El Matrimonio y El Amor

Conferencia del V.M. Samael Aun Weor

V.M. Samael Aun Weor y Litelantes

 

CAP�TULO PRIMERO

EL AMOR

 

        Distinguidos caballeros y damas, esta noche me dirijo a todos ustedes, con el prop�sito de hablar en forma enf�tica sobre eso que se llama amor.

        Hemos escogido tal tema por tratarse del d�a de San Valent�n, el patr�n del amor.

        Indubitablemente Valent�n, fue un gran maestro del amor, form� una escuela denominada la de los valentianos. Fue gente que se dedic� al estudio del esoterismo cr�stico en todos sus aspectos, por eso nos dirigimos a ustedes en forma precisa para hablarles sobre el milagro del amor.

        En nombre de la verdad, he de decir que el amor comienza por un destello de simpat�a, se substancializa con la fuerza del cari�o y se sintetiza en adoraci�n.

        Amar, cu�n grande es amar. Solamente las grandes almas pueden y saben amar.

        Para que haya amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, preocupaci�n mental id�ntica. El beso viene a ser la consagraci�n de dos almas �vidas de expresar en forma sensible lo que anteriormente viven.

        El acto sexual viene a ser la consubstancializaci�n del amor en el organismo psicofisiol�gico de nuestra naturaleza. Un matrimonio perfecto es la uni�n de dos seres, uno que ama m�s y otro que ama mejor.

        El amor es la mejor religi�n asequible. Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot dijo: "Te doy amor en el cual est� contenido todo el sumum de la sabidur�a".

        Cu�n noble es el ser amado, cu�n noble es la mujer cuando en realidad de verdad est�n unidos por un v�nculo de amor. Una pareja de enamorados se torna m�stica, caritativa, servicial. Si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinar�a sobre la faz de la tierra la felicidad, la paz, la armon�a, la perfecci�n.

        Ciertamente un pa�uelito, una fotograf�a, un retrato, provocan en el enamorado, estados de �xtasis inefables. En tales momentos se siente comulgar con su amada aunque se encuentre demasiado distante, as� es eso que se llama amor.

        En Estados Unidos y tambi�n en Europa, existe una orden denominada "La Orden del Cisne". Los afiliados a esta orden, estudian y analizan en forma profunda todos los procesos cient�ficos relacionados con el amor.

        Cuando la pareja est� en realidad de verdad enamorada se producen dentro del organismo transformaciones maravillosas. El amor es una efusi�n o una emanaci�n energ�tica que brota de lo m�s hondo de la conciencia, esas radiaciones del amor, estimulan a las gl�ndulas endocrinas de todo el organismo y ellas producen millones de hormonas que invaden los canales sangu�neos llen�ndolos de extraordinaria vitalidad.

        Hormona, viene de una palabra griega que significa ansias de ser, fuerza de ser. Muy peque�a es una hormona pero cuan grandes poderes tiene para revitalizar el organismo humano.

        En realidad de verdad, uno se asombra al ver a un anciano decr�pito cuando se enamora, entonces sus gl�ndulas endocrinas producen hormonas suficientes como para revitalizarlo y rejuvenecerlo totalmente.

        Amar, cuan grande es amar. Solamente las grandes almas pueden y saben amar.

        El amor en s� mismo es una fuerza c�smica, una fuerza universal que palpita en cada �tomo como palpita en cada sol. Las estrellas tambi�n saben amar. Aparte observemos en las noches deliciosas del plenilunio, ellas se acercan entre s�, y a veces se fusionan o integran totalmente. Una colisi�n de mundos exclaman los astr�nomos, m�s en realidad de verdad lo que en realidad ha sucedido es que dos mundos se han integrado por los lazos del amor.

        Los planetas de nuestro sistema solar giran alrededor del sol, atra�dos incesantemente por esa fuerza maravillosa del amor.

        Los �tomos dentro de las mol�culas tambi�n giran alrededor de sus centros nucleares atra�dos por esa fuerza formidable del amor.

        Observemos el centello de los mundos en el firmamento estrellado. Comulgan tal como un centelleo luminoso las ondas de luz, las radiaciones con el suspiro del amor. Hay amor en las estrellas, en la rosa que lanza bailes y su perfume delicioso.

        El amor en s� es profundamente divino, terriblemente divino. En los tiempos antiguos, siempre se rindi� culto al amor, a la mujer. No saben que la mujer es el pensamiento m�s grande del creador hecho carne, sangre y vida, y realmente la mujer ha sido hecha para una sagrada misi�n cual es la de traer hijos a este mundo, la de multiplicar la especie.

        La maternidad en s� es grandiosa, en el M�xico antiguo hubo siempre una divinidad consagrada precisamente a aquellas mujeres que mor�an durante el parto. Se dec�a que ellas continuaban en la regi�n de los muertos con su criatura en brazos. Se afirmaba en forma enf�tica que despu�s de cierto tiempo ingresaban a Tlalocan el para�so de Tl�loc.

        Realmente siempre en el M�xico azteca, se rindi� culto a la mujer, al amor, a la maternidad. Por eso una mujer que mor�a en el parto era considerada por las gentes como una verdadera m�rtir que entreg� su vida en nombre de la gran causa.

        Amar es algo inefable, divino. Amar es un fen�meno c�smico extraordinario. En el rinc�n del amor solamente reina la dicha. Cuando una pareja est� en la c�pula sexual, en un acto de verdadero amor, las fuerzas m�s divinas de la naturaleza las rodean. Esas fuerzas creadas en el cosmos han venido nuevamente a volver a crear. En esos momentos el hombre y la mujer son verdaderos Dioses en el sentido m�s completo de la palabra. Pueden crear como Dioses. He all� lo grandioso del amor.

        Son extraordinarias las fuerzas c�smicas que rodean a la pareja durante el acto sexual en una c�mara nupcial. Empero se pueden perder esas fuerzas extraordinarias y se pueden malgastar en el holocausto del placer animal que anima la conducta del humanoide intelectual. Si en realidad se respetara grandemente la fuerza maravillosa del amor cuanto bien se har�a la pareja.

        El hombre debe ser una esencia inicial de fuerza de creaci�n. La mujer el poder receptivo formal de cualquier creaci�n.

        El hombre es como el hurac�n. La mujer, es como el viento silencioso del vuelo de las palomas en los templos y en las torres.

        El hombre en s� mismo tiene la capacidad para luchar. La mujer en s� misma la capacidad para sacrificarse.

        El hombre en s� mismo tiene la inteligencia que se necesita para vivir. La mujer tiene la ternura que el hombre necesita cuando regresa diariamente de su trabajo.

        As� que ambos, hombre y mujer, son las dos columnas del templo. Estas columnas no deben estar demasiado lejos ni demasiado cerca, debe haber un espacio para que el amor pase por en medio de ellas.

         

 

CAP�TULO SEGUNDO

EL AMOR EN LA ANTIG�EDAD

 

        El acto sexual es un sacramento, as� lo comprendieron los pueblos antiguos, hubo templos dedicados al amor. Recordemos nosotros el templo de Venus en la Roma augusta de los C�sares. Recordemos nosotros al templo de la Luna en la antigua Caldea. Recordemos, digo, a los templos antiguos de la India donde se rend�a culto a eso que se llama amor.

        En la Lemuria, viejo continente ubicado otrora en el Oc�ano Pac�fico, se rend�a culto al amor. Hubo en realidad de verdad en el continente Mu, dos procesos sexuales, o dos formas de reproducci�n.

        Primero: a mediados de la Lemuria, las razas humanas eran conducidas por los Kunmaras. Hab�an ciertos templos donde se recib�a el sacramento sagrado del sexo. Entonces el sexo era un sacramento. Nadie se atrev�a a realizar la c�pula fuera del templo. Solo en determinadas �pocas digo, la raza humana era conducida por los Kunmaras hacia los santuarios alejados. Se realizaban largos viajes en determinadas �pocas del a�o, esto con el prop�sito de reproducir la especie. A�n todav�a como un recuerdo de aquello, como una reminiscencia han quedado los viajes de la luna de miel, todo esto de hoy en d�a es bastante antiqu�simo.

        En los patios empedrados de los Templos Sagrados del Continente Lemur, bajo la direcci�n de los Sabios Kunmaras, hombres y mujeres se un�an para crear y volver a crear. Entonces el acto sexual era sacrat�simo, no exist�a la morbosidad como en nuestros d�as, la gente no hab�a entrado en el proceso involutivo descendente de la degeneraci�n sexual. El sexo era mirado con profundo respeto. La mujer era sagrada. Nadie se hubiera atrevido siquiera a profanar con la mirada a la mujer, que como ya dije ella es el pensamiento m�s bello del creador hecho carne, sangre y vida.

        Dicen viejos pergaminos, papiros sagrados que todav�a existen en algunos lugares de la tierra, que en los tiempos de la Lemuria, la gente se reproduc�a por el poder del Kriya Shakti, es decir por el poder de la voluntad y del yoga. Quienes hayan conocido alguna vez la ciencia de los tantras sabr�n aquellos cuanto estoy refiriendo.

        En el momento supremo de la c�pula metaf�sica cuentan, dicen los viejos textos de la sabidur�a antigua, que hombres y mujeres se retiraban de la c�pula qu�mica sin eyaculaci�n del ens seminis, es decir la entidad del Semen, se consideraba que el esperma era sagrado, nadie se hubiera atrevido entonces a profanar el sexo. Es claro que hoy en d�a podr�an llamarlo los doctores coitus interruptus. Parecer� exagerado, pero me limito �nicamente a comentar lo que dicen los textos y las tradiciones antiguas, lo que est� escrito en algunos papiros y en muchos libros que actualmente existen en el Tibet oriental.

        Al llegar a esta parte debemos recordar que Sigmundo Freud en su Psicoan�lisis dice que es posible transmutar la libido sexual y sublimarla. El profesor Sigmundo Freud de Freiberg, hijo de Austria fue en realidad de verdad una eminencia, obr� toda una innovaci�n dentro del terreno mismo de la medicina. Los mism�simos doctores lo han comentado y much�simas escuelas lo han aceptado, otras no lo han aceptado, otras lo han rechazado y cuentan que en Berl�n, en Alemania, antes de la Segunda Guerra Mundial. El f�herer hizo quemar entre tantos libros, tambi�n las obras de Sigmundo Freud, yo me limito pues a los hechos, a comentar lo que tanto se ha comentado en algunos textos.

        En todo caso los lemures trabajaban dij�ramos con el sistema de Freud, sublimaban la libido sexual. Incuestionablemente tuvieron grandes poderes c�smicos todo en la vida era por ellos presentido alguna vez.

        La existencia del Super-Hombre, tal como lo cita Federico Niezche en su obra titulada As� hablaba Zaratustra, pensamos nosotros los Gn�sticos que el Super-Hombre realmente existi� en el Continente Mu. No me refiero a un individuo particular, me refiero a todos los habitantes de la Lemuria. Se nos ha dicho que entonces resist�an el dolor. Las mujeres alumbraban a sus hijos sin dolor. Eso no solo lo dice muy brevemente El G�nesis, sino tambi�n muchos libros religiosos y diferentes autores. Nos limitamos repito, nosotros a comentar estas cuestiones respetando como es natural el concepto de ustedes.

        En realidad de verdad nosotros damos la ense�anza y damos plena libertad al auditorio para que con su mente acepten o rechacen o interpreten esta doctrina como bien quieran. En estos precisos instantes �nicamente hago la memoria de los lemures en lo que se atenga en relaci�n al sexo.

        Viv�an entre 10 a 15 siglos, eran hombres altos de estatura, ten�an hasta 4 metros de altura y las mujeres un poquito m�s medianas de cuerpo, pero tambi�n gigantes como ellos. Hablaban un idioma que se perdi�, quiero referirme en forma enf�tica al idioma Universal. Es un idioma extraordinario pretor como se dir�an en tal idioma, es decir superior. Obviamente tal idioma tiene su gram�tica c�smica. Conozco ese idioma y se conserva por tradici�n en algunos lugares secretos y sitios reservados.

        En aquellos tiempos si ten�a que decir "buenos d�as" no dir�amos como hoy en el lenguaje espa�ol o el ingl�s "good morning" o simplemente "morning", o en franc�s "bonjour monsieur", sino que se asent�a suavemente albu, el otro contestaba poniendo sus manos sobre el coraz�n aibu que es lo mismo. Es un idioma que tiene su gram�tica y sus caracteres gr�ficos. Ustedes podr�n observar por ejemplo que los chinos tienen sus caracteres, y bastante dif�ciles de entender y comprender, los griegos tienen tambi�n sus caracteres en S�nscrito o Sufi. Los caracteres son pl�ricos y los conservaban hasta hace poco tiempo.

        Pues bien, en todo caso quien sepa leer eso caracteres, quien los entienda tendr� y poseer� obviamente gran erudici�n y estar� capacitado para entender ciertos textos que han pertenecido a la Lemuria.

        Hace poco me regalaron en el Tibet Oriental precisamente un texto en S�nscrito, lo tengo en mi poder, incuestionablemente no he podido encontrar a nadie que lo entienda, est� escrito con caracteres S�nscritos.

        Acerca de aquella �poca, dicen esos viejos textos con caracteres antiguos, que la humanidad no pensaba como nosotros ahora. Viv�an de 10 a 15 siglos, hablaban en el lenguaje Universal, que como he dicho, se perdi�. A trav�s del tiempo se fueron corrompiendo las distintas palabras de ese lenguaje y de tal corrupci�n nacieron todos los idiomas que hoy por hoy existen sobre la faz de la tierra. Sin embargo, puedo decirles a ustedes que aquel lenguaje se asemeja mucho con esos sonidos al chino. Parece que lo fon�tico del lenguaje Universal y el chino son similares. He estudiado ambas fon�ticas y me parecen pr�cticamente uniformes. Los chinos habr�n visto ustedes que cuando platican lo hacen con un cierto canto, no es el lenguaje seco como nosotros lo usamos, tiene su sinolog�a as� como el lenguaje Universal.

        Sin embargo, hay una diferencia notable entre el chino y el lenguaje Universal, me refiero en forma pr�ctica a los poderes ps�quicos contenidos en el idioma Lemur.

        Actuaba directamente sobre el fuego, el aire, las aguas y la tierra. Viej�simas tradiciones antiqu�simas dicen que los lemures ten�an poder sobre los elementales de la naturaleza. Es lo que podr�amos denominar el Super-Hombre, citado por un Federico Niezche en su Zaratustra. Entiendo que esos poderes se deb�an especialmente a que los lemures no eliminaban o extra�an de su organismo el esperma sagrado, es decir que �nicamente lo transmutaban o sublimaban tal como lo ense�� Brown Sequard, gran cient�fico norteamericano con sus experimentos o Krum Heller, m�dico profesor de la Universidad de Medicina, y tambi�n m�dico Coronel de nuestra Patria Mexicana. No hay duda que ellos conocieron ese sistema de la Lemuria y lo preconizaron en sus libros. Bastar�a a nosotros leernos los estudios de un Brown Sequard o de un Krum Heller, para poder corroborar esta clase de afirmaciones cient�ficas.

        Obviamente cuando el ens seminis no es eyaculado, se transforma en energ�a, y esto viene a revitalizar todo el organismo humano. Entiendo que tal tipo de energ�a es muy fina y que las ondas energ�ticas del sexo ponen en actividad los poderes ingentes que se hallan latentes en las gl�ndulas pineal, pituitaria, tiroides, paratiroides, etc. No trato con esto de sentar dogmas, ni nada por el estilo, �nicamente me refiero a datos que hemos estudiado y que hoy comentamos con ustedes puesto que estamos en una sala cultural, intelectual. Entiendo que aqu� hay personas muy cultas que pueden perfectamente aceptar o rechazar estas afirmaciones, yo �nicamente me limito a comentarlas.

        Vivir 10 a 15 siglos ser�a inconcebible para nosotros hoy en d�a, sin embargo la Biblia afirma que Matusalem vivi� 900 a�os y esto nos deja pensar un poco, en todo caso entiendo que el sistema lem�rico dio buenos resultados pues estas gentes viv�an largas vidas, adem�s pose�an facultades extrasensoriales. Los lemures no ve�an el mundo f�sico como nosotros lo vemos, para ellos el aire era de distintos colores, las monta�as transparentes, y aquellos dioses de los cuales hablaban tanto, obviamente eran perceptibles para sus sentidos de percepci�n interna y ya hab�a hablado mucho en estos d�as sobre extrapercepci�n.

        Indubitablemente las gentes de psiquis tridimensional no aceptar�an jam�s las extrapercepciones, mas recordemos tambi�n que en tiempos de Galileo, nunca se acept� que la tierra fuera redonda y que se moviera. Cuando Galileo lo afirm� lo iban a quemar vivo, se le sigui� juicio en la inquisici�n y poni�ndosele delante de la Biblia, le dijeron: Si Ud. no jura y se retracta de lo que dijo, ser� quemado vivo en la hoguera, luego vino la protesta… �Jura Ud. que la tierra no es redonda y que no se mueve?… Respondi�: Lo juro, "Peur se mouv, se mouv" es decir, "Pero se mueve, se mueve", por haber dicho esto, por haber hecho el juramento en esa forma no lo quemaron vivo. Hubo un poquito de compasi�n por �l, se limitaron a meterlo en una c�rcel y eso fue todo.

        As� que en realidad de verdad, el Universo nos ofrece siempre casos ins�litos, cosas que al principio uno rechaza porque le parecen absurdas, pero m�s tarde tiene que aceptarlas.

        Brown Sequard demostr� que muchas enfermedades nerviosas y del cerebro podr�an desaparecer si se evitara durante la c�pula qu�mica precisamente eso que se llama orgasmo, en fisiolog�a o espasmo. Naturalmente, Brown Sequard fue muy criticado, se le consider� inmoral, etc., pero no hay duda que se acerc� a un gran secreto, al secreto lem�rico.

        Los lemures, debido precisamente a su forma religiosa y a su c�pula qu�mica especial gozaron de facultades que los seres humanos de esta �poca desconocen. Los lemures pod�an ver perfectamente las dimensiones superiores de la naturaleza y del cosmos.

        Hoy en d�a los seres humanos no ven la tierra tal cual es, sino como aparentemente. Es nuestro planeta tierra multidimensional, esto est� demostrado matem�ticamente, pero en realidad de verdad, la mayor�a de las gentes no lo aceptan y es que cada cual es libre de pensar.

        Desafortunadamente los intelectuales de esta �poca est�n embotellados en el dogma tridimensional de Euclides, ese dogma siempre ha sido muy discutido. �Es claro que ya va pasando de moda!

        Hombres muy sabios han escrito obras extraordinarias de matem�ticas que se relacionan en una u otra forma con la cuarta coordenada. A esos hombres se les respeta, nadie se atreve a discutirlos, pero todav�a hay gentes que se muestran esc�pticos, sin embargo la obra aquella Ontolog�a de las matem�ticas bien valdr�a que los intelectuales la conocieran a fondo, profundamente.

        Los lemures pues, cuando levantaban sus ojos a las estrellas pod�an comunicarse con habitantes de otros mundos. Para ellos era una realidad la vida en otros planetas del sistema solar. La pluralidad de los mundos habitados preconizado por Camilo Flamarion, era un hecho para la raza lem�rica.

        En la Lemuria, antes de c�pula qu�mica en pleno templo hombre y mujer pasaban por brillantes ceremonias m�sticas. Se rend�a culto a lo divinal, El Gran Alaya del Universo, a eso que los chinos llamaron el Tao, a eso que los gn�sticos denominamos inri, a eso que es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre ser�. Obviamente ellos comprend�an que no puede existir nada en la creaci�n sin un principio directriz, inteligente, y por ello antes de la c�pula qu�mica adoraban a lo eternal.

        Con el tiempo la raza Lem�rica fue degenerando poco a poco. Exist�an enormes ciudades c�clopes. Las murallas de aquellas ciudades fueron levantadas con lava de volcanes, etc. En tales ciudades hubo una gran civilizaci�n extraordinaria, hubieron naves que llegaron a cada uno de los planetas del sistema solar.

        Nuestra civilizaci�n moderna con los famosos cohetes que tirios y troyanos, hacen descender sobre la luna no es en realidad la primera de las civilizaciones, ni ser� la �ltima. En verdad se necesita comprender que en el mundo han existido diversas civilizaciones y que la nuestra no es la �nica.

        Los Lemures tuvieron una gran civilizaci�n repito, no tem�an a la muerte. Sab�an, muy bien o conoc�an muy bien y en forma directa el d�a y hora de su muerte. Cuando ese d�a llegaba se acostaban en su sepulcro, sepulcro que ellos mismos hac�an con sus propias manos y muy sonrientes pasaban a la eternidad. Los valores ps�quicos no desaparec�an de la vista de los dolientes, obviamente no hab�an entonces dolor.

        As� lo han comentado viejos textos antiguos, y yo a mi vez me permito platicar con ustedes sobre estas cosas, porque veo que ustedes han acudido aqu� en forma comprensiva. Es claro que no todos los que me escuchan estar�n de acuerdo con lo que estamos afirmando, ser�a absurdo si yo supusiese por un momento que todas las personas que en este auditorio est�n, aceptan o aceptar�an estas afirmaciones. Empero los que en realidad de verdad saben escuchar comprenden muy bien que todo es posible en el Universo, el mundo de las posibilidades es siempre infinito y si alguien comenta sobre textos antiguos vale la pena escucharlo, es obvio.

        Digo que los lemures despu�s involucionaron en el tiempo, entonces sus facultades de percepci�n se fueron atrofiando lamentablemente. Cuentan muchas tradiciones que despu�s de alg�n tiempo los lemures empezaron a copular fuera de los templos, que se revelaron contra la direcci�n de los Kunmaras, que tomaron el acto sexual por su cuenta y que eyacularon el ens seminis, as� lo dicen algunos tratadistas. Como consecuencia o corolario perdieron sus facultades trascendentales.

        Cuando la raza lem�rica, en todos los rincones de aquel gigantesco continente que otrora cubriera el Oc�ano Pac�fico, se entraba dentro de los templos, los sacerdotes o hierofantes expulsaban a los devotos dici�ndoles "fuera indignos". Fue entonces cuando en realidad de verdad el hombre sali� del para�so terrenal con su mujer por haber comido de ese fruto prohibido que le estuviera vedado en otros tiempos.

        En verdad digo lo siguiente: Ad�n son todos los hombres de la �poca antigua: mujer Eva, todas las mujeres y cuando se comi� de la fruta prohibida hombres y mujeres fueron echados de los templos de Misterios. Sus facultades se atrofiaron y hubo entonces el hombre de trabajar duramente para sostener a su mujer y a los hijos y a la mujer tuvo que traer al mundo sus hijos con dolor.

        Esto que estoy diciendo est� muy documentado entre los nahuas, entre los mayas y en muchos pueblos del Asia, siempre se ha hablado lo mismo. He visto c�dices donde aparecen estas figuras, donde lo que estoy diciendo aparece representado en figuras, he investigado cuidadosamente tales c�dices, as� pues lo que estoy diciendo tiene documentaci�n. Repito no obligo a nadie que lo crea, pero si valdr�a la pena que los estudiosos investigaron un poco entre mayas, toltecas, zapotecas, etc.

        El que involucion� el ser humano, si, eso estaba mencionado o citado en los libros antiguos.

 

 

CAP�TULO TERCERO

EL MATRIMONIO

 

        As� que en el amor hay un secreto, y me parece que ha sido muy bien estipulado por Sigmundo Freud "sublimaci�n", dijo; de la energ�a creadora, mirar el sexo con profundo respeto.

        Obviamente el hombre y la mujer dij�ramos son como dos partes de un mismo ser. El hombre sali� del Eden acompa�ado de su esposa y debe regresar al Ed�n con su misma esposa.

        En otras palabras dir�amos: El hombre sali� del Eden por las puertas del sexo y solamente por esa puerta puede retornar al Ed�n, el Ed�n es el mismo sexo.

        Que ingentes poderes se despertar�an si la humanidad aceptara el sistema de Brown Sequard o de la sociedad oneida o del Dr. Krum Heller. Sistemas fundamentales en las viejas tradiciones de la lemuria. Esto es algo que los m�dicos, los hombres de ciencia podr�an investigar. Yo me limito sencillamente a pensar que de la transmutaci�n y sublimaci�n de la energ�a creadora deviene una transformaci�n psicol�gica, fisiol�gica, biol�gica radical. El Super-Hombre de Niezche podr�a lograrse mediante la transmutaci�n de la Libido sexual.

        Empero lo principal es saber amar, sin amor, no es posible lograr estos prodigios. Observen ustedes que junto a los grandes hombres aparecen siempre las grandes mujeres. Junto al Buddha Gautama Sakiamuni est� Yosodara, su bella esposa disc�pula. Junto al divino Rab� de Galilea aparece Mar�a Magdalena. Obviamente no ser�a posible para los grandes hombres realizar gigantescas labores como aquellas que han permitido cambiar el curso de la Historia, sino que estuviesen acompa�ados a su vez por alguna gran mujer.

        El hombre y la mujer en realidad de verdad repito, son dos aspectos de un mismo ser. Eso es claro, el amor en s� mismo deviene de lo ignoto de nuestro ser. Quiero decir en forma enf�tica que dentro de nosotros mismos, all� en las profundidades m�s �ntimas, poseemos nuestro Ser. Este reviste caracter�sticas trascendentales de eternicidad, este es lo divinal en nosotros.

        El amor, digo es la fuerza que emana precisamente de ese prototipo divinal existente en lo hondo de nuestra conciencia, es un tipo de energ�a capaz de realizar verdaderos prodigios.

        Valent�n y los Valentinianos, tuvieron su escuela, fue una escuela gn�stica donde se estudiaron los misterios del sexo, donde se analizaron cuidadosamente.

        Valent�n y los Valentinianos conocieron en realidad de verdad, el secreto lem�rico, sublimaron la energ�a creadora y lograron el desarrollo de ciertas posibilidades ps�quicas, que se hayan latentes en la raza. Se nos ha dicho que Valent�n fue un gran iluminado, un gran maestro en el sentido m�s completo de la palabra.

        El amor en si mismo es algo divino. Miremos nosotros al Cisne. El Cisne Kalahansa es el s�mbolo del amor, �l vuela sobre las aguas del lago de la vida. �Un par de Cisnes en alg�n lago cu�n bello es! Cuando uno de la pareja muere, el otro sucumbe de tristeza y es que el amor se alimenta con amor.

        Pero �hay que saber amar, desgraciadamente el ser humano no sabe amar! Muchas veces, el hombre trata muy mal a la mujer en su primer noche de bodas, no quiere comprender que la virginidad es sagrada, y que hay que saberla respetar. Podr�a decirse que viola a su propia mujer, no quiere entender que hay que saber tratar a la mujer con sabidur�a, que hay que saber llevarla por el camino del amor.

        En la vida cotidiana ri�en muchas veces hombre y mujer, muchas veces por cuestiones insignificantes, ri�en. El hombre dice una cosa, la mujer otra, a veces sucede que una palabrita es suficiente para que uno de la pareja reaccione. No saben controlarse a si mismos. No quieren entender que el hogar es el mejor gimnasio psicol�gico. Precisamente en la vida del hogar podemos auto-descubrirnos, es en el hogar donde venimos a descubrir nuestros defectos de tipo psicol�gico.

        �Nos hieren? �Por qu� nos hieren? �Ser� acaso que tenemos celos? �Ser� acaso que nos han herido el amor propio? �Ser� que nos han herido el orgullo?… la verdad? o �…qu�?

        Cuando uno descubre que tiene un defecto psicol�gico, tiene tambi�n la oportunidad para desintegrarlo, para reducirlo a polvareda c�smica. Eliminando nuestros errores, nuestros defectos, un d�a de estos podremos lograr el despertar de la conciencia.

        Desgraciadamente la gente no quiere cambiar, ni eliminar sus defectos, dice: Yo no soy iracundo, ese es mi modo de ser. Otro dice: Bueno yo soy celoso, as� soy, y qu�… El de m�s all� exclama: Yo soy lujurioso, me gustan las mujeres, as� soy, as� nac�, �y qu�?. Con ese modo de pensar, con ese modo de sentir no es posible lograr una transformaci�n verdadera. Cuando uno reconoce que tiene un defecto psicol�gico, debe eliminarlo. Uno viene a descubrir que tiene tal o cual error precisamente en la casa, en el hogar. Por eso es que el hogar sirve de gimnasio psicol�gico para nosotros.

        Muchos se quejan de que sus mujeres son irascibles, de que son celosas. Desean conseguirse otra mujer que sea un para�so, que sea un �ngel bajado de las estrellas, etc. No quieren entender que el hogar es un gimnasio extraordinario y que es all� donde podemos nosotros autodescubrirnos. Precisamente en el hogar tenemos la oportunidad para descubrir nuestros errores y si lo logramos, conseguiremos el despertar de la conciencia.

        Hay que saber amar digo, en las casas debe reinar siempre la comprensi�n entre el hombre y la mujer. No debe esperar el hombre que la mujer sea perfecta, tampoco la mujer puede esperar que el hombre sea un pr�ncipe azul. Hay que aceptar las cosas como son y tener a la casa como una escuela donde podemos autodescubrirnos. A medida que nosotros vayamos eliminando tantos y tantos defectos psicol�gicos que tenemos, la felicidad se ir� aumentando, y si un d�a nos toc� sufrir mucho, despu�s ese hogar se convertir� en un para�so.

        Los celos por ejemplo, es algo que da�a en el hogar. El celoso hace de una pulga un caballo. Si la mujer mira por all� a alguien ya est� sufriendo, ya le parece que tiene relaciones con otro hombre, etc. Errores de su mente, pero �l los toma como realidades. La mujer celosa es lo mismo, hace sufrir al var�n. No puede �ste mirar a ninguna otra mujer porque ya ella est� sufriendo y formando terrible esc�ndalo dentro de la casa. Por ese camino de los celos se sufre demasiado.

        Si uno en verdad investiga cuidadosamente el origen de los celos descubrir� que se deben ellos precisamente al temor, se teme perder lo que m�s se ama. La mujer teme perder al hombre, el hombre teme perder a la mujer; cree la mujer que el hombre se va con otra; supone el hombre que la mujer se va con otro y claro, vienen los sufrimientos y los dolores. Mas si nosotros eliminamos el temor, los celos desaparecen.

        �C�mo podr�amos nosotros eliminar el temor de perder al ser amado? Unicamente mediante la reflexi�n, mediante la meditaci�n.

        Pensemos que en realidad de verdad, nosotros venimos al mundo acompa�ados del ser amado y solamente nos recibi� el doctor partero o la partera, que tampoco trajimos al mundo dinero ni bienes materiales. Es claro que a la hora de la muerte tampoco nos vamos a ir acompa�ados de la mujer o el hombre. Alguna habr� de quedarse aqu� mientras que el otra parte para la eternidad. As� que la muerte nos separa desde el punto de vista f�sico. Por eso dicen los sacerdotes cuando realizan un matrimonio "os declaro marido y mujer hasta que la muerte os separe".

        En realidad de verdad tarde o temprano llega la muerte, as� es. Nosotros no nos llevamos para la eternidad ni un alfiler, ni una moneda, nada de lo que tenemos. Tampoco nos podr�amos llevar al ser amado con cuerpo y todo… Entonces , �por qu� tememos? Debemos aceptar las cosas como son. No debemos tener apegos materiales ni personales porque el momento del desapego suele ser terrible. Uno sufre cuando se apega a algo, sea a una persona, sea a alguna cosa, siempre sufre. Por eso no debemos tener apegos de ninguna especie ni temer.

        �Qu� tememos? Lo m�s grave que le podr�a suceder a un hombre es que lo llevaran al pared�n de fusilamiento, �y qu�? Para morir nacimos, �entonces que?, tarde o temprano tenemos que morir, y aquellos que quieren mucho su dinero, que est�n apegados a su fortuna, tarde o temprano habr�n de perderla.

        �Por qu� temer�an? �Por qu� habr�an de temer? Si eso es lo m�s natural. As� tambi�n por qu� habr�amos de temer la perdida de un ser amado? Esto tiene un principio, esto tiene un fin.

        Cuando uno comprende que todo tiene un principio y un fin, el temor desaparece, hasta el temor de perder al ser amado y cuando tal temor desaparece, entonces los celos se acaban para siempre, �Ya no existen! �Ya no pueden existir!, puesto que no hay temor.

        Otro factor de discordia entre las parejas, en los hogares, es la ira. El hombre dice una cosa iracundo, la mujer responde con dos piedras en la mano, y al fin terminan en una batalla de platos y vasos rotos, etc. Esa es la cruda realidad de los hechos. Si se eliminara el demonio de la ira reinar�a la paz en los hogares, no habr�a dolor.

        Pero me digo y les digo a ustedes, �Por qu� tiene que haber ira dentro de nosotros? �Por qu� somos as�? �De manera que no es posible que cambiemos! �S� es posible! Yo me propuse cambiar y cambi�. Yo fui iracundo, tambi�n conoc� el proceso de la ira.

        Pero me propuse eliminarla y la elimin�. Claro hubo de pasar por ciertos sacrificios a fin de eliminar la ira.

        Visitaba aquellos lugares donde me pudiera alguien insultar, iba con el prop�sito de que me insultaran. Sab�a de un individuo XX que no gustaba de nuestras ense�anzas y lo visitaba intencionalmente para que me insultara. El hombre me insultaba; duraba media hora, una hora insult�ndome en tanto yo "me observaba a m� mismo". Observaba mis reacciones internas y externas, los impulsos que vienen de adentro y los que vienen de afuera. Observaba las causas que motivan la ira, pude evidenciar las causas que motivan la ira.

        Pude evidenciar que en algunas circunstancias la ira se produc�a porque me her�an el orgullo, pude comprobar en otras ocasiones que la ira se produc�a porque me her�an el amor propio. Me quer�a mucho a s� mismo. Pensaba que yo era una gran persona, sin comprender que tan solo era un m�sero gusano del lodo de la tierra. Me cre�a grande, si alguien me tocaba la llaga que hab�a por all� adentro entonces reaccionaba furioso, tronaba y relampagueaba, rasgaba mis vestiduras y protestaba.

        Yo me propuse estudiar todos esos factores de la ira, a trav�s de grandes super esfuerzos y sacrificios consegu� eliminar la ira. As� pues eso de que "yo soy as�", no tiene ning�n valor si uno es as�, puede cambiar, y si uno cambia se beneficia a s� mismo y beneficia a sus semejantes. Hay que aprender a eliminar nuestros errores, es posible reflexionando un poco.

        Que dichosas ser�an las parejas si se supieran amar de verdad, si el hombre nunca tuviera ira, si la mujer jam�s tuviera ira. Entiendo que la "luna de miel" se puede conservar. Desgraciadamente los seres humanos, aquellos que se casan est�n empe�ados en acabar con lo m�s bello que hay, con la "luna de miel".

        Si se quiere conservar en realidad de verdad la "luna de miel", hay que eliminar la ira, hay que eliminar los celos, hay que eliminar el ego�smo; debemos volvernos comprensivos, aprender a dispensar al ser amado todos sus errores. �Nadie nace perfecto! El hombre debe saber que la mujer tiene sus defectos. La mujer debe comprender que el hombre tiene los suyos. Mutuamente deben dispensarse en sus defectos del tipo psicol�gico. �Si as� proceden conservar�n la luna de miel!

        Entre los antiguos pueblos de An�huac, fue Xochipilli el Dios del Canto, del Amor y la Belleza. Xochipilli nos ense�a a conservar las delicias indiscutibles de la luna de miel. Es una l�stima que la gente no comprenda la doctrina de Xochipilli.

        Es posible conservar la "luna de miel", cuando se aprende a dispensar los errores del ser amado; mas si no se sabe dispensar los errores, la luna de miel se pierde.

        Cuando una pareja se casa, deber�a entender mejor la psicolog�a. Por lo com�n uno de la pareja comienza por herir al otro; el otro reacciona y hiere tambi�n. se forma un conflicto, al fin el conflicto pasa, los dos se reconcilian y todo contin�a aparentemente en paz, mas no hay tal, el resentimiento queda. Otro d�a hay otro conflicto, se disputan marido y mujer por cualquier tonter�a, tal vez unos celos, en fin, por cualquier cosa. Resultados: Pas� el conflicto y queda otro resentimiento y as� de conflicto en conflicto, los resentimientos van aumentando y la luna de miel se va acabando. Por �ltimo ya no hay tal, se acab�. Lo que hay son resentimientos de lado y lado y si no se divorcian si contin�an unidos ya lo hacen por un deber o simplemente por pasi�n animal y eso es todo.

        Muchos matrimonios ya no tienen nada que ver con el amor. El amor de hoy en d�a huele a gasolina, a celuloide, a cuentas de banco y eso es todo.

        Lo m�s grande, el error m�s grave que pueden tener un hombre y una mujer es acabar con la luna de miel. Podr�an conservarse a condici�n de saberla conservar. �Qu� te insult� la mujer?, �qu� te dijo palabras feas?, t� mant�nte sereno, apacible, no reacciones por nada de la vida, mu�rdete la lengua antes de contestar. Al fin ella al verte tan sereno sin ning�n tipo de reacci�n se sentir� tremendamente avergonzada y te pedir� perd�n.

        �Te insult� tu marido, mujer?… �Qu� te dijo?… �Te est� celando con el novio que ten�as antes? �Qu� pas�?… �Est� hoy �l de mal car�cter?… �Regres� de la calle tremendamente neurast�nico?… Tu mant�nte serena, alc�nzale su comida, su ropa, ay�dalo a ba�ar, b�salo, �malo y cuanto m�s te insulte, t� m�s �malo. �Qu� suceder� al fin? Pueden estar ustedes seguras mujeres que el hombre al fin se sentir� tremendamente arrepentido, sentir� que el remordimiento le traga el coraz�n y hasta se hincar� para pedirte perd�n, ver� en ti una santa, una m�rtir, se considerar� un tirano, un malvado. �Habr�s ganado la batalla!

        Si ambos hombre y mujer proceden as�, si act�an de acuerdo con esta f�rmula, puedo garantizarles que no se pierde la luna de miel, porque el hombre va aprendiendo poco a poco a dominarse, al comprender que su mujer es una santa, y la mujer poco a poco va aprendiendo a controlarse, a medida que se va dando cuenta que su var�n es tremendamente noble. Llega el momento en que ninguno de los dos quiere herirse, se idolatran, continua la luna de miel, durante toda la vida.

        Este es el arte de amar y de ser amado �Llora tu mujer?, b�sale sus l�grimas, acar�ciala, �qu� ella no acepta tus caricias?… bueno agu�rdate un poco que le pase la ira.

        La ira tiene un principio y tiene un fin. Cualquier tempestad por muy fuerte que sea tiene su principio y tiene su conclusi�n. Aguarda un momento y ver�s el resultado. Lo importante es que t� no te enojes, si lo logras, si te controlas a ti mismo, al fin ella vendr� mansita a pedirte perd�n y cu�n grande es la dicha de la reconciliaci�n.

        Hoy d�a de San Valent�n y los valentinianos, debemos tocar a fondo todas estas cuestiones del amor. En realidad de verdad hay que aprender a vivir.

        Ser intelectual es cosa f�cil, basta meterse a una biblioteca en el cerebro, y queda listo, pero sabe vivir �Cu�n dif�cil!, muy pocos son en verdad los que saben vivir.

        Hay que empezar por el hogar, hay que empezar por ser un buen due�o de casa, el hombre que no sabe ser buen due�o de casa, que no sabe vivir en su casa con su mujer y con sus hijos, tampoco sabe vivir con la sociedad. Desgraciadamente muchos creen ser ciudadanos perfectos y aparecen como tales ante el veredicto solemne de la conciencia p�blica, mas en su casa no saben vivir.

        He podido observar algunas organizaciones, conozco una: el se�or malbarata mucho sus dineros, los derrocha. Total siempre est� debiendo la renta y esto es algo muy triste. Siempre debe a todo el mundo, no paga porque no quiere. Cuando llega a tener, malgasta los dineros, y su mujer pasa mucha hambre, muchas necesidades, sus hijos sufren lo indecible. Alguna vez se les ha puesto de patitas en la calle por falta de pago claro est�.

        Se le nombr� en alguna ocasi�n. Director de una Escuela Filos�fica, al poco tiempo sucedi� que en esa escuela no hab�a quien pagara la renta, se deb�an varios meses de renta del edificio, tel�fono, nadie pagaba el tel�fono, conclusi�n: iba tal organizaci�n por el camino del fracaso, �por qu�?… porque aquel buen vecino no sab�a vivir en su casa y mucho menos vivir en organizaci�n.

        Quien quiera en realidad ser un buen jefe de alguna organizaci�n, sea �sta una empresa, sea esta una escuela, debe empezar por aprender a ser un buen due�o de casa.

        Hay muchos que dicen: Bueno, a mi lo que me interesa es la ciencia, el arte, la filosof�a, etc. Eso para mi no tiene la menor importancia y tratan a su pobre mujer a patadas. Conclusi�n: Resultan un fracaso en las diversas organizaciones en donde trabajan, sean en las empresas, o sea sencillamente como l�deres sindicales o como maestros de escuela, etc.

        Quien no sabe ser un buen due�o de casa, tampoco puede ser un ciudadano �til para sus semejantes.

        Hay que aprender a vivir, saber vivir con verdadera inteligencia, y gran comprensi�n.

        Algunos se afanan por casarse, y eso es muy grave; sobre todo las pobres mujeres. Las he conocido pues, ya lleg�ndose a la madurez, en v�speras de perder la floreciente juventud, cuando ya el tren est� por dejarlas. Cu�nto sufren yendo a ver a quienes se casan, de ninguna manera est�n dispuestas a quedarse para vestir santos. Ellas dicen entre quedarse una para vestir santos o resolverse a desnudar borrachos, ser� preferible lo segundo y hasta cierto punto tienen raz�n las pobrecitas.

        Pero se afanan demasiado, y al fin tratan de conquistar por all� al que puede, como puede. Hacen de "vichita" para lograrlo; y logran casarse algunas veces, pero el fracaso es inevitable, porque hay un dicho viejo que dice "Matrimonio y mortaja del cielo baja", y eso es verdad.

        Hay una ley que muchos aceptar�n y otros no. Yo s� la acepto, y los que quieran aceptarla que la acepten: La Ley del destino, pienso que para cada mujer hay un var�n, pienso que para cada hombre hay una mujer. Entonces ser� mejor que ellas aguarden el hombre que les ha de tocar. Si no les toc� un hombre, pues ni modo, a conformarse, a resignarse y a resolverse a vestir santos, m�s si les toc�, pues maravilloso, tendr�n entonces que resolverse a desnudar borrachos.

        En realidad de verdad ser�a preferible quedarse una mujer solterona que casarse para fracasar. Cuando se quiere forzar el paso cuando, quieren casarse "a la brava", "a la malague�a" como se nos ha dicho el resultado es el fracaso. Tarde o temprano el cupidito de sus ojos se va y la pobrecita queda all� lejos suspirando, llorando, o enseguida va a buscar alguna mujer cartom�ntica, para que le eche la buenaventura y le diga si su adorado tormento va a regresar o no.

        Esa es la cruda realidad de nuestros d�as. Hay algunas mujeres que intenta agarrar al hombre por el lado sexual. Dicen: Bueno, me entrego a este hombre y tal vez as� logro que �l se case conmigo, el hombre le trae el firmamento, las estrellas, los palacios de oro de las mil y una noches, se las pone a sus pies. Ella se entreg� �Qu� sucede?, queda embarazada y el hombre, �qu�?… jam�s volvi� a saber de tal hombre.

        Vean ustedes en cuantos errores caen las mujeres que cometen el error de querer precipitar el matrimonio "a la brava"; eso es falta de fe en el destino, en Dios, o como ustedes quieran denominarlos.

        M�s vale que las mujeres sepan aguardar un poco. Algunos hombres cometen el error de querer precipitar un matrimonio, el resultado suele ser bastante grave. Casarse con una mujer que no le corresponde de acuerdo con la ley del destino les implica un fracaso, eso es obvio.

        Por all� hay un dicho vulgar que dice "El matrimonio no es precisamente el cuerno de la abundancia, pero s� es la abundancia de los cuernos". A los hombres que no saben de verdad aguardar un poco, y que quieren precipitar el matrimonio a la fuerza, terminan despu�s con su buen par de cuernos, y eso es triste.

        Por all�, hay otro cuento que dice lo siguiente: Un hombre se fue por all� a los profundos infiernos, porque hab�a sido muy malo y encontr� al diablo, se acerc� al diablo y le dijo: "Buenos d�as" -le dice-: �Qui�n es usted? -�l le responde-: atrevido, grosero,: A mi no se me habla as�, no ve que soy el diablo?… Bueno disp�nseme Ud., Sr. Diablo, �Usted es casado? -Respuesta-: Atrevido �Qui�n te ha dicho que el diablo se casa? Bueno -le dijo- es que le estoy viendo los cuernos en su frente.

        A eso se expone en verdad el hombre que quiere forzar el matrimonio a la fuerza. Hay jovencitas de 14, 15, 16 a�os que quieren casarse, tienen un noviecito que no sabe todav�a c�mo se deben ganar los frijoles pero quieren casarse. Resultado: Fracaso porque claro est�, todav�a no tienen experiencia en la vida y tarde o temprano la mujer se cansa de tanto aguantar al hombre y hasta luego amigo, no queda m�s remedio.

        Hay que ser pues mesurados, el matrimonio lo considero yo como algo muy serio, muy grave. En realidad de verdad hay 3 acontecimientos muy graves en la vida:

        1.- Nacimiento

        2.- Matrimonio

        3.- Muerte

        Son los tres acontecimientos m�s importantes de la existencia, as� pues piensen ustedes lo que significa el matrimonio. No debemos casarnos con una mujer que no nos pertenece en esp�ritu, nuestra amada debe ser espiritual en el fondo. �Qu� har�a el var�n cas�ndose con una mujer calculadora, interesada, celosa, enamorada?, fracasar�a lamentablemente. O qu� har�a una mujer cas�ndose con un var�n enamorado, con un var�n de malas costumbres, o mala conducta, con un var�n que en su casa fue siempre un mal hijo, mal hermano y que en la calle ha demostrado siempre ser mal amigo. El resultado tiene que ser el fracaso, eso es obvio. El que es mal hijo, el que es mal hermano, el que es mal amigo no puede ser en modo alguno un buen esposo, eso es obvio.

        Mirando todas estas cosas desde diversos �ngulos, comprenderemos lo delicado que es precisamente el matrimonio y el amor. Lo interesante es entenderlo y actuar de acuerdo con nuestra comprensi�n creadora.

        Hay mujeres que no quieren aprender a hacer sus oficios dom�sticos, pero s� quieren casarse. No saben cocinar los alimentos o guisarlos, pero quieren casarse. No sabr�an coser un traje del marido, pero quieren casarse, y el d�a que lo hacen se encuentra el pobre hombre con que la mujer no sabe hacer ni qu� hacer.

        Con una criada o sirvienta claro est� que s�, pero si no sabe ella hacer nada, �c�mo puede dirigir a otros?. El due�o de una f�brica debe conocer la f�brica, para poder dirigirla sabiamente. Un maestro de escuela debe de conocer todas las materias que se ense�an en la escuela. As� tambi�n es claro que una mujer debe conocer el quehacer de la casa si es que en realidad de verdad intenta mandar a la servidumbre. Mas si quiere mandar a la servidumbre, y no conoce el quehacer, �c�mo har�a para mandarla?… �C�mo har�a un general que no sabe milicia para mandar las tropas al campo de batalla? �C�mo har�a para dar estrategia si nunca ha estado en el ej�rcito?, si solamente es un general fantasma y nada m�s.

        Uno debe saber su oficio, tanto hombres como mujeres, debe conocer su oficio y conocerlo bien, eso es claro. Mas hay mujeres tambi�n que quieren que el marido haga todo el quehacer. El tiene que llevar al muchachito, tiene que cambiarlo de ropa, limpiarlo y darle hasta el biber�n, eso tiene que hacer, eso me parece que no est� correcto.

        El hombre tiene sus deberes, sus obligaciones y la mujer las suyas. El hombre tiene que salir a la calle para luchar, para conseguir los dineros, tiene que ir a trabajar y la mujer que ver por su hogar, conocer el quehacer, criar a sus hijos.

        Por estos tiempos, est� acaeciendo algo terrible, quiero referirme a la crianza de los ni�os. Ya muchas madres no quieren darle pecho a sus hijos. Resultado: Es que la raza se est� levantando d�bil, enclenque, imag�nense que es lo que significa la leche materna, est� relacionada con la gl�ndula timo, que rige el crecimiento de las criaturas, es una gl�ndula muy importante que viene a dejar de actuar en la mayor�a de edad. Como quiera que las gl�ndulas mamarias est�n relacionadas con la gl�ndula timo y es obvio que por ley de relaciones la leche materna est� �ntimamente vinculada y preparada para el ni�o que viene al nacimiento. Desafortunadamente ya no quieren las madres darles el pecho a sus hijos. Esa leche materna tan vital para el crecimiento de las criaturas, cuando se le niega al ni�o, produce efectos desastrosos, se levanta d�bil, enfermo y falto de inteligencia.

        En los tiempos antiguos las madres les daban el pecho a sus hijos con toda naturalidad. Era normal que en tiempos antiguos estuviera aliment�ndose exclusivamente con la leche materna, durante dos o tres a�os de su vida. S�lo despu�s de ese tiempo comenzaban a darles otros alimentos y ve�an que clase de hombres tan fuertes hab�a en otros tiempos.

        Pensemos en la fortaleza de nuestro General Francisco Villa. Pensemos en esos hombres antiguos, esos hombres del siglo pasado, que como Morelos levantaban una espada pesad�sima para sostenerla durante horas enteras en el campo de batalla. Hay espadas romanas que hoy en d�a no levantar�a un hombre solo, que se necesitan dos hombres para cargarla.

        La raza se ha debilitado por todas esas malas costumbres, lo peor de todo eso, negarle la leche materna al ni�o. En nombre de la verdad que esto me parece terrible, monstruoso.

        Los hombres antiguos eran muy, muy fuertes porque sus madres no les negaban el pecho.

        As� que en realidad de verdad, nuestra raza marcha por un camino involutivo descendente. Se multiplican las enfermedades en gran manera, y eso se debe a que no se posee desde la ni�ez, una verdadera fortaleza. Ahora solamente se les da a las criaturas agua, leche y eso es todo, y eso reglamentado cada 3 horas, aunque la criatura llore amargamente no le vale su llanto, tiene que aguantarse 3 horas, as� se est� corrigiendo la naturaleza.

        Amigos, damas, pensemos en todo esto, es bueno que tratemos de regenerarnos, es bueno que aprendamos a amar, es bueno que nosotros todos aprendamos la necesidad de saber vivir en el hogar. No hay nada m�s bello que el matrimonio, no hay nada m�s bello que el amor.

        Desgraciadamente somos nosotros los que estamos da�ando el encanto del hogar.

        En Rusia ya las j�venes no quieren casarse. Por lo que dicen tienen raz�n. Porque se les somete a tantos reglamentos a tanta mecanicidad. Para que se les quite a sus hijos y se los lleven lejos del hogar. Para que se les someta a distintos experimentos cient�ficos. En esas condiciones tienen raz�n las j�venes rusas de no querer casarse, est�n desilusionadas y con justa raz�n.

        El gobierno ruso se encuentra ante ese gran problema.

        Digo que en verdad es necesario saber respetar el amor, digo en verdad que es necesario saber respetar el hogar, saber criar a los hijos, saberlos educar.

        Amigos, es necesario aprovechar esa energ�a creadora maravillosa del sexo. Esa energ�a fluye desde el n�cleo de cada �tomo desde el n�cleo de nuestro sistema solar y desde el n�cleo de cada galaxia, del espacio estrellado. El amor en s� mismo fue respetado siempre, y nunca jam�s la humanidad hab�a ca�do en un estado de degeneraci�n sexual como el de estos tiempos. Hay pa�ses donde ya el 90% o el 85% de sus habitantes son homosexuales o lesbianas.

        No quiero citar tales pa�ses porque en modo alguno debemos herir a ninguna persona, organizaci�n o naci�n, pero as� est� degenerada la humanidad por estos tiempos. Incuestionablemente el homosexualismo y el lesbianismo se debe precisamente al abuso sexual. Las gentes ya involucionadas del antiguo continente Mu cuando quer�an crear se un�an sexualmente, nunca cuando no quer�an crear. Me refiero a la gente que ya hab�a involucionado, porque las gentes regeneradas de la mitad de la Lemuria en �pocas en que la humanidad no sal�a del estado paradisiaco, no eyaculaban como ya dije el ens seminis, y cuando se un�an para crear, lo hac�an en forma m�stica y trascendental. Nosotros las gentes de esta �poca hemos involucionado demasiado, ahora el sexo se ha convertido en juego, en deporte.

        En Par�s se nos ha dicho que hay gente fornicando, copulando en plenos parques. Las autoridades de Par�s nada dicen sobre eso. As� que por todas partes abunda la degeneraci�n.

        Nosotros debemos tratar de buscar el camino de la regeneraci�n, debemos amar intensamente a la mujer, debemos ver en ella un poema milagroso como el de las Mil y una noches, debemos escanciar el vino de la sabidur�a si es que queremos vivir rectamente.

 

 

PAZ INVERENCIAL

 

 

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