IESALC/UNESCO
Relevamiento de experiencias de
reformas universitarias en Venezuela
INFORME FINAL
Alex Fergusson Laguna
Julio, 2003
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
2
PROYECTO IESALC/UNESCO
Relevamiento de experiencias de reformas universitarias
en Venezuela
INFORME FINAL
Contenidos
I. El contexto de las Reformas Universitarias hoy
II. Las experiencias y propuestas de Reformas Universitarias en
Venezuela
III. Las políticas oficiales para la educación superior en
Venezuela: un
espacio de diálogo entre el Estado y las instituciones.
1.
Los desafíos del presente: breve contextualización de las
políticas
2.
Las políticas, sus criterios orientadores y sus líneas de acción
3.
Análisis crítico
IV. Las Reformas Universitarias en el discurso de las autoridades
universitarias
V. A donde va la reforma universitaria?: lo que “reforma” quiere
decir
VI. Algunas consideraciones finales sobre las reformas
universitarias
VII. Conclusiones
Anexo1: Cuadro- Inventario de
Propuestas y Experiencias de Reformas
Universitarias
en Venezuela.
Anexo 2: Listado de instituciones y
participantes de los procesos de
reforma
en Venezuela
Anexo 3: Compilación documental de los
procesos de reforma
universitaria
en Venezuela
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I. El contexto de las Reformas Universitarias hoy
la presión de exigencias varias. Ésta, ya
sea del Norte o del Sur, rica o pobre,
comparte preocupaciones y retos, se
pregunta sobre su razón de ser y su
desarrollo futuro. Hace balance y
reevalúa sus misiones ante los retos que la
sociedad actual le plantea, tanto en el
ámbito local como global.
De ahí la doble función paradójica de
modernidad científica e integrarla,
responder a las necesidades fundamentales de
formación, ofrecer profesorado para las
nuevas profesiones, pero también, y sobre
todo, transformar el pensamiento que la
piensa, repensar su modernidad y ofrecer
una enseñanza transprofesional,
transdisciplinaria, transtécnica, es decir una
nueva Cultura.
La responsabilidad de
organizativa y política se ha puesto en
duda. A la vez, el paradigma clásico de
organización de los saberes tiene
dificultades y el enfoque clásico de la
reproducción cultural y la difusión del
saber se han puesto en duda.
La integración económica y la
globalización plantean el desafío de la
competitividad, pues de ella depende el
grado de éxito de los programas
económicos que nuestras naciones
adelantan con ese fin, gústenos o no; pero al
mismo tiempo surge como impostergable
atender las demandas de un gran
contingente de población excluida, con
niveles significativos de pobreza, atender
los peligros ciertos de desaparición de
sistemas culturales autóctonos y atender
las graves consecuencias del proceso de
degradación ambiental de amplias
regiones de nuestro país. Sólo una
universidad que se conciba a sí misma como
un sistema de educación y re-educación
continua puede responder
adecuadamente a estos retos.
Todo este proceso de apertura responde,
pues, a una exigencia histórica
fundamental: lograr que la universidad
sea cada vez más relevante y más
socialmente pertinente, conectarla
fuertemente a las necesidades de la sociedad
en una época signada por la centralidad
del capital humano y del conocimiento.
Ese empeño habrá de nutrirse del contacto
permanente con usuarios y egresados
y manifestarse en la renovación constante
de los contenidos y de los métodos,
para responder cada vez más adecuadamente
a los requisitos del mundo del
trabajo, del ejercicio activo de la
ciudadanía y del desarrollo cultural de la
comunidad.
Lo primero que es necesario reafirmar al
preguntarse sobre el rol de la
universidad en estos tiempos de cambio es
que la universidad venezolana y
latinoamericana han sido un poderoso
instrumento dinamizador del desarrollo. La
formación de varias cohortes de
profesionales nutrió en el pasado, el proceso
modernizador con los dirigentes capaces
de asumir las responsabilidades públicas
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y privadas de la época. El modelo que
permitió y propició la incorporación a la
educación superior de amplias capas de
todos los estrato económicos -- y de la
mujer -- contribuyó enormemente a la
movilidad social y al desarrollo de la
democracia. Incluso la actitud desafiante
y cuestionadora de la universidad fue un
constante acicate para la práctica de la
justicia y el mantenimiento de, al menos,
una parte de las promesas del sistema
político.1
Una vez que ese modelo de desarrollo se
agotó, sus instituciones entraron
en un acelerado proceso de deterioro y
decadencia. En ese contexto, todos los
esfuerzos de las personas mejor
intencionadas por restablecer los viejos ideales
conservando las prácticas habituales,
están condenados al fracaso. La cuestión
está en encontrar un camino que sea
efectivo para impulsar el desarrollo,
fundamentar culturalmente el cambio y
promover el avance social, en la
emergente sociedad del conocimiento.
El camino no es simple, ni existen
recetas para recorrerlo. La enorme
resistencia humana que enfrenta es muy
explicable; los muchos obstáculos
institucionales y regulatorios a superar son
la inevitable herencia del modelo
moribundo.
Precisamente, una de las mayores
dificultades que plantea un cambio de
paradigma como el que estamos viviendo es
que el proceso de destrucción
creadora (deconstrucción ?), intrínseco a
la sustitución de una base epistémica por
otra, va también acompañado de la
sustitución de un conjunto de instituciones,
formas y culturas organizativas y
métodos, por otros. Día tras día, el desarrollo
de
un nuevo paradigma desafía a las personas a abandonar sus
tradicionales ideas y
prácticas por unas que sean más adecuadas al contexto emergente.
Se trata pues, de comprometer nuestro
esfuerzo en promover cambios
radicales en la política académica
universitaria, pues hemos comenzado a
entender que, de lo contrario, la
educación que impartimos continuará reforzando
la pedagogía de la domesticación,
alimentando una visión instrumental de la
naturaleza y el mundo, y reproduciendo un
modo de vida cuya lógica de la
rentabilidad económica, subordina el
interés colectivo por el mejoramiento de la
calidad de la vida humana y la salud
ambiental a los intereses individuales o de los
grupos económicos y políticos que
controlan el poder.
Por un lado, es evidente que el saber y
el conocimiento son, hoy en día,
una exigencia social para el desarrollo y
el bienestar de las sociedades, y también
es cierto que ello engendra tanto una
demanda creciente de formación superior,
como la necesidad de una cooperación
importante entre las distintas disciplinas,
los distintos centros de producción de
cultura y de conocimiento, entre los distintos
1 Carlota Pérez. “La
universidad en el nuevo paradigma: formar para la vida en la sociedad del
conocimiento. Seminario:
“Reflexiones sobre la educación superior en América Latina”.
Fundayacucho-Fapuv.
Colonia Tovar, Venezuela. 1998.
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saberes (científico, artístico,
material). La enseñanza ya no puede organizarse
según el principio del aprendizaje pasivo
de nociones establecidas, sino según la
necesidad de aprender a aprender de forma
global y contextual.
Asimismo, la súper especialización y la
compartimentación disciplinar
impiden el acceso a los conocimientos
superiores.
Por otro lado, a la Universidad se le
pide desde todos los ámbitos, tanto
internos como externos, que sea eficiente
y eficaz. Se le pide que se someta a los
mercados bajo el pretexto de garantizar
la salida profesional de sus estudiantes.
Esta relación, incontrolada, corre el
riesgo de transformar la Universidad en
«colegio superior de formación
profesional» y en una empresa económica como
cualquier otra. Así, la Universidad corre
el riesgo de colocar en segundo plano la
enseñanza superior (en el sentido más
amplio del término), la búsqueda y la
difusión de la cultura.
Ante los retos y las dificultades de una
reforma de esta institución
plurisecular, aunque las respuestas sólo
pueden venir a partir de una reflexión
más global, la tendencia general es la de
dar respuestas adaptativas
fragmentadas, dispersas y preocupadas
principalmente por las exigencias del
mercado.
La institución universitaria siempre ha
sufrido profundas transformaciones a
lo largo de los siglos, en estrecha
relación con la corriente de la época y los
saberes, la cultura y la ciencia que las
distintas épocas provocaron.
La Universidad pública debe preservar su
alma preservando el principio de
Universitas, el principio que la inspiró
desde su nacimiento (en la Edad Media)
como lugar autónomo de reflexión, de
investigación y de difusión del saber. Un
lugar donde los distintos enfoques del
conocimiento y las distintas culturas,
únicamente con la finalidad de buscar una
verdad común, pudieran dialogar
libremente e con independencia de toda
lógica de rentabilidad, y sustrayéndose de
toda coerción de orden nacional,
religioso, económico, político, etc.
El principio de autonomía de la
Universidad debe ser defendido como
garantía de poder producir una
investigación, incluida la llamada «no rentable» y
una enseñanza general, más allá de las
variadas exigencias exteriores.
Lo contrario llevaría a debilitar la
investigación, como visión del mundo, y a
debilitar el patrimonio cultural y
científico en general.
De acuerdo con sus misiones (investigación,
formación, servicio a las
colectividades, cooperación
internacional), la Universidad sigue siendo un sitio
prioritario para conjugar pensamiento,
saber, enseñanza, reflexión, educación. Un
sitio donde se manejan las culturas, las
lenguas. Este sitio donde la Universidad
sería capaz de poner a disposición de la
inteligencia del público, sea cual sea
éste, las posibilidades de aprender a
observar, a escuchar, a apreciar, a criticar, a
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evaluar las ciencias y las técnicas, la
calidad de un texto, de una puesta en
escena, de una interpretación, de una
obra artística. Son las herramientas
necesarias para que cada uno pueda
construir su propia visión del mundo y
compartir, en la diferencia y la
pluralidad, la de los demás y la construcción de un
destino común.
Alrededor de este diseño se sitúan los
retos específicos que la Universidad debe
enfrentar:
-
Definir el marco
epistemológico desde el cual se piensa a si misma
-
Esclarecer su papel en la
producción y la difusión de saberes en estos
tiempos
-
Definir su lugar en la
sociedad (su papel social, cultural y político)
La Universidad debe preservar los saberes
y los conocimientos
fundamentales y transversales, víctimas
del temible empobrecimiento cultural que
parece minarlos. También debe jugar su
papel de diálogo y de intercambio entre
los distintos lugares de producción del
saber, de las culturas. Poner remedio al
déficit de sentido que golpea al conjunto
de los sectores que forman la sociedad.
Aislados en su especialidad, encerrados
en su laboratorio, separados del
mundo que les rodea, una parte
significativa de los profesores- investigadores
universitarios sólo se interesan por la
parte de los saberes y conocimientos que es
necesaria para destacar en su
especialidad. El docente investigador se convierte
en un "súper-técnico" poco
universitario y aún menos humanista. Así es como la
investigación en las ciencias, las
letras, la filosofía, las ciencias humanas y la
enseñanza de estas mismas disciplinas
sólo conservan de sus misiones el
aspecto «formador», en el sentido de una
formación profesional restringida, que
sabe responder a los criterios de la
eficacia técnica y de la rentabilidad económica
sin preocuparse por lo cultural, es decir
la educación de una mirada crítica sobre
los saberes, condición sine qua non para
tomar la distancia necesaria y para dar
un sentido a la empresa del conocimiento.
Aunque la especialización sea
indispensable para que un trabajo de
investigación o de creación tenga éxito y
aunque las especialidades disciplinarias
sean a veces necesarias, nos
corresponde medir los retos de los
saberes y de los conocimientos y poder darles
una mirada crítica a pesar de la presión
social y de los límites internos y externos
provenientes de la rentabilidad y de la
eficacia. Es necesario comprender los retos
de las especialidades disciplinarias, así
como los de las aperturas, de las
liberalizaciones y de la
transdisciplinariedad.
La pedagogía engendrada sobre las bases
de una relación de exigencia y
de calidad no sólo se impondrá en las
relaciones entre docentes y estudiantes,
entre investigadores y candidatos a
investigadores, sino también en las relaciones
al poder, entre gobernantes y gobernados.
Y gracias a esta calidad, será posible el
desarrollo completo de los individuos, en
sus relaciones con la sociedad, el mundo
y la vida.
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Así, por su tarea de difusión de la
cultura y del saber, la Universidad está en
el centro, tanto de la investigación,
como de la voluntad permanente de la
inteligibilidad. Sabemos que las dos
problemáticas: la de la interpretación del
mundo y la de su transformación, son
solidarias.
Sabemos también que si bien la
transformación del mundo se presenta
como la tarea de todos, el control de
dicha transformación sigue siendo un terreno
reservado a una minoría.
El saber y el conocimiento científico son
depositarios de un poder que no es
ni neutro, ni objetivo. ¡Actúa en favor o
en contra de la vida y del bienestar!. La
Universidad y los universitarios tienen
la responsabilidad ética y ciudadana de la
obra científica y técnica.
Cuando la masa de la población se
encuentra incorporada a la sociedad y,
por lo tanto, también a la cultura, la
educación y la formación, la Universidad se
inserta en esta problemática y la cultura
que propone transmitir a la sociedad está
afectada por el conjunto de las
obligaciones sociales, económicas y políticas. Por
un lado, está afectada por estas
obligaciones y, por el otro, se encarga de
transmitir una cultura fundadora de la
democracia y del bien común.
Es necesario que exista un sitio, como la
Universidad, que se encargue de
la responsabilidad ética y civil de la
ciencia, y que participe en la ciudadanía y la
buena convivencia conjunta.
Mediante la cultura, que nos permite
conocernos, ya que la cultura es vector
de identidad, y reconocernos porque es
capaz de reconocimiento, sin el que nace
la marginalización. La cultura es un
patrimonio colectivo y es determinante en
nuestra relación con el otro, nuestra
respuesta a la demanda del otro, en el
espacio público y el espacio privado.
También es la respuesta a la desconfianza y
al odio.
Es un reto encontrar la respuesta a una
pregunta que sigue estando
vigente:
¿Cómo luchar para que la ciencia y la investigación científica,
las artes y sus
prácticas, los saberes, los conocimientos y las técnicas, productos
de la
inteligencia y de la imaginación el género humano, puedan estar al
servicio
humano?.
La responsabilidad de la Universidad y de
los universitarios se conjuga
institucional e individualmente.
La institución universitaria tiene la
responsabilidad de incitar a tener una
visión crítica sobre sus propias misiones
y las relaciones de éstas con la sociedad.
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Por consiguiente, también tiene la
responsabilidad de desarrollar la reflexión crítica
y de garantizar una autonomía del
pensamiento.
Es, sin duda alguna, el sentido que debe
darse hoy a la libertad académica
y científica (la libertad académica
válida también para los estudiantes). Por otro
lado, la autonomía únicamente toma
sentido en una relación de colaboración con
los otros actores de la sociedad
afectados por proyectos o realidades.
La Universidad también tiene la
responsabilidad de resituar la investigación
y los saberes en sus contextos social,
histórico, político, cultural y estético.
De ello depende la buena marcha de la
democracia.
Por otro lado, la Universidad debe
desarrollar la noción de la
responsabilidad individual. Se trata de
reformular y reivindicar un concepto de
responsabilidad ética y deontológica que
no se mide sólo en relación con los
daños evidentes y directos de las
aplicaciones técnicas, sino también en la
relación de los universitarios en su
relación con el mundo.
II. Las experiencias y propuestas de Reformas Universitarias en
Venezuela
El estudio en referencia se realizó entre
los meses de enero y mayo del
2003, y consistió en el levantamiento de
la información disponible sobre las
propuestas y experiencias de reformas
universitarias en el ámbito público en
Venezuela.
La investigación requirió contactos con
algunas autoridades de las
denominadas Universidades Nacionales y de
las Universidades Nacionales
Experimentales del país. Así mismo se
realizaron múltiples contactos con diversos
investigadores (en total 135 contactos,
algunos personales, otras en reuniones
específicas y otros vía correo
electrónico) pertenecientes a casi todas las
instituciones señaladas.
Adicionalmente se realizó un Seminario
sobre Reformas Universitarias, en
el cual 35 investigadores de todo el país
discutieron, durante dos (2) días la
situación de los procesos de reformas en
la universidades venezolanas.
Simultáneamente se ha venido realizando
una compilación de escritos y
documentos producidos por profesores e
investigadores que se encuentran
reunidos en dos volúmenes sobre Reformas
Universitarias, uno de los cuales está
por se publicado y el otro se encuentra
en prensa.
Se recopilaron, en total, 23 experiencias
y propuestas de reformas
universitarias debidamente documentadas,
las cuales fueron descritas y
tipificadas. (Cuadro: Inventario de
Propuestas y Experiencias de Reformas
Universitarias)
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El Gobierno Nacional presentó siete (7)
propuestas que incluyen el
Documento Base para una Propuesta de Ley
de Educación Superior, así como
una serie de documentos sobre políticas y
estrategias, incluyendo una Tipología
de las universidades venezolanas; la
creación de las Redes regionales de
Cooperación y el Sistema de Evaluación y
Acreditación de las Universidades
Nacionales.
Por su parte, las Universidades
Nacionales aportaron ocho (8) experiencias,
cinco (5) de ellas pertenecientes a la
Universidad Central de Venezuela (UCV);
una (1) a la Universidad del Zulia (LUZ);
una (1) a la Universidad de los Andes
(ULA) y una (1) a la Universidad de
Carabobo (UC). La Universidad Pedagógica
Experimental Libertador (UPEL) y las
universidades Lisandro Alvarado (UCLA),
Simón Bolívar (USB) y la Francisco de
Miranda (UNEFM) presentaron sus
experiencias y proposiciones. También se
incluyeron las propuestas de reforma
presentadas por el Instituto de Altos
Estudio de la Defensa Nacional (IAEDEN) y
de la Asociación Venezolana de Rectores
de las Universidades Nacionales
(AVERU). Finalmente, y en vista de su
condición innovadora, se consignaron dos
(2) propuestas provenientes de grupos
particulares, que plantean la creación de
nuevas universidades, se trata de la
Universidad del Orinoco y la Universidad
Popular Bolivariana.
Estas propuestas fueron agrupadas según
las siguientes categorías
tipológicas:
Propuestas
INTEGRALES: las cuales
abordan todos o casi todos los
ámbitos de acción de la institución.
Propuestas
ACADÉMICAS: que se
refieren a aspectos conceptúales,
epistemológicos o curriculares
Propuestas
ORGANIZATIVAS: las
cuales proponen modelos
organizacionales con relación a cambios
estructurales, funcionales y de
procesos, o planes de desarrollo
organizativo
Propuestas
ADMINISTRATIVAS: que
abordan los modelos de gestión,
la evaluación, la gestión financiera y /o
los procesos administrativos.
Propuestas
TECNOLÓGICAS: que se
refieren a la actualización de
equipamientos, tecnologías y procesos
tecnológicos
Propuestas
NORMATIVAS: las cuales
proponen cambios en las Leyes,
reglamentos y normas de funcionamiento.
Es de resaltar que varias propuestas
resultaron mixtas en cuanto a la
tipología, sin llegar a ser integrales.
El siguiente cuadro muestra la distribución de
categorías tipológicas incluidas en las
experiencias de reforma analizadas:
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Cuadro
Nº 1. Distribución porcentual relativa de experiencias
de
reforma, según categoría tipológica. (*)
Categoría
de
Experiencia
Número
Porcentaje
relativo
Integrales 8 26,6
Académicas 3 10,0
Organizativas 5 16,6
Administrativas 7 23,3
Tecnológicas 4 13,3
Normativas 3 10,0
(*) Algunas experiencias presentan proposiciones en dos o mas
categorías.
La mayoría de las experiencias e
iniciativas de reforma universitaria
estudiadas, constituyen propuestas
parciales particularmente sobre aspectos
académicos referidos a la organización
curricular o sobre aspectos
administrativos, algunas con proposición
de acciones prácticas. Las propuestas
que incluyen aspectos estrictamente
tecnológicos se refieren, principalmente, a la
modernización del equipamiento
informático requerido para incorporar a la
institución la educación virtual. Por su
parte algunas las experiencias hacen
énfasis en el cambio normativo (nueva ley
o reglamentos), pero pocas incluyen
cambios en la cultura organizacional.
Las experiencias y propuestas en el
ámbito académico, e incluso aquellas
que categorizamos como integrales son, en
general, declaraciones de intención o
documentos de lineamientos generales de
política. En ningún caso se explicitaron
los fundamentos epistemológicos que
soportan las propuestas y, salvo
excepciones, se incluyen Planes y
Programas.
No obstante la mayoría de ellas, como en
el caso de la Universidad del
Zulia, la Universidad de Carabobo, la
Universidad Lisandro Alvarado, la
Universidad Nacional Experimental
Francisco de Miranda, y dentro de la
Universidad Central de Venezuela: el
Programa de Cooperación Interfacultades y
el proceso de Transformación del
Instituto de Zoología Tropical, han sido
sometidas a amplia consulta en sus
respectivas comunidades o han tenido una
importante participación de los
profesores.
III. Las políticas oficiales para la educación superior en
Venezuela: un
espacio de diálogo entre el Estado y las instituciones.
Las políticas propuestas por el Gobierno
Nacional para orientar las
transformaciones de la educación superior
en Venezuela, comenzaron a perfilarse
a mediados de 1999. A lo largo del 2001
se produjo un proceso permanente de
consultas y diálogo con las comunidades
académicas de las distintas instituciones
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de educación superior del país que
permitió debatir, analizar, repensar y
enriquecer las ideas iniciales.
1.
Los desafíos del presente: breve contextualización de las políticas
Como sabemos, en la actualidad persisten
las más diversas críticas que,
desde mediados de la década de los
noventa, han tenido como objeto la
educación superior en Venezuela; críticas
cuyas expresiones cuestionan no sólo la
concreción de sus desarrollos de más de
cuatro décadas en lo que respecta a su
expansión, su diversificación y a su
marcada tendencia de privatización, sino
también en lo concerniente a sus aristas
académicas, administrativas y de
inserción social. Tal persistencia tiene,
sin duda, su arraigo en la prolongada crisis
que afecta a la educación superior y al
conjunto de sus instituciones: en sus
modos de relación con los saberes y de
organización de éstos, en sus procesos y
prácticas de enseñanza e investigación,
en sus responsabilidades -como ámbito
de lo público- ante la sociedad, en sus
modelos de gestión académica, en su
modos de entender y practicar la
autonomía, en sus modelos de gobierno, en sus
sentidos ético-políticos, entre otros.
En los alcances y la profundidad de tal
crisis convergen, sin duda,
condiciones tanto de orden mundial y
nacional como propiamente institucional,
que han sido motivo de diversos estudios
y reflexiones en los que no sólo se
busca caracterizar tales condiciones,
sino también trazar propuestas que al tiempo
de reanimar el debate sobre la naturaleza
de la crisis (en sus dimensiones
epistemológicas, sociales, culturales,
políticas, éticas, tecnológicas y
organizativas), llaman la atención sobre
la necesidad de emprender una tarea que
no admite dilaciones, a saber, la de
poner en escena ambiciosos procesos de
reforma. Los temas son, como las
discusiones mismas, diversos: la precaria
democratización de la educación superior,
la pérdida real de su calidad, la
desarticulación intra e
interinstitucional, la débil relación con un proyecto nacional,
la persistencia de modelos de producción
de conocimientos anclados en el
paradigma cientificista y muchas veces
contaminadas con el espíritu burocrático,
de modelos anacrónicos en las prácticas
de enseñanza, el predominio del modelo
profesionalizante y la consecuente
desvalorización de la formación integral, la
ineficiencia de la gestión de gobierno
institucional y la carencia de inteligencia
estratégica y capacidad de aprendizaje
organizacional, la escasa satisfacción de
sus actores asociada a la creciente
pérdida de un clima institucional favorable a
sus interacciones, a sus propuestas y a
su participación en las formas de llevarlas
a cabo.
La cuestión álgida que se desprende de lo
anterior, es la de cómo pueden
responder nuestras instituciones de
educación superior a los retos que les son
planteados por la indudable redefinición
del mapa del mundo y de nuestro propio
mapa en él, si no es asumiendo como
necesidad vital reformas profundas que,
cara a dichos retos, se plantean como
cambios radicales en las maneras de
pensar, decir y hacer. Pues, de lo que se
trata es de hacerse cargo de la crisis de
la matriz epistemológica, que, se acepte
o no, han regido las lógicas de
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producción de conocimientos, de su
organización académica, las lógicas
curriculares, las prácticas de enseñanza,
los perfiles profesionales, cruzadas por
ópticas disciplinarias. Y, a la vez, de
asumir sus reformas sustentadas en los
nuevos paradigmas de la transdisciplina y
la complejidad, cuya puesta en juego
hará posible que los procesos de
transformación de la educación superior y de sus
vínculos con la sociedad, puedan
responder a los radicales cambios que definen
nuestros tiempos.
Si nos situamos en el mapa mundial, su
redefinición alcanza una serie de
hechos económicos, políticos y culturales
de los que no queda al margen ningún
lugar del planeta. En efecto, la
revolución tecnocientífica que cambia el ámbito de
la producción económica, la
internacionalización y concentración del capital
financiero, la reorganización de los
poderes económicos y políticos, tanto como las
radicales mutaciones en los procesos de
comunicación e información que han
afectado y afectan los procesos y
prácticas de construcción de identidades
culturales, constituyen, en sus
respectivas articulaciones, la trama fundamental de
una nueva situación del mundo en la cual
se modifican las coordenadas desde las
cuales fueron pensadas las formas de vida
política y cultural. Nueva situación en
la que el llamado proceso de
globalización ha involucrado su respectiva
construcción como un ideal planetario
desde un modelo de concepción del mundo
con arraigo en los presupuestos del
neoliberalismo, cuyo horizonte no es otro que
el de la naturalización de una sociedad
controlada por poderes abstractos y
orientada por el pensamiento único, el
cual se constituye en una especie de
doctrina para explicar y dirigir las
formas económicas, políticas, culturales y
educativas de las sociedades, desde un
pragmatismo que atiende únicamente a la
obsesiva protección del status quo.
Pero más allá de esta construcción que
responde a la pretensión totalitaria
de homogeneización del mundo, de
sometimiento de las sociedades al modelo
estándar del mundo post-industrial, han
venido forjándose análisis y reflexiones
que muestran la emergencia de nuevos
conflictos. Unos, como efectos de los
procesos de globalización, otros como
expresiones de las resistencias a la
pretensión de homogeneizar las prácticas
económicas, políticas y culturales.
También en el terreno intelectual, se
cuestiona el pensamiento único como una
clausura de la actitud atenta a la
complejidad de la nueva situación del mundo.
Se trata de volver a pensar un ethos capaz
de definir un horizonte humano
en el que nadie quede excluido. Se trata,
también hoy, de volver a construir una
distancia crítica que nos permita pensar
nuestra época y, quizá, sea el primer paso
definir esas primeras cartografías que
definan la complejidad, las tensiones, los
riesgos, en definitiva, la posible
historia pendiente. Esto obliga a repensar las
tradiciones en las que nos hemos formado,
desde las que pensamos y se han
organizado los proyectos que hoy
hegemonizan el mundo.2
2 F. Jarauta. “Para entrar
en el siglo XXI”, en Claves de razón práctica, N° 65, septiembre,
1996,
pp. 26-27.
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Sin duda, asuntos como los reseñados
conciernen a las respuestas que
deben ofrecer nuestras instituciones de
educación superior frente a lo que suele
plantearse como sus retos ineludibles.
Así como debe concernirles la compleja
situación nacional, en la que drásticas
transformaciones de orden socio-político
representan, como ha señalado
recientemente Rigoberto Lanz, “una inversión muy
drástica de la lógica política del pasado en donde la universidad
jugó siempre el rol
de polo crítico frente a gobiernos reaccionarios que hostilizaron
sistemáticamente
su desempeño”.
Pero, una vez roto este esquema, no ha podido asimilarse esta
inversión y, como parte de ella, la de
los cambios planteados en “la dinámica del
Estado y sus políticas públicas”, pues “los nuevos actores no
encuentran aún los
dispositivos apropiados para redefinir el papel de la universidad
frente a la
sociedad y, sobre manera, las repercusiones internas que una tal
redefinición ha
de comportar”3.
Sabemos que tales transformaciones tienen
facetas distintas, unas pueden
ser leídas como señales de emergencia, no
sin agudos conflictos, de una nueva
lógica política y de una nueva cultura
política democrática; otras como peligrosas
señales de violencia socio-política que
alcanza la vida cotidiana. En ambos casos,
la redefinición del papel de las
instituciones de educación superior, en sus
dimensiones ético-políticas, resulta
vital, pues allí se juega en gran parte su
corresponsabilidad en la consolidación de
la democracia, basada en la justicia
social y en el ejercicio de la
participación ciudadana, haciéndose partícipes de las
luchas contra las diversas formas de
exclusión social, indudable fuente de la
violencia en todas sus formas.
Respecto del problema de la exclusión,
podemos apreciar un contexto que,
como en los países de la región, ha ido
agravándose en todos los campos de la
vida social, económica y
cultural-educativa. Esta situación hace evidente los
efectos de la imposición de un modelo de
desarrollo económico (en algunos
países también político y cultural) que
ha producido una marginación creciente de
enormes contingentes de la población, no
sin que tal modelo esté acompañado de
ideas justificadoras de tal situación,
haciéndola aparecer como normal bajo el
argumento de que las diferencias
abismales entre los grupos sociales se
resuelven a través de los mecanismos del
libre mercado, como si a su lógica no
estuviera asociada la producción de tales
diferencias. Una lógica que también ha
afectado a sectores medios urbanos, a
medianos y pequeños empresarios del
sector productivo cuyos endeudamientos y
escasez de recursos les vuelve difícil
sostener sus inversiones en áreas
estratégicas de la economía, y a pequeños y
medianos comerciantes; sectores que se
han visto profundamente afectados como
resultado de prácticas tales como la
concentración económica y financiera, la
especulación, el endeudamiento y la
restricción del gasto público.
Lo que aquí hay que enfatizar es el hecho
de que el tipo de
transformaciones económicas propugnadas
bajo el modelo neoliberal como
3 R. Lanz. “¿Quién le teme
a las reformas?, en Quadernos. Cuaderno 1, Noviembre de
2002
(Encarte de Question N° 5).
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
14
tendencia mundial, han generado y
continúan generando en la región situaciones
sociales y políticas crecientemente
conflictivas, tanto como evidentes efectos de
ensanchamiento en la brecha de ingresos y
en el aumento de la pobreza. Así
mismo, que frente a ello, y a diferencia
de lo que algunos intelectuales y políticos
opinan, compete a las instituciones de
educación superior indagar y enfrentar la
lógica y efectos de este tipo de
transformaciones en el marco de la globalización
económica; así como hacerse partícipes de
respuestas innovadoras que, en tanto
expresiones de resistencia a tal modelo,
coadyuven en las luchas por la
realización efectiva de los derechos a la
educación, a la salud, a la vivienda, a la
alimentación, a la participación en la
toma de decisiones sobre asuntos públicos,
al reconocimiento de la diferencia en la
vida cultural y política, entre otros. Lo que
significa que dichas instituciones,
republificándose a sí mismas, contribuyan a
republificar el Estado.
De igual manera, es importante destacar
el papel de las instituciones de
educación superior en los procesos de
integración económica de América Latina,
comenzando por el debate sobre el
carácter de esta integración. Por una parte,
porque la versión dominante de la misma
pone de manifiesto la política de
expansión transnacional del capital y su
exigencia de un ordenamiento totalmente
funcional a dicha política, no sólo en lo
atinente a las condiciones político-estatales
sino también a las culturales y
educativas. A ello responde la importancia atribuida
tanto a la educación como a los
mass-media como espacios en y desde los cuales
construir formas homogeneizadas de
pensar, de conocer y de hacer que son
funcionales a tal política y sus
pretensiones de anulación de movimientos sociales
de carácter reivindicativo y político.
Por otra, porque debería formar parte esencial
de la vida de las instituciones plantear
y dar respuestas a cuestiones tales como
los mecanismos que se utilizan para
favorecer programas neoliberales en los
procesos de integración, el papel que
juegan al respecto la educación y los
massmedia, la construcción de rutas
distintas a la impuesta por las políticas
neoliberales para la integración
latinoamericana, el papel de las instituciones de
educación superior en dicha construcción
y el tipo de formación que necesitamos
para ello. Estas cuestiones, entre otras,
abren un amplio abanico de posibilidades
de acción asociadas a los procesos y
prácticas de investigación y enseñanza con
indudable incidencia hacia las
instituciones mismas y hacia el terreno educativo y
cultural en general.
Ello implica, también, la ruptura con el
discurso y las prácticas que hacen de
las exigencias económicas y de la
formación de “recursos humanos” el foco
central de atención. Sobremanera, porque
allí se pone en juego la racionalidad
instrumental que estructura la
concepción, el diseño y el desarrollo de la
educación superior como empresa que
produce recursos humanos a ser
“entrenados” como tales durante toda su
vida productiva, para adecuarse a las
exigencias cambiantes del mercado. Esta
concepción evidentemente
fragmentadora y simplificadora de la
formación, sustenta buena parte de las
propuestas en las cuales el desarrollo de
competencias queda restringido a la
preparación de operadores simbólicos
capaces de procesar información, de
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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
15
resolver problemas y responder a nuevas
situaciones de la economía marcadas
por las dinámicas macroeconómicas del
capital transnacional, sin que ello implique
la contextualización y valoración social,
cultural y ética de los problemas a resolver
y de las maneras de responder a tales
situaciones. Por esto, resulta vital
preguntarnos acerca de las prácticas que
contrarresten esta concepción y sus
efectos en las instituciones educativas,
de los desafíos que ello plantea en el
ámbito de la formación, en el campo de la
producción intelectual y académica, y
de las acciones a promover en el sentido
de experiencias formativas asociadas a
la formación integral. Especialmente si
asumimos que ésta tiene como dimensión
fundamental la educación ético-política
anudada a la re-creación permanente de la
vida democrática que, indudablemente,
constituye el mayor de los retos
planteados a la educación en nuestros
días, pues se trata de reinventar maneras
de mirar el mundo y a nosotros mismos en
él, de reinventar las relaciones con los
otros y con nosotros mismos.
Las respuestas a este reto se vuelven
urgentes cuando constatamos las
condiciones sociales e institucionales en
que se plantea. En efecto, la vida
académica está severamente afectada por
las condiciones económicas y sociopolíticas
que impactan profundamente tanto las
prácticas de investigación como
las de enseñanza-aprendizaje. Pero
también lo está por las inercias institucionales
tanto académicas como administrativas que
predominan en muchas de las
instituciones de educación superior, con
efectos de desarraigo e irresponsabilidad
devenidos en patrones de comportamiento
de una parte significativa de sus
integrantes. Igualmente, por múltiples
mecanismos que, legitimados en la fórmula
de la productividad y la calidad, aúpan
una producción intelectual de escasa
relevancia e incluso convertida en mero
requisito para lograr reconocimientos
formales, o por limitaciones
intelectuales provenientes de reglas metodológicas
convertidas en rutinas propias del
conocimiento disciplinario, especializado y
fragmentario. En ambos casos, se está
limitando la capacidad de pensar y
construir comunidades de pensamiento, de
producir un conocimiento distinto que
contribuya a esclarecer los tiempos que
vivimos, así como los urgentes problemas
que enfrentamos como país y como región,
y a ofrecer posibilidades que se abren
en la construcción de alternativas de
acción.
Desde luego que lo dicho no significa
negar la existencia de experiencias
docentes y de investigación que
constituyen intentos de búsqueda y construcción
de opciones con sentidos diferentes a los
indicados. Aunque poco conocidas y
realizadas como esfuerzos aislados, estas
experiencias van gestando espacios
novedosos para la reconfiguración de una
nueva relación con el saber, abierta
tanto a los cambios paradigmáticos y a
las nuevas herramientas para la
comprensión del mundo y de nosotros
mismos, como a los nuevos compromisos
con la sociedad de la cual formamos
parte. No obstante, estos esfuerzos son poco
reconocidos y apoyados, tal vez porque se
sitúan al margen de las lógicas
prevalecientes y de los circuitos que en
ellas tienen mayor peso y legitimidad.
Pese a ello, creemos en la importancia de
propiciar la articulación de estos
esfuerzos, de consolidarlos, ampliarlos y
situarlos en formas culturales e
intelectuales de integración nacional e
internacional.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
16
Llegados a este punto, podemos advertir
que las reformas sustanciales en
la educación superior han de ponerse en
escena en un contexto del que forman
parte serias limitaciones pero que, a la
vez, plantea impostergables respuestas a
desafíos de diverso orden. Es en este
contexto donde resulta fundamental trazar
los sentidos de las reformas que atañen a
los campos de saber, a los procesos de
producción intelectual y de organización
de saberes y, en consecuencia, al tipo de
relación con el saber; tanto como al
carácter de la formación, a los modelos de
gobierno y de gestión, a la
democratización de las instituciones tanto desde el
punto de vista de la equidad social como
desde el ángulo de sus modelos de
gobierno y de gestión, a las
articulaciones intra e interinstitucionales, a sus
responsabilidades frente a la sociedad,
especialmente, frente a las persistentes
raíces y formas de exclusión social, y a
las fuentes y expresiones de violencia
política que atentan contra la creación
permanente de formas de vida democrática.
Estas consideraciones, sin duda, aluden a
cuestiones fundamentales de la
discusión relativa a las reformas
impostergables en la educación superior y, en
consecuencia, a puntos de una agenda en
común que permita establecer un
diálogo permanente entre el Estado y las
instituciones cuya misión involucra
hacerse cargo de desafíos como los aquí
enunciados. Al respecto, nos parece
importante destacar el papel que pueden
jugar quienes en su condición de
intelectuales con responsabilidades
académicas pueden ejercer opinión pública y
tener incidencia en los grandes temas de
interés general como el de las reformas
de la educación superior. Pues no se
trata sólo de ofrecer propuestas técnicas sin
problematizaciones de orden
epistemológico y político con capacidad de
incidencia en decisiones, ni de la pura
reflexión teórica sin concreciones en
propuestas para la acción. Se trata de la
co-implicación entre el juicio teórico
presente en los análisis y la toma de
posiciones y decisiones políticas éticamente
fundadas o, para decirlo de otra manera,
de reconocer, en el ámbito que nos
ocupa, que la posibilidad de hacer las
reformas, radica en el saber pensar hacia
dónde orientarlas. Se trata, entonces, de
trazar los sentidos y el valor de las
reformas, en un contexto en el que, como
hemos señalado, se entrecruzan
desafíos de diversa índole y limitaciones
extra e intra-institucionales. Retomando
palabras de Lanz en el citado texto,
coincidimos en señalar que la pregunta
crucial, hoy, es si las instituciones de
educación superior en Venezuela, en su
heterogeneidad y su desigual desarrollo,
son capaces de “trazarse un horizonte de
cambio que se corresponda con las nuevas exigencias
socio-políticas del país,
con los nuevos paradigmas epistemológicos que están en juego, con
las
transformaciones culturales de una época posmoderna, con los
requerimientos
organizacionales de nuevos modelos de gestión”. Pregunta a la cual se asocia la
apuesta por “la conformación de una agenda que sea capaz de reflejar los
componentes capitales de una verdadera transformación del sistema
de educación
superior”.
¿Qué está aportando para esta agenda el
Estado a través del Ministerio de
Educación Superior?. A nuestro juicio,
importantes puntos que tienen traducción
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
17
en los lineamientos políticos para este
sector de la educación, cuya significación
radica en las vías que ellos abren para
una reforma sustantiva de la educación
superior venezolana.
2.
Las políticas, sus criterios orientadores y sus líneas de acción
En la formulación de las políticas que el
Gobierno Nacional hace para el
desarrollo de la educación superior en
Venezuela, se reconoce el carácter de
basamento fundamental que tiene la educación
para la democracia, los derechos
humanos, el desarrollo sostenible y la
paz. Reconocimiento que se asocia, en
primer lugar, a lo establecido en el
párrafo 1 del Artículo 26 de la Declaración de
los Derechos Humanos, la cual proclama
que: “Toda persona tiene derecho a la
educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo
concerniente a la
instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será
obligatoria. La
instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el
acceso a los
estudios superiores será igual para todos, en función de los
méritos respectivos”.
En segundo lugar, al texto constitucional
de la República Bolivariana de
Venezuela, que incorpora como “valores superiores: la vida, la libertad, la justicia,
la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad
individual y social, la
preeminencia de los derechos humanos, la ética pública y el
pluralismo político”4,
plantea como fines esenciales del Estado:
“la defensa y el desarrollo de la persona
y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la
voluntad popular, la
construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la
promoción de la
prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento
de los deberes y
derechos”5, y establece la educación y
el trabajo como
procesos fundamentales
para lograr dichos fines.
Con base en estos principios y en el
horizonte de los cambios planteados
en la Constitución de 1999, se crea, en
febrero del año 2002, el Ministerio de
Educación Superior, como ente rector de
este nivel educativo, con la misión de
“diseñar, dirigir, coordinar,
implantar y evaluar las políticas y planes del Estado
Venezolano en materia de Educación Superior”6. Tal y como se expresa en el
documento del Viceministerio de políticas
estudiantiles:
“La creación del Ministerio de Educación
Superior se inscribe en dos compromisos
del gobierno nacional. El primero,
contribuir decisivamente a la transformación de
la educación superior venezolana, para
dar respuesta a los retos del desarrollo
nacional en el marco de los nuevos
escenarios internacionales... El segundo
compromiso es la construcción de las
políticas y estrategias para el sector en
permanente consulta y diálogo con las
comunidades de las distintas Instituciones
4 Artículo 2 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela.
5 Artículo 3 de la
Constitución.
6 Reglamento Orgánico del
Ministerio de Educación Superior.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
18
de Educación Superior (IES), así como con
todos los actores sociales que tienen
intereses legítimos y aspiraciones en
cuanto a este nivel educativo”.7
En 2001 fueron definidas las políticas
para el desarrollo de la educación
superior. Con la posterior creación del
Ministerio de Educación Superior, y en
particular del Viceministerio de
Políticas Estudiantiles, estas políticas fueron
ampliadas con la definición de las
denominadas “Políticas Estudiantiles del MES”,
en estrecha relación con las anteriores,
a la par que en diversos aspectos las
amplían o precisan.
Política
1
Desarrollar un sistema de educación superior que favorezca la
identificación clara
de sus instituciones, propósitos y niveles, la articulación y
reciprocidad entre ellas
y la transferencia de los estudiantes entre instituciones y
niveles.
Aunque los criterios orientadores
atraviesan todas las políticas definidas,
esta política se asocia de manera directa
con el criterio de “articulación horizontal
y vertical” que,
referido al sector, asume la indispensable asociación entre “la
capacidad de respuesta de la educación superior a los múltiples
requerimientos
que le son planteados, está estrechamente relacionada [a su] real
configuración...
como un sistema que articule vertical y horizontalmente las
respectivas
instituciones y modalidades de una educación superior abierta y
permanente”.
Pues:
La generación y consolidación de sólidos
vínculos entre instituciones y
modalidades de la educación superior,
además de permitir tanto el diseño y
realización de programas conjuntos en los
ámbitos de docencia, investigación y
extensión, como el uso racional de
recursos, inciden favorablemente en la equidad
al facilitar la movilidad de los
estudiantes y la prosecución de sus estudios, tanto
como el reconocimiento de las carreras
cortas para quienes las han culminado y
desean ingresar al nivel universitario. 8
Mediante la ejecución de esta política,
se busca revertir los problemas que
han acompañado la expansión,
diversificación y heterogeneidad, de nuestra
educación superior, los cuales han
causado que “más que caracterizarse a la
educación superior venezolana como un sistema o subsistema, puede
hacerse en
términos de un conjunto cuyo desarrollo se ha producido de manera
desarticulada
y fragmentaria, con graves problemas que han ido acumulándose” 9, Entre estos
problemas se señalan:
El desdibujamiento de la diferenciación entre las misiones y
funciones
de las instituciones de educación superior, como producto de un
proceso de expansión realizado sin el debido control por parte del
7 Viceministerio de
Políticas estudiantiles. Op. Cit.
8 Viceministerio de
Educación Superior. Op. Cit.
9 Ibidem.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
19
Estado. Situación que en la práctica ha desvirtuado uno de los
criterios
de base para la diversificación de las instituciones y carreras, a
saber,
la necesidad de responder a los requerimientos diferenciados del
desarrollo regional y nacional.
La desigualdad, en cantidad y calidad, concerniente a la
distribución
regional de instituciones, carreras y matrícula, toda vez que
también se
desvirtuó el criterio de regionalización para lograr el equilibrio
entre la
demanda de educación superior y la oferta de carreras vinculadas
al
desarrollo regional...
El crecimiento escasamente controlado de instituciones privadas
cuyas
ofertas curriculares sólo responden a la absorción de la demanda,
en
menoscabo de los requerimientos del país.
El progresivo deterioro de las instituciones públicas, simultáneo
al
crecimiento del sector privado, como efecto de la tendencia
estatal que
eludió la responsabilidad en la orientación, control y
financiamiento del
sector público.
Para el desarrollo de esta política se
proponen, entre otras, las siguientes
estrategias:
1.
Promover un proceso
dirigido a repensar las instituciones de educación
superior, en cuanto a su misión,
identidad y papel en el proyecto de
desarrollo nacional.
2. Organizar comisiones temporales o
permanentes para el establecimiento de
criterios y orientaciones que conduzcan a
la concreción de formas y
mecanismos de articulación y reciprocidad
entre las instituciones de
educación superior, sin desmedro de la
especificidad institucional, es decir,
respetando la diversidad.
3. Impulsar transformaciones
organizativas y curriculares fundamentadas en la
flexibilidad, que permitan a los
estudiantes el proceso de educación
continua y el faciliten el tránsito de
profesores y estudiantes de una
institución a otra, y de éstos últimos de
un nivel a otro...
4. Crear una instancia que cumpla las
funciones de: concertación de políticas
entre el Estado y las instituciones,
coordinación de las relaciones entre las
instituciones de educación superior y
entre éstas y el Estado, para facilitar
el cumplimiento de sus objetivos,
fomentar alianzas interinstitucionales y
hacer seguimiento y control de las
mismas.
5. Establecer mecanismos de articulación, y cooperación entre
las
universidades, institutos y colegios
universitarios y las instituciones de
educación media, principalmente las
escuelas técnicas.
6. Facilitar la progresiva transformación de las estructuras
organizativas de las
universidades e institutos y colegios
universitarios hacia formas más
flexibles de trabajo académico.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
20
7. Adecuar la legislación del sector a
las disposiciones de la nueva Carta
Magna y a las necesidades de desarrollo
del sector.
Política
2
Elevar la calidad académica de las instituciones y mejorar su
eficiencia
institucional.
Ante las diversas expresiones del
deterioro de la calidad de las instituciones
de educación superior, las vías de
ejecución de esta política buscan revertir tal
situación, colocando el acento en sus
múltiples dimensiones. Los criterios que le
dan sentido son: calidad, ejercicio del pensamiento crítico, formación integral,
fortalecimiento de lo académico y autonomía10. La calidad es entendida como un
proceso multidimensional y ligado al
mejoramiento continuo de los procesos
académicos y a la profundización de las
responsabilidades sociales de las
instituciones de educación superior. Así,
frente a conceptos estrechos de la
calidad, cabe señalar que aquí se la
concibe como un principio al cual deben
responder incesantemente las
instituciones, para que sus objetivos, planes y
programas respondan “a los desafíos emergentes que le son planteados por los
radicales cambios tanto en el orden del conocimiento, sus modos de
producción y
difusión, como los inherentes a los reordenamientos económicos,
sociales,
políticos y culturales, propios de un mundo crecientemente
globalizado”. Y,
también, como un reto que siendo a la vez
“político, económico, científico, cultural
y pedagógico”11, resulta inseparable de la capacidad de
innovación institucional en
el cumplimiento de sus funciones de
investigación, docencia y proyección social.
Con el criterio de ejercicio del pensamiento crítico, se subrayan dos
implicaciones que dan especificidad a una
de las vertientes fundamentales de la
calidad institucional en las sociedades
contemporáneas. La primera atañe a su
distinción como organizaciones que
involucren el nexo entre el pensamiento
crítico, la generación de nuevos
conocimientos, de nuevos modelos pedagógicos,
y de nuevas maneras de responder a sus
responsabilidades sociales, culturales,
políticas y éticas. Se trata, así, de la
ineludible reconfiguración de las instituciones
de educación superior “no sólo como productoras, transmisoras y difusoras de
conocimientos, sino también (asumiéndose una propuesta de Tünnermann)
distinguirse como centros de pensamiento crítico”. A nuestro juicio, aquí está en
juego la exigencia de hacerse cargo de
los radicales cambios epistemológicos que
movilizan nuevos modos de pensar y cuya
puesta en escena es la condición
indispensable para comprender la
complejidad de los cambios característicos del
mundo contemporáneo. La segunda
implicación, de indudable articulación con la
expuesta, atañe a la distinción que, en
el cumplimiento de sus funciones
primordiales, derive del carácter de las
acciones que se emprendan, para
contribuir a la profundización de la
democracia.
10 Expuestos en
Viceministerio de Educación Superior, Op.
cit.
11 Ibidem.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
21
Este criterio, por ende, es decisivo para
trazar y poner en práctica reformas
académicas con claras consecuencias en la
transformación de los modos de
pensar, de
la relación con el saber, en el avance de la investigación de frontera en
los diversos campos de conocimiento, y,
por ende, en la ampliación de los
vínculos internacionales asociados a tal
investigación. También resulta
imprescindible para hacerse cargo del
talante crítico que requieren las
instituciones de educación superior, a
fin de resituarse frente a la lógica y efectos
del pensamiento único, en sus alcances
mundiales, latinoamericanos y nacionales.
Reformas que involucran, igualmente, la
puesta en juego del criterio
planteado como “fortalecimiento de lo académico”, en el cual se establece “el valor
de lo académico” como núcleo vital de las instituciones de educación superior, lo
cual se deriva de su carácter como
espacios de generación, transmisión y difusión
de conocimientos, de cara al cumplimiento
de sus responsabilidades sociales. Es,
pues, este valor expresado “en los principios de pluralismo y libertad de cátedra e
investigación”,
el que debe predominar en su organización, en sus modelos de
gestión, en sus interacciones, frente a
lógicas que privilegian las prácticas
administrativas frente a las académicas y
a los corporativismos de diverso tipo
que, como sabemos, han sido y siguen
siendo factores que influyen en el deterioro
de los niveles de desarrollo académico de
las instituciones. Luego en su calidad.
Y, de igual manera el principio de
autonomía, respecto del cual se
establece: la naturaleza académica de las
instituciones de educación superior se
vincula con la autonomía como valor
sustantivo de las mismas, pues es dicha
naturaleza la que hace necesario que sus
planes, programas y decisiones se
lleven a cabo bajo el principio de
autonomía, expresado en mecanismos
establecidos democráticamente por sus
cuerpos académicos. La autonomía de
dichas instituciones refiere a las
relaciones estas instituciones con el Estado y la
sociedad y, ejercida en los marcos
jurídicos de la sociedad venezolana, constituye
el soporte fundamental de la libertad de
cátedra como expresión, en la vida interna
de las instituciones, del derecho a la
libertad de pensamiento y expresión.
Por ello se trata de una autonomía responsable, en el sentido de que
comporta el deber de responder ante el
Estado y ante la sociedad por lo que ellas
realizan en el cumplimiento de su misión.
La autonomía institucional, en
consecuencia, no excluye la rendición
social de cuentas o resultados de su
quehacer, no sólo en lo que atañe al uso
de los recursos financieros sino también,
y en lo fundamental, en lo concerniente a
las actividades de docencia,
investigación y extensión.
Las estrategias formuladas para el
desarrollo de esta política son:
1. Diseñar e implantar un sistema de
evaluación y acreditación institucional,
para:
(a) garantizar que las instituciones de
educación superior cumplan con los
requisitos de calidad en la realización
de sus propósitos y objetivos
como prestadoras de un servicio público;
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
22
(b) permitir a las instituciones conocer
su estado de calidad y el de sus
diversos programas e introducir los
cambios necesarios a su
mejoramiento;
(c) responder ante el Estado y la
sociedad, demostrándoles que el servicio
público que prestan reúne las condiciones
de calidad. Dicho sistema,
lejos de pretender la homogeneización,
atenderá a las particularidades
de cada institución y a su contexto,
concibiéndose como un medio para
contribuir con las transformaciones
institucionales requeridas, en
términos de calidad académica y de formas
eficientes de gestión
institucional.
2. Diseñar e implantar un sistema
nacional de carrera académica que permita
institucionalizarla como una carrera de
méritos, en la cual se premia el
esfuerzo personal, los aportes a la
creación científica y humanística, la
formación integral de nuevas generaciones
y la extensión universitaria,
expresadas en el desempeño académico de
los profesores. De tal manera,
sus jerarquías o categorías y sus
respectivas remuneraciones, estarán
asociadas a dicho desempeño, considerado
como parte fundamental del
desempeño institucional.
3. Promover
en las instituciones la elaboración y desarrollo de planes
integrales de formación del profesorado
que, como tales, incorporen las
dimensiones sociales, políticas, éticas y
pedagógicas implicadas en la
acción de educar.
4. Institucionalizar
en las universidades sólo dos tipos de dedicación de los
profesores: dedicación exclusiva y tiempo
convencional. El profesor a
dedicación exclusiva tendría como
prerrogativa la carrera académica,
mientras que el profesor a tiempo
convencional sería aquél que dedique la
mayor parte de su tiempo a ejercer libremente
su profesión, a prestar
servicios en una empresa privada o en la
administración pública, y lleve a la
universidad su experiencia, nuevos
conocimientos y prácticas laborales.
Estos docentes deberían tener un máximo
de 8 horas de clase semanales y
gozarían de una remuneración acorde con
su formación académica y con
su experiencia
5. Promover
en las universidades el fortalecimiento y ampliación de
postgrados académicos, especialmente de
nivel doctoral, vinculados con la
investigación y la extensión. El énfasis
en los estudios avanzados
sustentados en la investigación de alto
nivel, debería ser el norte de
aquellas universidades que han acumulado
experiencias valiosas y que, en
consecuencia, tienen fortalezas en estas
áreas.
6. Promover y apoyar la creación y el
fortalecimiento de unidades de
investigación que se vinculen
directamente con los postgrados académicos
y el establezcan redes y alianzas que
permitan tanto la comunicación, el
intercambio y la cooperación de los
profesores con sus homólogos
nacionales e internacionales, como la
difusión nacional e internacional de
sus aportes a los respectivos campos de
saber.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
23
7. Diseñar
planes y programas orientados al desarrollo de la investigación
aplicada en los Institutos Universitarios
de Tecnología y los Colegios
Universitarios, como parte del quehacer
de profesores y estudiantes.
8. Impulsar en las instituciones un
proceso de reflexión orientado al logro de
una organización académico-administrativa
más flexible y sobre todo más
amplia, que promueva tanto la creación y
fortalecimiento de espacios de
docencia e investigación de carácter
transdisciplinario, como la real
integración de las funciones de docencia,
investigación y extensión.
9. Promover en las instituciones la
discusión y realización de cambios
curriculares que conjuguen la atención a
las nuevas demandas sociales y la
formación integral de sus estudiantes
como personas, como ciudadanos y
como profesionales capaces de pensar y de
actuar crítica y creadoramente.
Formación que, en consecuencia, involucra
la revalorización tanto de las
áreas de pensamiento social, político y
humanístico, como de los logros
educativos en términos de competencias,
actitudes y valores intelectuales y
éticas, en todos los campos y programas
de formación profesional.
10. Impulsar la configuración del mejoramiento continuo del
desempeño
estudiantil como un objetivo
institucional estrechamente vinculado a la
calidad de la función docente inherente a
las instituciones de educación
superior.
11. Desarrollar acciones orientadas a la revalorización de la
formación
pedagógica, desde una perspectiva
integral, y su expresión en las
transformaciones curriculares de las
instituciones del ramo, sus prácticas
docentes y de investigación.Diseñar y
ejecutar planes de dotación de
bibliotecas, centros de documentación,
laboratorios, centros de
computación y tecnologías necesarias,
para contribuir con el mejoramiento
de la calidad académica de las
instituciones de educación superior. Esta
dotación debe formar parte de proyectos
institucionales que integren su uso
al ejercicio de la docencia, la
investigación y la extensión.
12. Realizar
un inventario del estado de la infraestructura física de las
instituciones de educación superior que
sirva de base a la promulgación de
una ley para financiar el mejoramiento de
dicha infraestructura.
Política
3
Mejorar la equidad en el acceso y en el desempeño de los
estudiantes
Esta política sitúa la responsabilidad
del Estado y de las instituciones de
educación superior frente a la necesidad
de atender y resolver dos situaciones
críticas de la educación superior, a
saber, la acentuación de la iniquidad en el
acceso a este nivel educativo12 y el deterioro de la calidad en la
formación de los
12 La iniquidad relativa al
acceso, característica de nuestra educación superior, como se deriva del
artículo de Fuenmayor y
Vidal, citado en el respectivo documento, tiene tres fuentes
fundamentales: (a) las
condiciones socioeconómicas, expresada en la exclusión de los aspirantes
ubicados en los estratos
IV y V de la versión de la escala Graffar utilizada por la OPSU; (b) las
condiciones relacionadas
con “el tipo de dependencia de los
planteles donde se cursan los
estudios secundarios, desfavoreciendo abiertamente a los
aspirantes provenientes de planteles
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
24
estudiantes, en la cual tienen indudable
peso las condiciones institucionales
desfavorables al mejoramiento del
desempeño estudiantil.
En esta política se ponen en juego los
criterios de calidad y pertinencia, ya
expuestos, tanto como los criterios de equidad y formación integral, que
condensan la significativa atención
prestada al sector estudiantil tradicionalmente
relegado en su carácter de actor clave de
los debates asociados a las reformas en
la educación superior. En lo que respecta
a la equidad, cabe destacar que su
conceptualización se distancia de su uso
predominante, basado en la fórmula
combinatoria de las aptitudes y los
méritos. Porque inscribiéndola en el propósito
relativo a la “la profundización de la democracia [que] supone la
efectiva prioridad
de la educación, no sólo como un bien público, sino también como
un espacio que
impulse y genere justicia social”, se la concibe “como principio y como reto de
la
educación superior”13, particularmente referidos a la
permanente creación de
igualdad de condiciones que permitan
hacer efectiva la igualdad de oportunidades,
tanto para el acceso como para un
desempeño estudiantil exitoso, considerado
desde la perspectiva de experiencias y logros
de formación.
Puede sostenerse que la puesta en juego
de este criterio compromete al
Estado y a las instituciones, a generar
efectivos procesos y prácticas de
democratización de la calidad de la
educación superior. Por una parte,
promoviendo y consolidando el nexo entre igualdad de condiciones e igualdad de
oportunidades para el acceso a las instituciones de educación superior y para su
buen desempeño en ellas a lo largo de su
trayectoria estudiantil; lo cual supone
que las instituciones ofrezcan “mejores ambientes y oportunidades de aprendizaje,
de iniciación profesional y relación con el mundo profesional y de
formación
integral para todos sus estudiantes”. Por otra, generando y sosteniendo “políticas
específicas para apoyar el acceso y el mejoramiento continuo del
desempeño
estudiantil, especialmente de quienes pertenecen a sectores
socialmente
desfavorecidos, los pueblos indígenas, las minorías culturales y
lingüísticas,
aquellos que viven en situación crítica, personas que sufren
discapacidades o que,
por cualquier otra situación, se encuentren en desventaja ante la
oferta educativa
de las instituciones”. 14
Al hablarse de desempeño estudiantil, se
le entiende “como el conjunto de
experiencias y logros formativos de los estudiantes en su relación
con la
educación superior”. Y, en tal sentido, se concibe como una “responsabilidad
institucional estrechamente vinculada a la calidad de la enseñanza”
15y, por ende,
oficiales frente a los provenientes de planteles privados”, y (c) las condiciones
relacionadas con las
regiones del país,
expresadas en el acentuado margen "de
demanda insatisfecha en los estados
más pobres del país”. Característica que se ha hecho más fuerte a
partir de la aplicación “de los
mecanismos internos de ingreso a las instituciones universitarias,
que llevó en el año 98 a que más
del 80% de los admitidos fueran a través de estos mecanismos”12. Viceministerio de
Políticas
Estudiantiles. Op. cit.
13 Viceministerio de
Políticas Académicas. Op. Cit.
14 Viceministerio de
Educación Superior. Op. cit..
15 Viceministerio de
Políticas estudiantiles. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
25
anudado al criterio de “formación integral”, con el cual se apunta a la
revalorización y resignificación de la
función docente desde el propósito de la
formación integral, inherente a las
instituciones de educación superior en el
cumplimiento de sus responsabilidades
sociales.
La adopción del criterio de formación
integral nos parece uno de los
mejores aciertos de las propuestas que
hemos venido reseñando, pues a él se
vincula estrechamente la revitalización de la función docente, que va más allá de
la capacitación de los estudiantes para
su quehacer técnico o profesional.
Advertimos aquí un enfoque complejo de la
formación en el nivel de la educación
superior, el cual permite anudar
contenidos y estilos de la enseñanza universitaria
con sus sustentos epistemológicos y su
significación socio-cultural, política, ética y
estética; un enfoque que, en
consecuencia, abre la inquietud por las implicaciones
de nuevas maneras de educar en nuevos
tiempos. Puede leerse en la formulación
de este criterio el señalamiento de
algunas dimensiones de la formación integral,
teniendo presente que “nuestros problemas no son sólo de orden técnico,
científico y económico, sino también de carácter social, cultural
y ético”, lo cual
plantea la necesidad de “emprender profundos cambios en planes y programas
curriculares”
que promuevan experiencias y logros de formación asociados a:
(a) conocimientos y competencias
relacionados con el ejercicio profesional;
(b) capacidades y actitudes intelectuales
que permitan a los estudiantes
abordar, analizar, relacionar y
transferir conocimientos, identificar
supuestos, plantear problemas y explorar
alternativas valorando la
importancia del contexto, valorar
críticamente las situaciones y argumentar
sus posiciones, enfrentar continuos
aprendizajes;
(c) actitudes y capacidades de valoración
ética, social, intelectual, estética y
política, indispensables a su desempeño
como personas, profesionales y
ciudadanos conscientes, responsables,
solidarios, críticos, participativos,
capaces de reconocimiento de las
diferencias en las maneras de pensar,
decir y actuar, sensibles hacia los
problemas sociales y la diversidad de
valores que posibilitan una sociedad más
justa y solidaria;
(d) capacidades y actitudes para
desempeñarse proactivamente en la
generación de nuevas oportunidades
laborales.16
Por otra parte, cabe destacar el papel
primordial que se le atribuye a la
participación estudiantil: …cuya promoción y fortalecimiento parte de la convicción
de que el ejercicio de la democracia
participativa debe ser concebido como uno de
los ejes fundamentales de la experiencia estudiantil
universitaria, ya que
constituye una de las contribuciones
principales de la educación superior a la
formación de ciudadanía. La consolidación
de la participación estudiantil como
rasgo inherente a la educación superior
tendría que expresarse en: (i) la actividad
estrictamente académica (estimulando una
pedagogía universitaria crítica,
reflexiva y creativa, promoviendo la
integración de los estudiantes a labores de
investigación y extensión); (ii) la vida
cultural, social y deportiva de las
16 Ibidem.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
26
instituciones; (iii) el debate y la toma
de decisiones en asuntos que conciernen al
sector estudiantil; (iv) la discusión
sobre la educación superior y los problemas del
país, así como sobre otros temas
políticos, culturales, éticos; (v) la gestión
institucional; (vi) la existencia de
múltiples organizaciones; (vii) el desarrollo y
sostenimiento de relaciones con
estudiantes y comunidades académicas de otras
instituciones nacionales e
internacionales; (viii) el fortalecimiento de articulaciones
con el entorno sociocultural y con los
actores sociales vinculados a los campos de
desempeño profesional.17
Si bien compartimos en líneas generales
los planteamientos hechos a
propósito de la formación integral, es
pertinente subrayar que el enfoque de la
formación integral compromete al conjunto
de la dinámica institucional y no sólo a
los planes y programas curriculares, pues
las instituciones contribuyen a esta
formación a través de proyectos
educativos que conjuguen prácticas de docencia,
investigación y proyección hacia la
sociedad, para involucrar a profesores y
estudiantes en experiencias
intelectuales, ético-políticas y estéticas que les
permitan sentirse implicados en la
comprensión y transformación de sus ámbitos
de acción y de sí mismos. Es en estas
experiencias, como experiencias de
formación,
donde radica la condición fundamental para la revitalización
de la tarea
formadora de
las instituciones de educación superior, indisociable de su finalidad
cultural y crítica.
En tal sentido, la pregunta crucial que
se abre es la relativa a si nuestras
instituciones están ofreciendo una
educación integral, concebida ésta como un
proceso complejo, abierto e inacabado
mediante el cual se contribuye no sólo a
desarrollar competencias profesionales,
sino también y, fundamentalmente, a
forjar en los estudiantes nuevas
actitudes y competencias intelectuales; nuevas
formas de vivir en sociedad movilizadas
por la resignificación de los valores de
justicia, libertad, solidaridad y
reconocimiento de la diferencia, tanto como por el
sentido de lo justo y del
bien común;
nuevas maneras de relacionarnos con
nuestra memoria colectiva, con el mundo
en que vivimos, con los otros y con
nosotros mismos; lo que implica la
sensibilización ante las dimensiones éticas y
estéticas de nuestra existencia.
Conforme a la conjunción de los criterios
indicados, la ejecución de la
política que hemos comentado en este
punto se asocia a las siguientes
estrategias18:
1. Promover la generación de múltiples
articulaciones entre la educación
superior y los niveles de media y básica.
2. Profundizar la función orientadora de
las instituciones de educación
superior.
17 Viceministerio de
Políticas Estudiantiles. Op. cit.
18 Se transcriben las
formuladas en el documento del Viceministerio de Políticas Estudiantiles,
reconociendo que las
mismas se basan en las previamente formuladas en el documento del
Viceministerio de
Educación Superior.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
27
3. Incentivar la contribución de las
instituciones de educación superior en la
nivelación de conocimientos y el
desarrollo de competencias básicas, para
enfrentar con éxito el tránsito de la
educación media a la educación
superior.
4. Revisar y reformular los procesos de
admisión conforme a criterios y
procedimientos que respondan al principio
de igualdad de oportunidades.
5. Ampliar la cobertura de la educación
superior para brindar mayores
oportunidades de estudio, especialmente a
las poblaciones más aisladas y
de limitados recursos económicos,
ofreciendo calidad y pertinencia en sus
programas académicos.
6. Fortalecer la calidad académica y la
valoración social de las carreras
técnicas y tecnológicas como alternativas
de ampliación y diversificación de
la oferta educativa, vinculadas a la
política de equidad social y con valor
estratégico en el desarrollo nacional.
7. Favorecer la articulación en cada
institución de los servicios de atención al
estudiante, entre sí, con otras
instancias institucionales y con las
organizaciones estudiantiles.
8. Promover las articulaciones
interinstitucionales y con el entorno social,
como fundamento de la atención integral
al estudiante.
9. Desarrollar programas preventivos e
integrales en la atención de la
población estudiantil desde su ingreso en
las Instituciones de Educación
Superior
10. Fortalecer, ampliar y dotar los
servicios existentes.
11. Promover que las instituciones de
educación superior asuman el
mejoramiento continuo del desempeño
estudiantil como un objetivo
institucional inherente a la calidad de
su función docente.
12. Promover y apoyar en las
instituciones de educación superior la
implantación de programas de apoyo al mejoramiento
continuo del
desempeño estudiantil que aseguren
igualdad de condiciones para la
obtención de adecuados logros educativos.
13. Impulsar la discusión y realización
de cambios curriculares que conjuguen
la atención a las nuevas demandas
sociales y la formación integral de los
estudiantes como personas, ciudadanos y
profesionales capaces de pensar
y de actuar crítica y creadoramente.
14. Desarrollar sistemas de evaluación
del desempeño estudiantil como parte
integrante de la evaluación del desempeño
institucional.
15. Fomentar y financiar la elaboración,
publicación y difusión de bienes de
conocimiento (libros, guías, revistas,
multimedia, y otros) para uso de los
estudiantes de nivel superior.
16. Incorporar
estudiantes de pregrado a proyectos de investigación como parte
de su proceso formativo (investigación
formativa).
Política
4
Lograr una mayor pertinencia social de la educación superior en
los distintos
ámbitos territoriales
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
28
Uno de las críticas más recurrentes a las
instituciones de educación
superior refiere a su escasa pertinencia
con relación a objetivos económicos y
sociales concretos, bajo el supuesto de
que ellas son pertinentes en la medida en
que respondan a las exigencias de
profesionalización y de investigación aplicada
para la solución de problemas, que le son
planteadas por las demandas de
desarrollo local y regional, enfatizando,
no pocas veces, en los objetivos
económicos y las demandas del mercado
laboral. Al respecto, podemos advertir
una concepción estrecha de la pertinencia
de la educación superior; pues, por una
parte, se la identifica con simple
adecuación a tales demandas y, por otra, se
excluyen otros ámbitos de acción
relacionados con objetivos más amplios como su
contribución a la comprensión teórica de
problemas de diversa índole, a la
elevación del nivel cultural y educativo
de sectores socialmente excluidos, a la
profundización de una cultura política
democrática y a la reforma de instituciones
locales y regionales del Estado, entre
otros.
La definición de esta política
contraviene tal concepción, pues en ella se
expresan los criterios de calidad, fortalecimiento
de lo académico y autonomía a
los cuales hemos hecho referencia,
asociándolos estrechamente con el criterio de
pertinencia social de las instituciones de educación superior en su carácter de
“espacios donde se cultiva el conocimiento, la reflexión y la
valoración crítica”19.
Criterio con el cual se subrayan las
necesarias articulaciones entre las dinámicas
internas de las instituciones y las
exigencias de desarrollo local, regional y
nacional, que se establecen con el
sentido propio de aquellas, para dar respuestas
a estas exigencias en el cumplimiento de
sus responsabilidades sociales. Estas
respuestas, como bien se sostiene en el
respectivo documento, no pueden
limitarse a la adecuación al mercado de
trabajo, porque dicho cumplimiento
comporta para las instituciones:
Orientarse hacia la afirmación del
interés público y de valores como “la
libertad, la tolerancia, la justicia, el
respeto a los derechos humanos, la
preservación del medio ambiente, la
solidaridad y la cultura de la paz”.
Contribuir al desarrollo social,
político, cultural y educativo, tanto en los ámbitos
locales y regionales como en el ámbito
nacional;
Contemplar la participación de sus
profesores y estudiantes en el estudio,
comprensión y alternativas de solución de
problemas sociales, políticos, culturales
y morales de la realidad nacional. 20
Y, como se reitera en el documento
referido a las políticas estudiantiles, si
la pertinencia no puede ser vista como “una adaptación ciega a las condiciones del
mercado de trabajo profesional”, tampoco puede serlo “como una
acción unilateral
de las instituciones de educación superior hacia la sociedad”, sino como “una
búsqueda permanente, que requiere la incorporación de las
instituciones de
educación superior a espacios de diálogo y acción creativos y la
generación de
nuevos espacios de intercambio con los más diversos actores
sociales”. Espacios
19 Ibidem.
20 Ibidem. Las palabras entrecomilladas corresponden a Tünnermann, 2000.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
29
en los cuales, estas instituciones “no sólo aportan desde su especificidad de
organizaciones dedicadas al conocimiento, sino que aprenden, tanto
en el
contacto con problemas y actores de los ámbitos técnicos, económicos
y políticos,
como en el contacto directo con las comunidades”. 21
Se trata, así, de sentidos de la acción
institucional que implican el
despliegue de las capacidades tanto de
las instituciones como de sus integrantes,
para desarrollar proyectos de interés
colectivo, para el replanteamiento de sus
formas de entender los saberes y las
formas de construir, difundir y compartir
conocimiento. Asimismo, la comprensión de
las instituciones de educación
superior como parte del tejido social, y
... su desarrollo como organizaciones del
conocimiento con evidentes compromisos
con la construcción de una mejor
sociedad, expresados en su capacidad para
generar y transmitir conocimientos
orientados a la comprensión y
transformación de los contextos de acción,
coadyuvar a la consolidación de la
sociedad venezolana como sociedad
democrática, aplicar esos conocimientos
en procesos de innovación económica,
política, social y cultural, y promover
cambios favorables en las actitudes y
comportamientos tanto individuales como
colectivos. A tales efectos, es necesario
que los proyectos educativos de las
instituciones de educación superior tengan
como norte su inserción creativa en
diversos ámbitos de la realidad nacional, sin
dejar de considerar las innegables
repercusiones de un mundo que se transforma
vertiginosamente en todos los órdenes...22
Creemos pertinente observar que en la
definición de esta política y sus
consecuencias en las respectivas
estrategias, hace falta imprimir mayor fuerza a la
consideración del potencial del
desarrollo regional para el logro de objetivos y
metas del desarrollo nacional. Pues tal
consideración involucra varias
dimensiones. En primer lugar, que las
instituciones educativas en general y las de
educación superior en particular forman
parte de dicho potencial, de manera que
sus reformas sustantivas constituyen una
tarea decisiva para el desarrollo integral
en sus planos locales, regionales, y
nacional. En segundo lugar, que Venezuela es
un país de regiones heterogéneas en sus
formas de vida cultural, en sus tipos de
economía y grados de desarrollo de ésta,
en la calidad de vida socio-económica,
cultural y política de los ciudadanos;
razón por la cual los aportes de las
instituciones de educación superior son
diferenciados, de acuerdo con las
características de la región de la que
forman parte y con el tipo y complejidad de la
institución. En tercer lugar, que las
regiones no son sólo ámbitos territoriales sino,
también y, fundamentalmente, resultados
de relaciones históricas y culturales, en
y desde las cuales definen sus dinámicas
internas y su inserción en los escenarios
nacional y mundial. Y, finalmente,
haciendo nuestro un planteamiento de
UNESCO, que la participación de dichas
instituciones para contribuir al desarrollo
regional … no se logrará fácilmente
utilizando mecanismos de planificación
jerárquica a nivel institucional o
regional (lo cual conduciría a un centralismo
asistencialista y larvado); sino
asegurando que las distintas partes interesadas en
21 Viceministerio de políticas
estudiantiles. Op. cit.
22 Viceministerio de
Políticas Académicas. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
30
el proceso de desarrollo regional, sean
conscientes de las funciones de los demás
y de los factores que alientan o impiden
un mayor compromiso regional.23
Por último, la ejecución de la política
contempla entre otras, las siguientes
estrategias:
1. Desarrollar acciones orientadas al
afianzamiento de los procesos de
descentralización y regionalización de la
educación superior, para que a
través de sus instituciones sea posible:
(a) contribuir, mediante la
investigación, la formación integral de
sus estudiantes y la extensión, al
desarrollo nacional, regional y local, en
sus expresiones económicas,
sociales, políticas y culturales; (b)
responder a las demandas de los
sectores públicos y privados en los
niveles regional y local; (c) contribuir a
la protección del ambiente y la
biodiversidad; (d) realizar aportes a la
consolidación de la cultura política
democrática y al reconocimiento de la
diversidad cultural como un valor con
sustento en el ejercicio de la
tolerancia, el diálogo y la construcción
de proyectos comunes.
2. Diseñar y ejecutar planes regionales
orientados a la igualdad entre las
instituciones de educación superior,
desde el punto de vista tanto de la
calidad como de la modernización en
infraestructura y equipamiento, para
el cabal cumplimiento de sus funciones de
docencia, investigación y
extensión, en concordancia con las
necesidades del desarrollo local y
regional.
3. Realizar estudios que permitan
determinar las características de las
regiones en sus aspectos socio-políticos,
culturales y económicos y las
necesidades en educación superior, a lo
fines de reorientar la oferta
educativa y apoyar la creación y la
ampliación de instituciones y carreras
vinculadas a las necesidades regionales,
garantizando la calidad y legalidad
de estas ofertas, con especial atención a
la formación de técnicos
superiores en las regiones desasistidas.
4. Promover alianzas estratégicas entre
las instituciones de educación
superior y entre éstas con los sectores
gubernamentales y productivos,
tanto nacionales como regionales, a los fines
de definir proyectos y ejecutar
acciones conjuntas para su desarrollo.
5. Fomentar en las instituciones de
educación superior tanto el estudio y
discusión de problemas críticos del
desarrollo nacional, como la elaboración
de propuestas que promuevan la
participación activa de estas instituciones
en la solución de tales problemas.
6. Fomentar la investigación, formación y
extensión, con participación
estudiantil, dirigida a: responder a las
demandas de los sectores públicos y
privados en los niveles regional y local,
la protección del medio ambiente y
la biodiversidad, la consolidación de una
cultura política democrática y al
reconocimiento de la diversidad cultural
como un valor con sustento en el
ejercicio del diálogo y la construcción
de proyectos comunes.
7. Favorecer la formación de
emprendedores. 24
23 UNESCO. La contribución al desarrollo nacional y regional. París, 1998, p. 7
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
31
8. Reorientar pasantías o prácticas
profesionales para fortalecer la relación
educación-trabajo.Sostener un diálogo
continuo con empleadores y
sectores que puedan demandar el servicio
de los egresados de la
educación superior.
9. Realizar un seguimiento continuo de
los egresados de la Educación
Superior y de los campos de trabajo.
10. Incentivar y apoyar el
fortalecimiento académico y la transformación
curricular de las instituciones que
tienen la responsabilidad de la formación
integral y permanente de docentes de la
educación básica y media,
indispensable al mejoramiento de la
calidad de estos niveles de la
educación venezolana.
11. Fomentar
y financiar la elaboración, publicación y difusión de bienes de
conocimiento (libros, revistas, videos,
multimedias), para el uso tanto de
estudiantes en los diversos niveles y
modalidades de la educación, como
de la población en general.
Política
5.
Lograr una mayor interrelación de las instituciones con las
comunidades de
entorno
La formulación de esta política se asocia
al reconocimiento de la
importancia que tiene la participación de
las instituciones de educación superior en
sus entornos comunitarios, para
contribuir al mejoramiento de sus condiciones
económicas y sociales de los grupos
sociales más desfavorecidos, tanto como a la
consolidación de una cultura democrática
mediante su ejercicio en la vida
cotidiana de las comunidades y sus
ciudadanos. Se resalta, así, un plano de
articulaciones para acciones
institucionales, en el marco de una visión integral de
la proyección social de las
instituciones, hacia el desarrollo comunitario;
involucrando la participación estudiantil
en su sentido de experiencias formativas;
es decir, “basados en el apoyo mutuo, la solidaridad y la valoración de la
diversidad; el desarrollo de competencias para el diálogo y la
capacidad de
construir proyectos comunes”25. Condiciones éstas de indudables inscripción en
las dimensiones éticas y políticas de la
formación integral.
Las estrategias que se proponen para la
ejecución de esta política son:
24 Se precisa al respecto: “Esto implica tanto la
caracterización dinámica de los posibles campos de
desempeño profesional, como la caracterización y desarrollo de
competencias adecuadas a estas necesidades;
requiere de un cambio actitudinal que tendría que expresarse a lo
largo de toda la formación, privilegiando la
visión de que todo profesional, sea que trabaje por cuenta propia
o aún en relación de dependencia, tiene el
deber y la necesidad de forjar su propio campo de desempeño, de
cara a los vertiginosos cambios que
caracterizan la sociedad de hoy y a las nuevas necesidades
culturales, sociales, políticas, éticas y económicas.
Implica también la
promoción de iniciativas de producción por parte de docentes y alumnos de las
instituciones de
educación superior, en distintas áreas, mediante la constitución de Pequeñas y
Medianas Empresas; así
como el contacto con fuentes posibles de financiamiento en las cuales
tiene que jugar un papel
de primera importancia la articulación con entes del estado.”
Viceministerio de
políticas estudiantiles. Op. cit.
25 Viceministerio de
Políticas Estudiantiles. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
32
1. Impulsar y apoyar el desarrollo de
programas integrales e
interinstitucionales de extensión.
2. Promover la ampliación del servicio
social que se cumple en las carreras de
Ciencias de la Salud y Agropecuarias, a
otras carreras que ofrecen las
instituciones de educación superior.
3. Incentivar el apoyo de las IES a la
generación y desarrollo de proyectos
comunitarios, para la solución de
problemas que afectan a los sectores
sociales más vulnerables.
4. Auspiciar la articulación de los
programas de extensión de las IES con
proyectos de instituciones del Estado,
sobre todo los que ejecuta el
Ministerio de Educación, Cultura y
Deportes.
5. Auspiciar y apoyar la ejecución de
proyectos orientados a la creación de
nuevos sentidos que faciliten la
permanente construcción de una cultura
democrática y su ejercicio en la vida
cotidiana de ciudadanos y
comunidades.
6. Incentivar la generación y desarrollo
de proyectos comunitarios con
participación directa de los estudiantes.
7. Difundir las experiencias
significativas de participación e integración social.
Política
6
Promover y fortalecer la cooperación nacional e internacional
entre las
instituciones de educación superior
Tal y como se afirma en uno de los
documentos que hemos venido citando:
“La ruptura de las fronteras nacionales
involucra, entre otros aspectos, la
internacionalización de instituciones y
sus respectivos programas y acciones
inherentes a la producción y difusión del
conocimiento. Asistimos, así, al creciente
establecimiento de alianzas entre
instituciones de educación superior y entre
investigadores. De ahí la importancia que
cobra la creación y fortalecimiento de
formas diversas de cooperación nacional e
internacional...” 26
Sabemos que dicha ruptura es inseparable
del proceso de globalización
que, con expresiones paradójicas en los
distintos planos de la vida social, plantea
nuevos retos a la educación superior y
sus instituciones. Retos frente a los cuales
es necesario responder con nuevas formas
de cooperación que exigen la creación
de sinergias basadas en la
interdependencia y en la complementariedad, más allá
de las tradicionales formas de
cooperación nacional e internacional básicamente
electivas. Por esto, creemos que en la es
necesario incorporar el tema
fundamental de la cooperación, por su
indudable importancia para comprender e
insertarse en mejores condiciones y de
manera creadora, en los procesos de
globalización, que no ocurren fuera de
nosotros.
26 Viceministerio de
Educación Superior. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
33
En tal sentido, parece un acierto la
formulación de esta política como parte
de las políticas nacionales para el
desarrollo de la educación superior.
Especialmente, si tenemos presente que
las prácticas reales de colaboración
nacional e internacional se han producido
básicamente a partir de iniciativas
personales que, con base en intereses
intelectuales compartidos, han generado
formas de interacción y de trabajo sin
que ello haya comportado interés
institucional. Y, junto a ello, que la
cooperación interinstitucional, tanto en el plano
nacional como en el internacional, se
haya limitado, en términos generales, a
declaraciones de intención o a la suscripción
de convenios formales, sin mayores
consecuencias en proyectos y actividades
que involucren a las comunidades
académicas.
Se trata, entonces, de cambiar los
esquemas de cooperación, de manera tal
que ella implique mecanismos activos con
amplia participación de las instituciones
de educación superior y de las
comunidades académicas, y, a la vez, las
dimensiones nacionales e internacionales
de la cooperación, mediante la
conformación de redes
interinstitucionales dedicadas a la promoción y realización
de intercambios en ambas dimensiones. Es
importante observar que el cambio de
dichos esquemas resulta imprescindible
para el desarrollo institucional y su
capacidad de respuesta ante las demandas
sociales en su más amplio sentido.
Propósito éste que permite innovar el
papel de la cooperación nacional e
internacional en materia de educación
superior, pues ella implica cambios
sustantivos en las instituciones que
cooperan; especialmente, cuando se
considera que las nuevas formas de
cooperación, a diferencia de las tradicionales
interrelaciones universitarias,
involucran grados de integración y
complementariedad movilizados por
presiones económicas, sociales, culturales y
políticas. Y, frente a las cuales la
cooperación ya no es electiva sino ineludible,
para afrontar los desafíos que provienen
de la globalización y sus consecuencias
en los ámbitos nacionales y regional
latinoamericano, lo que supone, entre otros
aspectos, cambios radicales en
estructuras, prácticas y valores de instituciones
que han crecido con aislamientos
internos, aisladas entre sí.
Especial interés merece la cooperación en
el contexto de los dinamismos
de integración regional latinoamericana y
caribeña en el que podemos advertir
importantes pasos relacionados con la
apertura de un espacio económico regional,
pero no en los terrenos científicos,
tecnológicos, culturales y educativos. Aquí la
educación superior tendría que jugar un
papel de primer orden como “espacio
privilegiado para favorecer la ampliación de las perspectivas de
las personas y los
colectivos humanos, el conocimiento y el encuentro con otras
culturas, el fomento
de la integración”27. Porque, para América Latina y el Caribe, la razón de ser de la
cooperación académica radica en sus
aportes al fortalecimiento de nuestras
economías, culturas y formas de vida
democráticas, en momentos en que la
situación particular vivida por nuestros
países y pueblos, está definida por su
inserción en una creciente globalización
planetaria con indudables efectos en la
segmentación económica, social y
cultural, y sus secuelas de pobreza. Y porque
27 Viceministerio de
Políticas Estudiantiles. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela
34
las prácticas de cooperación nacional e
internacional tienen que ver, en lo
fundamental, con el ejercicio del civismo
que en el mundo contemporáneo:
…implica por un lado poseer un sentido de
responsabilidad con respecto a la
comunidad local de cada uno, y por otro
lado comprender el vasto contexto
cultural de la “aldea mundial". A
fin de lograr ambas cosas, los contactos, la
información y la educación son tres
medios fundamentales de adquisición de las
actitudes necesarias para vivir y
trabajar en un mundo cada vez más diverso y
multicultural, pero en el que parecen
contar con menos adhesión los valores de
saber compartir y ser solidarios. (...)28
O, como se apunta en el mismo documento,
el hecho de vivir en un mundo
cada vez más interdependiente plantea el
reto de “ayudar a transformar una
interdependencia de hecho en solidaridad deseada, la cual es efectivamente una
de las tareas esenciales de la educación”.29
Las estrategias propuestas para la
ejecución de la política que hemos
comentado, son las siguientes:
1. Fomentar la integración
latinoamericana y del Caribe, en el marco de
valores de comprensión y convivencia
latinoamericana y planetaria.
2. Propiciar y dar apoyo al trabajo en
red entre las instituciones de educación
superior, para facilitar la coordinación
interinstitucional en la formulación y
ejecución de proyectos y programas
académicos, así como para concertar
los respectivos esfuerzos y recursos.
3. Promover el apoyo de instituciones que
tengan mayores niveles de
desarrollo académico a aquellas que
requieren elevar su nivel académico.
4. Fortalecer intercambios de información
y experiencias institucionales en
función de la integración.
5. Crear sistemas integrados de
información académica interinstitucional.
6.
Promover el intercambio
y cooperación regional, nacional e internacional
entre investigadores nacionales y con
diversos organismos sociales y
educativos, mediante el apoyo a la
creación de redes de investigación y
extensión para la integración académica y
científica nacional, regional e
internacional, y a la realización de
eventos y publicaciones.
7. Diseñar y ejecutar programas de
integración académica de las instituciones
de educación superior con países de
América Latina y El Caribe, como
base fundamental para avanzar en una
integración regional o subregional
que permita explorar soluciones a los
problemas de desarrollo cultural,
educativo, científico y tecnológico de la
región, para responder a los
desafíos que los nuevos escenarios están
planteando.
28 UNESCO. “La educación superior
para una nueva sociedad: la visión estudiantil”, 1998. Citado en
Viceministerio de Políticas Estudiantiles. Op. cit.
29 Ibidem. Las cursivas son
de Delors y otros: La educación encierra un
tesoro,
citado en
estedocumento.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
35
8.
Crear un centro de
investigaciones sobre la educación superior con dos
propósitos fundamentales: (a) consolidar
la educación superior como un
campo de análisis y reflexión permanente,
que permita la formulación y
ejecución de proyectos da carácter
internacional y transdisciplinario y (b)
servir de apoyo a la toma de decisiones
gubernamentales, mediante la
ejecución de estudios puntuales y formulación
de propuestas.
9.
Apoyar la creación de
grupos académicos interinstitucionales para la
investigación de problemas de carácter
local, regional y nacional, que sirvan
de base a la propuesta de alternativas de
solución.
10. Incentivar la conformación de
proyectos interinstitucionales que
desencadenen procesos de
educación-producción en áreas prioritarias
tanto regionales como nacionales.
11. Promover y apoyar el intercambio
nacional e internacional de estudiantes
entre Instituciones de Educación Superior.
12. Fortalecer los intercambios entre
organizaciones estudiantiles nacionales e
internacionales.
13. Promover la cooperación internacional
para la realización de estudios
superiores de venezolanos en el exterior
y de estudiantes del exterior en
Venezuela.
3.
Análisis crítico
En primer lugar, es preciso reconocer el
esfuerzo gubernamental que, a
través del Ministerio de Educación
Superior, se hace en la formulación explícita de
las políticas y la voluntad de diálogo
para su concertación. Lo inédito radica, pues,
en hacerlas explícitas y en colocarlas en
el tapete del debate público.
En las políticas propuestas pueden
advertirse dos limitaciones
fundamentales:
a) La primera es que no se hace explícita
la visión de la vida académica
sustentada en los radicales cambios
epistemológicos que han tenido
lugar y su impacto en las formas de
producción, organización,
transmisión y difusión de conocimientos.
Ello, pese a que la asunción
de estos cambios tienen expresiones en
algunos planteamientos y
estrategias.
b) La segunda es la notoria ausencia del
álgido tema del financiamiento
que, suponemos, debe variar conforme a
nuevos criterios que se
establezcan para potenciar las reformas
sustantivas de acuerdo con
las directrices definidas en las políticas.
El proceso de integración y
reelaboración en el que actualmente se
encuentran las políticas que
orientan la transformación de la
educación superior venezolana,
seguramente atenderá estos y otros
aspectos.
Pese a tales limitaciones u otras que puedan
señalarse, es innegable que,
consideradas en su conjunto, las
políticas, sus criterios de orientación y sus
estrategias, se hacen cargo de cuestiones
vitales para pensar y poner en escena
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
36
reformas profundas en la educación
superior y sus instituciones. Paradójicamente,
desde una instancia estatal, se están
enunciando asuntos que suelen ser obviados
en debates y propuestas que dimanan de
las instituciones, entre ellos:
a) El carácter público de todas las
instituciones de educación superior y lo que
ello implica en términos de sus
responsabilidades sociales, de sus
relaciones con el Estado y la sociedad, y
de la democratización de sus
formas de gestión como ámbitos de lo
público.
b) La impostergable articulación vertical
y horizontal de niveles e instituciones,
de cara a la real construcción de la
educación superior como un sistema
flexible y abierto.
c) Un concepto multidimensional, luego
radicalmente distinto, de la calidad,
respecto del usualmente identificado con
la gestión empresarial basada en
la relación costo-beneficio.
d) La institucionalidad del conocimiento
abierta a los requerimientos que
plantea la construcción de una sociedad
justa, democrática y participativa.
e) Un enfoque diferente de la equidad en
el acceso y en el desempeño
estudiantil estrechamente asociado a la
lucha contra la exclusión social y a
la puesta en juego de la real
democratización de la educación superior. Sin
duda, esta cuestión es crucial para la
definición de rutas de la reforma de la
educación superior, pues sigue siendo en
nuestro país como en el resto de
América Latina un “desafío pendiente”, para decirlo con palabras de
Hopenhayn y Ottone. Hacerse cargo de él
implica, para las instituciones de
educación superior, reconocer su
configuración como parte de los
mecanismos de exclusión social y, actuar
en consecuencia. Porque sin la
puesta en juego de procesos y prácticas
que coadyuven a la
democratización de este nivel educativo,
la educación superior cumple
precariamente su papel en la
democratización de nuestra sociedad, el cual
se asocia a la creación de mejores
condiciones para el acceso de grupos
sociales históricamente excluidos al
campo productivo, a los bienes
materiales y culturales, tanto como para
su participación activa en la vida
democrática, en el ejercicio de sus
derechos ciudadanos. Papel que
actualmente y en visión prospectiva es
decisivo, pues, como hemos
señalado en otro lugar, los nuevos
requerimientos productivos, la
democratización de condiciones y
oportunidades sociales, y las nuevas
formas de ejercicio ciudadano reclaman
otro tipo de competencias,
actitudes y valores, para confrontar las
formas de iniquidad propias de la
paradójica situación asociada a la
profundización de las brechas entre
países, grupos sociales e individuos,
como resultado de la conversión del
conocimiento en la principal fuerza de la
economía.
f) Un replanteamiento significativo de la
pertinencia social de la educación
superior, sus instituciones y programas,
que rompe con la consabida y
practicada fórmula de adecuación a las
demandas del mercado de trabajo
profesional y técnico.
g) La imprescindible revitalización de la
tarea formadora de las instituciones
como parte fundamental de sus
responsabilidades sociales, con especial
énfasis en la formación de ciudadanía y
de valores asociados a la cultura
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
37
democrática, y sus consecuencias
prácticas sobre una nueva pedagogía
universitaria. Énfasis con indudables
implicaciones en la vida de las
instituciones y en la vida social en
general.
h) La atención al sector estudiantil,
históricamente ignorado en políticas y
planes de reforma educativa.
i) La inserción de las instituciones en
los procesos económicos, culturales,
políticos, ambientales y educativos,
implicados en el desarrollo integral en
sus planos local, regional y nacional.
Esta cuestión coloca el énfasis en el
fomento de sinergias con los sectores
privados y públicos, para dar
respuesta a los problemas económicos,
sociales, culturales y educativos,
de carácter nacional, regional y local, y
promover cambios orientados a
“mejorar las condiciones de vida de la población”. Tal énfasis se asocia al
reconocimiento del importante papel que
puede jugar la educación superior
en el impulso del desarrollo regional
considerado integralmente, con la
participación de los diversos sectores
sociales e institucionales y de las
comunidades que hacen vida en las
regiones. Y, amerita, como tal, la
puesta en escena de nuevas maneras de
pensar y llevar a cabo procesos
de descentralización y regionalización de
la educación superior.
j)
El compromiso con una
gestión institucional sustentada en la autonomía
responsable, a contrapunto de la
autonomía ejercida como “patente de
corso” por instituciones e integrantes de
sus comunidades. Pues implica,
junto al ejercicio plural del
pensamiento, la puesta en práctica de procesos
transparentes en la toma de decisiones y
el hacer público ante el Estado,
ante la sociedad y ante sus comunidades, “los objetivos, metas, acciones,
logros e inversión de recursos financieros, en sus
correspondientes planes
y programas institucionales”, en el cumplimiento de sus responsabilidades
sociales. A este compromiso se asocia el
reestablecimiento “de la confianza
de quienes forman parte de ellas y el reconocimiento social como
interlocutores efectivos para el análisis y solución de problemas
nacionales”.
Es pertinente señalar que aquí encontramos uno de los
sentidos de la republificación de las
instituciones de educación superior,
uno de los puntos irrenunciables para el
Estado en materia de educación
superior y una de las más importantes
cuestiones para el debate relativo a
las reformas de la educación superior.
k)
La importancia de la
cooperación nacional e internacional entre
instituciones de educación superior, bajo
un nuevo enfoque, para resituarse
en el marco de la globalización y de los
desafíos que estas plantean a
nuestro país en el contexto regional
latinoamericano y caribeño. Como
sabemos, en este marco se entrecruzan
procesos en sus múltiples
dimensiones y paradójicos efectos en los
ámbitos económico, socio-cultural
y político, el creciente valor del
conocimiento y sus nuevos modos de
producción, transferencia y legitimación,
la pérdida de centralidad de la
institución universitaria como lugar de
producción y transmisión de
conocimientos, las nuevas modalidades de
ejercicio del poder, entre otros.
Por ende, se trata de asumir las diversas
vías de cooperación,
inscribiéndolos en el interés común de
profundizar nuestra democracia, lo
que implica combatir las fuentes y efectos
de la exclusión en todas sus
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
38
formas, construir una sociedad más justa
y solidaria, y fortalecer el
pluralismo como sustento ético-político
del ejercicio ciudadano; tanto como
en la necesidad de contrarrestar el
modelo eco-depredador del crecimiento
económico, y de preservar y enriquecer
nuestro patrimonio cultural. Por
esto, dichos escenarios y los retos
planteados en y ante ellos, tornan
impostergable la transformación de
nuestra educación y plantean la
exigencia de resignificar los propósitos
orientadores de la misma, que han
venido enunciándose en los términos de
calidad, equidad y pertinencia, no
asépticos ni inocuos. Sin embargo, en el
marco de las propuestas
gubernamentales estos propósitos se
amplían dando cabida a otros que no
suelen ser nombrados.
Estos aspectos convergen en uno de los
desafíos planteados, el cual se
formula en estos términos: “Reorientar el patrón de desarrollo de la educación
superior con una visión cultural y políticamente democrática del
desarrollo
nacional”30. En su respectiva argumentación se
destaca la importancia de
sustentar los cambios de la educación
superior en la asunción de los siguientes
marcos de referencia: la integración de
los aportes científicos y tecnológicos al
desarrollo económico con objetivos
sociales, el reconocimiento de la diversidad
cultural y de la riqueza que ésta aporta
en la consolidación de la vida democrática,
el entendimiento de la formación como
conjunto de procesos, prácticas y
experiencias que propicien “cambios en las maneras de pensar, conocer, decir y
actuar”, en
los modos de abordar problemas socio-culturales y políticos, y de
plantear cursos de acción para
afrontarlos, en las formas de participación
asociadas a la creación permanente de una
democracia participativa, en el
procesamiento del impacto de las nuevas
tecnologías de la información y la
comunicación en todos los ámbitos de la
vida social.
A nuestro juicio, estos marcos
referenciales, entre otros, plantean a las
instituciones la puesta en juego de su
capacidad para reinventarse a sí mismas,
pues ella significa contravenir la fuerza
de lo dado, no sólo en lo que atañe a
patrones de funcionamiento de la
organización y la gestión académicas con
predominio de comportamientos inerciales
y de acciones de corto plazo, sino
también en lo concerniente a los
corporativismos y privilegios, a las formas poco
democráticas para la toma de decisiones,
a las diversas maneras de practicar la
endogamia institucional, a climas
institucionales desfavorables a la puesta en
común de acciones con impacto en el
desarrollo nacional, entre otros. Si
pudiéramos resumir los sentidos
fundamentales de tal reorientación, diríamos que
se trata, precisamente, de la reinvención
de las instituciones de educación
superior como espacios de reflexión y
como ámbitos de lo público, para hacer
efectivos sus compromisos con la
construcción de una sociedad más justa, libre y
democrática. Y conquistar, así, su
liderazgo como espacios claves en los cambios
asociados a la revitalización del aparato
productivo con claros propósitos sociales
y culturales, y especial énfasis en la
reducción de la pobreza y la lucha contra toda
30 Viceministerio de
Educación Superior. Op. cit.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
39
forma de exclusión, tanto como a la
profundización de la democracia participativa
como forma de vida política.
Finalmente, no hay duda de que las
políticas propuestas para orientar la
transformación de la educación venezolana
abren una importante posibilidad para
liberarse de los prejuicios asociados a
los soliloquios que han caracterizado las
relaciones entre el Estado y las
instituciones. En el escenario de los debates se ha
colocado y continúa colocándose lo que el
Ministerio de Educación Superior viene
pensando sobre los cauces de la reforma.
Las comunidades académicas y otros
actores tienen la palabra. Y, ambos,
Estado e instituciones deben asumir que,
haciendo nuestras las palabras de R.
Lanz:
Los perfiles que orientan una estrategia global de transformación
de
nuestras universidades no son en sí mismos un plan de trabajo o
una fórmula que
se "aplica" para resolver asuntos puntuales. Desde ese
horizonte es posible
articular políticas de alianzas, consecución progresiva de
objetivos, acumulación
gradual de fuerza político-intelectual para emprender, cada vez,
niveles superiores
de transformación. Lo que parece claro es que las reformas no se
logran "a
ciegas", con una pura pulsión voluntarista. Es preciso marcar
un rumbo
colectivamente, y ese rumbo proviene principalmente de la visión
con la que se
maneja la vanguardia del proceso, de la concepción que predomina
en los equipos
dirigentes.
El reto de hoy es poner toda la energía y
el ingenio en la preservación de
los espacios de debate democrático, en el
especial cuidado para tramitar las
diferencias, en el cultivo de un clima de
respeto y consideración por la opinión
disidente. Estos no son rasgos
protocolares para adornar las ceremonias públicas
sino una condición esencial de la
gobernabilidad de los procesos de reformas. Es
demasiado fácil que un debate se degrade
y se vuelva una conflictividad
indirigible.31
IV. Las Reformas Universitarias en el discurso de las autoridades
universitarias
Los grandes desafíos que debe enfrentar
la sociedad y todas sus
instituciones en este siglo, en especial
la universidad, se incrementan con una
velocidad y profundidad que supera y
desborda la capacidad de respuesta de sus
actores, dada la trama de factores que
concurren y la crisis mundial de la cultura
académica, señalada por Morin32. De este modo, la universidad
latinoamericana
como espacio organizativo multidimensional
y complejo, se encuentra
permanentemente sometida a fuertes
presiones, tanto del contexto interno como
externo, a procesos de renovación y
reconfiguración, viabilizados mediante el
31 Op. cit.
32 Morin, E, 2000. Los
siete saberes necesarios a la educación del futuro. UNESCO-IESALC.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
40
diseño y puesta en ejecución de novedosos
y ambiciosos proyectos de
transformación a lo largo de su historia.
Siendo las cosas así, en la comunidad
académica de hoy, se percibe una
creciente preocupación por la definición
de una nueva visión de la educación
superior, traducida fundamentalmente en
una renovación total del sistema por
diferentes vías y mecanismos. Reinventar
la universidad es tarea propia, a fin de
cuentas es la propia universidad quien
posee los mas poderosos elementos para
la redefinición de la visión que sobre sí
misma ha elaborado. Igualmente, es
responsable de generar vínculos con otros
actores sociales para superar el
aislamiento del entorno social en que se
inscribe, y dar respuesta oportuna y
pertinente al Estado a través de
propuestas alternativas.
Se requiere, en consecuencia, una
universidad que reconozca la diferencia,
posibilite espacios para el libre
ejercicio del pensamiento, que celebre el diálogo,
el acuerdo y el disenso, en fin la
democratización del espacio donde se
deconstruye, construye y transforma el
conocimiento. Signada como está, por la
emergencia de nuevos sentidos, nuevos lenguajes,
nuevos recursos, nuevos
dispositivos que pongan en cuestión el “pensamiento
único”. Lo anterior implica,
interpretar con sentido crítico, el marco
de significados y referentes desde donde
se ha pensado la universidad, marco que
se manifiesta como un calidoscopio de
fracturas que, en buena medida, son
expresión de una lógica, de una forma
generalizada e impuesta de producir el
conocimiento. La presencia del paradigma
de la simplicidad, de la normatividad y
el reduccionismo, se materializa en las
diferentes esferas de la cotidianidad a
través de prácticas eminentemente
instrumentales, que impregnan el discurso
y la praxis en los espacios académicos.
No obstante, la naturaleza y alcance de
la institución universitaria, el clima
de incertidumbre, contradicción y
complejidad que le es propio se debate una
trama de comportamientos paradójicos que
conspiran como mecanismos de
resistencia ante los posibles cambios.
Inmersa en el mundo postmoderno, pero no
del todo, en el pensamiento postmoderno
debe asumir los cambios desde dos
grandes perspectivas y exigencias. Por
una parte, los cambios o reformas
inducidos desde los entes
gubernamentales, quienes consideran la conveniencia y
direccionalidad de tales transformaciones.
Las estrategias de naturaleza exógena,
han contribuido fundamentalmente a
incrementar las tareas burocráticas tanto en
las áreas académicas como las
administrativas, sin que ello signifique el éxito de
la pretendida reforma. Se circunscriben a
logros de corte político, estructural,
funcional y procedimental.
Por otra parte, la conformación de
circuitos reflexivos muy localizados en
las instituciones universitarias, han
comenzado a cuestionar el deterioro creciente
de la calidad del servicio universitario,
así como la marcada dependencia política y
económica de la educación superior en
relación con el Estado, esto ha provocado,
en algunos casos, modificaciones y
reformas legales y curriculares pero en el
fondo la calidad de los procesos y resultados
sigue inalterable; en parte, debido a
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
41
la falta de incorporación de los docentes
y estudiantes en los proceso de
transformación, mediante procesos
críticos y reflexivos sobre la “razón” y “deber
ser” institucional. Sin embargo, cada día
cobra mayor fuerza, tanto en el contexto
interno como externo, la tesis de
orientar, facilitar, privilegiar una agenda de
trasformación universitaria que responda
a los requerimientos y exigencias de
estos tiempos. Ésta debe ser liderada por
actores institucionales comprometidos
con capacidades individuales y
colectivas, así como por estrategas claves.
Autoridades capaces de dar
direccionalidad, significado y valor a los procesos de
cambio, mediante la construcción de
espacios para la reflexión, sobre los grandes
problemas del conocimiento y de la
condición humana, sean los que privilegien,
como forma legítima de dar respuesta al
siguiente cuestionamiento: ¿cómo
humanizar las universidades? En todo
caso, la decisión de cambiar está
estrechamente vinculada con el sistema de
valores individuales e institucionales.
La conciencia colectiva favorable a los
procesos de transformación, es la palanca
que puede enfrentar las diferentes
restricciones que conspiran para impulsar
auténticas transformaciones.
La capacidad para contextualizar,
expandir y totalizar los saberes se
traduce en el desafío de lo complejo, por
lo que el problema de la transformación
universitaria pasa necesariamente, por la
consideración de los efectos que en los
espacios académicos ha generado la
incapacidad para enfrentar la fragmentación,
la compartimentación y el reduccionismo
que la racionalidad técnica-instrumental
ha engendrado. La falta de reflexividad
de sus autoridades, docentes y demás
actores sobre los problemas globales y
contextuales, ha impedido a la universidad
pensarse a si misma y por ende pensar los
problemas sociales y humanos que les
son propios. El inmediatismo, la
simplicidad, el pragmatismo conspiran para que
opere la necesaria reforma del pensamiento, vale decir la reforma universitaria,
conducida paradójicamente por inteligencias que hay reformar33. En suma
las
instituciones universitarias se
encuentran hoy ante el “desafío de transformarse o
perder legitimidad, espacio social... Por
ello, es importante efectuar cambios
importantes en las misiones, el
funcionamiento y la cultura organizativa” .
Para ampliar la visión, y contribuir con
el debate sobre la reforma,
consideramos de gran importancia el
discurso de las autoridades universitarias en
los proceso de transformación.
La Asociación Venezolana de Rectores
Universitarios34, asume posición
respecto a la transformación
universitaria, mediante el establecimiento de las
bases doctrinarias y conceptuales para
llevar a cabo la transformación de las
universidades nacionales. Igualmente,
avanzar en los procesos de cambio a nivel
institucional y al mismo tiempo proponer
al Consejo Nacional de Universidades
(CNU), un conjunto de políticas, normas y
criterios para la formulación de
proyectos y programas relativos a la
transformación universitaria.
33 Morin, E. 1999. La
cabeza bien puesta. Repensar la reforma-reformar el pensamiento. Ed.
Nueva Visión. Argentina
34 AVERU. 2001. Transformación:
urgencia de la universidad venezolana. Caracas.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
42
Para el diseño y ejecución del proyecto
de trasformación, proponen los
siguientes elementos estratégicos:
(a) aspectos
jurídicos, consideran la
necesidad de actualizar las
disposiciones jurídicas, para ello es
indispensable la promulgación de la Ley
de Educación Superior;
(b) la
gobernabilidad, insiste
en definir con claridad las competencias
internas en los diferentes niveles de la
estructura universitaria. Asimismo,
clarificar los estatutos orgánicos a fin
de adaptarlos a la Constitución y los
marcos de referencia legales del momento
y a las finalidades específicas de
la institución. Por otra parte proponen
clarificar el papel de los gremios para
lograr o recuperar los niveles de
decisión y de participación en los procesos
laborales y de desarrollo estudiantil;
(c) la
integración, articulación y regionalización, proponen un sistema que
facilite el intercambio de recursos entre
las diversas instituciones y núcleos
que funcionen en los estados, a los fines
de construir una red regional
universitaria;
(d) la autonomía,
la cual consistirá en
brindar a las universidades la
discrecionalidad para desarrollar el
contenido académico de acuerdo con
las múltiples y libres capacidades, su
ejercicio debe sustentarse en la “ética
de la responsabilidad”, como la mejor estrategia en la búsqueda de la
excelencia;
(e) la calidad,
evaluación y acreditación,
inspeccionar la calidad de las
universidades con objetividad, sin
interferir en la autonomía, mediante un
sistema de evaluación y acreditación
democrático;
(f) el diseño de
políticas de largo alcance,
contempla la definición por parte
de una Asamblea, Parlamento, Consejo
Universitario o Consejo Superior de
Política. Sobre el particular proponen
una estrategia participativa, con
representación de todos los sectores de
la comunidad académica;
(g) la estructura
financiera, implica la
diversificación de las fuentes
financieras, sin excluir la
responsabilidad indeclinable del estado;
(h) los asuntos académicos, de investigación y desarrollo y la planificación
del desarrollo curricular; por último
cabe resaltar la estructura gerencial,
aspecto éste de poco peso o énfasis en el
conjunto de elementos
estratégicos. Se dedica tan sólo un
párrafo a su análisis, en el cual se hace
referencia a lo siguiente: La instrumentación y ejecución de las políticas,
planes, programas y metas se llevaría a cabo mediante un Consejo
Directivo encabezado por la máxima autoridad de la universidad y
el apoyo
de los órganos operativos tales como: el responsable de asuntos
académicos, asuntos de investigación y los responsables de los
órganos de
Desarrollo Científico y Humanístico, de Planificación y
Desarrollo, del
Secretario General, del responsable de la administración y de las
Finanzas
y de la Consultoría Jurídica. (p.14)
Resulta interesante observar como el
análisis del aspecto gerencial se
concentra en la planificación, en los
niveles de mando, así como en las funciones
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
43
que corresponden en cada caso. Se obvian
en consecuencia, la discusión sobre
los modelos y estilos de gestión que
imperan en las instituciones de educación
superior y cómo estos facilitan o inhiben
los procesos de transformación y cambio.
Mas aún, se pasa por alto la importancia
que tiene en el contexto descrito
los actuales formas y relaciones de
poder; el papel de las autoridades
universitarias como promotores de cambio
y mejoramiento continuo y todo lo
relativo a la formación de esos cuadros
de dirección científica y técnica. Lo
anterior, deviene en un debilitamiento
gradual de la orientación política e
ideológica, y en muchos casos en la baja
calidad profesional de los equipos de
dirección en todos sus niveles
(estratégico, coordinador y operativo). Así mismo,
se evidencia la ausencia de sistemas de
evaluación integral de la calidad del
desempeño y eficiencia de la superación
de los cuadros de dirección, el cual
admita la utilización y validación de
criterios objetivos, definidos desde la
perspectiva de los dirigentes con el fin
detectar errores y profundizar las fortalezas
en el propio sistema.
En el documento titulado “La Transformación Universitaria”35, organizado
por el Viceministerio de Educación
Superior con la participación de rectores de
universidades nacionales, para dar a
conocer las distintas iniciativas de cambio
que han formulado y concretado, en torno
a los procesos de trasformación. En
nuestra opinión:
1. Se considera de vital importancia
concebir el problema de las universidades
dentro de una postura compleja y
transdisciplinaria, donde es casi
imposible dejar a un lado un problema en
particular sino que todos ellos
deben ser considerados como redes de
redes, bajo una perspectiva
holográfica. Todos influyen y condicionan
el logro de la calidad institucional.
2. Los actores o sujetos de la reforma,
no son sólo los universitarios, los
actores son diversos, y pueden agruparse
en, un primer grupo: en actores
internos; representados por las
autoridades universitarias, los docentes,
estudiantes, gremios y otros movimientos
académicos a favor o no de la
reforma. Un segundo grupo: conformado por
los actores externos: El
Estado (la reforma vista desde las
políticas públicas y los proyectos
políticos); el mundo cultural; el
comercio e industria y otros actores
vinculados a distintos sectores de la
sociedad.
3. Para garantizar la viabilidad de la
transformación es necesario, contar con
auténticos canales de participación y
comunicación con el fin de lograr la
identificación, el arraigo y el
compromiso.
4. En el discurso de las autoridades se
observa una marcada tendencia a
darle supremacía a todo lo relacionado
con el marco regulatorio de la vida
universitaria, a saber: Ley de
Universidades, Ley de Carrera Administrativa,
Ley del Trabajo, Actas y Convenios. Así
como, el papel de los sindicatos y
algunas asociaciones como entes y actores
inhibidores de los posibles
35 MES. 2001. La
Transformación Universitaria. Caracas.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
44
cambios. Se considera que sin la revisión
de estos aspectos no es posible
avanzar en los procesos de transformación
universitaria.
5. Se plantea, en algunos casos, una
supuesta ausencia de un proyecto de
país, aspecto que conspira para llevar
adelante la mencionada
transformación. Esto evidencia un marcado
desconocimiento de la dinámica
política y social del país. En algunos
casos responde a posiciones de corte
político-partidista y no a razonamientos
ajustados a la naturaleza
universitaria.
6. El proceso de trasformación es
vinculado, en ciertos casos, con la
reestructuración, lo que evidencia la
presencia de un modelo de análisis de
la realidad universitaria desde una
perspectiva estructural- funcional,
apegado a una lógica evidentemente
tradicional.
7. Se reconoce la importancia de las
experiencias pasadas, vinculadas a la
transformación universitaria y se
manifiesta un apego a los principios de
participación, respeto a la diversidad,
flexibilidad, transdisciplinaridad y
temporalidad; como los que deben orientar
cualquier estrategia que se
decida para llevar a avanzar los procesos
de Transformación Universitaria.
8. De las 21 Universidades Nacionales
(públicas), un elevado porcentaje
cuenta con comisiones responsables de
diseñar e instrumentar los
procesos de transformación universitaria,
esto responde a los acuerdos
sostenidos en reunión del CNU, de fecha
01 de junio del 2001, donde todos
los miembros decidieron respaldar y
complementar el proceso de
transformación, garantizando la más
amplia participación de la comunidad
académica.
9. Igualmente, se han venido realizando
de forma sistemática en las
universidades, una serie de eventos que
tienen como propósito, reorientar y
fortalecer el proceso de transformación,
a partir de enfoques, propuestas,
visiones, perspectivas que van desde los
aspectos teóricos y filosóficos
hasta los aspectos metodológicos y
técnicos.
10. En algunos casos, se tiende a asumir
el Plan Estratégico Corporativo como
el posible proyecto de transformación.
11. Sincerar la responsabilidad social -
política y económica de la universidad
en el actual contexto que vive el país
sin sacrificar sus principios
primigenios. Y el rescate de la condición
humana, como totalidad apegado
a una lucha por la espiritualidad en
contraposición a la visión fragmentada y
reduccionista presente en el mundo
universitario.
12. En relación con el papel de las
autoridades universitarias en los procesos
de transformación, se observan los
siguientes obstáculos.
• El sistema de representaciones, genera
discursos anecdóticos,
retóricos y superficiales lo cual
evidencia un marcado déficit teórico
conceptual para conducir los procesos de
transformación y cambio
• La actual concepción de poder de las
autoridades universitarias, se
manifiesta como un elemento perturbador
de los procesos de cambio y
transformación. Crea enormes barreras
comunicacionales.
• El antropocentrismo, la psicología del
autoengaño, la falsa
conciencia, está presente en sus
elaboraciones discursivas, conspira
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
45
para que el reconocimiento y el estímulo
tengan cabida en los espacios
académicos, por el contrario se apunta a
la descalificación, el descrédito
y el cinismo.
• Se evidencia la urgente necesidad de
rescatar la “Auctoritas” de
nuestros equipos de dirección, en
términos de credibilidad y legitimidad
en el ejercicio del poder y la autoridad.
Finalmente, el documento presenta, a
manera de propuesta, un esfuerzo de
síntesis para una posible agenda de
transformación universitaria, cuyos aspectos
más resaltantes, son: a) la organización
de los saberes, b) el perfil institucional, c)
el gobierno universitario, d) las
tecnologías de información y comunicación., e)
estructura y funcionamiento, f) procesos
de evaluación, g) desarrollo de personal,
h) rendimiento estudiantil e i)
financiamiento universitario.
V. A donde va la reforma universitaria?: lo que “reforma” quiere
decir
El estudio de las modalidades de reformas
universitarias que están en la
mentalidad de los actores, en la media de
los idearios de “la universidad que
queremos”, en los discursos que circulan
predominantemente, ha de servirnos
como “carta de navegación” para hacer el
viaje a los distintos planos y escenarios
donde están las fuerzas motrices de los
cambios posibles. Una cierta tipología de
la idea de reforma que habita estos
espacios puede ser útil para entender mejor
los obstáculos con los que tropezará toda
iniciativa de cambio, y también, los
puntos de apoyo de los que puede valerse
una estrategia de transformación. En lo
que sigue, se encontrará la traza de un
itinerario borroso de las distintas ideasfuerza
que circulan en el hábitat universitario
El
espíritu de la reforma
Uno de los modos en que existe la idea de
reforma es como clima, como
ambiente, como espíritu.36 En este sentido puede apreciarse en cada
coyuntura la
presencia –más o meno activa—de estos
climas que invaden los ambientes, que
se imponen en los imaginarios colectivos,
que ayudan a vehicular las agendas de
debate. Ello lo que indica es que las
discusiones que logran traspasar los ámbitos
particulares para convertirse en agenda
de la sociedad son justamente aquellos
que se convierten en clima del momento.
En la coyuntura actual es posible
apreciar un cierto ambiente que podría
asimilarse a eso que hemos llamado el
espíritu de la reforma. Ese clima se
caracteriza por una sensación de
agotamiento de los modelos universitarios
existentes, por una cierta consciencia de
la crisis que está allí instalada en todos
36 La metáfora de “se
respira un ambiente de...” ilustra la inmaterialidad de estos conceptos, pero
también su contundente
realidad. En los años 1968-69, en Caracas o en París, se respiraba un
claro aire de “renovación
universitaria”
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46
los órdenes, por la fatiga de los
intentos de cambios tantas veces diferidos,
“traicionados”, frustrados. Vuelve a
aparecer con fuerza la idea-fuerza de las
necesidad de cambios. El dramatismo de la
crisis generalizada coloca sin tanta
dificultad la necesidad de cambio a flor
de piel. Allí puede advertirse el más
extendido consenso en todos los sectores
de la vida universitaria. Sin que
intervenga todavía una definición de
contenido sobre el tipo de reformas ni sobre
los métodos para llevarla a cabo, puede
estimarse que en torno a la idea de los
cambios necesarios hay en el país un
amplio consenso que se registra fácilmente
en las discusiones y actuaciones de los
más diversos actores de la comunidad
universitaria.
Lo anterior quiere decir que una agenda
de reformas en la universidad no
es percibida como artificio, como
capricho de algún sector, sino como curso
natural de las cosas, como condición del
proceso político del país, como fuerza
interior de la propia dinámica del
quehacer universitario. La apelación a luchar por
reformar nuestras universidades no
pertenece de entrada a una fracción particular
del mundo político o de la propia
institución. Pertenece a ese extendido
sentimiento que recorre todos los ámbitos
y sectores según el cual hemos llegado
a una situación límite que no puede ser
superada con las fórmulas remediales del
pasado. Es así como la atmósfera de la
reforma universitaria recorre estos
espacios: sin que signifique en sí misma
un “plan de acción”, representa empero
una señal de posibilidades, un horizonte
hacia el cual puede ser convocada la
voluntad de los actores.
¿Reforma
o revolución?37
La agenda mundial de la reforma
universitaria está posicionada en un cierto
imaginario de cambio. No existe un
atributo preciso para esta palabra, ni mucho
menos una elección consciente en relación
al universo semiológico donde habita
todo un repertorio conceptual usado de
modo intercambiable: puede sustituirse sin
problemas por “cambio”, “transformación”,
“renovación”. Visto este problema un
poco más de cerca es posible desplegar
una argumentación consistente a favor de
contenidos intransferibles. Es decir, una
cierta correspondencia entre visiones y
conceptos, entre paradigmas y términos
utilizados. Así, la denominación de
“reforma universitaria”
no sería una expresión
periodística que describe
técnicamente las reformas realmente
existentes en el ámbito universitario.
Estaríamos en presencia de
caracterización de algún modo comprometida con un
cierto entorno epistemológico, con una
determinada visión de la academia.
37 En el terreno
propiamente político el debate sobre “reforma
o revolución” ha ocupado
históricamente la
atención de las distintas tendencias de la izquierda. Ello supuso una
determinada repercusión
en los ámbitos particulares de la sociedad. En el campo universitario en
Venezuela hay una
tradición de estos debates que alcanza un punto culminante en la “Renovación
Académica” del 68.
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47
La denominación de “revolución
universitaria” estuvo asociada en el
pasado a la versión radicalizada de la
agenda de cambios en las universidades.
Vehiculaba una postura crítica muy
vinculada al entorno político.
En el escenario actual las tendencias
radicales no aparecen asociadas a
estas denominaciones.38 La discusión sustantiva sobre modelos de
reformas no
está recogida en denominaciones grupales.
Tal vez esa discusión de fondo sobre
distintas opciones respecto a la agenda
de cambios pueda estar en el seno mismo
de los movimientos de reformas
(movimientos éstos que conviven sin problemas
bajo el paraguas genérico de reforma
universitaria
La circularidad de las reformas curriculares
Parece evidente que cualquier cambio
significativo que se intente en
nuestras universidades va a suponer
cambios importantes en el orden curricular.
Pero lo inverso no es verdad: las
reformas de pensa que ocurren con frecuencia
no suponen necesariamente cambios
significativos en los ejes medulares del
mundo académico. Esta aparente paradoja
se ha convertido en los últimos años
en una suerte síndrome del fracaso
anunciado. Se sabe de antemano que los
grandes esfuerzos por reformar planes de
estudios (sin conexión con ajustes
estructurales en el conjunto del sistema)
se reducen en el mejor de los casos a
mejoras funcionales en la gestión
académica. Pero rara vez estos proyectos
logran hacerse cargo de vectores
sustantivos de la universidad misma.
Existe un efecto de trivialización de
todo lo que atiende a la currícula por la
negativa experiencia de esfuerzos de todo
tipo sistemáticamente anulados en su
trascendencia. Este panorama ha acumulado
un pasivo muy difícil de superar a la
hora de replantear la cuestión de las
reformas curriculares de cara a
transformaciones de fondo de la
universidad misma. El escepticismo y la
desconfianza afloran naturalmente. ¿Quién
garantiza que esta vez sí será?
¿Cómo sostener consistentemente la conexión
entre diseño curricular y cambio
de lógica en la gestión de saberes?
La
inocuidad de las reformas administrativas
Un fenómeno similar ocurre en el ámbito
de la administración: cualquier
cambio verdadero que se plantee en el
modelo universitario actual debe arrastrar
una nueva visión de los estilos de
gestión. Pero a la inversa no funciona: los
cambios administrativos casi nunca están
asociados a transformaciones de
envergadura en el modelo de universidad
que tenemos. Hay aquí también un
enorme pasivo que se ha acumulado a lo
largo de décadas en las que se ha
pretendido desplazar el debate de fondo
sobre el agotamiento del paradigma
Moderno de universidad por maquillajes “administrativos”
que dejan las cosas en
el mismo lugar.
38 Probablemente los grupos
activos más a la izquierda en esta coyuntura se nuclean alrededor de
la “constituyente
universitaria”.
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48
Como ocurre también para la esfera de las
reformas curriculares, en el
ámbito administrativo se genera el mito
según el cual lo temas de gestión son
asuntos de orden técnico sobre los que no
hay debate de fondo. Esta ingenuidad
termina instalando un cierto sentido
común en el que resulta casi imposible
entablar un debate serio sobre
concepciones epistemológica cardinales sobre la
organización, sobre modelo de gestión,
etc.
Parece claro hoy por hoy que los
programas de reformas que intentan
concertarse en distintas agendas incluyen
todos los ámbitos y ejes que definen la
naturaleza misma de la universidad.
Ningún campo está exceptuado. Todas las
dimensiones están en discusión. Es
probable que los operadores privilegien éste o
aquél vector pero está muy claro que las
políticas de reforma que logren cristalizar
tendrán que hacerse cargo de todas las
dimensiones del sistema.
Las
reformas decretadas
El estancamiento de los procesos de
cambios en las universidades suele
estar asociado con las dinámicas
burocráticas desde las cuales son pensados y
agenciados estos cambios. Puede
constatarse que con frecuencia las autoridades
producen grandes resoluciones de
organismo de dirección en las que las reforman
aparecen “decretadas”. Estos mandatos son
sistemáticamente desoídos por la
comunidad académica, no sólo por la poca
legitimidad del gobierno universitario,
sino también por la impronta demagógica y
oportunista que rodean a este tipo de
proclamas. Los actores internos suelen
ser muy escépticos respecto a programas
de transformación comandados por
autoridades universitarias. La acumulación de
fracasos y proyectos truncados es parte
de la vida cotidiana en todas las
universidades del país. Las comunidades
de base son convocadas en períodos
electorales para acompañar promesas de
cambio. La experiencia indica que la
gestión de equipos rectorales, decanales
y de otro nivel guarda poca relación con
la ejecución efectiva de programas de
transformación académica. Se explica
entonces el descrédito de este tipo de
promesas, el desencanto de la comunidad
universitaria respecto a la esperanza de
cambios verdaderos, la existencia de
intereses objetivos en mantener el status
quo por parte de sectores que se
benefician con el actual estado de cosas.
En ninguna institución universitaria se
ha producido una transformación
académica de envergadura “decretada” por
autoridades. Ello no condena a estos
operadores al rol de “enemigos” de las
reformas. Lo que indica simplemente es la
dificultad de impulsar procesos
significativos de cambio apelando a la autoridad,
al status o a la influencia de la función
directiva. Sea por la complejidad sociopolítica
de estas organizaciones, sea por la poca
credibilidad del sistema de
gobierno, sea por el síndrome de
resistencia al cambio, lo cierto es que se
constata un límite muy severo más allá
del cual los enunciados reformadores se
condenan a simples arengas burocráticas.
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49
Las
reformas “por la base”
El involucramiento del movimiento
estudiantil en los procesos de reforma
universitaria es uno de los desafíos de
cualquier estrategia exitosa en este campo.
Pero ello evidencia, al mismo tiempo, que
este sector no está operando en la
actualidad como el factor dinamizador de
estos procesos39
y que la base
profesoral tampoco está en la vanguardia:
sea en la generación de propuestas,
sea en la impulsión de luchas específicas
por la transformación en cualquier nivel.
La apelación a un reforma “desde abajo”
tiene el significado político de reconocer
los límites de una “autotransformación”
que arriesga cuotas de poder e intereses
objetivos. Apela también a la acción
directa de la gente, a la elaboración
espontánea de propuestas, al rechazo de
las prácticas tradicionales que terminan
secuestrando la iniciativa autónoma de
cada operador. No hay un “sujeto”
predestinado de la reforma (como pudo
serlo de hecho el movimiento estudiantil
en las luchas del 68) pero parece
evidente que un movimiento de abajo hacia
arriba tiene la ventaja de movilizar
energías críticas que no pueden ser
“decretadas” desde la cúspide. Este
efecto movilizador de iniciativas nacidas en
las comunidades directamente interpeladas
es un combustible insustituible en la
profundización y sostenimiento de los
planes de reforma.
Poner el énfasis en las comunidades de
base posibilita, además, la
creación de compromisos crecientes entre
la gente y sus proposiciones. En climas
de incertidumbre, escepticismo y
desmovilización no es poca cosa lograr que
colectivos múltiples y heterogéneos se
ganen para impulsar iniciativas de
transformación. Como se ha indicado con
anterioridad, la profundidad misma de la
crisis universitaria opera como
motivación inicial para activar propuestas y animar
las luchas por los cambios. Pero este
impulso inicial debe hacerse sostenido y
duradero para poder incidir
verdaderamente en los sistemas organizacionales y
sus lógicas profundas.
Las
reformas legales
En varios escenarios universitarios se
plantea la lucha por reformas como
una tarea –también—legislativa. Abundan
los decretos, resoluciones, reglamentos
y normas que intentan regular algún
proceso que se inicia, alguna iniciativa nueva,
alguna creación institucional. De igual
modo –aunque en sentido inverso—el
sistema normativo vigente es percibido
con frecuencia como un obstáculo para
introducir innovaciones, como límite para
los procesos de reforma.
A nivel macro está planteado hoy un
debate nacional sobre la “Ley de
Educación Superior”. Este instrumento legislativo
será la ocasión para actualizar la
discusión de una agenda en donde se
movilizan todos los temas trascendentes
que están detrás como telón de fondo.
Aunque la Ley misma es un texto con
39 En otras épocas esto
aparecía evidente por sí mismo: el movimiento estudiantil organizado fue la
fuerza motriz de la
renovación académica del 68.
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50
características formales propias, será
preciso debatir ampliamente las
concepciones teóricas, las visiones sobre
el país y su educación, las orientaciones
epistemológicas sobre los nuevos
paradigmas, las implicaciones constitucionales
sobre distintas áreas donde queda
delineada otra idea de sociedad y de
universidad.
La coyuntura luce propicia para que los
asuntos legales no sirvan de
coartada para escamotear asuntos
sustantivos. Al contrario, el debate sobre la
nueva “Ley de Educación Superior”
permitirá remover la maraña normativoburocrática
que es interpuesta con frecuencia como
excusa para frenar iniciativas
de cambio. La protección legal del status
quo ya no podrá servir de escudo para
boicotear la transformación de estas
organizaciones, pues la nueva “Ley” ha de
proveer los instrumentos que faciliten y
estimulen los cambios institucionales que
son perentorios. Antes que obstaculizar,
la nueva “Ley de Educación Superior”
exigirá transformaciones de fondo en los
modelos universitarios imperantes.
El problema es que ello no se hará por la
fuerza heurística de la “Ley” o por
un mandato de la autoridad del Estado.
Sabemos que la cultura académica
instalada ofrece toda clase de
resistencia y que las prácticas tradicionales que
habitan en estas organizaciones generan
inercias muy difíciles de erradicar. Tanto
en lo que concierne al la discusión sobre
la “Ley de Educación Superior”, como en
lo atinente a la plataforma normativa de
cada universidad, se plantea un a dura
batalla por construir una juridicidad que
vaya acompasada con los contenidos de
los cambios profundos que han de
producirse.
Las
reformas desde el Estado
La experiencia histórica indica que hasta
hace muy poco el Estado es una
figura inexistente en lo que corresponde
a fijar los horizontes de desarrollo del
sistema universitario. En su lugar, los gobiernos
que se suceden en el último
medio siglo, intentan distintas
estrategias de control, orientación o incidencia con
grados muy desiguales de impacto
efectivo. Es claro que el subsistema de
universidades autónomas ha sido
históricamente muy refractario a la incidencia de
políticas o decisiones provenientes del
ámbito gubernamental. Los demás
subsistemas (universidades
experimentales, Colegios Universitarios,
Tecnológicos, etc.) se desarrollaron bajo
la tutela de los gobiernos de turnos con
una larga lista de secuelas que todavía
se padecen.
En la coyuntura actual está planteado
otro modelo de articulación entre
Estado-Gobierno-Universidad. Tanto en lo
que se contempla constitucionalmente,
como en la manera como se asume la
cuestión universitaria desde el Ministerio de
Educación Superior. No sólo existe ahora
un ente rector para el sistema
universitario, sino que se ha explicitado
un cuerpo de políticas que fija con
claridad las reglas de juego para el
desenvolvimiento del sector. En la medida en
que la definición de políticas
se convierte en la base
para la toma de decisiones y
para la propia dinámica del sector, en
esa medida es posible avizorar modalidades
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51
de relacionamiento que favorezcan las
estrategias de transformación de todo el
sistema.
Reformas
impulsadas por los gremios
Los fracasos y frustraciones que los
intentos de cambios han acumulado en
todas estas décadas ha estimulado
distintas experiencias transversales que
coloca a ciertos operadores tradicionales
a la cabeza de las demandas por las
reformas. De ese modo hemos conocido
ciertas oleadas en las que los gremios
profesorales han tomado la bandera de la
transformación académica. De allí han
surgido propuestas, proyectos,
diagnósticos de la situación universitaria, muy
valiosos. Para algunos sectores estas
iniciativas aparecían como extralimitaciones
de la función sindical. Para otros, se
justificó esta preocupación como parte del
interés del cuerpo profesoral por los
asuntos académicos. De cualquier modo,
puede constatarse que la lucha gremial
apareció en cierto momento aparejada con
una cierta agenda de transformación
universitaria. No hubo cambios significativos
en ninguna institución que pudieran ser
atribuidos a esta variante de la agenda de
reformas. Tal vez pueda evaluarse esta
experiencia como una contribución a
estimular un cierto clima favorable a las
transformaciones académicas. Desde
luego, en la medida en que el sector
profesoral aparece como parte sensible de
las realidades a transformar, en esa
medida se transparenta el mar de fondo en el
que se debaten las buenas intenciones de
los gremios (tanto en el ámbito de cada
institución, como en los niveles
federativos).
Parece claro que en la nueva coyuntura es
indispensable involucrar a fondo
a los sectores gremiales (estudiantes,
empleados, profesores, colegios
profesionales) para concertar agendas de
transformación40
VI. Algunas consideraciones finales sobre las reformas
universitarias
1. Los retos de la Universidad se centran
hoy en los siguientes ejes principales:
a. La Reforma del Pensamiento sobre la
universidad
b. La reforma de su cultura
organizacional y sus formas de funcionamiento.
c. Su responsabilidad social
2. El conocimiento académico es un
producto histórico: se gesta en una sociedad
dada y responde a la epistemología,
sistema de valores, cosmovisión,
intereses del grupo dominante: la
ciencia-tecnología preponderante en el
sistema académico es, en estos momentos,
el modelo dominante. Responde a
los intereses, estilo cognitivo, forma de
percibir el mundo, etc., de los varones
40 Ello es especialmente
relevante en relación al complejo proceso que debe conducir a la
formulación de una nueva
“LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR”. Allí debe participar activamente
todos los gremios que
hacen vida universitaria, a sabiendas desde luego, que la propia institución
gremial es parte del
problema.
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52
blancos de clase media-alta de las
sociedades de Occidente. ¿Cómo rediseñar
un conocimiento académico que se ha ido
gestando, a lo largo de los siglos
desde la cosmovisión y para cumplir las
necesidades de una sociedad
occidental-céntrica/patriarcal/capitalista/explotadora
(de los humanos y de la
naturaleza)? Identifiquemos sus ideales
epistémicos: precisión, determinación,
control, provecho. Y sus herramientas de
comprensión: reduccionismo,
fragmentación, separación, control, etc.
3. En un contexto en que la tendencia
fuerte es privilegiar formaciones
profesionales y pensamientos
instrumentalizados al servicio del pensamiento
único, es esencial revalorizar una
formación de ciudadanía en la que el espíritu
crítico pueda encontrar un lugar para
evitar la pura instrumentalización y ser
valorado en los programas universitarios.
4. Producir un movimiento de actores,
instituciones y comunidades en una
dinámica que optimice la complejidad como
problemática en la Educación
Superior. La cooperación permite
amplificar hoy en día, en un universo plural y
mundializado, el enraizamiento cultural y
la innovación científica.
5. Promover e impulsar la transformación
de la universidad a partir de la
perspectiva de la complejidad, la inter y
transdisciplinariedad, articulando los
diversos saberes con las problemáticas
del contexto local, regional y global.
Este propósito implica repensar los
principios fundacionales de la universidad
ante los desafíos contemporáneos, así
como reflexionar sobre el tipo de
sociedad al que, como universitarios,
aspiramos y deseamos contribuir. La
transformación de una universidad en esta
perspectiva obliga a la
reorganización académica, a la
formulación de un nuevo modelo curricular y a
la renovación del proceso pedagógico,
pero sobre todo, requiere del
autoimpulso de las comunidades
académicas, de su decisión lúcida, del
convencimiento de quienes quieren un
mejor conocimiento, una mejor
educación para mejores formas de
convivencia y cuidado de la vida.
6. Es importante la constitución de
espacios de aprendizaje y de capacitación en
proyectos interdisciplinarios. La
interdisciplinariedad y su aplicación no vienen
dadas por sí mismas en las mentes de los
investigadores. Es necesario, para
ello, un proceso de aprendizaje con
sustento epistemológico, metodológico y
tecnológico. Este aprendizaje concurre,
por así decirlo, a una reforma del
pensamiento científico en la acción de
investigadores y técnicos.
7. En materia de investigación, el
investigador y el docente-investigador
universitario deben ser conscientes de
que todo saber producido y difundido
sólo puede ser un saber responsable y que
esta responsabilidad debe
evaluarse mediante juicios
contextualizados (tiempo, lugares, cultura,
sociedad) y en una perspectiva de
sociedad mundializada.
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Venezuela
53
8. Superar los contenidos formales, los
cursos magistrales y las guías prácticas
para poder hacer desempeñar a la
Universidad su papel de actor social
colaborador del proceso de desarrollo
sostenible desde la escala local y
nacional hasta la escala regional y
planetaria. Las problematizaciones no
pueden olvidarse de tomar en
consideración la equidad hombres / mujeres. No
pueden olvidarse tampoco de una
universidad no reducida a las tecnologías de
la comunicación.
9. Existe una relación de convivencia con
el diálogo, con lo diverso, con el otro. Y
si hay una relación con el otro, ese otro
no debe ser visto sólo en el sentido de
otra persona, sino también comprendido
como alteridad socioepistemológica y
pedagógica.
10. La ética de la incertidumbre y el
pensamiento mezclado deben ir al encuentro
de una omnicomercialización de la
Universidad (la investigación como las otras
misiones) siempre más sometida a su
viabilidad financiera, económica y
tecnocientífica. Entre otros indicadores,
asistimos a un cambio profundo de la
concepción idealista de la creación, de
la difusión y de la aplicación de los
saberes.
11. Los investigadores y los docentes
-investigadores no son los únicos actoress de
la investigación, puesto que sus colaboradores
internos (estudiantes en el
sentido de aprendices...) y externos a la
Universidad (industriales, políticos,
grupos asociativos y profesionales,
poseedores del saber hacer local…)
desempeñan un papel esencial en la
construcción de los saberes y en su
reconocimiento interno y externo. También
es necesario reforzar o
simplemente hacer aparecer colaboraciones
entre estos actores gracias a la
conversión de la idea de investigación en
laboratorios o en unidades con la
idea de la acción innovadora en redes. La
enseñanza superior forma parte del
conjunto educativo y en particular debe
estar en interacción con la enseñanza
secundaria y articular formación inicial
y formación permanente.
12. La alternancia entre formación
teórica y formación práctica se ha convertido
más que nunca en necesaria por la
experiencia de terreno y las idas-vueltas
entre estas formaciones se han convertido
en indispensables por la puntuación
de carácter científico y social.
13. El servicio a la comunidad constituye
una misión cada vez más necesaria para
la Universidad si ésta quiere cumplir
mejor su tarea social en la sociedad
global.
14. La Universidad debe ser un sitio
abierto de reflexión, de investigación, de
encuentros y de intercambios y una fuerza
de propuestas sobre el conjunto de
las problemáticas culturales que
interesan a la vez a las relaciones entre los
distintos campos de los saberes, del arte
y la educación y las distintas
cuestiones que preocupan a la sociedad.
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54
15. El debate de ideas, la expansión del
pensamiento y la cuestión del sentido
deben estar entre las principales
preocupaciones de la Universidad.
16. Es competencia de la Universidad
permitir la aparición de los objetos culturales
temáticos. El conjunto de las disciplinas
y de los ámbitos culturales son
llamados a poner su mirada sobre estos
objetos. De esta forma, la valoración
cultural de la investigación científica,
técnica y artística permitirá al mundo
universitario confrontarse con la
sociedad poniendo en debate el valor social,
cultural y ético de la investigación.
Esto participa en la adquisición de los
elementos necesarios para esclarecer el
debate público y político alrededor de
los saberes y de las técnicas. Esta
confrontación es un enriquecimiento mutuo
de la Universidad y de la sociedad.
17. Salvaguardar la Universidad y su
razón de ser de la «comercialización» y de la
despiadada lógica de la rentabilidad es
una necesidad.
18. Las limitaciones económicas, sociales
y políticas no deben poner en duda la
coherencia y el equilibrio entre saberes
y saber hacer, saberes llamados
fundamentales y otros llamados aplicados.
19. También es necesario que la
Universidad reserve el sitio que vuelve a las
enseñanzas críticas e interrogativas del
sentido, de la ciudadanía, del entorno,
de las relaciones humanas, de la
alteridad, de los conocimientos éticos,
epistemológicos, políticos, etc.
20. En los ámbitos de la gobernancia de
la Universidad, se ha sacrificado lo que
debería ser el principio estructurador de
su gobernancia, la función académica.
En general, el debate sobre la
gobernancia de las universidades se ha
desplazado del ámbito de sus fines al
ámbito de la lucha por el poder, con la
transformación de una idea tan elemental
y simple como la de organizarse a
partir de intereses comunes en un
escenario caótico de confrontación de
intereses varios.
21. Se plantea una cuestión: ¿Por qué la
Universidad, que en más de un sentido
ha ayudado a la sociedad de forma directa
y significativa a darse formas de
gobierno y de organización apropiadas a
los fines perseguidos, se demuestra
tan incapaz de organizarse y de
gobernarse a sí misma?. La distancia crítica
que mantiene con la sociedad, la pierde
consigo misma y se transforma casi
siempre en una torre de marfil lejos del
entorno que le da sentido, que la crea y
que tiene esperanzas fundamentadas sobre
su producción.
22. Los temas de gobernancia universitaria
y de su organización deben pasar por
un debate, lo más amplio posible, incluso
contradictorio, sobre el sentido y el
carácter esencial de la AUTONOMÍA de la
labor académica. Es la sociedad en
su conjunto la que asume las
consecuencias de esta autonomía y por lo tanto
la única autorizada a pedir cuentas sobre
su ejercicio. La gobernancia y la
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55
organización de la Universidad deben
responder al principio de
representatividad máxima en función de
los miembros que la constituyen.
VII. Conclusiones
1. Generales
• Se percibe, en la sociedad venezolana y
en la comunidad universitaria, una
creciente preocupación por la definición
de una nueva visión de la
educación superior, traducida
fundamentalmente en una renovación total
del sistema por diferentes vías y
mecanismos. Básicamente, se aspira a un
mayor nivel de pertinencia interna y
externa de sus resultados, en
correspondencia con los problemas
fundamentales. Así, las universidades
tienen la responsabilidad de crear y
colocar a la disposición de la sociedad
saberes pertinentes y de estar más
interesadas en los temas políticos y
sociales, plataforma clave para incidir
en las transformaciones.
• Por consiguiente, reinventar la
universidad es tarea propia, a fin de cuentas
es la propia universidad quien posee los
más poderosos elementos para la
redefinición de la visión que sobre sí
misma ha elaborado. Igualmente, es
responsable de generar vínculos con otros
actores sociales para superar el
aislamiento del entorno social en que se
inscribe, y dar respuesta oportuna
y pertinente al Estado a través de
propuestas alternativas. Una universidad
que reconozca la diferencia, posibilite
espacios para el libre ejercicio del
pensamiento, celebre la alteralidad, el
diálogo, el acuerdo y el disenso, en
fin la democratización del espacio donde
se deconstruye, construye y
transforma el conocimiento., signada por
la emergencia de nuevos sentidos,
nuevos lenguajes, nuevos recursos, nuevos
dispositivos que pongan en
cuestión el “pensamiento único”.
• No se puede imponer el cambio en una
institución, es la misma institución
quien debe hacer conciencia de la
necesidad y posibilidad del cambio o
transformación, ello debe formar parte
del ethos universitario, debe ser, en
todo caso, una fuerza problematizadora
surgida de la creciente necesidad
de soluciones originales a los problemas
específicos de nuestra realidades
institucionales. Sin embargo, desde los
espacios de poder se deben
propiciar y definir proyectos, seguir el
proceso con una retroalimentación
constante, crear condiciones favorables,
focos de realidad, microespacios
donde se generen los cambios por
contacto.
• Lo anterior, implica interpretar con
sentido crítico, el marco de significados y
referentes desde dónde se ha pensado la
universidad, marco que se
manifiesta como un caleidoscopio de
fracturas que, en buena medida, son
expresión de una lógica, de una forma
generalizada e impuesta de
producir el conocimiento. La presencia
del paradigma de la simplicidad, de
la normatividad y el reduccionismo,
materializado en las diferentes esferas
de la cotidianidad, se manifiesta a través
de prácticas eminentemente
instrumentales, que impregnan el discurso
y la praxis en las instituciones de
Educación Superior.
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56
• La crisis de credibilidad, de confianza,
de legitimidad, de gobernabilidad, es
el mayor problema (concentración de
poder) que enfrentan sus máximos
organismos de dirección. Las bases
conceptuales que sustentaban el
ejercicio del poder están deslegitimadas
y en consecuencia la praxis de la
gerencia universitaria, es expresión del
agotamiento de esa racionalidad o
lógica en la cual se fundamentan los
diferentes enfoques o corrientes. El
fortalecimiento de la democracia
institucional a través de nuevas formas de
socialización, distintas a la impuesta
por los esquemas tradicionales; otra
racionalidad, otra forma de construir la
lógica institucional. Para ello se
requiere un cambio en las estructuras
cognitivas, pasar de un pensamiento
lineal, determinista, a un pensamiento
divergente y holográfico. Nuevas
sensibilidades y mentalidades que
propicien la formación de protagonistas
críticos y reflexivos
• La participación como categoría social,
emerge como forma de
comportamiento donde los actores
comienzan a agenciar de manera directa
sus aspiraciones, sin la intermediación
de los entes que tradicionalmente
han asumido este papel. Así se asume como
dispositivo de control de la
gestión institucional.
• Se requiere romper las barreras
comunicacionales que han impedido
cuestionar, desmitificar, desencumbrar,
abrir al debate los supuestos de la
universidad tradicional, desde una
perspectiva crítica y comprensiva en la
que se reconozcan las restricciones y las
fuerzas irracionales que limitan la
calidad del servicio universitario. Este
requerimiento se traduce,
fundamentalmente, en una realimentación
del vigor intelectual para
enfrentar el conservadurismo académico,
así como el derrumbe de los
modelos y esquemas tradicionales
enquistados en los espacios
institucionales.
• Lo anterior implica el desarrollo de una “democracia
cognitiva”, la cual no es
posible sin la reorganización de los
saberes, que es igualmente la reforma
del pensamiento. Reforma vital para los
ciudadanos del nuevo milenio.
• En este escenario, cobra vital
importancia la integración de las funciones
sustantivas de la universidad: gestión,
investigación, docencia y extensión,
lo cual se convierte en otro de los
grandes desafíos planteados a la
universidad venezolana. La integración debe
ser el gran eje a partir del cual
se materialice la pertinencia
institucional y social de la universidad, la
calidad, la equidad y la eficiencia
institucional. Pero no sólo es necesaria la
integración de las funciones, hay que ir
más allá.
• Ante este mar de complejidades y de
problemas existentes, se necesitan
nuevas claves o dispositivos para
reorganizar, democratizar y retomar el
proyecto inacabado de la modernidad
universitaria, rescatar la condición
humana, el sujeto trascendental, la
espiritualidad, la interioridad y sus
diferentes manifestaciones artísticas,
reformar el pensamiento universitario
en su concepción ontológica y
epistemológica.
• La universidad debe pasar de un modelo
lineal, convencional y homogéneo
a un mundo cuyo paradigma es la hipertextualidad,
la multimedialidad,
conexión de actores, generadores de
conocimientos, informadores,
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
57
tecnólogos de la información,
organizaciones en red, entre otros de los
desafíos a los cuales debe enfrentarse.
2. El contexto de las Reformas
Universitarias: dilemas, tendencias y retos.
Dilemas:
• La universidad no ha asimilado la
magnitud y trascendencia del debate
epistémico generado por la crisis del
pensamiento moderno (con sus
paradigmas positivista/reduccionista, su
pensamiento simplificador, su
visión disciplinaria, la inmanencia del
orden/equilibrio/predicibilidad,
etc..). El mundo de hoy es totalmente
distinto, cada vez más virtual,
más complejo, con mayores niveles de
incertidumbre. Para su
comprensión se requiere trasmutar viejas
formas de percibir el mundo y
asumir la emergencia de la reforma del
pensamiento, que enfrente las
barreras perceptivas, las fuerzas de la
racionalidad moderna y permita
asumir la complejidad como filosofía de
vida
• Repensar, resituar las misiones de la
universidad. La casa de los
saberes, descontextualizada y confiscada
a la producción de
profesionales carentes de significados,
de sensibilidad social, sin
valoración por el sentido comunitario. Al
interior de la universidad se
pregona una falsa libertad que engendra
individuos que una vez que
egresan, se esclavizan a las leyes del
mercado.
• La universidad está ausente del conflicto
entre: dar respuesta a las
necesidades competitividad que la
Globalización nos plantea y atender
simultáneamente las urgentes necesidades
que la exclusión social,
económica y política, y el deterioro
ambiental no ponen por delante.
• La universidad se encuentra atrapada en
una estructura organizacional y
una concepción/práctica de la docencia y
del trabajo investigativo que se
corresponde con las visiones
funcionalista-vertical, cientificista e
individualista. El ejercicio despótico
del poder (lógica de los intereses
parciales), la rigidez de la pedagogía de
la domesticación y el
aislamiento social se contraponen a las
crecientes exigencias de
democratización (lógica del interés
colectivo), flexibilidad, viabilidad,
eficiencia, pedagogía del discernimiento
y pertinencia social.
Tendencias/eventos:
• La autonomización
• La privatización
o Al menos el
45 % de la educación superior es privada y la
tendencia parece ser hacia el aumento de
esta proporción
o El proceso
parece ser el producto del vaciamiento de la
responsabilidad política y social del
Estado
o Aumentan las
presiones para “privatizar parcialmente” las
universidades autónomas
• La pertinencia social
o Hay una
creciente exigencia de pertinencia social
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
58
o Los productos
de la docencia y la investigación no parecen ser
del todo “útiles” para enfrentar los
problemas sociales,
económicos y políticos de la sociedad
actual
o La
universidad no soporta una auditoría académica y un análisis
de relación costo/beneficio
o Cómo romper
la endogamia universitaria y la invisibilidad de los
escasos circuitos de calidad existentes?
• La modernización-virtualización
o La educación
a distancia/virtual gana cuerpo en el ámbito privado,
mientras que encuentra resistencia en el
ámbito público,
especialmente profesoral.
o El uso de la
Internet plantea retos epistémicos, didácticos y
operativos que la universidad no discute
• Los cambio de paradigmas
o El formato
positivista de la investigación universitaria
o El predominio
de modelos pedagógicos/andragógicos fracasados
o La estructura
disciplinaria, simplificadora, reduccionista del saber
y su traducción en “carreras”, Escuelas y
Facultades
• El gremialismo
o La dominancia
de la lógica de los intereses de grupos y gremios
Retos
• La definición del marco epistemológico
desde el cual la universidad se
piensa a si misma
• El esclarecimiento de su papel en la
producción y la difusión de saberes
• La definición de su lugar en la sociedad
(social, cultural, político)
• La búsqueda de la equidad y la calidad
• Las limitaciones de su cultura
organizacional y sus formas de
funcionamiento
3. La realidad
• En la realidad actual no es posible una
reforma desde la universidad,
pues no hay voluntad política en los
actores, no hay liderazgo y la
estructura/ normativa se oponen
• La reforma venida desde el gobierno no
tiene viabilidad, pues contra ella
conspira la dinámica política y el
contexto electoral actual.
• Las únicas tensiones visibles en la
universidad derivan del dilema entre
mantenerse/sobrevivir en la tradición o
modernizarse. La tensión
cotidiana es el pago de los sueldos y
salarios.
• En la Universidad actual, no parece haber
espacio para la razón
estética.
• Paradójicamente, desde afuera se articula
y reconoce un conjunto de
estrategias para impulsar los procesos de
cambio, pero son percibidas,
más que como acciones, como reacciones
por parte del Estado hacia
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
59
los procesos de reforma. Los proyectos de
reforma carecen de viabilidad
en términos institucionales, políticos y
financieros.
• Se percibe el vaciamiento de las
responsabilidades sociales del Estado
(sustancia ética y estética). Éste ha
venido cediendo de forma creciente
al sector privado buena parte de sus
responsabilidades en materia de
educación superior. Se observa un
incremento desmedido y sin control
de instituciones privadas a pesar del
crecimiento galopante de la
pobreza.
• Alta desconfianza en las actuales
concepciones y formas de poder como
medios legítimos para favorecer la
reforma. Éstas no toman en
consideración los cambios políticos que
operan en el país como
oportunidades para impulsar las reformas
necesarias.
• No parece que existan suficientes
indicadores que permitan constatar
la voluntad política de las autoridades
universitarias para impulsar,
promover y concretar procesos de cambio
en las universidades. Se
evidencia, en nuestras autoridades, un
discurso retórico, vaciado de
todo sentido, apegado al manejo
instrumental de la universidad
(racionalidad administrativa desplaza a
la racionalidad académica), que
produce conjuntos de individuos
entregados a sus persecuciones
personales (sus propios intereses). No se
evidencia preocupación por
construcciones de orden filosófico,
epistemológico o ideológico, entre
otras.
• El comportamiento político, ético e
intelectual de nuestras
autoridades es una evidencia de la depauperación
de la ética y la
estética, del egocentrismo, del
personalismo y de la arrogancia, de la
verticalidad y del culto a la
personalidad. Los modelos y estilos
aplicados hasta ahora se encuentran en su
fase terminal, falta por
resolver por cuales deben ser sustituidos
y donde está el capital
intelectual que lidere tales cambios. Se
observa poca preocupación por
la formación de cuadros estratégicos de
reemplazo de los actuales
equipos de dirección de las
universidades. La descapitalización de
recursos con elevados perfiles es un
verdadero drama.
• El individuo (autoridad) termina siendo
el depositario de los lineamientos
de cambio y transformación y no la
institución o colectivo producto de
procesos negociados y consensuados (democratización
de las
decisiones). Razón por la cual siempre
trasmiten una plantilla normativa
sobre su visión de universidad. Sus
interpretaciones selectivas, son las
que funcionan desde una lógica signada
por el paradigma de la
dominación que impide las posibilidades
de cambio cualitativo. Se
genera de esta forma comunidades
replegadas y desencantadas, poco
proclives a participar en los proceso de
cambio y transformación. Sin
embargo, existen fuerzas que pueden
romper esa contención y hacer
estallar la institución.
• La aplicación acrítica carente de
reflexividad de nuevas tecnología
gerenciales, produce unas mezcolanzas de
dudosa validez. Éstas
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
60
deben ser consideradas como referentes
claves y no como camisas de
fuerzas, las cuales hay que seguir al pie
de la letra.
4. Las propuestas
• Es urgente encontrar una vía para
promover el cambio/reforma
• Una nueva normativa universitaria
(P.L.E.S.) facilitada por un equipo
legislativo pertinente y oportuno,
apoyada en un cuerpo de alianzas
estratégicas, ampliamente consultada y
soportada por un sujeto
reformador fuerte, puede ser la mejor
estrategia posible en el contexto
actual.
• No obstante, la reforma no se agota en la
normativa. Es necesario
avanzar simultáneamente en el debate
interno sobre la universidad
actual y la que queremos (decidir cual, o
mejor, cuales visiones de
universidad serán privilegiados), y en la
negociación sobre el papel del
gobierno en la transformación.
• La AGENDA para la transformación/reforma
debe atender, al menos, los
siguientes asuntos:
o Los modelos
organizacionales
o La calidad
educativa
o La equidad
o La
investigación como eje transversal de la vida universitaria
o El
financiamiento
o Los sistemas
de ingreso y egreso (estudiantes, empleados y
profesores), con sus correspondientes
mecanismos de
evaluación.
o El papel de
los gremios
o Los
mecanismos y criterios (reglas de juego) para la elección de
autoridades
o La
pertinencia social
o La sintonía
con el nuevo cuerpo legislativo nacional e
internacional.
Es necesario Incorporar lo Bioético como
eje transversal en los procesos
de cambio y transformación
• Hay que desarrollar el arte de negociar,
de establecer alianzas para
viabilizar las propuestas de cambio como
condición inherente a la
experiencia política bajo una perspectiva
democrática. Esto implica,
igualmente resignificar y revalorizar la
participación como dispositivo de
control de la calidad de la gestión
institucional, incluidos sus diferentes
actores.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
61
5. La voluntad de los sujetos de la
reforma
El movimiento estudiantil esta matizado
por un alto grado de
escepticismo, poco compromiso de
estudiantes por los procesos de
cambio. Rescatar el potencial de estos
grupos como fuerzas motrices.
El estudiante se encuentra inmersos en
escenarios que escamotean la
posibilidad de formarse como
investigador. Los planes de estudio de
pregrado dedican poco porcentaje de
cursos para la formación potencial
del investigador.
Los estudiantes han perdido el sentido y
significado de ser universitario.
Descontextualizados y poco comprometidos
con la misión, razón de ser
de la universidad
Los académicos no han pasado por la
modernidad, a pesar de vivir en
un mundo postmoderno.
Existen grupos, circuitos de calidad y
excelencia, resquicios
auténticamente comprometidos con los
procesos de cambio. Las
capacidades para los cambios y las
innovaciones no residen en la
cumbre, las autoridades son sumamente
lentas para asumir los
cambios. Los verdaderos reformistas están
en la base de la
organización pero carecen de canales de
comunicación que permitan
dar visibilidad a sus esfuerzos. El reto
consiste en viabilizar esas fuerzas
innovadoras y creativas y neutralizar las
fuerzas inhibidoras de los
cambios.
La permanencia de los docentes debe ser
tema por donde pasen los
proceso de renovación y resignificación
de la universidad.
La participación de los gremios permite
conocer y recoger la voz de los
empleados en cuanto a la reforma.
6. Los obstáculos
• El manejo clientelar, populista, el
amiguismo los acuerdos cupulares,
todos ellos expresión de una cultura de
corrupción y perversión de la
naturaleza democrática del mundo
académico. Grandes perversiones .
• Ausencia de concepciones que permitan
avanzar en análisis
transdisciplinarios y complejos de las
realidades institucionales. Poco
reconocimiento a la pluralidad y
diversidad de sujetos, procesos
eventos, situaciones y realidades que
caracterizan las instituciones
universitarias. La reforma universitaria
esta fuertemente acompañada de
crisis de saberes, de educación de pensamiento.
• La Universidad no tiene capacidad para
incidir en los proceso de
transformación. Se encuentra inmersa en
un permanente caos
informacional, organizacional y
tecnológico entre otros. Lo cual limita su
capacidad para asumir la velocidad y
profundidad con que operan las
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
62
transformaciones impuestas por el nuevo
patrón tecnológico y las
transformaciones de la sociedad en
general.
• La investigación no es pertinente. Debe
comenzar a transitar por una
nueva manera de hacer las cosas. Se
requiere de una investigación que
se justifique por su real contenido
social y político
• La docencia en línea no habita en
nuestros espacios universitarios. Es
necesario enfrentar el analfabetismo
tecnológico presente en nuestras
comunidades. Poca valoración de los
beneficios de la teleinformática
para el desarrollo de la investigación
científica y la docencia.
• La concepción de autonomía, como concepto
estático, requiere ser
revisado y reasumido desde una
perspectiva amplia, responsable y
humanista
• Entronización de una maquinaria de poder
que usa el capital simbólico
de la universidad para hacer política. El
poder como elemento
perturbador de los proceso de reforma
• En un mundo interconectado e
interdependiente con grandes problemas
por resolver y que ninguna organización
los podrá resolver por sí sola,
requiere del establecimiento de redes de
redes con alto contenido social
y político. En este contexto la endogamia
como enfermedad de nuestras
universidades debe ser enfrentada con
agresivas estrategias
relacionales que permitan rebasarla en el
corto plazo.
• Poca o escasa valoración del tiempo
• Resistencia de los actores a valorar la
diversificación financiera como
una vía para el logra de la auténtica
autonomía financiera. Hasta ahora
tenemos una falacia que reposa en los
documentos pero muy distante
de lograr en la realidad.
• El marco regulatorio poco pertinente,
desfasado de la realidad social
política económica y cultural que vive el
país.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
63
ANEXO 1.
Cuadro: Inventario de Propuestas y Experiencias de
Reformas Universitarias en Venezuela
Inventario de Propuestas y Experiencias de Reformas Universitarias
en Venezuela
IESALC-UNESCO
(Mayo, 2003)
Institución Iniciativa Fecha Énfasis de la iniciativa Tipología
Juicio valorativo
Ministerio de
Educación
Cultura y
Deportes
(MECD)
1.-Políticas y
Estrategias para
el Desarrollo de
la Educación
Superior en
Venezuela
2001 -Documento contentivo de estrategias, objetivos,
metas y proyectos concretos, orientado a incidir
en las trasformaciones que el Estado venezolano
considera necesarias realizar en la educación
superior venezolana.
Integral
Atiende todos los
aspectos
conceptuales y
establece
lineamientos para la
construcción de la
normativa
En los documentos oficales
(1 al 7) el Estado
Venezolano expone su
voluntad y versión política
de promover y direccionar
la reforma universitaria.
Ministerio de
Educación
Superior
(MES)
2.- Las Redes
Regionales de
Cooperación de
la Educación
Superior:
Estrategias para
una
concertación
entre la Educ.
Superior y el
Estado.
2002 Propuesta orientada a impulsar la articulación
horizontal de las instituciones de educación
superior mediante el establecimiento de redes
académicas institucionales, locales, regionales y
nacionales.
Tecnológica
Propuesta para
operar y facilitar
la integración del
Sub-sistema
Los aspectos centrales
están dirigidos a:
1.- La Educación Superior
como instrumento para
enfrentar las
desigualdades sociales
2.- La Educación Superior
como generador de
conocimientos que apoyen
en el desarrollo económico
autónomo.
3.- Proyecto de
Ley de
Educación
Superior
2003 Propuesta jurídica, con énfasis en la generación
de lineamientos conceptuales y políticos para su
elaboración. Integra todos los componentes del
Sistema de Educación Superior.
Jurídica
Integración del
Subsistema de
educación
superior.
3.- Favorecer el desarrollo
e integración regional de la
Educación Superior
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
65
4.- Proyecto
“Alma Mater”
para el
mejoramiento de
la calidad y la
equidad de la
Educación
Superior
2001
-Proyecto orientado a elevar la calidad y
promover la búsqueda de la excelencia en la
educación superior venezolana, a través de: la
evaluación y acreditación institucional, el
financiamiento y la gestión, el sistema de
ingreso, promoción y permanencia de los
docentes universitarios y el fortalecimiento
institucional en lo concerniente a la formación de
recursos humanos, investigación y unidades de
apoyo académico.
Proyecto Integral
Dirigido al
mejoramiento de
la calidad y la
equidad de la
educación
superior
4.- La Educación Superior
como espacio para la
construcción de cultura
democrática.
5. Las redes universitarias
como via de comunicación
e integración.
Criterios Orientadores de
las propuestas:
- Ecuación Superior como
servicio público
- Calidad e Innovación
- Ejercicio del pensamiento
crítico
- Equidad
----------------------
5.- Tipología de
las Universidades
Venezolanas
------------
2002
------------------------------------------------------------------
--
-Propuesta de clasificación, con el propósito de
formar conjuntos de universidades con
características similares. La Tipología no implica
una evaluación sino una organización de grupos
con base en elementos comunes.
-----------------------
-
Administrativo
Evaluativo
diferenciada
- Pertenencia Social
- Formación Integral
- Autonomía
- Articulación con el resto
del Sistema Educativo
-Cooperación Internacional
------------------------------------
-
No amerita comentarios
Consejo
Nacional de
Universidades
(CNU)
Oficina de
Planificación
del Sector
Universitario
(OPSU).
6.- Sistema de
Evaluación y
Acreditación para
las Universidades
Nacionales
2002
-Sistema que tiene como propósito central
estimular en las universidades venezolanas la
búsqueda de la excelencia, reconocerla y
certificarla en sus diferentes carreras y
programas, a través de la evaluación.
Administrativo
Evaluativo
Propone un sistema de
evaluación y acreditación
para las Universidades
Nacionales
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
66
Consejo
Nacional de
Universidades
(CNU)
7.-
Transformación
Universitaria:
Estrategias de
Cambio para la
educación
Superior
Venezolana
2001
-Reunión de rectores para tratar la
transformación universitaria. Acuerdos:
Cuerpo de lineamientos y propuestas
aprobadas por unanimidad, para llevar a cabo
la transformación. Recogidas en la resolución
392 del CNU de fecha 01 de junio de 2001.
Integral
Declarativo
Acuerdos para
adelantar el
proceso de
transformación
Constituye una
declaración expresa de la
voluntad de cambio por
parte del Estado, suscrita
por los rectores para
promover la
transformación
universitaria. Documento
con alto valor político y
estratégico.
Universidad
Central de
Venezuela
(UCV)
8.-
Transformación
UCV (Ideas y
proyectos para
cambiar de
verdad)
2002-
2004
-Proyecto para modernizar al aparato administrativo a partir de
la instalación de un modelo cibernético para todas sus áreas y
funciones de la UCV (CIBERUCV).
Otras áreas de atención:
-La seguridad e integridad de la comunidad
universitaria(SEGURICAMPUS)
-Atención al jubilado(EMERITUS).
Aspira provocar un cambio en la cultura organizacional e
instalar un nuevo modelo de organización para la gestión de la
actividad docente, administrativa, de investigación y extensión
de la UCV.
Administrativo-
Tecnológico
Modelo de
gestión de
procesos sobre la
base de una
plataforma
tecnológica
-El documento hace un
diagnóstico DOFA de la
UCV, pero no contiene
propuestas vinculadas a la
problematización de los
saberes.
El modelo de gestión
buscaba modernizar la
universidad en cuanto a
plataforma tecnología.
El documento parte del
principio que la
transformación en el
ámbito de la gestión y la
cultura promoverá los
cambios en otros aspectos
de la vida universitaria
(docente, investigación y
extensión)
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
67
9.- Políticas
Académicas de la
UCV
2002
-Políticas formuladas para generar acciones
filosóficas y técnicas en materia curricular.
Académico
-Componente
Filosófico
-Define Políticas
y objetivos
estratégicos
-Es un documento de
lineamientos generales de
política académica que gira
en torno al cambio
curricular. Su definición se
realizó sobre la base de
una metodología
conservadora que permitió
la incorporación de un
buen número de factores
en la definición del nivel
jerárquico más alto de la
organización.
10.- Programa
de Educación
de Distancia
2002
- Propuesta tecnológica para la incorporación de
las NTIC en la función de docencia. Proyecto de
educación a distancia adaptado a las
características y necesidades de la UCV.
.
Administrativo
Tecnológica
Ejecución de una
política
académica.
-Promueve la incorporación
de la educación virtual,
como respuesta a las
demandas de matrícula de
la Educación superior.
Incorpora la capacitación
de R H, en el uso de la
tecnología (docente,
técnico y administrativo).
En la primera etapa las
unidades pilotos son los
estudios superiores de la
UCV (EUS).
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
68
11.-
Transformación
del Instituto de
Zoología Tropical
2002 -Proyecto para la transformación organizativa del
Instituto a través de un proceso de
autoevaluación.
Organizacional
Normativo
Redefine
estructura y
procesos con
base en la
normativa.
Aborda la transformación
institucional desde el cambio de los
modelos organizacionales y la
normativa. Sin embargo, debido a
sus relaciones políticas y
estructurales con la universidad los
cambios están limitados al ámbito
estrictamente interno. Sin
embargo, es innovadora, rompe
con las propuestas tradicionales de
organización que se quedan en lo
meramente normativo. Se
sustituye el modelo estructuraljerárquico
por un modelo matricial
que favorece las democratización
en la toma de decisiones.
12.- Programa de
cooperación entre las
FACES, Ciencias
.Jurídicas y Políticas y
Humanidades y
Educación de la UCV.
Pregrado,
Post-grado,
investigación y
Extensión)
2000
2001
Programa en ejecución que lleve como
propósito superar las fronteras disciplinarias
y administrativas en el desarrollo de los
planes de estudio, fortaleciendo sus
afinidades esenciales. Ofrecer propuestas
creativas y favorecer la aplicación de
enfoques Inter, multi y transdisciplinarios.
Académica,
organizativa
y
administrativa
Este proyecto constituye
una propuesta innovadora
que apunta a cambios en
las estructuras y esquemas
disciplinarios y promueve
la integración de saberes.
Propuesta loable.
Universidad
Pedagógica
Experimental
Libertador
(UPEL)
16.- Proyecto:
Sistema de
Evaluación de la
Función de
Investigación
2000-
2003
-Proyecto: Diseño de un sistema permanente
de evaluación de la calidad académica de las
unidades de investigación, con base en
criterios e indicadores definidos desde la
perspectiva de los actores.
Administrativo
Modelo de
evaluación de la
investigación
Sistema
permanente de
evaluación y
autoevaluación.
Proyecto que tiene como
propósito el diseño e
instrumentación de un sistema
permanente de evaluación de la
investigación a partir de la
definición de criterios
indicadores como plataforma
para la elaboración de
instrumentos de evaluación. Se
encuentra en su fase final
donde reporta resultados sobre
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
69
la calidad, organización y
funcionamiento de la
Investigación en la universidad.
Universidad
del Zulia
(LUZ)
13.- La
Transformación
en la LUZ
2002 -Proyecto Integral de Transformación
Universitaria dirigido a las siguientes áreas
dimensiones: estructura, funciones, gremios,
estudiantes, administrativa, documental y
académica.
Integral
Aborda todo los
aspectos,
centrado en la
filosofía de
gestión, para
generar
lineamientos y
propuestas
Se trata de una
declaración de
intenciones con algunos
elementos que definen
una estrategia para llevar
a cabo tales cambios.
Universidad
Centro
Occidental
Lisandro
Alvarado
(UCLA)
14.- La Reforma
Universitaria en
la Universidad
“Centro
Occidental
Lisandro
Alvarado” UCLA.
2002 -Propuesta amplia a considerar en una
posible agenda de
transformación universitaria. Considera las
siguientes
áreas de atención: programas de postgrado,
visión,
pertinencia, marco jurídico, mecanismos de
participación,
estructura académica-administrativa,
cogobierno,
autonomía, medición de desempeño e integración
universitaria.
Académica
propuesta
generales la
transformación
en los estudios
de postgrado en
la UCLA.
Los planteamientos
relacionados con la
problemática en torna a la
producción de las saberes
aparece de forma
declarativa. Aunque la
propuesta va dirigida a una
transformación sustantiva
en la organización y
funcionamiento de los
estudios de postgrado de
la universidad. Incorpora
un conjunto de
interrogantes sobre
distintos aspectos de la
vida universitaria que
desembocan en una
propuesta de agenda para
la transformación.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
70
Universidad
de los Andes
(ULA)
15.- Una Acción
por el Cambio y
la
Transformación
en la
Universidad
1982-
2001
Compilación de propuestas, proyectos,
iniciativas en torno a los procesos de cambio.
Agrupados en cuatro grandes aspectos:
Artículos publicados en prensa, en órganos
divulgativos, folletos y documentos referidos
a propuestas de cambio y propuestas
académicas realizadas en los Consejos
Universitarios de la ULA.
Integral
Declarativo con
propuesta de
lineamientos de
políticas
Se trata de una
declaración de
intenciones con escasos
elementos que definen
una estrategia para llevar
a cabo tales cambios.
Universidad
Simón Bolívar
(USB)
17.-Reglamento
General
Autonómico.
Aprobado por
Consejo
Directivo el 18
de Enero de
2001
2001 -Plataforma jurídica-legal que norma la
vida
universitaria en sus diferentes dimensiones.
Normativa La propuesta asume que
desde el referente
normativo es posible
promover los procesos
de transformación.
Planteamiento centrado
en la visión autonómica y
en la consolidación de
los procesos de
democratización interna.
Universidad
Popular
Bolivariana
18.- Proyecto:
Universidad
Popular
Bolivariana
S/f -Propuesta de lineamientos para el diseño
e
instrumentación de la estructura
organizacional de la UPB.
Académico
-organizacional
-tecnología
Modelo de
gestión con
énfasis en la
propuesta
tecnológica
Propuesta centrada en el
logro de la equidad y
pertinencia social de la
Universidad. El énfasis
es el componente
tecnológico. Sin
propósito es promover
que la producción de los
saberes contribuya al
desarrollo
socioeconómico del país.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
71
Instituto de
Altos Estudios
de la Defensa
Nacional.
(IAEDEN)
19.- Proyecto
para la creación
del Doctorado en
Seguridad,
Defensa y
Desarrollo
Integral.
2003 ara la creación de los estudios
Doctorales en
de Altos Estudios de la Defensa Nacional.
que contempla los siguientes aspectos:
perfiles requisitos de ingreso, planes de
olíticas y líneas de investigación, recursos
dministración del programa, entre otros.
s con las exigencias y requerimientos del CNU
pectiva autorización.
Academico
Administrativo
Organizativo.
Dirigido a los
estudios de
postgrado.
Constituye una suerte de
esfuerzo de actualización
epistemológica, organizativa y
tecnológica de los estudios de
postgrados en el ámbito militar,
poco prospero a cambios
radicales. Se considera un
esfuerzo que materializa los
procesos de cambio en
términos concretos.
Universidad
de Carabobo
(U.C)
20.-
Transformación
Universitaria
propuesta para
acción
2003
Compilado de artículos. Agenda para el
debate. Propuestas y lineamientos de orden
conceptual y político.
Propuesta estructural organizativa para la
reforma universitaria.
Integral
Considera un
número significativo
de aspectos
relacionados con los
procesos de
cambio.
Declaraciones sin
traducción práctica.
Expresa el interés de
sectores avanzados,
circuitos de calidad. Se
queda en el ámbito
declarativo
Universidad
del Orinoco
21.- Iniciativa
personal sin
apoyo político
formal
1999 Propuesta organizativa integradora para la
educación superior venezolana con énfasis en la
región Guayana. Grandes líneas de acción para
la integración como estrategia innovadora
Integral
organización,
administración,
académico.
Propuesta con antecedentes de
mas de 20 años,
conceptualmente vigente sin
traducciones prácticas que
apunta a la revalorización de lo
regional como criterio de
integración del subsistema de
educación superior Propuesta
loable que introduce un
elemento importante en la
visión del sistema como
totalidad. La regionalización
como criterio innovador.
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
72
Asociación
Venezolana de
Rectores de
las
Universidades
Nacionales.
22.- Estrategias
de cambio para la
Educ. Superior
Venezolana.
2001 -Documento aprobado por AVERU. Lineamientos
bases para el proceso de transformación,
estrategias de cambio a ser consideradas como
insumos para elaborar la nueva Ley de
Educación Superior.
Integral
Declarativo-
Propuestas para
Ley de
Educación
Superior
Documento declarativo sin
definiciones de estrategias (planes
y programas) para materializar los
cambios que se proponen en el
ámbito conceptual.
Universidad
Nacional
Experimental
Francisco de
Miranda
(UNEFM)
23.- Estrategias
para la
transformación
de la UNEFM
2001-02 -Documento que contiene los lineamientos para
la transformación de la UNEFM
Integral
organización,
administración,
académico.
Contiene proposiciones de
transformación en casi todos los
ámbitos de la vida universitaria.
Aunque asume una visión integral
las traducciones prácticas apenas
se esbozan. No se declaran los
principios epistemológicos rectores
de la propuesta.
ANEXO 2:
Listado de Instituciones y Participantes en los Procesos
de Reforma Universitaria en Venezuela
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
74
LISTADO
DE INSTITUCIONES Y PARTICIPANTES
EN
LAS EXPERIENCIAS Y PROPUESTAS DE REFORMAS UNIVERSITARIAS
EN
VENEZUELA
• Las Redes Regionales de Cooperación de la
Educación Superior: Estrategias
para una concertación entre la Educ. Superior
y el Estado
- Maria Egilda Castellano de SjÖstrand – Viceministro de Políticas
Académicas
• Proyecto “Alma Mater” para el
mejoramiento de la calidad y la equidad de la
Educación Superior
- Héctor Navarro Díaz
Ministro de Educación, Cultura y Deportes
- Maryann Hanson de Escalona
Viceministro de Asuntos Educativos
- María Egilda Castellanos de Sjostrand
Viceministro de Educación Superior
- Francis Terán
Viceministro de Deportes
- Héctor Navarro Díaz
Presidente-Ministro – CONSEJO NACIONAL DE
UNIVERSIDADES
- Luis Fuenmayor Toro
Director – Oficina de Planificación del
Sector Universitario
- Vanesa Balleza de París
Gerente General
• Proyecto “ALMA MATER” para el
mejoramiento de la calidad y la equidad de la
Educación Universitaria en Venezuela
- Luis Fuenmayor Toro – Dirección
Nacional
- Vanesa Balleza de Paris – Gerente
- Federico Joubert – Asesor
- Moraima Ruíz – Administración, Finanzas
y Procuraduría
- Freddy Céspedes – Seguimiento y
Evaluación
- Braulio Parada – Información y
Sistemas.
Componente de Calidad:
o César
Villarroel
o Domingo Mata
Padrino
o Luis Marcano
o Daissy
Marcano
o Tania Scout
Componente de Equidad
o Carlos
Rodríguez Herrera
o Rodolfo
Magallanes
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
75
o Magaldy
Téllez
Asistente
o Nancy Aguaje
Universidad Central de Venezuela (UCV)
• Transformación UCV (Ideas y proyectos
para cambiar de verdad)
• Políticas Académicas de la UCV
- Giuseppe Giannetto – Rector UCV
- Ernesto González Enders – vicerrector
Académico
- Manuel Mariña – Vicerrector
Administrativo
- Elizabeth Marbal - Secretaria
• Programa de Educación de Distancia
• Transformación del Instituto de Zoología
Tropical
- Guido Pereira – Director
• Programa de cooperación entre las FACES,
Ciencias Jurídicas y Políticas y
Humanidades y Educación de la UCV.
(Pregrado, Investigación y Extensión)
- Ocarina Castillo
• Universidad del Zulia (LUZ)
La Transformación de la LUZ
COMITÉ ORGANIZADOR
- Domingo Bracho Díaz – Rector –
Presidente
- Teresita Alvarez de Fernández –
Vicerrectora Académica
Vicepresidenta
- Leonardo Atencio Finol – Vicerrector
Administrativo
Vicepresidente
- Rosa A. Nava Rincón – Secretaria –
Vicepresidenta
- Leida Ferrer Urribarrí – Coordinadora
General
- Teófilo Contreras – Secretario
- Alejandro Carruyo – Coordinador
Comisión Académico Científico
- Andrés Morillo – Adjunto a la
Coordinación Académico-Científica
- Carlos Zapata – Coordinador Comisión de
Apoyo Logístico
- Eglee Vargas – Coordinadora Comisión de
Inscripciones
- Gladys Rincón de Berroterán –
Coordinadora Comisión Mesas de Trabajo
- Diana Perozo – Adjunta a la
Coordinación Comisión Mesas de Trabajo
- Jesús Urbina S. – Coordinador Comisión
Promoción, Información, Prensa y
Protocolo
ASESORES:
- Antonio Castejón
- José Domingo Chacín
- Emilio Moreno Peinado
- Luis Vitoria
• Universidad de Carabobo (UC)
Transformación Universitaria: propuesta
para la acción
- Propuesta para la transformación de la
Universidad de Carabobo
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
76
Gladis de Plaza, Gustavo Fernández, Jesús
Puerta
- Ocho tesis sobre la universidad
Jesús Puerta
- Un tiempo nuevo para la universidad
venezolana
Gustavo Fernández Colón
- La universidad autónoma desde una
visión compartida
Luis Bermúdez, Ovidio Charles, Carmen
Montaner, J.M. Hermoso
- Una propuesta general para la
transformación universitaria
Luis Delgado
- El diseño de la Ley de Educación
Superior
Luis Bermúdez, Ovidio Charles
- Refundación Universitaria
Andrea Tavares
- Políticas y tareas fundamentales del
Movimiento Refundación Universitaria
(REUNI)
- Antecedentes del movimiento
universitario
Jóvenes por la Patria
• Universidad de los Andes (ULA)
Una Acción por el Cambio y la
Transformación en la Universidad
- ¿Una Universidad para Trujillo? Amado
Moreno P.
- Humanidades y Educación. Amado Moreno
P.
- Para Una Dirección Real y Colectiva
frente a la Crisis y la Incertidumbre.
Amado Moreno P.
- El mito de los Notables. Amado Moreno
P.
- La Ley de Universidades y los Proyectos
de Educación Superior. Amado
Moreno P.
- La Universidad Autónoma Venezolana:
1858-1987. Amado Moreno P.
- Sobre la Huelga Universitaria.
Colectivo
- Reflexiones acerca de un significado.
Roberto Suárez
- Un Por Qué de la Autonomía
Universitaria. Roberto Suárez
- Financiamiento de la Ciencia para
Producir Soluciones Prácticas Un Viaje
Impresionante pero Peligroso. Juan Silva
- Documento de Análisis del Proyecto de
Ley de Educación Superior: 1988.
Colectivo
- El Futuro de CAMOULA. Honorio Contreras
- Editorial. Elecciones Presidenciales
1988. Colectivo
- Editorial. Revuelta social del 27 y 28
de febrero de 1989. Colectivo
- Las Prestaciones Sociales y el Capital
Financiero. Amado Moreno
- Propuesta para una Gestión Decanal.
José Gregorio Lobo.
- Ingeniería con el decana Integro. Omar
Marín
- La Universidad de los Andes en el
contexto universitario actual. Amado
Moreno P.
- Curso de Gestión Universitaria. Amado
Moreno P.
- Propuesta para una Acción Decanal:
1996-1999. Pedro Rivas
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
77
- Criterios para Establecer una Política
de Formación Permanente a los
Profesores Asociados y Titulares de la
Universidad de Los Andes. Amado
Moreno P.
- Amenazas a la Universidad. Amado Moreno
P.
- EL PLES al desnudo. Amado Moreno P.
- La Fórmula E-H de la Homologación y la
Heterologación. Amado Moreno P.
- Proposiciones para el Plan de Formación
del Personal Docente y de
Investigación. Amado Moreno P.
- Una política de formación permanente
para el Personal Docente y de
Investigación en la Universidad de Los
Andes. Colectivo.
- La Universidad de Los Andes, Presente y
el Futuro de la Universidad.
Nelson Pineda
- Becas y Años Sabáticos en la ULA. Amado
Moreno P.
- La Universidad y la Constituyente.
Amado Moreno P.
- Constitución Nacional y Universidades:
Un Reto para su Transformación y
Desarrollo. Colectivo.
- ¿Podemos Cambiar la Universidad? Amado
Moreno P.
- Universidad de Los Andes: ¿Reforma o
Intervención? Alfredo Angulo –
Amado Moreno P.
- Proposiciones para el Vicerrectorado
Académico. Amado Moreno P.
- Proposiciones presentadas a Manuel
Hernández – Vicerrectorado
Académico electo. Colectivo.
- La transformación de la Universidad
para el desarrollo. Amado Moreno P.
- Marco sociopolítico para comprender la
no discusión del Proyecto
Educativo Nacional. Pedro Rivas.
- La violencia. Alfredo Angulo R. Luis
Loaiza R.
- Un proyecto platónico de transformación
universitaria. Luis Loaiza R.
- Arde Mérida. Arde la Universidad de Los
Andes. Amado Moreno P.
- Relación Estado – Universidad. Alfredo
Angulo Rivas – Luis Loaiza.
• Proceso de Transformación de la
Universidad Nacional Experimental Francisco
de Miranda.
María Elvira Gómez – Rectora
Rosalba Gomez
Francisco José Mojica
Yuli Villarroel N.
Josef Nagy
• Reglamento Autonómico de la Universidad
Simón Bolívar.
Pedro María Aso – Rector
José Aller - Secretario
• “Proyecto Institucional para la
evaluación de la función de la investigación en la
Universidad Pedagógica Experimental
Libertador”
Equipo nacional de investigadores quedó
constituido de la siguiente manera:
- Minelia L. de Nava Pedagógico Caracas
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
78
- María E. González Pedagógico Caracas
- Carmen r. Quintero Pedagógico Caracas
- Yuri Torres M. Mejoramiento Profesional
del Magisterio
- Renie Dubs de Moya Monseñor Arias
Blanco
- Aracelis Arana Pedagógico de Maracay
- Fanny T. de Jiménez Pedagógico de
Barquisimeto
- Osmery Becerra Pedagógico de Maturín
- Lesbia S. de Osorio Pedagógico Rural El
Mácaro
- Omar Calzadilla Pedagógico Rural
Gervasio Rubio
- Xiomara Muro L. Vicerrectorado de
Investigación y Postgrado
• La Reforma Universitaria en la
Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado
(UCLA) expresiones de un proceso
- Alexis J. Guerra C. – Beatriz Ponte de
Moreno
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
79
ANEXO 3:
Compilación Documental de las Experiencias de
Reformas Universitarias en Venezuela
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
80
EXPERIENCIAS
Y PROPUESTAS DE REFORMAS UNIVERSITARIAS EN
VENEZUELA
VOLUMEN
UNO
Ministerio de Educación Cultura y
Deportes (MECD)
Políticas y Estrategias para el
Desarrollo de la Educación Superior en
Venezuela
Ministerio de Educación Superior (MES)
Las Redes Regionales de Cooperación de la
Educación Superior:
Estrategias para una concertación entre
la Educ. Superior y el Estado.
Proyecto de Ley de Educación Superior
Consejo Nacional de Universidades
(CNU)-Oficina de Planificación del Sector
Universitario (OPSU).
Proyecto “Alma Mater” para el
mejoramiento de la calidad y la equidad de la
Educación Superior
Tipología de las Universidades
Venezolanas
Sistema de Evaluación y Acreditación para
las Universidades Nacionales
Consejo Nacional de Universidades (CNU)
Transformación Universitaria: Estrategias
de Cambio para la educación
Superior Venezolana
VOLUMEN
DOS
Universidad Central de Venezuela (UCV)
Transformación UCV (Ideas y proyectos
para cambiar de verdad)
Políticas Académicas de la UCV
Programa de Educación de Distancia
Transformación del Instituto de Zoología
Tropical
Programa de cooperación entre las FACES,
Ciencias .Jurídicas y Políticas y Humanidades y
Educación de la UCV. (Pregrado,
Post-grado, investigación y Extensión)
Universidad del Zulia (LUZ)
La Transformación en la LUZ
Universidad de Carabobo (UC)
Transformación Universitaria: propuesta
para la acción
Universidad de los Andes (ULA)
Una Acción por el Cambio y la
Transformación en la Universidad
Proyecto IESALC-UNESCO
Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en
Venezuela
81
VOLUMEN
TRES
Universidad Pedagógica Experimental
Libertador (UPEL)
Proyecto: Sistema de Evaluación de
Universidad Centro Occidental Lisandro
Alvarado (UCLA)
a Reforma Universitaria en
Alvarado” UCLA.
Universidad Simón Bolívar (USB)
Reglamento General Autonómico. Aprobado
por Consejo Directivo el 18 de
Enero de 2001
Universidad Nacional Experimental
Francisco de Miranda (UNEFM)
Estrategias para la transformación de
Asociación Venezolana de Rectores de las
Universidades Nacionales.
Estrategias de cambio para
Instituto de Altos Estudios de
Proyecto para la creación del Doctorado
en Seguridad, Defensa y
Desarrollo Integral.
Universidad Popular Bolivariana
Proyecto de creación de
Universidad del Orinoco
Proyecto de creación de