Akhy - Egipto

 

ANTIGUO EGIPTO

Escritura

 

Los poesía en el Antiguo Egipto

Por Asthy

La historia de Sinhué

 

  Sinuhé es un fiel servidor de la corte del faraón Amenemhet I, pero se ve obligado a abandonar la corte para ir con la expedición militar del príncipe Sesostris para sofocar una rebelión libia. La expedición resulta exitosa pero a la vuelta se produce un trágico suceso, el faraón es asesinado y el príncipe Sesostris, en secreto, abandona la expedición para llegar a palacio cuanto antes. Esa misma noche, Sinuhé pasea por los alrededores del campamento sin saber que será testigo de algo que cambiará su destino, pues algunos oficiales preparan una conspiración para acabar con Sesostris y alcanzar de este modo el poder, escucha también que los miembros que forman parte de la expedición serán asesinados. Sinuhé decide huir para salvar su vida, cree que es imposible volver a Egipto y decide salir del país. Temeroso por su vida se arrastra durante las noches hasta que al final logra cruzar la frontera, pero ahora debe enfrentarse a la ley del desierto. La sed, el hambre, el calor sofocante están a punto de dar cuenta de su vida justo en el instante en el que Sinuhé escucha a lo lejos los mugidos de un rebaño, por un momento las fuerzas vuelven a él y, a la desesperada, pone rumbo hacia la pequeña tribu de beduinos quienes, afortunadamente, se muestran amistosos. Sinuhé es adoptado por la tribu y durante unos años lleva una vida errante hasta que el príncipe de la región se muestra intrigado por la historia del egipcio y le invita a ir junto a él. Sinuhé se establece entonces bajo la protección del jefe Amunenchi, en la tierra llamada Iaa. Habla al jefe sobre la muerte de Amenemhet I y miente al decir que Sesostris le ha sustituido, pues es tanto el tiempo que lleva fuera de Egipto que no lo sabe.

  La amistad nace entre Amunenchi y Sinuhé y  el egipcio se convierte en propietario de una tierra maravillosa. Se casa con la hija del príncipe de Retenu y se convierte en un personaje famoso e importante. Todo va bien para Sinuhé, su matrimonio es feliz, tiene varios hijos que a su vez se convierten en jefes de tribus y Sinuhé, que aun sigue amando profundamente a Egipto y al príncipe Sesostris, se va olvidando de sus orígenes hasta que cierto día recibe una misiva del faraón Sesostris I en la que le conmina a regresar a Egipto, donde ya no hay nada que temer, prometiéndole además honores, riqueza y un enterramiento en la tierra negra.  El faraón ha sabido de sus andanzas y la reina vuelve a reclamar su compañía, puesto que con anterioridad Sinuhé formaba parte del harén de la esposa de Amenemhet I.

  Tras despedirse de sus hijos, Sinuhé emprende su último viaje. Llega e Egipto donde es recibido con los honores prometidos y el faraón le tranquiliza al decirle que no hay nada que temer, que nunca a manchado el nombre de Egipto ni el del faraón y que disfrute ahora de todos los placeres que le ofrece su tierra.

  Durante sus andanzas Sinuhé se ve obligado a enfrentarse a un coloso guerrero que le retara y le dice que se quedara con todas sus posesiones. Sinuhé se ve obligado a luchar y gracias a su astucia es capaz de esquivar los ataques del guerrero y en un último  momento clavarle una flecha mortal en el cuello.  ¿Es este un precedente del David y Goliat bíblico?

       El texto de la historia de Sinuhé nos ha llegado a través de numerosas copias en hierático, papiro y óstraca.

       La mejor copia es la conservada en el museo de Berlín, de la XII dinastía, que contiene 302 líneas aunque carece del inicio (papiro 3.022). Otro papiro, también conservado en Berlín, perteneciente al Imperio Medio, si que tiene el inicio, aunque consta de 203 líneas (papiro 10.499).

       Se sabe que la historia de Sinuhé se utilizaba de estudio para los jóvenes egipcios quienes copiaban sus jeroglíficos en trozos de óstraca.

       “La vida de Sinuhé es ejemplar. Para él, nada cuenta más que la grandeza del faraón y de Egipto. Cuando hace el elogio de Sesostris I (frente al príncipe Amunenchi), describe la acción de un dios en la tierra”

       ALGUNOS  TEXTOS

       Pues Su Majestad había enviado un ejército al país de Timhiu, conducido por su hijo mayor, el buen dios Sesostris.  (R 11 – 12)

       Llegó un hombre fuerte de Retenu que me retó en mi tienda. Era un campeón si igual, que había subyugado al país entero... Tenía intención de robarme, pues quería capturar mi ganado siguiendo consejo de su tribu. (B 197)

       Cuando se me acercó, le disparé y mi flecha quedó clavada en su cuello. Gritó y calló de bruces.  (B 103-8)

       No morirás en tierra extranjera; no te enterrarán los asiáticos ni te colocarán en una piel de cordero.   (B 197)  (¿ De la carta del faraón Sesostris I?)

 


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