LA
CONSPIRACIÓN DEVELADA POR SUS MISMOS AUTORES
  
El siguiente
texto ha sido tomado de la red y no es de nuestra autoría,
por lo que no adherimos a partes de su contenido.
Hasta
principios del siglo XX y en los alrededores de la guerra, los judíos
de todo el mundo reconocían públicamente -y con la arrogancia
que caracteriza su idiosincrasia- esa misma conspiración que
hemos intentado probar con las exposiciones hechas en éste capítulo
y a lo largo de toda esta página. Era el obvio que lo hicieran,
como resultado de la borrachera que motiva el sabor de la victoria
constante. Hubo así, una serie de autores de prestigio mundial
-todos ellos judíos- que con la seguridad que les proporcionaba
ver una masa dormida de no judíos incapaces de reaccionar, se
permitieron admitir públicamente aunque dentro de ciertos límites,
los propósitos reales del judaísmo rabínico y las armas que
usaron para lograrlo.
Sean estas
declaraciones, a continuación extractadas, escritas por judíos,
nuestro mejor argumento para comprobar la existencia de la
conspiración sionista mundial que el judaísmo rabínico lleva
contra la humanidad desde hace 2.600 años...
"La
doctrina judía debe compenetrar algún día al mundo entero
(...) En el Mesianismo de los tiempos modernos debe surgir una
Jerusalén del Nuevo Orden, santamente ubicada entre oriente y
occidente, debiendo reemplazar el doble reino imperial y papal.
La Alianza Israelita Universal ha entrado en acción sólo ahora
(...) No se limitará sólo a nuestro culto, debiendo penetrar
todas las religiones. Las nacionalidades deberán desaparecer,
las religiones se acabarán. Sólo Israel subsistirá, este
pequeño pueblo elegido de Dios." (Masón judío Isaak
Adolphe Crémieux, circular para la masonería francesa, 1861)
"El
judaísmo ha reconocido en la masonería uno de los instrumentos
esenciales para la realización de su sueño de dominio
universal." (Masón alemán Von Knigge, en declaración
documentada en Lausanne para la Alianza Israelita Universal,
1875)
"Quien
domine el oro, dominará el mundo. ¿Y quién sino el judío
puede ser este dominador?. Posee ya el monopolio de la banca, de
los ferrocarriles, del comercio. Por medio del oro entrega una
educación superior a sus hijos, asegurándole así un puesto de
mando en el arte, en la literatura, en la ciencia, en la
administración pública. Nuestros son la mayoría de los
profesores de la Sobonne, en las universidades y en los mejores
institutos franceses. Judíos son los más renombrados filósofos
y autores teatrales. Conocida es la corrupción de la prensa. Y
esta terrible máquina de destrucción es también controlada
por los judíos..." (Escritor judío Du Mesnil-Marigni,
"Historia de la Economía del Pueblo Antiguo", 1878)
"Cierto
es que, con o sin un Rey Mesías, los judíos constituiremos el
centro de la humanidad, en torno al cuales se agruparán, después
de su conversión, los no judíos. Los pueblos se unirán para
rendir homenje al Pueblo de Dios. Todas las riquezas de las
naciones pasarán al pueblo judío. Los no judíos se arrojarán
a nuestro pies. Los reyes y las princesas, sus esposas, serán
nuestros sirvientes y lameran el polvo de nuestros pies (...)
Dios establecerá con el pueblo judío una eterna Alianza y,
como con David, el pueblo judío mandará a los pueblos (...)
Además, está claro que la restitución de Jerusalén al pueblo
judío y la Tierra Santa cumplirá un gran papel."
(Rabino francés Isidro Loeb, secretario de la Alianza Israelita
Universal, en "La Literature des Pauvres dans la
Bible", 1892)
"En
la Argentina se han hecho notables tentativas de colonización
basadas en el principio equivocado de la infiltración paulatina
de judíos. Y ello ha dado siempre resultados negativos pues ha
suscitado el odio entre la población. La emigración sólo
tiene sentido cuando su base es nuestra soberanía garantizada.
Para ello se entablarán negociaciones con las actuales
autoridades supremas del país y bajo el protectorado de las
potencias europeas." (Theodor Herzl, fundador del
Sionismo Político, en su máxima obra "El Estado Judío",
1898. Ver capítulo nuestro sobre "El Plan Andinia y la
Fundación de la Nai Juda")
"La
Revolución Rusa es una revolución judía, porque ella
significará el punto crucial de la historia judía. Se debe
llevar a cabo allí porque Rusia es la patria de casi la mitad
de todos los judíos del mundo. Por esto, la caída del régimen
zarista debe tener una influencia muy grande en el destino de
millares de judíos recientemente emigrados en otros estados. En
el hecho, la revolución debe ser una revolución judía, porque
los judíos son los revolucionarios más activos de la Rusia
zarista." (Escritor judío Jacob de Haas, en "The
Macabean", 1905)
"La
revolución mundial que hoy vivimos, deberá quedar
exclusivamente en nuestras manos (...) Esta revolución reforzará
la hegemonía de la raza judía sobre todas las otras" (Autor
anónimo de la revista judía "Le Peuple Juif", refiriéndose
al movimiento marxista, 1919)
"Nos
sentimos plenos de admiración al comprobar con qué presteza y
en qué número los judíos de todos los países han pasado a la
acción. Revoluciones socialistas, mencheviques, marxistas
ortodoxas o independientes, llamémoslas como queramos, todas
son judías y podemos encontrar en los grupos revolucionarios a
los judíos en funciones directrices y militantes."
(Rabino neoyorkino J. L. Magnes, en entrevista dada a la revista
judía "Judentum und Weltumsturz", 1919)
"El
judaísmo internacional lleva a Europa a esta guerra no para
apoderarse de una gran cantidad de oro, sino también para
preparar, por medio de ella, una nueva guerra mundial judía."
(Autor editorial de la revista judía "The Jewish
World", refiriéndose a la Primera Guerra Mundial, 1919 ¡y
anticipando increíblemente la preparación de la Segunda Guerra
veinte años antes!)
"Sin
nuestro asentimiento ningún potentado del mundo puede tomar una
decisión. Ninguna palabra que nosotros no deseemos podrá ser
publicada y divulgada, porque controlamos la prensa. Ninguna
idea que nos desagrade puede penetrar el mundo intelectual.
Desde hace tiempo poseemos el dominio del mundo." (G.
zur Beek citando al judío Moritz Cohn en "Die Geheimnisse
der Weisen von Zion", 1919)
"Nos
acusan de haber hecho la revolución comunista. Bien, aceptamos
la acusación. ¿Y qué es esto?. Comparado con lo que el judío
Pablo de Tarzo hizo en Roma, la revolución rusa no es más que
un pequeño escándalo de palacio. Gritáis tanto la influencia
judía de vuestro teatro y vuestras películas. ¡Muy bien!.
Aceptado, vuestros lamentos son justos. Mas, ¡qué puede
significar esto contrapuesto a la influencia ilimitada que
nosotros ejercemos en vuestra Iglesia, en vuestras escuelas,
sobre vuestros gobiernos y formas de vida, sobre todo vuestro
mundo intelectual! (...) Supongamos que 'Los Protocolos de los
Sabios de Sión' sean auténticos. ¿Qué cosa podría
significar esto enfrente a la innegable acción histórica de
conspiradores que hemos desarrollado?. Vosotros sois capaces de
conocer el comienzo del inicio de nuestra culpa. Nosotros somos
invasores, destructores, subvertores. Nosotros hemos tomado
posesión de vuestro mundo natural, de vuestros ideales, de
vuestro destino y hacemos juego de todo esto. Nosotros hemos
sido no sólo los promotores de la última guerra, sino de casi
todas vuestras guerras. Hemos sido no sólo los promotores de la
Revolución Rusa, sino de todas las otras grandes revoluciones.
Nosotros hemos suscitado y continuamos promoviendo disturbios de
las ciudades, en las calles y en vuestra vida privada. Nosotros
hemos cambiado el curso entero de vuestra historia. Y todo esto
sin necesidad de armas. Lo hemos realizado únicamente con la
propaganda. Nuestro paisito de un tiempo ha llegado a ser
vuestra Tierra Santa. Nuestra literatura nacional ha llegado a
ser vuestra Biblia. Una joven judía vuestro ideal de maternidad
y de la femeneidad. Un profeta judío rebelde está en el centro
de vuestra devoción (...) las revoluciones modernas, la
francesa, la americana y la rusa, ¿qué cosa son, sino un
triunfo de la idea judía? (...) Y con alivio, reconocemos que
el goyim jamás descubrirá la gravedad de nuestra
culpa..." (Impresionante declaración escrita del
prestigiado autor judío Marcus Eli Ravage, para la revista
"Century Magazine", en 1928)
"Chile
fue elegido uno de los países señalados en 1938 como posible
lugar para el establecimiento de un nuevo estado judío que se
denominará Nai Judá. El plan fue patrocinado por José Hefter,
de New York, quien editó miles de folletos sobre el tema, señalando
también otros posibles lugares de refugio." (Autor anónimo
de la revista "Mundo Judío" de Buenos Aires, 1942 -
Ver nuestra sección "El Plan Andinia y la Fundación de la
Nai Judá")
"Según
se divulgó durante los años de la guerra, por parte de las
agencias de prensa judaicas, el número de judíos muertos en
toda Europa asciende a varios millones más de los que los
mismos nazis supieran jamás que hubiesen existido." (Columnista
judío Allen Lesser cuestionando el Holocasuto en su artículo
"Histeria Antidifamatoria" de la revista judía
"Menorah Journal", edición de primavera de 1946)
"Hace
ya tiempo que nos parecía, digamos desde 1906, que usted era
enemigo de de sus parientes protestantes, pero no podíamos ver
(...) si lo era también de los judíos, por ejemplo, como los
malditos nazis (...) ¡Porque usted es hoy un... hermano,
queremos decir, un filosemita, un amigo nuestro, de los pobres
judíos!. Usted obedeció con tal prontitud a nuestro hermano de
New York, que será ejemplo y modelo para otros escritores
alemanes, enterados del poder que ahora tenemos también en
Alemania, a pesar de contar con nuestro propio Estado de Israel.
Pero para nosotros es más cómodo permanecer en Europa y América
que trasladarnos al peligroso país de Jerusalén.- Y como se ha
convertido usted en un ejemplo, lo hemos nombrado asimismo
circunciso honorario, cosa que sin duda aún le alegrará más
cuando lo sepa.- Por este diploma de honor le agradecemos que
nos envíe un pequeño importe de cincuenta o cien marcos, lo
que usted pueda, a la dirección literaria de nuestra
comunidad.- Le saludamos cordialmente con un ¡Viva Judá!."
(Fragmento de la sorprendente carta enviada por el Doctor
Korinthenberg, presidente de los Nobles Judíos de Lübeck, al
escritor Hermann Hesse, intentando persuadirlo de sumarse a su
causa judaísta, 1948)
De este
modo, existe una gran cantidad de libros y declaraciones de autoría
judía en los que es posible recortar citas que admiten con
agresiva arrogancia aquello que muchos ya sabemos perfectamente,
pero que hoy los mismos judíos intentan esconder a la masa humana
, volviendo a replegarse y a revisar la audacia con que reconocerían
sus planes reales de conquista planetaria. Incluso hoy en día, de
cuando en cuando, es posible encontrar algún autor judío
seducido por el entusiasmo y admitiendo por escrito la intención
del Sionismo de conquistar un mundo en el que los no judíos no
tendríamos espacio de existencia.
VOLVER
INICIO
|