CARNAVAL FARANDULERO: con sigilo la farándula prepara ruidosa fiesta de disfraces en antigua mansión del sur del Gran Buenos Aires de también antigua dueña y versátil actriz de rubia cabellera que, aún, sigue cumpliendo años (tiene cuatro años al cubo). Será, sin dudas, la noticia central del número próximo, el 10, de Notichismes. Reserven su número o edición electrónica, que se agota!!
NO VOY, PERO…: salió raudamente del cumpleaños de la Marlene Dietrich de las Pampas, dijo que no iría a la fiesta de disfraces porque se iba de vacaciones pero que, de hacerlo, hubiera ido vestida de mucamita. ¡Caballeros, lo que se pierde el Carnaval! Se vuelve a sus pagos, en provincia del litoral.
DE LA MANITO: con caballero de aspecto intelectual, de anteojos y joven madurez, se vio feliz y con las campanitas tañendo a también joven actriz saliendo de restaurant de la esquina de Carlos Pellegrini y Tucumán, en cuyos aledaños aposenta estudio y bulo la susodicha. Los anteojos oscuros de la diva no lograron confundir al cronista.
"VOS QUEDATE LEJOS, POR ALLÁ": pareció decirle oriental actriz que lucirá provocativas faldas sobre el escenario a corpulento acompañante al cruzarse con nuestro reportero en la esquina de Corrientes y Uruguay. Tras saludarlo -él la interceptó, ella se hacía la distraída- alejó con un gesto a su acompañante (¿Su última conquista? ¿Cuántas van ya?) y se mostró receptiva al acoso del cronista, pues una diva nunca rechaza la buena prensa. Al despedirse, con discreción alcanzó en la esquina a su compañero. El gentío abigarrado (era la fila para presentar amparos contra el corralito), impidió confirmar si iban de la mano. ¡Flor de conquista!
"HACEME LA COLA": sin anestesia. Es decir, así, sin anestesia, escuchó actor y abogado de coleta castaña el pedido de labios de joven y atractiva actriz casada, en los subsuelos de Tribunales, la cual corrió hacia la planta baja tras el insólito pedido. Y a su vuelta, él escuchó: "Pegame". Fue en la fila para entregar el 3003, y la actriz -que debutará acomodándose el corpiño al entrar al proscenio- le pedía al caballero que le había hecho la fila que le pegara las estampillas de diez pesos. "Es que no me gusta pasar la lengua", explicó. Confuso. Conclusión: el actor le hizo la cola, le pegó cuanto le pidió y él mismo pasó la lengua. Asqueroso e indecente.
OTRO QUE NO VA: flamante soltero tras ruptura de prolongada relación, talentoso actor puso en duda su asistencia a la fiesta de disfraces. Es que tiene otro compromiso. Ahora, soledad mediante, le llueven las ofertas de su admiradoras y le cuesta pasar solo un fin de semana. Más les ruega que se vayan que lo que ruega que se vengan. Ellas le recitan, como la primera poetisa americana: "¿Cuál mayor culpa ha tenido/en una pasión errada:/la que cae de rogada/ o el que ruega de caído?" Un toro feroz don Pío Heredia.
PAMPITA CONTRA LA CARDONE: (de nuestro corresponsal en Madrid) La guerra de las vedettes parece no tener fin. No repuestos aún del escándalo del vuelo 69, la blonda Pampita de nuestro elenco ha dado otra vez que hablar. Cansadas sus botas de trotar aeropuertos, Pampita llevó su calzado a zapatero que aposenta su arte a cinco minutos de Plaza España, hacia donde apunta la lanza del monumento de Don Quijote y Sancho Panza en la capital ibérica. Haciendo caso omiso a eso de "zapatero a tus zapatos", el muy chusma le contó que acababa de irse de su establecimiento la mismísima diva Daniela Cardone en compañía de novio demasiado más joven que ella y que había oblado sesenta pesetas por medio taco aguja y una costura reforzada. Dando voces, el zapatero llama a la conocida vedette y esta regresa con su novio, un tal Raúl, y vecino de Pampita a la que supo arrastrarle el ala (aunque hay otro que le arrastra los alerones). Hechas las presentaciones, con cualquier pretexto armaron una trifulca (debieron esperar diez minutos la llegada de los paparazzis oportunamente convocados). No se sabe si pelearon por los favores del tal Raúl o por la vecindad de querencias (la Cardone es rionegrina, dice, y Pampita lo dice todo con su nombre). El zapatero, alborotado entre tanta argentina suelta convocó de urgencia a la Guardia Civil. Se dice que Sabina, de paso por esos parajes, les compuso una canción ipso facto. O quizás solo les cantó "Pero qué hermosas eran". ¡Ay Pampita, vos si que sos ligera para los mandados!
REPUESTO: de fugaz intervención quirúrgica se vio al galán maduro que se las da de Dios. Habrá que ver los resultados. Se retiró de la clínica acompañado de su bonita y elegante mujer, que a carterazo limpio espantó a las mocosas que le pedían autógrafos. ¿Quieres fama? ¡La fama cuesta!