The name of this Titan [Prometheus] means fore-thought,
or foresight: Max J. HerzbergPrometheus, beautiful, rebelliuous one!: Mackaye
Un d�a fu�ste mi consejero. Entonces no dij�ste
ser para-la-muerte, y confi� en t�, hijo m�o,
en d�as de Eterna Primavera y Abundancia.
Te dije: la necesidad no existe porque el hombre
es bueno y feliz muere, lentamente.
Es que la muerte es un sue�o placentero.
Un d�a, cuando forj� los a�os, v�ste las estaciones
(anticipaste la muerte de la espiga, r�os secos.
D�ste profec�as de caudales mermados
en charcas de l�quida plata), �verdad, profeta?
Pero la Edad de Primavera descans� para que venga
el sol m�s cerca de los hombres y las bestias
y te v�, Hijo de Seth, mucho m�s triste.
Te enojaste porque naci� el hambre
y el deseo de no adorar lo que no es pr�digo
y empezaron a odiarse unos y otros. T� que no odiabas
pensabas en el odio y su por qu�, pero dij�ste:
No es que sea malo por naturaleza el hombre...
Eras perfecto, Prometeo, tan hermoso.
Eras todav�a un var�n sublime, mi bodhisattva.
El d�a que naci� la guerra y fabricaron armas
de plata y bronce, naci� tu hermano al que llam�
Epimeteo, uno que ve despu�s que t�, no antes,
uno que oye lo que ya dij�ste, uno d�bil
como ya son los hombres de la Arcadia.
Aquella nueva raza, moldeada con el barro
de r�os escu�lidos de la Edad de Hierro me deprimi�.
Hijo de Seth, Tit�n de Shiva-Parvati, aprende que a�n
el dios que te saca del cenegal se apesadumbra.
Hijo de Neftis, ni�o de Rudra-Shiva, veloz salvador,
Thot-Hermes, Mitra-Buda, qu�date conmigo. Ori�ntame.
Voy a destruir esta raza criminal que me deshonra.
No quiero dejar que las bestias salvajes se la coman
y suban a m� sus ayes de maldici�n a mi nombre.
2.
�Come�, he said to Jupiter, "let us give these poor creatures
the blessed gift of fire. With fire they will not need to fear the cold.
With fire they can make themselves tools and weapons.�
William Vaughn Moody: The Firebringer
Con voluntad ser� sustitu�da la representaci�n
y la estructura de lo real; con lo beneficioso
morir� lo absoluto y, en esta crisis de raz�n
(por algo me dij�ste, Ori�ntame, no me dejes solo),
en mi hacer, mi praxis, la verdad llegar�
tan placentera, sin paradojas,
como el mejor de los correlatos ontol�gicos.
Pero me has desaprobado. Contigo estuve
en el Olimpo de tus atenciones. Te dije:
No mates al hombre. No tengas de �l
ni verg�enza ni miedo. Lo que ha cambiado
no es el amor que te profeso desde la edad remota.
Es la idea de que la necesidad no existe.
Si matas a ese pueblo prescribes el destino hist�rico.
Matar�s la maduraci�n moral del que te ama.
Me deyectas en la angustia de la p�rdida
y el olvido de los dioses que he bendito.
Te ausentar�s de m�, J�piter. No soy yo
quien me ausento. Phil�a,te pide el pueblo
a quien falta Tu Belleza, Tu Justicia y Tu Fuego.
Amor te pide la Hija de Pobreza, amor
el Hijo de Seth por la simiente de Poros.
3.
The rock, the vulture, and the chain: Lord Byron
Te pens� como un ni�o de Seth. As� te v�
tras bruma de los d�as, y comenc� a tejerte,
apartado de emociones turbulentas que gravitan
el intricado ser-ah�, en temperamento nato.
Te quise as�, portavoz de tu propia claridad.
En tus ta�nos supuse a los Antiguos,
a bodhisattvas de Yocaj�, heredero
del patrimonio de Aquel Conocimiento
que parece perdido, renegado y burlado
por la mucha miseria que enterr� tu arcaico para�so.
�Ay, Chivo aventa'o, cabr�n de Makara, cabra
que tira al alto monte, pero est�s en la bajura...!
Te percib�, gracias al arrebato clandestino
que abre el amor si desaf�as espacio y tiempo
y te v� heroico, mercurial, luciferino, no en rodillas,
no en cadenas del ciclo demi�rgico de �guilas.
Ahora me duele lo que encuentro, hijo putativo
de Saturno. Ya pareces tan fr�o y tan austero
como aquellos que irrumpieron en tu vida
con caballos y perros, con eficacia de sus ca�oneras.
Ya pareces uno de ellos, uno que no quiere conocer
a nadie. No das la bienvenida. Uno eres que saquea
lo que se asoma a tus ojos. Uno que no se concibe a s�
comunitario, respetuoso de lo ajeno y orgulloso
de lo suyo... Ya no eres d�ctil ni tierno, ya no como
Seth, el tejedor de las razas celestes, padre
de los �ltimos peregrinos en los �teros maternos
y cuevas, donde se muere y se renace al mismo tiempo.
Ahora, �qu� quieres? naufragado en sensatez est�ril,
carente de sinceridad, harto en vor�gine de sensaciones,
apetente de emociones pasionales, masoquistamente
gozoso del dolor inducido por el �guila que te come las entra�as.
4.
Y los secuaces de aquel que me llam� su Hijo
y me subi� al Olimpo de su o�r y me nombr� Su Asesor,
me secuestraron del cobijo que hall� entre los pobladores
de la Arcadia y yo que vaci� mi Phil�a en islas de pobreza,
yo que dialogu� con los ni�os de Anu, el Cielo en la Sumeria,
yo, que entr� a la Pir�mide de Keops, con el nombre
de Zeus-Am�n en mis labios, yo, el c�taro albigense,
me escond� de las tropas de Monfort en la Cueva de Lomibres,
en Ussat-les-Bain, a�n invocaba el nombre
de quien pidiera: Ori�ntame, qu�date conmigo.
Sin embargo, �qu� pas� con tus ruegos?
�Alg�n caso hic�ste cuando te dije: Bendice
al pueblo con el fuego de Tu amor inmenso;
h�zlo eterno, dialoga con ese mundo sub-divo?
que comienza a circular en paradojas
de si eres bueno o malo...
Y los que huyeron de tu b�squeda en Ari�ge
desde los centros termales, por odio a t� se bautizan
(m�s se cree en el agua tibia de la tierra maldita
que en tus cielos sublimes); pero el fuego que rob�
es para ellos, Kether-Jojmah-Binah, fuego
de esp�ritu, fuego de �rbol en la esfera despreciada
de los cinco sentidos). Es que yo el ni�o divino
lo ser� en reediciones; es que t� sigues siendo J�piter,
el se�or de las �guilas y buitres, y me ataste
a la roca del tormento; y Eton, tu sanguijuela voladora,
comer� por los siglos de mis h�gados. T�, padre, la env�aste,
t�, el que castigas y atas con cadenas
el coraz�n de tu veedor-profeta.
Y si hic�ste el poder desp�tico
y la necesidad, insaciable, perentoria,
que me bendiga, entonces, otro. No t�.
Los que construyen barcos, por ejemplo,
y se van tan lejos que no puedes ya alcanzarlos,
los que doman bueyes y montan en caballos,
los que graban calendarios y anotan la seca tragedia
de sus r�os y sus montes, los que escriben
c�mo se combate la sarna y la viruela
o para qu� sirve un mosquito o un veneno inoculante.
Ellos me han o�do. Para ellos, hablo.
A ellos muestro las cosas del futuro.
5.
Del fuego del Gopi-jana
En la comunicaci�n que te doy para el reposo profundo
cuando aprendes amor puro, no existe el robo.
No me acusas, no soy apropiador de nada.
No me juzgas ajeno, for�neo, s�lo agradeces.
Danzas en lo propiamente universal de tu psiquis.
Sin embargo, te llev� el fuego.
Con le�os de mis ense�anzas encend� Tu Tradici�n
y la aldea en areito cant� y yo bail� en Tu Tiempo
e identidad. Era un nativo de los tuyos.
T� abriste el espacio y cupe en �l�
Y yo contigo. Encend�ste la mecha y dij�ste:
�Este fuego tan m�o alguna vez no estuvo en mis alcances!
Me falt�. Lo esperaba. Aprend� a descubrirlo.
Por mi parte, tuve que sentirme como un ni�o
para que me vieras en lo profundo de tu alma:
hijo deseado de tus causas, adquirido m�s all�
de toda alienaci�n. S�lo fui el fuego convocado
de justicia, lo m�s tuyo, el amor puro
del Gopijana vallbha.
6.
Forgiveness is less matter of understanding than of
a more profound notion of the heart, a trascendence.
The importance is not so much that it absolves
the one forgiven as that it cleanses the one who forgives:
Dra. Gobondo Madkizela, en: The Quality of Mercy
Un d�a vendr� la felicidad. No desde una inmediatez
tonta e inconexa, hermano m�o. No desde la instantaneidad
del rencor que sentimos de golpe por aquel que nos aplasta
con Su Mano. D�lo a Pandora, Epimeteo y cu�dala
aunque no conozcas cara a cara la esperanza.
Oye, sin embargo, que la hay. Apr�ciala en su devenir.
Nunca d�s por sentado lo que el fen�meno encierra
ni c�mo lo percibes; perdona al que te tienta y no lo odies
para que seas m�s limpio que el que te oprime y escupe.
Un d�a, seas inocente o seas perverso, tendr�s
la visi�n de la bestia todopoderosa, la gran depredadora
del camino evolutivo, y se anunciar� el Genocidio Universal
y el dios, ya no compadecido, que se anticipa con su amenaza:
Destruir� ese pueblo malo, lo har� morder el polvo,
porque no me ofrenda y sus propias vilezas,
de unos contra otros, se tornar�n contra m�.
Si los dejo crecer, multiplicarse, asaltar�n mi Olimpo.
No resientas con el mismo odio que yo. Cautela. La evoluci�n
no termina todav�a. En la jarra contensiva de longue dur�e,
se guard� la esperanza; s� paciente, hermano m�o,
porque una mujer mortal ser� enviada, tan bella tentaci�n
que los dones de las diosas tiene; viene con la jarra de ilusiones,
con evoluci�n lenta, imperceptible; pero tambi�n con los males
y las plagas, las tinieblas del frenes� y las tribulaciones.
Que no sea la Jarra lo que aceptes, te aconsejo.
Lo gratis es, como simiente de falsedad, crece.
Has como yo, hermano m�o, beneficio con lo necesario.
No se cansa mi Padre de destruir al hombre y pedir
el amor incondicional, el culto a su poder incomprensible.
Hermano m�o, cuando venga la mujer,
t�mala a ella, si quieres, pero no abras la Jarra.
Es otra forma de homicidio la que ensaya tu Padre Misterioso.
No destapes la botella de las lamentaciones; la esperanza
existe y, venciendo males en secreto, no reposa;
pero no saques los males al espacio, no los tientes,
no los liberes para que vuelvan a comerse al mundo.
6-17-2001
7.
Sin esperanza, vivimos llenos de deseos:
Dante Aligheri,/B>El proceso natural del esp�ritu humano
no es de placer en placer, sino de esperanza
en esperanza: Samuel Johnson, en: The Rambler
Toda virtudes, toda plena de donaires, jupiterna
es la mujer que env�aste. �C�mo la sazonaste de dulzura
y diestra melod�a, c�mo de arcilla tersa llenaste
su muslos y sus senos, c�mo aguas de uvas gratas
le humedeci� los labios, �oh! platero hefestoide,
sabia la mujer que te dijo: �Hazme una r�plica,
dis��ame un espejo, digno de los Titanes!
Toda consoladora, gusto de la visualidad
y las emociones, nada emp�rico parec�a hallarse
en t�, Pandora, imagen de energ�a, quita-angustias,
el miedo se disolve con tus fornicaciones.
Lo terrenal se ausenta por tu belleza arcana.
Toda t�, subjetivada ante mi hermano que no ve.
Desobediente ante mi hermano que no tiene memoria.
Hoy que �l necesita el rito y alimenta el amor propio,
�d�nde est�s? �te fu�ste con la virtud al infinito?
�o has hu�do despu�s de enga�arlo y seducirlo?