Madre Teresa será
beatificada por curación de campesina india
VATICANO, 1 Oct. 02 (ACI).- La Santa Sede reconoció hoy oficialmente un milagro
atribuido a la intercesión a la Madre Teresa de Calcuta, completando así todos los requisitos para su
beatificación. El hecho ocurrió en su tierra de misión, la India, un año
después de su muerte y tuvo como protagonista a una humilde campesina que
confió su vida a "Teresa de los pobres".
Los cardenales y obispos de
la Congregación para las Causas de los Santos, se reunieron hoy en el Vaticano
para reconocer como auténtico milagro la curación de Mónica Besra, una mujer
bengalesa de 30 años, desahuciada por un tumor en el abdomen.
De esta manera, sólo falta
que el Papa Juan Pablo II firme el decreto oficial sobre la autenticidad del
milagro para fijar la fecha de la beatificación de la religiosa albanesa. El
Papa podría firmarlo en diciembre próximo, durante la siguiente reunión
plenaria de la Congregación.
El milagro
"Tenía un tumor en mi
estómago que iba creciendo cada día. La gente creía que estaba
embarazada", recordó hace poco Mónica Besra en una entrevista a un medio
europeo.
Uno de los doctores que
analizó a Mónica, confirmó que su tumor era del tamaño de un feto de siete
meses. "Pensé que si no se la operaba pronto, se nos moriría en la
cama", explicó el médico R. N. Bhattacharya, de Siliguri, en Bengala
Occidental, India.
Sin embargo, su caso era
crítico, los médicos no podían operarla porque Mónica padecía una aguda anemia
y estaban seguros de que no sobreviviría a una cirugía.
Sin esperanzas científicas,
la joven campesina del norte de Bengala, aceptó ir con su hermana a una casa
para moribundos de las Misioneras de la Caridad, la congregación fundada por la
Madre Teresa.
Mónica pasó ahí el primer
aniversario de la muerte de la Madre Teresa y pidió que la llevaran a la
capilla de la casa a rezar, para pedir por su curación.
"Al entrar en la
capilla, vi una fotografía de la Madre Teresa y sentí como si una luz saliera
de la fotografía hacia mí y me quedé paralizada. Luego las hermanas rezaron por
mí y me quedé dormida. Cuando me desperté a la una de la madrugada vi que el
tumor había desaparecido", afirmó Mónica.
Su recuperación repentina y
total sorprendió a los médicos que la habían examinado. Ellos aseguran que su
diagnóstico fue correcto, se hicieron todas las pruebas necesarias e incluso
después de su milagrosa curación, revisaron las marcas de una pequeña cirugía
que le practicaron para analizar el tumor, pero no las encontraron.
"No pude encontrar ninguna
razón lógica de cómo un tumor de esa naturaleza y tamaño podría desaparecer
de la noche a la mañana. Por eso creo que realmente la bendición de la madre
Teresa ayudó a Mónica a conseguir su curación", explicó el médico
Bhattacharya.
Bhattacharya ha trabajado
como médico durante más de 26 años, y en este caso, está convencido de que se
trata de un milagro. "Me es muy difícil explicar cómo me sentí con todo
este asunto. Pero ésta es una de las experiencias más maravillosas que
he tenido en toda mi carrera médica", relató el médico.
Desde que fue curada,
Mónica se dedicó a rezar por la pronta beatificación de la Madre Teresa.
"Me acuerdo de ella todo el tiempo, ella fue quien me ayudó a curarme y
dejar atrás todo ese sufrimiento", afirmó la campesina convencida de que
mucha gente no cree en los milagros. Su único consejo para ellos es: "Espera
hasta que te suceda a ti uno".
Hace un mes, la
Congregación para la Doctrina de la Fe reconoció que la Madre Teresa, fallecida
en 1997, vivió en "heroica virtud". Hoy, las oraciones de Mónica y de
miles de personas en el mundo, dieron fruto: la Madre Teresa está a un paso de
la beatificación.
Reacciones
Al recibir la noticia, la
Hermana Nirmala, sucesora de la Madre Teresa al frente de su congregación,
aseguró estar muy "agradecida con Dios". "Estamos muy felices",
indicó Sor Nirmala desde Calcuta.
Por su parte, el Cardenal Pio
Laghi, un buen amigo de la Madre Teresa, señaló que "realmente ella fue
una mujer santa. Vivió su vida de acuerdo al Evangelio en la forma más
auténtica. Merecía un camino preferente y rápido a la beatificación".
En efecto, el Papa Juan
Pablo II dispensó a la Madre Teresa, de los cinco años que la Iglesia espera
desde la muerte de una persona para iniciar un proceso de beatificación.
Fuentes confiables, sostienen que la religiosa podría ser elevada a los altares
a mediados del próximo año.