Bienvenidos a Marte, Enanitos
Hemos llegado a Marte. Con maquinitas, pero casi podríamos pensar que personalmente, al estar tan fácil verlo directamente en la televisión e inundarnos la prensa de noticias sobre el gran acontecimiento. Un salto más hacia Dios. Pero, ¿qué pasa con lo que ha costado?. Millones, Billones, tal vez más. Quizás deberíamos haber pensado en repartir algo para los más necesitados, para investigar en el SIDA, en el cáncer y en tantas otras enfermedades crecientes que causan dolor en los seres humanos. Es una pena que, justo cuando estaba disfrutando del nuevo avance científico y tecnológico, no pudiera por menos que acordarme de los problemas reales que está padeciendo la humanidad. No obstante, felicidades a los científicos y a los gobiernos, a la NASA. Qué le vamos a hacer.