Las leyendas hablan de una antigua Reina Vampiro que reside en lo alto de las Monta�as del Fin del Mundo. Muchos creen que no es mas que un cuento de viejas. Sin embargo algunos estudiosos saben la verdad. La Vampira Reina de los Misterios realmente existe, y aquellos que la conocen la llaman Neferata, que significa "la que es bella en la muerte" en el idioma de la antigua Nehekhara, la Tierra de los Muertos.
Se dice que es la misma decadente Reina Vampiro que huyo del saqueo de Lahmia. Si esto es verdad es realmente anciana, pues el gran rio Mortis ha fluido durante mas de tres mil a�os desde que tuvieron lugar estos acontecimientos. Las leyendas dicen que ella creo la Hermandad Vampirica de Lahmia para servirla, y es por su culpa que todas estas Vampiras han sido corrompidas por su sangre.
Fisicamente se dice que Neferata es divinamente bella. Sus negras trenzas flotan alrededor de su hermosa cara, tan bella ahora como en su juventud, a pesar de que su piel es blanca como el alabastro, y que sus largos a�os haciendo el mal han borrado cualquier rastro de piedad y compasion de su cara. Tiene el aspecto de una doncella joven, y tan solo en sus ojos amarillos puede leerse su corrupta e inmortal sabiduria y crueldad, pues sus recuerdos se remontan a una era antigua en que Zandri y Numas todavia eran grandes metropolis y los habitantes del Gran Rio aun construian piramides.
El refugio de Neferata, denominado el Pinaculo de Plata, esta situado en lo mas alto de las Monta�as del Fin del Mundo. Desde alli controla a sus sirvientes No Muertos y realiza expediciones de caza en busca de sangre. Su guarida en la monta�a esta llena de corredores, pasadizos y salas que se entrecruzan, creando un gigantesco laberinto. Trampas para atrapar a los intrusos y una horda de criaturas no muertas hacen, de este lugar uno de los mas peligrosos del mundo conocido.
En el corazon del laberinto del Pinaculo de Plata estan situadas las habitaciones particulares de Neferata. Estas opulentas salas son un eco del esplendor de su palacio real en Lahmia. Tesoros olvidados de la antiguedad, mascaras de oro y gemas raras brillan en la penumbra, iluminadas tan solo por la debil luz de las calaveras ba�adas en plata que sirven de lamparas. Alli, Neferata yace en un divan, bebiendo sangre de bellas jovenes en copas doradas, y escuchando como sus cortesanas no muertas tocan arpas, flautas y laudes para entretenerla. Las Vampiras de la Hermandad de Lahmia son sus ojos y sus orejas en el mundo exterior. A partir de sus informes traza sus planes y teje la telara�a de intrigas, pues el sue�o de la Reina es esclavizar a todos los Vampiros del mundo conocido y regresar a Lahmia al frente de un ejercito No Muerto, reclamar su trono y reconstruir el gran Templo de la Sangre.
Neferata se deleita seduciendo a los mortales de corazon puro y causando su caida. Neferata esta especialmente orgullosa de los Caballeros Bretonianos, pues considera que su Codigo de Caballeria es muy facil de explotar. Neferata conserva algunas de sus victimas como amantes, mientras que a otras simplemente les chupa toda la sangre. A los mas bien dotados de ellos les transforma en sirvientes No Muertos, aunque pocos le divierten el tiempo suficiente para que llegue a plantearse la posibilidad de concederles el Beso de Sangre.
A veces los Cazadores de Brujas o los Caballeros de Bretonia reunen algunas tropas para purificar el Pinaculo de Plata. Cuando llegan los ejercitos a las puertas, Neferata abandona su edonista indolencia para dar ordenes terribles a sus lacayos No Muertos. En estas ocasiones puede llegar a reunir un ejercito de miles de Zombis, Tumularios y otras sinietras y malignas criaturas. Nadie que haya atacado el Pinaculo de Plata ha regresado, excepto como sirviente no muerto de Neferata.
Neferata encuentra pocos rivales dignos de ella en combate, pues ella es la antigua Reina de los Misterios y su furia es terrible. Neferata conserva la mayor parte de los conocimientos magicos perdidos durante la destruccion de Lahmia, antiguos rituales y misterios que solo ella conoce...
