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La Virgen de El Socorro. Se conoce con este título en la villa de Orgaz una pequeña imagen de piedra conservada en un santuario del siglo XVI, sito a corta distancia de aquella en la margen derecha del camino que desde ella conduce a Toledo. No prentedamos buscar documentos que nos informen del origen y particularidades de la citada escultura, interroguemos al pueblo, que él nos dará cumplida respuesta en tierno cantar que de generación en generación ha guardado hasta nosotros. Dice así: La Virgen del Socorro fue aparecida; que la trajo un arriero de Andalucía. Añade la tradición a lo que el cantar refiere que la Virgen llegó a Orgaz formando parte de la carga del citado arriero, que casualmente la halló en medio del camino abandonada y la recogió. Cuando éste pasaba por el sitio en que hoy se alza el sencillo santuario de la imagen, notó que su macho rehusaba llevar más sobre sus lomos peso tan enorme, a juzgar por las contorsiones que hacía, en virtud de las que a poco logró derribar su carga una y más ocasiones y en vista de semejantes hechos, el referido arriero tornó a la villa, juzgando que algo sobrenatural tenía este caso y dio cuenta de él a las autoridades para que determinasen ir a recoger la imagen que parecía no querer alejarse de aquel lugar. Hiciéronlo así los orgaceños y mientras el caminante continuaba su interrumpida marcha hacia la Corte idearon construir una ermita en el sitio del hallazgo para depositar en ella la imagen. |
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Lograron con la brevedad posible sus propósitos, tomáronla tanto cariño y devoción que más que hallada casualmente la tenían cual del cielo venida para consuelo suyo, como quizá sucediese. Cariño que bien se trasluce por las copla populares que todo orgaceño la dedica y que a continuación copiamos:
La Virgen del Socorro
Tiene tres velas,
y en quitándole una
se ven los cielos.
La Virgen del Socorro
es chiquitita
desde lejos parece
mariposita.
La Virgen del Socorro
tiene manillas,
y detrás de la puerta
sus campanillas.
Atendiendo al hallazgo singular de la imagen y a los múltiples hechos realizados por su intercesión, la apellidaron los los orgaceños Nuestra Señora del Socorro, cobrando con este motivo gran fama en el siglo XVI y haciéndose la imagen predilecta de la comarca, incluso los habitantes del Castañar que tenían en gran precio a su antigua Virgen de la Blanca. Siglos después, durante una gran epidemia de mortíferas fiebres perniciosas, tuvo el santero de la Virgen la feliz ocurrencia de tomar polvo de la misma raspado de su dorso y cuantos lo tomaron mezclado con agua curaron de su enfermedad. Por esto, justamente agradecidos, acuden a ella implorando socorro en toda tribulación los orgaceños.
Texto de D. Juan Moraleda y Esteban, cronista de Orgaz.