La
Toma de Refugio y La Recepción de los Preceptos
Bhikkhu
Bodhi
Para entrar por la puerta de la enseñanza del
Buda no basta con el mero
conocimiento referencial de los objetos de refugio. La puerta de entrada
a la enseñanza
es la toma de refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha. Comprender el
significado de los objetos de refugio es una cosa, tomar refugio en ellos
es otra, y es únicamente la toma de refugio lo que constituye la entrada real a
la dispensación.
Pero, ¿qué es la toma de refugio? A primera
vista podría parecer que es el
compromiso formal hacia la Triple Joya expresado mediante la recitación
de la fórmula
de Refugio, pues es este acto el que marca la adhesión a la enseñanza del
Buda. Sin embargo, tal comprensión sería superficial. Los tratados
dejan claro que
la verdadera toma de refugio implica mucho más que la recitación de una
fórmula
preestablecida. Indican que bajo la expresión verbal de la toma de
refugio corre al
mismo tiempo otro proceso que es esencialmente interior y espiritual.
Este otro
proceso es el compromiso mental hacia la toma de refugio.
Tal y como es definida en los comentarios, la
toma de refugio es en realidad una
acontecimiento de la conciencia: ``Es un acto de conciencia exento de
contaminaciones, (motivado) por la confianza en y la veneración por (la
Triple
Joya), tomando (la Triple Joya) como el recurso supremo''.[3]
Al decir que el acto
está ``exento de contaminaciones'' subraya la necesidad de sinceridad
para llevarlo
a cabo. El refugio no es puro si es realizado con una motivación
contaminada --
basado en el deseo de reconocimiento, orgullo o miedo a ser censurado. La
única
motivación válida para tomar refugio es la confianza y veneración
dirigida hacia la
Triple Joya. El acto de conciencia motivado por la confianza y veneración
sucede
``tomando la Triple Joya como el recurso supremo'' (parayana). Que la
Triple Joya
sea tomada como el ``recurso supremo'' significa que es percibido como la
única
fuente de liberación. Al dirigirse hacia el triple refugio como recurso
supremo, la
toma de refugio se convierte en un acto de apertura y autoentrega.
Abandonamos
nuestras defensas ante los objetos de refugio y nos abrimos a su
capacidad de
ayuda. Abandonamos nuestro ego, nuestra pretensión de autosuficiencia
y nos acercamos
a los objetos de refugio con la confianza de que pueden guiarnos en la
liberación de nuestra confusión, trastorno y dolor.
Al igual que cualquier otro acto de
conciencia, la toma de refugio es un proceso
complejo constituido por múltiples factores. Estos factores pueden
clasificarse
mediante tres facultades básicas: inteligencia, volición y emoción.
Para arrojar
mayor luz en el acto de tomar refugio nos centraremos en el proceso
mental que
subyace al acto externo, analizarlo según dichas facultades y ver como
cada una de
ellas contribuye a su carácter total. Es decir, examinaremos la toma de
refugio
como un acto de inteligencia, voluntad y emoción.
Sin embargo, antes de hacerlo, se hace
necesaria una advertencia. Cualquier
fenómeno particular representa mucho más que lo inmediatamente visible,
incluso
aplicándosele una investigación aguda. Por ejemplo, una semilla tiene
una significación
mucho mayor que el grano de materia orgánica observado por la
vista. Por un lado reúne en sí misma toda la historia de los árboles
que colaboraron
en su formación, por otro, apunta hacia los múltiples árboles
potenciales
encerrados en su cáscara. Igualmente, el acto de conciencia implícito
en la toma de
refugio representa la cristalización de una vasta red de fuerzas que se
extiende
hacia atrás, hacia delante y hacia fuera en todas direcciones. Se sitúa
simultáneamente en medio de las múltiples líneas de experiencia que
convergen sobre su formación, desde la oscuridad del más remoto pasado hasta
incluir el
potencial para futuras líneas de desarrollo apenas bosquejadas en su
contenido
inmediato. Esto se aplica igualmente al acto de tomar refugio como un
todo y a sus
factores constitutivos: tanto la totalidad como sus partes deben verse
como concreciones
momentáneas con una vasta historia, pasada y futura, oculta a nuestra
mirada. Por tanto, lo que emerge a partir de un escrutinio analítico de
la toma de
refugio debería ser comprendido únicamente como una fracción de lo que
el acto
implica según su trasfondo y evolución futura.
Volviendo al acto de tomar refugio como tal,
encontramos en primer lugar que es
un acto de comprensión. Si bien está inspirado por la veneración y la
confianza,
debe ser guiado por la visión, por una percepción inteligente que le
proteja de los
peligros de la emotividad ciega. La facultad de la inteligencia conduce
el acto de
refugio hacia la actualización de su impulso interno en pos de la
liberación. Esta
distingue el fruto de las distracciones, y previene al aspirante de
desviarse de su
búsqueda hacia el fruto para perseguir fines inútiles. Por esta razón
encontramos
que en la formulación del Noble Sendero Óctuple la Recta Visión se
coloca en
primer lugar. Para seguir el sendero debemos ver desde dónde parte, dónde
va y los
pasos que han de darse para pasar de un punto al otro.
En su forma inicial, la facultad de
inteligencia implícita en la toma de refugio
incluye la insatisfacción básica de la existencia que hace necesaria la
confianza en
el refugio. El sufrimiento ha de verse como un rasgo omnipresente que
infecta
nuestra existencia hasta su raíz, el cual no puede ser eliminado por
paliativos
superficiales sino únicamente por un tratamiento integral. Hemos de ver
más allá y
reconocer que las causas de nuestra insatisfacción y desasosiego residen
en nuestro
interior, en nuestro apego, sed e ilusiones, y que para liberarse del
sufrimiento
debemos seguir una dirección que extinga sus causas.
La mente también necesita captar la
fiabilidad de los objetos de refugio. La certeza
absoluta sobre el poder emancipador de la enseñanza sólo puede venir
después, con
el logro del sendero, pero ya desde el principio ha de establecerse una
inteligente
convicción de que los objetos de refugio son capaces de suministrar
ayuda. Para
este fin el Buda ha de ser examinado mediante la investigación de los
relatos sobre
su vida y carácter, su enseñanza escrutada por si existen en ella
contradicciones e
irracionalidades y la Sangha abordada para ver si es digna de fe y
confianza. Sólo
si los tres pasan estos chequeos podrán considerarse soportes seguros
para la
realización de nuestro fin último.
La inteligencia entra en juego no sólo
durante la decisión inicial de tomar refugio,
sino a través de todo el curso de práctica. El crecimiento de la
comprensión
conlleva un compromiso más profundo con los refugios y la profundización
del refugio
interior facilita el crecimiento de la comprensión. El clímax de este proceso
de desarrollo recíproco es el logro del sendero supramundano. Cuando
surge el
sendero y se penetra la verdad de la enseñanza el refugio se vuelve
irreversible,
pues ha sido verificado por experiencia directa.
La toma de refugio es también un acto de
volición. Resulta de una decisión
voluntaria libre de coacción o presiones externas. Es una elección que
debe ser aparappaccaya, ``no obligada por otros''. Este acto libremente
elegido produce una
reestructuración de la volición de amplio alcance. Mientras que
previamente la
voluntad podría haberse dispersado entre multitud de intereses y
asuntos, cuando la
toma de refugio adquiere ascendencia la voluntad se ordena de un modo
unificado
determinada por el nuevo compromiso. El ideal espiritual se convierte en
el centro
de la vida interior, expulsando los intereses menos cruciales y relegando
los demás
a una posición subordinada a su propia dirección. De este modo, el acto
del refugio
conduce a la mente a una armonización de los valores, los cuales
ascienden y
convergen ahora sobre la aspiración fundamental por la liberación como
propósito
rector de toda actividad.
El acto de tomar refugio también efectúa una
inversión profundamente arraigada
en el movimiento de la voluntad. Antes de tomar refugio la voluntad
tiende a
moverse en una dirección externa, pujando por la extensión de sus límites
de auto
identidad. Busca la obtención de mayor territorio para sí mismo,
ampliar el alcance
de sus posesiones, control y dominio. Cuando se busca refugio en la enseñanza
del Buda
se crea el terreno para que este modo de ser sea socavado e invertido. El
Buda enseña que nuestro instinto hacia la autoexpansión es la raíz
de nuestra
esclavitud. Es una modalidad de sed, de apego y aferramiento que lleva de
cabeza
a la frustración y la desesperación. Cuando se comprende esto el
peligro de la
búsqueda egocéntrica emerge a la superficie y la voluntad se vuelve
hacia la
dirección opuesta, moviéndose en pos de la renuncia y el desapego. Los
objetos de
apego son abandonados gradualmente, el sentido de ``yo'' y ``mío'' es
retirado de los
objetos con los cuales se estaba aferrado. Ahora se contempla que la
liberación
última se halla, no en la expansión del ego hasta alcanzar los límites
de su infinitud,
sino en la completa abolición de la ilusión del ego en su misma base.
El tercer aspecto de la toma de refugio es el emocional. Si bien tomar refugio requiere más que un fervor emotivo, por otra parte no podrá alcanzar una fructificación total sin el ímpetu ascendente de las emociones. Las emociones incluidas en el acto del refugio son principalmente tres: confianza, veneración y amor. La confianza (pasada) es un sentimiento de apertura serena respecto al poder protector de los objetos de refugio, basado sobre una clara comprensión de sus cualidades y funciones. La confianza hace surgir la veneración (gaurava), un sentimiento de respeto, estima y reverencia nacido de una creciente conciencia sobre la naturaleza sublime y elevada de la Triple Joya. No obstante, esta veneración no permanece fría, formal y distante. A medida que experimentamos el efecto transformador del Dharma en nuestra vida, la veneración despierta el amor (pema). El amor añade el elemento de calidez y vitalidad a la vida espiritual. Enciende la llama de la devoción, llegando a expresarse en actos de servicio entregado mediante los cuales se expande la capacidad protectora y liberadora del triple refugio a los otros.