Siguiendo a mis compañeritos y aclarando que soy un desastre
en la redacción de estas cosas, procederé a contarles qué me pasó el día del
estreno:
A decir verdad mi proceso, me parece, empezó el
viernes a la tarde. Ahí me agarró un terrible dolor de estómago y fiebre que me
mantuvieron media enfermuchi hasta el sábado a las 19 hs.
A las 19 hs. entré al teatro y mágicamente dejó de
dolerme el estómago. Ahí comencé a saludarme con todos mis compañeros de elenco
y del grupo y fue también ahí cuando empecé a disfrutar el estreno.
Al igual que Lucio y Dany, me "pilarizó" (me llenó de pilas) toda esa buena onda previa y esa ayuda mutua que hubo en el grupo. Nadie estaba en una actitud de estrellato ni de requerimiento de atención especial sino de compañerismo y de afecto.
Me sentí muy apoyada (en el buen sentido, como siempre digo)
y muy contenida por todos.
Tampoco estaba nerviosa en esos momentos. Recién empecé a
caer en que esa iba a ser la muestra cuando, mientras nos cambiábamos, comencé
a escuchar la voz de mi viejo que se encontraba afuera esperando para el
estreno.
Ahí tomé conciencia de que era el estreno, y no un ensayo
más, y que no había vuelta atrás y tenía que poner lo mejor de mí y demostrar
(o al menos intentarlo) todo lo que había aprendido durante este tiempo.
Luego vinieron los últimos abrazos antes de subir a escena y
cálidas palabras de todo el grupo que me llenaron el corazón y me sirvieron de
motor.
Comencé a ver la obra desde afuera, espiando por el
cortinado, viendo fascinada a mis compañeros.
Era como un sueño ver todo lo que habíamos avanzado desde el
comienzo de los ensayos hasta ese estreno.
Fue como algo raro. Se me mezclaban imágenes de ensayos, que
se superponían con la representación de la obra en ese momento...
Lo que veía me fascinaba.
Y bueno, luego me tocó entrar. Una mezcla rara de
sensaciones: excitación, miedo, ganas, vergüenza porque me iban a ver
vestida así de trola..., disfrute total y muchas cosas que todavía no
puedo expresar en palabras.
Al igual que mis compas de obra, me pareció que la obra
salió genial, pero siempre autocrítica, siento que no estuve al 100 %.
Siento que cuando volvía entrar como
"nena" estuve más relajada, como disfrutando más.
Estoy segura que en estas representaciones futuras lo voy a
disfrutar más de lo que lo disfruté el sábado.
Pero de lo que estoy segura es que nunca me lo voy a
olvidar...
Esto quedó grabado en mi cabeza y esas sensaciones fueron
muy fuertes y muy lindas...
Gracias a todos por compartir esto conmigo durante este año.
Al haber visto las obras (me falta aún la de La Isla) siento
que todos hemos crecido muchísimo y se nota el trabajo que hubo durante
este año.
Otra vez gracias por estar.
De verdad los quiero mucho y son una parte importante en mi
vida.
Besotes. Betti (la prosti)