ALMAFUERTE (frases)

¡MOLTO PIU AVANTI!

Los que vierten sus lágrimas amantes

Sobre las penas que no son sus penas

Los que olvidan el son de sus cadenas,

Para limar las de los otros antes;

Los que van por el mundo delirantes,

Repartiendo por amor a manos llenas,

Caen, bajo el peso de sus obras buenas

Sucios, enfermos, trágicos,...¡ sobrantes!

¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!

¡Nunca sigas impulsos compasivos!

¡Ten los garfios del odio siempre activos,

Y los ojos del Juez siempre despiertos!

¡Y al echarte en la caja de los muertos,

Menosprecia los llantos de los vivos!

¡ PIU AVANTI!

No te des por vencido, ni aun vencido,

No te sientas esclavo, ni aun esclavo;

Trémulo de pavor, piénsate bravo,

Y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido,

Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;

No la cobarde intrepidez del pavo

Que amaina su plemaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora,

O como Lucifer, que nunca reza,

O como el robledal, cuya grandeza

Necesita del agua y no la implora...

¡ Que muerda y vocifere vengadora,

Ya rodando en el polvo tu cabeza!

  • Cada vez que te aproximes a los que amabas de oídas, te alejarás de ellos con una ilusión menos dentro del alma: saber vivir es saber mentir y no querer palpar la mentira de los demás.

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  • Nadie más temible que un hombre reputado de virtuoso; porque a mansalva de su reputación puede herir impunemente.

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  • El amor de padre no es el amor del besito y del cucurucho de caramelos; es la pasión del artífice por su obra, que la retoca más cruelmente cuanto más entrañablemente la ama.

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  • Y la soledad de la vía pública es la más espantosa de todas; porque, parodiando los versos del más sapiente poeta de España, es la soledad anónima de millares de personas anónimas en compañía.

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  • Ni todos los que estacionan, por la noche, frente a los escaparates de las tiendas, están al acecho de damas fáciles; ni todos los que divagan en los paseos públicos con un libro abierto en las manos, están leyendo.

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  • Es verdad que a vivir se aprende viviendo, como no se aprende a nadar sino nadando; pero, también es cierto, que a nadie se le ocurriría arrojar a un niño en mitad del Océano, para que aprendiese a nadar.

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  • La calle está hecha para que pasen por la calzada los carros, los coches , los tranvías, los automóviles, las bicicletas y los jinetes; para que circulen por sus veredas, sin el mínimo obstáculo, todos los peatones, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, pobres y ricos, malos y buenos...¡pero para que circulen!

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  • En la memoria de los tontos, siempre se está mal; pero cuando los tontos nos rinden culto se está peor.

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  • Como las posturas demasiado elocuentes y siempre al pelo nunca son espontáneas_puesto que requieren ensayo previo_, el vulgo sabe tanto de los hombres que aclama o vitupera, como la concurrencia del teatro infantil respecto de los cómicos que la hacen reír.

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  • El amor de las multitudes es una túnica que puede incendiarse al primer movimiento indiscreto del que la lleva; tú la vestirás como una casulla de ritual; ninguna vez como prenda de abrigo.

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  • El que pone manteles de seda en las mesas ajenas, se expone a carecer de pan en la suya propia.
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