"FLYING WITHOUT WINGS"

Por Norma Blanco.

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Dedicada a Sweet-V.

 

Las cinco amigas recorrían la desierta carretera entre Phoenix y

Tucson, en la vieja Arizona. Sabían que los chicos estarían por esos

lados, pero lo que no sabían era el lugar de la hacienda, donde

ellos estaban descansando. El auto que habían conseguido no era lo

más cómodo posible, pero era lo que encontraron a ultima hora y con

lo apuradas que estaban, pues le toco en eso.

 

-¡No! Maldita sea, esto era lo único que nos faltaba...-Vanesa frenó

de repente, pero el auto se le adelanto, no tenían gasolina y la

última gasolinera la habían pasado hacia una hora. ¿Ahora que

harían?- ¡Chicas, oigan!...!Hoy es mi día! Primero, ninguno de los

chicos contestan el teléfono...y ahora estas dormidas...-decía para

ella misma, luego movió a Dalia que estaba a su lado.

-¿Qué paso? ¿Porqué me despiertas? ¿Llegamos?-decía medio dormida

todavía.

-Nos varamos...y no vamos a llegar a tiempo....-ya frustrada, puso

su cabeza en el volante.

-No digas eso, vinimos hasta acá por ellos. No nos vamos a rendir

ahora que estamos cerca, además no creo que los volvamos a ver en

unos días. Caminemos.– Dalia se bajó del carro, cerró la puerta y se

apoyo en la ventana.-¿No te vas a bajar?-su amiga la miró.

-Despertemos a las otras -la chica miró ahora hacia atrás, las otras

tres chicas estaban dormidas. Emilia en la mitad, y alrededor de

ella las más pequeñas, Dunia y Norma, quienes sostenían su cabeza

en los hombros de Emilia.

-Déjalas, miremos que podemos hacer y si no hallamos nada, pues las

despertamos.

-No tenemos que hacer nada, Dalia. No hay gasolina, y la única que

sabe como llegar es Norma.-dijo Vanesa, Dalia la miró con cara

preocupada, y no quedó más remedio que dañarles el sueño.

 

Ellas habían decidido darle una sorpresa a sus chicos. Cada una hizo

lo posible para poder estar al menos esa noche con ellos. Emilia,

Vanesa y Dalia dejaron sus trabajos por unos días, Dunia y Norma

aplazaron sus estudios por una semana. La única de ellas que no

tenía muchas ganas era Vanesa. Simplemente porque según ella no

tenía nada que hacer ahí. No se sentía bien entre ellos, sin Howie.

Su relación con Howie no era la misma dos meses atrás, pero fueron

los dos meses más eternos de su vida. No estaba él. Su compañía de

siempre. Su mejor amigo. Pero algo había dañado aquella amistad. Y

ella no lo comprendía, Estaba feliz porque lo vería, pero aun así su

miedo aparecía. Y las chicas habían planeado todo, para que ellos

pudieran hablar. Tal parecía que nada estaba saliendo como ellas

querían.

Cuando despertaron a las demás, trataban de hallar una estrategia,

pero no la encontraban, estaban sentadas todas de espalda haciendo

un circulo, era una escena divertida, pero pensaban en nada bueno.

 

-Chicas, veo que no sacaremos nada acá sentadas -explico Emy,

parándose y mirándolas.

-Y ¿Si no separamos? No se...buscamos alrededor...Yo fui la de la

mágica idea....y ahora nos perdemos. -sugirió Norma, haciendo lo

mismo que su amiga, y las demás las siguieron. Y aceptaron. Vanesa

no hacia caso omiso a las indicaciones que sus amigas habían tomado.

Y siguió pensando. Ni siquiera se dio cuenta que habían tomado

direcciones diferentes.

 

Minutos después, por fin se paro, y comenzó a hablarle al auto, que

lo tenía en frente.

 

-Chicas, yo creo que lo mejor es devolvernos, y encontrar la

estación de gasolina.-dijo, al ver que nadie le respondía, se volteo-

¿Qué dicen?....-no vio a nadie, y el susto la invadió.-¿Chicas?. Ya

enserio, no estoy para bromas ahora.-recorrió el auto, y nada,

ninguna daba señal. Optó por lo más lógico, meterse al auto, cerro

con llave las puertas, puso el aire, y se dispuso a esperar. Una

espera larga y eterna, que con llevaba a miedo.

 

Diez minutos, quince minutos....veinte minutos, y nadie aparecía.

Ahora si se estaba aterrorizando en aquella solitaria carretera a

las 11:30 de la noche.

 

-¡Maldita sea! ¿A que horas me deje convencer?-se decía a si misma,

cuando sintió que algo se movía en los arbustos cerca del carro.

Bajar o quedarse ahí. Ese era el dilema.

 

Optó por la segunda. No era muy valiente que digamos para bajarse a

esas horas. ¡Y estaba sola!.

 

-¡Maldita sea!-tercera vez en dos horas, que repetía esa frase.

Volteo a una luz que había delante de ella. Y sintió algo de alivio.-

Por fin.....-se bajo, y encamino con mucha seguridad y algo molesta-

...Chicas, no me vuelvan a hacer una cosa así...-se detuvo cuando

vio que no era ninguna de las que esperaba. Se dispuso a correr.

 

Corrió como nunca en su vida, sin importarle ni el carro, ni las

cosas de las demás. Aquel sujeto la seguía insistentemente. Se

escondió detrás de un árbol, intentándolo esquivar, no sintió pasos,

y soltó el suspiro crispado que había contenido por mas de cinco

minutos. Se había perdido ahora. Imperceptible problema.

 

-Dios, ¿Por qué me pasa esto a mi?-se recostó en el árbol, se dejo

caer por el, terminando en el piso en un mar de lagrimas.- Solo si

estuvieras acá....Howie....-la chica lo había nombrado sin saber,

aún lo quería demasiado. Y siempre que se sentía vulnerable, el

estaba allí, pero en ese momento no estaba. ¿O si?

 

**********

-No me gusta verte así, princesa.-dijo el chico dulcemente. ¿Qué

pasa?-el acaba de llegar de una gira. Y no entendía el porque de sus

razones. La chica estaba sentada en la orilla del muelle, enfrente

de la casa de el. Recordando aquel verano con su novio, la persona

en quien mas confiaba, y el que la había traicionado. Pero estaba su

amigo para calmarla, para escucharla, para volverla hacer confiar en

alguien y para seguir ocultando su amor en silencio.

-Nada, Sweet. Solo estoy algo triste. El verano ya se va.-el chico

la abrazó por detrás, y le beso la mejilla.

-Pero vendrás muchos más, y los pasaremos juntos. Eso te lo aseguro.-

la chica lo volteo a mirar, le sonrió y lo abrazó.

-Gracias, eres el mejor amigo que nunca había tenido.-el chico

asintió tristemente, y saco una diminuta y resignada sonrisa. Y

siguió con aquel abrazo.

 

**********

La chica trataba de recordar buenos momentos junto a el, era mas lo

buenos, que los malos. El único malo fue haberse separado. El motivo

que ella estaba apenas entendiendo, cuando el partió dejándola por

primera vez, como si nada de ella le importará.

 

-¿Qué haces acá tan sola?-alguien la atrajo hacia su regazo, y ella

sin importarle lo abrazo. Aquella voz, la reconocería una en un

millón. Era él, la persona adecuada.

-Howie....-la chica lo miró, y lloró mas a su lado. – No me vuelvas

a dejar. Jamás, por favor.-el chico hundió su cabeza en su cuello, y

sin más comenzó a llorar.

-No puedo....bien lo sabes...-se separó un poco. Ella lo miró, y

estaba por fin comprendiendo. Ahora si entendía el porque de su

separación. el porque de aquella carta.

-Sweet...-la chica se limpio las lagrimas, y se paro.-¿Qué pasa?

Dime lo que me tengas que decir, de una vez por todas. Por favor.-

suplico ella acercándose, mientras el negaba la conversación.

-Vamos a la casa, que allí están los demás.-dijo ya sereno.

-¡No! ¡Me contestas de una vez lo que te pregunte!.-gritó ella. El

seguía caminando dolido, porque ella no entendiera. Lo alcanzó, y lo

giró. El estaba llorando.-¡Howie...-ella se tiro a los brazos del

chico a llorar, sin el saber el porque. Solo la abrazó y se dejo

llevar por aquel abrazo.

 

**********

 

Se habían conocido de una forma extraña. Los chicos estaban cenando

con algunas de las novias de ellos. Ella estaba cerca de la mesa de

ellos, sin darse cuenta ambos caminaban sin saber quien venia

adelante, el venia del baño, y ella iba para allá.

 

-Perdón, No fue mi intención....-la chica solo lo miro rayado. El

chico no le importo y siguió.

 

Minutos después, la novia de Aj la había reconocido. Era una vieja

amiga Argentina. Y que bien que reencontrarse. Todos la conocieron,

les había caído muy bien, sobre a todo a las chicas, pero había algo

en ella, que ni la misma Emy reconocía. Había cambiado mucho. Pero

le habían dado la oportunidad de volver a tener amigos, de volver a

confiar. Aquel grupo de jóvenes le podía brindar eso, y mucho más.

 

-Gracias por la velada.-se despido Dalia de ella, Kevin se la llevó

después.

-Gracias a Uds. me encanto pasar esos momentos con todos.-por fin

había sonreído. Vanesa siguió su camino, y en cuanto intentaba coger

un taxi. Alguien la tomo del brazo.

 

-¿Puedo llevarte?.-pregunto Howie- Quiero pedirte disculpas de

alguna manera en la que me choque contigo.-¡Que tierno! Solo pensaba

ella. Estaba siendo muy lindo con ese gesto.

-Ok, gracias, pero solo por eso.- el chico sonrió y se fueron para

su auto.

 

Allí empezó esa bella amistad. Se contaban absolutamente todo. Ella

le hablaba de su niñez en Argentina, de sus proyectos cuando

terminara de estudiar baile. El la escuchaba, escuchaba cada palabra

con atención, cada lagrima la limpiaba al saber los motivos. Aquel

hombre, que marchito su corazón con engaños y mentiras, por eso era

que ella no confiaba en nadie. Solo en el, y en sus amigos. El la

había ayudado a salir de esa horrible etapa de su vida. Y temía

enamorarse.

 

-No puedo Sweet, tengo que trabajar.-el la tenia rodeado e sus

brazos.

-No, si puedes dejar el trabajo unos días, Dejas un reemplazo.-se

enderezaron y él la hizo mirarlo.

-No enserio, no puedo, quien va a dictar las clases....-ella no

podía hacerle eso a el, tanto que se querían y estaba dejando a un

lado sus asuntos personales, por sus laborales

-Lo hará otra persona, allá te comprenderán. hay mucha gente que te

puede reemplazar en la materia.-la miraba con aquellos ojos cafés

suplicantes. Ella soltó un suspiro.

-Ok, Iré, pero si me echan por pedir tantos permisos, me das un

trabajo con ustedes en la gira.-Ambos sonrieron, y se fundieron en

un dulce y tierno abrazo de amigos. Abrazos que Howie odiaba a la

vez, por tenerla tan cerca, y a la vez tan lejos.

 

**********

-Howie, espera....-los dos caminaban entre los arbustos, ella solo

lo seguía- ¿Que estamos haciendo?- El no decía nada.- Howard,

suéltame y mírame.-el se giro, y la miro, estaba molesto.-¿Quién te

crees? Estoy feliz de estar aquí contigo, y mira como me tratas.- El

solo denegó con la cabeza y siguió con su camino. –No me dejes aquí

sola.

-¡Ya! No quiero escucharte mas, me canse, pensé que habías venido

por algo, pero no es lo que yo esperaba.-el la sacudió, tenia ganar

de besarla, gritarle en la cara cuanto la amaba, pero en ese momento

su orgullo salió a flote.

-¿Cómo? No entiendo. ¿A que vine según tu?-el no decía nada, tan

solo la miraba. Y ella se estaba desesperando.

-Nada, veo que perdí mi tiempo contigo....-la dejo allí parada, y se

fue por el mismo camino que venia. Ella no perdió tiempo y lo siguió

como venia haciendo en los últimos diez minutos.

-¿Me vas a decir?...Vengo por algo....pero no se que es....No

entiendo porque te fuiste y me dejaste tan solo una carta....Dímelo

de frente.

-No te tengo que decir nada. Soy una persona que dice solamente una

vez lo que siente. Y si no te importa nos están esperando.

Se quedo allí parada recordando.....

-De razón, mi relación con Alan, no me llenaba.......

 

***********

-Hola Howie, ¡Qué sorpresa que estés aquí! Me hacías mucha falta-

ella lo había citado en el mismo café de siempre.

-Feliz de verte-si estaba muy feliz, pero el sujeto que estaba al

lado de ella, no lo convencía.

 

El había viajado de donde estaba, para decirle lo que por mas de dos

años de amistad había estado guardando en su corazón, corazón que se

estaba cansado y enfermando de tanto amor no correspondido ¿Qué

perdería ni lo intentaba?. Pero ella le tenia otra sorpresa que

marcaría definitivamente su amistad por siempre.

 

-Bueno, y que tenias que decirme....-pregunto ella sentándose, a

lado de aquel sujeto rubio.

-Nada, lo mío puede esperar....-algo le decía a el, que tenia que

esperar.

.Ok, Si insistes. Bueno, mira te presento a Alan Ferry....- Howie lo

miro, y le estrecho la mano.-Mi novio.- Al chico le hirvió la sangre

de tan solo pensar que el le había robado el amor de su chica tan

solo unos días de haberse ido para la gira.

-Mucho gusto-lo saludo y sacó una sonrisa fingida.

 

Hablaban de todo menos de algo coherente. Ella sugirió que era

porque el estaba cansado, y debería irse a dormir. Estaba demasiado

sarcástico. No era su mejor amigo esa noche. Se tomaron el café, y

la pareja de novios se fue por ahí, sin saber que dejaban a el chico

mal. Ya todo había acabado. Se echaba la culpa. Se maldecía a si

mismo, por haber esperado tanto tiempo para poder decirle las cosas

de frente. Ese noche, no era el Howie de siempre. Y ella por ahí con

sabe quien tipo que se consigo a la vuelta de la esquina, y que solo

le basto endulzarle el oído unos cuantos días, y ella caía a sus

brazos.

 

Después de unos tragos en un bar cercano a su apartamento, cogió un

lápiz y papel. Y las letras fluyeron en ese pequeño recinto....

 

Hoy mi corazón espera en la puerta por ti, no quieres salir , se que

sientes mucho miedo.

Afuera espera tu mejor amigo y temes que ha podido enamorarse.

No sientes amor, mientras tanto yo sufro por ti, y buscas en mi un

confidente, me cuentas las historias de tu vida, mientras yo me

vuelvo un loco por tenerte.

 

El amor es así corazón, me hizo ver por las noches tu sol,

encuentran un estrella en el mar, y traerlas hacia ti sin temor, El

amor la más linda pasión,

Ya no hay sol que la pueda quemar, y es por ti que nació esta

ilusión, no te vas a escapar.

 

Pero se que sientes mucho miedo, no quieres volverte a enamorarte

porque un viejo amor hirió tu vida, eres lo mas lindo que me ha

pasado, y presiento que cuando llegaste siempre te adueñaste de mi

vida.

 

Perdóname, pero no puedo seguir amándote y siendo tu amigo al fin..

Perdóname por haberme ido así, pero era lo mejor para mi...

 

¿Cuál será tu sol?¿Quién alumbrara para ti?

Me contaste ayer que alguien amabas, pero te dio miedo decirme y

sospeche que soñabas conmigo.

¿Cuál será mi fin?

Si tu no me puedes amar, si no eres de mi, será un infierno, ya no

tendré valor para reírme, y no será lindo soñar contigo.

 

Si tu amor no es de mi corazón, pienso que será mi final, moriré

con la bella ilusión de llevarte a mi mundo a soñar.

 

Si tu amor no es de mi corazón dime donde busco a quien amar, si

eres tu mi mejor ilusión, no te vas a escapar.

 

No se porque presiento que puedes olvidar lo malo que pasaste, ahora

puede ser mas que mi amiga.

 

Me voy sin decirte un adiós, pero si algún día comprendes esto..

Te estaré esperando.....

 

************

-Ahora ya entiendo.....-volvió a mirar, y el ya no estaba. Y el

miedo de nuevo la invadió.- ¡Howie!...-camino buscándolo.-Howie, por

favor, Perdóname....-se sentó en una piedra. Había llegado a un

lago, y cerca se veía unas luces como de una casa. No escucho nada

por parte de el, pero cuando intentaba irse, alguien la trajo hacia

el.

-Espera, por ahí no es-dijo sereno el chico.-Es por el otro lado.-la

tomo de la mano, y se fueron caminando.

-Howie...

-No digas nada, disfruta de esta noche de amigos.-le dijo dulce

mirándola a los ojos.

-Para mi ya no es de amigos. Hoy no es una noche de amigos, ni

ninguna noche mas.-el paro, y la miro mas intensamente.

-¿Qué dices?....-No pudo terminar, porque la chica lo rodeo por el

cuello, y sus labios por fin se habían encontrado. Aquel beso que

había deseado desde que se choco con ella. Pasión, eso era lo que

ellos sentian en ese momento.

 

Caricias vinieron, caricias fueron...., pero por fin estaban juntos,

y amándose. El lo tenia todo listo. Si ella le diría sus

sentimientos, sería el lugar perfecto, por lo que tenia varias

colchas allí. Hicieron el amor sin importarles nada, en frente del

lago, con un cielo cubierto por nubes. Y con un sin de animalitos

del pequeño bosque observándolos.

 

-Gracias por amarme..-el la beso, para terminar.-Te amo Howard

Dorough. Te amo-Y nunca te vallas de mí.

-Nunca Mi amor. Nunca.-Ella se fundió en ese beso. Y el ambiente

volvía a surgir.

 

 

-¿Chicos?-Kevin vagaba por cercanías al lago.- ¿Dónde están?.-sus

demás amigos solo lo seguían.

-No creo que estén por acá. Deben estar en el carro, haciendo sus

cosas.-comentó Aj de la nada. Todos menos Kevin se rieron.- Ya

Perdon.- y Kevin soltó por fin su risa.

-¡Chist!-le dijeron todos para que se callará.

-Buen sigamos-comentó Brian, cogió a Norma y se fueron a buscarlos.

Los demás los siguieron.

-Mejor como que nos devolvemos para la casa.-dijo rápido Norma.

-¿Por qué?-le dijo Dunia, quien tenia a su lado a Nick, con la misma

interrogación.

-Creo que ya los encontramos.-dijo Dalia, todos miraron hacia un

lado. Y si, ahí estaban demostrándose el amor.

-Ya nos podemos ir.-concluyo Dalia, y por ser la mas sensata. Todos

como buenos corderitos, la siguieron sonriéndose entre todos.

 

-Hola chicos-saludó Vanesa, cuando llegaron a la hacienda, cogida de

la mano de Howie. –tanto tiempo sin verlos.

-Si tanto tiempo.-dijo Nick.-¿No nos tenían que contar algo?

-Si, ya somos novios. Por fin me di cuenta del hombre que tenia a mi

lado.-contestó Vanesa. Todos los felicitaron Howie solo sonreía

tímido ante las miradas de los demás. Después de tanto tiempo

sufriendo, ya tenia su recompensa.

-Y ¿Qué estaban haciendo?-preguntó Aj, como siempre para molestar a

su amigo.

-Nada.-dijo Howie, y miro a su novia.- ¿Por qué?-y volvió su mirada

a su amigo.

-Por nada, Howie.-concluyo Emy, diciéndole a su esposo que se

callará.

-Ok, entonces yo me voy con Vanesa para el cuarto...-los dos

salieron para las escaleras.

-Si claro. Nada-dijo Norma, y los otros se echaron a reír a

carcajadas.

 

Howie y Vanesa se miraron al mismo tiempo, y solo levantaron los

hombros como en son de no saber nada. Y así se subieron a su

habitación.

 

Ella por fin se había dado cuenta. Y no lo dejaría ir. Jamás.

 

FIN.

 

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