ADIÓS A MI ESCUELA

 

Hoy que felizmente he terminado
este ciclo escolar que yo he vivido
en mi corto pensar he comprendido
lo mucho que la escuela me ha enseñado.

Hoy quiero despedirme con cariño
y al hacerlo mi ser sufre dolores
y al despedirme de mis profesores
llora también mi corazón de niño.

Adiós maestros, para mí queridos
jamás podré olvidar vuestra enseñanza
porque vislumbro allá en lontananza
la luz que floreció, de tiempos idos.

Hay un largo camino por delante
que la luz del saber nos ilumina
esa luz que hace falta al que camina
en el sendero azul del estudiante.

Esa luz que vosotros nos brindaron
en las aulas sagradas de la escuela
es la sagrada y perfumada estela
que ustedes; con su fe nos inculcaron.

Y al decirles adiós mi alma cautiva
no alcanza a comprender angustia tanta
un nudo hay de dolor, en mi garganta
y en mis pupilas el dolor se aviva.

Esta lágrima pues, quizá consuela
porque es tributo convertido en flores,
para todos vosotros, ¡profesores!
para mis compañeros y mi escuela.

1963

Hosted by www.Geocities.ws

1