Notichismes indiscreto:
En esta semana de estrenos, parece que las divas están con todas las pilas puestas y las hormonas primaverales a flor de piel. Paseaba el martes casi a medianoche este cronista en busca de noticias cuando en oscuro pub de Palermo Hollywood encontróse -sin ser visto- con esbelta y rubia actriz de faldas brevísimas, medias negras y tacos altísimos al tono, ajustada remera (¿tendría remera?), sonriendo a todo lo que le decía -aunque fuera la hora- joven caballero de treinta y pico, de buen porte, sano, vivaz, de lo que doy fe por haberlo visto con mis propios ojos. Una propina al mozo le aflojó a este la labia y pudimos así saber que era la segunda salida de ambos y que hasta entonces no se habían tocado un pelo. Pero una atenta observación permitió comprobar que lo que el joven le tocó a la joven fue más que el pelo (verán que desde ahora lo luce más brillante, con vida, lacio, las puntas sanas), y pudo comprobarse un entrecruce de papilas gustativas que no venía al caso en una chica de buena familia. Llegaron juntos al departamento de Villa Crespo de la diva, y nada más pudimos ver por la negrura de la noche avanzada. Sonaba la canción: "Tenía medias negras/y me robó el corazón…"