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MINISTERIO DE TRABAJO
Y ASUNTOS SOCIALES FJL/pf En este sentido consta en dicho Plan Social que tanto para programas de jubilaciones anticipadas, como de prejubilaciones y programas incentivados de desvinculación, la empresa garantiza la percepción de una renta mensual equivalente al 70% de su salario regulador hasta cumplir 60 años y del 40% el resto, explicitando que si el empleado tuviera derecho a percibir prestación por desempleo, y en tanto las perciba, la empresa abonaría la deferencia entre el importe de dicha prestación y el 70% del sueldo regulador, asumiendo la empresa el importe equivalente al coste de las cotizaciones a la Seguridad Social que hubiese de realizar durante dicho periodo, existen asimismo cláusulas sobre las fórmulas de mantenimiento en el Seguro Colectivo de Riesgo, abono de determinados porcentajes del Convenio Especial etc. Se contempla además el
supuesto de Programas Individuales de Bajas donde la fórmula no es el
abono porcentual anterior, sino indemnización a tanto alzado cuyo pago se
realiza en tres fracciones iguales. Pues bien, analizado el Plan Social establecido en el expediente de regulación de empleo en cuestión se observa de partida una serie de conceptos cuya composición dice responder a evitar los efectos traumáticos que conlleva la extinción de los contratos de trabajo pero que, en puridad, no deja de responder al abono en diversas modalidades formales de partidas indemnizatorias. La propia Dirección General de Trabajo, en la resolución autorizando el antedicho expediente de regulación, señala en su fundamento jurídico cuarto que se regulan las consecuencias del expediente para los trabajadores afectados “al asegurar la continuidad de rentas a través de indemnizaciones diferidas a los trabajadores cuyo contrato se extinga en las fechas más próximas a la jubilación”, y en el fundamento jurídico sexto establece que las rentas y demás beneficios garantizados en el Plan Social forman parte de la indemnización por la extinción de contratos, se establecen medidas para atenuar las consecuencias del despido y “ resulta evidente que una de estas medidas sería la mejora de la compensación que por esta ruptura unilateral de contrato por el empresario debe legalmente recibir el trabajador, siendo además esta regla del E T. una modalidad específica de las indemnizaciones por daños y perjuicios previstos con carácter general en el Código Civil para casos de inejecución de las obligaciones contractuales. En consecuencia todas las medidas del Plan Social pueden verse como medidas de atenuación de las consecuencias del despido, y en este sentido serían una modalidad de indemnización, tanto por su origen, la extinción unilateral ante tempus del contrato de trabajo, como su finalidad, compensar al trabajador por las consecuencias de esta extinción, atenuándolas en lo posible”. Así mismo la sentencia del Tribunal Supremo de 18 de septiembre de 1998 considera que “ no procede entender que tengan la consideración de renta las percepciones correspondientes al pago aplazado de la indemnización debida por extinción del contrato de trabajo, pues éstas no constituyen utilidad o beneficio rendido anualmente por un bien, sino parte integrante de tal indemnización, la cual, en el caso, no se abonó de una sola vez, sino desglosado en el plazo convenido”. *En conclusión, el
abono de las rentas por la empresa “ Telefónica de España S A, Sociedad
Unipersonal” aprobados en el Plan Social del ERE número 26/99, tiene
naturaleza indemnizatoria compatible con el Subsidio de Desempleo, no
siendo su percepción obstáculo para el acceso al mismo, siempre que se
reúnan el resto de requisitos legalmente exigibles. Tampoco serán
computadas como rentas las cantidades que la citada empresa destina al
abono del porcentaje correspondiente del Convenio Especial, siendo
igualmente consideradas como indemnizaciones por extinción del contrato de
trabajo. |