Sorprende que en el ocaso de la experiencia revolucionaria centroamericana y 20 a�os despu�s de los movimientos guerrilleros mexicanos, existan organizaciones viejas y nuevas reeditando la lucha armada. ``Es porque el Estado nunca resolvi� las causas que dieron origen al surgimiento de las guerrillas de los sesentas y setentas. Por eso revivieron los rescoldos'', es la explicaci�n que brindan los comandantes del EPR.
Desconcierta que algunos luchadores opten por la guerrilla cuando hay espacios de acci�n en la sociedad civil: ``�Los hay? Eso habr�a que pregunt�rselo a los campesinos, los obreros, los colonos golpeados por el autoritarismo'', replica la comandante Victoria. Su voz es suave, su cuerpo redondeado, las manos peque�as y expresivas. Pero a ratos parece m�s dura que los comandantes Oscar --acento coste�o-- y Vicente, que la flanquean.
Son parte de la comandancia general eperrista. Se esfuerzan por anteponer a las siglas EPR las del Partido Democr�tico Popular Revolucionario (PDPR), que es la s�ntesis de su ideario pol�tico; s�ntesis, adem�s, de un mosaico de 14 organizaciones rebeldes que abarcan desde generaciones de la Revoluci�n de 1910.
--``Tienen sus a�itos pero su coraz�n de lucha no envejece'' -dice Oscar imitando el baile de los viejitos. ``Que te oigan'' -reconviene Victoria--, pasando por los ``duros'' de hace dos y tres d�cadas y con la participaci�n, por lo que vemos, de j�venes. ``Nada que ver -aclaran- con un Marco Antonio Bernal, un Jorge del Valle o un Gustavo Hirales, que se pasaron al enemigo''.
Porque son muy j�venes la docena de combatientes con la cara cubierta que nos rodean cuando concluye la entrevista colectiva --entre otros con -- y en un cuarto id�ntico al anterior, forrado hasta el �ltimo rinc�n de pl�sticos y manta, conceden a La Jornada una ``exclusiva''. Todos con la cabeza cubierta y con buenas armas --unos pistola al cinto, adem�s de la ametralladora. Buenas armas, aunque distinto modelo y calibre.
Es que hay una pregunta ineludible: su posici�n respecto al asesinato de dos veladores de este diario el 2 de abril de 1990, Enrique Garc�a (16 a�os) y Jes�s Samperio (35 a�os) por parte del PROCUP, una de las 14 organizaciones que componen el EPR.
Reconocen que es un ``estigma'' para esa organizaci�n, el PROCUP, pero que es un hecho ``de suma injusticia''. Argumentan que el PROCUP --que en los hechos se disolvi� para fundirse en el EPR-- en su momento aclar� que fue un ``operativo de propaganda'' y que llevaban material impreso a la recepci�n del diario. Ah� fue rechazado y los dos polic�as de guardia quisieron salir tras los mensajeros para devolverles su sobre. Otros dos miembros del operativo ``pensaron'' que los polic�as iban a ``atacarlos'' y les dispararon. Los mataron.
``El hecho fue aclarado por los que fueron se�alados como responsables. Pero no se quiso leer con detenimiento lo que los implicados aclararon. �Nosotros qu� m�s tenemos que a�adir, fuera de avalar la versi�n de los compa�eros de esos hechos? Hubo en su momento explicaciones que pudieron esclarecer muchas cosas y a los cuales los medios hicieron o�dos sordos'', dice Victoria.
Oscar: ``Todav�a est� en la c�rcel gente acusada de ser del PROCUP, Mart�nez Soriano por ejemplo. Hay una situaci�n de suma injusticia en eso. Hay fabricaci�n de culpables. La polic�a present� un arma como la usada por los combatientes en contra de los veladores. Despu�s presentan otra. El PROCUP present� a los medios el arma que s� fue usada, como prueba que se estaban fabricando culpables. Se demostr� que no fue algo premeditado. Y no se dio cr�dito a estos planteamientos''.
Todos visten ropa modesta y sin planchar, pero limpia. Unos llevan botas; otros de plano calzado urbano. Hay formas de caminar y manos innegablemente campesinas.
Queda en el aire la pregunta de Julia Preston, la periodista estadunidense: ``Hay muchas cr�ticas --los cuestion�-- a algunas de sus organizaciones; concretamente sospechas de que entre ustedes hay grupos que fueron provocadores, inclusive de grupos oficialistas; en el pasado provocaron actos de represi�n y que se pelearon con otras fuerzas de la izquierda. �Es cierto todo esto?''.
Y la respuesta del comandante Vicente: ``Desde hace d�cadas el gobierno implement� una campa�a de desprestigio que abarc� a organizaciones que se integraron al PDPR el a�o pasado. No logr� el objetivo aunque s� se cre� cierta desconfianza. Ahora el enemigo lo trata de extender hacia lo que es el PDPR. Se manej� que estas organizaciones est�n infiltradas. Es falso. No tuvieron nada que ver con el gobierno o con un grupo policial. Me refiero concretamente al PROCUP''.
Oscar habla del ``eco tremendo'' que han encontrado en el M�xico actual las opciones guerrilleras.
--��C�mo?!
--Oscar: ``Hay una tradici�n combativa en el pueblo mexicano. Contrasta con lo que ocurri� en los pa�ses centroamericanos, donde el atraso pol�tico y econ�mico es m�s agudo. Hubo m�s efervescencia, avances muy r�pidos y disoluciones tambi�n muy r�pidas. Aqu� lo que hubo ha ido creciendo y se ha consolidado. Un ejemplo es el EZLN. Toda esa simpat�a que est� en el subterr�neo de la poblaci�n, aflor�''.
--Hay otros espacios de lucha, a pesar de la represi�n, en la sociedad civil. El margen para disentir no es tan estrecho...
Victoria: ``Eso habr�a que preguntarle a la poblaci�n; lo real es que con mayor frecuencia la gente es reprimida aun cuando su lucha la desarrolle en los marcos legales. Ejemplos hay muchos y ustedes los publican todos los d�as''.
Oscar: ``Remont�monos a los sesenta, cuando se empez� a dar el auge de la lucha armada que alcanza una expresi�n grande en los setenta. El Estado impuls� la reforma pol�tica y le arrebat� la bandera a muchos de esos movimientos. Inici� una nueva etapa, pero no para la soluci�n de los problemas sino para aparentar abrir espacios que no llegaban a solucionar nada. Comb�nelo con una represi�n sistem�tica; resultado, autodefensa revolucionaria en el pueblo. Es muy diferente cuando el gobierno enfrenta o se pone a reprimir manifestaciones que no tienen capacidad de respuesta, que cuando enfrenta a organizaciones que le responden tambi�n en el plano militar''.
Sigue: ``Con la legalizaci�n del Partido Comunista, con la amnist�a a varios de los presos guerrilleros, el Estado impuls� la creaci�n de un dique a la proliferaci�n de las guerrillas. Pero al no darle soluci�n a las causas que generaron el surgimiento de esos grupos, a la vuelta de los a�os, aunque hubo grupos que se sumergieron en ese proceso, hubo otros que no se abrieron legalmente. Ah� podemos hablar del PDPR, el PROCUP, el Partido de los Pobres, y otros que est�n desde los setenta''.
Vicente: ``Hablando de los espacios que existen. �Hay derecho a la huelga? S�, pero, �se permite ejercelo? Tenemos contratos colectivos que ofrecen elementos que le corresponden y le han costado hasta sangre a la clase trabajadora. Pero no se cumplen. Y lo mismo se puede decir del estudiante, el profesionista. Por eso es que existimos nosotros''.
--Pero ustedes son de otra generaci�n, no tienen edad para haber pertenecido a esas generaciones...
--�Por qu� lo dice? Est� bien que las capuchas sean traga�os...
--Victoria: --Oscar: ``A lo mejor nos toca contribuir para que otras generaciones lleguen a ver los objetivos por los que estamos luchando. No nos corretea el tiempo''.
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P�GINA PRINCIPAL
PRIMERA PARTE
Esta entrevista fue presentada en el diario La Jornada el 7 de febrero de 1997
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