ERASE UNA VEZ...
Antes de empezar, me gustaría señalar que esto es tan solo una historia sobre un país imaginario, Espania NO EXISTE. Si alguien se da aludido, o Espania se le parece a su país... quizás debería empezar a preocuparse y plantearse algunas cosas. Dicho esto, comenzaré.
Erase una vez un país llamado Espania. Era un país
rico en recursos, famoso por la belleza de sus paisajes y su rica gastronomía.
Hace unos setenta años, en Espania hubo una gran guerra civil. Al mando
del bando ganador estaba el señor Fraco, un general fascista que mantuvo
amistad con otras grandes “personalidades” de su tiempo, como
el señor Arolf Jitler. Tras la guerra civil Fraco gobernó durante
casi cuarenta años, hasta su muerte. Aunque él, siendo plebeyo,
hubiera gobernado el país, se sentía monárquico, y como
quería lo mejor para Espania, dejó su poder al nieto de Alfonfo
XIII, anterior rey, aunque el hijo de este hubiera conseguido ser heredero
aun siendo el quinto de sus vástagos.
Así quedó su mente tranquila: después de una vida de
haber procurado el bien para Espania (aunque Espania opinara lo contrario)
la dejó en manos de alguien que no estaba allí por otra razón
que la de ser hijo (o nieto) de quien era.
Sin embargo los espanianos estuvieron contentos con su nuevo rey, Huan Khalos
I, porque instauró una democracia para que todos los espanianos tuvieran
los mismos derechos y deberes, claro está, quedando el exento de estas
“cosas de plebeyos”, y siempre que sus descendientes corrieran
esta misma suerte.
Hoy día Huan Khalos es Jefe de Estado en Espania, y sus nietecitos
hacen las delicias de las cámaras de famosas revistas espanianas como
“La Ola”. Estos cámaras gozan de libertad de prensa gracias
a Huan Khalos, aunque tienen un acuerdo con la Casa Real por el cual no deben
decir nada que perjudique la imagen pública de Su Majestad y sus familiares.
Los espanianos han aprendido a vivir con Huan Khalos, echandose al cuello
de aquellos que osan difamar su persona, ya que “no molesta” o
“el rey es tradición”. Quizás muchos de ellos dudaran
si supieran el precio que la tradición cobra cada año de los
presupuestos del Estado, pero hay muchos que piensan que ese dinero simplemente
“nace”. Así que Huan Khalos y su familia tienen unas casas
y unos yates que les han nacido preciosos, como se presta a demostrar “La
Ola” con multitud de fotos que han realizado gracias a su magnífica
libertad de prensa.
Al fijarse en sus funciones, se puede ver que Huan Khalos no hace nada realmente
importante, sino que las tareas clave se reservan para el Presidente (que
en realidad debería llamarse Primer Ministro) Chemari Ansar. Eso sí,
Huan Khalos da un discurso precioso todos los años por Nochebuena,
“en esas fechas tan señaladas” en el que resalta valores
como “la importancia de trabajar tenazmente y codo con codo” (que
este palacio NO SE PAGA SOLO!!!)
Desde hace unos tres meses para acá se ha producido un gran revuelo
general en España, ya que el apuesto hijo de Huan Khalos, Phelipie,
ha decidido contraer matrimonio con una mujer DIVORCIADA! Esto ha hecho que
altos cargos, y una parte de los espanianos, pongan el grito en el cielo,
pues mancha el buen nombre de la familia real que una mujer así sea
futura reina de España. Este dato es mucho más importante que
el hecho de que ella y su marido vayan a vivir del dinero de los espanianos,
por supuesto. Esta incomprensión hacia la pobre Lhetiss, como se llama
la futura reina, ha hecho que las marujas espanianas se pongan de su lado,
ya que, sin duda, es un claro exponente de la espaniana del siglo XXI, una
mujer trabajadora y moderna donde las haya (da igual que lo primero que hiciera
según se anunció su matrimonio fuera dejar su trabajo para ser
“futura señora de” [lamento decir que para este punto de
mi país imaginario, Espania, me inspiré en un artículo
que me pareció magistral, creo que era de el pais.es,la idea no ha
sido mía]) la boda se celebrará en unos meses y nadie parece
dispuesto a pararla, es más, los espanianos esperan el enlace con ilusión.
Quizá poco tiempo después tengamos a un nuevo Phelipiíto
para poder guíar nuestros destinos, un destino de líder que
cualquier otro espaniano tendría que trabajarse y probablemente no
llegar a conseguir, pero que a él se le sobreentiende, o quizás
una Phelipiíta, ya que, puestos a ser modernos, la Casa Real ha decidido
que después de 25 años de fingir que todos los espanianos son
iguales, quedaría bien que se tratara por igual a mujeres y hombres,
y se está tratando que para la herencia de los hijos de Phelipie no
prevalezca el varón sobre la mujer (son tan buenos, tan comprensivos,
tan...se me llena la boca por haber inventado a unos personajes tan magníficos)
Así que en Espania, gobernados por un hombre que han elegido y esperando
a otro que no elegirán, pero pagando el pan de ambos, que siguen teniendo
una vida superior a la suya, viven tan felices, porque quizás ni siquiera
podrían elegir a alguien mejor, porque el que eligieron no sabe decirles
otra cosa que “Espania va bien”.
ENVIADO POR: ZECCA [email protected]