En
1943, el mundo estaba en guerra y la moda no
planteaba grandes cambios con respecto a la década
anterior. La tendencia era las líneas simples, los
colores vivos, y el uso de estampados y rayas. El
corte enfatizaba la cintura y ajustaba el talle a la
cadera. Las faldas eran evasé, con un largo
predominante debajo de las rodillas. Las mangas
acentuaban los hombros.
La ropa interior de Luisa consiste en un culote de
tul elástico con vistas de raso rayón y sostén de
poplín blanco.
El vestuario, en un traje de baño blanco con
estampado de flores.
Un conjunto de pantalón y blusa de hilo blanco
adornado con angosta trencilla azul. Cinturón de
gamuza azul con hebilla y cadena color bordó. Un
conjunto combinado para playa, de canesú, mangas,
dorso y falda de tela a rayas tomada al bies, con
delantera y short de tela blanca y sombrero de paja
blanca con copa de tela rayada.
Un sencillo trajecito de hilo color anaranjado, en
las costuras, pestañas cocidas con pespuntes
blancos, y bolsillos sobre un lado del corsage y el
opuesto de la falda. Panamá blanco con guarnicián
color azul. Un práctico conjunto de tweed de
algodón amarillo con cuadros verdes, guarnición de
pespuntes verdes. Panamá adornado con un foulard
rojo y verde.
Tailleur de fantasía realizado en lanita color
bordó con adornos de terciopelo al tono, y botones
forrados con este material.
Conjunto de franela verde con adornos de hebillas y
trencillas blancas. Lo complementa un abrigo amplio
de franela blanca y verde y un chambergo blanco.
Un vestido para la noche de piqué blanco con corsage
ceñido que se prolonga sobre las caderas. Falda
formada con bandas en forma sobre incrustaciones en
piqué coplor esmeralda, siendo los breteles de este
último material. Botones esféricos verdes.
Consiste en
una muñeca con 8 trajes. 9 láminas a color, 21 x 29,7 cm. Ir al
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