República Bolivariana de Venezuela
Universidad
Yacambú
Vicerrectorado
de Estudios Virtuales
Doctorado
en Gerencia
Fase
II

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Autor(s): |
Edgar Haro |
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Año: |
2000 |
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Título: |
Epistemología y
Teoría del Conocimiento |
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Lugar
de Presentación: |
http://www.monografias.com/trabajos/epistemologia2/epistemologia2.shtml |
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Páginas: |
Catorce (14) |
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Reporte
Elaborado por: |
Solimar Sofía, Alfonzo Durán. |
La epistemología
deriva del griego, episteme,
'conocimiento'; logos, 'teoría' y es
una doctrina filosófica. La filosofía por su parte es una doctrina que estudia
el saber.
Por cuanto se
continúa en la búsqueda de la verdad, a lo largo de la evolución histórica de
la filosofía, desde de Platón y
Aristóteles, Descartes, Spinoza y Leibnitz, Kant y Hegel, han venido
analizando el pensamiento filosófico y sus respectivas ramas, con la pretensión
de deslucidar cómo se alcanza el conocimiento y su relación con el sujeto y el
objeto conocido. A lo que se ha llamado Teoría del Conocimiento.
Como consecuencia,
se añadieron dos elementos del concepto esencial de la filosofía. Al primero se
conoce con la expresión “concepción del yo”; al segundo se le llama “concepción
del universo”. La filosofía es ambas cosas: una concepción del yo y una
concepción del universo.
En todo
conocimiento se puede diferenciar cuatro elementos: El sujeto que conoce, el
objeto conocido, la operación misma de conocer y el resultado obtenido que es
la información recabada acerca del objeto. En este sentido, cuando existe
congruencia o adecuación entre el objeto y la representación interna
correspondiente, decimos que estamos en posesión de una verdad.
En el
siglo V a.C., los sofistas (Gorgias, Protágoras) griegos,
cuestionaron la posibilidad de que hubiera un conocimiento fiable y objetivo.
Platón, siguiendo a su ilustre maestro Sócrates, opinaban que “las cosas que
uno ve y palpa son copias imperfectas de las formas puras estudiadas en
matemáticas y filosofía”. Por consiguiente, sólo el razonamiento abstracto de
esas disciplinas proporciona un conocimiento verdadero.
Aristóteles siguió a Platón
pero divergió de su juicio en cuanto al método apropiado para alcanzar el
conocimiento, ya que casi todo se deriva de la experiencia. Las escuelas estoica y epicúrea
coincidieron con Aristóteles en que el conocimiento nace de la percepción pero,
al contrario que Aristóteles y Platón, mantenían que la filosofía había de ser
considerada como una guía práctica para la vida y no como un fin en sí misma.
Después de varios siglos de declive del
interés por el conocimiento racional y científico, el filósofo escolástico santo Tomás de Aquino y otros filósofos
de la edad media coincidieron con Aristóteles en considerar la percepción como
el punto de partida y la lógica como el procedimiento intelectual para llegar a
un conocimiento fiable de la naturaleza, pero estimaron que la fe en la
autoridad bíblica era la principal fuente de la creencia religiosa.
El ser humano puede
captar un objeto en tres diferentes niveles, sensible, conceptual y holístico. El conocimiento sensible consiste en
captar un objeto por medio de los sentidos (ver a mi padre); en segundo lugar, el conocimiento conceptual, consiste en
representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y esenciales (qué
significa la palabra padre); y, en tercer lugar, el conocimiento holístico (Intuitivo: El valor de mi padre como
familia). Intuir un objeto significa captarlo dentro de un amplio contexto,
como elemento de una totalidad. La palabra holístico se refiere a esta totalidad
percibida en el momento de la intuición (holos significa totalidad en griego).
Se denomina
racionalismo a la doctrina epistemológica que sostiene que la causa principal
del conocimiento reside en el pensamiento, en la razón. Afirma que un
conocimiento solo es realmente tal, cuando posee necesidad lógica y validez
universal.
Afirma que, la
única causa del conocimiento humano es la experiencia.
Sostiene que el
conocimiento posee algunos elementos a priori que son independientes de la
experiencia.
El dogmatismo
supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el sujeto y
el objeto.
Se considera que el
sujeto no puede aprehender al objeto.
El subjetivismo,
circunscribe la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El
relativismo asevera que no existe verdad alguna, absolutamente universal.
El pragmatismo
cambia el concepto de la verdad en cuanto que es originado por una peculiar
concepción de lo que es el ser humano. Dentro de tal concepción el hombre no es
primordialmente un ser especulativo y pensante, sino un ser práctico, un ser
volitivo.
El criticismo
asevera que existe la verdad, pleno de una confianza que conduce al dogmatismo;
sin embargo, al no fijar límites al poder del conocimiento humano, el
criticismo pone, junto a la confianza general en el conocimiento humano, una
desconfianza hacia cada conocimiento particular, acercándose al escepticismo
por esto.
Desde el siglo XVII hasta finales del
siglo XIX la cuestión principal en epistemología contrastó la razón contra el
sentido de percepción como medio para adquirir el conocimiento.
Para:
El
francés René Descartes, el holandés Baruch Spinoza y el alemán, Gottfried
Wilhelm Leibniz, la principal fuente del conocimiento era el razonamiento deductivo.
Los
empiristas, como los filósofos ingleses Francis Bacon y John Locke, la fuente
principal del conocimiento era la
percepción.
Bacon
logra nuevas normas para articular el método científico, mediante reglas de lógica inductiva formuladas.
Locke y George Berkeley argumentaron que todo
conocimiento deriva de las ideas, pero George Berkeley agregó la posibilidad de
distinguir entre ideas y objetos.
El
filósofo escocés David Hume dividió todo el conocimiento en dos clases: el
conocimiento de la relación de las ideas y el conocimiento de la realidad
(percepción). Afirmó que la mayor parte del conocimiento de la realidad
descansa en la relación causa-efecto
El
filósofo alemán Immanuel Kant diferenció tres tipos de conocimiento: analítico
a priori, que es exacto y
certero pero no informativo, porque sólo aclara lo que está contenido en las
definiciones; sintético a posteriori,
que transmite información sobre el mundo aprendido a partir de la experiencia,
pero está sujeto a los errores de los sentidos, y sintético a priori, que se descubre por la intuición y es
a la vez exacto y certero, ya que expresa las condiciones necesarias que la
mente impone a todos los objetos de la experiencia.
Durante
el siglo XIX:
El
filósofo alemán George Wilhelm Friedrich Hegel indujo un interés por la historia
y el enfoque histórico del
conocimiento que más tarde fue realzado por Herbert Spencer en Gran Bretaña y
la escuela alemana del historicismo.
Spencer
y el filósofo francés Auguste Comte llamaron la atención sobre la importancia
de la sociología como una rama del conocimiento y ambos aplicaron los
principios del empirismo al estudio de
la sociedad.
La escuela estadounidense del
pragmatismo, fundada por los filósofos Charles Sanders Peirce, William James y
John Dewey a principios de este siglo, llevó el empirismo aún más lejos al mantener que el conocimiento es un
instrumento de acción y que todas las creencias tenían que ser juzgadas por su
utilidad como reglas para predecir las experiencias.
Para algunos autores,
el fundamento de la posibilidad del conocimiento es la realidad sensible
(como han defendido los filósofos de orientación empirista), o bien la inteligible (como aquellos racionalistas que han defendido el
carácter realmente existente de las entidades conceptuales o nociones
generales).
Para René
Descartes, conocer es partir de una proposición evidente, que se apoya en una intuición primaria. Descartes formuló
tal proposición en su célebre sentencia: “pienso, luego existo”.
Kant negó que la
realidad pudiera ser explicada no solo en conceptos sino por la experiencia.
Según John Locke,
las impresiones de la sensibilidad sólo formaban la base primaria del
conocimiento.
El también
británico David Hume y algunos autores neopositivistas posteriores consideraron,
que las nociones de las ciencias formales no son empíricas ni conceptuales,
sino formales y, por lo tanto,
vacías de conocimiento.
De acuerdo con
determinadas formas de empirismo existen otras experiencias además de la
sensible, como la experiencia histórica,
la experiencia intelectual, entre
otras; cuyos precursores son los alemanes Friedrich Nietzsche y Wilhelm Dilthey
y los autores más representativos de estas posiciones son el alemán Martin
Heidegger y el francés Jean- Paul- Sartre, quienes defendieron posturas existencialistas.
Los estadounidenses
John Dewey y William James, de orientación pragmatista;
y el español José Ortega y Gasset, que mantuvo la postura que él llamó raciovitalismo, en la que vida y razón constituían los dos polos
de su concepción del mundo.
Para los filósofos,
se debía construir una teoría del conocimiento científico que abarcara los
problemas gnoseológicos (doctrinas filosófica y religiosa que pretendía tener
un conocimiento misterioso e instintivo de las cosas divinas) más generales,
todas las formas epistemológicas de la tradición filosófica inspiradas en
posiciones metafísicas (el idealismo y el realismo filosófico, el
fenomenalismo, el solipsismo). No obstante, para estos casos, el método científico
sólo permite formular la hipótesis de la existencia de una realidad
independiente de la experiencia e
indicar criterios para su contrastación en la medida en que una afirmación de
existencia implica determinados enunciados perceptivos. En consecuencia, No
habría ninguna posibilidad de decisión respecto a una realidad o idealidad
absoluta.
A principios del siglo XX se prestó
especial atención a la relación entre el acto de percibir algo, el objeto
percibido de una forma directa y la cosa que se puede decir que se conoce como
resultado de la propia percepción.
Así mismo, se perfiló un método
denominado fenomenología, por medio del cual se puede distinguir cómo son las
cosas a partir de cómo se piensan que son en realidad, alcanzando así una
comprensión más precisa de las bases conceptuales del conocimiento.
Durante el segundo cuarto del siglo XX
surgieron los empiristas lógicos e
hicieron hincapié en que el conocimiento científico es el único; que cualquier
conocimiento válido tiene que ser verificable en la experiencia.
Por su parte los analistas lingüísticos
se han propuesto estudiar el modo real en que se usan los términos
epistemológicos claves —términos como conocimiento,
percepción y probabilidad— y formular reglas definitivas para su uso con objeto
de evitar confusiones verbales.
El
autor en su investigación no lleva una secuencia lógica de su obra. En la introducción
no enfoca con exactitud lo que se quiere lograr con esa investigación de una
manera coherente, aun cuando menciona el origen etimológico de la
epistemología. Seguidamente, fluye su tema hacia la evolución del pensamiento
filosófico de la teoría del conocimiento y luego interrumpe para dar un
razonamiento acabado del origen del mismo y de las diferentes formas de
obtenerlo. En este sentido, debió continuar con el análisis que suponía ser la
“Razón contra
Por el
contrario, la “Posición de los Autores Frente al Conocimiento Científico” viene
a redundar; para lo cual considero que es un resumen de la evolución de la
teoría del conocimiento.
No
obstante, los conceptos expuestos no dejan de ser relevantes pero, para la
persona poco informada sobre la materia tendería a confundirla.
Cabe
destacar, que en materia de epistemología, la manera de lograr el conocimiento
tiene múltiples facetas, y dependerán de lo que se quiera investigar. En una
investigación, siempre se tendrá, aunque muy vagamente, sea por el método de la
observación o de la experiencia, un
conocimiento a priori de la realidad
que se quiere conocer, para luego procesar la información razonadamente. En consecuencia no se puede hablar de un conocimiento
enteramente racional, empírico o apriorista.
Finalmente,
en cuanto a la manera de obtener el conocimiento, necesariamente, deberá
probarse su existencia. No debería ser sujetivo sino objetivo, fundamentado
sobre bases razonables, en función del resultado que arrojen investigaciones
serias de carácter confiable. ¿Por qué creemos en Jesús Cristo? Porque de
alguna manera su existencia dejó huellas para la historia. ¿Por qué la teoría
de Darwin ha cobrado fuerza a lo largo de la historia? Porque se han hallado
evidencias de la evolución del hombre en este planeta.
Evidentemente,
que el artículo en estudio me corrobora la idea de canalizar el enfoque epistemológico
de mi Tesis Doctoral hacia el enfoque fenomenológico, ya que se requiere el
análisis de hechos históricos del comportamiento humano (Sociedad o lo Social)
con respecto a su ética; y, de que se necesita de un sujeto, un objeto, la
operación misma para conocer y el resultado obtenido.

Fecha: Mayo, 2006