Campaña de Recolección de Libros
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Campaña de Recolección de Libros
Zona de Huachipa
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“A
mediados del siglo XIX, cuando en Inglaterra y en buena parte de Europa se debatía
leyes para impedir el trabajo infantil, existía un sector social que se oponía
a tales reformas. Los argumentos utilizados se basaban en que ello supondría un
aumento de la pobreza, la delincuencia y la mendicidad. Finalmente, aquellas
posturas que buscaban la perpetuación de modelos asistencialistas o la
legitimación de la explotación laboral infantil, fueron superadas por una
corriente mayoritaria que reclamaba un nuevo modelo de Estado”.
Sobre
la base de este hecho histórico comenzamos nuestro informe. Si bien en la zona
de Nievería-Huachipa se sufre con los problemas del trabajo infantil, no se
deben éstos a que haya conflictos con algún tipo de corriente antagónica que
apoye la ideología del trabajo infantil y mucho menos que el Estado apoye esto;
las razones de por qué aparece el trabajo infantil en Nievería-Huachipa tienen
un nombre: necesidad.
Antes
de hablar de por qué aparece el trabajo infantil enunciemos a continuación
algunas características de la zona:
·
Sus
pobladores son inmigrantes provenientes en su mayoría de la zona central de los
Andes Peruanos (Huancavelica, Ayacucho, Junín y Huanuco), aunque también hay
un gran número de desplazados de las zonas de emergencia donde Sendero Luminoso
hizo más intensa su actividad terrorista. Destacan también los pobladores
antiguos de la zona que se establecieron en la misma como consecuencia de la ola
migratoria producida en todo el país en la década de los 60. Son gente en su
mayoría quechua hablantes, que no han culminado la mayor parte de ellos educación
primaria y que han dejado sus tierras por diversas situaciones tratando de
buscar algo mejor en la capital y no lo han encontrado. Están temerosos y además
se sienten acomplejados frente a la gente de la capital por la situación en que
se encuentran.
·
El ser una
zona arcillosa y de carácter semi-rural, ha permitido que se convierta en un
lugar donde se combina la agricultura con la labranza de la tierra para la
elaboración de ladrillos (son las
actividades económicas predominantes). En cuanto a la agricultura,
fundamentalmente se cultivan las verduras, pero dadas las empobrecidas
condiciones de suelo y la carencia de incentivos a la producción, es poco
rentable. En cuanto a la labranza de la tierra para la elaboración de
ladrillos, se caracteriza porque el trabajo de la tierra es de forma artesanal,
hay falta de maquinarias (es sobre la base de este ladrillo que la mayoría de
las viviendas están construidas).
·
No existe
acceso a servicios de abastecimiento de agua potable, saneamiento, ni gestión
de residuos sólidos urbanos. Las instalaciones eléctricas son básicas.
·
Las vías de
acceso son pistas y caminos de tierra, en su mayoría intransitables por vehículos
ligeros. Para acceder desde esta zona al centro de Lima (distancia no más de 20
Km) se tardan más de 1 hora 40 minutos, lo que da idea del aislamiento que
sufren, dentro de la misma ciudad.
·
La dispersión
de los grupos familiares impide, además, la asociación de los vecinos en
organizaciones de base para afrontar de forma común alguno de estos problemas,
teniendo en cuenta, además, que la falta de concentración de vivienda eleva
los gastos de implantación de los servicios antes mencionados.
Pasemos
ahora al punto clave, el por qué los niños trabajan. Con lo descrito
anteriormente observamos que la situación de pobreza es crítica. Ante prácticamente
la falta de comunicación con el exterior por el difícil acceso en los caminos,
la población de Nievería-Huachipa se ve en la necesidad de tener que desempeñar
las labores características de su zona, o labores agrícolas o de labranza de
tierra para la elaboración de ladrillos.
Teniendo
en cuenta que la mayor parte de los agricultores realizan sus siembras en pequeñas
parcelas, de cuyos productos se alimentan, llegando a comercializar en el
mercado local cantidades pequeñas del excedente que han obtenido, mal
presentado, heterogéneo, de escasa calidad y por el que percibe precios muy
bajos; nos lleva a pensar algo que es muy cierto, la mayoría de la población
se dedica a la labranza de formas artesanal del ladrillo. Para poder acceder a
los niveles mínimos de producción (1000 ladrillos por día), es necesario que
trabaje toda la familia, incluidos los niños a partir de 3 años, en las
diferentes actividades necesarias para elaborar los ladrillos (preparación del
barro, modelaje, secado, canteo, etc.). Por un día de trabajo obtienen las
familias 1500 bloques de barro que son vendidos a 20 soles el millar. Es una
forma de tener una entrada estable (hay que tomar en cuenta que los reducidos
pagos muchas veces se retrasan y en otros casos faltan los pedidos), pero a la
vez es el tener que sacrificar a sus hijos (no asisten a la escuela y peor aún,
junto a los peligros de accidentes, también
complican su salud los factores ambientales, a ello se suma que la
continuidad de su trabajo compromete su columna vertebral).
Viendo
la situación antes descrita, organizaciones como la Asociación de Defensa de
la Vida, la Asociación Iberoamericana de Desarrollo y Comercialización de las
Artesanías, así como el INABIF impulsan proyectos en dicho lugar desde hace
algunos años.
La
organización con la que trabajamos directamente es la Asociación de Defensa de
la Vida(ADEVI). Esta asociación viene trabajando aproximadamente cuatro años
en esta zona.
Entre
sus obras cabe destacar la implementación de un comedor infantil con capacidad
para atender ciento veinte niños diariamente y la puesta en marcha de mejora de
la educación del niño, con la finalidad de que el niño no trabaje luego de
haber asistido al colegio, brindándoles alimentación (de una forma indirecta
ayudan a los padres económicamente), incentivándoles a participar en talleres
de danza, pintura, etc., así como reforzándoles en las tareas escolares.
Hablar
hoy de trabajo infantil es concebirlo como una limitación al ejercicio de los
derechos humanos.
Estos
niños trabajan en la producción de ladrillos desde las tres de la madrugada
hasta las cinco de la tarde. Es decir, tienen una prolongada jornada laboral que
comienza desde antes que salga el sol, luego asisten a la escuela (de ocho de la
mañana hasta el mediodía) y posteriormente retoman el trabajo después del
almuerzo. En promedio unas nueve horas diarias.
Una
forma que de alguna manera se puede evitar este tipo de trabajo que exigen los
padres a sus hijos es la de mantener a los hijos más parte del tiempo dedicados
a otras actividades. Una de ellas es el estudio en los colegios pero después de
clases regresan a trabajar y por más
que se les dejen tareas o se les diga que se les van a tomar algún examen ellos
no van a poder cumplirlo puesto que en sus casa cuentan con la presión de los
padres. La única manera sería el hacer que los niños se mantengan
desarrollando sus tareas y sus estudios en un ambiente donde no cuenten con la
presión de sus progenitores, en el que se sientan tranquilos y así fortalezcan
sus deseos de estudiar y puedan darse cuenta cada día con la adquisición de un
mayor conocimiento y mayores destrezas de que no todo en la vida son los
ladrillos (hay algunos niños que tienen más de cinco años elaborando
ladrillos). El problema acá es que Nievería-Huachipa cuenta con una biblioteca
pero que no se halla lo suficientemente implementada con los suficientes libros
como para acoger de la manera que se merecen esos niños, para que de esa manera
vayan cosechando esa semilla que en el futuro germinará y dará sus frutos.
Ayuda a las editoriales con los libros uno se pregunta, y lo que voy a decir de
repente disguste pero nuestro grupo ya lo ha vivido; es más factible que una
pared te ayude a que ciertas editoriales (por no decir todas). Como anécdota
sería bueno contar el caso en que pedimos ayuda a una editorial N (no
mencionaremos su nombre puesto que no vale la pena acordarse de este), en el que
la señorita que laboraba en esta editorial nos trataba creyéndose que era la
jefa (cuando sólo era una empleada) y parecía que a ella le afectaba
enormemente en que la empresa cediera algunos de sus ejemplares ante tan noble
causa (nos dijo alguna vez en que esa no era una editorial hecha para
donaciones, me hubiera dado ganas de preguntarle, ¿qué empresa en el mundo con
fines de lucro va a invertir su capital con el objetivo de obtener ganancia, y
se dedique única y exclusivamente a satisfacer donaciones? ¡Valga Dios!).