ACRÓSTICOS

 

La luz del sol son tus ojos;
Inundan mi pobre vida
Dios allanó los abrojos,
Ya, de mi senda que aviva
Alentando mis despojos.


Ángel de luz, tú le diste
La inspiración a mi vida
Infinito amor pusiste
Con tu gracia consabida
Iluminando naciste...
Al iluminar mi vida.


Eres todo para mí,
Dios, bendición y ternura,
Inmenso amor y ventura;
Todo lo tengo yo en ti
Hermosa y juncal criatura.


Mi niño que tanto adoro
Inocente en tu sonrisa,
Gorjeo dulce y canoro
Ufana tu alegre risa.
Es para mí gran tesoro
Lo que atesoras en ti;
Inmenso caudal de oro,
Tu sonrisa que yo adoro
Oro, diamante, rubí.

La vida que tú me diste
Iluminó mi camino,
Dichoso y bello destino
Ya conocer tú me hiciste
Al iluminar mi sino.


Ya más dicha yo no anhelo
Amor que a mi amor acodo
Dicha, ternura, consuelo
Inspiración celestial,
Rica flor angelical;
Al tenerte... ¡tengo todo!


Yadira tesoro mío
Amor que a mi amor acodo
Divina flor soberana
Inspiración, luz, rocío;
Reina de gracia galana
Ángel que alegras mi estío.


Oscarín Romo Alatriste
Sangre de la sangre mía;
Cualquier cosa yo daría
A ti, que todo me diste;
Risa, amor, luz y alegría
Inocente algarabía
Nació... cuando tú naciste.

Junto a ti tesoro mío
El brillo del sol no es nada
Sabes calmar a mi estío
Sonriendo con tu mirada;
Inocente cual rocío,
Celeste como lunada.
Adorable y adorada


Eres luz, eres sol, eres belleza
Deslumbrante fulgor de primavera
Inmensa dicha tu futuro espera
Tu tienes la virtud de la franqueza
Has tuya la virtud de ser sincera.


Buen auguro para ti,
Rimando mi verso intuyo;
Eres todo para mí
Niña, que eres mi orgullo
Dios lo hizo ser así
Ángel, y mi amor es tuyo.


Carita que al sol sonroja
Inquieta, dulce y traviesa
Niña de gentil pureza
Tu timidez se me antoja
Hoy, como cofre que aloja
Y guarda tu gentileza
¡Ay! que jamás se deshoja.

Julieta del alma mía,
Una niña esplendorosa
Linda como diez del día
Inquieta cual mariposa
Eres canto de poesía,
Tu risa maravillosa
Alegra la vida mía.


Ya diste luz a mi vida
Al nacer, mi lindo niño
Eres todo mi cariño
Luz que la ilusión aviva.


Linda niña que yo adoro
Encanto bello que hechiza,
Tiene tu faz el tesoro
Incomparable que atiza
Con sus fulgores de oro
Inmenso el fuego que añoro
Alegre de tu sonrisa.

Preciosa niña bonita
Ángel que inspira consuelo
Tu linda cara de cielo,
Rara bella y exquisita
Incita de mi desvelo
Con tu figura tan bella
Inmenso fulgor de estrella;
Adorable princesita.

Ángel bella y soñadora
Niña dulce y espigada
A tu faz cautivadora
Incluyes bella mirada.

Ascua de luz tu mirada
Negra, bella, primorosa;
Admirable y admirada.

Caleidoscopio que bulle
Al clavar tú tu mirada
Rima que sola se intuye,
Mirar de mirar de hada
Inocente y codiciada;
Niña que al mirar construye
Ansias en coplas cantada.

Bonita flor, luz de cielo
Excelsa niña bonita
Rara, pura y exquisita
Tu sola dicha es mi anhelo
Hay en tu mirar consuelo
Inmenso como tu esencia
Tu solo aroma es presencia,
Ala que remonta el vuelo.
Inmenso caudal de oro
Son tus ojos a mi mente
Ascuas son y son tesoro,
Bellísimo y diferente;
Esos tus ojos que adoro
Lindo cristal transparente.

Juventud, candor, belleza; aroma que al viento impera
Ángel de luz cautivante y labios color de rosa
Negros ojos, piel hermosa y de bruna cabellera.
Eres dintel de la Gloria, eres linda y primorosa
Tu sola presencia envuelve con su visión voluptuosa;
Tú lo que tocas se vuelve perfume de primavera.

Luz que ilumina la aurora
Aura diáfana que brota,
Unges tu faz seductora
Rimando con dulce nota
A tu cara encantadora.

Joyel que atesora estrellas
Ungidas de bendiciones
Limpias con tus manos bellas
Inocentes corazones
Eres gentil... y destellas
Toda la luz de tus dones
A quien se toque con ellas.

Preciosa flor, niña bella;
Aura de luz diamantina,
Un algo tienes doncella;
Luz que por tu luz destella,
Ay... con presencia divina.

Kaleidoscopio de sin fin colores
Alegras con fulgor puro y prístino
Ruborizando al sol con tus fulgores;
Infinitos destellos diamantinos,
Nacen de tus ojazos seductores
Altivos; pero bellos y divinos.

Mi lira humilde y sencilla
Al aspirar tu perfume
Rimando versos reúne
Intensa la luz que brilla
A quien tu belleza asume.

Cara hermosa, dulce, bella,
Risa alegre y cantarina
Intensa tu luz destella
Si tu mirada divina
Tiende su luz diamantina
Inflamando la razón
Nacida del corazón
¡Ay! de mi ser que te estima.

Rubio pelo, dorado, esplendoroso;
Ojos color de mar en tu mirada,
Cara con un rubor maravilloso:
Inocente, gentil y voluptuoso,
Ondina por los hombres admirada.

Fabricando mil ensueños,
Así transita tu vida,
Biselando tu subida
Insensible a tus empeños;
Ondina que me cautiva
Lima también tus desdeños
A quien con versos te escriba.

Linda es tu nombre y es total acierto
Incomparable y bella, de mirar tan tierno
No existe otra belleza a cielo abierto
Divina, como tú; esto es bien cierto
Ángel que alegras hasta el campo yermo.

Linda, jovial, pequeñita,
Urí que ha mi sueño ciño
Con tu faz de princesita
Invitas mujer bonita
A poseer tu cariño.

Viendo tus ojos de mirar sedeño
Extasiado quedé por tu belleza
Rica flor, magnífica princesa,
Orquídea de mi amor que tanto sueño;
Niña linda y gentil que tanto añoro
Iniciaste mi amor con tu fragancia
Contigo se me olvida la distancia
A que estás tú de mi; pero te adoro.

Al ritmo de este vals maravilloso
No hay nada que sofoque tu hermosura,
¡Ay! en este instante primoroso.

Luces con tu belleza incomparable
Únicamente tú, tu eres la estrella
Con ese don que solamente es dable
Infinito, por Dios por admirable;
Admirable, gentil, diáfana, bella.

Mirada angelical y soñadora
Alegre como el sol de la mañana;
Risa como la brisa de la aurora
Tan fresca como fuente que rumora,
Ardiente como luz de ardiente flama.

Mira bajo mi piel como se agita
Aqueste corazón apasionado
Ruge como volcán enajenado
Todo mi ser que por tu amor palpita
Invocando tu amor mujer bonita,
Tesoro por los dioses codiciado
Al que todo mi ser lo necesita.

Linda mujer de tan precioso encanto,
Adorable criatura glamorosa;
Unes a tu figura primorosa
Rara esencia, perfume sacrosanto,
Incienso y mirra, jacaranda y rosa;
Tu tienes la virtud maravillosa
Alegre y juvenil de dulce canto.

Mujer preciosa, divina y hechicera;
Ascuas de luz tus ojos diamantinos,
Risa jovial donde lo bello impera,
Incomparable musa en primavera,
Ángel de encantos puros y divinos.

Rosa de aroma embriagador; efluvio
Oloroso y sutil de rara esencia
Saturas el cenit con tu presencia
Altiva, como valses del danubio.

Altiva como bella y glamorosa,
Linda como rosal de mil colores;
Incita tu figura primorosa
Como luz celestial que sus fulgores
Imitan a pintada mariposa
Al volar, perfumándose de flores.

Morena de porte altivo
Ojos de mirar sereno;
Niña de dulce atractivo
Solo tu eres el motivo
En este verso que estreno
Recibe pues este día
Ramos de flores hermosas,
A ti brindo mi poesía
Tómala con alegría
Tú que eres flor primorosa.

Mujer de perfecta hechura
A quien mi verso le encanta
Rica flor de Tierra Blanca
Inquietante por hermosa,
A ti capullo de rosa

Dedico mi verso ahora,
Encantadora y preciosa

Luz matinal que rubora,
Ojos de mirar de diosa,
Son tus ojos una aurora.

Ángel, que el cielo quisiera;
Niña que al mirar encanta,
Galana flor hechicera
En tu belleza que es tanta
Luces tú la primavera
En ésta: mi Tierra Blanca
Sol de la región entera.

Faz bonita, piel morena
Labios de rojo carmín,
Ojos cual noche serena,
Risa que alegra, si suena
Re, de musical sonido
E de esperar al amado,
B de beso enamorado
En el pecho reprimido.
Ce del calor que ha surgido
Al haberte contemplado.

Ojos de dulce mirar;
Lindos ojos soñadores
Inocentes, seductores,
Divinos, porque al mirar
Inflaman con su soñar
Ay ¡como trinos y flores!

Incomparable princesa
Reina de cabellos de oro
Inmenso y gentil tesoro
Nace de tu faz de diosa
Elegante, dulce, hermosa;
Ángel de luz que yo adoro.

Linda, joven , primorosa;
Ungida de algo divino
Pareces altiva diosa
Irresistible y preciosa;
Talismán de regio sino,
Amable, dulce y hermosa.

Bella flor veracruzana
Linda como diez del día
Ante ti ni la poesía
Ni la luz de la mañana
Conocen la luz que emana
Ante tu faz reina mía.


Gardenia perfumada que embelesa
Eso eres tú; angelical y bella.
Orquídea saturada de belleza
Rociada por la luz de las estrellas.
Guirnalda por los reyes codiciada
Incienso por los Dioses consumido,
Nívide de belleza no igualada
Ángel de los mortales consentido.

Tu figura angelical
Oh, niña preciosa y fina
Ñiapa es de luz diamantina
Incluida en tu caudal
Todo es en ti natural
Altiva, bella, divina.

Preciosa ninfa de cabello oscuro
Exquisita mujer de porte altivo
Tu belleza al mortal tiene cautivo;
Rosa de aroma seductor y puro,
Incomparable gema seductora,
Tiene el encanto de tu faz divina,
Aromas gratos y rubor de aurora.

Sol que del vasto infinito
Iluminas con tu esencia;
Luz que a tu sola presencia
Vuelve eterno lo finito,
Ilumina mi existencia
¡Ay! con tu mirar bonito.

Esperanza, lindo nombre para engarzar un zafiro
Semeja decir tu nombre: Amor, bienaventuranza;
Porque tienes en ti misma el nombre de la esperanza
El amor, la luz, la esencia y lo bello de un suspiro.
Rima en cadencia tu nombre, como una joya divina;
Al pronunciar Esperanza, siento brillar el fulgor
Nacido de la bonanza y el magnífico verdor.
Zafiresco de tu ojos, ojos que clavan la espina
Ardiente, letal, divina y radiante del amor.

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