Las pociones son bebidas
medicinales, afrodisíacas, mortales o
mágicas que se utilizan para conseguir un
fin mágico o sobrenatural.
Para realizar pociones se
debe tener una base arraigada acerca de las
materias vegetales (plantas, hierbas,
hortalizas, frutos...). Aunque en algunos
casos se utilizan compuestos animales,
dependiendo el efecto y el uso que se quiera
llegar a conseguir.
Desde tiempos inmemoriales
las pociones han sido utilizadas y creadas
por las brujas, druidas, hechiceros y magos.
Los fines casi siempre eran amorosos o
mortales. Reyes y aristócratas
alguna vez en sus vidas
han requerido de la sabiduría
de los magos para curar enfermedades,
heridas y otros sufrimientos. En este caso,
su fin sería medicinal. Los magos han sido
considerados curanderos y médicos, ya que
eran los únicos conocedores del uso de las
plantas al igual que los mencionados
anteriormente.
Los druidas desde la
antigüedad han recolectado toda clase de
especies vegetales existentes, que después
transcribían en libros el uso que se le atribuía a cada
una de ellas. Tras las romanización parte de
estas escrituras se perdieron y otras fueron
enterradas dentro de los árboles.
Actualmente se han rescatado siete
escrituras que se pueden encontrar en el
Museo Británico de Londres, dónde mencionan
el uso de las plantas para realizar pócimas
con fines curativos.
Se sabe que las brujas
también fueron grandes conocedoras de las
plantas, que utilizaban para realizar todo
tipo de encargos que sus clientes
solicitaban, siempre a cambio de dinero o de
bien, por lo que
en algunos casos, se utilizaban con fines
negativos. Esto ha sido uno de los
desencadenantes que crearon más adelante la
mala reputación de las brujas. Pero gran
parte de los solicitantes pagaban por
pociones afrodisíacas para despertar el amor
y la sexualidad en la pareja. Por otra
parte, las brujas realizaban pócimas con
métodos anticonceptivos, que impedía la fase
de gestación, utilizando ingredientes a base
de caparazón de tortuga entre otros.
Los hechiceros prácticamente
seguían la misma línea que las brujas,
realizaban pociones a gusto de sus clientes.