INTRODUCCIÓN
La universidad peruana siempre ha sido un tema, además
de apasionante, extenso y controversial. Extenso, ya que la universidad
se constituye como pilar de la patria nueva y herramienta fundamental
para la construcción de nuestros sueños como sociedad,
por lo cual su análisis no puede ni debe escapar a la realidad
nacional y mundial, así como de su interrelación
con los demás sectores que intervienen en la vida cotidiana
de nuestra sociedad. Controversial, pues, todos los sueños
de un mundo de paz plagado de conocimientos siempre serán
valederos y estarán vigentes, pero no siempre los diversos
caminos que nos guíen hacia un mundo mejor son parte de
la misma senda, y algunas veces, ni siquiera paralelos. Además,
tenemos a la intolerancia, a guisa de clímax de esta controversia,
debido a la importancia del mismo y a su carácter especial
de paradoja incomprensible que no permite la prueba y error, naturaleza
del mismo conocimiento, por las catastróficas consecuencias
para la vida misma vislumbradas apenas a la luz de un nuevo cambio
por sus probabilidades de error, y considerando la estática
del modelo de aprendizaje como evidente error en nuestro dinámico
mundo de hoy.
Es premisa indispensable para el presente ensayo la advertencia
de que a pesar de los torpes intentos (de quien escribe) de desaparecer
los rasgos de una aparente verdad absoluta, éstos aún
pueden impregnar las páginas venideras, para lo cual pido
calma y comprensión, ya que no considero demás aclarar
que las verdades absolutas tan sólo forman parte de las
estadísticas, más la interpretación de las
mismas en el presente ensayo no son más que un criterio
y opinión consensuadas por un grupo humano con ganas de
cambio y trascendencia, producto de su juventud en flor e incipiente
madurez, que honroso llevo a ordenarlos en un mar de letras alineadas
sobre éstas hojas.
I.- LA UNIVERSIDAD EN EL CONTEXTO DE LA
GLOBALIZACIÓN
A.- CONTEXTO ECONÓMICO, POLÍTICO, SOCIAL, CULTURAL
Y SUS IMPLICANCIAS EN LA UNIVERSIDAD.
La universidad ha sido considerada desde sus albores como el ente
dedicado al estudio, la investigación y la enseñanza,
así como a la difusión, extensión y proyección
social del saber y la cultura, siendo, por lo tanto, la llamada
a formular la crítica social, cual termómetro del
desarrollo tanto económico, político y social como
cultural de la Nación.
Desde el 5 de abril de 1992, el Perú se sumergió
en una profunda crisis política, debido a que la tendencia
peruana, al igual que la mundial, en esos terrenos, apuntaba como
en la actualidad, hacia el consenso y la democracia, que se viera
resquebrajada a la postre de la disolución del Congreso
Constituyente Democrático, ese mismo día. La crisis
social fue el agregado eternamente inseparable de la crisis política.
El señor Alberto Fujimori Fujimori, como ex catedrático,
sabía perfectamente el rol que asumiría la universidad
peruana frente a estas crisis, y conjuntamente con su más
cercano asesor trazaron una estrategia para aplacar su evidente
labor.
El divorcio del señor Fujimori con la clase intelectual
del país lo llevó casi de inmediato al Estado de
Corrupción y ausencia de valores generalizada que sólo
desencadenarían la inevitable crisis económica.
Es importante reconocer la predisposición de la sociedad
peruana para sucumbir ante el Estado de Corrupción y la
ausencia de valores que debido al falible modelo de la universidad
peruana (vigente hasta el día de hoy) consiguió
echar raíces en nuestra sociedad. La herramienta más
eficaz del Estado de Corrupción fue la desinformación
y la implantación del Estado de la Ignorancia, para lo
cual necesitaba indefectiblemente de la complicidad de la universidad
peruana y los mecanismos de represión hacia las voces,
en algún momento casi solitarias, como las de los estudiantes
de la Universidad de la Cantuta y de la ya disminuida fuerza intelectual.
Como consecuencia, tan sólo la profundidad de todas las
crisis, quedando en evidencia la cultural y el ya no tan paradójico
aumento en la popularidad del dictador. El inocultable carácter
corrupto, hecho público, del principal y más cercano
asesor de Fujimori en un contexto de desesperación por
la profundidad de las diversas crisis permitió el derrocamiento
de la dictadura y el reestablecimiento del Estado de Derecho en
setiembre del año 2000.
La universidad peruana, en cambio, en muchos casos, ha permanecido
en el Estado de Corrupción desde el negocio de notas, hasta
la malversación de fondos, pasando por la desmedida pugna
por el poder. Asimismo, aún continúan vigentes las
normas creadas por el Estado de Corrupción para aplacar
el instinto intelectual de procura del equilibrio, por ejemplo
a través del Decreto Legislativo 739, además de
las normas creadas con el fin más ajeno y opuesto al de
la educación; el lucro, por ejemplo con el Decreto Legislativo
882, todo esto como marco legal para el ruin desempeño
eterno y dictatorial de algunas autoridades corruptas desde el
Estado de Corrupción con leyes como la Ley N° 26302,
publicada el 04 de mayo de 1994.
Más aún, la universidad peruana todavía sigue
castigada no sólo por su ya anacrónico modelo educativo,
sino que también, por el círculo vicioso negativo
del máximo generalizado desinterés por la educación,
el conocimiento y la investigación, heredado gobierno tras
gobierno como lo veremos más adelante, así como
el también generalizado desinterés de lucha por
la reivindicación de los derechos de los propios estudiantes
universitarios (felizmente decreciendo) generado por el terror
transmitido por el gobierno dictatorial ya sea directamente o
a través del miedo de los padres de familia en un país
en el que la política es considerada una actividad sucia
(por las cochinadas de nuestros gobernantes en casi todos los
gobiernos de nuestra historia) y no parte vital en el desenvolvimiento
normal, justo y equitativo de la “polis”.
B.- EL PAPEL DE LA TÉCNICA Y LA CIENCIA EN EL MUNDO DE
HOY Y SU VINCULACIÓN CON LA UNIVERSIDAD.
La investigación y el estudio de la ciencia y la técnica,
por su afinidad, siempre estuvieron ligados a la docencia y el
aprendizaje de conocimientos, incluso, desde la época de
Platón y Aristóteles. Sin embargo, su matrimonio
se consolida en el concepto de “Universatis” que posteriormente
se deriva a Universidad. En el mundo actual, las universidades
son la vanguardia de los nuevos descubrimientos, tanto científicos
como tecnológicos, como el hallazgo de la cura a enfermedades
mortales, modernos conocimientos científicos que no sólo
revolucionan el mundo científico, sino que inmediatamente
se derivan en innovaciones tecnológicas, etcétera.
Es una lástima que en el Perú se demuestre la hipótesis
de su posible divorcio, pues, en el país, la universidad
está muy distante de encontrarse en la vanguardia de la
ciencia y la tecnología.
Si somos tan sólo un poco observadores, no nos tomará
mucho esfuerzo darnos cuenta que el mundo se encuentra dividido
en dos; los países “potencia” y los países
que “alimentan” su “potencia”, existiendo
una constante; el rol que desempeña la universidad en estos
dos tipos de países, mientras que son protagonistas en
los países “potencia”, son totalmente olvidadas
en los países “no potencia”. Diferencia que
la podemos observar también en la importancia de la ciencia
y tecnología en ambos tipos de universidad, mientras que
en las universidades “protagonistas” la investigación
científica y tecnológica constituye una parte inseparable
de su función, en las universidades “olvidadas”
la falta de presupuesto y desinterés es una constante.
El Perú, como país “no potencia“ no
escapa a ésta implacable “regla”, teniendo
pues, una universidad no sólo relegada y olvidada, sino
que a su vez, ésta misma, olvida y relega a la investigación
y estudio de la ciencia y tecnología.
No es difícil suponer, entonces, que mientras no se haga
un cambio radical en nuestras universidades, no se podrá
dejar de ser países “no potencias”, ya que
ni el mejor “seguimiento” de los modelos económicos
liberales o neo liberales nos librará de nuestra condición
de servidores o “alimentadores” de los países
“potencia”, no está de más aclarar que
para que existan países “servidos” es ineludible
la presencia de los países servidores o “alimentadores”,
y mucho menos el desarrollo de otros sectores subyugados al modelo
económico.
De la misma manera, un modelo económico socialista que
imprima erróneamente un mayor impulso al desarrollo de
otros sectores y no vislumbre la importancia del matrimonio entre
la investigación científica y tecnológica
con la docencia consagrando su desarrollo en la universidad sucumbiría,
como ya lo hemos visto en Europa oriental, ante el irracional
bloqueo internacional del cual inevitablemente se hará
víctima, además de la fulminante campaña
de la ignorancia generalizada. Sin embargo, algunos creen que
no se puede invertir en ciencia y tecnología cuando se
está muriendo de hambre y es fácil de entender,
pues, la ciencia y la tecnología no es comida, por lo menos
para nosotros, aunque talvez lo sea para nuestra descendencia,
lo controversial sería el peligro de no tenerla.
Como universitario, y como conocedor, a través de experiencias
propias y ajenas, de las diversas universidades del país,
no sólo he podido observar la agonía de la investigación
de la ciencia y la tecnología a nivel nacional (y empezando
por las más reconocidas del país) siendo, talvez,
la “tesis” de fin de pre grado la mayor expresión
de investigación. Sin embargo, el Estado de Corrupción
consideró que la investigación en el país
era un “lujo” que no se podía permitir el estudiante
peruano que no procuraba un país mejor, sino tan sólo
sobrevivir, y por consiguiente la creación de normas encargadas
de sustituir o dar “alternativas” diversas; y por
cierto muy “creativas”; al libre albedrío de
cada universidad para la obtención del título (Decreto
Legislativo N° 739), hecho, por cierto, vigente actualmente
y que en éste contexto se ha convertido en muchos casos
en la mejor herramienta de corrupción y venta indiscriminada
de títulos universitarios.
II.- LA UNIVERSIDAD Y LA SOCIEDAD PERUANA
A.- EVOLUCIÓN DE LA UNIVERSIDAD PERUANA EN EL SIGLO XX.
A lo largo del siglo pasado han existido excelentes ensayos de
interpretación de la realidad de la universidad peruana
y para citar algunos de ellos podríamos mencionar a Francisco
García Calderón, José Carlos Mariátegui,
Manuel Gonzáles Prada, José Antonio Encinas, Luis
Alberto Sánchez, Jorge Basadre, entre otros, sin embargo,
y en resumen, todos ellos coincidieron en lo mismo. A principios
del siglo XX la universidad peruana era una universidad anacrónica,
su modelo sólo respondía a los intereses de una
clase social y en reflejo tardío de lo acontecido en universidades
europeas, como algunos la denominaran la universidad peruana era
“escolástica”.
A inicios de la década de los 20 llega al Perú una
de las más importantes revoluciones de la universidad en
Latinoamérica; la revolución universitaria Argentina,
que comprendía entre sus principales reivindicaciones la
autonomía universitaria, el co gobierno tripartito y la
abolición del gobierno vitalicio de algunas autoridades,
es decir, revolucionaban la universidad de un modelo monárquico
a un modelo democrático. Esta revolución universitaria
“por reflejo”, tuvo sus frutos en el Perú logrando
incluir estas reivindicaciones en su normativa, pero la historia
del Perú, sobretodo en éste siglo, está repleta
de exabruptos dictatoriales que en su mayoría de casos
sólo entorpecieron la normal evolución de éstas
reformas, como por ejemplo, tenemos los movimientos estudiantiles
de 1968 y 1969 en México y con rebrotes en todo Latinoamérica,
con el fin de revitalizar los derechos ganados hacía mucho
tiempo, teniendo un “reflejo” en el Perú y
sobretodo en la Universidad de Huamanga a principios de los años
setentas, pero que las respectivas dictaduras en todo Latinoamérica
se encargaron de aplacar una a una, sin ser excepción las
dictaduras peruanas, siendo en éste caso en particular
la del señor Morales Bermúdez.
Llegamos, pues, a la ley universitaria de 1983 que recoge las
reivindicaciones de principio de siglo y las ofrece a la nación
como “moderno” obsequio de retorno a la democracia.
Es a fines del siglo XX que el Perú, con “sutiles”
modificaciones a este imperfecto pero democrático documento,
cae en la “involución” universitaria borrando
todos los análisis que se puedan hacer al respecto de éste
siglo, volviendo inclusive a la idea monárquica de la reelección
de las autoridades universitarias, como era de suponer, sólo
en sus grados directivos.
Asimismo, el co gobierno universitario fue sustituido sistemáticamente
por el sistema de la perenne e “inconsensuable” dictadura
de las mayorías absolutas, pisoteando y burlándose
de las permanentes eternas minorías jamás escuchadas.
La autonomía universitaria ha sido prostituida, perdón,
sustituida por la autonomía de “cada” universidad,
siendo así, cada una dueña del destino que ésta
quiera o no ofrecerle al país, y en los diversos sentidos
que a “cada” una de ellas se les ocurra, y ahora no
nos es difícil suponer sus frutos. Es pues, de ésta
manera que llegamos a una Segunda y necesaria Reforma Universitaria
en la que, bajo la inercia de la dictadura, ni siquiera se respeta
la participación de los estudiantes en su conformación.
B.- LA UNIVERSIDAD PERUANA, MODELOS DE DESARROLLO Y DEMOCRACIA
EN EL PERÚ.
Como hemos podido observar en el título anterior, la universidad
en el Perú ha sido y es considerada como un claustro en
el que algunos privilegiados (y sobretodo; privilegiados económicamente)
seres humanos tienen la oportunidad de extraer conocimientos que
les permitan sobrevivir o mantener cierta clase social. Nosotros
consideramos modificar el modelo desde el concepto, llevándola
al concepto de la universidad como Pileta o Fuente de conocimientos
que fluye y se vierte sobre todo lo que la rodea, incluso trascendiendo
las barreras físicas o temporales, no sólo en la
comuna, sino en la patria y en el mundo entero. Es de importancia
reconocer el carácter democrático, que definitivamente
trasciende a la democracia interna, sino que muy aparte de inculcarla,
vivirla en la medida tal que su responsabilidad social lo amerita,
es decir con la participación, inclusive, de la comuna
en las decisiones importantes del desenvolvimiento de tal fuente.
C.- LAS RELACIONES DEL ESTADO, LA SOCIEDAD Y EL MERCADO CON LA
UNIVERSIDAD.
Es importante el rol protagónico del Estado en el desenvolvimiento
de la universidad peruana. La universidad peruana, como herramienta
fundamental para la consecución de los objetivos de la
Nación a largo plazo, debe necesariamente observar a un
Estado que vele y cautele el desempeño de las mismas por
ésta causa común. Asimismo, el Estado debe redimir
su democracia con la participación activa y directa de
la sociedad en el desempeño de las universidades, siendo
así la responsabilidad de las sociedades la crítica
de permanente reforma a manera de afinamiento del modelo universitario
acorde con su época para el mejor desenvolvimiento de la
universidad en el conseguimiento de sus metas.
Un tema que se ha confundido mucho dentro de éste espectro
del sistema neoliberal es el del desempeño del mercado.
En la educación universitaria con frecuencia se ha tomado
las leyes del mercado para su desenvolvimiento, llegando a la
elitización de la universidad equívocamente, pues,
bajo la incapacidad profesa del Estado de asumir alguna responsabilidad
la mejor salida es la privatización y dejar al albedrío
del mercado el futuro de la Nación.
Actualmente casi las dos terceras partes de las universidades
son privadas, y de éstas, gracias al régimen del
señor Fujimori, el 50% aproximadamente son lucrativas.
Las universidades privadas no lucrativas son económicamente
auto sostenidas fundamentalmente con el ingreso de sus cobros
de pensiones, las universidades lucrativas poseen un régimen
económico similar al de las universidades privadas, con
el ingrediente especial de las utilidades requeridas por los empresarios
dueños de ellas, lo cual reafirma la importancia (y la
suma) del efectivo desembolsado por los estudiantes, en las universidades
nacionales se perdió el concepto de la gratuidad gracias
al D.L. 739 y su consecuencia en la Constitución Política
fujimorista de 1993 en su artículo 17 y desde antes con
el pago de matrículas.
Entonces, ¿podríamos hablar ahora del libre acceso
a las universidades? o que la universidad está elitizada
con un espectro del 100% de acceso para menos del 20% de la sociedad
peruana con posibilidades económicas y con un espectro
de posibilidades del 33% aproximadamente de acceso a la educación
universitaria a más del 80% de la población, o sea
los restantes, sin considerar los que no pueden ni siquiera las
“módicas” sumas de las universidades nacionales.
Ustedes sacarán sus propias conclusiones, pero el incremento
indiscriminado de las “universidades” en el país
y la coyuntura nacional ha permitido una consideración
más; ¿todos los universitarios obtienen trabajo
al terminar sus estudios? o quienes son llamados a tener el privilegio
de desenvolverse en el área profesional que estudió
son por lo general de “reconocidas” universidades
particulares conocidas por todos nosotros. Entonces, qué
lejana la universidad de hoy con el sueño de una universidad
al servicio de la Nación y sus objetivos, es, pues, necesario
hablar de “mercados”; el “mercado” peruano
tiene una necesidad de intelectuales, de los mejores que pueda
disponer y no de los “elegidos” entre una élite
de sus compatriotas.
En el mundo moderno de hoy se habla mucho de la necesidad de la
perfección de trabajo de un equipo, y que éste sólo
se debe al buen trabajo de cada uno de sus miembros en cada una
de sus diferentes actividades, cada cual igualmente importante
para el óptimo funcionamiento del equipo cómo tal.
Nosotros proponemos algo no muy sorprendente, pero que es sorprendente
que no exista, por lo menos públicamente; la realización
de un estudio del “mercado” laboral en el país
y la “producción” de los profesionales que
necesita el país, no sólo en la actualidad, sino
con visión de su desarrollo, y con la mejor selección
de ellos mediante la “deselitización” requerida
para lograr la “optimización” del trabajo en
equipo de reconstrucción nacional.
D.- LA UNIVERSIDAD PERUANA Y LAS POLÍTICAS EDUCATIVAS
EN EL PERÚ.
Las políticas educativas, como las hemos visto en el transcurso
de éste ensayo son insuficientes para los requerimientos
de nuestra sociedad, actualmente tenemos una ley universitaria
de 103 artículos que en su artículo 99 habla someramente
de las Escuelas Superiores, una Ley General de Educación
y una ley marco del magisterio en donde incluye normas para el
desempeño de los colegios primarios y secundarios.
Nosotros proponemos una estructura jerárquica de normas
encabezada por una Ley General de Educación, como marco
de todo el sistema educativo en el país, una Ley de Estudios
Básicos que comprenda a su vez todo lo genérico
a establecerse en leyes específicas de educación
inicial, primaria, secundaria y especial en todas sus formas,
así como una Ley de Estudios Superiores que comprenda a
su vez todo lo genérico a establecerse en leyes específicas
de educación en Escuelas Superiores, Institutos Superiores
y Universidades. Además consideramos pertinente que se
deba especificar que la política educativa en cada una
de las fases de la educación en el Perú debe garantizar;
1. El cumplimiento de Ley, mediante fiscalización.
2. El desarrollo integral del Estudiante.
3. El desarrollo integral del Educador.
4. La Educación Humanista.
5. El desarrollo Científico y Tecnológico, mediante
programas de Investigación y Educación Científica
y Tecnológica.
6. La proyección del Centro Educativo hacia la sociedad,
mediante programas de Educación Comunal y Proyección
social.
7. La NO discriminación económica.
8. El trato humanizado al Estudiante.
9. El desenvolvimiento profesional del estudiante, mediante estudios
de demanda laboral, categorización de la Educación
Profesional, etc.
10. El trato acorde con la elevada función de los maestros,
mediante remuneraciones económicas, como la homologación
real de los sueldos, según ley, etc.
11. El cumplimiento de normas y la dirección de los cambios,
mediante un Ente Rector.
12. La participación de diversos sectores en la gestión
educativa.
13. El incentivo al trabajo en grupo y organizacional.
14. La Educación descentralizada.
15. El fomento a la Identidad Nacional.
E.- UNIVERSIDAD, DESCENTRALIZACIÓN Y DESARROLLO REGIONAL
Resultaría imposible hablar de garantizar la descentralización
y la identidad nacional, sin una normativa consecuente de descentralización,
desarrollo regional y participación directa de las diversas
regiones en un solo amplio “Ente Rector”, del cual
hablaremos más adelante.
De esta manera nosotros proponemos modificaciones a los fines
de la universidad estipulados en el artículo 2 de la vigente
Ley Universitaria, siendo uno de los cuales; “...Formar
humanistas, científicos y profesionales de alta calidad
académica, de acuerdo con las necesidades del país
y de la región...” y asimismo, adicionar el “conocimiento
de la realidad regional”, así como “la necesidad
de la identidad e integración regional y nacional”.
Todo esto dentro de un sistema que entienda las necesidades y
metas de desarrollo local, así como de sus problemáticas
como por ejemplo, de iniciar sus labores académicas cuando
ellas lo consideren pertinentes y no un día pre determinado
sin considerar las diversas problemáticas que sufren algunas
provincias como lo estipula erróneamente el artículo
19 de la vigente Ley Universitaria.
III.- LA UNIVERSIDAD Y LA IMPORTANCIA
DE LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO
A.- RÉGIMEN ACADÉMICO Y ESTRUCTURA ACADÉMICA
DE LA UNIVERSIDAD PERUANA.
Como hemos mencionado anteriormente, la elevada función
de la universidad peruana debe tener parámetros específicos
de las metas a las que deba llegar y utilizar su autonomía
en las diversas formas que hay para conseguir las mismas. La universidad
peruana actualmente posee un régimen y estructura académica
normativa funcional de organización, tal vez debería
considerar la participación de la sociedad civil de su
entorno, sin embargo, su régimen y estructura, fuera de
lo ya determinado por las leyes vigentes, forma parte de la autonomía
propia de la universidad.
B.- LA UNIVERSIDAD Y LOS CAMBIOS EN LA EDUCACÓN
La universidad de hoy debe contener ciertos cambios que su época
le imponen, como por ejemplo la creación de Departamentos
Psicopedagógicos en las universidades que dé asistencia
psicológica y orientación vocacional gratuita a
los estudiantes que así lo deseen y que se pronuncie al
respecto sobre los casos de estudiantes que por diversos motivos
no puedan cumplir satisfactoriamente con sus estudios, ya que
el Estado no puede mantener a “eternos” estudiantes
en la universidad, pero considerando que todos los seres humanos
tenemos la misma capacidad y muchas veces problemas posiblemente
superables propios de una vida muy dura en este país o
incluso la misma genialidad pueden truncar el futuro de un excelente
profesional.
Asimismo, las universidades de hoy deben dejar de especular con
la calidad de supernumerarios de los graduados en los diferentes
órganos de gobierno y ser claras en la participación
de ellos, teniendo para tal efecto un Comité Electoral
bien constituido con reglas claras y democráticas, sin
esperar la “voluntad” de todos los egresados de una
universidad, sino haciendo participar a los que tienen interés
de hacerlo, y por cierto que no considere, por concepto democrático,
la reelección de ninguna autoridad en ningún cargo.
Haciendo similitud con el Estado, la universidad también
debería tener, un “Poder Judicial” que nosotros
lo llamamos, en algunas universidades; “Tribunal de Honor”
realmente democrático e independiente y no el reflejo del
Poder Judicial que vivimos en el régimen del señor
Fujimori, sino realmente autónomo, entre otras ideas.
C.- LA UNIVERSIDAD Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Y TECNOLÓGICA
Nosotros consideramos tres grandes áreas de desarrollo
de la nueva universidad en el Perú, las cuales creemos
necesarias para el logro del objetivo de “cambio de concepto”
mencionado en el Capítulo II punto B, y éstas son;
1. La Educación Humanista (relación con el estudiante)
2. La Investigación Científica y Tecnológica
(relación tanto con el estudiante como con la comunidad)
3. La Proyección Social y Comunal (relación fundamentalmente
con la comuna y la sociedad en general, incluyendo al estudiante)
En éste caso mencionaremos lo que nosotros consideramos
“pilares de la Investigación Científica y
Tecnológica” para que cada universidad pueda cumplir
con el rol que le exige la Nación;
1. Fomentar la creatividad e interés por la Investigación
y la Ciencia.
2. Garantizar la capacitación y actualización permanente.
3. Coadyuvar al Desarrollo Sustentable y Sostenible.
4. Fortalecer la Identidad y Comunidad Científica y Tecnológica
Peruana.
5. Fomentar la relación e intercambio Científico
y Tecnológico en todos sus niveles.
D.- LA UNIVERSIDAD Y LAS HUMANIDADES
Con respecto a las Humanidades consideramos un cambio mucho más
radical que la mera mención de las humanidades que consideramos
“pilares”;
1. Educación Artística.- Como fomento y descubrimiento
de la propia creatividad del estudiante.
2. Educación Física.- Como cultura y conocimiento
del cuerpo humano y las ventajas de tenerlo en forma.
3. Educación Filosófica y Ética.- No como
historia ni repetición, sino más bien como disciplina
que logre formular espontáneamente las cuestiones fundamentales
del conocimiento de la vida humana y la estructuración
de ideas que puedan permitir la solución a problemas prácticos
y propios de los estudiantes.
4. Educación Teológica.- No como conocimiento o
seguimiento de alguna religión en especial, sino más
bien como disciplina que otorgue al estudiante el bagaje necesario
para tener la verdadera libertad de elegir la religión
que él desee conociendo sus retribuciones espirituales,
además del conocimiento del agnosticismo y el ateísmo.
5. Educación Sexual.- No sólo como conocimiento
de “Educación Familiar”, sino también
del desenvolvimiento del ser humano sexualmente en sus relaciones
cotidianas, el amor, sus aspectos físicos y emocionales
desde un punto de vista científico.
6. Educación Cívica y Política.- Considerándola
no sólo como conocimiento del estudiante de las leyes vigentes
de la Nación, sino, del análisis de la evolución
de las mismas, su porqué, el conocimiento de las normas
que los rigen en su momento, conocer su estatuto, estudio de la
“Polis” y la importancia de la política y de
la importancia de ella en la vida en conjunto, participación
política y todo lo que estimule el trabajo en grupo de
manera ordenada, entendiendo que “política”
es todo aquello relacionado a la convivencia en sociedad, desde
la participación directa, hasta la participación
indirecta con nuestra indiferencia.
7. Educación Científica.- Como la conocemos, aunque
apuntando más hacia la utilidad de las mismas.
8. Educación de Ecología Humana.- Comprendemos por
Ecología Humana el conjunto de las ciencias que estudian
la Ecología, el Desarrollo Sostenible y el Desarrollo Sustentable
y consideramos el estudio de las tres como de vital importancia
hasta que se entienda en todo sentido lo que todo el mundo sabe
pero que muy pocos lo aplican; que éste es nuestro mundo
y que no tenemos otro, así como la trascendencia de nuestros
actos al respecto.
9. Educación Psicológica.- La importancia de la
“Inteligencia Emocional”, los rasgos psicológicos
de los diversos tipos de personas, “aprender a conocernos
a nosotros mismos”, etc.
10. Educación de Proyección Social.- Conocimiento
de la Realidad Nacional y Regional, los esfuerzos de la Universidad
por contribuir con la sociedad en su entorno, con su localidad
y con la Nación, así como hacerlo partícipe
de ésa labor y entusiasmo de ayuda a la colectividad.
E.- LA UNIVERSIDAD Y LA PROYECCIÓN SOCIAL Y COMUNAL
Como “pilares” de la Proyección Social y Comunal
tenemos los siguientes a manera de talleres organizados gratuitamente
por la universidad en beneficio de la comuna en su entorno, cursos
gratuitos, etc. apuntando siempre hacia la necesidad o peculiaridad
específica de cada zona o región, así como
al adiestramiento técnico rápido en labores domésticas
y de utilidad para la comunidad;
1. Formación en valores.
2. Higiene y Seguridad.
3. Organización y Participación Ciudadana.
4. Fomento de cultura Regional y Nacional.
5. Educación Sexual y Familiar.
IV.- GOBIERNO Y GESTIÓN EN LA UNIVERSIDAD
PERUANA
A.- GOBIERNO Y GESTIÓN UNIVERSITARIA, VIGENCIA Y LÍMITES
DE LA REFORMA UNIVERSITARIA
La legislatura peruana probablemente sea muy extensa, sin embargo,
es muy rica en sus loables intenciones y en su consecuencia, sin
considerar por cierto, las leyes que son modificadas sin mayor
reparo de la intencionalidad de la misma norma. Pero el problema
legislativo peruano va más allá de su legislación,
pues, se podría considerar que la mayor problemática
de las leyes peruanas es la actitud de las personas que en muchos
casos se encuentran al acecho de la menor ambigüedad de las
normas para infringir su intencionalidad, y que en otros casos,
simplemente se incumplen masivamente cual insurrección
embanderada únicamente por la inconciencia.
Muchos de estos casos de incumplimiento masivo de normas suceden
con la complicidad de las mismas autoridades por su incapacidad
de cautelar el cumplimiento de las mismas. Es por ello que hemos
considerado pertinente proponer la creación de un “Ente
Rector” (que lo mencionáramos anteriormente) lo suficientemente
plural, democrático y participativo que cumpla con la fiscalización
permanente del funcionamiento del modelo educativo como pilar
fundamental en la estructura de la Nación que soñamos.
Es necesario precisar que la siguiente propuesta de legislación
ha sido creada por mi persona y discutida y enriquecida por un
grupo idóneo de estudiantes de diversas universidades con
el único espíritu de contribuir con propuestas concretas
en la gran tarea que significa la “Reforma Educativa”,
de ésta manera fue creada la siguiente propuesta en febrero
del año 2001, siendo publicada en la web poco tiempo después,
sin la participación de ninguna autoridad que actualmente
pueda tener propuestas similares, y sobre la base del artículo
126 de la Ley General de Educación, considerando las virtudes
de su intencionalidad y las falencias de su funcionalidad, por
lo cual lleva su mismo nombre:
Consejo Nacional de Educación (CNE):
Art. 01.- Créase como órgano horizontal, autónomo
y ejecutivo del Ministerio de Educación derogando el Art.
126 de la Ley General de Educación y la Ley 26439 El Consejo
Nacional de Educación, en adelante CNE.
Art. 02.- Los miembros del CNE son 72 y deben laborar de manera
periódica los 2 designados por el Ministerio de Educación,
así como los 4 designados por la Comisión de Educación
del Congreso. Sesionarán ordinariamente 1 vez al mes. Todos
los miembros del CNE tienen acceso a cualquier tipo de información
de todo C.E. del país y del Ministerio de Educación.
Art. 03.- Son designados de la siguiente manera:
Dos miembros por el Ministerio de Educación, y cuatro miembros
por la Comisión de Educación del Congreso de la
República.
Son elegidos de la siguiente manera (tres miembros de cada uno
de los sgtes.) Entre los rectores de las universidades Estatales,
entre los Rectores de las universidades Particulares, entre los
directores de los institutos y escuelas superiores estatales,
entre los directores de los institutos y escuelas superiores particulares,
entre los directores de los colegios primarios y/o secundarios
estatales, entre los directores de los colegios primarios y/o
secundarios particulares, entre los presidentes de las academias
nacionales de ciencia y cultura, entre los presidentes de los
centros de investigación, arte, deporte y programas de
educación comunal, entre los decanos de los colegios profesionales
del país, entre los designados por el gremio que agrupe
a los docentes (SUTEP), entre los designados por el gremio que
agrupe a los trabajadores del país (CGTP), entre presidentes
de los gremios de los trabajadores no docentes de los C.E., entre
los presidentes de las asociaciones de padres de familia de C.E
estatales, entre los presidentes de las asociaciones de padres
de familia de C.E particulares, entre los presidentes de los gremios
estudiantiles de las universidades estatales, entre los presidentes
de los gremios estudiantiles de las universidades particulares,
entre los presidentes de los gremios estudiantiles secundarios
de colegios estatales, entre los presidentes de los gremios estudiantiles
secundarios de colegios particulares, entre los presidentes de
los gremios de institutos y escuelas superiores estatales, entre
los presidentes de los gremios de institutos y escuelas superiores
particulares, entre los presidentes de las asociaciones de graduados
de universidades, institutos y escuelas superiores estatales,
entre los presidentes de las asociaciones de graduados de universidades,
institutos y escuelas superiores particulares.
Art. 04.- El CNE se renovará cada dos años no pudiendo
ser reelegidos los miembros para el periodo inmediato siguiente.
Art. 05.- El CNE tendrá las siguientes atribuciones:
a) Estudiar, evaluar y fiscalizar sistemáticamente el funcionamiento
de la educación y opinar de oficio sobre la política
educativa del país, a fin de darle continuidad y contribuir
a su perfeccionamiento.
b) Evaluar los proyectos y solicitudes de autorización
de funcionamiento de los nuevos C.E a nivel nacional y emitir
resoluciones autorizando o denegando el funcionamiento, previa
verificación del cumplimiento efectivo de los requisitos
y condiciones establecidas.
c) Autorizar la fusión de C.E., previa evaluación
de proyectos, así como la supresión de las mismas.
d) Evaluar en forma permanente el funcionamiento de los C.E. en
todo el país. El CNE tiene la atribución de implantar
una comisión reorganizadora o negar el funcionamiento de
los C.E. en todo el país.
e) Autorizar, denegar, ampliar o suprimir facultades, carreras,
escuelas, programas en todo C.E a nivel nacional.
f) Controlar el número de vacantes en todos los C.E. de
acuerdo a los estudios de demanda laboral, tomando en cuenta el
desarrollo nacional y regional tanto presente como a futuro; pero
sin cercenar el concepto de universalismo e interdisciplinariedad
que deben ostentar las universidades. Es decir, limitar las vacantes
de las carreras superpobladas, así como difundir y promover
las carreras que aún no cumplen con las expectativas de
la demanda laboral.
g) Nombrar una comisión que realice el estudio de la demanda
laboral y necesidades regionales y nacionales de manera permanente.
h) Elaborar y modificar sus propios estatutos.
i) Supervisar los Estatutos y Reglamentos de todos los C.E. a
nivel nacional, para que éstos cumplan con lo establecido
en la Reglamentación del CNE.
j) Elaborar la reglamentación que señale los requisitos,
procedimientos y plazos para el funcionamiento provisional o permanente
de los C.E.
k) Cumplir y hacer cumplir todas los artículos mencionados
en la presente Ley.
l) Establecer los requisitos para la obtención de grados
y títulos.
m) Pronunciarse, como última instancia en el ámbito
Educativo, sobre las apelaciones de disconformidad de los fallos
emitidos por Los Comités Electorales, Tribunales de Honor
u otras instancias intermedias de los diferentes C.E.
n) Otorgar el derecho de Referéndum a los estudiantes,
cuando lo estime conveniente.
o) Evaluar y emitir opinión sobre los programas y servicios
de salud, bienestar y recreación, de las actividades académicas,
culturales, artísticas y deportivas, de las editoriales,
etc.
p) Elaborar y proponer al poder Ejecutivo los Proyectos y Estatutos
de los Fondos de ayuda profesional, Corporaciones Financieras.
q) Recepcionar los diferentes presupuestos de requerimiento de
apoyo financiero de las diferentes C.E., elaborar y proponer al
Poder Ejecutivo el Presupuesto General.
r) Ordenar la práctica de auditorias destinadas a velar
por el correcto uso de los recursos económicos de los C.E.
s) Proponer al Poder Ejecutivo la Reglamentación de la
Derrama Universitaria.
t) Ratificar el Reglamento General de la Asamblea Nacional de
Rectores.
u) Resolver, como última instancia, los conflictos de legitimidad
de autoridades de los diferentes C.E.
v) *Los miembros del CNE están prohibidos de integrar la
plana de promotores y/o organizadores y/o realizar cualquier tipo
de contratos con los C.E cuyo funcionamiento hayan autorizado.
Dicha prohibición rige hasta los 5 años posteriores
al cese de sus cargos en el CNE.
B.- LA REPRESENTACIÓN Y LA PARTICIPACIÓN DE LOS
ACTORES UNIVERSITARIOS EN EL GOBIERNO UNIVERSITARIO.
Desde principios del siglo XX, con la Primera Reforma Universitaria,
se consideró de vital importancia la participación
de los profesores, estudiantes y graduados en el gobierno universitario,
ahora luego de casi un siglo y muchas interrupciones del modelo
educativo propugnado por aquella reforma, tenemos un gobierno
universitario en el que en algunos casos, a pesar de las diferentes
categorías docentes, éstos conforman una mayoría
absoluta, sorda y apabulladora, en la que la representación
estudiantil termina siendo una eterna minoría. La participación
de los graduados no sólo es mínima en proporción,
sino que además se le imponen absurdas reglas, como lo
viéramos anteriormente. En contraparte, ahora algunos estudiantes
exigen el “medio estudiantil” con el fin de equilibrar
la “balanza de las eternas luchas entre docentes y estudiantes.
En una apreciación particular, creo que si es que se le
da la importancia que merece la educación en la visión
de una patria nueva, y si cada peruano, estudie o no, asume esa
responsabilidad, el gobierno universitario debiera estar conformado
no sólo por profesores de todas las categorías,
estudiantes y egresados (participación efectiva), sino
que también se debería incluir a los trabajadores
no docentes, administrativos, y representación de la sociedad
civil de la comuna de entorno a la universidad, ya que ellos también
son partícipes de esta visión común. Además
la participación de estos otros grupos humanos permitiría
que ninguno de ellos ostente la mayoría absoluta en el
gobierno universitario, que por experiencia considero de carácter
corruptible.
C.- EL FINANCIAMIENTO DE LAS UNIVERSIDADES
El financiamiento de las universidades ha sido un tema muy discutido,
ya que esto implica discutir acerca de la capacidad económica
del Estado. El desarrollo educativo de la Nación jamás
podrá ser eficiente sin una política de Estado consecuente
y una visión a largo plazo. Pero, además, habría
que considerar fomentar el autosostenimiento de las universidades,
y no me refiero precisamente vía pensiones, ya que, tal
como lo hemos mencionado anteriormente, esto sólo apuntaría
hacia una elitización de la universidad, que definitivamente
nos llevaría a una contradicción con los fines y
el mismo carácter de “universidad”, sino que
me refiero al autosostenimiento económico mediante la creación
(y fortalecimiento, en algunos casos) de las “empresas”
universitarias. “Empresas”, no por el carácter
lucrativo de sus dueños, sino más bien por las empresas
creadas y manejadas por la universidad como institución,
con el único fin de captar fondos para la investigación
y docencia en la universidad. Muchos podrán argumentar
los bastos fracasos de estos intentos, aunque no conozco a alguien
quien considere que la “universidad” no tenga los
“conocimientos” necesarios para poder administrar
eficaz, eficiente y competitivamente una empresa universitaria,
ni que esto no sea un gran incentivo y apoyo a los estudiantes
universitarios para comenzar a ejercitarse profesionalmente en
las mismas. El único argumento negativo es el de la inversión
inicial, que como ya lo mencionáramos queda en manos de
la conciencia de la importancia de la educación, además
de su autosostenimiento para dejar de ser una “carga”
para el Estado.
D.- UNIVERSIDADES PÚBLICAS Y PRIVADAS
Actualmente existen tres tipos de universidades; las públicas,
las privadas y las lucrativas, como una derivación de las
privadas. Si observamos la proporción de ellas, es como
sigue: Universidades Públicas: 31, Universidades Privadas:
25, Universidades Lucrativas: 25. Las Universidades Públicas
han decaído en menos de diez años de un 60% a un
38% y podrán decaer aún más con la legislación
aún vigente, pues, en estos últimos 10 años
se han incrementado en un 50% las universidades del país,
siendo totalmente evidente la sobrepoblación estudiantil
para las necesidades profesionales del mismo, cupos que serán
ocupados en su mayoría por egresados de universidades privadas
o lucrativas, demostrando la evidente elitización de la
universidad.
Los comentarios con respecto al análisis de estas cifras
ya han sido mencionados anteriormente, pero quería terminar
pronunciando que nuestra posición consensuada al respecto
es la urgente modificatoria de la Constitución Política
creada por el Congreso del señor Fujimori (1993) en su
artículo 17 y la consiguiente derogatoria del Decreto Legislativo
882 que permiten el incremento de la elitización de nuestra
universidad, ya que no tiene ningún sentido una modificatoria
de Ley Universitaria, como se pretende, cuando la Carta Magna
de la Nación indica todo lo contrario a la reivindicación
de la Universidad Peruana.