ADICCIÓN A INTERNET O CIBERADICCIÓN



La Internet ofrece una inagotable fuente de entretenimiento, ya sea en el sentido más estricto del término,
o bien satisfaciendo la curiosidad de sus usuarios. Sin embargo, ello no es suficiente para mantener conectada
a una persona durante prolongados períodos de tiempo. La mayor parte de adictos reconoce que escribiendo
o tecleando se expresan mucho mejor que con la comunicación directa de persona a persona. A ello hay que
añadir la ventaja de poder crear un personaje a la propia medida y convertirse en el yo ideal de uno mismo.
La adicción a la Internet es una categoría que agrupa a una serie de desórdenes relacionados, como son

    Compulsión por actividades en-línea
    Adicción al cyber-sexo
    Adicción a los cyber-romances
    Adicción a la computadora

 

 

 

 

La adicción a las actividades en línea incluye la compulsión por las subastas, la navegación web, el juego de azar en línea.

La obsesión con la programación, con los juegos de computadora, así como con la búsqueda compulsiva
de sexo y relaciones disfuncionales a través de la Internet, forman parte de este síndrome. El abandono
de la vida familiar y/o social, el descuido de las funciones laborales, así como el deterioro de la higiene y
salud física a raíz de la inversión de energía y el tiempo invertido en la adicción a la Internet, son características de este desorden.

Características: Los problemas con Internet aparecerán en el momento en el que sus usuarios deben sacrificar
actividades rutinarias (estudios, relaciones sociales, actividades laborales) para permanecer conectados, o bien
robar horas al sueño. A partir de esa situación, sus calificaciones escolares o rendimiento laboral disminuyen.
Muchas veces. Los adictos están demasiado cansados para acudir a sus obligaciones diurnas o bien para realizar
sus deberes después de haber invertido parte de la noche en la red. Algunos sujetos no se conforman con reducir
el número de horas de sueño o de actividades, sino que llegan a eliminar comidas.

Como se les puede identificar:

  1. Cambios drásticos en los hábitos de vida, a fin de tener más tiempo para conectarse.
  2. Disminución generalizada de la actividad física.
  3. Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en Internet.
  4. Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor cantidad de tiempo para permanecer conectado.
  5. Cambio en los patrones de sueño a fin de disponer de más tiempo en la red.
  6. Disminución de la sociabilidad, que tiene como consecuencia la pérdida de amistades.
  7. Negligencia respecto a la familia y amigos.
  8. Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la red.
  9. Deseo de más tiempo para estar frente al ordenador.
  10. Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personales.

¿QUIÉNES SON PROCLIVES A SUFRIR ESTE TIPO DE ADICCIÓN?

Los sujetos más proclives a sufrir problemas de este tipo son las personas que presentan déficits específicos
en sus habilidades de relación y comunicación. Algunos signos de alerta son la comprobación compulsiva del
correo electrónico y la inversión de mucho tiempo y dinero en servicios on line.

 

Tratamiento

El primer paso es el reconocimiento del enfermo que se está “enganchado”. Segundo, estar motivado para dejar el hábito.

La mayor parte de personas que buscan ayuda por su elevado uso de los recursos de la red lo hacen por
indicación de sus jefes, profesores y padres.

Siendo el mejor tratamiento la prevención, se considera factible realizar intervenciones precoces ante aquellos
usuarios que realizan las conexiones más largas y frecuentes. No obstante, deberá establecerse claramente las
condiciones en donde se produce la conexión y las necesidades reales del usuario, por lo que recomendamos
una actitud de exquisita prudencia.

En el medio personal y familiar, debe confiarse en la propia sensatez de los usuarios. Pueden ser de ayuda los
programas que monitorizan la conexión y que permiten programar alarmas cada cierto tiempo. También resultaría
bueno un programa que se dedicara a controlar la duración de las sesiones, informando periódicamente al usuario
y que, eventualmente, pudiera incluso interrumpir la conexión.

 

 

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