LLEVO
Llevo, como lo hacía antes,
un poco de sol en el bolsillo;
así...por si acaso estoy nublado,
tenga amparo en el reflejo
de mi sentir cotidiano.
En tu llanto gotea el temblor.
El desamparo...
Infinito se transforma el dolor,
y parte entonces tu boca.
Cansada y contristada se torna tu dolencia.
Lame a gritos el vientre cósmico.
Llama, implora, resuena
en la idea de un mito fecundo.
Retumba en las paredes de algún cráneo fugitivo...
foráneo, ...lejano.
No le es posible mirar, ni gustar.
Sólo le es permitido imaginar;
y ésta es la transparencia,
la raíz, la matriz,
el tacto.
Ya no más lágrimas.
Huaira
