IESALC/UNESCO

Relevamiento de experiencias de

reformas universitarias en Venezuela

INFORME FINAL

Alex Fergusson Laguna

Julio, 2003

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

2

PROYECTO IESALC/UNESCO

Relevamiento de experiencias de reformas universitarias

en Venezuela

INFORME FINAL

Contenidos

I. El contexto de las Reformas Universitarias hoy

II. Las experiencias y propuestas de Reformas Universitarias en

Venezuela

III. Las políticas oficiales para la educación superior en Venezuela: un

espacio de diálogo entre el Estado y las instituciones.

1. Los desafíos del presente: breve contextualización de las

políticas

2. Las políticas, sus criterios orientadores y sus líneas de acción

3. Análisis crítico

IV. Las Reformas Universitarias en el discurso de las autoridades

universitarias

V. A donde va la reforma universitaria?: lo que “reforma” quiere decir

VI. Algunas consideraciones finales sobre las reformas universitarias

VII. Conclusiones

Anexo1: Cuadro- Inventario de Propuestas y Experiencias de Reformas

Universitarias en Venezuela.

Anexo 2: Listado de instituciones y participantes de los procesos de

reforma en Venezuela

Anexo 3: Compilación documental de los procesos de reforma

universitaria en Venezuela

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I. El contexto de las Reformas Universitarias hoy

La Universidad se encuentra en una fase de transformación importante bajo

la presión de exigencias varias. Ésta, ya sea del Norte o del Sur, rica o pobre,

comparte preocupaciones y retos, se pregunta sobre su razón de ser y su

desarrollo futuro. Hace balance y reevalúa sus misiones ante los retos que la

sociedad actual le plantea, tanto en el ámbito local como global.

De ahí la doble función paradójica de la Universidad: adaptarse a la

modernidad científica e integrarla, responder a las necesidades fundamentales de

formación, ofrecer profesorado para las nuevas profesiones, pero también, y sobre

todo, transformar el pensamiento que la piensa, repensar su modernidad y ofrecer

una enseñanza transprofesional, transdisciplinaria, transtécnica, es decir una

nueva Cultura.

La responsabilidad de la Universidad está en crisis y su estructura

organizativa y política se ha puesto en duda. A la vez, el paradigma clásico de

organización de los saberes tiene dificultades y el enfoque clásico de la

reproducción cultural y la difusión del saber se han puesto en duda.

La integración económica y la globalización plantean el desafío de la

competitividad, pues de ella depende el grado de éxito de los programas

económicos que nuestras naciones adelantan con ese fin, gústenos o no; pero al

mismo tiempo surge como impostergable atender las demandas de un gran

contingente de población excluida, con niveles significativos de pobreza, atender

los peligros ciertos de desaparición de sistemas culturales autóctonos y atender

las graves consecuencias del proceso de degradación ambiental de amplias

regiones de nuestro país. Sólo una universidad que se conciba a sí misma como

un sistema de educación y re-educación continua puede responder

adecuadamente a estos retos.

Todo este proceso de apertura responde, pues, a una exigencia histórica

fundamental: lograr que la universidad sea cada vez más relevante y más

socialmente pertinente, conectarla fuertemente a las necesidades de la sociedad

en una época signada por la centralidad del capital humano y del conocimiento.

Ese empeño habrá de nutrirse del contacto permanente con usuarios y egresados

y manifestarse en la renovación constante de los contenidos y de los métodos,

para responder cada vez más adecuadamente a los requisitos del mundo del

trabajo, del ejercicio activo de la ciudadanía y del desarrollo cultural de la

comunidad.

Lo primero que es necesario reafirmar al preguntarse sobre el rol de la

universidad en estos tiempos de cambio es que la universidad venezolana y

latinoamericana han sido un poderoso instrumento dinamizador del desarrollo. La

formación de varias cohortes de profesionales nutrió en el pasado, el proceso

modernizador con los dirigentes capaces de asumir las responsabilidades públicas

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y privadas de la época. El modelo que permitió y propició la incorporación a la

educación superior de amplias capas de todos los estrato económicos -- y de la

mujer -- contribuyó enormemente a la movilidad social y al desarrollo de la

democracia. Incluso la actitud desafiante y cuestionadora de la universidad fue un

constante acicate para la práctica de la justicia y el mantenimiento de, al menos,

una parte de las promesas del sistema político.1

Una vez que ese modelo de desarrollo se agotó, sus instituciones entraron

en un acelerado proceso de deterioro y decadencia. En ese contexto, todos los

esfuerzos de las personas mejor intencionadas por restablecer los viejos ideales

conservando las prácticas habituales, están condenados al fracaso. La cuestión

está en encontrar un camino que sea efectivo para impulsar el desarrollo,

fundamentar culturalmente el cambio y promover el avance social, en la

emergente sociedad del conocimiento.

El camino no es simple, ni existen recetas para recorrerlo. La enorme

resistencia humana que enfrenta es muy explicable; los muchos obstáculos

institucionales y regulatorios a superar son la inevitable herencia del modelo

moribundo.

Precisamente, una de las mayores dificultades que plantea un cambio de

paradigma como el que estamos viviendo es que el proceso de destrucción

creadora (deconstrucción ?), intrínseco a la sustitución de una base epistémica por

otra, va también acompañado de la sustitución de un conjunto de instituciones,

formas y culturas organizativas y métodos, por otros. Día tras día, el desarrollo de

un nuevo paradigma desafía a las personas a abandonar sus tradicionales ideas y

prácticas por unas que sean más adecuadas al contexto emergente.

Se trata pues, de comprometer nuestro esfuerzo en promover cambios

radicales en la política académica universitaria, pues hemos comenzado a

entender que, de lo contrario, la educación que impartimos continuará reforzando

la pedagogía de la domesticación, alimentando una visión instrumental de la

naturaleza y el mundo, y reproduciendo un modo de vida cuya lógica de la

rentabilidad económica, subordina el interés colectivo por el mejoramiento de la

calidad de la vida humana y la salud ambiental a los intereses individuales o de los

grupos económicos y políticos que controlan el poder.

Por un lado, es evidente que el saber y el conocimiento son, hoy en día,

una exigencia social para el desarrollo y el bienestar de las sociedades, y también

es cierto que ello engendra tanto una demanda creciente de formación superior,

como la necesidad de una cooperación importante entre las distintas disciplinas,

los distintos centros de producción de cultura y de conocimiento, entre los distintos

1 Carlota Pérez. “La universidad en el nuevo paradigma: formar para la vida en la sociedad del

conocimiento. Seminario: “Reflexiones sobre la educación superior en América Latina”.

Fundayacucho-Fapuv. Colonia Tovar, Venezuela. 1998.

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saberes (científico, artístico, material). La enseñanza ya no puede organizarse

según el principio del aprendizaje pasivo de nociones establecidas, sino según la

necesidad de aprender a aprender de forma global y contextual.

Asimismo, la súper especialización y la compartimentación disciplinar

impiden el acceso a los conocimientos superiores.

Por otro lado, a la Universidad se le pide desde todos los ámbitos, tanto

internos como externos, que sea eficiente y eficaz. Se le pide que se someta a los

mercados bajo el pretexto de garantizar la salida profesional de sus estudiantes.

Esta relación, incontrolada, corre el riesgo de transformar la Universidad en

«colegio superior de formación profesional» y en una empresa económica como

cualquier otra. Así, la Universidad corre el riesgo de colocar en segundo plano la

enseñanza superior (en el sentido más amplio del término), la búsqueda y la

difusión de la cultura.

Ante los retos y las dificultades de una reforma de esta institución

plurisecular, aunque las respuestas sólo pueden venir a partir de una reflexión

más global, la tendencia general es la de dar respuestas adaptativas

fragmentadas, dispersas y preocupadas principalmente por las exigencias del

mercado.

La institución universitaria siempre ha sufrido profundas transformaciones a

lo largo de los siglos, en estrecha relación con la corriente de la época y los

saberes, la cultura y la ciencia que las distintas épocas provocaron.

La Universidad pública debe preservar su alma preservando el principio de

Universitas, el principio que la inspiró desde su nacimiento (en la Edad Media)

como lugar autónomo de reflexión, de investigación y de difusión del saber. Un

lugar donde los distintos enfoques del conocimiento y las distintas culturas,

únicamente con la finalidad de buscar una verdad común, pudieran dialogar

libremente e con independencia de toda lógica de rentabilidad, y sustrayéndose de

toda coerción de orden nacional, religioso, económico, político, etc.

El principio de autonomía de la Universidad debe ser defendido como

garantía de poder producir una investigación, incluida la llamada «no rentable» y

una enseñanza general, más allá de las variadas exigencias exteriores.

Lo contrario llevaría a debilitar la investigación, como visión del mundo, y a

debilitar el patrimonio cultural y científico en general.

De acuerdo con sus misiones (investigación, formación, servicio a las

colectividades, cooperación internacional), la Universidad sigue siendo un sitio

prioritario para conjugar pensamiento, saber, enseñanza, reflexión, educación. Un

sitio donde se manejan las culturas, las lenguas. Este sitio donde la Universidad

sería capaz de poner a disposición de la inteligencia del público, sea cual sea

éste, las posibilidades de aprender a observar, a escuchar, a apreciar, a criticar, a

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evaluar las ciencias y las técnicas, la calidad de un texto, de una puesta en

escena, de una interpretación, de una obra artística. Son las herramientas

necesarias para que cada uno pueda construir su propia visión del mundo y

compartir, en la diferencia y la pluralidad, la de los demás y la construcción de un

destino común.

Alrededor de este diseño se sitúan los retos específicos que la Universidad debe

enfrentar:

- Definir el marco epistemológico desde el cual se piensa a si misma

- Esclarecer su papel en la producción y la difusión de saberes en estos

tiempos

- Definir su lugar en la sociedad (su papel social, cultural y político)

La Universidad debe preservar los saberes y los conocimientos

fundamentales y transversales, víctimas del temible empobrecimiento cultural que

parece minarlos. También debe jugar su papel de diálogo y de intercambio entre

los distintos lugares de producción del saber, de las culturas. Poner remedio al

déficit de sentido que golpea al conjunto de los sectores que forman la sociedad.

Aislados en su especialidad, encerrados en su laboratorio, separados del

mundo que les rodea, una parte significativa de los profesores- investigadores

universitarios sólo se interesan por la parte de los saberes y conocimientos que es

necesaria para destacar en su especialidad. El docente investigador se convierte

en un "súper-técnico" poco universitario y aún menos humanista. Así es como la

investigación en las ciencias, las letras, la filosofía, las ciencias humanas y la

enseñanza de estas mismas disciplinas sólo conservan de sus misiones el

aspecto «formador», en el sentido de una formación profesional restringida, que

sabe responder a los criterios de la eficacia técnica y de la rentabilidad económica

sin preocuparse por lo cultural, es decir la educación de una mirada crítica sobre

los saberes, condición sine qua non para tomar la distancia necesaria y para dar

un sentido a la empresa del conocimiento. Aunque la especialización sea

indispensable para que un trabajo de investigación o de creación tenga éxito y

aunque las especialidades disciplinarias sean a veces necesarias, nos

corresponde medir los retos de los saberes y de los conocimientos y poder darles

una mirada crítica a pesar de la presión social y de los límites internos y externos

provenientes de la rentabilidad y de la eficacia. Es necesario comprender los retos

de las especialidades disciplinarias, así como los de las aperturas, de las

liberalizaciones y de la transdisciplinariedad.

La pedagogía engendrada sobre las bases de una relación de exigencia y

de calidad no sólo se impondrá en las relaciones entre docentes y estudiantes,

entre investigadores y candidatos a investigadores, sino también en las relaciones

al poder, entre gobernantes y gobernados. Y gracias a esta calidad, será posible el

desarrollo completo de los individuos, en sus relaciones con la sociedad, el mundo

y la vida.

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Así, por su tarea de difusión de la cultura y del saber, la Universidad está en

el centro, tanto de la investigación, como de la voluntad permanente de la

inteligibilidad. Sabemos que las dos problemáticas: la de la interpretación del

mundo y la de su transformación, son solidarias.

Sabemos también que si bien la transformación del mundo se presenta

como la tarea de todos, el control de dicha transformación sigue siendo un terreno

reservado a una minoría.

El saber y el conocimiento científico son depositarios de un poder que no es

ni neutro, ni objetivo. ¡Actúa en favor o en contra de la vida y del bienestar!. La

Universidad y los universitarios tienen la responsabilidad ética y ciudadana de la

obra científica y técnica.

Cuando la masa de la población se encuentra incorporada a la sociedad y,

por lo tanto, también a la cultura, la educación y la formación, la Universidad se

inserta en esta problemática y la cultura que propone transmitir a la sociedad está

afectada por el conjunto de las obligaciones sociales, económicas y políticas. Por

un lado, está afectada por estas obligaciones y, por el otro, se encarga de

transmitir una cultura fundadora de la democracia y del bien común.

Es necesario que exista un sitio, como la Universidad, que se encargue de

la responsabilidad ética y civil de la ciencia, y que participe en la ciudadanía y la

buena convivencia conjunta.

Mediante la cultura, que nos permite conocernos, ya que la cultura es vector

de identidad, y reconocernos porque es capaz de reconocimiento, sin el que nace

la marginalización. La cultura es un patrimonio colectivo y es determinante en

nuestra relación con el otro, nuestra respuesta a la demanda del otro, en el

espacio público y el espacio privado. También es la respuesta a la desconfianza y

al odio.

Es un reto encontrar la respuesta a una pregunta que sigue estando

vigente:

¿Cómo luchar para que la ciencia y la investigación científica, las artes y sus

prácticas, los saberes, los conocimientos y las técnicas, productos de la

inteligencia y de la imaginación el género humano, puedan estar al servicio

humano?.

La responsabilidad de la Universidad y de los universitarios se conjuga

institucional e individualmente.

La institución universitaria tiene la responsabilidad de incitar a tener una

visión crítica sobre sus propias misiones y las relaciones de éstas con la sociedad.

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Por consiguiente, también tiene la responsabilidad de desarrollar la reflexión crítica

y de garantizar una autonomía del pensamiento.

Es, sin duda alguna, el sentido que debe darse hoy a la libertad académica

y científica (la libertad académica válida también para los estudiantes). Por otro

lado, la autonomía únicamente toma sentido en una relación de colaboración con

los otros actores de la sociedad afectados por proyectos o realidades.

La Universidad también tiene la responsabilidad de resituar la investigación

y los saberes en sus contextos social, histórico, político, cultural y estético.

De ello depende la buena marcha de la democracia.

Por otro lado, la Universidad debe desarrollar la noción de la

responsabilidad individual. Se trata de reformular y reivindicar un concepto de

responsabilidad ética y deontológica que no se mide sólo en relación con los

daños evidentes y directos de las aplicaciones técnicas, sino también en la

relación de los universitarios en su relación con el mundo.

II. Las experiencias y propuestas de Reformas Universitarias en Venezuela

El estudio en referencia se realizó entre los meses de enero y mayo del

2003, y consistió en el levantamiento de la información disponible sobre las

propuestas y experiencias de reformas universitarias en el ámbito público en

Venezuela.

La investigación requirió contactos con algunas autoridades de las

denominadas Universidades Nacionales y de las Universidades Nacionales

Experimentales del país. Así mismo se realizaron múltiples contactos con diversos

investigadores (en total 135 contactos, algunos personales, otras en reuniones

específicas y otros vía correo electrónico) pertenecientes a casi todas las

instituciones señaladas.

Adicionalmente se realizó un Seminario sobre Reformas Universitarias, en

el cual 35 investigadores de todo el país discutieron, durante dos (2) días la

situación de los procesos de reformas en la universidades venezolanas.

Simultáneamente se ha venido realizando una compilación de escritos y

documentos producidos por profesores e investigadores que se encuentran

reunidos en dos volúmenes sobre Reformas Universitarias, uno de los cuales está

por se publicado y el otro se encuentra en prensa.

Se recopilaron, en total, 23 experiencias y propuestas de reformas

universitarias debidamente documentadas, las cuales fueron descritas y

tipificadas. (Cuadro: Inventario de Propuestas y Experiencias de Reformas

Universitarias)

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El Gobierno Nacional presentó siete (7) propuestas que incluyen el

Documento Base para una Propuesta de Ley de Educación Superior, así como

una serie de documentos sobre políticas y estrategias, incluyendo una Tipología

de las universidades venezolanas; la creación de las Redes regionales de

Cooperación y el Sistema de Evaluación y Acreditación de las Universidades

Nacionales.

Por su parte, las Universidades Nacionales aportaron ocho (8) experiencias,

cinco (5) de ellas pertenecientes a la Universidad Central de Venezuela (UCV);

una (1) a la Universidad del Zulia (LUZ); una (1) a la Universidad de los Andes

(ULA) y una (1) a la Universidad de Carabobo (UC). La Universidad Pedagógica

Experimental Libertador (UPEL) y las universidades Lisandro Alvarado (UCLA),

Simón Bolívar (USB) y la Francisco de Miranda (UNEFM) presentaron sus

experiencias y proposiciones. También se incluyeron las propuestas de reforma

presentadas por el Instituto de Altos Estudio de la Defensa Nacional (IAEDEN) y

de la Asociación Venezolana de Rectores de las Universidades Nacionales

(AVERU). Finalmente, y en vista de su condición innovadora, se consignaron dos

(2) propuestas provenientes de grupos particulares, que plantean la creación de

nuevas universidades, se trata de la Universidad del Orinoco y la Universidad

Popular Bolivariana.

Estas propuestas fueron agrupadas según las siguientes categorías

tipológicas:

􀁹 Propuestas INTEGRALES: las cuales abordan todos o casi todos los

ámbitos de acción de la institución.

􀁹 Propuestas ACADÉMICAS: que se refieren a aspectos conceptúales,

epistemológicos o curriculares

􀁹 Propuestas ORGANIZATIVAS: las cuales proponen modelos

organizacionales con relación a cambios estructurales, funcionales y de

procesos, o planes de desarrollo organizativo

􀁹 Propuestas ADMINISTRATIVAS: que abordan los modelos de gestión,

la evaluación, la gestión financiera y /o los procesos administrativos.

􀁹 Propuestas TECNOLÓGICAS: que se refieren a la actualización de

equipamientos, tecnologías y procesos tecnológicos

􀁹 Propuestas NORMATIVAS: las cuales proponen cambios en las Leyes,

reglamentos y normas de funcionamiento.

Es de resaltar que varias propuestas resultaron mixtas en cuanto a la

tipología, sin llegar a ser integrales. El siguiente cuadro muestra la distribución de

categorías tipológicas incluidas en las experiencias de reforma analizadas:

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Cuadro Nº 1. Distribución porcentual relativa de experiencias

de reforma, según categoría tipológica. (*)

Categoría de

Experiencia

Número

Porcentaje

relativo

Integrales 8 26,6

Académicas 3 10,0

Organizativas 5 16,6

Administrativas 7 23,3

Tecnológicas 4 13,3

Normativas 3 10,0

(*) Algunas experiencias presentan proposiciones en dos o mas categorías.

La mayoría de las experiencias e iniciativas de reforma universitaria

estudiadas, constituyen propuestas parciales particularmente sobre aspectos

académicos referidos a la organización curricular o sobre aspectos

administrativos, algunas con proposición de acciones prácticas. Las propuestas

que incluyen aspectos estrictamente tecnológicos se refieren, principalmente, a la

modernización del equipamiento informático requerido para incorporar a la

institución la educación virtual. Por su parte algunas las experiencias hacen

énfasis en el cambio normativo (nueva ley o reglamentos), pero pocas incluyen

cambios en la cultura organizacional.

Las experiencias y propuestas en el ámbito académico, e incluso aquellas

que categorizamos como integrales son, en general, declaraciones de intención o

documentos de lineamientos generales de política. En ningún caso se explicitaron

los fundamentos epistemológicos que soportan las propuestas y, salvo

excepciones, se incluyen Planes y Programas.

No obstante la mayoría de ellas, como en el caso de la Universidad del

Zulia, la Universidad de Carabobo, la Universidad Lisandro Alvarado, la

Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, y dentro de la

Universidad Central de Venezuela: el Programa de Cooperación Interfacultades y

el proceso de Transformación del Instituto de Zoología Tropical, han sido

sometidas a amplia consulta en sus respectivas comunidades o han tenido una

importante participación de los profesores.

III. Las políticas oficiales para la educación superior en Venezuela: un

espacio de diálogo entre el Estado y las instituciones.

Las políticas propuestas por el Gobierno Nacional para orientar las

transformaciones de la educación superior en Venezuela, comenzaron a perfilarse

a mediados de 1999. A lo largo del 2001 se produjo un proceso permanente de

consultas y diálogo con las comunidades académicas de las distintas instituciones

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de educación superior del país que permitió debatir, analizar, repensar y

enriquecer las ideas iniciales.

1. Los desafíos del presente: breve contextualización de las políticas

Como sabemos, en la actualidad persisten las más diversas críticas que,

desde mediados de la década de los noventa, han tenido como objeto la

educación superior en Venezuela; críticas cuyas expresiones cuestionan no sólo la

concreción de sus desarrollos de más de cuatro décadas en lo que respecta a su

expansión, su diversificación y a su marcada tendencia de privatización, sino

también en lo concerniente a sus aristas académicas, administrativas y de

inserción social. Tal persistencia tiene, sin duda, su arraigo en la prolongada crisis

que afecta a la educación superior y al conjunto de sus instituciones: en sus

modos de relación con los saberes y de organización de éstos, en sus procesos y

prácticas de enseñanza e investigación, en sus responsabilidades -como ámbito

de lo público- ante la sociedad, en sus modelos de gestión académica, en su

modos de entender y practicar la autonomía, en sus modelos de gobierno, en sus

sentidos ético-políticos, entre otros.

En los alcances y la profundidad de tal crisis convergen, sin duda,

condiciones tanto de orden mundial y nacional como propiamente institucional,

que han sido motivo de diversos estudios y reflexiones en los que no sólo se

busca caracterizar tales condiciones, sino también trazar propuestas que al tiempo

de reanimar el debate sobre la naturaleza de la crisis (en sus dimensiones

epistemológicas, sociales, culturales, políticas, éticas, tecnológicas y

organizativas), llaman la atención sobre la necesidad de emprender una tarea que

no admite dilaciones, a saber, la de poner en escena ambiciosos procesos de

reforma. Los temas son, como las discusiones mismas, diversos: la precaria

democratización de la educación superior, la pérdida real de su calidad, la

desarticulación intra e interinstitucional, la débil relación con un proyecto nacional,

la persistencia de modelos de producción de conocimientos anclados en el

paradigma cientificista y muchas veces contaminadas con el espíritu burocrático,

de modelos anacrónicos en las prácticas de enseñanza, el predominio del modelo

profesionalizante y la consecuente desvalorización de la formación integral, la

ineficiencia de la gestión de gobierno institucional y la carencia de inteligencia

estratégica y capacidad de aprendizaje organizacional, la escasa satisfacción de

sus actores asociada a la creciente pérdida de un clima institucional favorable a

sus interacciones, a sus propuestas y a su participación en las formas de llevarlas

a cabo.

La cuestión álgida que se desprende de lo anterior, es la de cómo pueden

responder nuestras instituciones de educación superior a los retos que les son

planteados por la indudable redefinición del mapa del mundo y de nuestro propio

mapa en él, si no es asumiendo como necesidad vital reformas profundas que,

cara a dichos retos, se plantean como cambios radicales en las maneras de

pensar, decir y hacer. Pues, de lo que se trata es de hacerse cargo de la crisis de

la matriz epistemológica, que, se acepte o no, han regido las lógicas de

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producción de conocimientos, de su organización académica, las lógicas

curriculares, las prácticas de enseñanza, los perfiles profesionales, cruzadas por

ópticas disciplinarias. Y, a la vez, de asumir sus reformas sustentadas en los

nuevos paradigmas de la transdisciplina y la complejidad, cuya puesta en juego

hará posible que los procesos de transformación de la educación superior y de sus

vínculos con la sociedad, puedan responder a los radicales cambios que definen

nuestros tiempos.

Si nos situamos en el mapa mundial, su redefinición alcanza una serie de

hechos económicos, políticos y culturales de los que no queda al margen ningún

lugar del planeta. En efecto, la revolución tecnocientífica que cambia el ámbito de

la producción económica, la internacionalización y concentración del capital

financiero, la reorganización de los poderes económicos y políticos, tanto como las

radicales mutaciones en los procesos de comunicación e información que han

afectado y afectan los procesos y prácticas de construcción de identidades

culturales, constituyen, en sus respectivas articulaciones, la trama fundamental de

una nueva situación del mundo en la cual se modifican las coordenadas desde las

cuales fueron pensadas las formas de vida política y cultural. Nueva situación en

la que el llamado proceso de globalización ha involucrado su respectiva

construcción como un ideal planetario desde un modelo de concepción del mundo

con arraigo en los presupuestos del neoliberalismo, cuyo horizonte no es otro que

el de la naturalización de una sociedad controlada por poderes abstractos y

orientada por el pensamiento único, el cual se constituye en una especie de

doctrina para explicar y dirigir las formas económicas, políticas, culturales y

educativas de las sociedades, desde un pragmatismo que atiende únicamente a la

obsesiva protección del status quo.

Pero más allá de esta construcción que responde a la pretensión totalitaria

de homogeneización del mundo, de sometimiento de las sociedades al modelo

estándar del mundo post-industrial, han venido forjándose análisis y reflexiones

que muestran la emergencia de nuevos conflictos. Unos, como efectos de los

procesos de globalización, otros como expresiones de las resistencias a la

pretensión de homogeneizar las prácticas económicas, políticas y culturales.

También en el terreno intelectual, se cuestiona el pensamiento único como una

clausura de la actitud atenta a la complejidad de la nueva situación del mundo.

Se trata de volver a pensar un ethos capaz de definir un horizonte humano

en el que nadie quede excluido. Se trata, también hoy, de volver a construir una

distancia crítica que nos permita pensar nuestra época y, quizá, sea el primer paso

definir esas primeras cartografías que definan la complejidad, las tensiones, los

riesgos, en definitiva, la posible historia pendiente. Esto obliga a repensar las

tradiciones en las que nos hemos formado, desde las que pensamos y se han

organizado los proyectos que hoy hegemonizan el mundo.2

2 F. Jarauta. “Para entrar en el siglo XXI”, en Claves de razón práctica, N° 65, septiembre, 1996,

pp. 26-27.

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Sin duda, asuntos como los reseñados conciernen a las respuestas que

deben ofrecer nuestras instituciones de educación superior frente a lo que suele

plantearse como sus retos ineludibles. Así como debe concernirles la compleja

situación nacional, en la que drásticas transformaciones de orden socio-político

representan, como ha señalado recientemente Rigoberto Lanz, “una inversión muy

drástica de la lógica política del pasado en donde la universidad jugó siempre el rol

de polo crítico frente a gobiernos reaccionarios que hostilizaron sistemáticamente

su desempeño”. Pero, una vez roto este esquema, no ha podido asimilarse esta

inversión y, como parte de ella, la de los cambios planteados en “la dinámica del

Estado y sus políticas públicas”, pues “los nuevos actores no encuentran aún los

dispositivos apropiados para redefinir el papel de la universidad frente a la

sociedad y, sobre manera, las repercusiones internas que una tal redefinición ha

de comportar3.

Sabemos que tales transformaciones tienen facetas distintas, unas pueden

ser leídas como señales de emergencia, no sin agudos conflictos, de una nueva

lógica política y de una nueva cultura política democrática; otras como peligrosas

señales de violencia socio-política que alcanza la vida cotidiana. En ambos casos,

la redefinición del papel de las instituciones de educación superior, en sus

dimensiones ético-políticas, resulta vital, pues allí se juega en gran parte su

corresponsabilidad en la consolidación de la democracia, basada en la justicia

social y en el ejercicio de la participación ciudadana, haciéndose partícipes de las

luchas contra las diversas formas de exclusión social, indudable fuente de la

violencia en todas sus formas.

Respecto del problema de la exclusión, podemos apreciar un contexto que,

como en los países de la región, ha ido agravándose en todos los campos de la

vida social, económica y cultural-educativa. Esta situación hace evidente los

efectos de la imposición de un modelo de desarrollo económico (en algunos

países también político y cultural) que ha producido una marginación creciente de

enormes contingentes de la población, no sin que tal modelo esté acompañado de

ideas justificadoras de tal situación, haciéndola aparecer como normal bajo el

argumento de que las diferencias abismales entre los grupos sociales se

resuelven a través de los mecanismos del libre mercado, como si a su lógica no

estuviera asociada la producción de tales diferencias. Una lógica que también ha

afectado a sectores medios urbanos, a medianos y pequeños empresarios del

sector productivo cuyos endeudamientos y escasez de recursos les vuelve difícil

sostener sus inversiones en áreas estratégicas de la economía, y a pequeños y

medianos comerciantes; sectores que se han visto profundamente afectados como

resultado de prácticas tales como la concentración económica y financiera, la

especulación, el endeudamiento y la restricción del gasto público.

Lo que aquí hay que enfatizar es el hecho de que el tipo de

transformaciones económicas propugnadas bajo el modelo neoliberal como

3 R. Lanz. “¿Quién le teme a las reformas?, en Quadernos. Cuaderno 1, Noviembre de 2002

(Encarte de Question N° 5).

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tendencia mundial, han generado y continúan generando en la región situaciones

sociales y políticas crecientemente conflictivas, tanto como evidentes efectos de

ensanchamiento en la brecha de ingresos y en el aumento de la pobreza. Así

mismo, que frente a ello, y a diferencia de lo que algunos intelectuales y políticos

opinan, compete a las instituciones de educación superior indagar y enfrentar la

lógica y efectos de este tipo de transformaciones en el marco de la globalización

económica; así como hacerse partícipes de respuestas innovadoras que, en tanto

expresiones de resistencia a tal modelo, coadyuven en las luchas por la

realización efectiva de los derechos a la educación, a la salud, a la vivienda, a la

alimentación, a la participación en la toma de decisiones sobre asuntos públicos,

al reconocimiento de la diferencia en la vida cultural y política, entre otros. Lo que

significa que dichas instituciones, republificándose a sí mismas, contribuyan a

republificar el Estado.

De igual manera, es importante destacar el papel de las instituciones de

educación superior en los procesos de integración económica de América Latina,

comenzando por el debate sobre el carácter de esta integración. Por una parte,

porque la versión dominante de la misma pone de manifiesto la política de

expansión transnacional del capital y su exigencia de un ordenamiento totalmente

funcional a dicha política, no sólo en lo atinente a las condiciones político-estatales

sino también a las culturales y educativas. A ello responde la importancia atribuida

tanto a la educación como a los mass-media como espacios en y desde los cuales

construir formas homogeneizadas de pensar, de conocer y de hacer que son

funcionales a tal política y sus pretensiones de anulación de movimientos sociales

de carácter reivindicativo y político. Por otra, porque debería formar parte esencial

de la vida de las instituciones plantear y dar respuestas a cuestiones tales como

los mecanismos que se utilizan para favorecer programas neoliberales en los

procesos de integración, el papel que juegan al respecto la educación y los

massmedia, la construcción de rutas distintas a la impuesta por las políticas

neoliberales para la integración latinoamericana, el papel de las instituciones de

educación superior en dicha construcción y el tipo de formación que necesitamos

para ello. Estas cuestiones, entre otras, abren un amplio abanico de posibilidades

de acción asociadas a los procesos y prácticas de investigación y enseñanza con

indudable incidencia hacia las instituciones mismas y hacia el terreno educativo y

cultural en general.

Ello implica, también, la ruptura con el discurso y las prácticas que hacen de

las exigencias económicas y de la formación de “recursos humanos” el foco

central de atención. Sobremanera, porque allí se pone en juego la racionalidad

instrumental que estructura la concepción, el diseño y el desarrollo de la

educación superior como empresa que produce recursos humanos a ser

“entrenados” como tales durante toda su vida productiva, para adecuarse a las

exigencias cambiantes del mercado. Esta concepción evidentemente

fragmentadora y simplificadora de la formación, sustenta buena parte de las

propuestas en las cuales el desarrollo de competencias queda restringido a la

preparación de operadores simbólicos capaces de procesar información, de

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

15

resolver problemas y responder a nuevas situaciones de la economía marcadas

por las dinámicas macroeconómicas del capital transnacional, sin que ello implique

la contextualización y valoración social, cultural y ética de los problemas a resolver

y de las maneras de responder a tales situaciones. Por esto, resulta vital

preguntarnos acerca de las prácticas que contrarresten esta concepción y sus

efectos en las instituciones educativas, de los desafíos que ello plantea en el

ámbito de la formación, en el campo de la producción intelectual y académica, y

de las acciones a promover en el sentido de experiencias formativas asociadas a

la formación integral. Especialmente si asumimos que ésta tiene como dimensión

fundamental la educación ético-política anudada a la re-creación permanente de la

vida democrática que, indudablemente, constituye el mayor de los retos

planteados a la educación en nuestros días, pues se trata de reinventar maneras

de mirar el mundo y a nosotros mismos en él, de reinventar las relaciones con los

otros y con nosotros mismos.

Las respuestas a este reto se vuelven urgentes cuando constatamos las

condiciones sociales e institucionales en que se plantea. En efecto, la vida

académica está severamente afectada por las condiciones económicas y sociopolíticas

que impactan profundamente tanto las prácticas de investigación como

las de enseñanza-aprendizaje. Pero también lo está por las inercias institucionales

tanto académicas como administrativas que predominan en muchas de las

instituciones de educación superior, con efectos de desarraigo e irresponsabilidad

devenidos en patrones de comportamiento de una parte significativa de sus

integrantes. Igualmente, por múltiples mecanismos que, legitimados en la fórmula

de la productividad y la calidad, aúpan una producción intelectual de escasa

relevancia e incluso convertida en mero requisito para lograr reconocimientos

formales, o por limitaciones intelectuales provenientes de reglas metodológicas

convertidas en rutinas propias del conocimiento disciplinario, especializado y

fragmentario. En ambos casos, se está limitando la capacidad de pensar y

construir comunidades de pensamiento, de producir un conocimiento distinto que

contribuya a esclarecer los tiempos que vivimos, así como los urgentes problemas

que enfrentamos como país y como región, y a ofrecer posibilidades que se abren

en la construcción de alternativas de acción.

Desde luego que lo dicho no significa negar la existencia de experiencias

docentes y de investigación que constituyen intentos de búsqueda y construcción

de opciones con sentidos diferentes a los indicados. Aunque poco conocidas y

realizadas como esfuerzos aislados, estas experiencias van gestando espacios

novedosos para la reconfiguración de una nueva relación con el saber, abierta

tanto a los cambios paradigmáticos y a las nuevas herramientas para la

comprensión del mundo y de nosotros mismos, como a los nuevos compromisos

con la sociedad de la cual formamos parte. No obstante, estos esfuerzos son poco

reconocidos y apoyados, tal vez porque se sitúan al margen de las lógicas

prevalecientes y de los circuitos que en ellas tienen mayor peso y legitimidad.

Pese a ello, creemos en la importancia de propiciar la articulación de estos

esfuerzos, de consolidarlos, ampliarlos y situarlos en formas culturales e

intelectuales de integración nacional e internacional.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

16

Llegados a este punto, podemos advertir que las reformas sustanciales en

la educación superior han de ponerse en escena en un contexto del que forman

parte serias limitaciones pero que, a la vez, plantea impostergables respuestas a

desafíos de diverso orden. Es en este contexto donde resulta fundamental trazar

los sentidos de las reformas que atañen a los campos de saber, a los procesos de

producción intelectual y de organización de saberes y, en consecuencia, al tipo de

relación con el saber; tanto como al carácter de la formación, a los modelos de

gobierno y de gestión, a la democratización de las instituciones tanto desde el

punto de vista de la equidad social como desde el ángulo de sus modelos de

gobierno y de gestión, a las articulaciones intra e interinstitucionales, a sus

responsabilidades frente a la sociedad, especialmente, frente a las persistentes

raíces y formas de exclusión social, y a las fuentes y expresiones de violencia

política que atentan contra la creación permanente de formas de vida democrática.

Estas consideraciones, sin duda, aluden a cuestiones fundamentales de la

discusión relativa a las reformas impostergables en la educación superior y, en

consecuencia, a puntos de una agenda en común que permita establecer un

diálogo permanente entre el Estado y las instituciones cuya misión involucra

hacerse cargo de desafíos como los aquí enunciados. Al respecto, nos parece

importante destacar el papel que pueden jugar quienes en su condición de

intelectuales con responsabilidades académicas pueden ejercer opinión pública y

tener incidencia en los grandes temas de interés general como el de las reformas

de la educación superior. Pues no se trata sólo de ofrecer propuestas técnicas sin

problematizaciones de orden epistemológico y político con capacidad de

incidencia en decisiones, ni de la pura reflexión teórica sin concreciones en

propuestas para la acción. Se trata de la co-implicación entre el juicio teórico

presente en los análisis y la toma de posiciones y decisiones políticas éticamente

fundadas o, para decirlo de otra manera, de reconocer, en el ámbito que nos

ocupa, que la posibilidad de hacer las reformas, radica en el saber pensar hacia

dónde orientarlas. Se trata, entonces, de trazar los sentidos y el valor de las

reformas, en un contexto en el que, como hemos señalado, se entrecruzan

desafíos de diversa índole y limitaciones extra e intra-institucionales. Retomando

palabras de Lanz en el citado texto, coincidimos en señalar que la pregunta

crucial, hoy, es si las instituciones de educación superior en Venezuela, en su

heterogeneidad y su desigual desarrollo, son capaces de “trazarse un horizonte de

cambio que se corresponda con las nuevas exigencias socio-políticas del país,

con los nuevos paradigmas epistemológicos que están en juego, con las

transformaciones culturales de una época posmoderna, con los requerimientos

organizacionales de nuevos modelos de gestión”. Pregunta a la cual se asocia la

apuesta por “la conformación de una agenda que sea capaz de reflejar los

componentes capitales de una verdadera transformación del sistema de educación

superior”.

¿Qué está aportando para esta agenda el Estado a través del Ministerio de

Educación Superior?. A nuestro juicio, importantes puntos que tienen traducción

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

17

en los lineamientos políticos para este sector de la educación, cuya significación

radica en las vías que ellos abren para una reforma sustantiva de la educación

superior venezolana.

2. Las políticas, sus criterios orientadores y sus líneas de acción

En la formulación de las políticas que el Gobierno Nacional hace para el

desarrollo de la educación superior en Venezuela, se reconoce el carácter de

basamento fundamental que tiene la educación para la democracia, los derechos

humanos, el desarrollo sostenible y la paz. Reconocimiento que se asocia, en

primer lugar, a lo establecido en el párrafo 1 del Artículo 26 de la Declaración de

los Derechos Humanos, la cual proclama que: “Toda persona tiene derecho a la

educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la

instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La

instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los

estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos”.

En segundo lugar, al texto constitucional de la República Bolivariana de

Venezuela, que incorpora como “valores superiores: la vida, la libertad, la justicia,

la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad individual y social, la

preeminencia de los derechos humanos, la ética pública y el pluralismo político”4,

plantea como fines esenciales del Estado: “la defensa y el desarrollo de la persona

y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la

construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la

prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los deberes y

derechos”5, y establece la educación y el trabajo como procesos fundamentales

para lograr dichos fines.

Con base en estos principios y en el horizonte de los cambios planteados

en la Constitución de 1999, se crea, en febrero del año 2002, el Ministerio de

Educación Superior, como ente rector de este nivel educativo, con la misión de

diseñar, dirigir, coordinar, implantar y evaluar las políticas y planes del Estado

Venezolano en materia de Educación Superior6. Tal y como se expresa en el

documento del Viceministerio de políticas estudiantiles:

“La creación del Ministerio de Educación Superior se inscribe en dos compromisos

del gobierno nacional. El primero, contribuir decisivamente a la transformación de

la educación superior venezolana, para dar respuesta a los retos del desarrollo

nacional en el marco de los nuevos escenarios internacionales... El segundo

compromiso es la construcción de las políticas y estrategias para el sector en

permanente consulta y diálogo con las comunidades de las distintas Instituciones

4 Artículo 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

5 Artículo 3 de la Constitución.

6 Reglamento Orgánico del Ministerio de Educación Superior.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

18

de Educación Superior (IES), así como con todos los actores sociales que tienen

intereses legítimos y aspiraciones en cuanto a este nivel educativo”.7

En 2001 fueron definidas las políticas para el desarrollo de la educación

superior. Con la posterior creación del Ministerio de Educación Superior, y en

particular del Viceministerio de Políticas Estudiantiles, estas políticas fueron

ampliadas con la definición de las denominadas “Políticas Estudiantiles del MES”,

en estrecha relación con las anteriores, a la par que en diversos aspectos las

amplían o precisan.

Política 1

Desarrollar un sistema de educación superior que favorezca la identificación clara

de sus instituciones, propósitos y niveles, la articulación y reciprocidad entre ellas

y la transferencia de los estudiantes entre instituciones y niveles.

Aunque los criterios orientadores atraviesan todas las políticas definidas,

esta política se asocia de manera directa con el criterio de “articulación horizontal

y vertical” que, referido al sector, asume la indispensable asociación entre “la

capacidad de respuesta de la educación superior a los múltiples requerimientos

que le son planteados, está estrechamente relacionada [a su] real configuración...

como un sistema que articule vertical y horizontalmente las respectivas

instituciones y modalidades de una educación superior abierta y permanente”.

Pues:

La generación y consolidación de sólidos vínculos entre instituciones y

modalidades de la educación superior, además de permitir tanto el diseño y

realización de programas conjuntos en los ámbitos de docencia, investigación y

extensión, como el uso racional de recursos, inciden favorablemente en la equidad

al facilitar la movilidad de los estudiantes y la prosecución de sus estudios, tanto

como el reconocimiento de las carreras cortas para quienes las han culminado y

desean ingresar al nivel universitario. 8

Mediante la ejecución de esta política, se busca revertir los problemas que

han acompañado la expansión, diversificación y heterogeneidad, de nuestra

educación superior, los cuales han causado que “más que caracterizarse a la

educación superior venezolana como un sistema o subsistema, puede hacerse en

términos de un conjunto cuyo desarrollo se ha producido de manera desarticulada

y fragmentaria, con graves problemas que han ido acumulándose9, Entre estos

problemas se señalan:

􀁹 El desdibujamiento de la diferenciación entre las misiones y funciones

de las instituciones de educación superior, como producto de un

proceso de expansión realizado sin el debido control por parte del

7 Viceministerio de Políticas estudiantiles. Op. Cit.

8 Viceministerio de Educación Superior. Op. Cit.

9 Ibidem.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

19

Estado. Situación que en la práctica ha desvirtuado uno de los criterios

de base para la diversificación de las instituciones y carreras, a saber,

la necesidad de responder a los requerimientos diferenciados del

desarrollo regional y nacional.

􀁹 La desigualdad, en cantidad y calidad, concerniente a la distribución

regional de instituciones, carreras y matrícula, toda vez que también se

desvirtuó el criterio de regionalización para lograr el equilibrio entre la

demanda de educación superior y la oferta de carreras vinculadas al

desarrollo regional...

􀁹 El crecimiento escasamente controlado de instituciones privadas cuyas

ofertas curriculares sólo responden a la absorción de la demanda, en

menoscabo de los requerimientos del país.

􀁹 El progresivo deterioro de las instituciones públicas, simultáneo al

crecimiento del sector privado, como efecto de la tendencia estatal que

eludió la responsabilidad en la orientación, control y financiamiento del

sector público.

Para el desarrollo de esta política se proponen, entre otras, las siguientes

estrategias:

1. Promover un proceso dirigido a repensar las instituciones de educación

superior, en cuanto a su misión, identidad y papel en el proyecto de

desarrollo nacional.

2. Organizar comisiones temporales o permanentes para el establecimiento de

criterios y orientaciones que conduzcan a la concreción de formas y

mecanismos de articulación y reciprocidad entre las instituciones de

educación superior, sin desmedro de la especificidad institucional, es decir,

respetando la diversidad.

3. Impulsar transformaciones organizativas y curriculares fundamentadas en la

flexibilidad, que permitan a los estudiantes el proceso de educación

continua y el faciliten el tránsito de profesores y estudiantes de una

institución a otra, y de éstos últimos de un nivel a otro...

4. Crear una instancia que cumpla las funciones de: concertación de políticas

entre el Estado y las instituciones, coordinación de las relaciones entre las

instituciones de educación superior y entre éstas y el Estado, para facilitar

el cumplimiento de sus objetivos, fomentar alianzas interinstitucionales y

hacer seguimiento y control de las mismas.

5. Establecer mecanismos de articulación, y cooperación entre las

universidades, institutos y colegios universitarios y las instituciones de

educación media, principalmente las escuelas técnicas.

6. Facilitar la progresiva transformación de las estructuras organizativas de las

universidades e institutos y colegios universitarios hacia formas más

flexibles de trabajo académico.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

20

7. Adecuar la legislación del sector a las disposiciones de la nueva Carta

Magna y a las necesidades de desarrollo del sector.

Política 2

Elevar la calidad académica de las instituciones y mejorar su eficiencia

institucional.

Ante las diversas expresiones del deterioro de la calidad de las instituciones

de educación superior, las vías de ejecución de esta política buscan revertir tal

situación, colocando el acento en sus múltiples dimensiones. Los criterios que le

dan sentido son: calidad, ejercicio del pensamiento crítico, formación integral,

fortalecimiento de lo académico y autonomía10. La calidad es entendida como un

proceso multidimensional y ligado al mejoramiento continuo de los procesos

académicos y a la profundización de las responsabilidades sociales de las

instituciones de educación superior. Así, frente a conceptos estrechos de la

calidad, cabe señalar que aquí se la concibe como un principio al cual deben

responder incesantemente las instituciones, para que sus objetivos, planes y

programas respondan “a los desafíos emergentes que le son planteados por los

radicales cambios tanto en el orden del conocimiento, sus modos de producción y

difusión, como los inherentes a los reordenamientos económicos, sociales,

políticos y culturales, propios de un mundo crecientemente globalizado”. Y,

también, como un reto que siendo a la vez “político, económico, científico, cultural

y pedagógico11, resulta inseparable de la capacidad de innovación institucional en

el cumplimiento de sus funciones de investigación, docencia y proyección social.

Con el criterio de ejercicio del pensamiento crítico, se subrayan dos

implicaciones que dan especificidad a una de las vertientes fundamentales de la

calidad institucional en las sociedades contemporáneas. La primera atañe a su

distinción como organizaciones que involucren el nexo entre el pensamiento

crítico, la generación de nuevos conocimientos, de nuevos modelos pedagógicos,

y de nuevas maneras de responder a sus responsabilidades sociales, culturales,

políticas y éticas. Se trata, así, de la ineludible reconfiguración de las instituciones

de educación superior “no sólo como productoras, transmisoras y difusoras de

conocimientos, sino también (asumiéndose una propuesta de Tünnermann)

distinguirse como centros de pensamiento crítico”. A nuestro juicio, aquí está en

juego la exigencia de hacerse cargo de los radicales cambios epistemológicos que

movilizan nuevos modos de pensar y cuya puesta en escena es la condición

indispensable para comprender la complejidad de los cambios característicos del

mundo contemporáneo. La segunda implicación, de indudable articulación con la

expuesta, atañe a la distinción que, en el cumplimiento de sus funciones

primordiales, derive del carácter de las acciones que se emprendan, para

contribuir a la profundización de la democracia.

10 Expuestos en Viceministerio de Educación Superior, Op. cit.

11 Ibidem.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

21

Este criterio, por ende, es decisivo para trazar y poner en práctica reformas

académicas con claras consecuencias en la transformación de los modos de

pensar, de la relación con el saber, en el avance de la investigación de frontera en

los diversos campos de conocimiento, y, por ende, en la ampliación de los

vínculos internacionales asociados a tal investigación. También resulta

imprescindible para hacerse cargo del talante crítico que requieren las

instituciones de educación superior, a fin de resituarse frente a la lógica y efectos

del pensamiento único, en sus alcances mundiales, latinoamericanos y nacionales.

Reformas que involucran, igualmente, la puesta en juego del criterio

planteado como “fortalecimiento de lo académico”, en el cual se establece “el valor

de lo académico” como núcleo vital de las instituciones de educación superior, lo

cual se deriva de su carácter como espacios de generación, transmisión y difusión

de conocimientos, de cara al cumplimiento de sus responsabilidades sociales. Es,

pues, este valor expresado “en los principios de pluralismo y libertad de cátedra e

investigación”, el que debe predominar en su organización, en sus modelos de

gestión, en sus interacciones, frente a lógicas que privilegian las prácticas

administrativas frente a las académicas y a los corporativismos de diverso tipo

que, como sabemos, han sido y siguen siendo factores que influyen en el deterioro

de los niveles de desarrollo académico de las instituciones. Luego en su calidad.

Y, de igual manera el principio de autonomía, respecto del cual se

establece: la naturaleza académica de las instituciones de educación superior se

vincula con la autonomía como valor sustantivo de las mismas, pues es dicha

naturaleza la que hace necesario que sus planes, programas y decisiones se

lleven a cabo bajo el principio de autonomía, expresado en mecanismos

establecidos democráticamente por sus cuerpos académicos. La autonomía de

dichas instituciones refiere a las relaciones estas instituciones con el Estado y la

sociedad y, ejercida en los marcos jurídicos de la sociedad venezolana, constituye

el soporte fundamental de la libertad de cátedra como expresión, en la vida interna

de las instituciones, del derecho a la libertad de pensamiento y expresión.

Por ello se trata de una autonomía responsable, en el sentido de que

comporta el deber de responder ante el Estado y ante la sociedad por lo que ellas

realizan en el cumplimiento de su misión. La autonomía institucional, en

consecuencia, no excluye la rendición social de cuentas o resultados de su

quehacer, no sólo en lo que atañe al uso de los recursos financieros sino también,

y en lo fundamental, en lo concerniente a las actividades de docencia,

investigación y extensión.

Las estrategias formuladas para el desarrollo de esta política son:

1. Diseñar e implantar un sistema de evaluación y acreditación institucional,

para:

(a) garantizar que las instituciones de educación superior cumplan con los

requisitos de calidad en la realización de sus propósitos y objetivos

como prestadoras de un servicio público;

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

22

(b) permitir a las instituciones conocer su estado de calidad y el de sus

diversos programas e introducir los cambios necesarios a su

mejoramiento;

(c) responder ante el Estado y la sociedad, demostrándoles que el servicio

público que prestan reúne las condiciones de calidad. Dicho sistema,

lejos de pretender la homogeneización, atenderá a las particularidades

de cada institución y a su contexto, concibiéndose como un medio para

contribuir con las transformaciones institucionales requeridas, en

términos de calidad académica y de formas eficientes de gestión

institucional.

2. Diseñar e implantar un sistema nacional de carrera académica que permita

institucionalizarla como una carrera de méritos, en la cual se premia el

esfuerzo personal, los aportes a la creación científica y humanística, la

formación integral de nuevas generaciones y la extensión universitaria,

expresadas en el desempeño académico de los profesores. De tal manera,

sus jerarquías o categorías y sus respectivas remuneraciones, estarán

asociadas a dicho desempeño, considerado como parte fundamental del

desempeño institucional.

3. Promover en las instituciones la elaboración y desarrollo de planes

integrales de formación del profesorado que, como tales, incorporen las

dimensiones sociales, políticas, éticas y pedagógicas implicadas en la

acción de educar.

4. Institucionalizar en las universidades sólo dos tipos de dedicación de los

profesores: dedicación exclusiva y tiempo convencional. El profesor a

dedicación exclusiva tendría como prerrogativa la carrera académica,

mientras que el profesor a tiempo convencional sería aquél que dedique la

mayor parte de su tiempo a ejercer libremente su profesión, a prestar

servicios en una empresa privada o en la administración pública, y lleve a la

universidad su experiencia, nuevos conocimientos y prácticas laborales.

Estos docentes deberían tener un máximo de 8 horas de clase semanales y

gozarían de una remuneración acorde con su formación académica y con

su experiencia

5. Promover en las universidades el fortalecimiento y ampliación de

postgrados académicos, especialmente de nivel doctoral, vinculados con la

investigación y la extensión. El énfasis en los estudios avanzados

sustentados en la investigación de alto nivel, debería ser el norte de

aquellas universidades que han acumulado experiencias valiosas y que, en

consecuencia, tienen fortalezas en estas áreas.

6. Promover y apoyar la creación y el fortalecimiento de unidades de

investigación que se vinculen directamente con los postgrados académicos

y el establezcan redes y alianzas que permitan tanto la comunicación, el

intercambio y la cooperación de los profesores con sus homólogos

nacionales e internacionales, como la difusión nacional e internacional de

sus aportes a los respectivos campos de saber.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

23

7. Diseñar planes y programas orientados al desarrollo de la investigación

aplicada en los Institutos Universitarios de Tecnología y los Colegios

Universitarios, como parte del quehacer de profesores y estudiantes.

8. Impulsar en las instituciones un proceso de reflexión orientado al logro de

una organización académico-administrativa más flexible y sobre todo más

amplia, que promueva tanto la creación y fortalecimiento de espacios de

docencia e investigación de carácter transdisciplinario, como la real

integración de las funciones de docencia, investigación y extensión.

9. Promover en las instituciones la discusión y realización de cambios

curriculares que conjuguen la atención a las nuevas demandas sociales y la

formación integral de sus estudiantes como personas, como ciudadanos y

como profesionales capaces de pensar y de actuar crítica y creadoramente.

Formación que, en consecuencia, involucra la revalorización tanto de las

áreas de pensamiento social, político y humanístico, como de los logros

educativos en términos de competencias, actitudes y valores intelectuales y

éticas, en todos los campos y programas de formación profesional.

10. Impulsar la configuración del mejoramiento continuo del desempeño

estudiantil como un objetivo institucional estrechamente vinculado a la

calidad de la función docente inherente a las instituciones de educación

superior.

11. Desarrollar acciones orientadas a la revalorización de la formación

pedagógica, desde una perspectiva integral, y su expresión en las

transformaciones curriculares de las instituciones del ramo, sus prácticas

docentes y de investigación.Diseñar y ejecutar planes de dotación de

bibliotecas, centros de documentación, laboratorios, centros de

computación y tecnologías necesarias, para contribuir con el mejoramiento

de la calidad académica de las instituciones de educación superior. Esta

dotación debe formar parte de proyectos institucionales que integren su uso

al ejercicio de la docencia, la investigación y la extensión.

12. Realizar un inventario del estado de la infraestructura física de las

instituciones de educación superior que sirva de base a la promulgación de

una ley para financiar el mejoramiento de dicha infraestructura.

Política 3

Mejorar la equidad en el acceso y en el desempeño de los estudiantes

Esta política sitúa la responsabilidad del Estado y de las instituciones de

educación superior frente a la necesidad de atender y resolver dos situaciones

críticas de la educación superior, a saber, la acentuación de la iniquidad en el

acceso a este nivel educativo12 y el deterioro de la calidad en la formación de los

12 La iniquidad relativa al acceso, característica de nuestra educación superior, como se deriva del

artículo de Fuenmayor y Vidal, citado en el respectivo documento, tiene tres fuentes

fundamentales: (a) las condiciones socioeconómicas, expresada en la exclusión de los aspirantes

ubicados en los estratos IV y V de la versión de la escala Graffar utilizada por la OPSU; (b) las

condiciones relacionadas con “el tipo de dependencia de los planteles donde se cursan los

estudios secundarios, desfavoreciendo abiertamente a los aspirantes provenientes de planteles

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

24

estudiantes, en la cual tienen indudable peso las condiciones institucionales

desfavorables al mejoramiento del desempeño estudiantil.

En esta política se ponen en juego los criterios de calidad y pertinencia, ya

expuestos, tanto como los criterios de equidad y formación integral, que

condensan la significativa atención prestada al sector estudiantil tradicionalmente

relegado en su carácter de actor clave de los debates asociados a las reformas en

la educación superior. En lo que respecta a la equidad, cabe destacar que su

conceptualización se distancia de su uso predominante, basado en la fórmula

combinatoria de las aptitudes y los méritos. Porque inscribiéndola en el propósito

relativo a la “la profundización de la democracia [que] supone la efectiva prioridad

de la educación, no sólo como un bien público, sino también como un espacio que

impulse y genere justicia social”, se la concibe “como principio y como reto de la

educación superior13, particularmente referidos a la permanente creación de

igualdad de condiciones que permitan hacer efectiva la igualdad de oportunidades,

tanto para el acceso como para un desempeño estudiantil exitoso, considerado

desde la perspectiva de experiencias y logros de formación.

Puede sostenerse que la puesta en juego de este criterio compromete al

Estado y a las instituciones, a generar efectivos procesos y prácticas de

democratización de la calidad de la educación superior. Por una parte,

promoviendo y consolidando el nexo entre igualdad de condiciones e igualdad de

oportunidades para el acceso a las instituciones de educación superior y para su

buen desempeño en ellas a lo largo de su trayectoria estudiantil; lo cual supone

que las instituciones ofrezcan “mejores ambientes y oportunidades de aprendizaje,

de iniciación profesional y relación con el mundo profesional y de formación

integral para todos sus estudiantes”. Por otra, generando y sosteniendo “políticas

específicas para apoyar el acceso y el mejoramiento continuo del desempeño

estudiantil, especialmente de quienes pertenecen a sectores socialmente

desfavorecidos, los pueblos indígenas, las minorías culturales y lingüísticas,

aquellos que viven en situación crítica, personas que sufren discapacidades o que,

por cualquier otra situación, se encuentren en desventaja ante la oferta educativa

de las instituciones. 14

Al hablarse de desempeño estudiantil, se le entiende “como el conjunto de

experiencias y logros formativos de los estudiantes en su relación con la

educación superior”. Y, en tal sentido, se concibe como una “responsabilidad

institucional estrechamente vinculada a la calidad de la enseñanza” 15y, por ende,

oficiales frente a los provenientes de planteles privados”, y (c) las condiciones relacionadas con las

regiones del país, expresadas en el acentuado margen "de demanda insatisfecha en los estados

más pobres del país”. Característica que se ha hecho más fuerte a partir de la aplicación “de los

mecanismos internos de ingreso a las instituciones universitarias, que llevó en el año 98 a que más

del 80% de los admitidos fueran a través de estos mecanismos12. Viceministerio de Políticas

Estudiantiles. Op. cit.

13 Viceministerio de Políticas Académicas. Op. Cit.

14 Viceministerio de Educación Superior. Op. cit..

15 Viceministerio de Políticas estudiantiles. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

25

anudado al criterio de “formación integral”, con el cual se apunta a la

revalorización y resignificación de la función docente desde el propósito de la

formación integral, inherente a las instituciones de educación superior en el

cumplimiento de sus responsabilidades sociales.

La adopción del criterio de formación integral nos parece uno de los

mejores aciertos de las propuestas que hemos venido reseñando, pues a él se

vincula estrechamente la revitalización de la función docente, que va más allá de

la capacitación de los estudiantes para su quehacer técnico o profesional.

Advertimos aquí un enfoque complejo de la formación en el nivel de la educación

superior, el cual permite anudar contenidos y estilos de la enseñanza universitaria

con sus sustentos epistemológicos y su significación socio-cultural, política, ética y

estética; un enfoque que, en consecuencia, abre la inquietud por las implicaciones

de nuevas maneras de educar en nuevos tiempos. Puede leerse en la formulación

de este criterio el señalamiento de algunas dimensiones de la formación integral,

teniendo presente que “nuestros problemas no son sólo de orden técnico,

científico y económico, sino también de carácter social, cultural y ético”, lo cual

plantea la necesidad de “emprender profundos cambios en planes y programas

curriculares” que promuevan experiencias y logros de formación asociados a:

(a) conocimientos y competencias relacionados con el ejercicio profesional;

(b) capacidades y actitudes intelectuales que permitan a los estudiantes

abordar, analizar, relacionar y transferir conocimientos, identificar

supuestos, plantear problemas y explorar alternativas valorando la

importancia del contexto, valorar críticamente las situaciones y argumentar

sus posiciones, enfrentar continuos aprendizajes;

(c) actitudes y capacidades de valoración ética, social, intelectual, estética y

política, indispensables a su desempeño como personas, profesionales y

ciudadanos conscientes, responsables, solidarios, críticos, participativos,

capaces de reconocimiento de las diferencias en las maneras de pensar,

decir y actuar, sensibles hacia los problemas sociales y la diversidad de

valores que posibilitan una sociedad más justa y solidaria;

(d) capacidades y actitudes para desempeñarse proactivamente en la

generación de nuevas oportunidades laborales.16

Por otra parte, cabe destacar el papel primordial que se le atribuye a la

participación estudiantil: …cuya promoción y fortalecimiento parte de la convicción

de que el ejercicio de la democracia participativa debe ser concebido como uno de

los ejes fundamentales de la experiencia estudiantil universitaria, ya que

constituye una de las contribuciones principales de la educación superior a la

formación de ciudadanía. La consolidación de la participación estudiantil como

rasgo inherente a la educación superior tendría que expresarse en: (i) la actividad

estrictamente académica (estimulando una pedagogía universitaria crítica,

reflexiva y creativa, promoviendo la integración de los estudiantes a labores de

investigación y extensión); (ii) la vida cultural, social y deportiva de las

16 Ibidem.

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26

instituciones; (iii) el debate y la toma de decisiones en asuntos que conciernen al

sector estudiantil; (iv) la discusión sobre la educación superior y los problemas del

país, así como sobre otros temas políticos, culturales, éticos; (v) la gestión

institucional; (vi) la existencia de múltiples organizaciones; (vii) el desarrollo y

sostenimiento de relaciones con estudiantes y comunidades académicas de otras

instituciones nacionales e internacionales; (viii) el fortalecimiento de articulaciones

con el entorno sociocultural y con los actores sociales vinculados a los campos de

desempeño profesional.17

Si bien compartimos en líneas generales los planteamientos hechos a

propósito de la formación integral, es pertinente subrayar que el enfoque de la

formación integral compromete al conjunto de la dinámica institucional y no sólo a

los planes y programas curriculares, pues las instituciones contribuyen a esta

formación a través de proyectos educativos que conjuguen prácticas de docencia,

investigación y proyección hacia la sociedad, para involucrar a profesores y

estudiantes en experiencias intelectuales, ético-políticas y estéticas que les

permitan sentirse implicados en la comprensión y transformación de sus ámbitos

de acción y de sí mismos. Es en estas experiencias, como experiencias de

formación, donde radica la condición fundamental para la revitalización de la tarea

formadora de las instituciones de educación superior, indisociable de su finalidad

cultural y crítica.

En tal sentido, la pregunta crucial que se abre es la relativa a si nuestras

instituciones están ofreciendo una educación integral, concebida ésta como un

proceso complejo, abierto e inacabado mediante el cual se contribuye no sólo a

desarrollar competencias profesionales, sino también y, fundamentalmente, a

forjar en los estudiantes nuevas actitudes y competencias intelectuales; nuevas

formas de vivir en sociedad movilizadas por la resignificación de los valores de

justicia, libertad, solidaridad y reconocimiento de la diferencia, tanto como por el

sentido de lo justo y del bien común; nuevas maneras de relacionarnos con

nuestra memoria colectiva, con el mundo en que vivimos, con los otros y con

nosotros mismos; lo que implica la sensibilización ante las dimensiones éticas y

estéticas de nuestra existencia.

Conforme a la conjunción de los criterios indicados, la ejecución de la

política que hemos comentado en este punto se asocia a las siguientes

estrategias18:

1. Promover la generación de múltiples articulaciones entre la educación

superior y los niveles de media y básica.

2. Profundizar la función orientadora de las instituciones de educación

superior.

17 Viceministerio de Políticas Estudiantiles. Op. cit.

18 Se transcriben las formuladas en el documento del Viceministerio de Políticas Estudiantiles,

reconociendo que las mismas se basan en las previamente formuladas en el documento del

Viceministerio de Educación Superior.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

27

3. Incentivar la contribución de las instituciones de educación superior en la

nivelación de conocimientos y el desarrollo de competencias básicas, para

enfrentar con éxito el tránsito de la educación media a la educación

superior.

4. Revisar y reformular los procesos de admisión conforme a criterios y

procedimientos que respondan al principio de igualdad de oportunidades.

5. Ampliar la cobertura de la educación superior para brindar mayores

oportunidades de estudio, especialmente a las poblaciones más aisladas y

de limitados recursos económicos, ofreciendo calidad y pertinencia en sus

programas académicos.

6. Fortalecer la calidad académica y la valoración social de las carreras

técnicas y tecnológicas como alternativas de ampliación y diversificación de

la oferta educativa, vinculadas a la política de equidad social y con valor

estratégico en el desarrollo nacional.

7. Favorecer la articulación en cada institución de los servicios de atención al

estudiante, entre sí, con otras instancias institucionales y con las

organizaciones estudiantiles.

8. Promover las articulaciones interinstitucionales y con el entorno social,

como fundamento de la atención integral al estudiante.

9. Desarrollar programas preventivos e integrales en la atención de la

población estudiantil desde su ingreso en las Instituciones de Educación

Superior

10. Fortalecer, ampliar y dotar los servicios existentes.

11. Promover que las instituciones de educación superior asuman el

mejoramiento continuo del desempeño estudiantil como un objetivo

institucional inherente a la calidad de su función docente.

12. Promover y apoyar en las instituciones de educación superior la

implantación de programas de apoyo al mejoramiento continuo del

desempeño estudiantil que aseguren igualdad de condiciones para la

obtención de adecuados logros educativos.

13. Impulsar la discusión y realización de cambios curriculares que conjuguen

la atención a las nuevas demandas sociales y la formación integral de los

estudiantes como personas, ciudadanos y profesionales capaces de pensar

y de actuar crítica y creadoramente.

14. Desarrollar sistemas de evaluación del desempeño estudiantil como parte

integrante de la evaluación del desempeño institucional.

15. Fomentar y financiar la elaboración, publicación y difusión de bienes de

conocimiento (libros, guías, revistas, multimedia, y otros) para uso de los

estudiantes de nivel superior.

16. Incorporar estudiantes de pregrado a proyectos de investigación como parte

de su proceso formativo (investigación formativa).

Política 4

Lograr una mayor pertinencia social de la educación superior en los distintos

ámbitos territoriales

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

28

Uno de las críticas más recurrentes a las instituciones de educación

superior refiere a su escasa pertinencia con relación a objetivos económicos y

sociales concretos, bajo el supuesto de que ellas son pertinentes en la medida en

que respondan a las exigencias de profesionalización y de investigación aplicada

para la solución de problemas, que le son planteadas por las demandas de

desarrollo local y regional, enfatizando, no pocas veces, en los objetivos

económicos y las demandas del mercado laboral. Al respecto, podemos advertir

una concepción estrecha de la pertinencia de la educación superior; pues, por una

parte, se la identifica con simple adecuación a tales demandas y, por otra, se

excluyen otros ámbitos de acción relacionados con objetivos más amplios como su

contribución a la comprensión teórica de problemas de diversa índole, a la

elevación del nivel cultural y educativo de sectores socialmente excluidos, a la

profundización de una cultura política democrática y a la reforma de instituciones

locales y regionales del Estado, entre otros.

La definición de esta política contraviene tal concepción, pues en ella se

expresan los criterios de calidad, fortalecimiento de lo académico y autonomía a

los cuales hemos hecho referencia, asociándolos estrechamente con el criterio de

pertinencia social de las instituciones de educación superior en su carácter de

“espacios donde se cultiva el conocimiento, la reflexión y la valoración crítica”19.

Criterio con el cual se subrayan las necesarias articulaciones entre las dinámicas

internas de las instituciones y las exigencias de desarrollo local, regional y

nacional, que se establecen con el sentido propio de aquellas, para dar respuestas

a estas exigencias en el cumplimiento de sus responsabilidades sociales. Estas

respuestas, como bien se sostiene en el respectivo documento, no pueden

limitarse a la adecuación al mercado de trabajo, porque dicho cumplimiento

comporta para las instituciones:

Orientarse hacia la afirmación del interés público y de valores como “la

libertad, la tolerancia, la justicia, el respeto a los derechos humanos, la

preservación del medio ambiente, la solidaridad y la cultura de la paz”.

Contribuir al desarrollo social, político, cultural y educativo, tanto en los ámbitos

locales y regionales como en el ámbito nacional;

Contemplar la participación de sus profesores y estudiantes en el estudio,

comprensión y alternativas de solución de problemas sociales, políticos, culturales

y morales de la realidad nacional. 20

Y, como se reitera en el documento referido a las políticas estudiantiles, si

la pertinencia no puede ser vista como “una adaptación ciega a las condiciones del

mercado de trabajo profesional”, tampoco puede serlo “como una acción unilateral

de las instituciones de educación superior hacia la sociedad”, sino como “una

búsqueda permanente, que requiere la incorporación de las instituciones de

educación superior a espacios de diálogo y acción creativos y la generación de

nuevos espacios de intercambio con los más diversos actores sociales”. Espacios

19 Ibidem.

20 Ibidem. Las palabras entrecomilladas corresponden a Tünnermann, 2000.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

29

en los cuales, estas instituciones “no sólo aportan desde su especificidad de

organizaciones dedicadas al conocimiento, sino que aprenden, tanto en el

contacto con problemas y actores de los ámbitos técnicos, económicos y políticos,

como en el contacto directo con las comunidades”. 21

Se trata, así, de sentidos de la acción institucional que implican el

despliegue de las capacidades tanto de las instituciones como de sus integrantes,

para desarrollar proyectos de interés colectivo, para el replanteamiento de sus

formas de entender los saberes y las formas de construir, difundir y compartir

conocimiento. Asimismo, la comprensión de las instituciones de educación

superior como parte del tejido social, y ... su desarrollo como organizaciones del

conocimiento con evidentes compromisos con la construcción de una mejor

sociedad, expresados en su capacidad para generar y transmitir conocimientos

orientados a la comprensión y transformación de los contextos de acción,

coadyuvar a la consolidación de la sociedad venezolana como sociedad

democrática, aplicar esos conocimientos en procesos de innovación económica,

política, social y cultural, y promover cambios favorables en las actitudes y

comportamientos tanto individuales como colectivos. A tales efectos, es necesario

que los proyectos educativos de las instituciones de educación superior tengan

como norte su inserción creativa en diversos ámbitos de la realidad nacional, sin

dejar de considerar las innegables repercusiones de un mundo que se transforma

vertiginosamente en todos los órdenes...22

Creemos pertinente observar que en la definición de esta política y sus

consecuencias en las respectivas estrategias, hace falta imprimir mayor fuerza a la

consideración del potencial del desarrollo regional para el logro de objetivos y

metas del desarrollo nacional. Pues tal consideración involucra varias

dimensiones. En primer lugar, que las instituciones educativas en general y las de

educación superior en particular forman parte de dicho potencial, de manera que

sus reformas sustantivas constituyen una tarea decisiva para el desarrollo integral

en sus planos locales, regionales, y nacional. En segundo lugar, que Venezuela es

un país de regiones heterogéneas en sus formas de vida cultural, en sus tipos de

economía y grados de desarrollo de ésta, en la calidad de vida socio-económica,

cultural y política de los ciudadanos; razón por la cual los aportes de las

instituciones de educación superior son diferenciados, de acuerdo con las

características de la región de la que forman parte y con el tipo y complejidad de la

institución. En tercer lugar, que las regiones no son sólo ámbitos territoriales sino,

también y, fundamentalmente, resultados de relaciones históricas y culturales, en

y desde las cuales definen sus dinámicas internas y su inserción en los escenarios

nacional y mundial. Y, finalmente, haciendo nuestro un planteamiento de

UNESCO, que la participación de dichas instituciones para contribuir al desarrollo

regional … no se logrará fácilmente utilizando mecanismos de planificación

jerárquica a nivel institucional o regional (lo cual conduciría a un centralismo

asistencialista y larvado); sino asegurando que las distintas partes interesadas en

21 Viceministerio de políticas estudiantiles. Op. cit.

22 Viceministerio de Políticas Académicas. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

30

el proceso de desarrollo regional, sean conscientes de las funciones de los demás

y de los factores que alientan o impiden un mayor compromiso regional.23

Por último, la ejecución de la política contempla entre otras, las siguientes

estrategias:

1. Desarrollar acciones orientadas al afianzamiento de los procesos de

descentralización y regionalización de la educación superior, para que a

través de sus instituciones sea posible: (a) contribuir, mediante la

investigación, la formación integral de sus estudiantes y la extensión, al

desarrollo nacional, regional y local, en sus expresiones económicas,

sociales, políticas y culturales; (b) responder a las demandas de los

sectores públicos y privados en los niveles regional y local; (c) contribuir a

la protección del ambiente y la biodiversidad; (d) realizar aportes a la

consolidación de la cultura política democrática y al reconocimiento de la

diversidad cultural como un valor con sustento en el ejercicio de la

tolerancia, el diálogo y la construcción de proyectos comunes.

2. Diseñar y ejecutar planes regionales orientados a la igualdad entre las

instituciones de educación superior, desde el punto de vista tanto de la

calidad como de la modernización en infraestructura y equipamiento, para

el cabal cumplimiento de sus funciones de docencia, investigación y

extensión, en concordancia con las necesidades del desarrollo local y

regional.

3. Realizar estudios que permitan determinar las características de las

regiones en sus aspectos socio-políticos, culturales y económicos y las

necesidades en educación superior, a lo fines de reorientar la oferta

educativa y apoyar la creación y la ampliación de instituciones y carreras

vinculadas a las necesidades regionales, garantizando la calidad y legalidad

de estas ofertas, con especial atención a la formación de técnicos

superiores en las regiones desasistidas.

4. Promover alianzas estratégicas entre las instituciones de educación

superior y entre éstas con los sectores gubernamentales y productivos,

tanto nacionales como regionales, a los fines de definir proyectos y ejecutar

acciones conjuntas para su desarrollo.

5. Fomentar en las instituciones de educación superior tanto el estudio y

discusión de problemas críticos del desarrollo nacional, como la elaboración

de propuestas que promuevan la participación activa de estas instituciones

en la solución de tales problemas.

6. Fomentar la investigación, formación y extensión, con participación

estudiantil, dirigida a: responder a las demandas de los sectores públicos y

privados en los niveles regional y local, la protección del medio ambiente y

la biodiversidad, la consolidación de una cultura política democrática y al

reconocimiento de la diversidad cultural como un valor con sustento en el

ejercicio del diálogo y la construcción de proyectos comunes.

7. Favorecer la formación de emprendedores. 24

23 UNESCO. La contribución al desarrollo nacional y regional. París, 1998, p. 7

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

31

8. Reorientar pasantías o prácticas profesionales para fortalecer la relación

educación-trabajo.Sostener un diálogo continuo con empleadores y

sectores que puedan demandar el servicio de los egresados de la

educación superior.

9. Realizar un seguimiento continuo de los egresados de la Educación

Superior y de los campos de trabajo.

10. Incentivar y apoyar el fortalecimiento académico y la transformación

curricular de las instituciones que tienen la responsabilidad de la formación

integral y permanente de docentes de la educación básica y media,

indispensable al mejoramiento de la calidad de estos niveles de la

educación venezolana.

11. Fomentar y financiar la elaboración, publicación y difusión de bienes de

conocimiento (libros, revistas, videos, multimedias), para el uso tanto de

estudiantes en los diversos niveles y modalidades de la educación, como

de la población en general.

Política 5.

Lograr una mayor interrelación de las instituciones con las comunidades de

entorno

La formulación de esta política se asocia al reconocimiento de la

importancia que tiene la participación de las instituciones de educación superior en

sus entornos comunitarios, para contribuir al mejoramiento de sus condiciones

económicas y sociales de los grupos sociales más desfavorecidos, tanto como a la

consolidación de una cultura democrática mediante su ejercicio en la vida

cotidiana de las comunidades y sus ciudadanos. Se resalta, así, un plano de

articulaciones para acciones institucionales, en el marco de una visión integral de

la proyección social de las instituciones, hacia el desarrollo comunitario;

involucrando la participación estudiantil en su sentido de experiencias formativas;

es decir, “basados en el apoyo mutuo, la solidaridad y la valoración de la

diversidad; el desarrollo de competencias para el diálogo y la capacidad de

construir proyectos comunes”25. Condiciones éstas de indudables inscripción en

las dimensiones éticas y políticas de la formación integral.

Las estrategias que se proponen para la ejecución de esta política son:

24 Se precisa al respecto: Esto implica tanto la caracterización dinámica de los posibles campos de

desempeño profesional, como la caracterización y desarrollo de competencias adecuadas a estas necesidades;

requiere de un cambio actitudinal que tendría que expresarse a lo largo de toda la formación, privilegiando la

visión de que todo profesional, sea que trabaje por cuenta propia o aún en relación de dependencia, tiene el

deber y la necesidad de forjar su propio campo de desempeño, de cara a los vertiginosos cambios que

caracterizan la sociedad de hoy y a las nuevas necesidades culturales, sociales, políticas, éticas y económicas.

Implica también la promoción de iniciativas de producción por parte de docentes y alumnos de las

instituciones de educación superior, en distintas áreas, mediante la constitución de Pequeñas y

Medianas Empresas; así como el contacto con fuentes posibles de financiamiento en las cuales

tiene que jugar un papel de primera importancia la articulación con entes del estado.”

Viceministerio de políticas estudiantiles. Op. cit.

25 Viceministerio de Políticas Estudiantiles. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

32

1. Impulsar y apoyar el desarrollo de programas integrales e

interinstitucionales de extensión.

2. Promover la ampliación del servicio social que se cumple en las carreras de

Ciencias de la Salud y Agropecuarias, a otras carreras que ofrecen las

instituciones de educación superior.

3. Incentivar el apoyo de las IES a la generación y desarrollo de proyectos

comunitarios, para la solución de problemas que afectan a los sectores

sociales más vulnerables.

4. Auspiciar la articulación de los programas de extensión de las IES con

proyectos de instituciones del Estado, sobre todo los que ejecuta el

Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.

5. Auspiciar y apoyar la ejecución de proyectos orientados a la creación de

nuevos sentidos que faciliten la permanente construcción de una cultura

democrática y su ejercicio en la vida cotidiana de ciudadanos y

comunidades.

6. Incentivar la generación y desarrollo de proyectos comunitarios con

participación directa de los estudiantes.

7. Difundir las experiencias significativas de participación e integración social.

Política 6

Promover y fortalecer la cooperación nacional e internacional entre las

instituciones de educación superior

Tal y como se afirma en uno de los documentos que hemos venido citando:

“La ruptura de las fronteras nacionales involucra, entre otros aspectos, la

internacionalización de instituciones y sus respectivos programas y acciones

inherentes a la producción y difusión del conocimiento. Asistimos, así, al creciente

establecimiento de alianzas entre instituciones de educación superior y entre

investigadores. De ahí la importancia que cobra la creación y fortalecimiento de

formas diversas de cooperación nacional e internacional...” 26

Sabemos que dicha ruptura es inseparable del proceso de globalización

que, con expresiones paradójicas en los distintos planos de la vida social, plantea

nuevos retos a la educación superior y sus instituciones. Retos frente a los cuales

es necesario responder con nuevas formas de cooperación que exigen la creación

de sinergias basadas en la interdependencia y en la complementariedad, más allá

de las tradicionales formas de cooperación nacional e internacional básicamente

electivas. Por esto, creemos que en la es necesario incorporar el tema

fundamental de la cooperación, por su indudable importancia para comprender e

insertarse en mejores condiciones y de manera creadora, en los procesos de

globalización, que no ocurren fuera de nosotros.

26 Viceministerio de Educación Superior. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

33

En tal sentido, parece un acierto la formulación de esta política como parte

de las políticas nacionales para el desarrollo de la educación superior.

Especialmente, si tenemos presente que las prácticas reales de colaboración

nacional e internacional se han producido básicamente a partir de iniciativas

personales que, con base en intereses intelectuales compartidos, han generado

formas de interacción y de trabajo sin que ello haya comportado interés

institucional. Y, junto a ello, que la cooperación interinstitucional, tanto en el plano

nacional como en el internacional, se haya limitado, en términos generales, a

declaraciones de intención o a la suscripción de convenios formales, sin mayores

consecuencias en proyectos y actividades que involucren a las comunidades

académicas.

Se trata, entonces, de cambiar los esquemas de cooperación, de manera tal

que ella implique mecanismos activos con amplia participación de las instituciones

de educación superior y de las comunidades académicas, y, a la vez, las

dimensiones nacionales e internacionales de la cooperación, mediante la

conformación de redes interinstitucionales dedicadas a la promoción y realización

de intercambios en ambas dimensiones. Es importante observar que el cambio de

dichos esquemas resulta imprescindible para el desarrollo institucional y su

capacidad de respuesta ante las demandas sociales en su más amplio sentido.

Propósito éste que permite innovar el papel de la cooperación nacional e

internacional en materia de educación superior, pues ella implica cambios

sustantivos en las instituciones que cooperan; especialmente, cuando se

considera que las nuevas formas de cooperación, a diferencia de las tradicionales

interrelaciones universitarias, involucran grados de integración y

complementariedad movilizados por presiones económicas, sociales, culturales y

políticas. Y, frente a las cuales la cooperación ya no es electiva sino ineludible,

para afrontar los desafíos que provienen de la globalización y sus consecuencias

en los ámbitos nacionales y regional latinoamericano, lo que supone, entre otros

aspectos, cambios radicales en estructuras, prácticas y valores de instituciones

que han crecido con aislamientos internos, aisladas entre sí.

Especial interés merece la cooperación en el contexto de los dinamismos

de integración regional latinoamericana y caribeña en el que podemos advertir

importantes pasos relacionados con la apertura de un espacio económico regional,

pero no en los terrenos científicos, tecnológicos, culturales y educativos. Aquí la

educación superior tendría que jugar un papel de primer orden como “espacio

privilegiado para favorecer la ampliación de las perspectivas de las personas y los

colectivos humanos, el conocimiento y el encuentro con otras culturas, el fomento

de la integración”27. Porque, para América Latina y el Caribe, la razón de ser de la

cooperación académica radica en sus aportes al fortalecimiento de nuestras

economías, culturas y formas de vida democráticas, en momentos en que la

situación particular vivida por nuestros países y pueblos, está definida por su

inserción en una creciente globalización planetaria con indudables efectos en la

segmentación económica, social y cultural, y sus secuelas de pobreza. Y porque

27 Viceministerio de Políticas Estudiantiles. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

34

las prácticas de cooperación nacional e internacional tienen que ver, en lo

fundamental, con el ejercicio del civismo que en el mundo contemporáneo:

…implica por un lado poseer un sentido de responsabilidad con respecto a la

comunidad local de cada uno, y por otro lado comprender el vasto contexto

cultural de la “aldea mundial". A fin de lograr ambas cosas, los contactos, la

información y la educación son tres medios fundamentales de adquisición de las

actitudes necesarias para vivir y trabajar en un mundo cada vez más diverso y

multicultural, pero en el que parecen contar con menos adhesión los valores de

saber compartir y ser solidarios. (...)28

O, como se apunta en el mismo documento, el hecho de vivir en un mundo

cada vez más interdependiente plantea el reto de “ayudar a transformar una

interdependencia de hecho en solidaridad deseada, la cual es efectivamente una

de las tareas esenciales de la educación”.29

Las estrategias propuestas para la ejecución de la política que hemos

comentado, son las siguientes:

1. Fomentar la integración latinoamericana y del Caribe, en el marco de

valores de comprensión y convivencia latinoamericana y planetaria.

2. Propiciar y dar apoyo al trabajo en red entre las instituciones de educación

superior, para facilitar la coordinación interinstitucional en la formulación y

ejecución de proyectos y programas académicos, así como para concertar

los respectivos esfuerzos y recursos.

3. Promover el apoyo de instituciones que tengan mayores niveles de

desarrollo académico a aquellas que requieren elevar su nivel académico.

4. Fortalecer intercambios de información y experiencias institucionales en

función de la integración.

5. Crear sistemas integrados de información académica interinstitucional.

6. Promover el intercambio y cooperación regional, nacional e internacional

entre investigadores nacionales y con diversos organismos sociales y

educativos, mediante el apoyo a la creación de redes de investigación y

extensión para la integración académica y científica nacional, regional e

internacional, y a la realización de eventos y publicaciones.

7. Diseñar y ejecutar programas de integración académica de las instituciones

de educación superior con países de América Latina y El Caribe, como

base fundamental para avanzar en una integración regional o subregional

que permita explorar soluciones a los problemas de desarrollo cultural,

educativo, científico y tecnológico de la región, para responder a los

desafíos que los nuevos escenarios están planteando.

28 UNESCO. “La educación superior para una nueva sociedad: la visión estudiantil”, 1998. Citado en

Viceministerio de Políticas Estudiantiles. Op. cit.

29 Ibidem. Las cursivas son de Delors y otros: La educación encierra un tesoro, citado en

estedocumento.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

35

8. Crear un centro de investigaciones sobre la educación superior con dos

propósitos fundamentales: (a) consolidar la educación superior como un

campo de análisis y reflexión permanente, que permita la formulación y

ejecución de proyectos da carácter internacional y transdisciplinario y (b)

servir de apoyo a la toma de decisiones gubernamentales, mediante la

ejecución de estudios puntuales y formulación de propuestas.

9. Apoyar la creación de grupos académicos interinstitucionales para la

investigación de problemas de carácter local, regional y nacional, que sirvan

de base a la propuesta de alternativas de solución.

10. Incentivar la conformación de proyectos interinstitucionales que

desencadenen procesos de educación-producción en áreas prioritarias

tanto regionales como nacionales.

11. Promover y apoyar el intercambio nacional e internacional de estudiantes

entre Instituciones de Educación Superior.

12. Fortalecer los intercambios entre organizaciones estudiantiles nacionales e

internacionales.

13. Promover la cooperación internacional para la realización de estudios

superiores de venezolanos en el exterior y de estudiantes del exterior en

Venezuela.

3. Análisis crítico

En primer lugar, es preciso reconocer el esfuerzo gubernamental que, a

través del Ministerio de Educación Superior, se hace en la formulación explícita de

las políticas y la voluntad de diálogo para su concertación. Lo inédito radica, pues,

en hacerlas explícitas y en colocarlas en el tapete del debate público.

En las políticas propuestas pueden advertirse dos limitaciones

fundamentales:

a) La primera es que no se hace explícita la visión de la vida académica

sustentada en los radicales cambios epistemológicos que han tenido

lugar y su impacto en las formas de producción, organización,

transmisión y difusión de conocimientos. Ello, pese a que la asunción

de estos cambios tienen expresiones en algunos planteamientos y

estrategias.

b) La segunda es la notoria ausencia del álgido tema del financiamiento

que, suponemos, debe variar conforme a nuevos criterios que se

establezcan para potenciar las reformas sustantivas de acuerdo con

las directrices definidas en las políticas. El proceso de integración y

reelaboración en el que actualmente se encuentran las políticas que

orientan la transformación de la educación superior venezolana,

seguramente atenderá estos y otros aspectos.

Pese a tales limitaciones u otras que puedan señalarse, es innegable que,

consideradas en su conjunto, las políticas, sus criterios de orientación y sus

estrategias, se hacen cargo de cuestiones vitales para pensar y poner en escena

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

36

reformas profundas en la educación superior y sus instituciones. Paradójicamente,

desde una instancia estatal, se están enunciando asuntos que suelen ser obviados

en debates y propuestas que dimanan de las instituciones, entre ellos:

a) El carácter público de todas las instituciones de educación superior y lo que

ello implica en términos de sus responsabilidades sociales, de sus

relaciones con el Estado y la sociedad, y de la democratización de sus

formas de gestión como ámbitos de lo público.

b) La impostergable articulación vertical y horizontal de niveles e instituciones,

de cara a la real construcción de la educación superior como un sistema

flexible y abierto.

c) Un concepto multidimensional, luego radicalmente distinto, de la calidad,

respecto del usualmente identificado con la gestión empresarial basada en

la relación costo-beneficio.

d) La institucionalidad del conocimiento abierta a los requerimientos que

plantea la construcción de una sociedad justa, democrática y participativa.

e) Un enfoque diferente de la equidad en el acceso y en el desempeño

estudiantil estrechamente asociado a la lucha contra la exclusión social y a

la puesta en juego de la real democratización de la educación superior. Sin

duda, esta cuestión es crucial para la definición de rutas de la reforma de la

educación superior, pues sigue siendo en nuestro país como en el resto de

América Latina un “desafío pendiente”, para decirlo con palabras de

Hopenhayn y Ottone. Hacerse cargo de él implica, para las instituciones de

educación superior, reconocer su configuración como parte de los

mecanismos de exclusión social y, actuar en consecuencia. Porque sin la

puesta en juego de procesos y prácticas que coadyuven a la

democratización de este nivel educativo, la educación superior cumple

precariamente su papel en la democratización de nuestra sociedad, el cual

se asocia a la creación de mejores condiciones para el acceso de grupos

sociales históricamente excluidos al campo productivo, a los bienes

materiales y culturales, tanto como para su participación activa en la vida

democrática, en el ejercicio de sus derechos ciudadanos. Papel que

actualmente y en visión prospectiva es decisivo, pues, como hemos

señalado en otro lugar, los nuevos requerimientos productivos, la

democratización de condiciones y oportunidades sociales, y las nuevas

formas de ejercicio ciudadano reclaman otro tipo de competencias,

actitudes y valores, para confrontar las formas de iniquidad propias de la

paradójica situación asociada a la profundización de las brechas entre

países, grupos sociales e individuos, como resultado de la conversión del

conocimiento en la principal fuerza de la economía.

f) Un replanteamiento significativo de la pertinencia social de la educación

superior, sus instituciones y programas, que rompe con la consabida y

practicada fórmula de adecuación a las demandas del mercado de trabajo

profesional y técnico.

g) La imprescindible revitalización de la tarea formadora de las instituciones

como parte fundamental de sus responsabilidades sociales, con especial

énfasis en la formación de ciudadanía y de valores asociados a la cultura

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

37

democrática, y sus consecuencias prácticas sobre una nueva pedagogía

universitaria. Énfasis con indudables implicaciones en la vida de las

instituciones y en la vida social en general.

h) La atención al sector estudiantil, históricamente ignorado en políticas y

planes de reforma educativa.

i) La inserción de las instituciones en los procesos económicos, culturales,

políticos, ambientales y educativos, implicados en el desarrollo integral en

sus planos local, regional y nacional. Esta cuestión coloca el énfasis en el

fomento de sinergias con los sectores privados y públicos, para dar

respuesta a los problemas económicos, sociales, culturales y educativos,

de carácter nacional, regional y local, y promover cambios orientados a

“mejorar las condiciones de vida de la población”. Tal énfasis se asocia al

reconocimiento del importante papel que puede jugar la educación superior

en el impulso del desarrollo regional considerado integralmente, con la

participación de los diversos sectores sociales e institucionales y de las

comunidades que hacen vida en las regiones. Y, amerita, como tal, la

puesta en escena de nuevas maneras de pensar y llevar a cabo procesos

de descentralización y regionalización de la educación superior.

j) El compromiso con una gestión institucional sustentada en la autonomía

responsable, a contrapunto de la autonomía ejercida como “patente de

corso” por instituciones e integrantes de sus comunidades. Pues implica,

junto al ejercicio plural del pensamiento, la puesta en práctica de procesos

transparentes en la toma de decisiones y el hacer público ante el Estado,

ante la sociedad y ante sus comunidades, “los objetivos, metas, acciones,

logros e inversión de recursos financieros, en sus correspondientes planes

y programas institucionales”, en el cumplimiento de sus responsabilidades

sociales. A este compromiso se asocia el reestablecimiento “de la confianza

de quienes forman parte de ellas y el reconocimiento social como

interlocutores efectivos para el análisis y solución de problemas

nacionales”. Es pertinente señalar que aquí encontramos uno de los

sentidos de la republificación de las instituciones de educación superior,

uno de los puntos irrenunciables para el Estado en materia de educación

superior y una de las más importantes cuestiones para el debate relativo a

las reformas de la educación superior.

k) La importancia de la cooperación nacional e internacional entre

instituciones de educación superior, bajo un nuevo enfoque, para resituarse

en el marco de la globalización y de los desafíos que estas plantean a

nuestro país en el contexto regional latinoamericano y caribeño. Como

sabemos, en este marco se entrecruzan procesos en sus múltiples

dimensiones y paradójicos efectos en los ámbitos económico, socio-cultural

y político, el creciente valor del conocimiento y sus nuevos modos de

producción, transferencia y legitimación, la pérdida de centralidad de la

institución universitaria como lugar de producción y transmisión de

conocimientos, las nuevas modalidades de ejercicio del poder, entre otros.

Por ende, se trata de asumir las diversas vías de cooperación,

inscribiéndolos en el interés común de profundizar nuestra democracia, lo

que implica combatir las fuentes y efectos de la exclusión en todas sus

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

38

formas, construir una sociedad más justa y solidaria, y fortalecer el

pluralismo como sustento ético-político del ejercicio ciudadano; tanto como

en la necesidad de contrarrestar el modelo eco-depredador del crecimiento

económico, y de preservar y enriquecer nuestro patrimonio cultural. Por

esto, dichos escenarios y los retos planteados en y ante ellos, tornan

impostergable la transformación de nuestra educación y plantean la

exigencia de resignificar los propósitos orientadores de la misma, que han

venido enunciándose en los términos de calidad, equidad y pertinencia, no

asépticos ni inocuos. Sin embargo, en el marco de las propuestas

gubernamentales estos propósitos se amplían dando cabida a otros que no

suelen ser nombrados.

Estos aspectos convergen en uno de los desafíos planteados, el cual se

formula en estos términos: “Reorientar el patrón de desarrollo de la educación

superior con una visión cultural y políticamente democrática del desarrollo

nacional”30. En su respectiva argumentación se destaca la importancia de

sustentar los cambios de la educación superior en la asunción de los siguientes

marcos de referencia: la integración de los aportes científicos y tecnológicos al

desarrollo económico con objetivos sociales, el reconocimiento de la diversidad

cultural y de la riqueza que ésta aporta en la consolidación de la vida democrática,

el entendimiento de la formación como conjunto de procesos, prácticas y

experiencias que propicien “cambios en las maneras de pensar, conocer, decir y

actuar”, en los modos de abordar problemas socio-culturales y políticos, y de

plantear cursos de acción para afrontarlos, en las formas de participación

asociadas a la creación permanente de una democracia participativa, en el

procesamiento del impacto de las nuevas tecnologías de la información y la

comunicación en todos los ámbitos de la vida social.

A nuestro juicio, estos marcos referenciales, entre otros, plantean a las

instituciones la puesta en juego de su capacidad para reinventarse a sí mismas,

pues ella significa contravenir la fuerza de lo dado, no sólo en lo que atañe a

patrones de funcionamiento de la organización y la gestión académicas con

predominio de comportamientos inerciales y de acciones de corto plazo, sino

también en lo concerniente a los corporativismos y privilegios, a las formas poco

democráticas para la toma de decisiones, a las diversas maneras de practicar la

endogamia institucional, a climas institucionales desfavorables a la puesta en

común de acciones con impacto en el desarrollo nacional, entre otros. Si

pudiéramos resumir los sentidos fundamentales de tal reorientación, diríamos que

se trata, precisamente, de la reinvención de las instituciones de educación

superior como espacios de reflexión y como ámbitos de lo público, para hacer

efectivos sus compromisos con la construcción de una sociedad más justa, libre y

democrática. Y conquistar, así, su liderazgo como espacios claves en los cambios

asociados a la revitalización del aparato productivo con claros propósitos sociales

y culturales, y especial énfasis en la reducción de la pobreza y la lucha contra toda

30 Viceministerio de Educación Superior. Op. cit.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

39

forma de exclusión, tanto como a la profundización de la democracia participativa

como forma de vida política.

Finalmente, no hay duda de que las políticas propuestas para orientar la

transformación de la educación venezolana abren una importante posibilidad para

liberarse de los prejuicios asociados a los soliloquios que han caracterizado las

relaciones entre el Estado y las instituciones. En el escenario de los debates se ha

colocado y continúa colocándose lo que el Ministerio de Educación Superior viene

pensando sobre los cauces de la reforma. Las comunidades académicas y otros

actores tienen la palabra. Y, ambos, Estado e instituciones deben asumir que,

haciendo nuestras las palabras de R. Lanz:

Los perfiles que orientan una estrategia global de transformación de

nuestras universidades no son en sí mismos un plan de trabajo o una fórmula que

se "aplica" para resolver asuntos puntuales. Desde ese horizonte es posible

articular políticas de alianzas, consecución progresiva de objetivos, acumulación

gradual de fuerza político-intelectual para emprender, cada vez, niveles superiores

de transformación. Lo que parece claro es que las reformas no se logran "a

ciegas", con una pura pulsión voluntarista. Es preciso marcar un rumbo

colectivamente, y ese rumbo proviene principalmente de la visión con la que se

maneja la vanguardia del proceso, de la concepción que predomina en los equipos

dirigentes.

El reto de hoy es poner toda la energía y el ingenio en la preservación de

los espacios de debate democrático, en el especial cuidado para tramitar las

diferencias, en el cultivo de un clima de respeto y consideración por la opinión

disidente. Estos no son rasgos protocolares para adornar las ceremonias públicas

sino una condición esencial de la gobernabilidad de los procesos de reformas. Es

demasiado fácil que un debate se degrade y se vuelva una conflictividad

indirigible.31

IV. Las Reformas Universitarias en el discurso de las autoridades

universitarias

Los grandes desafíos que debe enfrentar la sociedad y todas sus

instituciones en este siglo, en especial la universidad, se incrementan con una

velocidad y profundidad que supera y desborda la capacidad de respuesta de sus

actores, dada la trama de factores que concurren y la crisis mundial de la cultura

académica, señalada por Morin32. De este modo, la universidad latinoamericana

como espacio organizativo multidimensional y complejo, se encuentra

permanentemente sometida a fuertes presiones, tanto del contexto interno como

externo, a procesos de renovación y reconfiguración, viabilizados mediante el

31 Op. cit.

32 Morin, E, 2000. Los siete saberes necesarios a la educación del futuro. UNESCO-IESALC.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

40

diseño y puesta en ejecución de novedosos y ambiciosos proyectos de

transformación a lo largo de su historia.

Siendo las cosas así, en la comunidad académica de hoy, se percibe una

creciente preocupación por la definición de una nueva visión de la educación

superior, traducida fundamentalmente en una renovación total del sistema por

diferentes vías y mecanismos. Reinventar la universidad es tarea propia, a fin de

cuentas es la propia universidad quien posee los mas poderosos elementos para

la redefinición de la visión que sobre sí misma ha elaborado. Igualmente, es

responsable de generar vínculos con otros actores sociales para superar el

aislamiento del entorno social en que se inscribe, y dar respuesta oportuna y

pertinente al Estado a través de propuestas alternativas.

Se requiere, en consecuencia, una universidad que reconozca la diferencia,

posibilite espacios para el libre ejercicio del pensamiento, que celebre el diálogo,

el acuerdo y el disenso, en fin la democratización del espacio donde se

deconstruye, construye y transforma el conocimiento. Signada como está, por la

emergencia de nuevos sentidos, nuevos lenguajes, nuevos recursos, nuevos

dispositivos que pongan en cuestión el “pensamiento único”. Lo anterior implica,

interpretar con sentido crítico, el marco de significados y referentes desde donde

se ha pensado la universidad, marco que se manifiesta como un calidoscopio de

fracturas que, en buena medida, son expresión de una lógica, de una forma

generalizada e impuesta de producir el conocimiento. La presencia del paradigma

de la simplicidad, de la normatividad y el reduccionismo, se materializa en las

diferentes esferas de la cotidianidad a través de prácticas eminentemente

instrumentales, que impregnan el discurso y la praxis en los espacios académicos.

No obstante, la naturaleza y alcance de la institución universitaria, el clima

de incertidumbre, contradicción y complejidad que le es propio se debate una

trama de comportamientos paradójicos que conspiran como mecanismos de

resistencia ante los posibles cambios. Inmersa en el mundo postmoderno, pero no

del todo, en el pensamiento postmoderno debe asumir los cambios desde dos

grandes perspectivas y exigencias. Por una parte, los cambios o reformas

inducidos desde los entes gubernamentales, quienes consideran la conveniencia y

direccionalidad de tales transformaciones. Las estrategias de naturaleza exógena,

han contribuido fundamentalmente a incrementar las tareas burocráticas tanto en

las áreas académicas como las administrativas, sin que ello signifique el éxito de

la pretendida reforma. Se circunscriben a logros de corte político, estructural,

funcional y procedimental.

Por otra parte, la conformación de circuitos reflexivos muy localizados en

las instituciones universitarias, han comenzado a cuestionar el deterioro creciente

de la calidad del servicio universitario, así como la marcada dependencia política y

económica de la educación superior en relación con el Estado, esto ha provocado,

en algunos casos, modificaciones y reformas legales y curriculares pero en el

fondo la calidad de los procesos y resultados sigue inalterable; en parte, debido a

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

41

la falta de incorporación de los docentes y estudiantes en los proceso de

transformación, mediante procesos críticos y reflexivos sobre la “razón” y “deber

ser” institucional. Sin embargo, cada día cobra mayor fuerza, tanto en el contexto

interno como externo, la tesis de orientar, facilitar, privilegiar una agenda de

trasformación universitaria que responda a los requerimientos y exigencias de

estos tiempos. Ésta debe ser liderada por actores institucionales comprometidos

con capacidades individuales y colectivas, así como por estrategas claves.

Autoridades capaces de dar direccionalidad, significado y valor a los procesos de

cambio, mediante la construcción de espacios para la reflexión, sobre los grandes

problemas del conocimiento y de la condición humana, sean los que privilegien,

como forma legítima de dar respuesta al siguiente cuestionamiento: ¿cómo

humanizar las universidades? En todo caso, la decisión de cambiar está

estrechamente vinculada con el sistema de valores individuales e institucionales.

La conciencia colectiva favorable a los procesos de transformación, es la palanca

que puede enfrentar las diferentes restricciones que conspiran para impulsar

auténticas transformaciones.

La capacidad para contextualizar, expandir y totalizar los saberes se

traduce en el desafío de lo complejo, por lo que el problema de la transformación

universitaria pasa necesariamente, por la consideración de los efectos que en los

espacios académicos ha generado la incapacidad para enfrentar la fragmentación,

la compartimentación y el reduccionismo que la racionalidad técnica-instrumental

ha engendrado. La falta de reflexividad de sus autoridades, docentes y demás

actores sobre los problemas globales y contextuales, ha impedido a la universidad

pensarse a si misma y por ende pensar los problemas sociales y humanos que les

son propios. El inmediatismo, la simplicidad, el pragmatismo conspiran para que

opere la necesaria reforma del pensamiento, vale decir la reforma universitaria,

conducida paradójicamente por inteligencias que hay reformar33. En suma las

instituciones universitarias se encuentran hoy ante el “desafío de transformarse o

perder legitimidad, espacio social... Por ello, es importante efectuar cambios

importantes en las misiones, el funcionamiento y la cultura organizativa” .

Para ampliar la visión, y contribuir con el debate sobre la reforma,

consideramos de gran importancia el discurso de las autoridades universitarias en

los proceso de transformación.

La Asociación Venezolana de Rectores Universitarios34, asume posición

respecto a la transformación universitaria, mediante el establecimiento de las

bases doctrinarias y conceptuales para llevar a cabo la transformación de las

universidades nacionales. Igualmente, avanzar en los procesos de cambio a nivel

institucional y al mismo tiempo proponer al Consejo Nacional de Universidades

(CNU), un conjunto de políticas, normas y criterios para la formulación de

proyectos y programas relativos a la transformación universitaria.

33 Morin, E. 1999. La cabeza bien puesta. Repensar la reforma-reformar el pensamiento. Ed.

Nueva Visión. Argentina

34 AVERU. 2001. Transformación: urgencia de la universidad venezolana. Caracas.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

42

Para el diseño y ejecución del proyecto de trasformación, proponen los

siguientes elementos estratégicos:

(a) aspectos jurídicos, consideran la necesidad de actualizar las

disposiciones jurídicas, para ello es indispensable la promulgación de la Ley

de Educación Superior;

(b) la gobernabilidad, insiste en definir con claridad las competencias

internas en los diferentes niveles de la estructura universitaria. Asimismo,

clarificar los estatutos orgánicos a fin de adaptarlos a la Constitución y los

marcos de referencia legales del momento y a las finalidades específicas de

la institución. Por otra parte proponen clarificar el papel de los gremios para

lograr o recuperar los niveles de decisión y de participación en los procesos

laborales y de desarrollo estudiantil;

(c) la integración, articulación y regionalización, proponen un sistema que

facilite el intercambio de recursos entre las diversas instituciones y núcleos

que funcionen en los estados, a los fines de construir una red regional

universitaria;

(d) la autonomía, la cual consistirá en brindar a las universidades la

discrecionalidad para desarrollar el contenido académico de acuerdo con

las múltiples y libres capacidades, su ejercicio debe sustentarse en la “ética

de la responsabilidad”, como la mejor estrategia en la búsqueda de la

excelencia;

(e) la calidad, evaluación y acreditación, inspeccionar la calidad de las

universidades con objetividad, sin interferir en la autonomía, mediante un

sistema de evaluación y acreditación democrático;

(f) el diseño de políticas de largo alcance, contempla la definición por parte

de una Asamblea, Parlamento, Consejo Universitario o Consejo Superior de

Política. Sobre el particular proponen una estrategia participativa, con

representación de todos los sectores de la comunidad académica;

(g) la estructura financiera, implica la diversificación de las fuentes

financieras, sin excluir la responsabilidad indeclinable del estado;

(h) los asuntos académicos, de investigación y desarrollo y la planificación

del desarrollo curricular; por último cabe resaltar la estructura gerencial,

aspecto éste de poco peso o énfasis en el conjunto de elementos

estratégicos. Se dedica tan sólo un párrafo a su análisis, en el cual se hace

referencia a lo siguiente: La instrumentación y ejecución de las políticas,

planes, programas y metas se llevaría a cabo mediante un Consejo

Directivo encabezado por la máxima autoridad de la universidad y el apoyo

de los órganos operativos tales como: el responsable de asuntos

académicos, asuntos de investigación y los responsables de los órganos de

Desarrollo Científico y Humanístico, de Planificación y Desarrollo, del

Secretario General, del responsable de la administración y de las Finanzas

y de la Consultoría Jurídica. (p.14)

Resulta interesante observar como el análisis del aspecto gerencial se

concentra en la planificación, en los niveles de mando, así como en las funciones

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

43

que corresponden en cada caso. Se obvian en consecuencia, la discusión sobre

los modelos y estilos de gestión que imperan en las instituciones de educación

superior y cómo estos facilitan o inhiben los procesos de transformación y cambio.

Mas aún, se pasa por alto la importancia que tiene en el contexto descrito

los actuales formas y relaciones de poder; el papel de las autoridades

universitarias como promotores de cambio y mejoramiento continuo y todo lo

relativo a la formación de esos cuadros de dirección científica y técnica. Lo

anterior, deviene en un debilitamiento gradual de la orientación política e

ideológica, y en muchos casos en la baja calidad profesional de los equipos de

dirección en todos sus niveles (estratégico, coordinador y operativo). Así mismo,

se evidencia la ausencia de sistemas de evaluación integral de la calidad del

desempeño y eficiencia de la superación de los cuadros de dirección, el cual

admita la utilización y validación de criterios objetivos, definidos desde la

perspectiva de los dirigentes con el fin detectar errores y profundizar las fortalezas

en el propio sistema.

En el documento titulado “La Transformación Universitaria”35, organizado

por el Viceministerio de Educación Superior con la participación de rectores de

universidades nacionales, para dar a conocer las distintas iniciativas de cambio

que han formulado y concretado, en torno a los procesos de trasformación. En

nuestra opinión:

1. Se considera de vital importancia concebir el problema de las universidades

dentro de una postura compleja y transdisciplinaria, donde es casi

imposible dejar a un lado un problema en particular sino que todos ellos

deben ser considerados como redes de redes, bajo una perspectiva

holográfica. Todos influyen y condicionan el logro de la calidad institucional.

2. Los actores o sujetos de la reforma, no son sólo los universitarios, los

actores son diversos, y pueden agruparse en, un primer grupo: en actores

internos; representados por las autoridades universitarias, los docentes,

estudiantes, gremios y otros movimientos académicos a favor o no de la

reforma. Un segundo grupo: conformado por los actores externos: El

Estado (la reforma vista desde las políticas públicas y los proyectos

políticos); el mundo cultural; el comercio e industria y otros actores

vinculados a distintos sectores de la sociedad.

3. Para garantizar la viabilidad de la transformación es necesario, contar con

auténticos canales de participación y comunicación con el fin de lograr la

identificación, el arraigo y el compromiso.

4. En el discurso de las autoridades se observa una marcada tendencia a

darle supremacía a todo lo relacionado con el marco regulatorio de la vida

universitaria, a saber: Ley de Universidades, Ley de Carrera Administrativa,

Ley del Trabajo, Actas y Convenios. Así como, el papel de los sindicatos y

algunas asociaciones como entes y actores inhibidores de los posibles

35 MES. 2001. La Transformación Universitaria. Caracas.

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44

cambios. Se considera que sin la revisión de estos aspectos no es posible

avanzar en los procesos de transformación universitaria.

5. Se plantea, en algunos casos, una supuesta ausencia de un proyecto de

país, aspecto que conspira para llevar adelante la mencionada

transformación. Esto evidencia un marcado desconocimiento de la dinámica

política y social del país. En algunos casos responde a posiciones de corte

político-partidista y no a razonamientos ajustados a la naturaleza

universitaria.

6. El proceso de trasformación es vinculado, en ciertos casos, con la

reestructuración, lo que evidencia la presencia de un modelo de análisis de

la realidad universitaria desde una perspectiva estructural- funcional,

apegado a una lógica evidentemente tradicional.

7. Se reconoce la importancia de las experiencias pasadas, vinculadas a la

transformación universitaria y se manifiesta un apego a los principios de

participación, respeto a la diversidad, flexibilidad, transdisciplinaridad y

temporalidad; como los que deben orientar cualquier estrategia que se

decida para llevar a avanzar los procesos de Transformación Universitaria.

8. De las 21 Universidades Nacionales (públicas), un elevado porcentaje

cuenta con comisiones responsables de diseñar e instrumentar los

procesos de transformación universitaria, esto responde a los acuerdos

sostenidos en reunión del CNU, de fecha 01 de junio del 2001, donde todos

los miembros decidieron respaldar y complementar el proceso de

transformación, garantizando la más amplia participación de la comunidad

académica.

9. Igualmente, se han venido realizando de forma sistemática en las

universidades, una serie de eventos que tienen como propósito, reorientar y

fortalecer el proceso de transformación, a partir de enfoques, propuestas,

visiones, perspectivas que van desde los aspectos teóricos y filosóficos

hasta los aspectos metodológicos y técnicos.

10. En algunos casos, se tiende a asumir el Plan Estratégico Corporativo como

el posible proyecto de transformación.

11. Sincerar la responsabilidad social - política y económica de la universidad

en el actual contexto que vive el país sin sacrificar sus principios

primigenios. Y el rescate de la condición humana, como totalidad apegado

a una lucha por la espiritualidad en contraposición a la visión fragmentada y

reduccionista presente en el mundo universitario.

12. En relación con el papel de las autoridades universitarias en los procesos

de transformación, se observan los siguientes obstáculos.

El sistema de representaciones, genera discursos anecdóticos,

retóricos y superficiales lo cual evidencia un marcado déficit teórico

conceptual para conducir los procesos de transformación y cambio

La actual concepción de poder de las autoridades universitarias, se

manifiesta como un elemento perturbador de los procesos de cambio y

transformación. Crea enormes barreras comunicacionales.

El antropocentrismo, la psicología del autoengaño, la falsa

conciencia, está presente en sus elaboraciones discursivas, conspira

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

45

para que el reconocimiento y el estímulo tengan cabida en los espacios

académicos, por el contrario se apunta a la descalificación, el descrédito

y el cinismo.

Se evidencia la urgente necesidad de rescatar la “Auctoritas” de

nuestros equipos de dirección, en términos de credibilidad y legitimidad

en el ejercicio del poder y la autoridad.

Finalmente, el documento presenta, a manera de propuesta, un esfuerzo de

síntesis para una posible agenda de transformación universitaria, cuyos aspectos

más resaltantes, son: a) la organización de los saberes, b) el perfil institucional, c)

el gobierno universitario, d) las tecnologías de información y comunicación., e)

estructura y funcionamiento, f) procesos de evaluación, g) desarrollo de personal,

h) rendimiento estudiantil e i) financiamiento universitario.

V. A donde va la reforma universitaria?: lo que “reforma” quiere decir

El estudio de las modalidades de reformas universitarias que están en la

mentalidad de los actores, en la media de los idearios de “la universidad que

queremos”, en los discursos que circulan predominantemente, ha de servirnos

como “carta de navegación” para hacer el viaje a los distintos planos y escenarios

donde están las fuerzas motrices de los cambios posibles. Una cierta tipología de

la idea de reforma que habita estos espacios puede ser útil para entender mejor

los obstáculos con los que tropezará toda iniciativa de cambio, y también, los

puntos de apoyo de los que puede valerse una estrategia de transformación. En lo

que sigue, se encontrará la traza de un itinerario borroso de las distintas ideasfuerza

que circulan en el hábitat universitario

El espíritu de la reforma

Uno de los modos en que existe la idea de reforma es como clima, como

ambiente, como espíritu.36 En este sentido puede apreciarse en cada coyuntura la

presencia –más o meno activa—de estos climas que invaden los ambientes, que

se imponen en los imaginarios colectivos, que ayudan a vehicular las agendas de

debate. Ello lo que indica es que las discusiones que logran traspasar los ámbitos

particulares para convertirse en agenda de la sociedad son justamente aquellos

que se convierten en clima del momento.

En la coyuntura actual es posible apreciar un cierto ambiente que podría

asimilarse a eso que hemos llamado el espíritu de la reforma. Ese clima se

caracteriza por una sensación de agotamiento de los modelos universitarios

existentes, por una cierta consciencia de la crisis que está allí instalada en todos

36 La metáfora de “se respira un ambiente de...” ilustra la inmaterialidad de estos conceptos, pero

también su contundente realidad. En los años 1968-69, en Caracas o en París, se respiraba un

claro aire de “renovación universitaria”

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46

los órdenes, por la fatiga de los intentos de cambios tantas veces diferidos,

“traicionados”, frustrados. Vuelve a aparecer con fuerza la idea-fuerza de las

necesidad de cambios. El dramatismo de la crisis generalizada coloca sin tanta

dificultad la necesidad de cambio a flor de piel. Allí puede advertirse el más

extendido consenso en todos los sectores de la vida universitaria. Sin que

intervenga todavía una definición de contenido sobre el tipo de reformas ni sobre

los métodos para llevarla a cabo, puede estimarse que en torno a la idea de los

cambios necesarios hay en el país un amplio consenso que se registra fácilmente

en las discusiones y actuaciones de los más diversos actores de la comunidad

universitaria.

Lo anterior quiere decir que una agenda de reformas en la universidad no

es percibida como artificio, como capricho de algún sector, sino como curso

natural de las cosas, como condición del proceso político del país, como fuerza

interior de la propia dinámica del quehacer universitario. La apelación a luchar por

reformar nuestras universidades no pertenece de entrada a una fracción particular

del mundo político o de la propia institución. Pertenece a ese extendido

sentimiento que recorre todos los ámbitos y sectores según el cual hemos llegado

a una situación límite que no puede ser superada con las fórmulas remediales del

pasado. Es así como la atmósfera de la reforma universitaria recorre estos

espacios: sin que signifique en sí misma un “plan de acción”, representa empero

una señal de posibilidades, un horizonte hacia el cual puede ser convocada la

voluntad de los actores.

¿Reforma o revolución?37

La agenda mundial de la reforma universitaria está posicionada en un cierto

imaginario de cambio. No existe un atributo preciso para esta palabra, ni mucho

menos una elección consciente en relación al universo semiológico donde habita

todo un repertorio conceptual usado de modo intercambiable: puede sustituirse sin

problemas por “cambio”, “transformación”, “renovación”. Visto este problema un

poco más de cerca es posible desplegar una argumentación consistente a favor de

contenidos intransferibles. Es decir, una cierta correspondencia entre visiones y

conceptos, entre paradigmas y términos utilizados. Así, la denominación de

“reforma universitariano sería una expresión periodística que describe

técnicamente las reformas realmente existentes en el ámbito universitario.

Estaríamos en presencia de caracterización de algún modo comprometida con un

cierto entorno epistemológico, con una determinada visión de la academia.

37 En el terreno propiamente político el debate sobre “reforma o revolución” ha ocupado

históricamente la atención de las distintas tendencias de la izquierda. Ello supuso una

determinada repercusión en los ámbitos particulares de la sociedad. En el campo universitario en

Venezuela hay una tradición de estos debates que alcanza un punto culminante en la “Renovación

Académica” del 68.

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47

La denominación de “revolución universitaria” estuvo asociada en el

pasado a la versión radicalizada de la agenda de cambios en las universidades.

Vehiculaba una postura crítica muy vinculada al entorno político.

En el escenario actual las tendencias radicales no aparecen asociadas a

estas denominaciones.38 La discusión sustantiva sobre modelos de reformas no

está recogida en denominaciones grupales. Tal vez esa discusión de fondo sobre

distintas opciones respecto a la agenda de cambios pueda estar en el seno mismo

de los movimientos de reformas (movimientos éstos que conviven sin problemas

bajo el paraguas genérico de reforma universitaria

La circularidad de las reformas curriculares

Parece evidente que cualquier cambio significativo que se intente en

nuestras universidades va a suponer cambios importantes en el orden curricular.

Pero lo inverso no es verdad: las reformas de pensa que ocurren con frecuencia

no suponen necesariamente cambios significativos en los ejes medulares del

mundo académico. Esta aparente paradoja se ha convertido en los últimos años

en una suerte síndrome del fracaso anunciado. Se sabe de antemano que los

grandes esfuerzos por reformar planes de estudios (sin conexión con ajustes

estructurales en el conjunto del sistema) se reducen en el mejor de los casos a

mejoras funcionales en la gestión académica. Pero rara vez estos proyectos

logran hacerse cargo de vectores sustantivos de la universidad misma.

Existe un efecto de trivialización de todo lo que atiende a la currícula por la

negativa experiencia de esfuerzos de todo tipo sistemáticamente anulados en su

trascendencia. Este panorama ha acumulado un pasivo muy difícil de superar a la

hora de replantear la cuestión de las reformas curriculares de cara a

transformaciones de fondo de la universidad misma. El escepticismo y la

desconfianza afloran naturalmente. ¿Quién garantiza que esta vez sí será?

¿Cómo sostener consistentemente la conexión entre diseño curricular y cambio

de lógica en la gestión de saberes?

La inocuidad de las reformas administrativas

Un fenómeno similar ocurre en el ámbito de la administración: cualquier

cambio verdadero que se plantee en el modelo universitario actual debe arrastrar

una nueva visión de los estilos de gestión. Pero a la inversa no funciona: los

cambios administrativos casi nunca están asociados a transformaciones de

envergadura en el modelo de universidad que tenemos. Hay aquí también un

enorme pasivo que se ha acumulado a lo largo de décadas en las que se ha

pretendido desplazar el debate de fondo sobre el agotamiento del paradigma

Moderno de universidad por maquillajes “administrativos” que dejan las cosas en

el mismo lugar.

38 Probablemente los grupos activos más a la izquierda en esta coyuntura se nuclean alrededor de

la “constituyente universitaria”.

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48

Como ocurre también para la esfera de las reformas curriculares, en el

ámbito administrativo se genera el mito según el cual lo temas de gestión son

asuntos de orden técnico sobre los que no hay debate de fondo. Esta ingenuidad

termina instalando un cierto sentido común en el que resulta casi imposible

entablar un debate serio sobre concepciones epistemológica cardinales sobre la

organización, sobre modelo de gestión, etc.

Parece claro hoy por hoy que los programas de reformas que intentan

concertarse en distintas agendas incluyen todos los ámbitos y ejes que definen la

naturaleza misma de la universidad. Ningún campo está exceptuado. Todas las

dimensiones están en discusión. Es probable que los operadores privilegien éste o

aquél vector pero está muy claro que las políticas de reforma que logren cristalizar

tendrán que hacerse cargo de todas las dimensiones del sistema.

Las reformas decretadas

El estancamiento de los procesos de cambios en las universidades suele

estar asociado con las dinámicas burocráticas desde las cuales son pensados y

agenciados estos cambios. Puede constatarse que con frecuencia las autoridades

producen grandes resoluciones de organismo de dirección en las que las reforman

aparecen “decretadas”. Estos mandatos son sistemáticamente desoídos por la

comunidad académica, no sólo por la poca legitimidad del gobierno universitario,

sino también por la impronta demagógica y oportunista que rodean a este tipo de

proclamas. Los actores internos suelen ser muy escépticos respecto a programas

de transformación comandados por autoridades universitarias. La acumulación de

fracasos y proyectos truncados es parte de la vida cotidiana en todas las

universidades del país. Las comunidades de base son convocadas en períodos

electorales para acompañar promesas de cambio. La experiencia indica que la

gestión de equipos rectorales, decanales y de otro nivel guarda poca relación con

la ejecución efectiva de programas de transformación académica. Se explica

entonces el descrédito de este tipo de promesas, el desencanto de la comunidad

universitaria respecto a la esperanza de cambios verdaderos, la existencia de

intereses objetivos en mantener el status quo por parte de sectores que se

benefician con el actual estado de cosas.

En ninguna institución universitaria se ha producido una transformación

académica de envergadura “decretada” por autoridades. Ello no condena a estos

operadores al rol de “enemigos” de las reformas. Lo que indica simplemente es la

dificultad de impulsar procesos significativos de cambio apelando a la autoridad,

al status o a la influencia de la función directiva. Sea por la complejidad sociopolítica

de estas organizaciones, sea por la poca credibilidad del sistema de

gobierno, sea por el síndrome de resistencia al cambio, lo cierto es que se

constata un límite muy severo más allá del cual los enunciados reformadores se

condenan a simples arengas burocráticas.

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49

Las reformas “por la base”

El involucramiento del movimiento estudiantil en los procesos de reforma

universitaria es uno de los desafíos de cualquier estrategia exitosa en este campo.

Pero ello evidencia, al mismo tiempo, que este sector no está operando en la

actualidad como el factor dinamizador de estos procesos39 y que la base

profesoral tampoco está en la vanguardia: sea en la generación de propuestas,

sea en la impulsión de luchas específicas por la transformación en cualquier nivel.

La apelación a un reforma “desde abajo” tiene el significado político de reconocer

los límites de una “autotransformación” que arriesga cuotas de poder e intereses

objetivos. Apela también a la acción directa de la gente, a la elaboración

espontánea de propuestas, al rechazo de las prácticas tradicionales que terminan

secuestrando la iniciativa autónoma de cada operador. No hay un “sujeto”

predestinado de la reforma (como pudo serlo de hecho el movimiento estudiantil

en las luchas del 68) pero parece evidente que un movimiento de abajo hacia

arriba tiene la ventaja de movilizar energías críticas que no pueden ser

“decretadas” desde la cúspide. Este efecto movilizador de iniciativas nacidas en

las comunidades directamente interpeladas es un combustible insustituible en la

profundización y sostenimiento de los planes de reforma.

Poner el énfasis en las comunidades de base posibilita, además, la

creación de compromisos crecientes entre la gente y sus proposiciones. En climas

de incertidumbre, escepticismo y desmovilización no es poca cosa lograr que

colectivos múltiples y heterogéneos se ganen para impulsar iniciativas de

transformación. Como se ha indicado con anterioridad, la profundidad misma de la

crisis universitaria opera como motivación inicial para activar propuestas y animar

las luchas por los cambios. Pero este impulso inicial debe hacerse sostenido y

duradero para poder incidir verdaderamente en los sistemas organizacionales y

sus lógicas profundas.

Las reformas legales

En varios escenarios universitarios se plantea la lucha por reformas como

una tarea –también—legislativa. Abundan los decretos, resoluciones, reglamentos

y normas que intentan regular algún proceso que se inicia, alguna iniciativa nueva,

alguna creación institucional. De igual modo –aunque en sentido inverso—el

sistema normativo vigente es percibido con frecuencia como un obstáculo para

introducir innovaciones, como límite para los procesos de reforma.

A nivel macro está planteado hoy un debate nacional sobre la “Ley de

Educación Superior”. Este instrumento legislativo será la ocasión para actualizar la

discusión de una agenda en donde se movilizan todos los temas trascendentes

que están detrás como telón de fondo. Aunque la Ley misma es un texto con

39 En otras épocas esto aparecía evidente por sí mismo: el movimiento estudiantil organizado fue la

fuerza motriz de la renovación académica del 68.

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50

características formales propias, será preciso debatir ampliamente las

concepciones teóricas, las visiones sobre el país y su educación, las orientaciones

epistemológicas sobre los nuevos paradigmas, las implicaciones constitucionales

sobre distintas áreas donde queda delineada otra idea de sociedad y de

universidad.

La coyuntura luce propicia para que los asuntos legales no sirvan de

coartada para escamotear asuntos sustantivos. Al contrario, el debate sobre la

nueva “Ley de Educación Superior” permitirá remover la maraña normativoburocrática

que es interpuesta con frecuencia como excusa para frenar iniciativas

de cambio. La protección legal del status quo ya no podrá servir de escudo para

boicotear la transformación de estas organizaciones, pues la nueva “Ley” ha de

proveer los instrumentos que faciliten y estimulen los cambios institucionales que

son perentorios. Antes que obstaculizar, la nueva “Ley de Educación Superior”

exigirá transformaciones de fondo en los modelos universitarios imperantes.

El problema es que ello no se hará por la fuerza heurística de la “Ley” o por

un mandato de la autoridad del Estado. Sabemos que la cultura académica

instalada ofrece toda clase de resistencia y que las prácticas tradicionales que

habitan en estas organizaciones generan inercias muy difíciles de erradicar. Tanto

en lo que concierne al la discusión sobre la “Ley de Educación Superior”, como en

lo atinente a la plataforma normativa de cada universidad, se plantea un a dura

batalla por construir una juridicidad que vaya acompasada con los contenidos de

los cambios profundos que han de producirse.

Las reformas desde el Estado

La experiencia histórica indica que hasta hace muy poco el Estado es una

figura inexistente en lo que corresponde a fijar los horizontes de desarrollo del

sistema universitario. En su lugar, los gobiernos que se suceden en el último

medio siglo, intentan distintas estrategias de control, orientación o incidencia con

grados muy desiguales de impacto efectivo. Es claro que el subsistema de

universidades autónomas ha sido históricamente muy refractario a la incidencia de

políticas o decisiones provenientes del ámbito gubernamental. Los demás

subsistemas (universidades experimentales, Colegios Universitarios,

Tecnológicos, etc.) se desarrollaron bajo la tutela de los gobiernos de turnos con

una larga lista de secuelas que todavía se padecen.

En la coyuntura actual está planteado otro modelo de articulación entre

Estado-Gobierno-Universidad. Tanto en lo que se contempla constitucionalmente,

como en la manera como se asume la cuestión universitaria desde el Ministerio de

Educación Superior. No sólo existe ahora un ente rector para el sistema

universitario, sino que se ha explicitado un cuerpo de políticas que fija con

claridad las reglas de juego para el desenvolvimiento del sector. En la medida en

que la definición de políticas se convierte en la base para la toma de decisiones y

para la propia dinámica del sector, en esa medida es posible avizorar modalidades

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

51

de relacionamiento que favorezcan las estrategias de transformación de todo el

sistema.

Reformas impulsadas por los gremios

Los fracasos y frustraciones que los intentos de cambios han acumulado en

todas estas décadas ha estimulado distintas experiencias transversales que

coloca a ciertos operadores tradicionales a la cabeza de las demandas por las

reformas. De ese modo hemos conocido ciertas oleadas en las que los gremios

profesorales han tomado la bandera de la transformación académica. De allí han

surgido propuestas, proyectos, diagnósticos de la situación universitaria, muy

valiosos. Para algunos sectores estas iniciativas aparecían como extralimitaciones

de la función sindical. Para otros, se justificó esta preocupación como parte del

interés del cuerpo profesoral por los asuntos académicos. De cualquier modo,

puede constatarse que la lucha gremial apareció en cierto momento aparejada con

una cierta agenda de transformación universitaria. No hubo cambios significativos

en ninguna institución que pudieran ser atribuidos a esta variante de la agenda de

reformas. Tal vez pueda evaluarse esta experiencia como una contribución a

estimular un cierto clima favorable a las transformaciones académicas. Desde

luego, en la medida en que el sector profesoral aparece como parte sensible de

las realidades a transformar, en esa medida se transparenta el mar de fondo en el

que se debaten las buenas intenciones de los gremios (tanto en el ámbito de cada

institución, como en los niveles federativos).

Parece claro que en la nueva coyuntura es indispensable involucrar a fondo

a los sectores gremiales (estudiantes, empleados, profesores, colegios

profesionales) para concertar agendas de transformación40

VI. Algunas consideraciones finales sobre las reformas universitarias

1. Los retos de la Universidad se centran hoy en los siguientes ejes principales:

a. La Reforma del Pensamiento sobre la universidad

b. La reforma de su cultura organizacional y sus formas de funcionamiento.

c. Su responsabilidad social

2. El conocimiento académico es un producto histórico: se gesta en una sociedad

dada y responde a la epistemología, sistema de valores, cosmovisión,

intereses del grupo dominante: la ciencia-tecnología preponderante en el

sistema académico es, en estos momentos, el modelo dominante. Responde a

los intereses, estilo cognitivo, forma de percibir el mundo, etc., de los varones

40 Ello es especialmente relevante en relación al complejo proceso que debe conducir a la

formulación de una nueva “LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR”. Allí debe participar activamente

todos los gremios que hacen vida universitaria, a sabiendas desde luego, que la propia institución

gremial es parte del problema.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

52

blancos de clase media-alta de las sociedades de Occidente. ¿Cómo rediseñar

un conocimiento académico que se ha ido gestando, a lo largo de los siglos

desde la cosmovisión y para cumplir las necesidades de una sociedad

occidental-céntrica/patriarcal/capitalista/explotadora (de los humanos y de la

naturaleza)? Identifiquemos sus ideales epistémicos: precisión, determinación,

control, provecho. Y sus herramientas de comprensión: reduccionismo,

fragmentación, separación, control, etc.

3. En un contexto en que la tendencia fuerte es privilegiar formaciones

profesionales y pensamientos instrumentalizados al servicio del pensamiento

único, es esencial revalorizar una formación de ciudadanía en la que el espíritu

crítico pueda encontrar un lugar para evitar la pura instrumentalización y ser

valorado en los programas universitarios.

4. Producir un movimiento de actores, instituciones y comunidades en una

dinámica que optimice la complejidad como problemática en la Educación

Superior. La cooperación permite amplificar hoy en día, en un universo plural y

mundializado, el enraizamiento cultural y la innovación científica.

5. Promover e impulsar la transformación de la universidad a partir de la

perspectiva de la complejidad, la inter y transdisciplinariedad, articulando los

diversos saberes con las problemáticas del contexto local, regional y global.

Este propósito implica repensar los principios fundacionales de la universidad

ante los desafíos contemporáneos, así como reflexionar sobre el tipo de

sociedad al que, como universitarios, aspiramos y deseamos contribuir. La

transformación de una universidad en esta perspectiva obliga a la

reorganización académica, a la formulación de un nuevo modelo curricular y a

la renovación del proceso pedagógico, pero sobre todo, requiere del

autoimpulso de las comunidades académicas, de su decisión lúcida, del

convencimiento de quienes quieren un mejor conocimiento, una mejor

educación para mejores formas de convivencia y cuidado de la vida.

6. Es importante la constitución de espacios de aprendizaje y de capacitación en

proyectos interdisciplinarios. La interdisciplinariedad y su aplicación no vienen

dadas por sí mismas en las mentes de los investigadores. Es necesario, para

ello, un proceso de aprendizaje con sustento epistemológico, metodológico y

tecnológico. Este aprendizaje concurre, por así decirlo, a una reforma del

pensamiento científico en la acción de investigadores y técnicos.

7. En materia de investigación, el investigador y el docente-investigador

universitario deben ser conscientes de que todo saber producido y difundido

sólo puede ser un saber responsable y que esta responsabilidad debe

evaluarse mediante juicios contextualizados (tiempo, lugares, cultura,

sociedad) y en una perspectiva de sociedad mundializada.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

53

8. Superar los contenidos formales, los cursos magistrales y las guías prácticas

para poder hacer desempeñar a la Universidad su papel de actor social

colaborador del proceso de desarrollo sostenible desde la escala local y

nacional hasta la escala regional y planetaria. Las problematizaciones no

pueden olvidarse de tomar en consideración la equidad hombres / mujeres. No

pueden olvidarse tampoco de una universidad no reducida a las tecnologías de

la comunicación.

9. Existe una relación de convivencia con el diálogo, con lo diverso, con el otro. Y

si hay una relación con el otro, ese otro no debe ser visto sólo en el sentido de

otra persona, sino también comprendido como alteridad socioepistemológica y

pedagógica.

10. La ética de la incertidumbre y el pensamiento mezclado deben ir al encuentro

de una omnicomercialización de la Universidad (la investigación como las otras

misiones) siempre más sometida a su viabilidad financiera, económica y

tecnocientífica. Entre otros indicadores, asistimos a un cambio profundo de la

concepción idealista de la creación, de la difusión y de la aplicación de los

saberes.

11. Los investigadores y los docentes -investigadores no son los únicos actoress de

la investigación, puesto que sus colaboradores internos (estudiantes en el

sentido de aprendices...) y externos a la Universidad (industriales, políticos,

grupos asociativos y profesionales, poseedores del saber hacer local…)

desempeñan un papel esencial en la construcción de los saberes y en su

reconocimiento interno y externo. También es necesario reforzar o

simplemente hacer aparecer colaboraciones entre estos actores gracias a la

conversión de la idea de investigación en laboratorios o en unidades con la

idea de la acción innovadora en redes. La enseñanza superior forma parte del

conjunto educativo y en particular debe estar en interacción con la enseñanza

secundaria y articular formación inicial y formación permanente.

12. La alternancia entre formación teórica y formación práctica se ha convertido

más que nunca en necesaria por la experiencia de terreno y las idas-vueltas

entre estas formaciones se han convertido en indispensables por la puntuación

de carácter científico y social.

13. El servicio a la comunidad constituye una misión cada vez más necesaria para

la Universidad si ésta quiere cumplir mejor su tarea social en la sociedad

global.

14. La Universidad debe ser un sitio abierto de reflexión, de investigación, de

encuentros y de intercambios y una fuerza de propuestas sobre el conjunto de

las problemáticas culturales que interesan a la vez a las relaciones entre los

distintos campos de los saberes, del arte y la educación y las distintas

cuestiones que preocupan a la sociedad.

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54

15. El debate de ideas, la expansión del pensamiento y la cuestión del sentido

deben estar entre las principales preocupaciones de la Universidad.

16. Es competencia de la Universidad permitir la aparición de los objetos culturales

temáticos. El conjunto de las disciplinas y de los ámbitos culturales son

llamados a poner su mirada sobre estos objetos. De esta forma, la valoración

cultural de la investigación científica, técnica y artística permitirá al mundo

universitario confrontarse con la sociedad poniendo en debate el valor social,

cultural y ético de la investigación. Esto participa en la adquisición de los

elementos necesarios para esclarecer el debate público y político alrededor de

los saberes y de las técnicas. Esta confrontación es un enriquecimiento mutuo

de la Universidad y de la sociedad.

17. Salvaguardar la Universidad y su razón de ser de la «comercialización» y de la

despiadada lógica de la rentabilidad es una necesidad.

18. Las limitaciones económicas, sociales y políticas no deben poner en duda la

coherencia y el equilibrio entre saberes y saber hacer, saberes llamados

fundamentales y otros llamados aplicados.

19. También es necesario que la Universidad reserve el sitio que vuelve a las

enseñanzas críticas e interrogativas del sentido, de la ciudadanía, del entorno,

de las relaciones humanas, de la alteridad, de los conocimientos éticos,

epistemológicos, políticos, etc.

20. En los ámbitos de la gobernancia de la Universidad, se ha sacrificado lo que

debería ser el principio estructurador de su gobernancia, la función académica.

En general, el debate sobre la gobernancia de las universidades se ha

desplazado del ámbito de sus fines al ámbito de la lucha por el poder, con la

transformación de una idea tan elemental y simple como la de organizarse a

partir de intereses comunes en un escenario caótico de confrontación de

intereses varios.

21. Se plantea una cuestión: ¿Por qué la Universidad, que en más de un sentido

ha ayudado a la sociedad de forma directa y significativa a darse formas de

gobierno y de organización apropiadas a los fines perseguidos, se demuestra

tan incapaz de organizarse y de gobernarse a sí misma?. La distancia crítica

que mantiene con la sociedad, la pierde consigo misma y se transforma casi

siempre en una torre de marfil lejos del entorno que le da sentido, que la crea y

que tiene esperanzas fundamentadas sobre su producción.

22. Los temas de gobernancia universitaria y de su organización deben pasar por

un debate, lo más amplio posible, incluso contradictorio, sobre el sentido y el

carácter esencial de la AUTONOMÍA de la labor académica. Es la sociedad en

su conjunto la que asume las consecuencias de esta autonomía y por lo tanto

la única autorizada a pedir cuentas sobre su ejercicio. La gobernancia y la

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

55

organización de la Universidad deben responder al principio de

representatividad máxima en función de los miembros que la constituyen.

VII. Conclusiones

1. Generales

Se percibe, en la sociedad venezolana y en la comunidad universitaria, una

creciente preocupación por la definición de una nueva visión de la

educación superior, traducida fundamentalmente en una renovación total

del sistema por diferentes vías y mecanismos. Básicamente, se aspira a un

mayor nivel de pertinencia interna y externa de sus resultados, en

correspondencia con los problemas fundamentales. Así, las universidades

tienen la responsabilidad de crear y colocar a la disposición de la sociedad

saberes pertinentes y de estar más interesadas en los temas políticos y

sociales, plataforma clave para incidir en las transformaciones.

Por consiguiente, reinventar la universidad es tarea propia, a fin de cuentas

es la propia universidad quien posee los más poderosos elementos para la

redefinición de la visión que sobre sí misma ha elaborado. Igualmente, es

responsable de generar vínculos con otros actores sociales para superar el

aislamiento del entorno social en que se inscribe, y dar respuesta oportuna

y pertinente al Estado a través de propuestas alternativas. Una universidad

que reconozca la diferencia, posibilite espacios para el libre ejercicio del

pensamiento, celebre la alteralidad, el diálogo, el acuerdo y el disenso, en

fin la democratización del espacio donde se deconstruye, construye y

transforma el conocimiento., signada por la emergencia de nuevos sentidos,

nuevos lenguajes, nuevos recursos, nuevos dispositivos que pongan en

cuestión el “pensamiento único”.

No se puede imponer el cambio en una institución, es la misma institución

quien debe hacer conciencia de la necesidad y posibilidad del cambio o

transformación, ello debe formar parte del ethos universitario, debe ser, en

todo caso, una fuerza problematizadora surgida de la creciente necesidad

de soluciones originales a los problemas específicos de nuestra realidades

institucionales. Sin embargo, desde los espacios de poder se deben

propiciar y definir proyectos, seguir el proceso con una retroalimentación

constante, crear condiciones favorables, focos de realidad, microespacios

donde se generen los cambios por contacto.

Lo anterior, implica interpretar con sentido crítico, el marco de significados y

referentes desde dónde se ha pensado la universidad, marco que se

manifiesta como un caleidoscopio de fracturas que, en buena medida, son

expresión de una lógica, de una forma generalizada e impuesta de

producir el conocimiento. La presencia del paradigma de la simplicidad, de

la normatividad y el reduccionismo, materializado en las diferentes esferas

de la cotidianidad, se manifiesta a través de prácticas eminentemente

instrumentales, que impregnan el discurso y la praxis en las instituciones de

Educación Superior.

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

56

La crisis de credibilidad, de confianza, de legitimidad, de gobernabilidad, es

el mayor problema (concentración de poder) que enfrentan sus máximos

organismos de dirección. Las bases conceptuales que sustentaban el

ejercicio del poder están deslegitimadas y en consecuencia la praxis de la

gerencia universitaria, es expresión del agotamiento de esa racionalidad o

lógica en la cual se fundamentan los diferentes enfoques o corrientes. El

fortalecimiento de la democracia institucional a través de nuevas formas de

socialización, distintas a la impuesta por los esquemas tradicionales; otra

racionalidad, otra forma de construir la lógica institucional. Para ello se

requiere un cambio en las estructuras cognitivas, pasar de un pensamiento

lineal, determinista, a un pensamiento divergente y holográfico. Nuevas

sensibilidades y mentalidades que propicien la formación de protagonistas

críticos y reflexivos

La participación como categoría social, emerge como forma de

comportamiento donde los actores comienzan a agenciar de manera directa

sus aspiraciones, sin la intermediación de los entes que tradicionalmente

han asumido este papel. Así se asume como dispositivo de control de la

gestión institucional.

Se requiere romper las barreras comunicacionales que han impedido

cuestionar, desmitificar, desencumbrar, abrir al debate los supuestos de la

universidad tradicional, desde una perspectiva crítica y comprensiva en la

que se reconozcan las restricciones y las fuerzas irracionales que limitan la

calidad del servicio universitario. Este requerimiento se traduce,

fundamentalmente, en una realimentación del vigor intelectual para

enfrentar el conservadurismo académico, así como el derrumbe de los

modelos y esquemas tradicionales enquistados en los espacios

institucionales.

Lo anterior implica el desarrollo de una “democracia cognitiva”, la cual no es

posible sin la reorganización de los saberes, que es igualmente la reforma

del pensamiento. Reforma vital para los ciudadanos del nuevo milenio.

En este escenario, cobra vital importancia la integración de las funciones

sustantivas de la universidad: gestión, investigación, docencia y extensión,

lo cual se convierte en otro de los grandes desafíos planteados a la

universidad venezolana. La integración debe ser el gran eje a partir del cual

se materialice la pertinencia institucional y social de la universidad, la

calidad, la equidad y la eficiencia institucional. Pero no sólo es necesaria la

integración de las funciones, hay que ir más allá.

Ante este mar de complejidades y de problemas existentes, se necesitan

nuevas claves o dispositivos para reorganizar, democratizar y retomar el

proyecto inacabado de la modernidad universitaria, rescatar la condición

humana, el sujeto trascendental, la espiritualidad, la interioridad y sus

diferentes manifestaciones artísticas, reformar el pensamiento universitario

en su concepción ontológica y epistemológica.

La universidad debe pasar de un modelo lineal, convencional y homogéneo

a un mundo cuyo paradigma es la hipertextualidad, la multimedialidad,

conexión de actores, generadores de conocimientos, informadores,

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Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

57

tecnólogos de la información, organizaciones en red, entre otros de los

desafíos a los cuales debe enfrentarse.

2. El contexto de las Reformas Universitarias: dilemas, tendencias y retos.

Dilemas:

La universidad no ha asimilado la magnitud y trascendencia del debate

epistémico generado por la crisis del pensamiento moderno (con sus

paradigmas positivista/reduccionista, su pensamiento simplificador, su

visión disciplinaria, la inmanencia del orden/equilibrio/predicibilidad,

etc..). El mundo de hoy es totalmente distinto, cada vez más virtual,

más complejo, con mayores niveles de incertidumbre. Para su

comprensión se requiere trasmutar viejas formas de percibir el mundo y

asumir la emergencia de la reforma del pensamiento, que enfrente las

barreras perceptivas, las fuerzas de la racionalidad moderna y permita

asumir la complejidad como filosofía de vida

Repensar, resituar las misiones de la universidad. La casa de los

saberes, descontextualizada y confiscada a la producción de

profesionales carentes de significados, de sensibilidad social, sin

valoración por el sentido comunitario. Al interior de la universidad se

pregona una falsa libertad que engendra individuos que una vez que

egresan, se esclavizan a las leyes del mercado.

La universidad está ausente del conflicto entre: dar respuesta a las

necesidades competitividad que la Globalización nos plantea y atender

simultáneamente las urgentes necesidades que la exclusión social,

económica y política, y el deterioro ambiental no ponen por delante.

La universidad se encuentra atrapada en una estructura organizacional y

una concepción/práctica de la docencia y del trabajo investigativo que se

corresponde con las visiones funcionalista-vertical, cientificista e

individualista. El ejercicio despótico del poder (lógica de los intereses

parciales), la rigidez de la pedagogía de la domesticación y el

aislamiento social se contraponen a las crecientes exigencias de

democratización (lógica del interés colectivo), flexibilidad, viabilidad,

eficiencia, pedagogía del discernimiento y pertinencia social.

Tendencias/eventos:

La autonomización

La privatización

o Al menos el 45 % de la educación superior es privada y la

tendencia parece ser hacia el aumento de esta proporción

o El proceso parece ser el producto del vaciamiento de la

responsabilidad política y social del Estado

o Aumentan las presiones para “privatizar parcialmente” las

universidades autónomas

La pertinencia social

o Hay una creciente exigencia de pertinencia social

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

58

o Los productos de la docencia y la investigación no parecen ser

del todo “útiles” para enfrentar los problemas sociales,

económicos y políticos de la sociedad actual

o La universidad no soporta una auditoría académica y un análisis

de relación costo/beneficio

o Cómo romper la endogamia universitaria y la invisibilidad de los

escasos circuitos de calidad existentes?

La modernización-virtualización

o La educación a distancia/virtual gana cuerpo en el ámbito privado,

mientras que encuentra resistencia en el ámbito público,

especialmente profesoral.

o El uso de la Internet plantea retos epistémicos, didácticos y

operativos que la universidad no discute

Los cambio de paradigmas

o El formato positivista de la investigación universitaria

o El predominio de modelos pedagógicos/andragógicos fracasados

o La estructura disciplinaria, simplificadora, reduccionista del saber

y su traducción en “carreras”, Escuelas y Facultades

El gremialismo

o La dominancia de la lógica de los intereses de grupos y gremios

Retos

La definición del marco epistemológico desde el cual la universidad se

piensa a si misma

El esclarecimiento de su papel en la producción y la difusión de saberes

La definición de su lugar en la sociedad (social, cultural, político)

La búsqueda de la equidad y la calidad

Las limitaciones de su cultura organizacional y sus formas de

funcionamiento

3. La realidad

En la realidad actual no es posible una reforma desde la universidad,

pues no hay voluntad política en los actores, no hay liderazgo y la

estructura/ normativa se oponen

La reforma venida desde el gobierno no tiene viabilidad, pues contra ella

conspira la dinámica política y el contexto electoral actual.

Las únicas tensiones visibles en la universidad derivan del dilema entre

mantenerse/sobrevivir en la tradición o modernizarse. La tensión

cotidiana es el pago de los sueldos y salarios.

En la Universidad actual, no parece haber espacio para la razón

estética.

Paradójicamente, desde afuera se articula y reconoce un conjunto de

estrategias para impulsar los procesos de cambio, pero son percibidas,

más que como acciones, como reacciones por parte del Estado hacia

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

59

los procesos de reforma. Los proyectos de reforma carecen de viabilidad

en términos institucionales, políticos y financieros.

Se percibe el vaciamiento de las responsabilidades sociales del Estado

(sustancia ética y estética). Éste ha venido cediendo de forma creciente

al sector privado buena parte de sus responsabilidades en materia de

educación superior. Se observa un incremento desmedido y sin control

de instituciones privadas a pesar del crecimiento galopante de la

pobreza.

Alta desconfianza en las actuales concepciones y formas de poder como

medios legítimos para favorecer la reforma. Éstas no toman en

consideración los cambios políticos que operan en el país como

oportunidades para impulsar las reformas necesarias.

No parece que existan suficientes indicadores que permitan constatar

la voluntad política de las autoridades universitarias para impulsar,

promover y concretar procesos de cambio en las universidades. Se

evidencia, en nuestras autoridades, un discurso retórico, vaciado de

todo sentido, apegado al manejo instrumental de la universidad

(racionalidad administrativa desplaza a la racionalidad académica), que

produce conjuntos de individuos entregados a sus persecuciones

personales (sus propios intereses). No se evidencia preocupación por

construcciones de orden filosófico, epistemológico o ideológico, entre

otras.

El comportamiento político, ético e intelectual de nuestras

autoridades es una evidencia de la depauperación de la ética y la

estética, del egocentrismo, del personalismo y de la arrogancia, de la

verticalidad y del culto a la personalidad. Los modelos y estilos

aplicados hasta ahora se encuentran en su fase terminal, falta por

resolver por cuales deben ser sustituidos y donde está el capital

intelectual que lidere tales cambios. Se observa poca preocupación por

la formación de cuadros estratégicos de reemplazo de los actuales

equipos de dirección de las universidades. La descapitalización de

recursos con elevados perfiles es un verdadero drama.

El individuo (autoridad) termina siendo el depositario de los lineamientos

de cambio y transformación y no la institución o colectivo producto de

procesos negociados y consensuados (democratización de las

decisiones). Razón por la cual siempre trasmiten una plantilla normativa

sobre su visión de universidad. Sus interpretaciones selectivas, son las

que funcionan desde una lógica signada por el paradigma de la

dominación que impide las posibilidades de cambio cualitativo. Se

genera de esta forma comunidades replegadas y desencantadas, poco

proclives a participar en los proceso de cambio y transformación. Sin

embargo, existen fuerzas que pueden romper esa contención y hacer

estallar la institución.

La aplicación acrítica carente de reflexividad de nuevas tecnología

gerenciales, produce unas mezcolanzas de dudosa validez. Éstas

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

60

deben ser consideradas como referentes claves y no como camisas de

fuerzas, las cuales hay que seguir al pie de la letra.

4. Las propuestas

Es urgente encontrar una vía para promover el cambio/reforma

Una nueva normativa universitaria (P.L.E.S.) facilitada por un equipo

legislativo pertinente y oportuno, apoyada en un cuerpo de alianzas

estratégicas, ampliamente consultada y soportada por un sujeto

reformador fuerte, puede ser la mejor estrategia posible en el contexto

actual.

No obstante, la reforma no se agota en la normativa. Es necesario

avanzar simultáneamente en el debate interno sobre la universidad

actual y la que queremos (decidir cual, o mejor, cuales visiones de

universidad serán privilegiados), y en la negociación sobre el papel del

gobierno en la transformación.

La AGENDA para la transformación/reforma debe atender, al menos, los

siguientes asuntos:

o Los modelos organizacionales

o La calidad educativa

o La equidad

o La investigación como eje transversal de la vida universitaria

o El financiamiento

o Los sistemas de ingreso y egreso (estudiantes, empleados y

profesores), con sus correspondientes mecanismos de

evaluación.

o El papel de los gremios

o Los mecanismos y criterios (reglas de juego) para la elección de

autoridades

o La pertinencia social

o La sintonía con el nuevo cuerpo legislativo nacional e

internacional.

􀁹 Es necesario Incorporar lo Bioético como eje transversal en los procesos

de cambio y transformación

Hay que desarrollar el arte de negociar, de establecer alianzas para

viabilizar las propuestas de cambio como condición inherente a la

experiencia política bajo una perspectiva democrática. Esto implica,

igualmente resignificar y revalorizar la participación como dispositivo de

control de la calidad de la gestión institucional, incluidos sus diferentes

actores.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

61

5. La voluntad de los sujetos de la reforma

􀁹 El movimiento estudiantil esta matizado por un alto grado de

escepticismo, poco compromiso de estudiantes por los procesos de

cambio. Rescatar el potencial de estos grupos como fuerzas motrices.

􀁹 El estudiante se encuentra inmersos en escenarios que escamotean la

posibilidad de formarse como investigador. Los planes de estudio de

pregrado dedican poco porcentaje de cursos para la formación potencial

del investigador.

􀁹 Los estudiantes han perdido el sentido y significado de ser universitario.

Descontextualizados y poco comprometidos con la misión, razón de ser

de la universidad

􀁹 Los académicos no han pasado por la modernidad, a pesar de vivir en

un mundo postmoderno.

􀁹 Existen grupos, circuitos de calidad y excelencia, resquicios

auténticamente comprometidos con los procesos de cambio. Las

capacidades para los cambios y las innovaciones no residen en la

cumbre, las autoridades son sumamente lentas para asumir los

cambios. Los verdaderos reformistas están en la base de la

organización pero carecen de canales de comunicación que permitan

dar visibilidad a sus esfuerzos. El reto consiste en viabilizar esas fuerzas

innovadoras y creativas y neutralizar las fuerzas inhibidoras de los

cambios.

􀁹 La permanencia de los docentes debe ser tema por donde pasen los

proceso de renovación y resignificación de la universidad.

􀁹 La participación de los gremios permite conocer y recoger la voz de los

empleados en cuanto a la reforma.

6. Los obstáculos

El manejo clientelar, populista, el amiguismo los acuerdos cupulares,

todos ellos expresión de una cultura de corrupción y perversión de la

naturaleza democrática del mundo académico. Grandes perversiones .

Ausencia de concepciones que permitan avanzar en análisis

transdisciplinarios y complejos de las realidades institucionales. Poco

reconocimiento a la pluralidad y diversidad de sujetos, procesos

eventos, situaciones y realidades que caracterizan las instituciones

universitarias. La reforma universitaria esta fuertemente acompañada de

crisis de saberes, de educación de pensamiento.

La Universidad no tiene capacidad para incidir en los proceso de

transformación. Se encuentra inmersa en un permanente caos

informacional, organizacional y tecnológico entre otros. Lo cual limita su

capacidad para asumir la velocidad y profundidad con que operan las

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

62

transformaciones impuestas por el nuevo patrón tecnológico y las

transformaciones de la sociedad en general.

La investigación no es pertinente. Debe comenzar a transitar por una

nueva manera de hacer las cosas. Se requiere de una investigación que

se justifique por su real contenido social y político

La docencia en línea no habita en nuestros espacios universitarios. Es

necesario enfrentar el analfabetismo tecnológico presente en nuestras

comunidades. Poca valoración de los beneficios de la teleinformática

para el desarrollo de la investigación científica y la docencia.

La concepción de autonomía, como concepto estático, requiere ser

revisado y reasumido desde una perspectiva amplia, responsable y

humanista

Entronización de una maquinaria de poder que usa el capital simbólico

de la universidad para hacer política. El poder como elemento

perturbador de los proceso de reforma

En un mundo interconectado e interdependiente con grandes problemas

por resolver y que ninguna organización los podrá resolver por sí sola,

requiere del establecimiento de redes de redes con alto contenido social

y político. En este contexto la endogamia como enfermedad de nuestras

universidades debe ser enfrentada con agresivas estrategias

relacionales que permitan rebasarla en el corto plazo.

Poca o escasa valoración del tiempo

Resistencia de los actores a valorar la diversificación financiera como

una vía para el logra de la auténtica autonomía financiera. Hasta ahora

tenemos una falacia que reposa en los documentos pero muy distante

de lograr en la realidad.

El marco regulatorio poco pertinente, desfasado de la realidad social

política económica y cultural que vive el país.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

63

ANEXO 1.

Cuadro: Inventario de Propuestas y Experiencias de

Reformas Universitarias en Venezuela

Inventario de Propuestas y Experiencias de Reformas Universitarias en Venezuela

IESALC-UNESCO

(Mayo, 2003)

Institución Iniciativa Fecha Énfasis de la iniciativa Tipología Juicio valorativo

Ministerio de

Educación

Cultura y

Deportes

(MECD)

1.-Políticas y

Estrategias para

el Desarrollo de

la Educación

Superior en

Venezuela

2001 -Documento contentivo de estrategias, objetivos,

metas y proyectos concretos, orientado a incidir

en las trasformaciones que el Estado venezolano

considera necesarias realizar en la educación

superior venezolana.

Integral

Atiende todos los

aspectos

conceptuales y

establece

lineamientos para la

construcción de la

normativa

En los documentos oficales

(1 al 7) el Estado

Venezolano expone su

voluntad y versión política

de promover y direccionar

la reforma universitaria.

Ministerio de

Educación

Superior

(MES)

2.- Las Redes

Regionales de

Cooperación de

la Educación

Superior:

Estrategias para

una

concertación

entre la Educ.

Superior y el

Estado.

2002 Propuesta orientada a impulsar la articulación

horizontal de las instituciones de educación

superior mediante el establecimiento de redes

académicas institucionales, locales, regionales y

nacionales.

Tecnológica

Propuesta para

operar y facilitar

la integración del

Sub-sistema

Los aspectos centrales

están dirigidos a:

1.- La Educación Superior

como instrumento para

enfrentar las

desigualdades sociales

2.- La Educación Superior

como generador de

conocimientos que apoyen

en el desarrollo económico

autónomo.

3.- Proyecto de

Ley de

Educación

Superior

2003 Propuesta jurídica, con énfasis en la generación

de lineamientos conceptuales y políticos para su

elaboración. Integra todos los componentes del

Sistema de Educación Superior.

Jurídica

Integración del

Subsistema de

educación

superior.

3.- Favorecer el desarrollo

e integración regional de la

Educación Superior

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

65

4.- Proyecto

“Alma Mater”

para el

mejoramiento de

la calidad y la

equidad de la

Educación

Superior

2001

-Proyecto orientado a elevar la calidad y

promover la búsqueda de la excelencia en la

educación superior venezolana, a través de: la

evaluación y acreditación institucional, el

financiamiento y la gestión, el sistema de

ingreso, promoción y permanencia de los

docentes universitarios y el fortalecimiento

institucional en lo concerniente a la formación de

recursos humanos, investigación y unidades de

apoyo académico.

Proyecto Integral

Dirigido al

mejoramiento de

la calidad y la

equidad de la

educación

superior

4.- La Educación Superior

como espacio para la

construcción de cultura

democrática.

5. Las redes universitarias

como via de comunicación

e integración.

Criterios Orientadores de

las propuestas:

- Ecuación Superior como

servicio público

- Calidad e Innovación

- Ejercicio del pensamiento

crítico

- Equidad

----------------------

5.- Tipología de

las Universidades

Venezolanas

------------

2002

------------------------------------------------------------------

--

-Propuesta de clasificación, con el propósito de

formar conjuntos de universidades con

características similares. La Tipología no implica

una evaluación sino una organización de grupos

con base en elementos comunes.

-----------------------

-

Administrativo

Evaluativo

diferenciada

- Pertenencia Social

- Formación Integral

- Autonomía

- Articulación con el resto

del Sistema Educativo

-Cooperación Internacional

------------------------------------

-

No amerita comentarios

Consejo

Nacional de

Universidades

(CNU)

Oficina de

Planificación

del Sector

Universitario

(OPSU).

6.- Sistema de

Evaluación y

Acreditación para

las Universidades

Nacionales

2002

-Sistema que tiene como propósito central

estimular en las universidades venezolanas la

búsqueda de la excelencia, reconocerla y

certificarla en sus diferentes carreras y

programas, a través de la evaluación.

Administrativo

Evaluativo

Propone un sistema de

evaluación y acreditación

para las Universidades

Nacionales

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

66

Consejo

Nacional de

Universidades

(CNU)

7.-

Transformación

Universitaria:

Estrategias de

Cambio para la

educación

Superior

Venezolana

2001

-Reunión de rectores para tratar la

transformación universitaria. Acuerdos:

Cuerpo de lineamientos y propuestas

aprobadas por unanimidad, para llevar a cabo

la transformación. Recogidas en la resolución

392 del CNU de fecha 01 de junio de 2001.

Integral

Declarativo

Acuerdos para

adelantar el

proceso de

transformación

Constituye una

declaración expresa de la

voluntad de cambio por

parte del Estado, suscrita

por los rectores para

promover la

transformación

universitaria. Documento

con alto valor político y

estratégico.

Universidad

Central de

Venezuela

(UCV)

8.-

Transformación

UCV (Ideas y

proyectos para

cambiar de

verdad)

2002-

2004

-Proyecto para modernizar al aparato administrativo a partir de

la instalación de un modelo cibernético para todas sus áreas y

funciones de la UCV (CIBERUCV).

Otras áreas de atención:

-La seguridad e integridad de la comunidad

universitaria(SEGURICAMPUS)

-Atención al jubilado(EMERITUS).

Aspira provocar un cambio en la cultura organizacional e

instalar un nuevo modelo de organización para la gestión de la

actividad docente, administrativa, de investigación y extensión

de la UCV.

Administrativo-

Tecnológico

Modelo de

gestión de

procesos sobre la

base de una

plataforma

tecnológica

-El documento hace un

diagnóstico DOFA de la

UCV, pero no contiene

propuestas vinculadas a la

problematización de los

saberes.

El modelo de gestión

buscaba modernizar la

universidad en cuanto a

plataforma tecnología.

El documento parte del

principio que la

transformación en el

ámbito de la gestión y la

cultura promoverá los

cambios en otros aspectos

de la vida universitaria

(docente, investigación y

extensión)

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

67

9.- Políticas

Académicas de la

UCV

2002

-Políticas formuladas para generar acciones

filosóficas y técnicas en materia curricular.

Académico

-Componente

Filosófico

-Define Políticas

y objetivos

estratégicos

-Es un documento de

lineamientos generales de

política académica que gira

en torno al cambio

curricular. Su definición se

realizó sobre la base de

una metodología

conservadora que permitió

la incorporación de un

buen número de factores

en la definición del nivel

jerárquico más alto de la

organización.

10.- Programa

de Educación

de Distancia

2002

- Propuesta tecnológica para la incorporación de

las NTIC en la función de docencia. Proyecto de

educación a distancia adaptado a las

características y necesidades de la UCV.

.

Administrativo

Tecnológica

Ejecución de una

política

académica.

-Promueve la incorporación

de la educación virtual,

como respuesta a las

demandas de matrícula de

la Educación superior.

Incorpora la capacitación

de R H, en el uso de la

tecnología (docente,

técnico y administrativo).

En la primera etapa las

unidades pilotos son los

estudios superiores de la

UCV (EUS).

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

68

11.-

Transformación

del Instituto de

Zoología Tropical

2002 -Proyecto para la transformación organizativa del

Instituto a través de un proceso de

autoevaluación.

Organizacional

Normativo

Redefine

estructura y

procesos con

base en la

normativa.

Aborda la transformación

institucional desde el cambio de los

modelos organizacionales y la

normativa. Sin embargo, debido a

sus relaciones políticas y

estructurales con la universidad los

cambios están limitados al ámbito

estrictamente interno. Sin

embargo, es innovadora, rompe

con las propuestas tradicionales de

organización que se quedan en lo

meramente normativo. Se

sustituye el modelo estructuraljerárquico

por un modelo matricial

que favorece las democratización

en la toma de decisiones.

12.- Programa de

cooperación entre las

FACES, Ciencias

.Jurídicas y Políticas y

Humanidades y

Educación de la UCV.

Pregrado,

Post-grado,

investigación y

Extensión)

2000

2001

Programa en ejecución que lleve como

propósito superar las fronteras disciplinarias

y administrativas en el desarrollo de los

planes de estudio, fortaleciendo sus

afinidades esenciales. Ofrecer propuestas

creativas y favorecer la aplicación de

enfoques Inter, multi y transdisciplinarios.

Académica,

organizativa

y

administrativa

Este proyecto constituye

una propuesta innovadora

que apunta a cambios en

las estructuras y esquemas

disciplinarios y promueve

la integración de saberes.

Propuesta loable.

Universidad

Pedagógica

Experimental

Libertador

(UPEL)

16.- Proyecto:

Sistema de

Evaluación de la

Función de

Investigación

2000-

2003

-Proyecto: Diseño de un sistema permanente

de evaluación de la calidad académica de las

unidades de investigación, con base en

criterios e indicadores definidos desde la

perspectiva de los actores.

Administrativo

Modelo de

evaluación de la

investigación

Sistema

permanente de

evaluación y

autoevaluación.

Proyecto que tiene como

propósito el diseño e

instrumentación de un sistema

permanente de evaluación de la

investigación a partir de la

definición de criterios

indicadores como plataforma

para la elaboración de

instrumentos de evaluación. Se

encuentra en su fase final

donde reporta resultados sobre

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

69

la calidad, organización y

funcionamiento de la

Investigación en la universidad.

Universidad

del Zulia

(LUZ)

13.- La

Transformación

en la LUZ

2002 -Proyecto Integral de Transformación

Universitaria dirigido a las siguientes áreas

dimensiones: estructura, funciones, gremios,

estudiantes, administrativa, documental y

académica.

Integral

Aborda todo los

aspectos,

centrado en la

filosofía de

gestión, para

generar

lineamientos y

propuestas

Se trata de una

declaración de

intenciones con algunos

elementos que definen

una estrategia para llevar

a cabo tales cambios.

Universidad

Centro

Occidental

Lisandro

Alvarado

(UCLA)

14.- La Reforma

Universitaria en

la Universidad

“Centro

Occidental

Lisandro

Alvarado” UCLA.

2002 -Propuesta amplia a considerar en una posible agenda de

transformación universitaria. Considera las siguientes

áreas de atención: programas de postgrado, visión,

pertinencia, marco jurídico, mecanismos de participación,

estructura académica-administrativa, cogobierno,

autonomía, medición de desempeño e integración

universitaria.

Académica

propuesta

generales la

transformación

en los estudios

de postgrado en

la UCLA.

Los planteamientos

relacionados con la

problemática en torna a la

producción de las saberes

aparece de forma

declarativa. Aunque la

propuesta va dirigida a una

transformación sustantiva

en la organización y

funcionamiento de los

estudios de postgrado de

la universidad. Incorpora

un conjunto de

interrogantes sobre

distintos aspectos de la

vida universitaria que

desembocan en una

propuesta de agenda para

la transformación.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

70

Universidad

de los Andes

(ULA)

15.- Una Acción

por el Cambio y

la

Transformación

en la

Universidad

1982-

2001

Compilación de propuestas, proyectos,

iniciativas en torno a los procesos de cambio.

Agrupados en cuatro grandes aspectos:

Artículos publicados en prensa, en órganos

divulgativos, folletos y documentos referidos

a propuestas de cambio y propuestas

académicas realizadas en los Consejos

Universitarios de la ULA.

Integral

Declarativo con

propuesta de

lineamientos de

políticas

Se trata de una

declaración de

intenciones con escasos

elementos que definen

una estrategia para llevar

a cabo tales cambios.

Universidad

Simón Bolívar

(USB)

17.-Reglamento

General

Autonómico.

Aprobado por

Consejo

Directivo el 18

de Enero de

2001

2001 -Plataforma jurídica-legal que norma la vida

universitaria en sus diferentes dimensiones.

Normativa La propuesta asume que

desde el referente

normativo es posible

promover los procesos

de transformación.

Planteamiento centrado

en la visión autonómica y

en la consolidación de

los procesos de

democratización interna.

Universidad

Popular

Bolivariana

18.- Proyecto:

Universidad

Popular

Bolivariana

S/f -Propuesta de lineamientos para el diseño e

instrumentación de la estructura

organizacional de la UPB.

Académico

-organizacional

-tecnología

Modelo de

gestión con

énfasis en la

propuesta

tecnológica

Propuesta centrada en el

logro de la equidad y

pertinencia social de la

Universidad. El énfasis

es el componente

tecnológico. Sin

propósito es promover

que la producción de los

saberes contribuya al

desarrollo

socioeconómico del país.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

71

Instituto de

Altos Estudios

de la Defensa

Nacional.

(IAEDEN)

19.- Proyecto

para la creación

del Doctorado en

Seguridad,

Defensa y

Desarrollo

Integral.

2003 ara la creación de los estudios Doctorales en

de Altos Estudios de la Defensa Nacional.

que contempla los siguientes aspectos:

perfiles requisitos de ingreso, planes de

olíticas y líneas de investigación, recursos

dministración del programa, entre otros.

s con las exigencias y requerimientos del CNU

pectiva autorización.

Academico

Administrativo

Organizativo.

Dirigido a los

estudios de

postgrado.

Constituye una suerte de

esfuerzo de actualización

epistemológica, organizativa y

tecnológica de los estudios de

postgrados en el ámbito militar,

poco prospero a cambios

radicales. Se considera un

esfuerzo que materializa los

procesos de cambio en

términos concretos.

Universidad

de Carabobo

(U.C)

20.-

Transformación

Universitaria

propuesta para

acción

2003

Compilado de artículos. Agenda para el

debate. Propuestas y lineamientos de orden

conceptual y político.

Propuesta estructural organizativa para la

reforma universitaria.

Integral

Considera un

número significativo

de aspectos

relacionados con los

procesos de

cambio.

Declaraciones sin

traducción práctica.

Expresa el interés de

sectores avanzados,

circuitos de calidad. Se

queda en el ámbito

declarativo

Universidad

del Orinoco

21.- Iniciativa

personal sin

apoyo político

formal

1999 Propuesta organizativa integradora para la

educación superior venezolana con énfasis en la

región Guayana. Grandes líneas de acción para

la integración como estrategia innovadora

Integral

organización,

administración,

académico.

Propuesta con antecedentes de

mas de 20 años,

conceptualmente vigente sin

traducciones prácticas que

apunta a la revalorización de lo

regional como criterio de

integración del subsistema de

educación superior Propuesta

loable que introduce un

elemento importante en la

visión del sistema como

totalidad. La regionalización

como criterio innovador.

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

72

Asociación

Venezolana de

Rectores de

las

Universidades

Nacionales.

22.- Estrategias

de cambio para la

Educ. Superior

Venezolana.

2001 -Documento aprobado por AVERU. Lineamientos

bases para el proceso de transformación,

estrategias de cambio a ser consideradas como

insumos para elaborar la nueva Ley de

Educación Superior.

Integral

Declarativo-

Propuestas para

Ley de

Educación

Superior

Documento declarativo sin

definiciones de estrategias (planes

y programas) para materializar los

cambios que se proponen en el

ámbito conceptual.

Universidad

Nacional

Experimental

Francisco de

Miranda

(UNEFM)

23.- Estrategias

para la

transformación

de la UNEFM

2001-02 -Documento que contiene los lineamientos para

la transformación de la UNEFM

Integral

organización,

administración,

académico.

Contiene proposiciones de

transformación en casi todos los

ámbitos de la vida universitaria.

Aunque asume una visión integral

las traducciones prácticas apenas

se esbozan. No se declaran los

principios epistemológicos rectores

de la propuesta.

ANEXO 2:

Listado de Instituciones y Participantes en los Procesos

de Reforma Universitaria en Venezuela

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

74

LISTADO DE INSTITUCIONES Y PARTICIPANTES

EN LAS EXPERIENCIAS Y PROPUESTAS DE REFORMAS UNIVERSITARIAS

EN VENEZUELA

Las Redes Regionales de Cooperación de la Educación Superior: Estrategias

para una concertación entre la Educ. Superior y el Estado

- Maria Egilda Castellano de SjÖstrand – Viceministro de Políticas

Académicas

Proyecto “Alma Mater” para el mejoramiento de la calidad y la equidad de la

Educación Superior

- Héctor Navarro Díaz

Ministro de Educación, Cultura y Deportes

- Maryann Hanson de Escalona

Viceministro de Asuntos Educativos

- María Egilda Castellanos de Sjostrand

Viceministro de Educación Superior

- Francis Terán

Viceministro de Deportes

- Héctor Navarro Díaz

Presidente-Ministro – CONSEJO NACIONAL DE UNIVERSIDADES

- Luis Fuenmayor Toro

Director – Oficina de Planificación del Sector Universitario

- Vanesa Balleza de París

Gerente General

Proyecto “ALMA MATER” para el mejoramiento de la calidad y la equidad de la

Educación Universitaria en Venezuela

- Luis Fuenmayor Toro – Dirección Nacional

- Vanesa Balleza de Paris – Gerente

- Federico Joubert – Asesor

- Moraima Ruíz – Administración, Finanzas y Procuraduría

- Freddy Céspedes – Seguimiento y Evaluación

- Braulio Parada – Información y Sistemas.

Componente de Calidad:

o César Villarroel

o Domingo Mata Padrino

o Luis Marcano

o Daissy Marcano

o Tania Scout

Componente de Equidad

o Carlos Rodríguez Herrera

o Rodolfo Magallanes

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

75

o Magaldy Téllez

Asistente

o Nancy Aguaje

Universidad Central de Venezuela (UCV)

Transformación UCV (Ideas y proyectos para cambiar de verdad)

Políticas Académicas de la UCV

- Giuseppe Giannetto – Rector UCV

- Ernesto González Enders – vicerrector Académico

- Manuel Mariña – Vicerrector Administrativo

- Elizabeth Marbal - Secretaria

Programa de Educación de Distancia

Transformación del Instituto de Zoología Tropical

- Guido Pereira – Director

Programa de cooperación entre las FACES, Ciencias Jurídicas y Políticas y

Humanidades y Educación de la UCV. (Pregrado, Investigación y Extensión)

- Ocarina Castillo

Universidad del Zulia (LUZ)

La Transformación de la LUZ

COMITÉ ORGANIZADOR

- Domingo Bracho Díaz – Rector – Presidente

- Teresita Alvarez de Fernández – Vicerrectora Académica

Vicepresidenta

- Leonardo Atencio Finol – Vicerrector Administrativo

Vicepresidente

- Rosa A. Nava Rincón – Secretaria – Vicepresidenta

- Leida Ferrer Urribarrí – Coordinadora General

- Teófilo Contreras – Secretario

- Alejandro Carruyo – Coordinador Comisión Académico Científico

- Andrés Morillo – Adjunto a la Coordinación Académico-Científica

- Carlos Zapata – Coordinador Comisión de Apoyo Logístico

- Eglee Vargas – Coordinadora Comisión de Inscripciones

- Gladys Rincón de Berroterán – Coordinadora Comisión Mesas de Trabajo

- Diana Perozo – Adjunta a la Coordinación Comisión Mesas de Trabajo

- Jesús Urbina S. – Coordinador Comisión Promoción, Información, Prensa y

Protocolo

ASESORES:

- Antonio Castejón

- José Domingo Chacín

- Emilio Moreno Peinado

- Luis Vitoria

Universidad de Carabobo (UC)

Transformación Universitaria: propuesta para la acción

- Propuesta para la transformación de la Universidad de Carabobo

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

76

Gladis de Plaza, Gustavo Fernández, Jesús Puerta

- Ocho tesis sobre la universidad

Jesús Puerta

- Un tiempo nuevo para la universidad venezolana

Gustavo Fernández Colón

- La universidad autónoma desde una visión compartida

Luis Bermúdez, Ovidio Charles, Carmen Montaner, J.M. Hermoso

- Una propuesta general para la transformación universitaria

Luis Delgado

- El diseño de la Ley de Educación Superior

Luis Bermúdez, Ovidio Charles

- Refundación Universitaria

Andrea Tavares

- Políticas y tareas fundamentales del Movimiento Refundación Universitaria

(REUNI)

- Antecedentes del movimiento universitario

Jóvenes por la Patria

Universidad de los Andes (ULA)

Una Acción por el Cambio y la Transformación en la Universidad

- ¿Una Universidad para Trujillo? Amado Moreno P.

- Humanidades y Educación. Amado Moreno P.

- Para Una Dirección Real y Colectiva frente a la Crisis y la Incertidumbre.

Amado Moreno P.

- El mito de los Notables. Amado Moreno P.

- La Ley de Universidades y los Proyectos de Educación Superior. Amado

Moreno P.

- La Universidad Autónoma Venezolana: 1858-1987. Amado Moreno P.

- Sobre la Huelga Universitaria. Colectivo

- Reflexiones acerca de un significado. Roberto Suárez

- Un Por Qué de la Autonomía Universitaria. Roberto Suárez

- Financiamiento de la Ciencia para Producir Soluciones Prácticas Un Viaje

Impresionante pero Peligroso. Juan Silva

- Documento de Análisis del Proyecto de Ley de Educación Superior: 1988.

Colectivo

- El Futuro de CAMOULA. Honorio Contreras

- Editorial. Elecciones Presidenciales 1988. Colectivo

- Editorial. Revuelta social del 27 y 28 de febrero de 1989. Colectivo

- Las Prestaciones Sociales y el Capital Financiero. Amado Moreno

- Propuesta para una Gestión Decanal. José Gregorio Lobo.

- Ingeniería con el decana Integro. Omar Marín

- La Universidad de los Andes en el contexto universitario actual. Amado

Moreno P.

- Curso de Gestión Universitaria. Amado Moreno P.

- Propuesta para una Acción Decanal: 1996-1999. Pedro Rivas

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

77

- Criterios para Establecer una Política de Formación Permanente a los

Profesores Asociados y Titulares de la Universidad de Los Andes. Amado

Moreno P.

- Amenazas a la Universidad. Amado Moreno P.

- EL PLES al desnudo. Amado Moreno P.

- La Fórmula E-H de la Homologación y la Heterologación. Amado Moreno P.

- Proposiciones para el Plan de Formación del Personal Docente y de

Investigación. Amado Moreno P.

- Una política de formación permanente para el Personal Docente y de

Investigación en la Universidad de Los Andes. Colectivo.

- La Universidad de Los Andes, Presente y el Futuro de la Universidad.

Nelson Pineda

- Becas y Años Sabáticos en la ULA. Amado Moreno P.

- La Universidad y la Constituyente. Amado Moreno P.

- Constitución Nacional y Universidades: Un Reto para su Transformación y

Desarrollo. Colectivo.

- ¿Podemos Cambiar la Universidad? Amado Moreno P.

- Universidad de Los Andes: ¿Reforma o Intervención? Alfredo Angulo –

Amado Moreno P.

- Proposiciones para el Vicerrectorado Académico. Amado Moreno P.

- Proposiciones presentadas a Manuel Hernández – Vicerrectorado

Académico electo. Colectivo.

- La transformación de la Universidad para el desarrollo. Amado Moreno P.

- Marco sociopolítico para comprender la no discusión del Proyecto

Educativo Nacional. Pedro Rivas.

- La violencia. Alfredo Angulo R. Luis Loaiza R.

- Un proyecto platónico de transformación universitaria. Luis Loaiza R.

- Arde Mérida. Arde la Universidad de Los Andes. Amado Moreno P.

- Relación Estado – Universidad. Alfredo Angulo Rivas – Luis Loaiza.

Proceso de Transformación de la Universidad Nacional Experimental Francisco

de Miranda.

María Elvira Gómez – Rectora

Rosalba Gomez

Francisco José Mojica

Yuli Villarroel N.

Josef Nagy

Reglamento Autonómico de la Universidad Simón Bolívar.

Pedro María Aso – Rector

José Aller - Secretario

“Proyecto Institucional para la evaluación de la función de la investigación en la

Universidad Pedagógica Experimental Libertador”

Equipo nacional de investigadores quedó constituido de la siguiente manera:

- Minelia L. de Nava Pedagógico Caracas

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

78

- María E. González Pedagógico Caracas

- Carmen r. Quintero Pedagógico Caracas

- Yuri Torres M. Mejoramiento Profesional del Magisterio

- Renie Dubs de Moya Monseñor Arias Blanco

- Aracelis Arana Pedagógico de Maracay

- Fanny T. de Jiménez Pedagógico de Barquisimeto

- Osmery Becerra Pedagógico de Maturín

- Lesbia S. de Osorio Pedagógico Rural El Mácaro

- Omar Calzadilla Pedagógico Rural Gervasio Rubio

- Xiomara Muro L. Vicerrectorado de Investigación y Postgrado

La Reforma Universitaria en la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado

(UCLA) expresiones de un proceso

- Alexis J. Guerra C. – Beatriz Ponte de Moreno

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

79

ANEXO 3:

Compilación Documental de las Experiencias de

Reformas Universitarias en Venezuela

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

80

EXPERIENCIAS Y PROPUESTAS DE REFORMAS UNIVERSITARIAS EN

VENEZUELA

VOLUMEN UNO

Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD)

􀂃 Políticas y Estrategias para el Desarrollo de la Educación Superior en

Venezuela

Ministerio de Educación Superior (MES)

􀂃 Las Redes Regionales de Cooperación de la Educación Superior:

Estrategias para una concertación entre la Educ. Superior y el Estado.

􀂃 Proyecto de Ley de Educación Superior

Consejo Nacional de Universidades (CNU)-Oficina de Planificación del Sector

Universitario (OPSU).

􀂃 Proyecto “Alma Mater” para el mejoramiento de la calidad y la equidad de la

Educación Superior

􀂃 Tipología de las Universidades Venezolanas

􀂃 Sistema de Evaluación y Acreditación para las Universidades Nacionales

Consejo Nacional de Universidades (CNU)

􀂃 Transformación Universitaria: Estrategias de Cambio para la educación

Superior Venezolana

VOLUMEN DOS

Universidad Central de Venezuela (UCV)

􀂃 Transformación UCV (Ideas y proyectos para cambiar de verdad)

􀂃 Políticas Académicas de la UCV

􀂃 Programa de Educación de Distancia

􀂃 Transformación del Instituto de Zoología Tropical

􀂃 Programa de cooperación entre las FACES, Ciencias .Jurídicas y Políticas y Humanidades y

Educación de la UCV. (Pregrado, Post-grado, investigación y Extensión)

Universidad del Zulia (LUZ)

􀂃 La Transformación en la LUZ

Universidad de Carabobo (UC)

􀂃 Transformación Universitaria: propuesta para la acción

Universidad de los Andes (ULA)

􀂃 Una Acción por el Cambio y la Transformación en la Universidad

Proyecto IESALC-UNESCO

Relevamiento de Experiencias de Reformasa Universitarias en Venezuela

81

VOLUMEN TRES

Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL)

􀂃 Proyecto: Sistema de Evaluación de la Función de Investigación

Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA)

􀂃 a Reforma Universitaria en la Universidad “Centro Occidental Lisandro

Alvarado” UCLA.

Universidad Simón Bolívar (USB)

􀂃 Reglamento General Autonómico. Aprobado por Consejo Directivo el 18 de

Enero de 2001

Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM)

􀂃 Estrategias para la transformación de la UNEFM

Asociación Venezolana de Rectores de las Universidades Nacionales.

􀂃 Estrategias de cambio para la Educ. Superior Venezolana

Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional. (IAEDEN)

􀂃 Proyecto para la creación del Doctorado en Seguridad, Defensa y

Desarrollo Integral.

Universidad Popular Bolivariana

􀂃 Proyecto de creación de la Universidad Popular Bolivariana

Universidad del Orinoco

􀂃 Proyecto de creación de la Universidad del Orinoco

 

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