La Revolución Bolivariana se fortalece
A partir del 13 y 14 de
abril de 2002, cuando pueblo y Fuerza Armada protagonizamos las acciones que en
menos de cuarenta y ocho horas restituyeron el gobierno de Hugo Rafael Chávez
Frías, y con él las transformaciones en marcha y el regreso a la
constitucionalidad, se han desarrollado estrategias y acciones que han
fortalecido la Revolución Bolivariana. El haber tenido que contrarrestar los
sucesivos intentos de golpes de Estado que se sucedieron durante el resto de ese
año y los primeros meses de 2003, entre los cuales destacó el saboteo perpetrado
a nuestra principal empresa, PDVSA, dirigido a su destrucción, y por esa vía, a
doblegar y destruir al pueblo venezolano, lejos de debilitarnos nos dio fuerzas
para profundizar la lucha, reconocer los errores, rectificar y avanzar, y además
nos permitió, al obtener las primeras victorias, empezar a recuperar dicha
industria, ahora sí, para beneficio de todos los venezolanos y venezolanas.
Comprendimos, a partir de los aciagos acontecimientos del 11 y 12 de abril de
2002 que debemos estar constantemente alertas a los movimientos de nuestros
adversarios quienes han demostrado, a pesar de sus torpezas, no aceptar que
perdieron su oportunidad porque, durante los cuarenta años de la democracia
representativa y fundamentalmente, durante las décadas de los ochenta y los
noventa no hicieron otra cosa que empobrecer, desde todos los puntos de vista,
al pueblo venezolano. Por eso debemos estar listos para responder a los ataques
pero también para atacar. Esta situación con la cual debemos aprender a convivir
no debe ni puede hacernos descuidar nuestra tarea fundamental, la construcción
de un nuevo país, practicando la democracia participativa y protagónica.
Las Misiones son la vía para aniquilar la pobreza de cualquier tipo, para
incluir, para dar voz a los que antes se les había negado. Las Misiones forman
parte consustancial de la política social del presidente Hugo Chávez, y se
dirigen a llenar de contenido social, político y humano a la educación, la salud
y el trabajo, así como a revalorizar la identidad nacional y nuestra condición
de sociedad multiétnica y pluricultural, de la cual hemos de sentirnos
orgullosos. Las Misiones romperán las estructuras caducas, tradicionales y
burocráticas que se niegan a cambiar, a transformarse, para dar paso a la nueva
realidad, la realidad de un pueblo que cada día adquiere más conciencia de su
papel protagónico en la construcción de la sociedad que dibuja nuestra
Constitución Bolivariana. Un pueblo que ahora, con acceso a la educación en
todos sus niveles y modalidades, a la salud integral, al trabajo y a la
participación será capaz de defender esta revolución bolivariana con los medios
que tenga a su alcance, como lo hizo el 13 y 14 de abril de 2002.
Por eso todos quienes en el mundo globalizado de hoy, luchan por construir otras
formas de vida más humana nos acompañan en esta batalla. Por eso han estado
presentes en cuerpo o en sentimiento en dos oportunidades consecutivas, en 2003
y 2004, para celebrar con nosotros las memorables fechas del 13 y 14 de abril.
Hoy somos referencia para el mundo y somos, junto a Cuba, la esperanza de los
pueblos oprimidos del planeta. Trabajo y estudio acompañados por la ética, la
honradez, el respeto al otro, la solidaridad, el valor, y el amor de los unos a
los otros han de caracterizar nuestra lucha por un mundo más justo, que no sólo
es posible sino que es imprescindible que lo construyamos, ¡ahora y para
siempre!
María Egilda Castellano/Rectora UBV