Cada año desaparecen miles de kilómetros de bosques en el mundo. Se calcula que, desde 1990, s e han destruido más de la mitad de los que observamos ahora. Además, los árboles mueren a un ritmo acelerado debido a la contaminación del aire, la sequía de fuentes hídricas aledañas y los cambios bruscos de temperatura. En muy pocos casos existen programas alternativos de siembra, repoblación y protección de las tierras cultivables.