AMARGA SOLEDAD

 

Sobre una silla de ruedas, mirando hacia el infinito
rezando, con voz muy queda y sollozando a la vez
una anciana está sentada soportando su vejez
y llorando su desgracia sobre su rostro marchito.

Afuera la vida bulle mientras que su fe se agota
nadie a visitarla viene, ni sus seres más queridos
que ya han logrado olvidarla con desdén inmerecido;
sólo su silla le abraza... pasa el tiempo gota a gota.

Los años se vuelven siglos en su amarga soledad
y los minutos milenios que se deshojan al viento
mientras que un cuervo maldito taladra su pensamiento
aferrado en no dejarla en su absurda terquedad.

Sus rezos tras la ventana implorando a Dios la muerte
no hacen más que reavivar el necio tic tac que abre
de sus recuerdos la hoguera mientras que muere la tarde,
avivando su dolor que le ha dejado su suerte.

Así sentada en su silla, mirando tal vez sin ver
contemplando hacia la nada está su triste mirada
que se pierde en la distancia como una luz que se acaba,
como una débil voluta, pero no deja de arder.

2000

Hosted by www.Geocities.ws

1