UNIVERSIDAD DE YACAMBU

VICERRECTORADO DE ESTUDIOS VIRTUALES

ESPECIALIZACIÓN EN GERENCIA, MENCIÓN: REDES Y TELECOMUNICACIONES

 


Asignatura: Planificación “B”

Prof: Leonor Dillion

 

 


Ing.   Anny Rodríguez

 

Ensayo

 

Idea: La Planificación como efecto del “pensar para hacer”, en los distintos niveles decisorios de una organización

 

 

 

Planificar es trazar las líneas generales de lo que debe hacerse y los métodos para hacerlo, con el fin de alcanzar los objetivos pretendidos.

 

La idea en la cual se fundamenta el presente ensayo, establece que ese proceso mediante el cual se esbozan a grosso modo, los lineamientos a seguir en relación a los planes de acción para lograr alcanzar el fin perseguido surgen como resultado del “pensar para hacer” y mi opinión es que esta afirmación tiene sentido.

En apoyo a esta idea,  Gary Hamel  presidente de la firma consultora Strategos, y profesor de la Universidad de Michigan dijo durante una entrevista en 1996 lo siguiente:

 

“Tenemos que reconocer que Planeación Estratégica no es lo mismo que Estrategia. La planeación produce planes no estrategias. La profesión de elaborar estrategias tiene un gran problema: no existe una teoría para crear estrategia”

 

Profundizando en la opinión de Hamel, podemos interpretar de que bien un profesional llamémoslo administrador, gerente, director o cualquier otro que corresponda, tiene en sus conocimientos académicos sobre planificación (y por que no, también en su experiencia laboral) herramientas importantes para poder establecer las metas y por consiguiente los planes para lograrlas; pero la estrategia es algo mas, y para elaborarles interviene el pensar de ese gerente, de ese profesional, que quiere conseguir el objetivo. Se dice que la planificación estratégica es el arte y la ciencia de formular, implementar y evaluar las decisiones interfuncionales que permiten a la organización alcanzar sus objetivos. La ciencia es un proceso de adquisición de conocimiento empírico y la organización de dicho conocimiento. Aquí entraría el proceso de planificación.  Por otro lado, el arte es la habilidad en la producción de algo, la habilidad es una cualidad individual del ser humano, se dice que un artista produce obras únicas, es decir nadie puede lograr lo que en nuestro pensamiento se creó podrá imitarse pero no será idéntico. Esto involucra lo que es el pensamiento de cada individuo como profesional y su relación con el establecimiento de las acciones a seguir las cuales pueden imitar a otras pero cada quien las pone en practica de acuerdo a su criterio; esto es estrategia.

         En esa misma entrevista, Hamel también dijo:

         “Tener perspectiva es mas importante que tener un alto cociente intelectual. Las compañías no necesitan volverse más listas; lo que necesitan es aprender a ver. Es necesario buscar en la organización aquellos generadores de nuevas perspectivas”

En relación a lo anterior tengo que decir que al igual que Hamel, definitivamente considero que es importante tener ese punto de vista personal que nos llevara a “pensar para hacer” de acuerdo a nuestra apreciación del entorno de la organización o de nuestro ambiente de trabajo. Pero, aunque existen muchos ejemplos de que no es fundamental tener una preparación académica para ser exitoso, considero que es la llave perfecta: poner en prácticas mis ideas, mi opinión, mi punto de vista, pero también, mi experiencia, mi sapiencia, mi conocimiento como profesional dentro de un área específica de la organización.

¿Pero el “pensar (diferente) para hacer” es siempre una buena alternativa? Para responder a esta interrogante que planteo voy a presentar un ejemplo. En la empresa en la cual trabajo, queda vacante el cargo de una de las gerencias comerciales. Por lo crítico del asunto los directores evaluaron a la brevedad posible quien sustituiría a la persona y quien llevaría ahora la responsabilidad de dicha Gerencia. Enseguida tuvieron un nombre y colocaron a una persona que recientemente había suplido en su período de vacaciones al gerente anterior, esto por ser una persona que a pesar de haber estado en contacto con el personal por un breve tiempo, era una persona nueva no solo para el resto del equipo de trabajo sino también dentro de la corporación, el cual venía con pensamientos de que hacer diferentes y que parecía ser esa chispa de novedad que se requería. Falta poco para que se cumpla una año de esta acción pero aunque este nuevo gerente trae conocimientos importantes a nivel profesional en sus otras experiencias laborales, parece no tener experiencia en el campo específico de la corporación y en como se maneja todo lo relacionado. Trae una manera de pensar diferente (su perspectiva), pero que no se ajusta a la realidad de la empresa y de su gerencia y se ha visto afectado por el entorno lo que no ha permitido un definitivo avance de su unidad. Resumiendo tener perspectivas es vital, buscar otro punto de vista en el  entorno definitivamente influye en poder definir que hacer y como para lograr establecer los planes estratégicos que tengan como consecuencia el alcance de mi objetivo organizacional independientemente de la unidad en la que intervenga.  

 

Otro término que considero importante para el entendimiento de porque la planificación estratégica no es más que un efecto del “pensar para hacer” es la prospectiva. La prospectiva es un término creado en oposición a retrospectiva implica “una reflexión para aclarar la acción presente a la luz de los futuros posibles”, tal como lo afirma el estudioso del tema Michel Godet. La prospectiva como actitud y disciplina intelectual ha sido resaltada en los últimos años a raíz de la urgencia que tienen (tenemos) las personas por mirar hacia adelante y, al rededor de ello, provocar los hechos y acontecimientos que sean necesarios para alcanzar objetivos, metas, resultados personales y organizacionales propuestos.

 

Entonces hoy en día se puede hablar de profesionales (administradores, gerentes, entre otros) "operativos y estratégicos". Actualmente algunas empresas cuentan con determinados ejecutivos en relación a los cuales se podrían decir que, unidos a los dueños o fundadores de la empresa, fueron los responsables de levantar y hacer exitoso el negocio, anteriormente los  puestos gerenciales, en su mayoría los ocupaban los mismos que ocupaban puestos inferiores dentro del organigrama de dicha empresa, lo que nos indica que fueron personas con muchas ganas de surgir. En ese entonces algunos gerentes eran muy operativos dado que todo lo que aprendieron lo hicieron "empíricamente", o sea que aprendían de los errores aparte de que fueron personas que nunca recibieron una formación académica universitaria y mucho menos personas interesadas en actualizarse por medio de libros u otros mecanismos que le ayudaran a su formación. Las empresas en aquellos tiempos solo necesitaban del sentido común para conseguir sus objetivos, ya que como la competencia no era tan férrea y no existían las herramientas que hoy en día existen no era necesario tener gente pensante solo gente que ejecutara lo que los jefes decían, y es que el objetivo era que la empresa ganara dinero.

 

Al pasar del tiempo,  va cambiando el entorno, la competencia cada vez es más ruda, los gerentes son más capacitados, la tecnología favorece la reducción del trabajo, las leyes hacen que cambien las reglas del juego, la llegada del neoliberalismo por mencionar algunos. Con estos elementos a flote las empresas han tenido que cambiar su forma de pensar y trabajar ya que si no lo hacen desaparecen, pero lo cierto de esto es que todavía existen gerentes que no han asimilado el cambio, y que pretenden seguir trabajando de la misma manera que lo hacían hace muchos años atrás, sin concienciar que el entorno ya no es el mismo. Existen en la actualidad empresas las cuales tienen muy bien definido sus objetivos, su misión y visión, sus estrategias, tácticas y sobre todo los recursos los cuales la llevaran por el sendero hasta alcanzar el éxito, en papel una empresa que tenga todos estos atributos debe, sin ningún problema llegar a la cima, entonces nos preguntamos ¿por qué si las empresas tienen bien definido sus objetivos, porque no alcanzan el éxito?

 

Una conclusión que se extrae de todo lo anterior es que definitivamente el proceso de planificación estratégica es un proceso dinámico donde los métodos no funcionan, la competencia hoy día es algo complejo, los gerentes no pueden arriesgarse a ignorar las amenazas y las oportunidades potenciales que tienen sus empresas por lo que es importante que incluyan el “pensar para hacer”, pero de manera inteligente y a la par de la experiencia. Otro de los comentarios de Hamel en la entrevista antes mencionada decía:

         “Cuando en la empresa se presente la oportunidad de hacer una revolución, encontrarán que el cuello de botella estará en la parte superior de la botella. Las empresas son jerarquías de experiencias no jerarquías de imaginación…”

 

 

 

Infografía:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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