Es hora de
dormir...
Un poco de lluvia no nos cae mal.
Me reconforta escuchar el llanto del cielo, como mil millones de soldados
cristalinos se deshacen en el techo, en el suelo... en mi oído.
Y te recuerdo,
Con tu lagrima en la mejilla como aquella tarde.
Y me recuerdo,
Con la frente empapada de sudor...
Era el nervio de verte por primera vez