Tan hombre y tan niño
Tan íntegro y tan frágil ¿Dónde está, en qué rincón de ese pequeño mundo atrapaste tu alma? tan libre y tan pura ¿Por qué decidiste rodearla de tinieblas mientras tantos lloran tu ausencia?
¡Cuánto arrepentimiento, cuanta desdicha! Alguien te empuja y no sabes quien ni hacia donde... y allí vas... sin rumbo, errante...
mientras tantos lloran tu ausencia. Si eres demonio, demonio has de ser pero corre, corre a más no poder que no hay peor castigo ni condena que renegar de tu propia esencia.
|