Has llegado
sola a mi cabeza,
Quiero y puedo, no lo niego,
Te has plantado como pie al calzado,
Solo esperas a que empiece a andar,
Para trepar a mis espaldas,
Y ayudarme a combatir,
¡Tengo listas las espadas!
No quiero luchar solo,
No te vayas de mi lado,
No te separes nunca de mí,
Que ahora no solo te veo,
También te escucho y te hablo,
¡Hay que sacar las espadas,
y cortar las espaldas de los que no nos quieran!
¡Porque seremos uno,
Y como uno lucharemos por nuestra causa,
Tu por mí y yo por ti,
No es necesaria la fuerza, si la razón lo puede todo,
Y tu y yo tenemos ideales.
¿Quieres luchar conmigo?