UNIVERSIDAD DE
YACAMBU
VICERRECTORADO DE ESTUDIOS VIRTUALES
ESPECIALIZACIÓN EN GERENCIA, MENCIÓN: REDES Y TELECOMUNICACIONES
Asignatura:
Planificación “B”
Prof: Leonor Dillion
Ing. Anny
Rodríguez
Ensayo
Idea:
Planificar es trazar las líneas generales de lo
que debe hacerse y los métodos para hacerlo, con el fin de alcanzar los
objetivos pretendidos.
La idea en la cual se fundamenta el presente ensayo,
establece que ese proceso mediante el cual se esbozan a grosso modo, los
lineamientos a seguir en relación a los planes de acción para lograr alcanzar
el fin perseguido surgen como resultado del “pensar para hacer” y mi opinión es
que esta afirmación tiene sentido.
En apoyo a esta idea,
Gary Hamel presidente de la firma consultora Strategos, y profesor de
“Tenemos que reconocer que Planeación Estratégica no es lo mismo que Estrategia. La planeación produce planes no estrategias. La
profesión de elaborar estrategias tiene un gran problema: no existe una teoría
para crear estrategia”
Profundizando en la opinión de Hamel,
podemos interpretar de que bien un profesional llamémoslo administrador,
gerente, director o cualquier otro que corresponda, tiene en sus conocimientos
académicos sobre planificación (y por que no, también en su experiencia
laboral) herramientas importantes para poder establecer las metas y por consiguiente
los planes para lograrlas; pero la estrategia es algo mas, y para elaborarles
interviene el pensar de ese gerente, de ese profesional, que quiere conseguir
el objetivo. Se dice que la planificación estratégica es el arte y la ciencia de
formular, implementar y evaluar las decisiones interfuncionales
que permiten a la organización alcanzar sus objetivos. La ciencia es un proceso de adquisición de conocimiento empírico y
la organización de dicho conocimiento. Aquí entraría el proceso de
planificación. Por otro lado, el arte es la habilidad en la producción
de algo, la habilidad es una cualidad individual del ser humano, se dice que un
artista produce obras únicas, es decir nadie puede lograr lo que en nuestro
pensamiento se creó podrá imitarse pero no será idéntico. Esto involucra lo que
es el pensamiento de cada individuo como profesional y su relación con el
establecimiento de las acciones a seguir las cuales pueden imitar a otras pero
cada quien las pone en practica de acuerdo a su criterio; esto es estrategia.
En esa misma entrevista, Hamel también dijo:
“Tener perspectiva es
mas importante que tener un alto cociente intelectual. Las compañías no
necesitan volverse más listas; lo que necesitan es aprender a ver. Es necesario buscar en la
organización aquellos generadores de nuevas perspectivas”
En relación a lo anterior tengo que decir que al igual
que Hamel, definitivamente considero que es
importante tener ese punto de vista personal que nos llevara a “pensar para
hacer” de acuerdo a nuestra apreciación del entorno de la organización o de
nuestro ambiente de trabajo. Pero, aunque existen muchos ejemplos de que no es
fundamental tener una preparación académica para ser exitoso, considero que es
la llave perfecta: poner en prácticas mis ideas, mi opinión, mi punto de vista,
pero también, mi experiencia, mi sapiencia, mi conocimiento como profesional
dentro de un área específica de la organización.
¿Pero el “pensar (diferente) para hacer” es siempre una
buena alternativa? Para responder a esta interrogante que planteo voy a
presentar un ejemplo. En la empresa en la cual trabajo, queda vacante el cargo
de una de las gerencias comerciales. Por lo crítico del asunto los directores
evaluaron a la brevedad posible quien sustituiría a la persona y quien llevaría
ahora la responsabilidad de dicha Gerencia. Enseguida tuvieron un nombre y
colocaron a una persona que recientemente había suplido en su período de
vacaciones al gerente anterior, esto por ser una persona que a pesar de haber
estado en contacto con el personal por un breve tiempo, era una persona nueva
no solo para el resto del equipo de trabajo sino también dentro de la
corporación, el cual venía con pensamientos de que hacer diferentes y que
parecía ser esa chispa de novedad que se requería. Falta poco para que se
cumpla una año de esta acción pero aunque este nuevo gerente trae conocimientos
importantes a nivel profesional en sus otras experiencias laborales, parece no
tener experiencia en el campo específico de la corporación y en como se maneja todo
lo relacionado. Trae una manera de pensar diferente (su perspectiva), pero que
no se ajusta a la realidad de la empresa y de su gerencia y se ha visto
afectado por el entorno lo que no ha permitido un definitivo avance de su
unidad. Resumiendo tener perspectivas es vital, buscar otro punto de vista en
el entorno definitivamente influye en
poder definir que hacer y como para lograr establecer los planes estratégicos
que tengan como consecuencia el alcance de mi objetivo organizacional
independientemente de la unidad en la que intervenga.
Otro término que considero importante para el
entendimiento de porque la planificación estratégica no es más que un efecto
del “pensar para hacer” es la prospectiva. La prospectiva es un término creado
en oposición a retrospectiva implica “una reflexión para aclarar la acción presente
a la luz de los futuros posibles”, tal como lo afirma el estudioso del tema Michel Godet. La prospectiva como
actitud y disciplina intelectual ha sido resaltada en los últimos años a raíz de
la urgencia que tienen (tenemos) las personas por mirar hacia adelante y, al
rededor de ello, provocar los hechos y acontecimientos que sean necesarios para
alcanzar objetivos, metas, resultados personales y organizacionales propuestos.
Entonces
hoy en día se puede hablar de profesionales (administradores, gerentes, entre
otros) "operativos y estratégicos". Actualmente algunas empresas
cuentan con determinados ejecutivos en relación a los cuales se podrían decir que,
unidos a los dueños o fundadores de la empresa, fueron los responsables de
levantar y hacer exitoso el negocio, anteriormente los puestos gerenciales, en su mayoría los ocupaban
los mismos que ocupaban puestos inferiores dentro del organigrama de dicha empresa,
lo que nos indica que fueron personas con muchas ganas de surgir. En ese
entonces algunos gerentes eran muy operativos dado que todo lo que aprendieron
lo hicieron "empíricamente", o sea que aprendían de los errores
aparte de que fueron personas que nunca recibieron una formación académica
universitaria y mucho menos personas interesadas en actualizarse por medio de libros
u otros mecanismos que le ayudaran a su formación. Las empresas en aquellos
tiempos solo necesitaban del sentido común para conseguir sus objetivos, ya que
como la competencia no era tan férrea y no existían las herramientas que hoy en
día existen no era necesario tener gente pensante solo gente que ejecutara lo
que los jefes decían, y es que el objetivo era que la empresa ganara dinero.
Al pasar del tiempo, va cambiando
el entorno, la competencia cada vez es más ruda, los gerentes son más
capacitados, la tecnología favorece la reducción del trabajo, las leyes hacen
que cambien las reglas del juego, la llegada del neoliberalismo por mencionar
algunos. Con estos elementos a flote las empresas han tenido que cambiar su
forma de pensar y trabajar ya que si no lo hacen desaparecen, pero lo cierto de
esto es que todavía existen gerentes que no han asimilado el cambio, y que
pretenden seguir trabajando de la misma manera que lo hacían hace muchos años
atrás, sin concienciar que el entorno ya no es el mismo. Existen en la
actualidad empresas las cuales tienen muy bien definido sus objetivos, su misión
y visión, sus estrategias, tácticas y sobre todo los recursos los cuales la
llevaran por el sendero hasta alcanzar el éxito, en papel una empresa que tenga
todos estos atributos debe, sin ningún problema llegar a la cima, entonces nos
preguntamos ¿por qué si las empresas tienen bien definido sus objetivos, porque
no alcanzan el éxito?
Una conclusión que se extrae de todo lo anterior es que
definitivamente el proceso de planificación estratégica es un proceso dinámico donde
los métodos no funcionan, la competencia hoy día es algo complejo, los gerentes
no pueden arriesgarse a ignorar las amenazas y las oportunidades potenciales
que tienen sus empresas por lo que es importante que incluyan el “pensar para
hacer”, pero de manera inteligente y a la par de la experiencia. Otro de los
comentarios de Hamel en la entrevista antes mencionada
decía:
“Cuando en la empresa se
presente la oportunidad de hacer una revolución, encontrarán que el cuello de
botella estará en la parte superior de la botella. Las empresas son jerarquías de experiencias no jerarquías de
imaginación…”
Infografía: