������������������������������������������� Plantando Chala
������� La marihuana es una planta dioica, lo que significa que sus ejemplares ser�n masculinos o femeninos; los machos tendr�n flores de las que fluir� el polen que fecundar� las flores de las plantas hembras, que a la vez producir�n semillas viables para dar vida a otras plantas.�
������ Si bien para el uso industrial -para la obtenci�n de fibra, por ejemplo- cualquiera de los dos morfismos es v�lido, para usos m�dicos, l�dicos o introspectivos la concentraci�n de principio activo es b�sica. En este �ltimo caso, las plantas hembras ofrecer�n una mayor riqueza de cannabinoles.�
������ La marihuana es una planta anual, que se suele plantar hacia la semana santa y que se recoge al entrar el oto�o, con la disminuci�n de la incidencia de la luz solar.�
������ Aunque la marihuana tenga tres subvariedades (la sativa, la �ndica y la ruderalis), existen infinidad de plantas con diferentes matices, tanto en la producci�n de fibra como en lo referente a cualidades de su psicoactividad. As� pues, es conveniente escoger bien unas buenas semillas de acuerdo con nuestros prop�sitos de uso.�
������ La planta del c��amo se desarrolla en una gran variedad de climas y regiones; puede decirse que es una planta que se adapta a casi cualquier lugar del planeta. De todas formas, distinguiremos aqu� tres tipos de cultivo: en exterior en maceta y cultivo en interior, con ayuda de luz artificial.�
������ Se plante donde se plante, la marihuana es una planta que se alimenta de tres fuentes invariables: mucha luz, abundante humedad y tierras nutritivas y esponjosas.
LUZ

��� Es necesario contar con espacios donde la incidencia de luz solar sea de varias horas al d�a -o en el caso de cultivar en interior, con luz artificial, deberemos contar con focos o fluorescentes para plantas, que est�n por encima de los 100 W de potencia, siendo preferibles reg�menes de hasta 400 W.�
������ En caso de cultivar en maceta, en una terraza, por ejemplo, deberemos procurar situar el tiesto en el lugar que m�s rato incida el sol durante el d�a.
AGUA

��� La planta del c��amo no es precisamente una planta de secano. Le gusta una alta humedad ambiente, y sobretodo un riego regular sin llegar a situaciones de encharcado -pues sus peque�as ra�ces podr�an pudrirse con gran facilidad-.
ABONO

��� Si plantamos la planta de mar�a en un terreno pobre, obtendremos una cosecha bastante triste. Hemos de vigilar, pues, que la alimentaci�n de la planta sea buena. Para ello contamos sobretodo con esti�rcol, tanto sea de vacuno, caballo, o de gallinas. Las cenizas de materiales vegetales tambi�n pueden aportar una rica cantidad de minerales necesarios para un satisfactorio desarrollo, crecimiento y enriquecimiento de la planta. El compost, material obtenido de la putrefacci�n de residuos alimentarios de origen vegetal, tambi�n es ideal para el contento de nuestra planta.�
��� Los abonos qu�micos son m�s discutibles y controvertidos. Cabe tener en cuenta que la planta absorber� muchos compuestos que encuentre en su substrato, y en el caso de proporcionarle un abono no adecuado para alimentaci�n, podemos acabar teniendo en las manos una planta con todo tipo de aditivos qu�micos indeseables y desaconsejables para el organismo. En todo caso, si recurrimos a abonos qu�micos, deber�amos fijarnos en que sean aptos para el cultivo de hortalizas y otros alimentos comunes para el ser humano.�
�� Es muy importante que la tierra en la que se asiente la planta sea muy esponjosa. La marihuana absorbe la alimentaci�n a trav�s de una sistema muy delicado de raicillas, que s�lo podr�n desenvolverse con comodidad en un suelo que contenga un porcentaje muy peque�o de arcilla.�
CONSEJOS VARIOS
En el cultivo en maceta es importante que el tiesto sea lo m�s grande posible; 30 cm de profundidad son el m�nimo aconsejable.
Si se cultiva m�s de una planta, es importante mantener un espacio entre ellas suficiente para que se desarrollen bien, de lo contrario el porcentaje de macho ser� mayor que al disponer de un espaciado generoso.
En el cultivo en interior conviene vigilar la renovaci�n de aire.

Tambi�n existe la posibilidad del cultivo hidrop�nico, en el que en vez de tierra, la planta se sustentar� en un medio neutro al que se le a�ade abono de forma regular.
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