
EL
CONOCER Y EL CONOCIMIENTO. EL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO. LA POSIBILIDAD
DEL CONOCIMIENTO. VÍAS POR LA CUALES PODEMOS TENER ACCESO AL
CONOCIMIENTO. LAS FUENTES DE INFORMACIÓN O
CONOCIMIENTO. LOS TRES NIVELES DEL CONOCIMIENTO.
|
Prof: Natalía Martínez |
Participante: Alexandra Ramírez / C.I. 12.383.107 |
EL
CONOCER Y EL CONOCIMIENTO
Es
importante que antes de desarrollar este tema tengamos en claro los conceptos
de conocer y conocimientos.
Conocer: Averiguar
por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y
relaciones de las cosas. Entender, advertir, saber, echar de ver. Percibir el objeto como distinto de todo lo
que no es él. Tener trato y comunicación con alguno. Presumir o conjeturar lo
que puede suceder, conocer que ha de llover presto por la disposición del aire.
Entender en un asunto con facultad legítima para ello. Reconocer, confesar.
Conocimiento. Acción y efecto de conocer. Entendimiento, inteligencia, razón natural.
Persona conocida con quien se tiene algún trato, pero no amistad. Cada una de
las facultades sensoriales del hombre.
El
conocimiento es un proceso por el que elevamos la conciencia,
reproductivamente, una realidad ya de por si existente, ordenada y estructurada
Se denomina racionalismo a la doctrina
epistemológica que sostiene que la causa principal del conocimiento reside en
el pensamiento, en la razón. Afirma que un conocimiento solo es realmente tal,
cuando posee necesidad lógica y validez universal. El planteamiento mas antiguo
del racionalismo aparece en Platón. El tiene la íntima convicción de que el
conocimiento verdadero debe distinguirse por la posesión de las notas de la
necesidad lógica y de la validez universal.
Frente a la tesis del racionalismo, el pensamiento,
la razón, es el único principio del conocimiento, el empirismo ( del griego
Empereimía = experiencia ) opone la antitesis: la única causa del conocimiento
humano es la experiencia. Según el empirismo, no existe un patrimonio a priori
de la razón. La conciencia cognoscente no obtiene sus conceptos de la razón ,
sino exclusivamente de la experiencia. El espíritu humano, por naturaleza, está
desprovisto de todo conocimiento.
El racionalismo es guiado por la idea determinada,
por el conocimiento ideal, mientras que el empirismo, se origina en los hechos
concretos.
Los racionalistas casi siempre surgen de la
matemática; los defensores del empirismo, según lo prueba su historia,
frecuentemente vienen de las ciencias naturales. Esto se entiende sin esfuerzo.
La experiencia es el factor determinante en las ciencias naturales.
En la historia de la Filosofía existe también un
segundo esfuerzo de intermediación entre el racionalismo y el empirismo: el
apriorismo. El cual también considera que la razón y la experiencia son a causa
del conocimiento. Pero se diferencia del intelectualismo porque establece una
relación entre la razón y la experiencia, en una dirección diametralmente
opuesta a la de éste. En la tendencia
de apriorismo, se sostiene que nuestro conocimiento posee algunos elementos a
priori que son independientes de la experiencia. Esta afirmación también
pertenece al racionalismo. Si relacionáramos el intelectualismo y el apriorismo
con los dos extremos contrarios entre los cuales pretenden mediar,
inmediatamente descubriríamos que el intelectualismo tiene afinidad con el
empirismo, mientras que el apriorismo, se acerca al racionalismo.
Para el, resulta comprensible el que el sujeto, la
conciencia cognoscente, aprehenda su objeto, esta actitud se fundamenta en una
confianza total en la razón humana, confianza que aún no es debilitada por la
duda.
El
dogmatismo supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el
sujeto y el objeto. Para Kant el dogmatismo es la actitud de quien estudia la
metafísica sin haber determinado con anterioridad cuál es la capacidad de la
razón humana para tal estudio. Mientras que el dogmatismo en cierta forma ignora
al sujeto, el escepticismo desconoce al objeto.
El escepticismo se puede hallar, principalmente, en
la antigüedad. Su fundador fue Pirrón de Elis ( 360 a 270 ) . El afirma que no
puede lograrse un contacto entre el sujeto y el objeto. La conciencia y cognoscente esta imposibilitada para
aprehender su objeto.
El escepticismo sostiene que no hay verdad alguna.
El subjetivismo y el relativismo no son tan radicales. Con ellos se afirma que
si existe una verdad; sin embargo, tal verdad tiene una validez limitada. El
subjetivismo, como su nombre lo indica, limita la validez de la verdad al
sujeto que conoce y juzga. El relativismo afirma que no existe alguna
verdad, alguna verdad absolutamente
universal.
El subjetivismo y el relativismo son análogos, en
su contenido, al escepticismo. En efecto, ambos niegan la verdad; no en forma
directa como el escepticismo, pero sí en forma indirecta al dudar de su validez
universal.
El escepticismo presenta una actitud esencialmente
negativa. Formula la negación de la posibilidad del conocimiento. El
escepticismo adquiere un cariz positivo en el pragmatismo moderno. El
pragmatismo, al igual que el escepticismo, desecha el concepto de la verdad
considerado como concordancia.
El pragmatismo cambia el concepto de la verdad en
cuanto que es originado por una peculiar concepción de lo que es el ser humano.
Dentro de tal concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo y
pensante, sino un ser práctico, un ser volitivo.
Existe una tercer postura que resolvería la
antitesis en una síntesis. Esta postura intermedia entre el dogmatismo y el
escepticismo recibe el nombre de criticismo. Al igual que el dogmatismo, el
criticismo admite una confianza fundamental en la razón humana. El criticismo
está convencido de que es posible el conocimiento de que existe la verdad. Pero
mientras que tal confianza conduce al dogmatismo, a la aceptación candorosa,
para decirlo en alguna forma, de todas las aseveraciones de la razón humana y
al no fijar límites al poder del conocimiento humano, el criticismo pone, junto
a la confianza general en el conocimiento humano, una desconfianza hacia cada
conocimiento particular, acercándose al escepticismo por esto.
El criticismo examina todas y cada una de las
aseveraciones de la razón humana y nada acepta con indiferencia.
VÍAS
POR LA CUALES PODEMOS TENER ACCESO AL CONOCIMIENTO;
El
acceso al conocimiento tiene muchas llaves. Como se sabe la divulgación de la
ciencia y la tecnología tienen como propósito fundamental reducir la brecha entre
el Conocimiento especializado y el conocimiento cotidiano e Informal. La
divulgación entonces supone el problema: Traduce el lenguaje especializado a
una lengua personal Sin embargo esta traducción tiene sus limitaciones
ocasionada por el rigor de la ciencia la utilización del vocabulario
especializado y la metodología empleada.
Hasta
principios del siglo, las concepciones epistemológicas realistas o empiristas,
y consecuentemente las teorías del aprendizaje asociacionistas, eran dominantes
en la epistemología y la psicología. Sin embargo, durante el presente siglo ha
ido creciendo tanto a nivel epistemológico como psicológica, una fuerte
corriente de oposición a dichas concepciones.
Uno de los autores que se opuso con mas fuerza a los planteamientos
empiristas y asociacionistas fue Piaget
LAS FUENTES DE INFORMACIÓN O CONOCIMIENTO.
La palabra
fuente significa “el lugar de donde proviene algo”, su origen o procedencia; se
refiere al principio, fundamento o causa de una cosa. En el campo de la
investigación relacional alude al documento, obra o elemento que sirve de
información o dato para el desarrollo de la misma.
Las fuentes
de conocimiento son esenciales para que el investigador efectúe la
transformación consciente de los conocimientos previos de los cuales parte.
Dichas fuentes le permiten establecer contacto con las experiencias científicas
o filosóficas de integrantes de sociedades contemporáneas y con el legado
intelectual de generaciones pasadas; ello aunado a la observación de las cosas,
todo con el fin de adquirir conocimientos.
Las fuentes
de conocimiento también se clasifican en atención a la correspondencia del dato
con lo que se investiga, y así tendríamos fuentes principales y secundarias.
Las primeras son aquellas cuyo contenido concuerda con lo que investigamos, las
que nos proporcionan la información central de lo que indagamos; las segundas,
en cambio, nos brindan únicamente información parcial, nos dan datos conexos,
pero que no se centran en lo que investigamos.
Por sus características externas las fuentes se
dividen en documentales, y de campo. Las primeras, que derivan de un documento
de cualquier tipo, se subdividen en bibliográficas y hemerográficas; y las
segundas en materiales y humanas. Las de carácter bibliográfico se caracterizan
por tener el formato de un libro, y las herramientas el de una revista o
periódico. Reciben el nombre de fuentes materiales las obras de la naturaleza y
las obras producidas por el hombre y que encuentran una significación o
sentido; las fuentes humanas, en cambio, hacen referencia a la información de
carácter testimonial.
La supresión de todos los principios materiales y
objetivos, los cuales existen indudablemente en Kant, de manera que la
filosofía asume un carácter puramente formal y metodológico. Ésta postura
intelectual provoca una reacción que forja un nuevo movimiento en el
pensamiento filosófico, el cual vuelve a inclinarse a lo material y objetivo,
constituyendo una renovación del carácter aristotélico.
Éste breve repaso de toda la evolución histórica
del pensamiento filosófico, nos permite determinar otros dos elementos del
concepto esencial de la filosofía. Al primero se conoce con la expresión
“concepción del yo”; al segundo se le llama “concepción del universo”. La
filosofía es ambas cosas: una concepción del yo y una concepción del universo.
En todo
conocimiento podemos distinguir cuatro elementos:
· El sujeto que conoce.
· El objeto conocido.
· La operación misma de conocer.
· El resultado obtenido que es la información
recabada acerca del objeto.
Dicho de otra manera: el sujeto se pone en contacto
con el objeto y obtiene una información acerca del mismo. Cuando existe
congruencia o adecuación entre el objeto y la representación interna
correspondiente, decimos que estamos en posesión de una verdad.
|
Conocimiento Sensible |
consiste en captar un objeto por medio de los
sentidos; tal es el caso de las imágenes captadas por medio de la vista.
Gracias a ella podemos almacenar en nuestra mente las imágenes de las cosas,
con color, figura y dimensiones. Los ojos y los oídos son los principales
sentidos utilizados por el ser humano. Los animales han desarrollado
poderosamente el olfato y el tacto. |
|
Conocimiento
Conceptual |
Que
consiste en representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y
esenciales. La principal diferencia entre el nivel sensible y el conceptual reside en la singularidad y universalidad que
caracteriza, respectivamente, a estos dos tipos de conocimiento. El
conocimiento sensible es singular y el conceptual universal. |
|
Conocimiento Holístico |
También llamado intuitivo, con el riesgo de
muchas confusiones, dado que la palabra intuición se ha utilizado hasta para
hablar de premoniciones y corazonadas). En este nivel tampoco hay colores, dimensiones
ni estructuras universales como es el caso del conocimiento conceptual.
Intuir un objeto significa captarlo dentro de un amplio contexto, como
elemento de una totalidad, sin estructuras ni límites definidos con claridad.
La palabra holístico se refiere a esta totalidad percibida en el momento de
la intuición (holos significa totalidad en griego). La principal diferencia
entre el conocimiento holístico y conceptual reside en las estructuras. Un ejemplo de conocimiento holístico o intuitivo
es el caso de un descubrimiento en el terreno de la ciencia. Cuando un
científico dislumbra una hipótesis explicativa de los fenómenos que estudia,
podemos decir que ese momento tiene un conocimiento holístico, es decir,
capta al objeto estudiado en un contexto amplio en donde se relaciona con
otros objetos y se explica el fenómeno, sus relaciones, sus cambios y sus
características. |
1.
Enciclopedia Microsoft Encarta `2004.
2.
Gutiérrez Saenz, Raúl; Introducción a la filosofía;
Editorial Esfinge.
3.
Hessen; Teoría del conocimiento; Editorial Esfinge.
4.
Ernest Casirer, EL Problema del Conocimiento I, II,
III, IV, Fondo de Cultura Económica, México 1953, 1956, 1957, 1960.
www.monografias.com