¡NO TE PREOCUPES, EL SEÑOR
PROVEERÁ!
Dios
es muy bueno con aquellos que lo aman y que se esfuerzan por servirle lo mejor
que pueden.
¡En
realidad, trata de ser con ellos tan bueno como le es posible! Él nos da
"todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o
entendemos", siempre y cuando nosotros nos entreguemos por entero a Él.
(Efe.3:20) El Señor dice: "¡Mandadme!" "Él te concederá las
peticiones de tu corazón." "No quitará el bien a los que andan en
integridad." "¡Y mi Dios suplirá todo lo que os falta!"
(Isa.45:11; Sal.37:4; 84:11; Fil.4:19)
Jesús
dijo: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
¡Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se
le abrirá!" (Mat.7:7-8)
Si
complaces al Señor, Él resolverá todos tus problemas, satisfacerá todas tus
necesidades y hasta te concederá todos tus deseos; ¡lo ha prometido! ¡Te dará
lo que le pidas, y sin duda todo aquello por lo que tengas fe! El nuestro es un
Dios de milagros, y puede cubrir tus necesidades recurriendo a las fuentes más
inesperadas. ¡Y si lo complaces de verdad, no sólo te dará todo lo que
necesites, sino también muchas de las cosas que desees!
¡Sé
fiel, pues, al Señor, y no te alejes del centro de Su voluntad! ¡Y Él cuidará
fielmente de ti!