FIFA VS. DIOS
Zurich.
La FIFA estudia medidas para impedir imágenes como la de los jugadores y los
técnicos de la selección brasileña arrodillados en el césped del estadio
Internacional de Yokohama para agradecer a Dios la conquista del quinto titulo
mundial.
El
comité ejecutivo de este organismo abordó las medidas necesarias para que no se
repitan este tipo de celebraciones contrarias a las normas del organismo que
rige el futbol mundial.
Según
estas reglas, las camisetas que los jugadores llevan debajo del uniforme no
deben portar mensajes, excepto en el caso de referencias a los familiares del
jugador. La FIFA teme que el fútbol se convierta en un escaparate para la
propaganda política o religiosa y que las oraciones puedan servir a los
intereses de algunos grupos religiosos como los "Atletas de Cristo"
al que están adscritos muchos jugadores brasileños.
"La
celebración de Brasil sorprendió a la FIFA. Si la selección campeona del mundo
adoptó dicha postura en la final de la copa, incumpliendo las normas, es una
señal de que necesitamos medidas mas duras para impedir tales practicas",
dijo
un funcionario de la FIFA en declaraciones a la agencia brasileña
"Estado", de Sao Pablo.
Los
directivos de la FIFA recibieron también con malestar que Junior exhibiera en
Yokohama una camiseta que decía "100% Jesús". "La celebración de
un gol o de una victoria es uno de los momentos más bonitos del deporte, pero
tiene que haber un limite", afirmo el funcionario.
Una
de las posibilidades que puede estudiar la FIFA es incrementar la cuantía de la
multa a los jugadores que hagan celebraciones de tipo religioso o político. En
la actualidad, la exhibición de mensajes políticos o religiosos durante un
partido puede costar al jugador hasta unos dos mil euros de sanción.
En el caso de Brasil, la FIFA reconoce que dejo pasar por alto la infracción en la final del Mundial. "No pudimos hacer nada porque el partido y el mundial ya habían terminado y hubiera sido difícil controlar la celebración del equipo brasileño; pero sin duda eso no se repetirá", sostuvo el funcionario.
La
postura de la FIFA es un revés para muchos jugadores que hacen publico su
credo, dice la italiana "Gazetta del Sport". Cita por ejemplo al
liberano George Weah, musulmán practicante, que antes de cada partido se
recogía en oración durante un minuto. También está el argentino y evangélico
Chamot, del Milán, que regala Biblias a los rivales. O el brasileño y también
evangélico Amoroso, que celebraba los goles del Udinese mostrando una camiseta
con las palabras "Gracias a Dios".
Entonces algunos
de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus
discípulos.
Él,
respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.