La Botánica es la ciencia que estudia a la vida en forma Vegetal, tanto en sus variedades como es sus funciones y características propias.

Los Vegetales son el centro de su investigación, estudiando además sus estructuras y conformaciones, sus procesos reproductivos y celulares, sus funciones químicas y su distribución geográfica.

Han aparecido también algunas ramas, como la Botánica Farmacéutica, la Botánica Forestal, la Botánica Agrícola y otras, dependiendo de la especialidad que atiendan en su estudio de los Vegetales.

 


También puedes consultar el Anexo del Libro de Botánica titulado Geografía de la Flora Chilena, para saber la distribución de las principales especies Vegetales de nuestro país.


¿Qué son los Vegetales y por qué se estudian?

Los Vegetales constituyen todo un reino de criaturas vivientes, comúnmente asociadas a las plantas. Se trata de criaturas orgánicas que crecen y ser reproducen, pero son incapaces de ejecutar movimientos voluntarios y animados; en el mejor de los casos, consiguen sólo actos reflejos como las Mimosas o Sensitivas, y las llamadas Plantas Carnívoras.

Bacilos de Klebs-Löffer, microorganismos Vegetales bacterianos causantes de la enfermedad del cólera.

El estudio de los Vegetales ha aportado importantísimos datos sobre la conformación de los medios ambientes y de los climas, así como ha tenido fuertes influencias en la alimentación y en la medicina humana. En general, puede decirse que desde los Vegetales la humanidad se provee de algunas de las materias primas más básicas y fundamentales en la subsistencia de Hombre.

 


¿Cuáles con las clases de Vegetales que ha determinado la Botánica?

Los Vegetales se dividen en al menos cinco clases distintas: las Protofitas, las Talofitas, las Pteridofitas, las Briofitas y las Espermafitas.

Entre las Protofitas encontramos Vegetales microscópicos y unicelulares como Bacterias y Cianofíceas. Se trata de las formas más básicas de la vida Vegetal y probablemente de toda la vida en la Tierra, tratándose de criaturas capaces de reproducirse y perpeturase. Viven en casi todos lados, especialmente en las aguas, y suelen ser causantes de enfermedades como el Tifus y la Meningitis. Sin embargo, algunas Bacterias son fundamentales para la existencia, como aquellas que alojan en nuestros intestinos ayudando a la descomposición digestiva. Entre estas criaturas se encuentran los Estafilococos, los Meningococos y los Bacilos.

Meningococo (bacteria) Amanita (hongo)

Diatomea (alga)

 

Las Talofitas son una variedad que ha generado algunos desacuerdos entre Botánicos y Biólogos, que las consideran un reino a parte del Vegetal, especialmente a los Hongos, cuyas caraterísticas son muy propias y diferenciadas del resto de los Vegetales. Hay Hongos como la Amanita y los Champiñones que son de gran tamaño, correspondientes a los Basidiomicetos; sin embargo, existen otros más pequeños como los Ficomicetos, entre los que está el Moho de la Penicilina, y los Ascomicetos, más pequeños aún, como la microscópica Levadura. A parte de los Hongos, entre las Talofilas se encuetran las Algas, las plantas adaptadas al medio acuático como el Luche y el Cochayuyo de nuestras costas. Las Algas pueden ser de los tipo Clorofíceas, Feofíceas y Rodofíceas, pero también hay algunas microscópicas unicelulares, como las coloridas Diatoméas y las Flageladas. Los Líquenes completan el grupo de las Talofilas.

El Copihue, bella planta Trepadora del Sur de Chile, cuya flor es símbolo nacional.

Las Pteridófilas agrupan a los Helechos, los Equisetos y los Licopodios, con fecundación vía esporas. Las Briófitas, en cambio, están constituídas por Musgos, como los verdes colchones de Yaretas al Norte de Chile, y las Hepáticas.

Las Espermafitas agrupan a los Vegetales conocidos como plantas y árboles. Las hay de tipo Angiospermas, correspondiente a Monocotiledóneas y Dicotiledóneas, y Gimnospermas, a las que pertenecen las Coníferas o Pinos, como nuestra Araucaria Araucana, las Gincgos y las Cicádeas.


¿Cuándo surgió el interés por estudiar los Vegetales?

En un principio, el estudio de los Vegetales se reducía a las plantas y los árboles, empezando con Aristóteles y con Homero, que las incluyen en sus trabajos respectivos. El griego Teofrasto, sin embargo, establece en el siglo III antes de Cristo algunas consideraciones importantes para la Botánica con su obra "Historia de las Plantas". Los árabes desarrollaron la Botánica bajo el prisma de favorecer la agricultura y la farmacéutica, consiguiendo grandes logros al respecto.

Parece ser que uno de los sucesos que favoreció en estudio de las plantas fue el Descubrimiento de América, pues apareció la necesidad de los cronistas de describir los árboles y la Vegetación que ante ellos iba apareciendo y que a veces no guardaba ninguna semenjanza con lo que acostumbravan ver en Europa.

Uno de los más connotados Botánicos, y pilar fundamental de esta ciencia, fue el alemán Conrack Gesner, un prestigioso naturalista del siglo XVI. Desde ahí en adelante, la Botánica comienza a manifestarse con las características científicas necesarias, apareciendo así sendos tratados para la clasificación de las plantas como los Matías Lobelius, Andrés Cesalpini, los Hermanos Bahuin y Fabio Colonna, sólo por nombrar algunos.

Hubo otros grandes naturalistas que hicieron su aporte a la Botánica, como Darwin, Humboldt y el ilustre francés Bronguniart.

Yareta (musgo)

Araucaria (Conífera)

¿Cuál es la situación de la Flora en Chile?

El Ábate Molina tenía un hermoso nombre de su creación para estas tierras: "El Jardín de la América Meridional".

Los primeros exploradores europeos describen en el norte del país campos de miles y miles de árboles Tamarugos enverdeciendo lo que hoy es la Pampa del Tamarugal. Posteriores excavaciones han demostrado que bajo las arenas de este lugar hay bosques enteros sepultados. Del mismo modo, los que penetraron las tierras del Sur vieron asombrados la vastidad de los bosques, especialmente de la Región de los Lagos, que se extendían maravillosamente de cordillera a mar, tan tupidos y apretados que protegen al viajero de los vientos formando un matorral impenetrable... Mucho de esto, sin embargo, ya no existe.

Parque Nacional Fray Jorge

El Parque Nacional Fray Jorge, ubicado sobre uno de los montes costeros a 30 kilómetros de la Ruta 5 Norte, camino a Guanaqueros, es un enclave espectacular. Situado en lo alto de un monte, como una corona verde, es una especie de oasis de las alturas, una Ciudad de los Césares herbárea, sobre la cual se funden las nubes del litoral arrastradas por altos vientos que mantienen así un microclima húmedo y vegetal a sólo unos metros de la roca áspera del desierto del Norte Chico, en donde a duras penas crecen los Chaguales, los Pingo-Pingo y los Copaos. Un espeso verdor se levanta en el parque producto de este fenómeno bioclimático derivado de los altos niveles de concentración vaporosa en esa parte del mar litoral. El resultado es un Santuario que se levanta como una alucinación producida por el calor del viaje: un bosque sureño tipo relictus en pleno paisaje nortino, con helechos, enredaderas de hojas mojadas por la humedad y escalinatas de madera carcomida por el musgo. Parece pertenecer a una fantasía de ciencia ficción.

Los Cactos son otra familia de Vegetales muy numerosa en nuestro país, que incluye especies únicas en el mundo como el Ñapín de Huasco, la Copiapoa y el Copao, como el de la imagen.

¿Cómo puede encontrarse este vergel en medio de un clima tan cruel?. El Parque Fray Jorge no llegó ahí en épocas recientes. No se ha formado en el último tiempo ni es posterior a la desertificación del paisaje del Norte Chico. Ha estado en el mismo lugar desde siempre. Su origen nos recuerda el paisaje tipo selva austral que en algún momento tuvo todo nuestro Chile, hoy decaído y reducido al extremo meridional. Lo poseía hasta épocas relativamente recientes, pero desde una edad remota. Este paisaje se veía a lo largo de toda la extensión del territorio nacional. Por las características puntuales de ese sector costero, con súbitas alturas de alrededor de 700 metros sobre las que se enfrentan las nubes que el caluroso Sol que cae sobre el mar produce, esa parte del bosque del Chile primigenio ha sobrevivido al paso de la erosión de los desiertos que se extienden por el mundo arriba y abajo de la Línea del Ecuador, como un candente choque entre los dos hemisferios.

Fray Jorge tiene otras réplicas como el Parque Talinay y, más al norte, el Pan de Azúcar, cercano a Chañaral, donde alguna vez hubo también "bosque de Chañares" y en donde hoy sólo hay sequedad. Son recuerdos de una misma memoria natural. Se cree que la zona que hoy corresponde al pueblo de San Pedro de Atacama fue alguna vez un vergel lleno de bosques, manantiales y animalitos silvestres hasta fechas increíblemente recientes. Alrededor del Salar de Atacama pueden encontrarse aún hoy en día innumerables rastros de la cultura Atacameña que hablan del explendoroso pasado de la región, como canales de regadío, tranqueos u cursos artificiales en zonas donde ya no existe una sola gota de agua.

Los bosques del Sur también están amenazados, principalmente por la actividad maderera, que ha reforestado vastas áreas con Pinos y Eucaliptos, cuya capacidad de impedir el crecimiento de otros Vegetales a través de la acumulación de sus hojas en la superficie en tristemente famosa.

Desierto Florido de Atacama, Septiembre 1997

 

Añañucas, litoral costero de Copiapó

 

Totorales del Valle del río Huasco

 

Paisaje de la selva lluviosa austral chilena

 

La prueba mayor de un pasado majestuoso, de cuando el Santuario se extendía por todo lo largo y ancho del país, está dada por un misterioso fenómeno cíclico que se da entre cada tres a cinco años en el Norte de Chile y que no deja de ser uno de los eventos más espectaculares del mundo: el Desierto Florido. Quien haya tenido la portunidad de conocer este acontecimiento sin duda que queda perplejo al ver lo que hacía poco tiempo era tierra muerta, convertida en alfombras de Añañucas, Huillis y Pensamientos. Copiapó es el centro de esta maravilla, especialmente hacia el lado de la costa y en los contornos de la Ruta 5 Norte. Algunos valles, como el Río Huasco o la Quebrada de Palmira, se verán covertidos en verdaderos paisajesde fantasía. La zona llamada Pampa Travesía, entre Copiapó y Vallenar, queda transmutada en una postal irreconocible por su belleza para quien la haya visitado durante otro período.


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