El tiempo en las obras de Arthur Miller según él mismo:
(Reseña de Lila Eisenberg)
Todos hijos mios: explica el tiempo en función de meses días y horas.
La muerte de un viajante:. Desbarata el reloj y el calendario
Las brujas de Salem: responden al tiempo natural
Respecto al tiempo dice A.M:: la compresión del tiempo, destruye el estilo realista no sólo porque viola nuestro sentido de la realidad, sino porque al suprimirse el tiempo se subraya un elemento de la existencia que no es visible en la vida.
Cuando se procesa a un criminal, es tarea del fiscal simbolizar ante el jurado su comportamiento de modo que, la vida entera del hombre pueda ser caracterizada en un sentido y no en otro. El fiscal no presenta al acusado como amante de los perros, buen esposo y padre, atacado de eczema, u hombre que tiene el hábito de mascar tabaco con el lado izquierdo de la boca y no con el derecho. Ni intenta dar cuenta de los largos intervalos de tiempo en que el acusado se comportaba de un modo completamente contrario a esa caracterización simbólica. El fiscal está precipitando el tiempo – y destruyendo el realismo – al eslabonar sólo aquellas acciones aplicables a la construcción de su símbolo.
Un hombre que camina por una calle desierta ve que otro golpea a un caballo; esto le desagrada, posiblemente lo subleva, hasta lo encoleriza. Quizá siga caminando, o quizá se detenga a increpar al que golpea al caballo, quien tal vez lo amenace entonces con el mismo látigo .
Depende del carácter del hombre el que pelee o decida que, en realidad, no es asunto suyo y prosiga su camino. El mismo hombre, en la misma calle, pero esta vez llena de gente, ve la misma escena de crueldad. Ahora está actuando en público; grita y siente que sus gritos halla eco; se siente alentado; interviene para detener la crueldad, y cuando él mismo es amenazado, el conflicto entre retirarse o luchar es en él más elevado y más intenso, porque ahora lo rodean los administradores de la vergüenza a los conferidores de honor; sus conciudadanos. Ya no está mirando la misma escena del mismo modo; la significación misma de la experiencia ha cambiado y es muy probable que también cambien sus propias acciones. Lo mismo sucede en el teatro. Inevitablemente , en una u otra medida, vemos la acción del escenario, no sólo con nuestros propios ojos sino con los ojos de los demás. Nuestras normas sobre lo bueno y lo malo, buen gusto y mal gusto, deben estar en cierto sentido en conflicto o de acuerdo con las normas sociales, y una verdad, por cierto que sea, ya no es simplemente ella misma, sino ella misma más la reacción convencional ante ella.
DIGRESIÓN: ESTO ME RECUERDA,( Y EXTERIORIZO SIMPLEMENTE UN PENSAMIENTO QUE SE ME OCURRE AHORA), CUANDO EL PROFE NOS RETA. CUANDO REACCIONAMOS ES PORQUE A NUESTRO NATURAL DISGUSTO SE LE AGREGA UN PLUS: LA MIRADA DEL OTRO. ES ESE PLUS EL QUE GENERA Y MOTORIZA EL DIVORCIO DE LAS PAREJAS, (Y BIEN LO SABEMOS NOSOTROS QUE SOMOS ABOGADOS), PORQUE HAY UN OTRO QUE VISUALIZA LA MISERIA DE LA CONVIVENCIA.
CREO QUE, EN NUESTRA PARTICULAR RELACION CON NUESTRO PROFE, HAY OTROS QUE PARTICIPAN DE LA VERGÜENZA QUE NOS DA, CUANDO NOS LLAMA LA ATENCIÓN, CON O SIN RAZON.
Y DIGO,¿ SI NOS PROPONEMOS QUE TAMBIEN EL RETO, LA LLAMADA DE ATENCIÓN, ES TAMBIEN PARTE, DEL JUEGO, O DE LAS REGLAS DEL JUEGO QUE HEMOS ACEPTADO? ¿SI TODOS, MANCOMUNADAMENTE ESTABLECEMOS QUE NOS TIENE QUE IMPORTAR UN BLEDO EL RAYE JUSTO O INJUSTO DE CARLOS, PORQUE NO NOS DA VERGÜENZA CUANTO OPINE NUESTROS COMPAÑEROS QUE ESTAN OBSERVANDO? Y NO NOS DA VERGÜENZA, PORQUE SI SE LA TOMAN CONMIGO ES QUE SE LA TOMA CON TODOS? VOTO A QUE CARLOS NO VA A EJERCER DESPÓTICAMENTE ESTA FACILIDAD. VOTO A QUE SI DEJAMOS PASAR A QUE NADA PASO, SI NO NOS DEJAMOS ATRAPAR POR LA CIRCUNSTANCIAL BRONCA, Y TENEMOS CLARO NUESTRO OBJETIVO FINAL, LA PASAREMOS BOMBA TODOS, SIN EXCEPCION Y FORTALECEREMOS NUESTROS VINCULOS: LA DEL PROFE CON NOSOTROS Y LA DE NOSOTROS CON NOSOTROS. LILA.
Dice Miller: que "Todos hijos míos", no fue su primera pieza teatral sino la 8º o 9º, que había escrito hasta promediar mis 45 años. Excepto la que la precedió inmediatamente, ninguna de las otras fue presentada en el teatro profesional. Todas duraron menos de una semana en Broadway y por eso el lector tiene pocos noticias de ninguna de ellas.
Cuenta Miller que durante una frívola charla en su sala de estar, una piadosa dama del Oeste Medio contó acerca de una familia de su vecindad que había quedado destruida, cuando la hija entregó al padre a las autoridades al descubrir que había estado vendiendo maquinarias defectuosa al Ejercito. La guerra estaba entonces en su apogeo. Cuado ella terminó el relato ya A.M. había transformado a la hija en hijo y el climax, del segundo acto se presentaba claro y neto en su mente..
A.M. conocía el vecindario de su informante, conocía sus rasgos comunes de clase media, y sabía cuan raramente penetran en esos ambientes los grandes cuestiones. Pero el hecho de que una muchacha no sólo lo había deseado sino que en realidad había obrado contra un padre descarriado, transformaba en hecho y realidad común lo que en el drama anterior de Arthur Miller, el sólo había comenzado a insinuar.
Se le ocurrió que debía escribir ese drama de modo que hasta el verdadero criminal, al leerlo, tuviera que decir que era verdadero y razonable y tan real como su vida.
La obra comienza en un atmósfera de imperturbada normalidad. Le llevó dos años dar forma a esa pieza teatral . En "Todos los hijos míos", el crimen no es el que está a punto de ser cometido sino uno cometido hace tiempo.( De ahí que ut supra les dije que según a.M. Todos hijos mios: explica el tiempo en función de meses días y horas). En Todos hijos mios, el daño ha sido cometido irreparablemente. Quedan , como saldo, únicamente en la conciencia de Joe Kéller su despertar al mal que ha hecho, y la conciencia de su hijo ante lo que ha descubierto acerca de su padre. . La estructura del drama está destinada a introducir a un hombre en la senda directa de las consecuencias que ha forjado. Joe Kéller es el causante de la muerte de pilotos en la guerra. Joe Kéller es una amenaza para la sociedad y en este sentido el drama es un drama social .
Respecto a la madre, Kate Séller, dice Miller que al principio en las primeras versiones , esta madre estaba en una posición dominante, más precisamente se daba gran importancia a sus creencias astrológicas., pero a medida que el drama evolucionaba, el conflicto ente Joe y su hijo Chirst arrinconó a la astrología hasta que su misticismo cedió paso a la psicología.
Hay en esta obra un eslabonamiento entre el pasado y el presente, entre acontecimientos y consecuencias morales, entre lo manifiesto y lo escondido
ESTRUCTURA DE LA OBRA. Pieza dramática en tres actos.
PERSONAJES: JOE KÉLLER ( el padre) KATE SÉLLER (la madre), CHRIS SÉLLER ( el hijo); ANN DEEVER (la hija de DEEVER quien no aparece en escena pero hay siempre referencias a él, ya que está pudriéndose en la carcel). GEORGE DEEVER, abogado, hermano de ANN); DR. Jim Bayliss. Su mujer Sue Bayliss, vecinos de los Keller; Fran Lubey y Lydia Lubey, Bert.
ARGUMENTO SEGÚN ENTENDIMIENTO LINEAL DE LILA
JOE KÉLLER (próximo a los 60 años) y el padre de los DEEVER, eran socios. Fabricaban armamentos de guerra. Sorpresivamente Joe cae extrañamente enfermo el día que hay que efectuar un despacho de piezas, cilindros rajados, apremiados por la Fuerza Aérea. El padre de los DEEVER advierte fallas en ellas. Kéller telefónicamente, desde su casa, le da la orden de despacharlas como están. A consecuencia de ellos, caen 21 aviones. Van presos, pero a Kéller no se le puede probar nada, y está libre y trabajando en la fábrica, junto a su hijo Chris. Deever se pudre en la cárcel. Esto ha pasado hace mucho tiempo, casi concomitantemente ha desaparecido en guerra también el otro hijo de los Kéller, Larry y que había sido el prometido de Ann. La obra comienza cuando Ann regresa al pueblo, tras cartearse con Chris, quien la ama y desea casarse con ella. La madre, Kate, vive esperando que regrese el hijo desaparecido, los horóscopos, la astrología la ayuda a creer en ese regreso, y rechaza la idea del matrimonio de Chris con Ann, porque entiende que ésta debe esperar al desaparecido, quien volverá, así lo indica los astros y su astrólogo de cabecera .. Ann y su hermano George, que se ha recibido de abogado, jamás visitaron al padre, porque creen en su culpabilidad. En tanto, Chris trabaja con su padre; es honesto y cree en la inocencia de su padre. El drama se desata con la llegada urgente, proveniente de la cárcel donde fue a visitar al padre, muy enfermo, de George, quien revisando la causa, encuentra que Joe Kéller, es el verdadero culpable de los cilindros defectuosos y de su entrega a las Fuerza Aérea.
Sobre la acusación de ser una obra marxista: Joe Kéller es acusado por su hijo de utilizar intencionalmente suposición económica de manera inmoral: y esto, como dijeron los rusos cuando retiraron el drama de sus escenarios, indica el supuesto de que la norma del comportamiento capitalista es moral o al menos puede serlo, supuesto que ningún marxista puede mantener. Chris no se propone liquidar el negocio construido en parte sobre la sangre de los soldados: la manejará el mismo, pero limpiamente.
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La muerte de un viajante.
La primera imagen que se le presentó a A.M. cuando iba a escribir La muere de un viajante" fue la de un enorme rostro de la altura del proscenio, que aparecería y luego se abriría y se vería el interior de la cabeza de un hombre: El proceso del esquema mental de Willy Loman. Para A.Miller, Willy es el tipo de hombre que vemos murmurando para sí en un subterráneo, decentemente vestido, camino a su hogar o a la oficina, perfectamente adaptado a su medio ambiente exceptuando que, a diferencia de los demás, ya no puede impedir que el poder de su experiencia rompa la superficial sociabilidad de su comportamiento.
En consecuencia, está elaborando dos lógicas que chocan frecuentemente. Por ejemplo, si encuentra a su hijo Happy mientras está en medio de un recuerdo en que Happy lo desilusiona, instantáneamente se siente furioso contra Happy, a pesar de hecho de que Happy, en este momento particular, desea profundamente serle útil.
Está literalmente en ese terrible momento, en que la voz del pasado ya no es distante; es tan alta como la del presente.
En este drama no hay escenas, sino únicamente una movible concurrencia de pasado y presente.
Por eso, ut supra les indiqué que para A. M. En " La muerte de un viajante": Desbarata el reloj y el calendario.
Es esto, además, porque en su desesperación por justificar su vida, Willy, Loman ha destruido los límites entre ahora y entonces, tal como haría cualquiera que, al descolgar su teléfono, descubriera que este acto perfectamente inofensivo produjo de algún modo una explosión en su sótano.
Dice A.M. "Mucho se ha dicho y escrito sobre lo que se supone, significa "La muerte de un viajante", tanto desde el punto de vista psicológico como político- social. Por ejemplo, un periódico de extrema derecha la llamó "bomba de tiempo colocada expresamente bajo el edifico del americanismo". El crítico del Daily Worker la consideró enteramente decadente. En la España católica se representó por más tiempo que cualquier obra teatral moderna y no se ha permitido representarla en Rusia. La prensa española, totalmente controlada por la ortodoxia católica, consideró el drama como una prueba recomendable de la muerte del espíritu donde no existe Dios. En Norteamérica, aun cuando era cañoneada como una pieza de propaganda comunista, dos de las mayores corporaciones manufactureras del país me invitaron a dirigir la palabra a sus organizaciones de ventas reunidas en convenciones, mientras que en su gira la compañía fue vigilada aquí y allá por piquetes de los Veteranos de Guerra Católicos y la Legión Norteamericana. En Londres, sólo produjo una mediana impresión, pero en la zona del Círculo Ártico Noruego los pescadores, cuyo único contacto con la civilización eran la radio y la visita ocasional de la nave gubernamental, insistieron en verla noche tras noche – las mismas pocas personas- creyendo que era alguna especie de rito religioso. Una organización de viajantes me elevó casi a la categorías de santo patrono, y otra, un grupo nacional de dirigentes de ventas, que se quejó de que la dificultad de reclutar viajantes era directamente atribuible al drama. Cuando se hizo la película, la compañía productora se atemorizó tanto que realizó un especie de "cola" para ser exhibida antes del film, un corto documental que demostrara lo excepcional que era Willy Loman; lo necesaria que era la vena para la economía; lo segura que era realmente la vida del viajante; lo necia que era, en resumen, la película principal en cuya producción ellos habían gastado más de un millón de dólares. El temor provoca extrañas reacciones en la gente.
En el frente psicológico, el drama produjo una pequeña montaña de tesis doctorales explicando su simbolismo freudiano, y hubo innumerables cartas preguntándome si tenía conciencia de que la pluma fuente que roba Biff es un símbolo fálico. Otros por otra parte, sentían que era simplemente una pluma fuente y descartaban todo el drama.
Recibí visitas de hombres de más de sesenta años, algunos de los cuales vivían en California y habían atravesado el país para que yo escribiera las historias de sus vidas. Porque la historia de Willy Loman era exactamente como las suyas.
Las cartas de las mujeres aclaraban que el personaje central de la obra era Linda; los hijos vieron que toda la acción giraba en torno de Biff o Happy, y los padres querían consejo efectivo sobre cómo evitar el parricidio. Probablemente la reacción más sucinta ante el drama fue expresada por un hombre, que, al salir del teatro, afirmó: " Yo siempre dije que el territorio de Nueva Inglaterra no era nada bueno. ". Esto, por lo menos, era un hecho.
Para la mayoría de la gente resulta probablemente increíble que yo no tenga ni haya tenido el más leve interés en la profesión de vendedor, y muy pronto renuncié hasta a intentar decirlo así. Y cuando se me preguntaba qué vendía Willy, qué había en sus valijas, únicamente podía contestar:"El mismo". No trataba ni de condenar una profesión, ni de mejorarla particularmente, y, debo admitirlo, era poco menos que ignorante de las enseñanzas de Freud cuando la escribí. No había intención de derrumbar el edificio norteamericano ni de erigirlo más alto, exhibir relaciones familiares o curar las enfermedades que afectan a esa inevitable institución. La verdad, por lo menos de mi objetivo –que es de lo único que puedo hablar con autoridad-, es mucho más simple y más compleja.
La obra se desarrolló con imágenes simples. Una casita de madera en una calle de casitas de madera. Una casita que una vez había resonado con el bullicio de muchachos en crecimiento, y luego permaneció vacía y silenciosa y finalmente fue ocupada por extraños. Extraños que no podían saber con qué alegría e conquistadores Willy y sus muchachos habían vuelto a entejar una vez el techo. Ahora había silencio en la casa , y en las camas dormían otras gentes-
Se desarrolló a partir de imágenes de futilidad: las vacías tardes domingueras lustrando el automóvil. ¿Dónde está ahora ese automóvil? Y los paños de gamuza cuidadosamente lavados y puestos a secar ¿dónde están ahora?. Y las interminables discusiones enredadas, exclamaciones, argumentaciones, subestimaciones, incitaciones, resoluciones vehementes, abdicaciones, regresos, despedidas, paridas y retornos, enormes oportunidades y pequeños chirriantes desenlaces; y todo en la cocina ocupada ahora por extraños que no pueden oír lo que los muros dicen.
La imagen del envejecimiento y tantos de tus amigos ya desaparecidos y extrañas en los sitiales de los poderosos que no te conocen a ti ni a tus triunfos ni tu increíble valor.
La imagen de la mirada pública severa de tu hijo sobre ti, no cubierta ya por tu mito, no recobrable ya de tu separación, que ya no sabe que has vivido por él y has llorado por él.
La imagen del ensañamiento cuando el amor se ha transformado en otra cosa y sin embargo está allí, está en algún lugar de la habitación por sí tan sólo uno pudiera encontrarla.
La imagen de la gente convirtiéndose en extraños que sólo se valoran entre sí.
Por sobre todo, quizá , la imagen de una necesidad mayor que el hambre o el sexo o la sed, una necesidad de dejar una huella digital en algún lugar del mundo. Una necesidad de inmortalidad, y, al admitirlo, saber que uno ha inscrito cuidadosamente su nombre sobre un bloque de hielo en un caluroso día de julio.
La imagen de, un hombre soberbiamente solo con su sentido de no haber enternecido, y sabiendo finalmente en su último extremo que el amor que siempre había estado en el cuarto sin localizar, ahora ha sido encontrado.
Imagen de un suicidio
de motivos tan mezclados como para ser insondable y sin embargo demandar exposición. Venganza haba en él y un potencia de amor, una victoria en que legaría una fortuna a los vivos, y una huida de la vacuidad. Con él una imagen de paz al bajar finalmente el telón, la paz que media entre dos guerras, la paz que deja las cuestiones a flor de tierra y que, sin embargo, es viable.Y siempre, del principio al fin, la imagen de un hombre particular en un mundo lleno de extraños, un mundo que no es hogar, ni siquiera un abierto campo de batalla, sino sólo galaxias de elevada promesa sobre un temor de caer.
Y la imagen de un hombre haciendo algo con sus manos que era como una peña que tocar y regresar. "Era siempre tan maravilloso con sus manos," dice su mujer sobre su tumba, y reí dice A. Miller, cuando llegó la línea, reí con la risa del artista-demonio, porque había acontecido todo junto en esta línea. El se lo había hecho creer a ella, aunque no lo sabía, ni creía en ello ni lo admitía en sí mismo.
Willy Loman se llena de alegría, aunque angustiadas, a medida que se acerca a su fin. Alcanzó una poderosa convicción: que su hijo lo quiere y lo ha abrazado y perdonado. Esto le dio la existencia, por así decir, su paternidad por la que siempre luchó y hasta ahora no había podido alcanzar.. El hecho de que sea incapaz de tomar a pechos cabalmente esta victoria, que le cierra su círculo y lo impele a la muerte, es el precio de su pecado, que consistió en haberse comprometido tan completamente con las mistificaciones de dignidad y la falsedad involucrada en su idea del éxito que sólo puede probar su existencia confiriendo "poder" sobre su posteridad. Un poder que deriva de la venta de su último haber, él mismo por el precio de su póliza de seguros. .
Si Willy no hubiera tenido conciencia de su alineación de los valores que perduran, hubiera muerto tranquilamente mientras lustraba su automóvil, probablemente en la tarde de un domingo mientras la radio transmitía un partido de pelota.
Pero lo angustiaba su conciencia de estar en una posición falsa, tan obsesionado por la vacuidad de todo aquello en lo que había puesto su fe, tan consciente, en suma, de que de algún modo debía colmar su espíritu o evadirse, que arriesgó su propia vida en la definitiva aserción.
...Willy lOman ha quebrantado una ley sin cuya protección la vida es insoportable, si no incomprensible, para él y para muchos otros: es la ley que dice que quien fracasa en la sociedad y en los negocios, no tiene derecho a vivir. A diferencia de la ley contra el incesto, la ley del éxito no es administrada por un estatuto o iglesia, pero es casi igualmente poderosa en su coacción sobre los hombres.
Respecto a las ideas marxistas de la obra El hombre más decente de "La muerte de un viajante" es un capitalista (Charley). Cuyos objetivos no son distintos de los de Willy Loman. La gran diferencia entre ellos es que Charley no es un fanático.. Del mismo modo, ha aprendido a vivir sin ese frenesí, sin ese éxtasis espiritual que Willy persigue hasta su fin. Y mientras los hijos de Willy son desdichados, el hijo de Charley, Bernard, trabaja mucho, atiende sus estudios y alcanza un objetivo meritorio. Estas personas pertenecen todas a la misma clase, tiene la misma posición, el mismo vecindario. ¿Qué teoría subyace en esta doble visión? Absolutamente ninguna. . Se trata simplemente de que sabía y sé que me siento mejor cuando mi obra refleja un equilibrio de la verdad tal como existe. El éxito de la obra levantó un sordo debate en el que se trató de justificar o desechar la obra como una pieza izquierdista o como una manifestación derechista de decadencia.
El supuesto subyacente en ambas opiniones es que una obra de arte es la suma de las ideas políticas de su autor, reales o supuestas, y más aún, que sus implicaciones políticas son elementos válidos en su valoración estética. Yo no lo creo, tanto para mis propias obras como para las de otros escritores.
Todo lo que hizo A. Miller fue traer cosas a la mente. Para A. M. Willy Loman era por todos conocidos.
Dice A. Miller que un drama es una especie de juicio y una parte del mismo debe tomar el papel de fiscal, otra debe asumir la defensa y el todo debe consumar la Ley.
Willy Loman no sugiere o insinúa simplemente que está al cabo de sus fuerzas y de sus justificaciones, apenas está sobre el escenario durante cinco minutos cuando lo dice. No da a entender gradualmente que está en un conflicto mortal con su hijo, implicación que se deja caer en medio de la serenidad y la calma superficiales; lucha desembozadamente con este conflicto desde el comienzo. La cuestión definitiva con que se ha de cerrar la obra se anuncia desde el principio y es la cuestión de cada uno de sus momentos, desde el primero, En la primera escena de "La muerte de un viajante" se revela lo suficiente como para llenar otro tipo de drama que, al servicio de otra forma dramática, lo retuviera y sólo gradualmente lo fuera liberando.
Refiriéndose al fracaso de la película:.
Existe un horror inevitable en el espectáculo de un hombre que pierde conciencia de su circunstancia inmediata hasta el punto de enfrascarse en conversaciones con personas invisible. El horror se pierde – y el drama se vuelve narrativo – cuando el contexto se torna realmente su mundo imaginado.
Nunca se cambió el decorado en el escenario, a pesar de los muchos cambios de lugar, por la precisa razón de que, muy simplemente, el mero hecho de que un hombre olvide dónde se encuentra no significa que realmente se haya trasladado. En verdad, su terror emana de que nunca pierde su conciencia de tiempo y lugar. No fue necesario este drama para enseñarme que , comparado con el teatro, el cine está atado al tiempo y a la tierra, auque sólo sea porque su énfasis preponderante incide en la imagen visual, que, por rápidamente que se pueda cambiar ante nuestro ojo, siempre desplaza a su predecesora, mientras que el cambio de escena con palabras es instantáneo; y debido a la flexibilidad del lenguaje especialmente del inglés, se puede conservar viva una imagen precedente a través de la imagen que la sucede. El cine tiende siempre a borrar lo que ha sucedido antes; y así está en constante peligro de transformar la dramática en una narrativa.
LA ESTRUCTURA DE LA OBRA
Ciertas conversaciones privadas en dos actos y un réquiem.
PERSONAJES: Willy Loman; su mujer Linda, sus hijos Happy y Biff. Bernard. La mujer (es una mujer); Chrley, Tio Ben, Howard Wagner, Jenny, Stanley; Miss Fornsthe, Letta.
LA ACCION: se desarrolla en la casa y el patio de Willly Loman y en varios lugares quéste visite en el Nueva York y el Boston de hoy.
EL ARGUMENTO SEGÚN LA PARTICULAR VISION DE LILA
Willy regresa de su viaje y cuenta a su mujer que se salió de la carretera, Se olvidó por completo de que estaba conduciendo Hubiera podido matar a alquien. Regresa a la carretera y se encontró a los cinco minutos soñando de nuevo. Tiene pensamientos muy extraños. Su mujer Linda lo alienta para que solicite que los dejen trabajar en Nueva York, ya que tiene 60 años y no pueden pretender que viaje todas las semana. Willy se lamenta que ya no viva su viejo patrón. Ahora está a cargo de los negocios de éste, su joven hijo Howard, con ideas modernas del negocio. Que siente que cuando visita los negocios para vender, ahora se ríen de él. Pregunta por sus hijos. Se lamenta Willy que uno trabaja todo la vida para pagar una casa, y finalmente cuando ya es de uno, no hay nadie para vivir en ella.
Las imágenes del pasado se mezclan continuamente con la del presente. Ora los hijos son chicos y el padre disfruta de la camaradería con ellos, Ora son grandes. A Willy, lo que cobró de comisiones, no le alcanza para pagar las deudas y las reparaciones de los artefactos del hogar y la última cuota de la hipoteca y del seguro de vida. Trabaja sin sueldo, a comisión y así todo, pierde el trabajo. Recuerda a su hermano, que siguió tras la quimera del oro en Alaska y de diamantes en La Costa de Oro. No soporta ver a su mujer Linda remendándose las medias. Esto tiene un vital significado en su particular y negativa relación con su hijo Biff. A Biff le llenó la cabeza con la búsqueda permanente del éxito. Del éxito deportivo, porque le enseña que no importa lo que se hace, sino a quien conoces y como sonríes- Y cuando Biff no promociona el examen de matemáticas en la escuela secundaria que le permitiría el ingreso a la Universidad de Virginia, va a Boston a contárselo al padre. Willy está en la habitación del hotel con La Mujer (una mujer) y Biff los encuentra "in infraganti" : Willy le regala medias a La Mujer. Las medias que le debía a Linda. Aquí se produce el quiebre de la relación padre-hijo. Y el fracaso de Biff, ¿un cleptómano?. Roba. Linda, siempre defiende a Willy. Su amor por él está sobre todo. Willy compró semillas para sembrar en el jardín y tiene un proyecto que se relaciona con su seguro de vida y su beneficiaria, Linda.
Biff roba una lapicera de la oficina donde fue a pedir un préstamo. Discute, se sincera con el padre "Y nunca llegué a ninguna parte porque tu me llenaste de tantas ínfulas que nunca pude aguantar que nadie me diera órdenes", le dice- El drama se desata. Willy sube en su automóvil y se aleja...
En el réquiem, última parte de la obra, Biff dice que los sueños de su padre eran equivocados.. Pero Happy que defiende la memoria de su padre, está a punto de pelearse con el hermano. Charley, el amigo, dice." Nadie ose culpar a este hombre. Ustedes no comprende. Willy era un vendedor. Y para un vendedor, no hay tierra firme en la vida. No pone tuerca a un tornillo, no te dicta la ley ni te da remedios. Es un hombre que está en el aire, allá lejos, cabalgando en una sonrisa y el brillo de sus zapatos. Y cuando comienzan a no devolverle la sonrisa... es un terremoto.
La incógnita quedará planteada en el futuro de los dos hijos de Willy ¿qué hará Biff? ¿qué hará Happy?.