1966. DICIEMBRE 1
Pasa el d�a sin novedad. Por la noche llegan Marcos y sus compa�eros quienes han hecho un recorrido mayor del especificado, correteando lomas. A las dos de la ma�ana me informan que lleg� Coco con un compa�ero; lo dejo para ma�ana.
DICIEMBRE 2
Temprano llega el Chino, muy efusivo. Nos pasamos el d�a charlando. Lo sustancial: ir� a Cuba e informar� personalmente de la situaci�n, dentro de dos meses podr�n incorporarse 5 peruanos, es decir, cuando hayamos comenzado a actuar; por ahora vendr�n dos, un t�cnico en radio y un m�dico que estar�n alg�n tiempo con nosotros. Pidi� armas y acced� a darle una Bz, algunos mausers, y granadas y comprar M-1 para ellos. Tambi�n decid� darles apoyo para que enviaran 5 peruanos a establecer enlace para pasar las armas para una regi�n cercana a Puno, del otro lado del Titicaca. Me cont� de sus cuitas en el Per�, incluso un audaz plan para liberar a Calixto que me parece un poco fantasioso. Cree que algunos sobrevivientes de la guerrilla est�n actuando en la zona, pero no lo saben a ciencia cierta, pues no pudieron llegar hasta la zona. Lo dem�s de la conversaci�n fue anecd�tico. Se despidi� con el mismo entusiasmo partiendo para la Paz; lleva fotos nuestras. Coco tiene instrucciones de preparar contactos con S�nchez (a quien ver� posteriormente) y de contactar al jefe de informaciones de la presidencia, que se ha brindado para darlas pues es cu�ado de Inti. La red todav�a est� en pa�ales.
DICIEMBRE 3
Sin novedad. No hay exploraci�n por ser s�bado. Los tres peones de la finca salen para Lagunillas para hacer mandados.
DICIEMBRE 4
Sin novedad. Todo el mundo quieto debido al domingo. Doy una charla sobre nuestra actitud hacia los bolivianos que vendr�n y hacia la guerra.
DICIEMBRE 5
Sin novedad. Pens�bamos salir pero el d�a fue de agua completo. Hubo una peque�a alarma motivada por unos tiros del Loro sin avisar.
DICIEMBRE 6
Salimos a comenzar la segunda cueva en el primer arroyo. Somos Apolina1, Inti, Urbano, Miguel y yo. Miguel viene a reemplazar a Tuma que no est� repuesto de su ca�da. Apolinar ha planteado que se incorpora a la guerrilla pero quiere ir a arreglar asuntos particulares a la Paz; se le contesta que s�, pero que deb�a esperar un poco. Cerca de las 11 llegamos al arroyo, hicimos un trillo disimulado y exploramos para buscar un lugar adecuado para la cueva, pero todo es piedra y el arroyo, luego de secarse, sigue su cauce entre derriscos de piedra pura. Dejamos la exploraci�n para ma�ana, Inti y Urbano salieron a tratar de cazar venados, pues la comida es muy escasa y tenemos que aguantar hasta el viernes con ella. 1 Aparecer� indistintamente como Apolinar o Polo. (N. del E.)
DICIEMBRE 7
Miguel y Apolinar localizaron un lugar propicio y se dedicaron a hacer el t�nel; las herramientas son ineficientes. Inti y Urbano volvieron sin lograr nada, pero al anochecer Urbano caz� una pava con el M-1, como ya ten�amos comida, la dejamos para el desayuno de ma�ana. Hoy se cumple, en realidad, el primer mes de nuestra estancia aqu�, pero, por razones de comodidad, dar� las s�ntesis todos los fines de mes.
DICIEMBRE 8
Con Inti fuimos hasta un firme que corona el arroyo. Miguel y Urbano continuaron el pozo. Por la tarde, Apolinar reemplaz� a Miguel. Al anochecer, llegaron Marcos, Pombo y Pacho, �ste muy atrasado y cansado. Marcos me pidi� que lo sacara de la vanguardia si no mejoraba. Marqu� el camino de la cueva que est� en el esquema II. Les dej� las tareas m�s importantes para hacer durante su estad�a. Miguel se quedar� con ellas y nosotros regresaremos ma�ana.
DICIEMBRE 9
Regresamos lentamente por la ma�ana, llegando cerca de las 12. Pacho recibi� la orden de quedarse cuando el grupo regrese. Tratamos de hacer contacto con el campamento 2 pero no se pudo. No hubo otra novedad.
DICIEMBRE 10
El d�a pas� sin novedad, salvo la primera horneada de pan hecho en la casa. Convers� con Jorge e Inti sobre algunas tareas urgentes. No hubo novedad de la Paz.
DICIEMBRE 11
El d�a transcurri� sin novedad, pero a la noche apareci� Coco con Papi. Tra�a a Alejandro y Arturo y a un boliviano, Carlos. El otro jeep se qued�, como es habitual, en el camino. Luego trajeron al m�dico, Moro1 y Benigno y a dos bolivianos; ambos �cambas�2 de la finca de Caranavi. Transcurri� la noche en los habituales comentarios de viaje y sobre la ausencia de Antonio y F�lix3, que ya deb�an estar aqu�. Se discuti� con Papi, resolvi�ndose que todav�a tiene que hacer dos viajes para traer a Ren�n4 y Tania. Se liquidar�n las casas y los dep�sitos, d�ndosele $ 1,000 de ayuda a S�nchez. �ste se quedar� con la camioneta y venderemos un jeep a Tania, qued�ndonos con el otro. Falta por hacer un viaje de armas y le di orden de que cargara todo en un jeep para no insistir en el trasbordo que puede ser descubierto m�s r�pido. El Chino sali� para Cuba, aparentemente muy entusiasmado y piensa volver por aqu� cuando est� de regreso. Coco se qued� aqu� para ir a buscar alimentos a Camiri y Papi sali� para La Paz. Sucedi� un incidente peligroso: el vallegrandino, cazador, descubri� una pisada hecha por nosotros, vio las huellas, aparentemente vio a alguno y encontr� un guante perdido por Pombo. Eso cambia nuestros planes y debemos ser muy cuidadosos. El vallegrandino saldr� ma�ana con Antonio para mostrarle d�nde puso sus armadillas contra las antas5, Inti me manifest� sus reservas contra el estudiante, Carlos, que al llegar, ya plante� la discusi�n de la participaci�n cubana y antes hab�a manifestado que no se alzaba sin la participaci�n del partido. Rodolfo le mand� porque dijo que todo se deb�a a una mala interpretaci�n. 1 Aparecer� indistintamente en lo adelante como Moro, Morogoro, Muganga o el M�dico. (N. del E.) 2 Camba: oriundo de la regi�n oriental de Bolivia. (N. del E.) 3 Aparecer� indistintamente como F�lix o el Rubio. (N. del E.). 4 Aparecer� indistintamente como Ren�n o Iv�n. (N. del E.) 5 Anta: tapir americano. (N. del E.)
DICIEMBRE 12
Le habl� a todo el grupo, �ley�ndole la cartilla� sobre la realidad de la guerra. Hice hincapi� en la unicidad del mando y en la disciplina y advert� a los bolivianos sobre la responsabilidad que ten�an al violar la disciplina de su partido para adoptar otra l�nea. Hice los nombramientos que recayeron en: Joaqu�n, como segundo jefe militar; Rolando e Inti, como comisarios; Alejandro, como jefe de operaciones; Pombo, de servicios; Inti, finanzas; �ato, abastecimientos y armamentos; por ahora, Moro de servicios m�dicos. Rolando y Braulio salieron para avisar al grupo que se quedara quinto all�, esperando que el vallegrandino pusiera sus trampas o hiciera la exploraci�n con Antonio. A la noche volvieron; la trampa no est� muy lejos. Emborracharon al vallegrandino que se fue por la noche, muy contento con una botella de singani en el cuerpo. Coco volvi� de Caravani donde compr� los comestibles necesarios pero fue visto por algunos de Lagunillas que se asombraron de la cantidad. M�s tarde lleg� Marcos con Pombo. El primero sufri� una herida sobre el arco superciliar al cortar un palo; le dieron dos puntos.
DICIEMBRE 13
Salieron Joaqu�n, Carlos y el M�dico para unirse a Rolando y Braulio. Pombo los acompa�aba con la misi�n de volver hoy mismo. Mand� tapar el camino y hacer otro que, saliendo de �se, desembocara en el r�o, con tan buen �xito que Pombo, Miguel y Pacho se perdieron al regresar y siguieron por �l. Se habl� con Apolinar que ir� unos d�as a su casa en Viacha, d�ndole dinero para su familia y recomend�ndole hermetismo absoluto. Coco se despidi� al anochecer, pero a las 3 horas se dio la alarma porque se escucharon silbidos y ruidos y la perra ladr�; result� �l mismo, perdido en el monte.
DICIEMBRE 14
D�a sin novedad. El vallegrandino pas� por la casa a ver la trampa, porque la hab�a armado ayer, contra lo que dijo antes. Se le indic� a Antonio el camino abierto en el monte para que lleve al vallegrandino por �l, para evitar sospechas.
DICIEMBRE 15
Sin novedad. Se tomaron las previsiones para salir (8 hombres) a instalarnos definitivamente en el campamento 2.
DICIEMBRE 16
Salimos, por la ma�ana, Pombo, Urbano, Tuma, Alejandro, Moro, Arturo, Inti y yo para quedarnos; fuertemente cargados. El recorrido se hizo en 3 horas. Rolando qued� con nosotros y volvieron Joaqu�n, Braulio, Carlos y el M�dico. Carlos se ha mostrarlo como un buen caminador y buen trabajador. Moro y Tuma descubrieron una cueva del r�o con pescados bastante grandes y cogieron 17, lo que da para una buena comida; Moro se hiri� en la mano con un bagre1. Se busc� el lugar para hacer la cueva secundaria, ya que la primaria qued� acabada y se suspendieron las actividades hasta ma�ana. El mismo Moro e Inti trataron de cazar el anta y salieron para pasar la noche en acecho.
DICIEMBRE 17
Moro e Inti s�lo cazaron una pava. Nosotros, Tuma, Rolando y yo, nos dedicamos a hacer la cueva secundaria que puede quedar lista ma�ana. Arturo y Pombo exploraron un lugar para emplazar el radio y luego se dedicaron a arreglar el camino de entrada que est� bastante malo. Por la noche comenz� a llover y lo hizo continuadamente hasta la ma�ana.
DICIEMBRE 18
El d�a sigui� de agua pero se continu� la cueva, a la que le falta poco para alcanzar los 2,5 requeridos. Inspeccionamos una loma para instalar la planta de radio. Parece bastante buena pero las pruebas lo dir�n.
DICIEMBRE 19
Tambi�n el d�a fue lluvioso y no invitaba a la caminata, pero cerca de las 11 llegaron Braulio y el �ato con noticias de que el r�o daba paso aunque estaba hondo. Al salir nosotros, nos encontramos con Marcos y su vanguardia que llegaban a instalarse. Se quedar� al mando y se le orden� enviar de 3 a 5 hombres seg�n las posibilidades. En poco m�s de 3 horas hicimos la caminata. Por la noche, a las 12, llegaban Ricardo y Coco, trayendo a Antonio y el Rubio (no consiguieron pasaje el jueves pasado) y a Apolinar, que viene a incorporarse definitivamente. Adem�s, lleg� Iv�n, para tratar toda una serie de asuntos. Pr�cticamente, qued� la noche en claro.
DICIEMBRE 20
Se procedi� a discutir varios puntos y se estaba ordenando todo, cuando apareci� el grupo del campamento II dirigido por Alejandro, con la noticia de que hab�a en el camino cerca del campamento, un venado muerto de un tiro, con una cinta en la pata. Joaqu�n hab�a pasado una hora antes por el lugar y no hab�a comentado nada. Se supuso que el vallegrandino lo hab�a llevado hasta all� y por alguna raz�n desconocida lo arroj�, huyendo. Se puso una guardia por la parte trasera y se mandaron dos hombres para que cogieran al cazador si aparec�a. Al rato vino la noticia de que el venado estaba muerto desde tiempo atr�s agusanado y despu�s Joaqu�n, de vuelta, confirmaba que lo hab�a visto. Coco y el Loro trajeron al vallegrandino para que viera al animalito y �ste dictamin� que era un animal herido por �l varios d�as atr�s. All� qued� concluso el incidente. Se resolvi� apurar los contactos con el hombre de informaci�n que Coco ha descuidado y hablar con Meg�a para que sirviera de contacto entre Iv�n y el de informaci�n. �ste mantendr� relaciones con Meg�a, S�nchez, Tania y el del partido, que no ha sido nombrado. Existe la posibilidad de que sea uno de Villamontes, pero falta concretar. Se recibe un telegrama de Manila indicando que Monje viene por el sur. Inventaron un sistema de contacto, pero no me satisface porque indica una clara suspicacia hacia Monje por parte de sus propios compa�eros. A la una de la madrugada informar�n de la Paz si ya se fue a buscar a Monje. Iv�n tiene posibilidades de hacer negocios pero el pasaporte chueco no se lo permite; la pr�xima etapa es mejorar el documento y debe escribir a Manila para que lo apuren con los amigos. Tania vendr� en la pr�xima para recibir instrucciones; probablemente la mande a Bs. As. En definitiva, se resuelve que Ricardo, Iv�n y Coco salgan en avi�n desde Camiri y el jeep se quede aqu�. Cuando vuelvan, hablar�n por tel�fono a Lagunillas informar�n que est�n all�; Jorge ir� por la noche para requerir noticias y los buscar� si hay algo positivo. A la una no se pudo captar nada desde la Paz. Por la madrugada salieron para Camiri.
DICIEMBRE 21
El Loro no me hab�a dejado los planos que hizo el explorador de modo que me qued� sin saber el tipo de camino que hay hasta Yaki. Salimos por la ma�ana haciendo el camino sin contratiempos. Se tratar� de tener todo aqu� para el 24, d�a en que hay fiesta programada. Nos cruzamos con Pacho, Miguel, Benigno y el Camba que iban a cargar la planta. A las 5 de la tarde, Pacho y el Camba volvieron sin traer la planta, que dejaron escondida en el monte, por lo pesada que era. Ma�ana saldr�n 5 hombres desde aqu� para traerla. Se acab� la cueva de las mercanc�as; ma�ana comenzaremos la del radio.
DICIEMBRE 22
Comenzamos la cueva del radista. Al principio con mucho �xito en tierra floja, pero pronto encontramos una laja dur�sima que no nos dej� avanzar. Trajeron la planta, que es bastante pesada, pero no se ha probado por falta de gasolina. El Loro anunci� que no mandaba mapas porque el informe era verbal y vendr�a ma�ana a darlo.
DICIEMBRE 23
Salimos con Pombo y Alejandro a explorar el firme de la izquierda. Tendremos que abrirlo pero da la impresi�n de que se puede caminar c�modamente por �l. Joaqu�n lleg� con dos compa�eros, anunciando que el Loro no ven�a porque se le hab�a escapado un puerco y sali� a buscarlo. No hay nada del recorrido del lagunillero. Por la tarde lleg� el puerco, bastante grande pero faltan las bebidas. El Loro es incapaz hasta de conseguir estas cosas, luce muy desorganizado.
DICIEMBRE 24
D�a dedicado a noche buena. Hubo gente que dio dos viajes y lleg� tarde pero al final nos reunimos todos y la pasamos bien, con algunos pasaditos. El Loro explic� que el viaje del lagunillero no hab�a resultado fruct�fero y s�lo logr� el peque�o resultado del apunte, muy impreciso.
DICIEMBRE 25
Retorno al trabajo, no hubo viajes al campamento de arrancada. �ste ha quedado bautizado C26 por una proposici�n del m�dico boliviano. Marcos, Benigno y el Camba salieron a hacer el camino por el firme de nuestra derecha, volvieron por la tarde con la noticia de que avistaron una especie de pampa pelada a dos horas de camino; ma�ana llegar�n a ella. El Camba volvi� con fiebre. Miguel y Pacho hicieron unos caminos de distracci�n por la banda izquierda y una senda de acceso a la cueva del radio. Inti, Antonio, Tuma y yo continuamos la cueva del radio, que est� muy dif�cil porque es pura piedra. La retaguardia se encarg� de hacer su campamento y buscar una atalaya que domine ambos extremos del r�o de acceso; el lugar est� muy bueno.
DICIEMBRE 26
Inti y Carlos salieron para explorar hasta el punto denominado Yaki en el mapa; es un viaje calculado en dos d�as. Rolando, Alejandro y Pombo siguieron en la cueva que est� dur�sima. Pacho y yo salimos a inspeccionar los caminos hechos por Miguel, no vale la pena seguir el del firme. El camino de acceso a la cueva est� bastante bien y dif�cil de encontrar. Se mataron dos v�boras y ayer otra; parece que hay bastante. Tuma, Arturo, el Rubio y Antonio salieron a cazar y Braulio y el �ato a quedarse de posta en el otro campamento. Vinieron con la noticia de que el Loro se hab�a volcado y la nota explicatoria en que anuncia la llegada de Monje. Marcos, Miguel y Benigno salieron a desarrollar el camino del firme, pero no regresaron en toda la noche.
DICIEMBRE 27
Salimos con Tuma para tratar de encontrar a Marcos; caminamos 2.30 horas hasta llegar al nacimiento de una quebrada que bajaba del lado izquierdo, direcci�n oeste; seguimos las huellas por all� bajando por derriscos bastante grandes. Pensaba llegar al campamento por esa v�a, pero transcurrieron las horas y no llegaba. Pasadas las 5 de la tarde llegamos a �ancahuazu, unos 5 kil�metros debajo del campamento 1, y a las 7 al campamento. All� nos enteramos que Marcos hab�a pasado la noche anterior all�. No mand� a nadie a avisar pues supuse que Marcos los hubiera orientado sobre mi posible ruta. Vimos el jeep, bastante desvencijado; Loro hab�a ido a Camiri a buscar unos repuestos. Seg�n el �ato, se hab�a ca�do dormido.
DICIEMBRE 28
Cuando sal�amos para el campamento, Urbano y Antonio llegaban busc�ndome. Marcos hab�a seguido con Miguel para hacer un camino hasta el campamento por los firmes y no hab�a llegado, Benigno y Pombo salieron a buscarme por el propio camino seguido por nosotros. Cuando llegu� al campamento me encontr� con Marcos y Miguel, que hab�an dormido en un firme sin poder llegar al campamento, aqu�l me dio las quejas de la forma en que me hab�an tratado. Al parecer, la queja era contra Joaqu�n, Alejandro y el M�dico. Inti y Carlos hab�an regresado sin encontrar casa habitada; s�lo una abandonada que, presumiblemente, no es el punto marcado como Yaki en el mapa.
DICIEMBRE 29
Con Marcos, Miguel y Alejandro, fuimos a la loma pelada para apreciar mejor la situaci�n. Parece ser la Pampa del Tigre que comienza, es una cordillera de altura uniforme y lomas peladas, situada a unos 1,500 metros de altura. El firme de la izquierda debe desecharse porque realiza un arco hacia el �ancahuazu. Bajamos y llegamos al campamento en una hora y veinte minutos. A buscar mercanc�as se mandaron 8 hombres que no agotaron la carga. El Rubio y el M�dico reemplazaron a Braulio y al �ato. Aqu�l hizo un nuevo camino antes de venir; dicho camino sale del r�o en unas piedras y se entra al monte del otro lado por otras piedras, con lo que no se dejan rastros. No se trabaj� en la cueva. El Loro parti� para Camiri.
DICIEMBRE 30
A pesar de la lluvia ca�da, que hab�a hecho crecer el r�o, fueron 4 hombres a liquidar las cosas restantes del campamento 1; qued� limpio ya. No hab�a novedad de afuera. 6 hombres fueron a la cueva y en dos viajes guardaron todo lo que estaba destinado all�. El horno no se pudo acabar por estar blando el barro.
DICIEMBRE 31
A las 7.30 lleg� el M�dico con la noticia de que Monje estaba all�. Fui con Inti, Tuma, Urbano y Arturo. La recepci�n fue cordial, pero tirante; flotaba en el ambiente la pregunta: �A qu� vienes? Lo acompa�aba �Pan Divino�1, el nuevo recluta, Tania, que viene a recibir instrucciones y Ricardo que ya se queda. La conversaci�n con Monje se inici� con generalidades pero pronto cay� en su planteamiento fundamental resumido en tres condiciones b�sicas: 1) �l renunciar�a a la direcci�n del partido, pero lograr�a de �ste al menos la neutralidad y se extraer�an cuadros para la lucha. 2) La direcci�n pol�tico-militar de la lucha le corresponder�a a �l mientras la revoluci�n tuviera un �mbito boliviano. 3) �l manejar�a las relaciones con otros partidos sudamericanos, tratando de llevarlos a la posici�n de apoyo a los movimientos de liberaci�n (puso como ejemplo a Douglas Bravo). Le contest� que el primer punto quedaba a su criterio, como secretario del partido, aunque yo consideraba un tremendo error su posici�n. Era vacilante y acomodaticia y preservaba el nombre hist�rico de quienes deb�an ser condenados por su posici�n claudicante. El tiempo me dar�a la raz�n. Sobre el tercer punto, no ten�a inconveniente en que tratara de hacer eso, pero estaba condenado al fracaso. Pedirle a Codovila que apoyara a Douglas Bravo era tanto como pedirle que condonara un alzamiento dentro de su partido. El tiempo tambi�n ser�a el juez. Sobre el segundo punto no pod�a aceptarlo de ninguna manera. El jefe militar ser�a yo y no aceptaba ambig�edades en esto. Aqu� la discusi�n se estanc� y gir� en un c�rculo vicioso. Quedamos en que lo pensar�a y hablar�a con los compa�eros bolivianos. Nos trasladamos al campamento nuevo y all� habl� con todos plante�ndoles la disyuntiva de quedarse o apoyar al partido; todos se quedaron y parece que eso lo golpe�. A las 12 hicimos un brindis en que se�al� la importancia hist�rica de la fecha. Yo contest� aprovechando sus palabras y marcando este momento como el nuevo grito de Murillo de la revoluci�n continental y que nuestras vidas no significaban nada frente al hecho de la revoluci�n. Fidel me envi� los mensajes adjuntos. 1 Aparecer� tambi�n como Pedro (N. del E.)
An�lisis del mes
Se ha completado el equipo de cubanos con todo �xito; la moral de la gente es buena y s�lo hay peque�os problemitas. Los bolivianos est�n bien aunque sean pocos. La actitud de Monje puede retardar el desarrollo de un lado pero contribuir por otro, al liberarme de compromisos pol�ticos. Los pr�ximos pasos, fuera de esperar m�s bolivianos, consisten en hablar con Guevara y con los argentinos Mauricio1 y Jozami (Massetti y el partido disidente) 1 Aparecer� indistintamente como Mauricio, el Pelao o Carlos. (N. del E.)
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