[1992. Adaptación del inglés de "Why Is My Child Gay?"
Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays,
Inc. P.O. Box 27605-7605].
Esta adaptación al español ha sido posible mediante un donativo
como
recuerdo querido de Paula Deane Gland por su madre, Ruth F. Gland.
¿Por qué mi hijo(a) es gay? Objetivos del folleto
Aprender cómo los científicos
e investigadores expertos en la materia, responden a las preguntas formuladas
más
a menudo por los padres y amigos de los gays
y por los mismos homosexuales.
Determinar si las respuestas de los científicos
presentan una misma opinión Este folleto está escrito para
los
padres y amigos de los gays, para los gays
y las lesbianas, y para los médicos, líderes religiosos,
maestros,
consejeros y otros profesionales, así
como para cualquier persona interesada en la educación de la orientación
sexual y del desarrollo humano. ?Por qué
plantearse estas preguntas?
¿Por qué mi hijo(a) es gay? ¿Por
qué un hijo(a) es homosexual, mientras que otro(a) hijo(a) de los
mismos padres es heterosexual?
Estas son preguntas válidas.
Algunos padres quizás digan: "Lo que
será, será. ¿Por qué analizar las cosas que
no podemos cambiar?" Otros
padres --ya sea por su curiosidad natural
o por su deseo de aceptar el hecho que su hijo(a) es gay en una
sociedad heterosexual-- tratan de explorar
los orígenes, la frecuencia y la historia de la homosexualidad masculina
o del lesbianismo, antes de que puedan aceptar
la homosexualidad o bisexualidad de su hijo(a) como una
realidad.
Breve historia a partir de Kinsey
Los cálculos actuales, desarrollados
por primera vez por el Dr. Alfred Kinsey, indican que aproximadamente un
diez por ciento de la población es
gay. Se cree que esta proporción es más o menos la misma
en el mundo entero,
en todas épocas, culturas y climas.
Los sentimientos de atracción hacia las personas del mismo sexo
parecen ser
usualmente tanto afectivos como físicos.
A finales de los años 40 el Dr. Kinsey desarrolló una escala
que lleva su
nombre y que muestra que las personas no son
estrictamente homosexuales o heterosexuales, sino que fluctúan
entre ambos. En otras palabras, hay muchos
hombres y mujeres cuya orientación sexual indica diferentes grados
de bisexualidad. Escala Kinsey de la Heterosexualidad
y la Homosexualidad
Las investigaciones de Kinsey demostraron que
la homosexualidad y la heterosexualidad no son fenómenos
absolutos e independientes, sino más
bien fenómenos conectados por un gran segmento de la población
que
posee diferentes grados de bisexualidad. Lo
anterior se refleja en la siguiente escala, adaptada del modelo de
Kinsey:

La categoría cero (0) incluye a todas
las personas que son exclusivamente heterosexuales y que reportan no tener
o haber tenido ninguna experiencia o atracción
homosexual. La categoría uno (1) incluye a aquellos que son
predominantemente heterosexuales, teniendo
sólo experiencias o atracción homosexuales incidentales.
La
categoría dos (2) incluye a aquellos
que son predominantemente heterosexuales, pero tienen experiencias o
atracción homosexuales más que
incidentales.
La categoría tres (3) representa a las
personas que tienen tantas experiencias y atracciones homosexuales como
heterosexuales. La categoría cuatro
(4) incluye a aquellos que son predominantemente homosexuales, pero tienen
experiencias o atracción heterosexuales
más que incidentales. La categoría cinco (5) incluye a aquellos
que son
predominantemente homosexuales, teniendo sólo
experiencias o atracción heterosexuales incidentales. La
categoría seis (6) incluye a todas
las personas que son exclusivamente homosexuales en experiencia y atracción.
La Dra. Evelyn Hooker de la Universidad de
California en Los Angeles, fue la primera científica en examinar
la
salud mental de los homosexuales a través
de un estudio objetivo y controlado a fines de los años 50. Sus
investigaciones probaron que no hay ninguna
diferencia en la estabilidad emocional y en la salud mental entre
hombres homosexuales y heterosexuales.
Hasta el comienzo de los años 70, el
estudio de la homosexualidad estaba restringido al área de la psiquiatría.
Existían diferentes teorías
respecto a las causas de la homosexualidad. Gran parte de estas teorías
asociaban a la
homosexualidad con una psicopatología
desarrollada por una crianza "defectuosa", basada en una madre
dominante, en un padre alejado, o en ambos.
Aunque esta premisa fuese incorrecta, no es nada sorprendente que
los psiquiatras la desarrollasen, ya que ellos
obtenían su información únicamente de personas en
terapia con
problemas mentales o emocionales.
En 1972 y 1973 la Asociación Psiquiátrica
Americana y la Asociación Psicológica Americana dejaron de
considerar la homosexualidad como una enfermedad
en sus manuales de diagnóstico. A finales de los años 70
el
Instituto Nacional de Salud Mental inició
una extensa investigación para determinar si la homosexualidad era
el
resultado de una determinada situación
familiar, de modelos inadecuados, o de otros factores psicológicos
o
sociales. Los resultados de tal investigación
fueron publicados en 1981 por Bell, Weinberg y Hammersmith en el
libro Preferencia Sexual: Su Desarrollo en
Hombres y Mujeres. (Nota: el término "preferencia sexual" fue
introducido en los años 70 para corregir
el concepto anterior que definía a la homosexualidad como una
enfermedad o una desviación. A partir
de 1982, a medida que los científicos fueron descubriendo nuevas
pruebas
que sugerían que la homosexualidad
o la heterosexualidad no es algo que se escoge, surgió el término
"orientación
sexual," el cual es usado frecuentemente hoy
en día) La mayor parte de los lectores habrán notado una
desalentadora escasez de información
acerca del lesbianismo y sus orígenes. Muy pocos estudios fueron
llevados
a cabo acerca del origen de la homosexualidad
femenina antes de los años 70, porque a través de los siglos
la
homosexualidad masculina ha sido más
visible y menos tolerada que el lesbianismo.
¿Cómo conseguimos las respuestas?
Las conclusiones contundentes acerca de los
factores que determinan la orientación sexual de un individuo
probablemente no serán establecidas
en muchos años. A pesar de los grandes avances en nuestro conocimiento
biológico, sabemos que aún desconocemos
muchos detalles del cuerpo y la mente humanas, y que las
investigaciones de hoy están cambiando
nuestra base de conocimientos. Las investigaciones de mañana podrían
modificar las conclusiones del ayer. Por lo
tanto, queriendo darle a los padres y amigos de los gays las respuestas
más apropiadas y actualizadas, decidimos
presentarles sus preguntas a varios científicos estadounidenses
prominentes y "congelar sus respuestas en
el tiempo" -- en la primavera y el verano de 1988. Los científicos
incluidos en esta encuesta fueron seleccionados
a través de una investigación bibliográfica computarizada
completada en la Biblioteca Nacional de Medicina
en Bethesda, Maryland. Dichos científicos fueron
seleccionados por sus investigaciones en las
áreas del desarrollo humano y la conducta sexual. Sus investigaciones
han sido publicadas en literatura profesional,
y la mayoría de ellos han tenido una larga y distinguida carrera
en el
mundo de las ciencias. Once de los catorce
científicos con quienes nos comunicamos respondieron a nuestra
encuesta. A continuación presentamos
sus respuestas, copiadas al pie de la letra, así como una breve
descripción
de sus carreras académicas. Dos de
los científicos no han contestado por falta de tiempo -- ambos están
realizando investigaciones sobre el SIDA.
Una bióloga no respondió a nuestras preguntas porque sus
conclusiones están basadas en el estudio
de los roedores, y no necesariamente son aplicables al comportamiento
humano.
¿Quiénes respondieron a nuestra encuesta?
Allan T. Bell, Ph.D. es psicoterapeuta y Director
del Departamento de Asesoramiento y Psicología de la
Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana.
Es además coautor del libro Preferencia Sexual: Su
Desarrollo en Hombres y Mujeres. Dicho libro
describe los resultados de las investigaciones extensas llevadas a
cabo por el Instituto Nacional de Salud Mental
en los años 70, incluyendo 1500 entrevistas con hombres y
mujeres.
Lee Ellis, Ph.D. es sociólogo, graduado
de la Universidad Estatal de Florida. Es el director del Departamento de
Sociología en la Universidad Estatal
de Minot en Minot, North Dakota, donde ha ensañado por once años.
Además de estudiar la orientación
sexual, el Dr. Ellis está investigando las causas neuro-hormonales
de la
agresión. También ha escrito
un libro, intitulado Teorías Sobre la Violación Sexual (Theories
of Rape) que fue
publicado en el 1989 por la casa editorial
Hemisphere Publications.
Richard Green, M.D., J.D. es un psiquiatra
en el Centro Médico de la Universidad de California en Los Angeles.
El Dr. Green se graduó en 1961 de la
Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, y fue profesor de
psiquiatría en la Universidad Estatal
de Nueva York en Stony Brook de 1974 a 1986. El Dr. Green escribió
El
Síndrome de los Niños Afeminados
y el Desarrollo de la Homosexualidad.
Gilbert Herdt, Ph.D. es antropólogo
y profesor adjunto en el Departamento de Ciencias del Comportamiento de
la Universidad de Chicago. El Dr. Herdt ha
estudiado la homosexualidad y el desarrollo de la identidad sexual en
Melanesia -- cerca de Australia. Sus investigaciones
en Nueva Guinea están detalladas en Guardianes de las
Flautas: Expresiones de Masculinidad (Guardians
of the Flutes: Idioms of Masculinity) y en La Sambia:
Ritual y Sexo en Nueva Guinea (The Sambia:
Ritual and Gender in New Guinea). Actualmente el Dr. Herdt
está llevando a cabo una investigación
de 200 adolescentes gays y lesbianas en Chicago.
Evelyn Hooker, Ph.D. fue una de los primeros
científicos en desarrollar un estudio objetivo y controlado de las
características Psicológicas
de los hombres gays y heterosexuales a mediados de los años 50.
Su investigación
refutó la teoría popular de
aquel entonces que la homosexualidad era una enfermedad mental. Como psicóloga
en
la Universidad de California en Los Angeles,
las investigaciones de la Dra. Hooker fueron patrocinadas por el
Instituto Nacional de Salud Mental durante
17 años. En 1969 Dra. Hooker dirigió el Grupo de Trabajo
de la
Homosexualidad de dicho instituto.
Judd Marmor, M.D. de la Universidad de California
en Los Angeles, es un psiquiatra y ex-Presidente de la
Asociación Psiquiátrica Americana.
A fines de los años 60, participó en el Grupo de Trabajo
de la
Homosexualidad del Instituto Nacional de Salud
Mental, y a comienzos de los años 70 fue uno de los líderes
del
movimiento para eliminar a la homosexualidad
del manual diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica
Americana. El
Dr. Marmor es también uno de los editores
y autores de La Conducta Homosexual: Una Reevaluación
Moderna.
John Money, Ph.D. se graduó de la Universidad
de Nueva Zelandia en 1943 y obtuvo su doctorado en la
Universidad de Harvard en 1952. El Dr. Money
es el Director de la Unidad de Investigación Psico-hormonal de
la Universidad Johns Hopkins y de su hospital
universitario, en Baltimore, Maryland. En dicha universidad es
también profesor de Psicología
Médica y profesor emérito de Pediatría. El Dr. Money
está considerado como
uno de los principales expertos en el área
de los desórdenes sexuales, la genética del comportamiento,
la
sexología y la psico-endocrinología.
Richard C. Pillard, M.D. es Director del Laboratorio
de Investigaciones Familiares y profesor de Psiquiatría en la
Escuela de Medicina de la Universidad de Boston.
El Dr. Pillard y s equipo de científicos estudiaron el desarrollo
de 50 hombres gays y 50 hombres heterosexuales
solteros entre los 25 y los 35 años, y sus respectivos
hermanos. Su investigación concluyó
que "en general, 22% de los hermanos de los gays parecen ser
homosexuales también" -- compárese
con sólo 10% en el total de la población. Dicha conclusión
no se extendió a
las hermanas u otros parientes femeninos de
los hombres gays.
June Machover Reinisch, Ph.D. es la Directora
del Instituto Kinsey de Investigación del Sexo, el Género,
y la
Reproducción en la Universidad de Indiana
en Bloomington, Indiana. Ella es además profesora en el
Departamento de Psicología y Psiquiatría
de dicha universidad. Es la autora de muchos artículos científicos
y la
autora del Informe Kinsey, una columna periodística
publicada internacionalmente que trata de temas relativos al
sexo, el género y la reproducción.
Martin S. Weinberg, Ph.D. es profesor de Sociología
en la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana. Es
coautor de varios libros, entre los cuales
se encuentran Los Hombres Homosexuales: Sus Problemas y
Adaptaciones (Male Homosexuals: Their Problems
and Adaptations y La Preferencia Sexual: Su
Desarrollo en Hombres y Mujeres (Sexual Preference:
Its Development in Men and Women). Este último
libro, escrito junto con Alan T. Bell, Ph.D.,
y Sue K. Hammersmith, Ph.D., concluye tras un largo estudio que "ni
las influencias de los padres ni las de la
sociedad tienen mucho efecto en la preferencia sexual" (1981). James D.
Weinrich, Ph.D. es sociobiólogo, graduado
de la Universidad de Harvard. Por muchos años, fue un investigador
en el Centro Médico de la Universidad
de Boston. El Dr. Weinrich es el director de un proyecto de investigación
del SIDA de la Universidad de California en
San Diego patrocinado por el Instituto Nacional de Salud Mental. Es
además el autor de varios estudios
académicos, así como del popular libro _Panoramas Sexuales:
Porqué
Somos lo que Somos, Por qué Amamos
a Quien Amamos (Sexual Landscapes: Why We Are What We Are,
Why We Love Whom We Love").
Pregunta Nº 1
Muchas personas creen que la orientación
sexual --heterosexual, homosexual, bisexual-- está
determinada por uno o más de los siguientes
factores: genéticos, hormonales, psicológicos o sociales.
Tomando en cuenta los últimos adelantos
de la ciencia, ¿cuál es su opinión?
Dr. Bell: Creo que la orientación sexual
de un individuo está determinada por todos los factores mencionados
en
conjunto, pero que la importancia relativa
de cada factor varía de individuo a individuo.
Eventos biológicos prenatales influyen
en gran medida en el potencial para la conformidad de género del
infante, y
dicha conformidad influye profundamente a
su vez en como percibe a los hombres y a las mujeres y en el
potencial de ver a éstos como objetos
afectivos.
Dr. Ellis: Según la evidencia científica
más reciente, los factores más importantes en el desarrollo
de la
orientación sexual parecen ocurrir
antes del nacimiento. Entre dichos factores prenatales, tenemos la influencia
de
varias hormonas sexuales en el funcionamiento
del cerebro en y alrededor de un centro de control de instintos
primarios, llamado el hipotálamo. Esta
sección del cerebro no sólo parece controlar la orientación
sexual, sino
que también se ha demostrado que está
organizada diferentemente en los hombres y en las mujeres -- si bien con
distintos grados de diferencia, dependiendo
de la cantidad y del momento de exposición a la testosterona y a
otras hormonas sexuales. Distintos factores
parecen capaces de alterar la cantidad de hormonas sexuales a las
cuales están expuestos el hipotálamo
y otros centros cerebrales cercanos. Algunos de estos factores son
genéticos y controlan la síntesis
de hormonas sexuales.
Estudios realizados en animales de laboratorio
indican que la exposición de la madre a varias drogas
neurológicamente activas o aúna
un estríes excesivo durante el embarazo pueden también ser
factores prenatales
que invierten la orientación sexual.
Un estudio reciente ejercido por mí y mis colegas (Journal of Sex
Research,
Feb. 1988, pp. 152-57) encontró evidencia
de que el estrés materno excesivo puede ser una causa de la
homosexualidad masculina en los humanos. Aún
así, hace falta investigar mucho más en esta área.
Dr. Green: Si esta pregunta requiriese una
respuesta de "cierto o falso," la respuesta sería "cierto." Existe
una
creciente acumulación de evidencia
que indica que todos los factores mencionados afectan la orientación
sexual.
Probablemente la proporción de cada
ingrediente varía de persona a persona, pero esos son todos los
ingredientes para cada persona. Dr. Herdt:
La determinación de la orientación sexual es compleja y
probablemente es el resultado de muchos factores.
Un problema que encontramos cuando tratamos de
determinar las causas de la orientación
sexual es que probablemente existen vías diferentes para llegar
a la
"misma" orientación sexual -- por ejemplo,
a la heterosexual. Otro problema es que hay una gran variación en
el
significado y la práctica de la orientación
sexual -- por ejemplo, de la homosexual -- en nuestra sociedad. Yo
pienso que muchos factores -- biológicos,
sociales, psicológicos -- afectan al ciclo del desarrollo para producir
una orientación sexual.
Dra. Hooker: Yo creo que la orientación
sexual está determinada por una combinación de los factores
mencionados, y que el peso y la importancia
relativa de cada factor varía en gran medida de un individuo a otro.
No existe una "causa" única. Así
como la homosexualidad y la heterosexualidad son fenómenos enormemente
complejos, los factores que determinan sus
respectivos desarrollos deben ser complejos también. Creo que los
que buscan una causa única, tal y como
una "madre íntima y dominante" o un "padre hostil, alejado o ausente,"
no
están mirando más allá
de sus narices.
Dr. Marmor: Todos los factores mencionados pueden ser causa, y por lo general, más de uno lo es.
Dr. Money: Los factores que determinan la orientación
-- gay, heterosexual, o bisexual -- pueeddden ser genéticos,
hormonales, o transmitidos-- a través
de la sangre que va de la placenta y el cordón umbilical al feto.
Actualmente no existe ninguna prueba incontrovertible
de un determinante genético. La prueba de la transmisión
in utero necesita ser mejor comprobada. La
evidencia hormonal prenatal difiere entre los cuadrúpedos y los
primates, especialmente los primates humanos.
En los cuadrúpedos, las hormonas prenatales pueden ser
manipuladas experimentalmente, de tal forma
que influyan en las vías sexuales del cerebro y que determinen si
el
animal será exclusivamente homosexual
o heterosexual en el apareamiento.
En los humanos y en otras especies de primates,
las hormonas prenatales tienen una influencia menos absoluta.
Dichas hormonas crean tan sólo una
predisposición en la edad adulta hacia la homosexualidad o la
heterosexualidad exclusiva, o hacia una adaptabilidad
bisexual. Basándonos especialmente en la evidencia
antropológica y en la evidencia del
desarrollo de la niñez, parecería que la mayoría de
los seres humanos nacen
con una predisposición bisexual. Si
esta predisposición es retenida, o si bien se convierte en predominantemente
heterosexual u homosexual depende, al igual
que con la lengua natal, de influencias -- generalmente denominadas
Psicológicas y sociales -- que llegan
al cerebro a través de los sentidos, especialmente del tacto, la
visión y la
audición. El período de experimentación
con juegos sexuales juveniles, especialmente entre los cinco y los ocho
años, desempeña un papel particularmente
importante en establecer si la atracción erótica en el futuro
será dirigida
hacia hombres o mujeres, y si la primera experiencia
de enamoramiento será homosexual o heterosexual. La
homosexualidad, así como la heterosexualidad,
se define en última instancia por el sexo de la persona de quien
uno puede enamorarse.
Dr. Pillard: La orientación sexual probablemente
resulta de una combinación de causas -- genéticas, congénitas
y
del desarrollo -- y dicha combinación
probablemente varía de individuo a individuo. Lo que es impresionante
es
que la orientación sexual parece ser
innata, con lo cual quiero decir que es un rasgo de la personalidad bien
arraigado, el cual surge en los primeros años
de vida, como sea que esto ocurra. He de restringir lo anteriormente
dicho a los hombres. Las mujeres parecen ser
más flexibles en su orientación y parecen ser capaces de
modificarla dependiendo de las circunstancias.
El aforismo es: Los hombres descubren su orientación sexual,
mientras que las mujeres escogen la suya.
Dra. Reinisch: Nadie sabe cuáles son
las "causas" de le homosexualidad. De la misma forma, nadie sabe cuáles
son las causas de la heterosexualidad. Varias
teorías han sido propuestas, pero hasta el día de hoy, ninguna
ha
sobrevivido un escrutinio cuidadoso. De hecho,
los científicos tienen probablemente una idea más clara de
cuáles
no son las causas de que una persona prefiera
una pareja del mismo sexo. Por ejemplo, los niños criados por
padres o parejas gays o lesbianas no son más
propensos a ser homosexuales que los niños criados por padres
heterosexuales. Tampoco existe ninguna evidencia
que indique que la homosexualidad masculina sea causada por
una madre dominante o un padre débil,
o que la homosexualidad femenina sea causada porque las niñas se
identifiquen con modelos masculinos. De hecho,
tenemos evidencia que bajo condiciones normales de crianza, los
padres tienen muy poca influencia sobre la
orientación sexual de sus hijos. Tampoco es cierto que un joven
se
vuelve homosexual al ser seducido por una
persona mayor del mismo sexo. Las experiencias sexuales infantiles y
adolescentes son relativamente similares en
homosexuales y heterosexuales, excepto que los homosexuales
obtienen menos satisfacción que los
heterosexuales en sus experiencias sexuales con miembros del sexo opuesto.
Tanto los homosexuales como los heterosexuales
varían en su comportamiento desde muy masculino a muy
femenino, lo cual sugiere que existe una combinación
de factores relacionados a la expresión de la orientación
sexual y la identidad del sexo.
Dr. Weinberg: Mi conjetura es que factores
biológicos determinan la homosexualidad y la heterosexualidad,
mientras que factores ambientales determinan
diferentes grados de bisexualidad.
Dr. Weinrich: Para poder responder esta pregunta
correctamente, debemos establecer una definición precisa de
la "homosexualidad." Según la definición
que yo uso, la orientación homosexual está causada probablemente
por
factores genéticos y hormonales, y
quizás también por experiencias Psicológicas o sociales
en la infancia
temprana. La forma en que dichos factores
se expresan en la orientación sexual adulta depende de la sociedad
y
del ambiente familiar.
Pregunta Nº 2
- ¿Cree Ud. que alguno de los factores
anteriormente mencionados puede determinar por si solo si una
persona será gay, heterosexual, o bisexual?
Dr. Bell: Cada ser humano está en la
intersección donde se encuentran los cuatro factores, en una unión
indisoluble de cuerpo, mente y emoción.
Entonces me resultaría imposible explicar cualquier fenómeno
humano,
incluyendo la orientación sexual, como
resultado de un solo factor.
Dr. Ellis: No.
Dr. Green: Probablemente no. La identidad sexual
es demasiado compleja al nivel humano para poder ser
causada por sólo uno de estos factores.
Dr. Herdt: No podemos saber a ciencia cierta
si alguno de estos factores considerado individualmente pueda
resultar en la auto-identificación
como "gay," "heterosexual" o "bisexual." Pero mi opinión es que
ello es muy
dudoso.
Dra. Hooker: No, no creo que ninguno de estos
factores pueda por sí solo determinar la orientación sexual
de
una persona. Tal y como he indicado anteriormente,
la orientación sexual es muy compleja, y los factores que la
determinan deberán ser igual de complejos.
Aún la predisposición genética no podría determinar
por sí sola la
orientación sexual.
Dr. Marmor: Factores genéticos u hormonales
pueden crear una fuerte _predisposición_ a ser gay, heterosexual
o bisexual, pero factores psicológicos
y sociales -- culturales -- generalmente contribuyen al resultado último
de la
orientación sexual.
Dr. Money: No.
Dr. Pillard: Ya que sabemos tan poco acerca
de las causas, es prematuro especular si un factor por sí solo
podría ser causa única.
Dra. Reinisch: No.
Dr. Weinberg: Sí, pero sólo para una orientación gay o heterosexual, no para una orientación bisexual.
Dr. Weinrich: No, ninguno de los factores es
causa _única_, porque al menos en teoría, ninguno de los
factores
actuá independientemente de los otros.
Pregunta Nº 3
- ¿Pueden las lesbianas y los gays cambiar su orientación sexual a través de terapia o de otra forma?
Dr. Bell: Las lesbianas y los gays pueden ser
capaces de aumentar su potencial para la experiencia heterosexual
y para comportarse sexualmente de forma heterosexual;
al menos algunos de ellos pueden. Pero su orientación
sexual básica quedaría prácticamente
intacta.
Dicha orientación es muy compleja, demasiado
profunda, para poder ser cambiada en cualquier grado
substancial.
Dr. Ellis: Conforme a lo que he formulado,
si factores neurohormonales son responsables por las variaciones en
la orientación sexual, entonces sería
tan difícil hacer que un homosexual prefiera tener relaciones sexuales
con un
miembro del sexo opuesto, como lo sería
hacer que un heterosexual prefiera tener relaciones sexuales con un
miembro de su mismo sexo. Sin embargo, los
bisexuales, teniendo una orientación sexual ambivalente desde un
comienzo, podrían dirigir sus inclinaciones
sexuales más o menos exclusivamente hacia actividades heterosexuales
a través de la terapia.
Más deberá decidirse en cada caso individualmente, si ésta sería la alternativa más deseable.
Dr. Green: Dada la escasa investigación
científica sobre las lesbianas que hayan tratado de cambiar su
orientación sexual, no es posible brindar
una respuesta significativa a esta pregunta. La información sobre
hombres gays demuestra que la mayoría
de los que quieren cambiar su orientación sexual no logran cambiar
sus
fantasías o su comportamiento. Algunos
cambian su comportamiento marcadamente, pero no sus fantasías.
Algunos informes sostienen que a través
de la terapia religiosa, Psiquiátrica o Psicológica, se ha
logrado producir
una reorientación sexual de fantasía
y comportamiento. Dr. Herdt: No existe prácticamente ninguna evidencia
que
sugiera que las lesbianas o los gays puedan
cambiar su orientación sexual a través de terapia o de alguna
otra
forma. Toda la evidencia que he observado
demuestra que aquello es imposible.
Dra. Hooker: No sé de ninguna evidencia
que indique que las lesbianas y los gays puedan cambiar su orientación
sexual a través de terapia o de alguna
otra forma. Toda la evidencia que he observado demuestra que aquello es
imposible.
Dr. Marmor: No creo que la capacidad de ser
excitado eróticamente por miembros del mismo sexo pueda ser
totalmente erradicada. Una minoría
de gays y lesbianas -- generalmente aquellos con una capacidad bisexual
--
pueden aprender -- si se les motiva suficientemente
-- a suprimir su comportamiento homosexxuuual, a través de
terapia u otros medios. Pero la inclinación
homosexual generalmente continúa en sueños y/o fantasías.
Dr. Money: No. Sin embargo, aquellos que estén
en el rango bisexual de 60 a 40, 50 a 50, 40 a 60, podrían
alegarse que son capaces de cambiar, aún
sin terapia.
Dr. Pillard: La respuesta a esta pregunta depende
de si se considera la orientación sexual como una
característica innata, tal y como he
sugerido anteriormente, o si se la considera un hábito, que siendo
"aprendido,"
puede ser a su vez "desaprendido". Yo diría
que en ambos casos, muchos individuos pueden cambiar una
homosexualidad o heterosexualidad exclusiva
si así lo desean. Particularmente las mujeres parecen tener una
orientación bisexual en la mayor parte
de los casos.
Aún así, ninguna "terapia" puede
alegar hoy en día que ha sido capaz de alterar permanentemente y
con certeza, la
orientación sexual. Además,
si realmente consideramos cualquier orientación como moralmente
igual, debemos
preguntarnos por qué un individuo querría
cambiar su orientación.
Dra. Reinisch: No. Sabemos que la homosexualidad
no es un fenómeno aprendido. Tal conclusión es evidente
basándose en estudios antropológicos
realizados sobre los habitantes nativos de Nueva Guinea, cuyos niños
participan regularmente en actos homosexuales
entre las edades de 6 a 19 años. (Los nativos creen que sin el
consumo diario de semen, dichos niños
no se convertirán en adultos y serán incapaces de procrear.)
A pesar de
estar expuestos diariamente a actos homosexuales
por 13 años, el 99% de los niños nunca vuelve a participar
en
actos homosexuales después de los 19
años de edad, cuando son apareados con una mujer. Sabemos además,
con base en estudios realizados de hermanos
gemelos criados por separado, que si uno de los gemelos es gay, es
probable que el otro gemelo sea gay también
-- sin embargo éste no es el cassooo en cuanto a las lesbianas. Como
he dicho anteriormente, los niños criados
por homosexuales o lesbianas no son más propensos a ser
homosexuales que los niños criados
por padres heterosexuales. Esto parece indicar que la homosexualidad no
es
necesariamente una conducta aprendida. Consecuentemente
no es probable efectuar a través de la terapia un
cambio permanente en la atracción y
en los componentes emocionales que rigen de quien uno se enamora.
Dr. Weinberg: No.
Dr. Weinrich: De nuevo, eso depende de la definición
que se use. La orientación homosexual, tal y como yo la
defino, es aparentemente rara vez -- o quizás
nunca -- alterada a través de terapia u otros medios.
Conclusiones:
La mayoría de los 11 científicos entrevistados concurrieron que:
Se desconocen
las causas exactas de la heterosexualidad y de la homosexualidad.
Tanto la homosexualidad
como la heterosexualidad resultan probablemente de la interacción
de varios
factores, entre
ellos factores genéticos, hormonales y ambientales;
Las influencias
Psicológicas y sociales de por sí no pueden ser causas _únicas_
de la homosexualidad;
Una predisposición
biológica (genética, hormonal, neurológica u otro)
a la homosexualidad, bisexualidad o
heterosexualidad
existe en todos los niños y niñas desde el nacimiento;
Ninguno de los
factores contribuyentes puede ser causa _única_ de la homosexualidad;
La orientación
sexual de un individuo no puede ser modificada permanentemente mediante
la terapia.
Discusión
Las respuestas recibidas de 11 científicos
prominentes deberán disipar el mito que un individuo escoge ser
gay,
bisexual, o heterosexual. La orientación
sexual no puede ser seleccionada -- lo que uno puedo escoger, es como
uno actúa sexualmente.
El lector se puede preguntar: "Si aceptamos
la teoría de la predisposición biológica de la orientación
sexual, ¿qué
pasará cuando los científicos
demuestren que la homosexualidad es transmitida genéticamente o
es causada por
algo que le haya sucedido a la madre durante
el embarazo? ¿Acaso impondría esto una nueva carga de culpa
a
los padres de las lesbianas y los gays?
No. La culpabilidad implica responsabilidad
por una consecuencia negativa. Pero la homosexualidad no es un
fenómeno negativo. Así como
la heterosexualidad, la homosexualidad es un aspecto natural de la personalidad
del
individuo, y es esencial para que el individuo
conduzca una vida plena y productiva. Los hombres y mujeres --
gays y no-gays -- que nieguen sus sentimientos
sexuales inherentes, pueden privarse de mucha felicidad en sus
vidas.
Sabemos a través de los escritos de
Aristóteles y de varios estudios antropológicos, que la homosexualidad
ha
existido por miles de años. Cuando
comparamos diferentes sociedades, vemos que la homosexualidad no es un
problema, a menos que los miembros de dicha
sociedad la convierten en un problema, a través de sus prejuicios
y
sus leyes restrictivas. Una sociedad que trata
a sus miembros homosexuales como inferiores crea una gran
injusticia contra algunos de sus mejores ciudadanos,
así como contra sí misma. Dicha sociedad continuará
viviendo con muchos conflictos auto-impuestos,
especialmente a medida que la ciencia clarifique gradualmente los
orígenes de la homosexualidad.
Por ejemplo, ¿qué sucederá
cuando los científicos desarrollen la tecnología que permita
predecir si un feto será
gay o heterosexual? ¿Se examinarían
las mujeres embarazadas para saber con anticipación cuál
sería la
orientación sexual de su niño
al alcanzar la pubertad?
Si es que una prueba de laboratorio pudiese
identificar un distintivo biológico para la homosexualidad o la
bisexualidad en los cromosomos del feto, ¿decidirían
los padres, temerosos del futuro de su hijo(a), terminar el
embarazo prematuramente? ¿Podría
un gobierno intolerante hacia la homosexualidad forzar a una mujer
embarazada a tener un aborto porque su feto
lleva el distintivo biológico de la homosexualidad?
En resumen, el ser lesbiana o gay es parte
de la personalidad total del individuo, como el ser atleta, o artista,
o
zurdo. Dicha personalidad es moldeada desde
la concepción por factores genéticos, prenatales, psicológicos
y
culturales. A través de sus características
únicas, los gays y las lesbianas añaden una diversidad especial
al rico
tejido de la vida humana, como (en palabras
del Dr. Money:) "lo hicieron Miguel Angel, Leonardo Da Vinci,
Tchaikovsky, Oscar Wilde, y miles do otros
artistas, científicos, políticos, abogados, médicos,
matemáticos, y
demás genios, cuyos logros están
inherentemente relacionados con su homosexualidad."
Agradecimientos:
Tineke Boddi, escritora. Tineke Boddi es una
escritora de asuntos médicos independiente y miembro de Parentes
FLAG.
Esta información ha sido tomada de los
links: Arenal
y Pflag