Mayo

Che1967.

MAYO 1
Celebramos la fecha abriendo picadas pero caminando muy poco; todav�a no hemos
llegado a la divisor�a de las aguas.
En La Habana habl� Almeida, pas�ndome la mano a m� y las famosas guerrillas
bolivianas. El discurso fue un poco largo pero bueno. Nos queda comida aceptable
para tres d�as; hoy el �ato mat� a un pajarito con la honda, entramos a la era
del p�jaro.
MAYO 2
D�a de lento avance y confusi�n sobre la situaci�n geogr�fica. Se camin�
efectivamente dos horas, debido a la dificultad de la chapea. Desde un alto pude
precisar un punto cercano al �acahuasu que indica que estamos muy al norte, pero
no hay rastros del Iquiri. Di orden a Miguel y Benigno de chapear todo el d�a
para tratar de llegar al Iquiri o, al menos, al agua, ya que estamos sin ella.
Queda comida para 5 d�as, pero muy escasa.
Radio Habana sigue con su ofensiva de informaci�n sobre Bolivia, con noticias
exageradas. h- alcanzada 1,760 ms., dormimos a 1,730.
MAYO 3
Despu�s de un d�a de continuo chapeo, que arroj� una caminata �til de poco m�s
de 2 horas, llegamos a un arroyo de bastante agua que parece tener rumbo norte.
Para ma�ana haremos simult�neamente la exploraci�n a ver si tuerce el rumbo y
continuaremos la chapea. Nos queda comida para dos d�as solamente y escasa.
Estamos a una altura de 1,080 metros, 200 sobre el nivel del �acahuasu. Se oye
un ruido lejano de motor cuya direcci�n es inidentificable.
MAYO 4
Por la ma�ana continu� el camino, mientras Coco y Aniceto exploraban el arroyo.
Volvieron cerca de las 13 afirmando que el arroyo giraba al este y sur, con lo
que parec�a ser el Iquiri. Orden� buscar los macheteros y seguir aguas abajo.
Salimos a las 13.30 y a las 17 paramos, seguros ya de que el rumbo general era
este-nordeste, por lo que no puede ser el Iquiri, a menos que cambie de rumbo.
Los macheteros informaron que no hab�an encontrado agua y segu�an viendo firmes;
se resolvi� seguir adelante con la impresi�n de que vamos al R�o Grande. Se caz�
s�lo un cacar�1 que se reparti� a los macheteros, dado su diminuto tama�o; nos
queda comida floja para dos d�as.
La radio dio la noticia del arresto del Loro, herido en una pierna, sus
declaraciones son buenas hasta ahora. Seg�n todo parece indicar, no fue herido
en la casa sino en otro lado, presumiblemente tratando de escapar.
h-980 ms.
1 Cacar�: pajarito de monte, nombrado as� porque denuncia la llegada de hombre o
animal con su cacareo. (N. del E.)
MAYO 5
Caminamos efectivamente 5 horas, unos 12-14 kil�metros llegando a un campamento
hecho por Inti y Benigno. Estamos, pues en el arroyo del Congr�, que no figura
en el mapa, muy al norte de donde pens�bamos. Esto plantea varias interrogantes:
�D�nde est� el Iquiri?; �no ser�a aqu�l donde Benigno y Aniceto fueron
sorprendidos?; �los agresores, no ser�an gente de Joaqu�n? Por ahora pensamos
dirigirnos al Oso, donde debe quedar desayuno para dos d�as, y de all� al
campamento viejo. Hoy se mataron 2 p�jaros grandes y un cacar�, con lo que
ahorramos la comida y seguimos con reservas para dos d�as: sopas en sobre y
carne enlatada. Inti, Coco y el M�dico est�n emboscados para cazar. Se dio
noticias de que Debray ser� juzgado por un tribunal militar en Camiri como
presunto jefe u organizador de las guerrillas; su madre llega ma�ana y hay
bastante ruido en torno al asunto.
Del Loro nada.
h-840 ms.
MAYO 6
Los c�lculos sobre la llegada al Oso resultaron fallidos, pues la distancia a la
casita del arroyo result� mayor de la prevista y el camino estaba cerrado, por
lo que hubo que abrir camino. Llegamos a la casita a las 16:30 tras de pasar
alturas de 1,400 metros con la gente desganada para caminar. Se comi� la
pen�ltima comida, muy pobre; s�lo se caz� una perdiz que dimos al machetero
(Benigno) y los dos que le segu�an en el orden de marcha.
Las noticias se centran en el caso Debray.
h-1,100 ms.
MAYO 7
Llegamos temprano al Campamento del Oso y all� nos esperaban las 8 latas de
leche, con lo que hicimos un desayuno reconfortante. Se sacaron algunas cosas de
la cueva cercana, entre ellas, un mauser para el �ato, que ser� nuestro
bazuquero, contando con 5 proyectiles antitanque. �ste viene mal, luego de un
ataque de v�mitos. Apenas llegados al campamento, salieron a explorar la
finquita Benigno, Urbano, Le�n, Aniceto y Pablito. Nosotros nos comimos las
�ltimas sopas y carne, pero tenemos provisi�n de manteca que hab�a en la cueva.
Se vieron huellas de pies y hay algunos peque�os destrozos que indican que
estuvieron por aqu� soldados. A la madrugada llegaron los exploradores con las
manos vac�as: los soldados est�n en la finquita y han tumbado el ma�z. (Se
cumplen 6 meses del inicio oficial de la guerrilla, con mi llegada.)
h-880 ms.
MAYO 8
Insist� desde temprano en que se hicieran los arreglos de las cuevas y se bajara
la otra lata de manteca para ir rellenando botellas, pues es todo lo que tenemos
de comer. A eso de las 10.30 se oyeron disparos aislados en la emboscada; dos
soldados desarmados ven�an �acahuasu arriba, Pacho crey� que era una vanguardia
y los hiri� en una pierna y a sedal en el vientre. Se les dijo que se hab�a
disparado porque no se pararon ante el alto, ellos, naturalmente no oyeron nada.

La emboscada estuvo mal coordinada y la actuaci�n de Pacho no fue buena; muy
nervioso.
Se mejor� enviando a Antonio y algunos m�s al lado derecho. Las declaraciones de
los soldados establecen que est�n situados cerca del Iquiri, pero en realidad
ment�an. A las 12 se capturaron dos que ven�an a toda carrera �acahuasu abajo,
declarando que ven�an r�pido porque hab�an salido a cazar y al volver, por el
Iquiri, se encontraron conque la compa��a hab�a desaparecido y salieron en su
b�squeda; tambi�n ment�an; en realidad, estaban acampados en el llano de cazar y
se escapaban a buscar comida a nuestra finca porque el helic�ptero no ven�a a
abastecerlos. A los dos primeros se les capturaron cargas de ma�z tostado y
crudo y 4 latas de cebolla, m�s az�car y caf�; nos resolvieron el problema del
d�a con auxilio de la manteca que comimos en grandes cantidades; algunos se
enfermaron.
M�s tarde inform� la posta de repetidas exploraciones de guardias que llegaban a
la esquina del r�o y volv�an. Todo el mundo estaba en tensi�n cuando llegaron,
al parecer 27 guardias. Hab�an visto algo raro y el grupo comandado por el
subteniente Laredo avanz�; �l mismo inici� el fuego y cay� muerto en el acto,
junto con dos reclutas m�s. Ya ca�a la noche y los nuestros avanzaron capturando
6 soldados; el resto se retir�.
El resultado total arroja: 3 muertos y 10 prisioneros, dos de ellos heridos; 7
M-1 y 4 mausers, equipo personal, parque y un poco de comida que nos sirvi�
junto con la manteca, para mitigar el hambre. Dormimos all�.
MAYO 9
Nos levantamos a las 4 (yo no dorm�) y liberamos a los soldados, previa charla.
Se les quitaron los zapatos, se les cambi� la ropa y a los mentirosos se les
envi� en calzoncillos. Partieron hacia la finquita llevando al herido. A las
6.30 completamos la retirada rumbo al arroyo de los monos por el camino de la
cueva, donde guardamos el bot�n.
S�lo nos queda la manteca como alimento, me sent�a desfallecer y deb� dormir 2
horas para poder seguir a paso lento y vacilante; la marcha en general se hizo
as�. Comimos sopa de manteca en la primera aguada. La gente est� d�bil y ya
habemos varios con edema. Por la noche, el ej�rcito dio el parte de la acci�n
nombrando a sus muertos y heridos, pero no a sus prisioneros y anuncia grandes
combates con fuertes p�rdidas por nuestra parte.
MAYO 10
Seguimos avanzando lentamente. Al llegar al campamento donde est� la tumba de
Rubio encontramos charqui que hab�amos dejado en mal estado y sebo; recogimos
todo, no hab�a se�ales de guardias. Cruzamos el �acahuasu con precauci�n e
iniciamos el camino hacia Pirirenda por una quebrada explorada por Miguel pero
cuyo camino no est� terminado. Paramos a las 17 y comimos el pedazo de charqui y
el sebo.
MAYO 11
La vanguardia sali� primero; yo me qued� escuchando el noticiero. Al rato vino
Urbano a avisar que Benigno hab�a muerto un puerco de tropa (pecar�) y ped�an
autorizaci�n para hacer fuego y pelarlo; decidimos quedarnos a comer el animal
mientras Benigno, Urbano y Miguel segu�an haciendo la senda rumbo a la laguna. A
las 14 horas reemprendimos la marcha, haciendo campamento a las 18. Miguel y los
otros siguieron adelante.
Debo hablar seriamente con Benigno y Urbano, pues el primero se comi� una lata
el d�a del combate y lo neg� y Urbano se comi� una parte del charqui del
campamento del Rubio.
Dieron la noticia del relevo del coronel Rocha, Jefe de la 4� divisi�n que opera
en la zona.
h-1,050 ms.
MAYO 12
Se camin� lentamente. Urbano y Benigno abr�an la senda. A las 15 se vio la
laguna a unos 5 kms. y poco despu�s se encontr� una senda vieja. A la hora se
dio con un tremendo maizal con zapallos, pero no hay agua. Se prepar� joco asado
y saltado con manteca y desgranamos ma�z; adem�s se hizo ma�z tostado. Los
exploradores llegaron con la noticia de que hab�an ca�do a la casa de Chicho, el
mismo de la otra vez, que es nombrado como buen amigo en el diario del Tte.
Henry Laredo; no estaba en la casa pero s� 4 peones y una sirvienta, el marido
de la cual vino a buscarla y qued� retenido. Se hizo un puerco grande con arroz
y frituras, adem�s de zapallo. Pombo, Arturo, Willi y Dar�o quedaron custodiando
las mochilas. Lo malo es que no hemos localizado el agua fuera de la casa.
Nos retiramos a las 5.30, a paso lento y con casi todo el mundo enfermo. El
due�o de casa no hab�a llegado y se le dej� una nota especificando los da�os o
gastos; a los peones y la sirvienta se les pag� $ 10 a cada uno por su trabajo.
h-950 ms.
MAYO 13
D�a de eruptos, pedos y v�mitos y diarreas; un verdadero concierto de �rgano.
Permanecimos en una inmovilidad absoluta tratando de asimilar el puerco. Tenemos
dos latas de agua. Yo estuve muy mal hasta que vomit� y me compuse. Por la noche
comimos frituras de ma�z y zapallo asado, m�s los restos del fest�n anterior,
los que estaban en condiciones de ello. Todos los radios estuvieron dando con
insistencia la noticia de que se hab�a frustrado un desembarco cubano en
Venezuela y el gobierno de Leoni present� dos hombres, con sus nombres y grados;
no los conozco, pero todo indica que algo sali� mal.
MAYO 14
Temprano, salimos con pocas ganas, para llegar a la laguna de Pirirenda por un
sendero que encontraron Benigno y Camba en una exploraci�n. Antes de salir reun�
a todo el mundo y les tir� una descarga sobre los problemas confrontados;
fundamentalmente, el de la comida, haciendo cr�ticas a Benigno por comerse una
lata y negarlo; Urbano, por comerse un charqui a escondidas y Aniceto por su
af�n de colaborar en todo lo que sea comida y su renuencia a hacerlo cuando se
trata de otra cosa. En el curso de la reuni�n se escucharon ruidos de camiones
acerc�ndose. En un escondite cercano guardamos una cincuentena de jocos y dos
quintales de ma�z desgranado para eventuales necesidades.
Cuando est�bamos fuera del camino, ocupados en recoger frijoles, sonaron
descargas carca y, poco despu�s, vimos la aviaci�n �bombarde�ndonos ferozmente�,
pero como a 2 � 3 kms. de nuestras posiciones. Seguimos subiendo una lomita y
apareci� la laguna, mientras los guardias continuaban su tiradera. Al anochecer
nos acercamos a una casa cuyos ocupantes la hab�an abandonado poco antes, la que
estaba muy bien surtida y con agua. Comimos un sabroso fricas� de gallina con
arroz, y permanecimos hasta las 4.00.
MAYO 15
D�a sin novedad.
MAYO 16
Al comenzar la caminata, se me inici� un c�lico fort�simo, con v�mitos y
diarrea. Me lo cortaron con demerol y perd� la noci�n de todo mientras me
llevaban en hamaca; cuando despert� estaba muy aliviado pero cagado como un ni�o
de pecho. Me prestaron un pantal�n, pero sin agua, hiedo a mierda a una legua.
Pasamos todo el d�a all�, yo adormilado. Coco y el �ato hicieron una exploraci�n
encontrando un camino que tiene rumbo sur-norte. Por la noche lo seguimos
mientras hubo luna y luego descansamos. Se recibi� el mensaje N�. 36, de donde
se desprende el total aislamiento en que estamos.
MAYO 17
Proseguimos la marcha hasta las 13, hora en que llegamos a un aserradero con
trazas de haber sido abandonado hace unos 3 d�as. Ten�a az�car, ma�z, manteca,
harina y agua en turriles, al parecer, transportada desde lejos. Nos quedamos
acampados aqu�, mientras se hac�an exploraciones por los caminos que salen del
campamento, los que mueren en el monte. Ra�l present� una tumoraci�n en una
rodilla con intenso dolor que no lo deja caminar; se le aplic� un antibi�tico
fuerte y ma�ana se le har� una punci�n. Caminamos unos 15 kms.
h-920 ms.
MAYO 18
Roberto - Juan Mart�n
Quedamos el d�a emboscados por si vienen los trabajadores o el ej�rcito; sin
novedad. Miguel sali� con Pablito y encontr� el agua a unas dos horas del
campamento por un camino transversal.
Se le hizo la punci�n a Ra�l, extray�ndole 50 c.c de l�quido purulento; se le
hace tratamiento general antiinfeccioso; no puede, pr�cticamente, dar un paso.
Extraigo mi primera muela en esta guerrilla; v�ctima propiciatoria: Camba; todo
march� bien. Comimos pan hecho en un peque�o hornito y, por la noche, un potaje
b�rbaro, que me puso al parir.
MAYO 19
La vanguardia sali� temprano ocupando posiciones en la emboscada del cruce de
caminos, despu�s salimos nosotros, reemplazando una parte a la vanguardia
mientras �sta retornaba a buscar a Ra�l y lo llevaba hasta el cruce; la otra
parte del centro sigui� hasta la aguada a dejar mochilas y retorn� a buscar a
Ra�l, quien mejora lentamente. Antonio hizo una peque�a exploraci�n arroyo abajo
y encontr� un campamento abandonado de guardias; aqu� tambi�n hay restos de
raci�n seca. El �acahuasu no debe estar lejos y calculo que debemos salir debajo
del arroyo del Congr�. Llovi� toda la noche, sorprendiendo a los expertos.
Tenemos comidas para diez d�as y en las inmediaciones hay zapallo y ma�z.
h-780 ms.
MAYO 20
Camilo
D�a sin movimiento. Por la ma�ana se embosc� el centro y por la tarde la
vanguardia, siempre al mando de Pombo, quien opina que es muy mala la posici�n
elegida por Miguel. �ste explor� arroyo abajo, encontrando el �acahuasu a 2
horas de camino sin mochila. Se escuch� n�tido un disparo que no se sabe qui�n
lo dispar�; en las orillas del �acahuasu hay huellas de otro campamento militar
de un par de pelotones. Incidente con Luis por protest�n que fue sancionado con
la orden de no ir a la emboscada; parece que reaccion� bien.
En conferencia de prensa, Barrientos neg� la condici�n de periodista de Debray y
anunci� que pedir� al Congreso el restablecimiento de la pena de muerte. Casi
todos los periodistas, y todos los extranjeros, le preguntaron sobre Debray; se
defendi� con una pobreza de recursos incre�ble. Es lo m�s incapaz que se puede
pedir.
MAYO 21
Domingo. Sin movimiento. Se continu� con la emboscada, rot�ndola de 10 en 10, al
mediod�a. Ra�l mejora lentamente; se le hizo una segunda punci�n extray�ndole
unos 40 c.c de l�quido purulento. Ya no tiene fiebre pero est� dolorido y no
puede caminar casi; es mi preocupaci�n actual. Por la noche comimos
op�paramente: potaje, harina, charqui aporreado y zapallo regado con mote1.
1 Mote: ma�z seco sancochado en grano, sin sal (N. del E.)
MAYO 22
Como era de esperar, a mediod�a apareci� el encargado del aserr�o, Guzm�n
Robles, con el chofer, y un hijo en un jeep destartalado. Al principio parec�a
una avanzada del ej�rcito, para ver qu� hab�a, pero se fue abriendo y consinti�
en salir a Guti�rrez por la noche dejando su hijo de reh�n; debe volver ma�ana.
La vanguardia permanecer� toda la noche emboscada y ma�ana esperaremos hasta las
15. Luego ser� preciso retirarse pues la situaci�n se tornar�a peligrosa. Da la
impresi�n de que el hombre no traicionar�, pero no sabemos de su habilidad para
comprar sin levantar sospechas. Se le pag� todo el consumo que se hizo en el
batey. Dio informes sobre la situaci�n en Tatarenda, Lim�n, Ipit�, donde no hay
guardias, salvo un teniente en este �ltimo punto. En Tatarenda habla de o�dos,
pues no ha estado all�.
MAYO 23
D�a de tensi�n. El encargado no apareci� en todo el d�a y, aunque no hubo
actividad, resolvimos retirarnos por la noche con el reh�n, un muchach�n de 17
a�os. Caminamos una hora por la senda, a la luz de la luna, durmiendo en el
camino. Salimos con carga de comida para unos 10 d�as.
MAYO 24
En dos horas llegamos al �acahuasu, que estaba libre. Salimos como a las 4 horas
aguas abajo del arroyo del Congr�. Caminamos lentamente soportando el paso lento
y desganado de Ricardo y, hoy tambi�n de Moro. Llegamos al campamento que usamos
el primer d�a de caminata en el primer viaje. No dejamos huella ni se vieron
recientes. La radio dio la noticia de que no habr� lugar al pedido de Habeas
corpus sobre Debray. Calculo que estamos a una o dos horas del Saladillo; al
llegar a la cima decidiremos qu� hacer.
MAYO 25
En hora y media llegamos al Saladillo, sin dejar huellas. Caminamos unas dos
horas arroyo arriba, hasta donde nacen las aguas. All� comimos y seguimos a las
15.30, caminando otro par de horas hasta las 18 en que acampamos a 1,100 ms.,
sin coronar el firme todav�a. Despu�s nos quedan, seg�n el muchacho, un par de
leguas hasta el chaco1 del abuelo o, seg�n Benigno, un d�a entero de camino
hasta la casa de Vargas, sobre el R�o Grande. Ma�ana tomaremos la decisi�n.
1 Chaco: terreno cultivado con frutas menores (N. del E.)
MAYO 26
Tras dos horas de recorrido y pasar la cumbre de 1,200 ms., llegamos al chaco
del t�o abuelo del muchacho. Estaban trabajando dos peones que debieron ser
aprehendidos ya que caminaban en nuestra direcci�n; resultaron cu�ados del
viejo, casado con una hermana de ellos. Sus edades: 16 y 20 a�os. Dieron la
informaci�n de que el padre del muchacho hizo las compras pero fue detenido y
confes� todo. Hay 30 guardias en Ipit� y patrullan el poblado. Nos comimos un
puerco frito con zapallos en carbonada con manteca, pues no hab�a agua en la
zona y se traslada en turril desde el propio Ipit�. Por la noche salimos rumbo
al chaco que tienen los muchachos, a 8 kms., 4 hacia el propio Ipit� y 4 hacia
el oeste. Llegamos al amanecer.
h- 1,100 ms.
MAYO 27
D�a de holganza y, un poco de desesperaci�n: De todas las maravillas prometidas,
s�lo ten�an un poco de ca�a vieja y el trapiche estaba in�til. Como era de
esperar, el viejo due�o del chaco vino a mediod�a con su carret�n con agua para
los chanchos y vio algo raro regresando donde estaba la retaguardia emboscada,
la que lo apres� junto con un pe�n, estuvieron presos hasta las 18 horas en que
los soltamos, conjuntamente con el menor de los hermanos; con encargo de que
permanecieran hasta el lunes por ah� y no comentaran nada.
Caminamos dos horas, y dormimos en un maizal, ya orientados en el camino que nos
llevar� a Caraguatarenda.
MAYO 28
Domingo. Nos levantamos temprano y comenzamos a marchar; en hora y media
est�bamos en los l�mites de los chacos de Caraguatarenda y se mand� a Benigno y
Coco para explorar, pero fueron vistos por un campesino y lo apresaron. Al poco
tiempo ten�amos una colonia prisionera, sin mayores signos de temor, hasta que
una vieja comenz� a gritar junto con sus hijos, al darle el alto, y ni Pacho ni
Pablo se animaron a detenerla, huyendo hacia el poblado. Lo tomamos a las 14,
apost�ndonos en ambas puntas del poblado. Poco despu�s ca�a un jeep de
yacimientos; en total cayeron dos jeeps y dos camiones, mitad y mitad
particulares y de yacimientos. Comimos algo; tomamos caf� y tras 50 broncas,
salimos a las 19.30 rumbo a Ipitacito; all� violentamos una tienda y sacamos $
500 en mercanc�a que dejamos a la custodia de dos campesinos, levantando un acta
muy ceremoniosa. Seguimos nuestro peregrinar, llegando a Itay donde nos
recibieron muy bien en una casa en la que result� estar la maestra due�a de la
tienda de Ipitacito y confrontamos los precios. Yo altern� y me parece que me
conocieron; ten�an un queso y un poco de pan y nos regalaron eso y caf�, pero
hay una nota falsa en el recibimiento. Seguimos rumbo a Espino, en la v�a f�rrea
a Santa Cruz, pero el cami�n, un Ford al que le quitaron la tracci�n delantera,
se qued� y nos tom� la ma�ana a tres leguas de Espino y el veh�culo se fundi�
definitiva y totalmente a dos de ese lugar. La vanguardia tom� el rancho y el
jeep hizo 4 viajes hasta transportarnos a todos.
h- 880 ms.
MAYO 29
El caser�o del Espino es relativamente nuevo, pues el viejo, fue arrasado por el
aluvi�n del 58. Es una comunidad guaran� cuyos integrantes, muy t�midos, hablan
o simulan hablar, muy poco espa�ol. Cerca hab�a gente de petr�leo trabajando y
heredamos otro cami�n en el que pod�amos embarcar todos, pero se malogr� la
oportunidad, pues Ricardo lo empantan� y no se pudo sacar.La tranquilidad fue
absoluta, como si estuvi�ramos en mundo aparte. Coco fue encargado de la
informaci�n sobre los caminos y la trajo deficiente y contradictoria, al punto
que ya sal�amos para hacer una jornada algo peligrosa pero que nos llevar�a
cerca del R�o Grande, cuando a �ltimo momento resulta que no y que debemos ir a
Muchiri, lugar donde hay agua. Con todos los problemas de organizaci�n
existentes, salimos a las 3.30, el grupo de vanguardia en el jeep (6, 7 con
Coco) y los dem�s a pie
La radio nos trae la noticia de la fuga del Loro, que estaba en Camiri.
MAYO 30
De d�a llegamos a la l�nea del ferrocarril, encontr�ndonos con que no exist�a el
camino se�alado que nos deb�a llevar a Michuri. Buscando, se encontr� a 500 ms.
del cruce un camino recto, petrolero y la vanguardia sigui� por �l en jeep.
Cuando Antonio se retiraba, un jovencito ven�a con una escopeta y un perro por
la v�a y al darle el alto huy�. Ante esa noticia, dej� a Antonio emboscado a la
entrada del camino y nosotros nos apartamos unos 500 ms. A las 11.45 apareci�
Miguel con la noticia de que hab�a caminado 12 kms. con rumbo este sin encontrar
casa ni agua; s�lo un camino que apartaba al norte. Le di orden de explorar con
tres hombres en el jeep ese camino hasta 10 kms. al norte y volver antes del
anochecer.
A las 15, cuando dorm�a pl�cidamente, me despert� un tiroteo de la emboscada.
Pronto llegaron las noticias: el ej�rcito hab�a avanzado y cay� en la trampa, 3
muertos y un herido parece ser el saldo. Actuaron: Antonio, Arturo, �ato, Luis,
Willy y Ra�l; este �ltimo flojo. Nos retiramos a pie caminando los 12 kms. hasta
el cruce sin encontrar a Miguel en este punto, tuvimos noticias de que el jeep
se encangrejaba por falta de agua. A unos 3 kms. de all� lo encontramos:
orinamos todos en �l y con una cantimplora de agua pudimos llegar al punto
m�ximo alcanzado, donde esperaban Julio y Pablo. A las 2, ya estaba todo el
mundo reunido all�, alrededor de un fuego en el que asamos 3 pavos y fre�mos la
carne de puerco. Guardamos un animal para que tome agua en las aguadas, por las
dudas.
Estamos bajando: desde 750 ms. llegamos ahora a 650 ms.
MAYO 31
El jeep segu�a braveando con sus orines y alguna cantimplora de agua. Sucedieron
dos hechos que cambiaron el ritmo: el camino con rumbo norte se acab�, por lo
que Miguel suspendi� la marcha y uno de los grupos de seguridad detuvo en un
camino lateral al campesino Gregorio Vargas, que ven�a en su bicicleta a
preparar unas trampas, su oficio. La actitud del hombre no era del todo clara
pero dio valiosas informaciones sobre las aguadas. Una de ellas nos quedaba
atr�s y mand� a un grupo a buscar agua y cocinar. Con �l como gu�a; cuando
estaban llegando, avistaron dos camiones del ej�rcito y se les hizo una
emboscada apresurada, tumbando, al parecer, dos hombres.
El �ato, al fallarle la primera bala de salva de su granada antitanque, le puso
una de guerra y el aparato le explot� en las narices, sin hacerle nada
personalmente, pero destruyendo el trombl�n. Seguimos retir�ndonos, sin
hostigamiento de la aviaci�n, caminando unos 15 kms. antes de encontrar la
segunda aguada, ya de noche. El jeep dio sus �ltimos estertores por falta de
gasolina y recalentamiento. Pasamos la noche comiendo. El Ej�rcito dio un
comunicado reconociendo un subteniente y un soldado muertos en el d�a de ayer y
atribuy�ndonos muertos �vistos�. Para ma�ana, tengo la intenci�n de cruzar la
l�nea f�rrea, buscando las monta�as.
h-620 ms.
Resumen del mes
El punto negativo es la imposibilidad de hacer contacto con Joaqu�n, pese a
nuestro peregrinar por las serran�as. Hay indicios de que �ste se ha movido
hacia el norte.
Desde el punto de vista militar, tres nuevos combates, caus�ndole bajas al
Ej�rcito y sin sufrir ninguna, adem�s de las penetraciones en Pirirenda y
Caraguatarenda, indican el buen �xito. Los perros se han declarado incompetentes
y son retirados de la circulaci�n.
Las caracter�sticas m�s importantes son:
1) Falta total de contacto con Manila, la Paz, y Joaqu�n, lo que nos reduce a
los 25 hombres que constituyen el grupo.
2) Falta completa de incorporaci�n campesina, aunque nos van perdiendo el miedo
y se logra la admiraci�n de los campesinos. Es una tarea lenta y paciente.
3) El partido, a trav�s de Kolle, ofrece su colaboraci�n, al parecer, sin
reservas.
4) El clamoreo del caso Debray ha dado m�s beligerancia a nuestro movimiento que
10 combates victoriosos.
5) La guerrilla va adquiriendo una moral prepotente y segura que, bien
administrada, es una garant�a de �xito.
6) El Ej�rcito sigue sin organizarse y su t�cnica no mejora substancialmente.
Noticia del mes: el apresamiento y fuga del Loro, que ahora deber� incorporarse
o dirigirse a la Paz a hacer contacto.
El Ej�rcito dio el parte de la detenci�n de todos los campesinos que colaboraron
con nosotros en la zona de Masicuri: ahora viene una etapa en la que el terror
sobre los campesinos se ejercer� desde ambas partes, aunque con calidades
diferentes; nuestro triunfo significar� el cambio cualitativo necesario para su
salto en el desarrollo.

atras

Hosted by www.Geocities.ws

1