INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO TECNOLÓGICO

INTRODUCCIÓN

En la investigación tecnológica, o más bien en el desarrollo tecnológico, los productos a obtener tienen que llegar a satisfacer, supuestamente, necesidades de los seres humanos. El producto de la tecnología además de funcionar, es decir de hacer lo que se espera de él, debe cumplir cada día más requisitos; como por ejemplo: requisitos legales impuestos por los gobiernos y las diversas culturas locales, condiciones de sustentabilidad respecto a nuestro medio ambiente, estética, ergonomía, moda, etc. Comparando con la ciencia podríamos decir que la investigación científica es a la ciencia, así como el diseño es a la tecnología; así es que nos referiremos en la presente sección más en términos de desarrollo tecnológico que a la investigación tecnológica.

La tecnología es más que una simple aplicación del conocimiento científico. La tecnología es por sí misma un cuerpo de conocimientos acerca de cierta clase de eventos y actividades. Es el conocimiento de técnicas, métodos y diseños que operan de ciertas formas e implican ciertas consecuencias, aun cuando no se pueda explicitar exactamente. "Se rechaza de entrada la vieja idea de que la tecnología es una aplicación de las ciencias experimentales o un saber aplicado, tal como lo sostienen los positivistas a partir de la concepción que sobre los ingenieros sostuvo Augusto Comte. De hecho, una revisión histórica al proceso de nacimiento de las ciencias experimentales es suficiente para no estar de acuerdo con dicha apreciación. Es esta la razón por la cual J. Habermas se refiere a las ciencias empírico-analíticas como aquellas que se derivaron del saber de los artesanos; ... Alexander Koyre, establece que es la introducción de la epistemología de las matemáticas en el saber de los artesanos lo que hace que la técnica sea mutada en tecnología. De hay que se sostenga que con Galileo, al inventar el experimento y utilizar los instrumentos de los artesanos, matematizándolos, le dé vida a la nueva ciencia, y transmute la técnica en tecnología para generar el matrimonio dialéctico ciencia experimental-tecnología, que a partir de él será indisoluble.» [Urrea et al].

En el desarrollo tecnológico el proceso de diseño debe abarcar las actividades y eventos que transcurren entre el reconocimiento, comprensión y descripción de un problema, la observación de que hay una necesidad a satisfacer. La descripción de esta necesidad debe formularse en forma amplia y, la especificación formal de la solución debe ser óptima en lo posible y de acuerdo con el contexto técnico y económico del entorno y la sociedad. Sobre el diseño trataremos en un posterior capítulo.

SOBRE EL CONOCIMIENTO TECNOLÓGICO

El conocimiento tecnológico, el cual es esencialmente interdiciplicar y pragmático, está orientado hacia una praxis concreta para la resolución de problemas complejos y la toma de decisiones en cuestiones que afectan profundamente a la sociedad. En el mismo, conviven conocimientos de carácter proposicional, obtenidos a partir de diversos campos, y conocimientos operacionales relacionados con el saber hacer. El conocimiento tecnológico tiene un carácter propio que lo diferencia, formal y sustancialmente, del originado por la ciencia básica. Así mismo, las operaciones de diseño, desarrollo y evaluación de tecnología se ajustan a una lógica diferente y más compleja aún que la de la investigación científica.

Acevedo Diaz, citando a R. W. Fleming, señala los principales componentes que, según este, configuran el conocimiento tecnológico:

  • - ´"Conceptos científicos que, en cualquier caso, tienen que ser elaborados de nuevo, rebajando su nivel de abstracción, para adaptarse a las necesidades y al contexto del proyecto de cada diseño tecnológico.

    - Conocimiento problemático, referente a determinados aspectos discutibles de la actividad tecnológica, como pueden ser los posibles impactos sociales y medioambientales de una tecnología, ciertas dificultades que aparecen al adoptar una innovación tecnológica, las que surgen con una tecnología diseñada para un contexto determinado al transferida a otros ambientes culturales diferentes, etc.

    - Teoría tecnológica, considerada como un cuerpo de conocimientos que usa métodos experimentales sistemáticos similares a los de la ciencia pero centrados en el diseño, la construcción y el comportamiento de artefactos y sistemas tecnológicos., Una teoría tecnológica supone siempre una reflexión sobre la práctica tecnológica, por lo que puede con figurarse como mediadora entre ésta y las teorías científicas más abstractas.

    - Pericia técnica o know-how, entendida como procedimientos y técnicas específicas con instrumentos y máquinas acompañados de un conjunto de criterios pragmáticos basados, sobre todo, en un conocimiento tácito casi imposible de codificar

  • Es importante destacar aquí que estos componentes adquieren su pleno significado como consecuencia de la tensión existente entre el diseño tecnológico y las restricciones del contexto social y cultural; en otros términos, en el conocimiento tecnológico se ponen de manifiesto tanto los valores constitutivos como los contextuales de la tecnología.

    Podemos concluir lo tratado para este criterio subrayando que del mismo modo que existen comunidades de científicos, los ingenieros, médicos y otros profesionales, forman comunidades de tecnólogos que tienen su propio ámbito de problemas, teorías, métodos, procedimientos y técnicas en donde se emplean elementos derivados del conocimiento científico, aunque adaptados a su peculiar y característico modo de hacer, conjuntamente con conocimientos tácitos de carácter técnico tradicionales, basadas en la experiencia acumulada y prácticas empresariales relacionadas con la comercialización y el uso de sus productos y servicios":

  • Sobre la tecnología Antanas Mockus dice que "es un racionalismo redoblado de la técnica, si ella constituye la realización y la ampliación del proyecto intelectualista asignado por Aristóteles a la tekhné, y si su despliegue sólo es posible en la medida en que el obstáculo señalado por Aristóteles la particularidad del objeto sobre el cual porta la actividad productiva tradicional- logra activamente, prácticamente, ser levantado, es lógico que su desarrollo en países como el nuestro esté a la zaga de transformaciones económicas y culturales y especialmente a la zaga de la industrialización.

    Por ejemplo, la agricultura — especialmente en países como el nuestro -, por su relativa dependencia de factores incontrolados o incontrolables (biológicos, climatológicos, pero también económicos, hasta ahora comienza a abrirse a la tecnología, y ello precisamente en la medida en que se industrializa. La industrialización de la agricultura no es simplemente introducción en el campo de maquinaria e insumos industriales. ni es simplemente inserción de las actividades agrícolas dentro de la producción y reproducción económica de/ capital, ni es simplemente la transformación radical de las relaciones de producción en el campo y el resultante predominio de la relación salarial; es todo eso, pero también es una nueva comprensión de la naturaleza y de la acción humana sobre ella.

    Un ejemplo distinto, aunque también instructivo, corresponde a los intentos de reestructurar los procesos educativos desde una perspectiva tecnológica ("tecnología de la educación incluyendo desde la instrucción programada hasta el diseño instruccional). En este caso, los manifiestos tropiezos no se aplican por un simple atraso en un supuesto proceso de ‘industrialización de la educación. Se explican por limitaciones esencialmente ligadas al hecho (culturalmente reconocido) de que la educación es un proceso predominantemente cultural en el cual la particularidad y la individualidad no pueden ser sistemática y permanentemente excluidas. De nuevo en este caso una aproximación tecnológica requeriría un giro radical en la comprensión de los procesos del aprendizaje y de la acción humana sobre ellos; una tal nueva comprensión fue la que pretendió asegurar en su momento el conductismo".

    Este proceso es relativamente reciente e incompleto en Colombia. Se comprende entonces que durante cierto tiempo parezca cómodo emplear tecnología sin producida y utilizar productos de la investigación sin fomentarla decididamente. (Podría pensarse que es el tiempo requerido por una adaptación cultural; pero es también el tiempo durante el cual constituimos clientes más bien ingenuos condenados a confiar ciegamente en quienes tienen a su cargo la promoción y venta internacional de productos tecnológicos)".

    En nuestros países, descentrados precisamente frente a la conversión de perspectiva característica de la tecnología, el término mismo de ‘tecnología’ ha recibido un uso peculiar. Por un lado, tiende a entenderse por tecnología al conjunto de medios o de procesos que precisamente han resultado de un trabajo guiado por esa conversión de la mirada. (En otras palabra, se confunde la tecnología con sus productos. Entre otras cosas, ello explica que nuestra relación con la tecnología tienda a ser primitiva y meramente instrumental; ante todos nos asombra o incluso nos espanta el poder de sus productos. Filosóficamente no somos os aún suficientemente racionalistas, al menos en el sentido en el cual el racionalismo, significa una relativización radical de lo empírico y de lo tradicional y una instalación decidida en el horizonte de lo racionalmente posible. Es como si incluso en este respecto el desarrollo capitalista no nos hubiera permeado aún lo necesario".) Por otro lado, dentro de la proliferación de institutos de educación post-secundaria (determinada en parte por la rentabilidad del negocio de la educación privada que logra por lo general vender un mal servicio a la población desinformada, en parte también por la iniciativa de un Estado más preocupado por establecer la apariencia de una oferta de oportunidades educativas que por asegurar la calidad de esa educación), se optó por gastarle el ostentoso titulo de ‘tecnólogo’ a una serie de carreras intermedias, como una especie de irónico consuelo nominal para quienes precisamente son formados para desempeñar funciones subalternas. No es indispensable recordar que del M.I.T. a nuestros institutos tecnológicos hay una enorme distancia para reconocer que semejante uso del término tiende a desvirtuar el concepto. Si se respeta éste, es posible comprender por qué, en primer lugar, un ’tecnólogo’ en sentido auténtico requiere una formación una formación científica básica muy sólida; no se trata de conocer simplemente unos resultados para después ‘aplicarlos’; se trata de ejercitarse en la comprensión teórica porque más adelante habrá de comprender teóricamente los procesos sobre los cuales se va a disponer y por lo tanto no sólo es necesario ‘armarse’ de conocimientos teóricos sino que es necesario asimilar la teoría como perspectiva y como exigencia; en segundo lugar es posible comprender por qué, además de dicha formación teórica que le abre el dominio de lo racionalmente posible en cada caso, el tecnólogo necesita una formación que le permita elegir adecuadamente las alternativas óptimas (formación que exige en particular un adecuado conocimiento de la economía y de la racionalidad económica). Sólo así puede el tecnólogo convertirse en puente real a través del cual se hace afectiva una ordenación teórica fundamentada de la configuración práctica de la producción".

  •  

    "Desde el primer momento, la libertad de empresa no fue precisamente una bendición. En tanto que libertad para trabajar o para morir de hambre, significaba fatiga, inseguridad y temor para la gran mayoría de la población. Si el individuo no estuviera aún obligado a probarse a sí mismo en el mercado, como sujeto económico libre, la desaparición de esta clase de libertad sería uno de los mayores logros de la civilización. El proceso tecnológico de mecanización y normalización podría canalizar la energía individual hacia un reino virgen de libertad más allá de la necesidad. La misma estructura de la existencia humana se alteraría; el individuo se liberaría de las necesidades y posibilidades extrañas que le impone el mundo del trabajo. El individuo tendría libertad para ejercer la autonomía sobre una vida que sería la suya propia. Si el aparato productivo se pudiera organizar y dirigir hacia la satisfacción de las necesidades vitales, su control no impediría la autonomía individual, sino que lo haría posible".

    Herbert Marcuse

    "El Hombre Unidimensional"

     

    DIFERENCIAS ENTRE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLOGÍA

    Tanto la ciencia como la tecnología implican un proceso intelectual racional. Sobre lo racional de nuestra actuación, Marcuse escribe el siguiente comentario: "De nuevo nos encontramos ante uno de los aspectos más perturbadores de la civilización industrial avanzada: el carácter racional de su irracionalidad. Su productividad y eficiencia, su capacidad de incrementar y difundir las comodidades, de convertir lo superfluo en necesidad y la destrucción en construcción, el grado en que esta civilización transforma el mundo-objeto en extensión de la mente y el cuerpo del hombre hace cuestionable hasta la noción misma de su alienación. La gente se reconoce en sus mercancías; encuentra su alma en su automóvil, en su aparato de alta fidelidad, su casa su equipo de cocina. El mecanismo que une el individuo a su sociedad ha cambiado, y el control social se ha incrustado en las nuevas necesidades que ha producido.

    Las formas predominantes de control social son tecnológicas en un nuevo sentido. Es claro que la estructura técnica y la eficacia del aparato productivo y destructivo han sido instrumentos decisivos para sujetar la población a la división del trabajo establecida a lo largo de la época moderna. Además tal integración ha estado acompañada de formas de compulsión más inmediatas: pérdida de medios de subsistencia, la administración de justicia, la policía, las fuerzas armadas. Pero en la época contemporánea, los controles tecnológicos parecen ser la misma encarnación de la razón en beneficio de todos los grupos e intereses sociales, hasta tal punto que toda contradicción parece irracional y toda oposición imposible.

    No hay que sorprenderse, pues, de que, en las áreas más avanzadas de esta civilización, los controles sociales hayan sido introyectados hasta tal punto que llegan a afectar la misma protesta individual en sus raíces. La negativa intelectual y emocional a seguirla corriente aparece como un signo de neurosis e impotencia. Este es el aspecto socio-psicológico del acontecimiento político que caracteriza a la época contemporánea: la desaparición de las fuerzas históricas que, en la etapa precedente de la sociedad industrial, parecían representar la posibilidad de nuevas formas de existencia.»

    Ambas, la ciencia y la tecnología, se refieren a relaciones causales dentro del mundo material y emplean una metodología experimental que tiene como resultado demostraciones empíricas que pueden verificarse mediante repetición. La ciencia, al menos en teoría, está menos relacionada con el sentido práctico de sus resultados y se refiere más al desarrollo de leyes generales; pero la ciencia práctica y la tecnología están indisolublemente relacionadas entre sí. La interacción variable de las dos puede observarse a través de todo su desarrollo histórico.

    En realidad, el concepto de que la ciencia proporciona las ideas para las innovaciones tecnológicas, y que la investigación pura, por tanto, es fundamental para cualquier avance significativo de la civilización industrial tiene mucho de mito. La mayoría de los grandes cambios de la civilización industrial no tuvieron su origen en los laboratorios. Las herramientas y los procesos fundamentales en los campos de la mecánica, la química, la astronomía, la metalurgia y la hidráulica fueron desarrollados antes de que se descubrieran las leyes que los gobernaban. Por ejemplo, la máquina de vapor era de uso común antes de que la ciencia de la termodinámica dilucidara los principios físicos que sostenían sus operaciones. Sin embargo, algunas actividades tecnológicas modernas, como la astronáutica y la energía nuclear, dependen de la ciencia y, si es cierto, que cada día dependerán más.

    En los últimos años se ha desarrollado una distinción radical entre ciencia y tecnología. Con frecuencia los avances científicos soportan una fuerte oposición, pero en los últimos tiempos muchas personas han llegado a temer más a la tecnología que a la ciencia. Para estas personas, la ciencia puede percibirse como una fuente de las leyes eternas de la naturaleza, mientras que estiman que las manifestaciones de la tecnología son algo, que puede estar, fuera de control.

    Al respecto, sobre la confusión entre ciencia y tecnología Mario Bunge escribe lo siguiente:

    "El problema de la distinción entre ciencia y tecnología se presenta con agudeza cuando se discuten presupuestos y planes de investigación. Por lo pronto suele unirse ciencia y tecnología en una sola rúbrica, "investigación y desarrollo"(R&D en inglés), Así, p. ej. se dice que los gastos de inversión y desarrollo insumen el 0.2% del PIB (Producto Interno Bruto) en Venezuela, el 0.6% en México, el 1% en Canadá y el 2.3% en EE.UU. y Alemania Occidental. Estos datos no nos informan acerca de la intención que se presta a la investigación básica en dichos países. Es como informar que la familia gasta, digamos, el X% de sus ingresos en educación y comida, o en cultura y calzado.

    La distinción entre ciencia básica y ciencia aplicada es un problema típico de la filosofía de la ciencia y de la tecnología. Los especialistas en estas materias sostienen que las diferencias entre ciencia y tecnología no son metodológicas sino de metas: mientras la primera se propone descubrir leyes (naturales o sociales) a fin de comprender toda la realidad, la segunda se propone utilizar y ampliar (pero no profundizar) dicho conocimiento para controlar ciertos sectores escogidos de la realidad. Tanto la una como la otra parten de problemas, pero los problemas científicos son puramente cognoscitivos (teóricos o experimentales), en tanto que los problemas tecnológicos son tanto cognoscitivos como prácticos. Por ejemplo, investigar el suelo de una región para averiguar si podrá aguantar una carretera. Ambas buscan datos, formulan hipótesis y teorías y procuran poner a prueba estas ideas por medio de observaciones, experimentos, ensayos y mediciones. Pero muchos de los datos, hipótesis y teorías empleados en tecnología son tomados de la ciencia y, en todo caso, se refieren a sistemas controlables, tales como máquinas y suelos fértiles, plantas domésticas y enfermos, sistemas económicos y culturales, etc.

    La Investigación básica se contenta con conocer; la tecnología emplea partes del conocimiento científico y agrega conocimiento propio, para planear artefactos y cursos de acción que tengan algún valor práctico para algún grupo social. La ciencia se hace en el laboratorio o el gabinete; la tecnología no es tal, a menos que salga a la fábrica, al campo o a la calle. Esto es, el proyecto tecnológico es un plan de acción fabril, agropecuario o social, que moviliza a trabajadores de distintos tipos y les, encomienda la producción o transformación de cosas, sean artefactos inanimados (máquinas), vivos (animales, etc.) o sociales. Mientras la ciencia básica puede tener algún resultado práctico aún sin proponérselo, la tecnología se propone tener algún impacto sobre la producción o la vida social. Ciertamente, a veces es difícil distinguir la ciencia de la tecnología; pero esto ocurre cuando se investigan etapas aisladas de la investigación. Cuando se considera un ciclo científico o tecnológico integro no hay posibilidad de confusión, ya que en un caso el producto final es conocimiento, mientras que, en el otro, el producto final es un plan de acción que promete resultados de valor práctico.

    La diferencia entre ciencia y tecnología tiene interés filosófico pero rebasa a la filosofía, ya que la confusión entre ambas conduce a menudo a sofocar la primera o a exigirle lo imposible. Esto último ocurre toda vez que se le pide a la ciencia que nos saque del atraso económico y social. Pero este es tema de otro párrafo.

    Para quienes identifican desarrollo con crecimiento económico, en particular industrialización, la ciencia se justifica sólo en la medida en que puede ayudar a dicho proceso. Esta visión es tan miope como difundida. Desgraciadamente hay científicos que la comparten o simulan compartida, p. ej., cuando alegan que sus investigaciones, por básicas que sean, poseen un tremendo valor práctico. En particular hasta hace unos diez años, cuando un científico norteamericano solicitaba subsidios de investigación, solía exagerar o inventar la importancia económica o militar de la misma. Así se dio el espectáculo de lógicos, matemáticos puros, astrónomos, biólogos moleculares y otros, disfrazándose de tecnólogos para poder comer de la mano de políticos y militares. Los legisladores norteamericanos de la década de 1960, más cultos que sus predecesores, y en ocasiones menos optimistas respecto del valor de la ciencia, advirtieron el engaño y le pusieron fin. Desde entonces es menester que el proyecto tenga méritos científicos intrínsecos. Esto no basta, desde luego, para asegura de financiación, ni elimina los factores extracientíficos, pero introduce una sinceridad muy necesaria y contribuye a aclarar la diferencia entre R(research) y la D(development), demasiado a menudo confundida por funcionarios gubernamentales y por el público incauto.

    La ciencia básica no puede, por si sola, resolver ningún problema práctico, sea económico o político (en particular militar). La ciencia es ante todo un componente de la cultura y la cultura es un componente de la sociedad, de modo que la investigación científica contribuye automáticamente a elevar el nivel cultural. Esto es, la investigación básica, por si sola e independientemente del valor que pueda tener para la tecnología, contribuye a resolver un problema nacional de primera magnitud en los países en desarrollo, a saber el elevar su nivel cultural.

    Ciertamente, la investigación científica no es sólo un valor cultural, sino también un instrumento de desarrollo económico y político. No es que todos los matemáticos, físicos, químicos, biólogos, sociólogos, etc., tengan competencia para abordar los llamados problemas nacionales, tales como la dependencia, el subdesarrollo agropecuario e industrial, la pobreza, la marginalidad, la subalimentación y la salud. Lo que ocurre es que la ciencia básica provee algunas de las herramientas cognoscitivas necesarias para reconocer abordar y resolver tales problemas. La ciencia básica es insuficiente, pero necesaria, para enfrentar y resolver los problemas nacionales. Siendo insuficiente, no debe pedírsele que nos saque del subdesarrollo; siendo necesaria, es preciso impulsada con el mismo vigor con que se favorecen otros aspectos del desarrollo. [Mario Bunge. En revista "Ciencia, Tecnología y Desarrollo", Vol.4 No.2 abril-junio 1980. Bogotá].

    TECNOLOGÍA APROPIADA

    El concepto denominado tecnología apropiada, conveniente o intermedia se acepta como alternativa a los problemas tecnológicos de las naciones industrializadas y, lo que es más importante, como solución al problema del desequilibrio social provocado por la transferencia de tecnologías avanzadas a países en vías de desarrollo. Se dice que el carácter arrollador de la tecnología moderna amenaza a ciertos valores, como la calidad de vida, la libertad de elección, el sentido humano de la medida y la igualdad de oportunidades ante la justicia y la creatividad individual. Los defensores de este punto de vista proponen un sistema de valores en el que las personas reconozcan que los recursos de la Tierra son limitados y que la vida humana debe reestructurarse alrededor del compromiso de controlar el crecimiento de la industria, el tamaño de las ciudades y el uso de la energía. La restauración y la renovación de los recursos naturales son los principales objetivos tecnológicos. Sobre este tema, que en últimas es una decisión política, deberán ustedes reflexionar ampliamente en las cinco asignaturas del área de Humanidades, que ven durante el transcurso de su carrera de ingeniería en esta universidad.

    TECNOLOGÍA Y SOSTENIBILIDAD

    Para conseguir un mundo con una capacidad de autosostenibilidad, no solamente debemos controlar lo que estamos contaminando sino que debemos cada vez, desarrollar mejores procesos productivos, los cuales no contaminen, como gran mayoría de los actuales; que no se quede en pura propaganda el que se está cumpliendo con la ecología. Se estima que para este año 2000, suponiendo que las emisiones de todos los países desarrollados se hubieran reducido al nivel cero, la tierra estaría todavía excediendo, lo que los biólogos llaman la capacidad de carga que es posible que maneje satisfactoriamente el planeta.

    De esta forma, para conseguir un mundo con capacidad de sostenibilidad, se necesitan todavía mayores desarrollos en tecnología, servicios, nuevos productos, etc. Esto podría así motivar, por razones económicas, a muchos a desarrollarlos; ya que desafortunadamente, los que lo harían por mero altruismo, conciencia ecológica o responsabilidad para con las próximas generaciones, parece que son los menos. De ninguna forma se le puede dejar al mercado, como pregonan nuestros gobiernos neoliberales, esto debe ser responsabilidad de todos; los gobiernos están obligados a ser guía de este cambio y a legislar cada vez más fuertemente.

    Mayores retos se deben imponer a las compañías para producir tecnologías más limpias, implementar estrategias que reduzcan dramáticamente la carga a la que está sometido nuestro medio ambiente y con un simultáneo incremento en el bienestar y estándar de vida de toda la población sobre el planeta.

    LA INGENIERÍA ES UNA TECNOLOGÍA

    La ingeniería podemos considerarla como el arte de aplicar los conocimientos científicos a la invención, perfeccionamiento y utilización de la técnica industrial en todas sus determinaciones. De acuerdo con esta definición, la ingeniería abarca la totalidad de las tecnologías conocidas. La ingeniería se ha desarrollado siempre alrededor de problemas industriales existentes. En un principio era más empírica que científica, adquiriendo consistencia en el siglo XVII con la construcción de las armas bélicas y fortificaciones para defenderse del enemigo. En el siglo XVIII apareció la Ingeniería Civil, debido a la creciente importancia de los trabajos públicos. Los primeros progresos del maquinismo, así como la aparición de estructuras mecánicas no permanentes dieron lugar, en el siglo XIX a la aparición de la Ingeniería Mecánica, etc. Hasta nuestra época en el siglo XX, que se han desarrollado ingenierías como la ingeniería genética, la ingeniería humana, la ingeniería del software y la ingeniería del conocimiento, por solo mencionar algunas de las más conocidas; como se ve se ha ampliado el radio de acción de la ingeniería, y ya no solo es de su interés el estudio la matemática y las ciencias naturales, sino que su campo se ha ampliado a las ciencias sociales como la economía, el derecho y la psicología, y dentro de las mismas ciencias naturales su campo se ha ampliado, como por ejemplo a las ciencias de la vida como la biología.

    SUPUESTA NEUTRALIDAD DE LA TECNOLOGÍA

    Los artefactos producidos por el desarrollo tecnológico no son neutrales, como de pronto nuestro sentido común nos lo podría indicar. En efecto, sabemos que una tecnología puede causar bienestar o daño, pero estamos convencidos que estas consecuencias se deben a lo que la gente decide sobre sus usos y no sobre los mismos objetos. Por ejemplo el desarrollo de una nueva máquina bien puede aumentar la producción o provocar una huelga: pero en otras ocasiones, las innovaciones tecnológicas pueden tener características políticas o sociales inherentes, que no pueden ser fácilmente cambiadas. Un bien conocido ejemplo nos lo suministra la bomba atómica, que tiene propiedades letales, y otro menos obvio es el de las plantas nucleares, que soto pueden ser construidas dentro de un determinado sistema político fuertemente centralizado.

    Las tecnologías forman las sociedades, hoy más que nunca, dentro de las redes industriales, militares y científicas en que vivimos. Pero esto no significa un determinismo tecnológico, esto es, la creencia de que todo el proceso tecnológico es el resultado de un tipo de dinámica interna. En este sentido, lo más importante para ustedes, los ingenieros del futuro, es estar alerte de su poder cuando estén creando nuevas tecnologías.

    PREGUNTAS PARA REFLEXIÓN

    1.  
    2. ¿Qué es la tecnología?
    3.  
    4. Reflexione y escriba sobre lo siguiente: La principal ocupación del científico es encontrar el modo de hacer les cosas, mientras que la del ingeniero consiste en hacerlas.
    5.  
    6. Explique como cree que el desarrollo social y económico de un pueblo, afecta a la tecnología.
    7.  
    8. ¿La Tecnología está al servicio de quién?
    9.  
    10. ¿Cuáles fueron los obstáculos que tuvieron los antiguos griegos, para no utilizar la matemática y la geometría, por ellos creadas, en el desarrollo de productos tecnológicos?
    11.  
    12. Redacte un comentario sobre los factores sociales y materiales que posibilitan el desarrollo de la tecnología.
    13.  
    14. ¿Cree usted que el mayor desarrollo tecnológico conducirá a sociedades cada día más felices y en paz? Para contestar esto colóquese, metafóricamente y, sucesivamente cada uno de los seis sombreros de Edward de Bono(en realidad seis tipos de pensamientos extremos). Utilice, para cada uno de los tipos de pensamiento, la técnica de lluvia de ideas(art of brainstorming).
    15.  
    16. LECTURA TESTIMONIAL RECOMENDADA
  • La siguiente lectura es un testimonio de una persona que ha vivenciado, como muy pocos, el desarrollo tecnológico de la Ingeniería de Software y por ende de la Revolución Informática.
    1.  
    2. Capítulo 1: "Comienza una Revolución" del libro "Camino al Futuro" de BilI Gates, Editorial McGrawHill. Páginas 1 a la 18.
    3.  
    4. Capitulo 2: "El Comienzo de la Edad de la Información" del libro "Camino al Futuro" de Bill Gates, Editorial McGrawHill. Páginas 19 ala 33.

     

     "Los demás animales viven con imágenes y recuerdos, y participan poco de la experiencia. Pero el género humano dispone del arte (tekhné) y del razonamiento."

    "Y la experiencia parece, en cierto modo, semejante a la ciencia y a la tekhné, pero la ciencia y la tekhné llegan a los hombres a través de la experiencia. Pues la experiencia hizo la tekhné como dice Polo, y la inexperiencia, el azar. Nace la tekhné cuando de muchas observaciones experimentales surge una noción universal sobre los casos semejantes. Pues tener, la noción de que a Calias, afectado por tal enfermedad, le fue bien tal remedio y lo mismo a Sócrates y a otros muchos considerados individualmente es propio de la experiencia; pero saber que fue provechoso a todos los individuos de tal constitución, agrupados en una misma clase y afectados por tal enfermedad, por ejemplo a los flemáticos, a los biliosos o a los calenturientos, corresponde a la tekhné.

    "Pues bien, para la vida práctica, la experiencia no parece ser en nada inferior a la tekhné, sino que incluso tienen más éxito los expertos que los que, sin experiencia poseen el conocimiento teórico. Y esto se debe a que la experiencia es el conocimiento de las cosas singulares, y la tekhné, de las universales; y todas las acciones y generaciones se refieren a lo singular. No es al hombre, efectivamente, a quien sana el médico, a no ser accidentalmente, sino a Calias o a Sócrates, o a otro de los así llamados, que, además, es hombre. Por consiguiente, si alguien tiene, sin la experiencia, el conocimiento teórico, y sabe lo universal pero ignora su contenido singular, errará muchas veces en la curación, pues es lo singular lo que puede ser curado".

    "Creemos, sin embargo, que el saber y el entender pertenecen más a la tekhné que a la experiencia, y consideramos más sabios a los conocedores de la tekhné que a los expertos, pensando que la sabiduría corresponde en todos al saber. Y esto, porque unos saben la causa y los otros no".

  • Aristóteles. Citado por Antanas Mockus.

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