LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO

 

La verdad, desde que tengo uso de razón he escuchado a mucha gente citar este famoso dicho, y les confieso que toda mi vida me he preguntado el porqué.

 

Siempre me han gustado, he amado y he tenido gatos, sé que son animalitos muy curiosos, y les gusta andar husmeando por ahí, en las bolsas del supermercado, adentro de los closets, ¡en cualquier lugar que para ellos sea algo nuevo por descubrir! Pero hasta hace apenas muy poco pude captar lo que en realidad significa esto.

 

Una mañana, al salir al patio de atrás, pude escuchar débiles e insistentes maullidos de uno de los pequeños gatitos que tuvo mi gata Malú, al principio pensé que estaba jugando con uno de sus hermanitos, y por eso lloraba, pero después de un rato me percaté de que cada vez se hacian más agudos sus quejidos, así que presentí que algo no andaba bién, al comenzar a buscar descubrí la razón de tanta insistencia. Princesa se habia quedado atrapada al tratar de cruzar por debajo de la barda de madera que divide mi patio de atrás de el de los vecinos! Queriendo "curiosear" y conocer nuevos terrenos, pensó que así como fácilmente metía la cabeza podría caber toda, pero se topó con que ya no podía ni pasar, ni regresar, y de pronto se encontró ahí, peligrosamente atrapada por el cuello, mientras más intentaba zafarse, su condición empeoraba, y ¡lo único que conseguía era lastimarse aún más!

 

Entonces se me ocurrió tomar una pequeña palita, e inclinándome comenzé a escarbar en la tierra para poder sacarla. Cuando al fin lo hice, y por fin la liberé, nunca olvidaré la forma como Princesa inmediatamente volteó la cabecita hacia arriba para mirarme y descubrir que fuí yo quien la había salvado! y aunque para muchos suene exagerado, ¡puedo asegurarles que en sus ojos hubo una expresión de gratitud!.

 

Ese dia El Señor me enseñó algo . . .¿cuantos de nosotros, como seres humanos, no hemos llegado a estar en una situación bastante similar a la de este pequeño gatito, husmeando en terreno que no nos pertenece, en situaciones que Dios específicamente nos ha señalado que no convienen, tratando de cruzar la línea divisoria entre Dios y el mundo, (que en este caso podría ser cualquier tipo de pecado), arriesgándolo todo por la simple tontería de querer saber "qué se siente" ó, "qué hay más allá", y creyéndonos los super héroes, arrastrados por la curiosidad terminamos atrapados en una situación que tan solo puede producirnos dolor y lágrimas?Y en muchos de los casos, literalmente, ¡aún la misma muerte!

 

No es en sí el hecho de tener curiosidad por algo lo que nos puede dañar, ya que existen dos tipos de curiosidad, una es la positiva, como lo es aquella que nos mueve a querer saber más de las cosas de Dios, por la cual podemos ser motivados a escudriñar su palabra, ó a buscarlo más en oración a fín de conocer su voluntad para nuestra vida, etc. Pero también existe la curiosidad que conlleva en sí rebelión, esta es cuando no nos sometemos a los principios, mandamientos ó límites que Dios nos ha marcado, por ejemplo, esta curiosidad es la que indujo Satanás en Adán y Eva el día que queriendo conocer tanto el bien como el mal, desobedecieron, y el resultado ya lo conocemos, hasta el dia de hoy la humanidad entera ha tenido que sufrir la horrible consecuencia al estar separada de Dios y de todo lo lindo que El nos había dado antes de la caída, ¡y todo por no resistirse a la curiosidad de querer conocer lo prohibido!.¡Yo creo que definitivamente esta ha sido la peor de todas! (Genesis 3).

 

Pero la palabra de Dios nos relata otras historias de algunos personajes que por "curiosear" acabaron bastante mal! Uno de los primeros ejemplos lo encontramos en la esposa de Lot, (Genesis 19:17-26) ¡Dios había ordenado que huyeran de aquella ciudad de Sodoma, y que por ningún motivo miraran atrás, el juicio de Dios había de caer irrevocablemente sobre Sodoma y Gomorra, y en su misericordia decidió darles la oportunidad a Lot y su familia de escapar, pero la curiosidad terminó por vencer a la mujer de Lot, y desobedeciendo las instrucciones espécificas de no voltear acabó convertida en estatua de sal!

 

Otro de los ejemplos más impactantes al respecto lo tenemos en el rey Saúl, (1Samuel 28:7) El quiso consultar con una adivina, alegando que Dios no le respondía, en lugar de someterse a lo que Dios había decidido hacer con él por su propia culpa, ¡que ocurrencia la de Saúl, conociendo al Dios vivo, de buscar respuestas en otra parte sabiendo que Dios condena rotundamente la adivinación! y el resultado fué desastrozo, perdió no solamente la unción y la corona, sino también la vida. (1Crónicas 10:13-14).

 

Lo más triste de todo es que como Saúl hay muchos hoy, llamándose "cristianos", cuando las cosas no marchan como uno quisiera, en vez de esperar, clamar y buscar a Dios, todavía se atreven a consultar en la astrología para saber que les depara el futuro, ignorando deliberadamente la forma en que Dios condena este tipo de prácticas, que pertenecen al terreno de Satanás, y que no tendrán parte alguna en el reino de Dios los que practican tales cosas. (Apocalipsis 22:15).

 

La curiosidad mal encausada puede ser capáz de hacer caer a un hijo de Dios en lo más bajo, tal como esto fué también el caso de David, que por andar de curioso mientras estaba en la azotea de su casa, quiso observar lo que ocurría más allá de sus terrenos, y se topó con una tentación que lo llevó a cometer actos tan terribles como su adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:2-5) y en consecuencia de eso algo aún mucho peor como el asesinato de Urías, esposo de Betsabé (2 Sam. 11:15).

 

Me pregunto cuantos de nosotros podríamos llegar a quedar "atrapados", como mi gatita Princesa, ¿hubiera sido ella, de no haberla yo rescatado, uno de esos gatos muertos por la curiosidad?

 

Si tu te encontraras en esta espantosa situación, amigo, no dudes en clamar a Dios por ayuda. Estoy segura que El Señor te podrá escuchar, así como yo a mi gatito, entonces quizás tome su pala para escarbar en el lodo en el cual te encuentras, sé paciente, eso puede tomar un rato, y cuando por fín te rescate, amigo, no olvides así como Princesa voltear tu mirada a El, y procura asegurarte de que El pueda ver en tus ojos, y en tu forma de vivir, la gratitud que hasta un pequeño animalito es capáz de expresar por aquel que le ha rescatado, entonces podrás decir lo que dijo David en el Salmo 40, "Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. . . Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. . ."

 

Si aún no te encuentras atrapado y vas en busca de nuevas "experiencias", ¡huye, date vuelta, regresa!, aún estás a tiempo, no se te olvide nunca lo que significa el dicho. . ."La curiosidad, mató al gato”

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