba absolutamente erizada, su cuerpo entero ardía. No podía moverse.
Luego fueron sus orejas, que primero besadas luego lamidas le hacían sentir una
terrible tensión en el cuero cabelludo, la mujer lo sintió pues introdujo entre
su cabellera sus dedos, mientras besaba su cuello. La última antorcha se apagó.
El beso fue suave, casi un roce suave en
sus labios, no alcanzó a esquivarlo, no lo habría hecho tampoco. La húmedad de
boca solo era apagada por esos labios frescos, furtivos y misteriosos. Hasta que
toda contención fue liberada con un beso profundo y placentero, la pasión ya
estaba desbocada.
Fue un abrazo casi desesperado cuando las
enredaderas se cortaron. Dos cuerpos fusionados, amándose entre la bruma en una
danza rítmicamente ondulante, salvaje, casi mística. Solo se escuchaban algunos
quejidos que alcanzaban a escapar descontenidos y respiraciones agitadas.
No hubo rincón inexplorado, ni pudor no
transgredido, pues el deseo de él era tan fuerte como el deseo de ella.
Ardientes amantes, besándose extasiados, acariciados y del todo lamidos.
Eran como un solo latir.
Amantes de la mirada,
de la caricia encarnada,
de la furia en la piel...
Sudor, amor, calor...
Boca entreabierta, ojos cerrados...
Pechos mojados,
Mi mano en tu piel.
Tu cuello merece ser besado, lamido,
Suavemente mordido..
Tu boca flor de placer,
Fuente de canciones de amor,
Exclamaciones sin pudor...
Llévame contigo amor mío,
Déjame sentir tu último respiro
Quiero subirme contigo
Allí hasta donde siempre hemos querido..
Frenesí compartido,
Combatido, resistido...
Locura de dos libres
Ahora cautivos...
Liberación de deseos contenidos..
El ultimo temblor compartido
Arqueas tu espalda buscando el último
placer...
Te has quedado con todo mi ser,
Te quedas para siempre conmigo.
Y tal como se apagó la última antorcha, se
apagó su memoria, estaba absolutamente nublado, agotado, como bebido. Cayeron
ambos abrazados, los amantes cansados, agotados, semidormidos...
La última caricia en su cabello. Un beso en
la frente, un último respiro. La sonrisa encantada, la satisfacción reflejada en
sus ojos brillantes a flor de piel.
Sus almas por siempre atrapadas en la
caverna encantada, por esa frase por ultimo conjurada....
-
Imperare obdormiscere..... potiri homo..... Tempus
immotus.....
Y la bruma desapareció...
Clones...
Al despertar vió la estatua.
Había estado todo el tiempo ahí, fija,
muda, presente.
La modorra no le dejo fijarse en ella bien.
Mas bien intentó recordar esa noche de brumas, se despejo la cara, los ojos
embotados aún.
Se dirigió a la pequeña playita a mojarse
la cara. No le bastó y mejor se dio un buen chapuzón. Al salir encontró su
taparrabos tirado. Inés debió traerlo. Donde estaba Inés?
En fin, ya volvería. Había bastantes
manjares en la mesa y el hambre lo había despertado. Cogío unas frutas y leche.
Estaba algo molido del nado y todo lo demás..
Empezó a recorrer la caverna, las antorchas
estaba aún humeando un poco, había incienzos a medio terminar, y había todo un
desorden en la mesa. Recogió algunas cosas y pensó....
En que andará el Papa...
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El papa salió con una sonrisa maliciosa de
la habitación, se le veía casi feliz, insospechadamente feliz..
De pronto sacó de su bolsillo un saquito,
se lo llevó a los labios y lo besó, sus ojos brillaban. Y se alejó jugando con
el en sus manos, era casi como un niño feliz con su regalo de navidad, hasta se
le escuchaba silbar...
Tomo un camino extraño en su castillo, no
iba a las caballerizas donde lo esperaba su caballo ensillado y listo para su
largo viaje a Finlandia.
Bajó al calabozo, allí el olor nauseabundo
era insoportable, el aire lleno de una bruma verdosa.
Abajo en las mesas, en pequeñas
piscinillas, en partes y completos. Algunos casi desfigurados por el bisturí....
Allí había cadáveres, estaba lleno, lleno,
lleno. Era un espectáculo Dantesco, horrible, asqueroso y por sobretodo
perverso...
Cap i cua bajaba la escalera sonriendo casi
cantando con una habitualidad asombrante. Se dirigió hacia el caldero humeante
en medio de la sala, encendío la leña que ya estaba preparada hace tiempo ya.
Mientras uno a uno metía extraños polvos al caldero, ungüentos, raíces, ya la
sala se lleno de vapor nauseabundo y la vista se nublaba. El Papa con los ojos
enrojecidos, injectados en sangre, su cara pálida, casi como un autómata
mezclando la pócima que tanto tiempo soño tener...
Y hoy, la única persona que la conocía
había ido a su castillo. Y estando absolutamente descuidada, Cap i cua se
aprovechó y robó el ingrediente secreto que ella portaba en su bolso....
-
Ja, ja, ja, ja, jaaaa!!!
Su alegría era máxima! La carcajada
simplemente se escapó de su boca. Por fin él podría crear un ejército!! Un
ejército a su servicio!! Y lo mejor de todo.....Nadie sabría que él lo había
creado y todos culparían a su enemigo....AL MALDITO TRAIDOR!!!
-
Ja, ja, ja, ja, jaaaa!!!
-
Donde estarán Bellcaire y Tarantantán?, se están
perdiendo un momento histórico!!! Ja, ja, ja, ja, jaaaa!!!
Cuando la poción estuvo lista, la agregó a
la piscinilla llena de cuerpos, mientras cantaba suavemente...
-
Tarán tan taaan...
-
Taran tan tataaaan...
-
Tara ta ta tannnn
-
Taran tan tanannnn...
-
Nazcan hijos míos!!! Vivan taran tan tanes!!!
Háganme cantar de alegría Ja, ja, ja, ja, jaaaa!!!
Corazón de Piedra...
Y simplemente la vio, primero incrédulo,
luego cada vez mas seguro y un despertar de dolor se apoderó del bárbaro, sus
piernas temblaron y su voz no salía...
Alzó su mano como para tocarla pero en vez
de eso se fue a su boca tapándola de vergüenza. Sus ojos brillaron y una lagrima
se asomó en sus ojos...
-
NOOOO!!!!!
Corrió a la mesa y botó todo lo que pilló,
la comida, la mesa, con su espada desenfundada cortó las antorchas con furia y
dolor. Era una lucha contra sí mismo y el universo de rabia.
-
NOOOO!!!! NOOOO!!!
De pronto la furia cesó dando espacio a un
dolor profundo y cayó de rodillas derrotado e impotente. Solo en ese momento
lloró de verdad y comprendió lo ocurrido...
Con vergüenza miró a la estatua de piedra,
con dolor...
Lloró como un niño desconsoladamente. La
culpa lo llenaba, todo paso ante sus ojos. Fugaces destellos de la noche
anterior pasaron en su mente y recién notó las diferencias, en miradas y roces.
Diferencias que esa noche no quiso notar. Willrow estaba de rodillas con su
espada clavada en el suelo sus manos apoyadas en ella, su frente apoyada en el
mango de su espada llorando...
Secó sus lágrimas y se puso de pie el dolor
casi no lo dejaba caminar, sus pasos eran temblorosos, quería morir...
Se acercó a la estatua. Y toco su mejilla
aún tibia. Era Inés petrificada, su Inés. Willrow sintió que su corazón se
congelaba al tocarla, sus pies se trababan, pero el dolor en su pecho en su
garganta eran lo mas insoportable, sus ojos se nublaron otra vez con lágrimas.
No tenía fuerzas para estar en pie pero la petrificación ya había empezado y lo
mantenía rígido...
De pronto de los ojos de Inés broto una
gota, era una lágrima corriendo por la petrificada mejilla, fría gota de un
corazón de piedra....que estaba vivo. El dolor fue insoportable y como un
estallido para el bárbaro. Le había provocado el dolor mas grande a Inés
salvajemente...El había jurado protegerla de sus enemigos, de todo....pero no
pudo protegerla de él mismo, quiso decir algo pero era tarde sus cuerdas vocales
ya se había petrificado....
Quiso matarse pero sus brazos no le
respondían, estaba condenado al dolor eterno y frío. Mirándola eternamente y
ella a él, culpándose eternamente. Corazones de piedra rotos para siempre...
Hasta que la muerte se atreva a mirarlos...
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