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El Dr. Freud y Yo | |
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Este mes de diciembre del bendito año de nuestro señor 2002, celebro el fin de una etapa de mi vida, un proceso que duro casi 6 añitos. Mi Terapia Clasica (TC,marca registrada). Les cuento: en marzo de 1997 y con motivo de diversos conflictos personales/familiares bastante poco interesantes, pero suficientemente enervantes, me vi acercado poco gentilmente al divan de una psicoanalista. Una vez superado el reparo inicial, y ya resueltos los anteriormente mencionados conflictos, decidi continuar asistiendo a las sesiones con esta profesional del balero para pulir ciertas aristas cortantes y hacer una spring cleaning en mi dorada cabecita. Eso si fue una primavera larga,laaaaaarga larga, una primavera de 6 años. Para que se ubiquen: al empezar la terapia, yo sabia que era carne de divan a full, me encantaría, pensaba, recorrer los laberintos y montañas rusas que encierra la mente humana,(sobre todo la mia, porque el narcisismo ya lo tenia bien plantado y yo intuia que tenia laberintos y montañas rusas para descubrir, eso si : resulto que tenia 6 flags,busch gardens y TODAS las disneylandias adentro de mi coco..) y aclarar edipos, traumas, faltas de autoestima, relaciones interpersonales (laborales, amistosas, amorosas), mi forma de ver la vida , de reaccionar a los problemas, etc. Por suerte me toco una profesional muuuuuuuuuy paciente y ,me veo obligado a decir, con la capacidad inigualable que para mi deberia poder tener TODO psicologo , de poner una MAGISTRAL "cara de poker" ante las cosas mas disparatadas que yo le relataba. La doctora en cuestión no arqueaba una ceja ante mis delirios mas extremos, mis carcajadas mas aterradoras (me río fuerte, el gen tano) y mis llantos catárticos. Le agradezco a mi terapeuta esta capacidad, porque me resulto muy reafirmante ,sobre todo cuando uno cuenta esas cosas intimas que piensa que al ser escuchadas por oidos no profesionales , lo terminarian llevando al Borda sin escalas. La terapia resulto buena, satisfactoria en la practica. Ya no tengo tantas mañas y soy un tipo mas tolerante. Con el resto del mundo y sobre todas las cosas conmigo mismo. Esto, creo yo, ha sido el logro mas importante que consegui en estos 6 años. El poder, a traves del camino recorrido tratando de corregir, resolver y sanar miles de cosas, llegar a estar en paz y aceptarme como soy. Siempre he sostenido, desde el principo de mi terapia, que el terapeuta es para mi como un par de ojos extra que me ayudan a mirar la vida y las situaciones desde una perspectiva que de otra manera me seria imposible conseguir. La terapia me ha ayudado a darle otra dimension a las cosas, a ver otro color, otra luz. Y esto amplia ,para mi, enormemente mi percepcion, ya sea del mundo como de mi mismo. Bueno esto tampoco quiere decir que el divan es para cualquiera ni que es la panacea universal, ni mucho menos que todos necesiten terapia, como a mucha gente le gusta decir. Puedo decir que a MI me funcionó, hablando desde la parcialidad total y absoluta. Despues de empezar a espaciar las consultas y de sentir que ya no era necesario para mi consultar, al menos no en forma regular,le plantee esta situacion a mi terapeuta y acordamos que ya no era necesario seguir. No para siempre, no creo que el camino del mejoramiento personal (porque para mi tambien fue eso la terapia) termine nunca. No me considero un superado ni por las tapas superior a nadie por haber hecho terapia. Probablemente vuelva a consultar cuando la situacion y la vida me aprieten las tuercas, no lo descarto. (la vida, se sabe, tiene en su escritorio una copia de las "Leyes de Murphy" , es su biblia y se empeña en seguirla palabra por palabra, para desgracia de nos, los mortales) Por ahora he concluido una etapa, y lo celebro. Me acuerdo de las fotos del Dr. Freud en su vejez, de la cara de hinchado las pelotas que tenia. Si sus pacientes han sido igual, o la mitad, de jodidos que yo, ahora puedo decir que lo entiendo! Pobre viejito! ;). Ok , ahora me despido. Buen año 2003 para todos!!! Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.... Y a las mujeres. Gracias, Paula.
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