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Alvernistas de Monclova
 

 

 

Introducción.  

La base de la inspiración de la Pastoral Juvenil es la figura de Jesús, el “Buen Pastor” que ha venido para que todos tengamos una vida abundante (Jn 10,10). El joven de nuestros días experimenta un despertar y hambre de colaborar con Jesús y aceptar su llamado para trabajar en su viña (Mt 20,25). 

Hoy el joven entiende que: Jesús quiere que los valores de los jóvenes sean aprovechados para el bien de sí mismos, de sus propias familias y del mundo que por momentos manifiesta estar pasando por momentos de crisis. Jesús ve la opresión de nuestro pueblo y por medio de la pastoral juvenil escucha a los jóvenes, los acompaña y trata de prepararlos para luego enviarlos como misioneros para anunciar el Evangelio y para denunciar las estructuras injustas del pecado con una actitud encarnada y solidaria al estilo de las actitudes de Jesucristo y de los apóstoles (cfr. Jn 1,35-39; Mc 25,31-46). 

Respecto a la misma persona y misión de los jóvenes, la Pastoral Juvenil que pretende desarrollar la ”Escuela de Alvernistas” se inserta en la línea evangelizadora el Documento de Puebla y Sto. Domingo y según los lineamientos del Plan Orgánico de la Diócesis. De modo que nuestra pastoral tenga en cuenta a los jóvenes en su realidad social y según su trayectoria personal, buscando el fomento de su crecimiento en la fe a fin de que logren una profunda comunicación con Dios y con los demás, orientando sus opciones vocacionales y brindándoles los elementos adecuados para la participación en la iglesia y en la transformación de la sociedad. 

Después de un tiempo de realización de éstas experiencias Alvernia entre los jóvenes se ha visto la necesidad de elaborar los Estatutos Generales para las Escuelas Alvernistas que sirvan de lineamientos básicos a fin de orientar y legislar la vida y actividades de los alvernistas integrados en las diversas parroquias. 

Ahora bien, esto supone la elaboración de un reglamento particular que norme la vida y actividades  de cada Escuela en particular que tome en cuenta estos E. G. y las directrices de cada parroquia donde esté la Escuela de Alvernistas integrada (cfr. Reglamento disciplinar de la Escuela de Alvernistas) . 

La Experiencia Alvernia surgió como un encuentro de renovación en el espíritu el cual se llamaba Alvernia. El lugar fue el Centro Pastoral Segovia anexo a la Basílica de Zapopan, en 1988 bajo la dirección de Fr. Ignacio Muro o. f. m. 

En este mismo lugar pero en el año de 1990 el P.Fr Galileo G. Márquez al asumir la dirección de este Centro Pastoral, convocó a todos los jóvenes integrantes del mismo para estudiar y revisar tanto las estructuras, contenido, método y realización de la Experiencia Alvernia, fue así como a partir de 1991 surge la Experiencia Alvernia sobre la base de los métodos franciscanos de evangelización, la Nueva Evangelización  y las directrices generales del Plan Pastoral de la Arquidiócesis de Guadalajara  y de la CEMPAJ. 

La Experiencia Alvernia Juvenil nació con el propósito de presentar a los jóvenes, con un lenguaje joven, el Evangelio, la necesidad de tener claro el sentido de la existencia. No podía haber mejor opción que la que el mismo joven le hablara al joven de su fe en Cristo, de sus experiencias, de sus luchas, de su forma de pensar y de su estilo de vida. 

Como repuesta al mensaje que el Papa Juan Pablo II dio a los jóvenes en San Juan de los Lagos al enviarlos como apóstoles entre los jóvenes, surge el protagonismo evangelizador del joven Alvernista al servicio de la Iglesia concretada en la parroquia, comunidad de comunidades. 

Por tanto, el movimiento denominado Experiencia Alvernia debe ser un movimiento de Iglesia dirigido por jóvenes y asesorado por adultos: sacerdotes, religiosos, matrimonios, con un rol específico. 

Ahora bien, si bien en sus raíces inspiracionales la Experiencia Alvernia se apoya en San Francisco de Asís, su mística, su espiritualidad y acción apostólica es eminentemente eclesial. No pertenece a la Orden Franciscana sino que nació en y para la iglesia.  

Por lo que todo alvernista deberá tener presente que más que técnicos en experiencia alvernia, lo que la iglesia necesita son hombres y mujeres de Dios en acción. 

A continuación brevemente trataremos de explicar el contenido de los seis capítulos que contienen estos Estatutos Generales los cuales regirán y serán los lineamientos de la Escuela de Alvernistas. 

En el capítulo primero se define lo que es la Experiencia Alvernia, la cual asume la opción preferencial por los jóvenes presentándoles un Cristo nuevo, como único Salvador y Señor. 

En el segundo capítulo se describe la finalidad de la Escuela de Alvernistas, impulsando la renovación de la parroquia como comunidad de comunidades. El joven debe ser quien transmita el mensaje gozoso de la salvación a un mundo que a veces amenaza ruina en busca de su liberación. 

En el tercer capítulo se exponen los eventos significativos de la Escuela de Alvernistas y al mismo tiempo cita los tres niveles del proceso de  profundización en la fe de la escuela. 

Al explicar cada uno de los eventos que se realizan en la Escuela de Alvernistas los fundamenta y trata de ser una luz para que, quien sin conocer la Espiritualidad de la Escuela quiere internarse y experimentarla. 

En el capítulo cuatro de los estatutos generales se describen los niveles de responsabilidad en la dirección y  la coordinación de la Escuela de Alvernistas así como las actividades que competen a cada nivel. 

De la misma forma se describen los mecanismos para la realización de los diferentes tipos de asambleas que se efectúan dentro de la Escuela de Alvernistas según sus necesidades. 

En el capítulo quinto que se refiere a la proyección apostólica de la Escuela de Alvernistas de acuerdo al itinerario de evangelización integral, surge en los alvernistas un compromiso cristiano según el Evangelio de anunciar a Jesús como discípulos y testigos. 

La proyección apostólica de la Escuela de Alvernistas se encuentra fundamentada en este capítulo y al mismo tiempo la justifica como una respuesta positiva al llamado que la Iglesia dirige a los laicos a comprometerse en la misión evangelizadora. En la promoción de la justicia, en la educación de la nueva civilización del Amor. 

En el capítulo sexto según se muestra como todo joven está llamado a ser un discípulo del único y verdadero maestro, y para esto es este capítulo la Escuela de Alvernistas nos ofrece una formación integral, humana y cristiana para permanecer y perseverar y al mismo tiempo como discípulos llevar el mensaje de la buena nueva. 

Se definen también los objetivos generales y específicos de los tres niveles que existen en la Escuela de Alvernistas. 

De este modo con lo antes mencionado se exhorta a los alvernistas a mantenerse unidos en el ideal que nos muestra la Experiencia Alvernia continuando nuestro proceso de crecimiento en la Escuela de Alvernistas a la cual estamos integrados, tratando de ser siempre una luz entre los jóvenes y al mismo tiempo un instrumento vivo, convencido y comprometido al servicio de Dios y de su Iglesia. 

 

 Fin………………………….

Experiencia Alvernia
 
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Alvernistas de Monclova somos una Fraternidad juvenil, matrimonial y familiar, cuya finalidad es colaborar en la evangelización por medio de la Experiencia Alvernia como instrumento de servicio a la Pastoral Juvenil y Familiar.
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